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2019-11-24 – últimos tiempos 04

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El último domingo de los últimos tiempos

Cristo el Rey

(Blanco)

Tema del día:  El año eclesiástico termina con una gran confesión e himno de alabanza a Cristo nuestro Rey. Cada una de las lecturas para esta mañana enfocan en un aspecto diferente de su reinado y majestad. Nunca ha existido y nunca existirá otro rey como nuestro Señor y Salvador Jesucristo, y es por eso que nosotros le adoramos con gozo mientras esperemos su venida gloriosa cuando nos llevará en victoria a su reino eterno.

La Colecta: Señor Jesucristo, que por tu victoria has destruido el poder del maligno: Llena nuestros corazones con gozo y paz mientras que esperemos el día en que toda criatura en el cielo y en la tierra te alabará como el Rey de reyes y Señor de señores para tu eterna gloria y honor; porque tú vives y reinas con el Padre y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura: Jeremías 23:2-6 Dios puso a sus reyes y sacerdotes sobre el pueblo de Israel para guiarlo y para ser ejemplo al pueblo por medio de sus palabras y acciones, pero ellos no cumplieron con lo que Dios les había mandado. Por lo tanto, Dios por medio del Profeta Jeremías promete a su pueblo que levantará a “David renuevo justo” para apacentar a su pueblo. Aquí el profeta habla del Hijo de David, de nuestro Señor Jesucristo, el cual sirve en justicia como nuestro perfecto Pastor/Rey.

2Por tanto, así ha dicho Jehová Dios de Israel a los pastores que apacientan mi pueblo: Vosotros dispersasteis mis ovejas, y las espantasteis, y no las habéis cuidado. He aquí que yo castigo la maldad de vuestras obras, dice Jehová. 3Y yo mismo recogeré el remanente de mis ovejas de todas las tierras adonde las eché, y las haré volver a sus moradas; y crecerán y se multiplicarán. 4Y pondré sobre ellas pastores que las apacienten; y no temerán más, ni se amedrentarán, ni serán menoscabadas, dice Jehová.

5He aquí que vienen días, dice Jehová, en que levantaré a David renuevo justo, y reinará como Rey, el cual será dichoso, y hará juicio y justicia en la tierra. 6En sus días será salvo Judá, e Israel habitará confiado; y este será su nombre con el cual le llamarán: Jehová, justicia nuestra.

El Salmo del Día: Salmo 98

Salmo.

1 Cantad a Jehová cántico nuevo,

Porque ha hecho maravillas;

Su diestra lo ha salvado, y su santo brazo.

2 Jehová ha hecho notoria su salvación;

A vista de las naciones ha descubierto su justicia.

3 Se ha acordado de su misericordia y de su verdad para con la casa de Israel;

Todos los términos de la tierra han visto la salvación de nuestro Dios.

4 Cantad alegres a Jehová, toda la tierra;

Levantad la voz, y aplaudid, y cantad salmos.

5 Cantad salmos a Jehová con arpa;

Con arpa y voz de cántico.

6 Aclamad con trompetas y sonidos de bocina,

Delante del rey Jehová.

7 Brame el mar y su plenitud,

El mundo y los que en él habitan;

8 Los ríos batan las manos,

Los montes todos hagan regocijo

9 Delante de Jehová, porque vino a juzgar la tierra.

Juzgará al mundo con justicia,

Y a los pueblos con rectitud.

La Segunda Lectura: Colosenses 1:13-20 En Jesucristo, el Rey de reyes, el Dios eterno y Creador del mundo, tenemos redención. Hemos sido reconciliados con Dios por medio de su sangre.

13el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo, 14en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados.

15El es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación. 16Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él. 17Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten; 18y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia; 19por cuanto agradó al Padre que en él habitase toda plenitud, 20y por medio de él reconciliar consigo todas las cosas, así las que están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante la sangre de su cruz.

El Versículo: ¡Aleluya! ¡Aleluya! Yo soy el Alfa y el Omega, el primero y el último, el principio y el fin. ¡Aleluya!

El Evangelio: Lucas 23:35-43 Jesucristo, el Rey del universo, mostró su amor por nosotros pecadores en que sufrió la humillación, dolor, y muerte que merecen nuestros pecados. ¡A nuestro Rey de amor sea toda honra y gloria!

35Y el pueblo estaba mirando; y aun los gobernantes se burlaban de él, diciendo: A otros salvó; sálvese a sí mismo, si éste es el Cristo, el escogido de Dios. 36Los soldados también le escarnecían, acercándose y presentándole vinagre, 37y diciendo: Si tú eres el Rey de los judíos, sálvate a ti mismo. 38Había también sobre él un título escrito con letras griegas, latinas y hebreas: ESTE ES EL REY DE LOS JUDÍOS.

39Y uno de los malhechores que estaban colgados le injuriaba, diciendo: Si tú eres el Cristo, sálvate a ti mismo y a nosotros. 40Respondiendo el otro, le reprendió, diciendo: ¿Ni aun temes tú a Dios, estando en la misma condenación? 41Nosotros, a la verdad, justamente padecemos, porque recibimos lo que merecieron nuestros hechos; mas éste ningún mal hizo. 42Y dijo a Jesús: Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino. 43Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso.

HERMANOS TERMINAMOS ESTE AÑO LITÚRGICO ADORANDO A NUESTRO REY

Romanos 13:1 porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas. Este versículo nos enseña claramente que Dios instituyo el gobierno y los dirigentes de un pueblo y esto no es algo nuevo, sino que desde que el hombre empezó a organizarse por regiones permitido por Dios para mantener el orden entre todos los hombres por medio de la Ley escrita en su corazón Dios instituyó la figura del gobierno. La Biblia nos presenta que los gobernantes eran por familias, es decir, un emperador era el descendiente de otro emperador o un rey era el descendiente de otro rey. Vemos como Dios permitió esto aún dentro del pueblo de Israel Y cuando tus días sean cumplidos, y duermas con tus padres, yo levantaré después de ti a uno de tu linaje, el cual procederá de tus entrañas, y afirmaré su reino. 2 Samuel 7:12. Y cuando estudiamos el libro de los Reyes nos damos cuenta que Dios sí cumplió su promesa de mantener vivo el reinado de David, pero Dios fue más allá, no solamente estaba hablando del reino terrenal de Israel que todos sabemos que llego a su final sino que Dios estaba usando esta promesa de una manera especial porque Él sabia que el reinado de David terrenalmente llegaría al final como todos los reinos de este mundo pero añadió a estas palabras de afirmar su reino una promesa que va más allá y nos dice el verso 13 El edificará casa a mi nombre, y yo afirmaré para siempre el trono de su reino. Encontramos unas claves interesantes en este versículo que tiene que ver con toda la humanidad porque Dios esta hablando de un reino que va a afirmar para siempre y esta es una verdad que nos asegura que nunca terminará.

Nuestra razón no entiende que es esta clase de reinado para siempre, todos conocemos una frase que dice: “todo hombre que quiere perpetuarse en el poder saca lo peor de sí” y esto se refiere al gobernante que se vuelve un dictador; pero Dios nos muestra que este gobernante que gobernara para siempre tiene unas características especiales dadas en la primer lectura para hoy, 5He aquí que vienen días, dice Jehová, en que levantaré a David renuevo justo, y reinará como Rey, el cual será dichoso, y hará juicio y justicia en la tierra. 6En sus días será salvo Judá, e Israel habitará confiado; y este será su nombre con el cual le llamarán: Jehová, justicia nuestra. Jeremías 23:5-6. Pero no solamente Jeremías nos muestra estas características, Pablo lo hace también y nos dice en Colosenses 1 13el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo, 14en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados. 15El es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación. 16Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él. 17Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten; 18y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia; 19por cuanto agradó al Padre que en él habitase toda plenitud, 20y por medio de él reconciliar consigo todas las cosas, así las que están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante la sangre de su cruz.

Para nosotros es muy claro lo que afirman Jeremías y Pablo acerca de este Rey que nos presenta las Escrituras que va a gobernar para siempre es Jehová nuestra Justicia, es el creador de los cielos y la tierra es el mismo Dios hecho hombre. Y Lucas en el capitulo 23 nos dice que a este Rey eterno estaba en la cruz en ese momento 35el pueblo estaba mirando; pero dentro del pueblo, al igual que hoy, encontramos que hay dos clases de personas que ven a este Rey en la cruz, un grupo Lucas nos dice y aun los gobernantes se burlaban de él, diciendo: A otros salvó; sálvese a sí mismo, si éste es el Cristo, el escogido de Dios. 36Los soldados también le escarnecían, acercándose y presentándole vinagre, 37y diciendo: Si tú eres el Rey de los judíos, sálvate a ti mismo. 38Había también sobre él un título escrito con letras griegas, latinas y hebreas: ESTE ES EL REY DE LOS JUDÍOS. 39Y uno de los malhechores que estaban colgados le injuriaba, diciendo: Si tú eres el Cristo, sálvate a ti mismo y a nosotros. Este grupo es aquel que rechaza a este Rey y su Reino, pero no podemos ser subjetivos al hablar de este grupo porque nos representa claramente a cada uno de nosotros cuando la Biblia nos señala nuestra actitud en este versículo de 1 Corintios 2:14 Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente. Cuando la Biblia habla del hombre natural se está refiriendo al incrédulo y estos son los hombres que con su boca estaban rechazando este Rey, los gobernantes, los soldados, el gobierno romano y el malhechor que estaba junto a la cruz. Ver o escuchar que Jesús es el Rey de Reyes es un fastidio para los oídos de los incrédulos y para nuestra carne también porque por naturaleza queremos hacer nuestra voluntad y no la de Dios y cuando hablamos de hacer nuestra voluntad no es otra cosa que hacer pecado porque la Biblia es muy clara al mostrar lo que hay en nuestra carne, en nuestro corazón Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias. Mateo 15.19 y por hacer nuestra voluntad merecemos ser castigados eternamente en el infierno porque por naturaleza amamos más nuestra carne que la voluntad de Dios y esto es un pecado en contra del Primer Mandamiento.

Pero lo que estos hombres no entendieron y nuestra carne tampoco lo entiende es porque este REY DE LOS JUDIOS estaba colgado en la cruz, porque a este Rey ningún ejército estaba peleando por él para liberarlo, porque se burlaban de Él llamándole el Cristo, y todo esto lo resumimos en una sola palabra AMOR, este Rey no necesita de armas, ni de ejércitos para gobernar porque tiene el arma más poderosa que es su Amor por cada hombre porque su deseo es muy claro, Él quiere gobernar nuestras vidas, las vidas de todos los hombres y esto lo hizo al conocer nuestro corazón contaminado por el pecado y su corazón es totalmente Santo y Perfecto porque este mismo Rey es Dios mismo y en Él no hay pecado, un hombre pecador como Tomás le identifico muy bien al llamarlo: ¡Señor mío, y Dios mío! Juan 20:28 y hoy Lucas nos presenta a otro hombre que se dio cuenta que estaba crucificado al lado de alguien sin pecado 40Respondiendo el otro, le reprendió, diciendo: ¿Ni aun temes tú a Dios, estando en la misma condenación? 41Nosotros, a la verdad, justamente padecemos, porque recibimos lo que merecieron nuestros hechos; más éste ningún mal hizo. Tomás, este hombre colgado en la Cruz, usted y yo hoy estamos convencidos que Jesús ganó ser nuestro Rey con su AMOR que lo llevó a vivir perfectamente, que lo llevó a vivir son ningún mal para que el Padre en el Cielo perdonará todos nuestros pecados con su vida perfecta y mostró más de su AMOR estando en esa cruz porque Pablo nos dice también como nosotros llegamos a pertenecer a su Reino y por medio de él reconciliar consigo todas las cosas, así las que están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante la sangre de su cruz. Colosenses 1:20. Esta Paz de la cual habla Pablo es única porque Dios en vez de castigarnos a nosotros, castigo a este REY.

Hoy podemos dar gracias a este REY por ganarnos para su Reino y la seguridad que pertenecemos a este Reino la da el Espíritu Santo que nos reúne alrededor del Evangelio y los Sacramentos, estos son la evidencia de como existe este gobierno eterno, que no es un dictador, no tiene intereses personales, el único interés es cada uno de nosotros. Por este motivo el Espíritu Santo hace que cada día oremos dándole gracias por cada día que nos hace vivir en este mundo y aún estando en su misericordia, este mismo Espíritu Santo hace que nosotros mostremos quien es nuestro REY por medio de nuestras vidas Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer. Juan 15:5 y estos frutos que habla este versículo son nuestras obras que ahora todo lo que hacemos es para mostrar que pertenecemos a este REY Eterno, pero estas obras que dan evidencia de nuestra fe no son guiadas por nuestra carne pecaminosa sino por el mismo Espíritu Santo quien habita dentro de cada uno de nosotros. Este REY pronto vendrá porque al ser cabeza de la iglesia, es decir cada creyente, quiere que todos los que pertenecemos a su Reino, estemos eternamente en el Cielo y mientras que llega ese día estemos continuamente unidos a Él mismo quien por el Poder de su Palabra hace que hoy digamos ¡Gracias mil, Rey Eterno que viniste por mí, miserable pecador y tu vida sacrificaste por mí para estar junto a ti para siempre, porque para cada uno de nosotros es la misma promesa que hizo a este converso en la cruz 42Y dijo a Jesús: Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino. 43Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso. ¡Amén!

Los Himnos:

Algunos himnos sugeridos:

Cantad al Señor:

72 Gloria al nombre de Cristo

75 Jubilosos, te adoramos

78 Señor, mi Dios

79 Te exaltaré, mi Dios, mi rey

98 ¡Muerte! ¿dónde está tu horror?

99 Cuando suene la trompeta

100 Pronto vuelve Jesucristo

101 Y sólo espero ese día

108 Esta es la fiesta

Culto Cristiano:

78 De mil arpas y mil voces

79 Loores dad a Cristo el Rey

80 Ved al Cristo, rey de gloria

82 A Cristo proclamad

85 Venid con cánticos, venid

86 Venid, nuestras voces alegres unamos

156 Ven Tú, oh Rey eterno

185 Naciones todas, alabad

239 El rey de amor es mi pastor

257 Mirad y ved a nuestro Dios

341 Tú ya vienes, ¡oh Dios mío!

398 Del trono santo en derredor

 

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2019-11-17 – últimos tiempos 03

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El tercer domingo de los últimos tiempos

Los santos triunfantes

(Blanco)

Tema del día: ¿Dónde está, oh muerte tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria?” Dado que Cristo vive, nosotros también viviremos con él en el cielo en donde experimentaremos el gozo y la paz que sobrepasan nuestro entendimiento. “¡Sorbida es la muerte en victoria!”

La Colecta: Señor Dios, Padre celestial: envía a tu hijo, te rogamos, para que él recoja a su esposa, la iglesia, y así nosotros, juntos con todos los redimidos, entremos en su reino eterno; por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura: Isaías 65:17-25 En este pasaje, el Profeta Isaías describe el nuevo cielo y la nueva tierra que todos los creyentes disfrutarán para siempre. El gozo y paz de este lugar sobrepasan nuestro entendimiento. No habrá más tristeza ni muerte en nuestro hogar celestial.

17Porque he aquí que yo crearé nuevos cielos y nueva tierra; y de lo primero no habrá memoria, ni más vendrá al pensamiento. 18Mas os gozaréis y os alegraréis para siempre en las cosas que yo he creado; porque he aquí que yo traigo a Jerusalén alegría, y a su pueblo gozo. 19Y me alegraré con Jerusalén, y me gozaré con mi pueblo; y nunca más se oirán en ella voz de lloro, ni voz de clamor. 20No habrá más allí niño que muera de pocos días, ni viejo que sus días no cumpla; porque el niño morirá de cien años, y el pecador de cien años será maldito. 21Edificarán casas, y morarán en ellas; plantarán viñas, y comerán el fruto de ellas. 22No edificarán para que otro habite, ni plantarán para que otro coma; porque según los días de los árboles serán los días de mi pueblo, y mis escogidos disfrutarán la obra de sus manos. 23No trabajarán en vano, ni darán a luz para maldición; porque son linaje de los benditos de Jehová, y sus descendientes con ellos. 24Y antes que clamen, responderé yo; mientras aún hablan, yo habré oído. 25El lobo y el cordero serán apacentados juntos, y el león comerá paja como el buey; y el polvo será el alimento de la serpiente. No afligirán, ni harán mal en todo mi santo monte, dijo Jehová.

El Salmo del Día: Salmo 150

Aleluya.

1 Alabad a Dios en su santuario;

Alabadle en la magnificencia de su firmamento.

2 Alabadle por sus proezas;

Alabadle conforme a la muchedumbre de su grandeza.

3 Alabadle a son de bocina;

Alabadle con salterio y arpa.

4 Alabadle con pandero y danza;

Alabadle con cuerdas y flautas.

5 Alabadle con címbalos resonantes;

Alabadle con címbalos de júbilo.

6 Todo lo que respira alabe a JAH.

Aleluya.

La Segunda Lectura: 2 Tesalonicenses 2:13-3:5 En este mundo estamos rodeados por las fuerzas malignas del diablo, pero nosotros hemos sido escogidos por Dios y apartados de este mundo para recibir la salvación en el cielo. Por lo tanto, San Pablo nos anima a mantenernos firmes en la verdad del evangelio mientras estemos en este mundo.

13Pero nosotros debemos dar siempre gracias a Dios respecto a vosotros, hermanos amados por el Señor, de que Dios os haya escogido desde el principio para salvación, mediante la santificación por el Espíritu y la fe en la verdad, 14a lo cual os llamó mediante nuestro evangelio, para alcanzar la gloria de nuestro Señor Jesucristo. 15Así que, hermanos, estad firmes, y retened la doctrina que habéis aprendido, sea por palabra, o por carta nuestra.

16Y el mismo Jesucristo Señor nuestro, y Dios nuestro Padre, el cual nos amó y nos dio consolación eterna y buena esperanza por gracia, 17conforte vuestros corazones, y os confirme en toda buena palabra y obra.

3

1Por lo demás, hermanos, orad por nosotros, para que la palabra del Señor corra y sea glorificada, así como lo fue entre vosotros, 2y para que seamos librados de hombres perversos y malos; porque no es de todos la fe. 3Pero fiel es el Señor, que os afirmará y guardará del mal. 4Y tenemos confianza respecto a vosotros en el Señor, en que hacéis y haréis lo que os hemos mandado. 5Y el Señor encamine vuestros corazones al amor de Dios, y a la paciencia de Cristo.

El Versículo: ¡Aleluya! ¡Aleluya! Están delante del trono de Dios, y día y noche le sirven en su templo. ¡Aleluya!

El Evangelio: Lucas 20:27-38 A los saduceos, los cuales no creían en la resurrección de los muertos ni en el cielo, Cristo describe como va a ser la vida eterna en el cielo. Nunca debemos dudar de nuestra resurrección porque nuestro Dios no es un Dios de muertos, sino de vivos.

27Llegando entonces algunos de los saduceos, los cuales niegan haber resurrección, le preguntaron, 28diciendo: Maestro, Moisés nos escribió: Si el hermano de alguno muriere teniendo mujer, y no dejare hijos, que su hermano se case con ella, y levante descendencia a su hermano. 29Hubo, pues, siete hermanos; y el primero tomó esposa, y murió sin hijos. 30Y la tomó el segundo, el cual también murió sin hijos. 31La tomó el tercero, y así todos los siete, y murieron sin dejar descendencia. 32Finalmente murió también la mujer. 33En la resurrección, pues, ¿de cuál de ellos será mujer, ya que los siete la tuvieron por mujer?

34Entonces respondiendo Jesús, les dijo: Los hijos de este siglo se casan, y se dan en casamiento; 35mas los que fueren tenidos por dignos de alcanzar aquel siglo y la resurrección de entre los muertos, ni se casan, ni se dan en casamiento. 36Porque no pueden ya más morir, pues son iguales a los ángeles, y son hijos de Dios, al ser hijos de la resurrección. 37Pero en cuanto a que los muertos han de resucitar, aun Moisés lo enseñó en el pasaje de la zarza, cuando llama al Señor, Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob. 38Porque Dios no es Dios de muertos, sino de vivos, pues para él todos viven.

SANTOS TRIUNFANTES PRONTO ESTAREMOS EN LA IGLESIA TRIUNFANTE

Nosotros muchas veces nos concentramos solamente en los relatos bíblicos respecto a la semana santa como en la entrada triunfante de nuestro Señor en Jerusalén, lo que sucedió el jueves y viernes santo en la última semana que estuvo en este mundo, pero lo que no préstamos la debida atención es lo que sucedió en cada uno de estos días dentro del Templo de Jerusalén, como nuestro Señor Jesucristo usó cada minuto de su vida predicando la Palabra de Dios a la Iglesia Militante, tenemos este concepto de Iglesia Militante para todos los creyentes que estamos en este mundo, no estamos hablando de ninguna denominación en especial sino de la iglesia verdadera, la invisible, aquella que solamente Dios ve, los 144.000 que habla Apocalipsis capitulo 14, estos son los que realmente creemos que somos comprados por la vida perfecta y por la sangre del Cordero y que tenemos un lugar en el cielo eterno al lado de nuestro Dios por su eterna Gracia. Pero mientras estamos en este mundo vamos a seguir militando luchando como lo enseña la lectura del Nuevo Testamento para este día en 2 Tesalonicenses 3:2 y para que seamos librados de hombres perversos y malos; porque no es de todos la fe. Estos hombres perversos lamentablemente son todos aquellos que dicen pertenecer a una congregación visible, pero son usados por el Diablo para atacar la Iglesia Militante, los verdaderos cristianos en este mundo.

Jesús se enfrentó a estos hombres perversos, aquellos que estaban dentro del Templo de Jerusalén y se creían dueños del mismo templo como de las ovejas de nuestro Dios, fariseos, escribas, maestros de la ley, herodianos y como estamos viendo en el evangelio para el día de hoy un grupo que puede ser considerado como una secta, los Saduceos, eran quienes estaban siendo usados por el enemigo para atacar a la Iglesia Militante y al Salvador de esta iglesia. Nuestra carne muchas veces nos hace tan débiles que no soportamos los ataques que recibe nuestra fe que cada vez estamos más tentados a abandonar la fe. Los ataques que recibimos al ver que somos muy pocos en nuestra iglesia y no crecemos tanto comparados con otras congregaciones y pensamos dejar la fe; o muchas veces queremos que en nuestra iglesia halla más emoción porque creemos que somos muy tradicionales en la manera de hacer los cultos o los estudios y deseamos pasar a otra iglesia no importando que creen para vivir como queremos que sea nuestra iglesia; nos damos cuenta de algún pecado de un hermano en la fe y no toleramos este pecado y preferimos mejor alejarnos porque creemos que la iglesia no ha hecho nada para que esta persona cambie; nos enteramos de todos los problemas que tenemos como iglesia y creemos que estamos solos y estamos tentados a buscar una iglesia que aparentemente tenga menos problemas y todo esto sucede porque posiblemente nuestra fe no está cimentada en la Roca fuerte que es Jesucristo y pecamos en contra del Tercer Mandamiento porque no prestamos atención a lo que las Escrituras nos enseñan de todo lo que sufre la Iglesia Militante.

Jesús como nuestro sustituto no tuvo miedo de enfrentarse a estos hombres tan respetables, Lucas nos dice que este grupo se llaman Saduceos, muchos creen que estos vienen del sacerdote Zadoc que sirvió al Rey Salomón como esta en 2 Samuel 8:17, pero tenían un problema doctrinal muy serio porque Lucas nos dice que no creían en la resurrección, este grupo ataca a la iglesia militante con falsa doctrina, atacando el centro de nuestra fe de la misma manera que fueron atacados la congregación de los Corintios 1 Corintios 15:17 y si Cristo no resucitó, vuestra fe es vana; aún estáis en vuestros pecados. Todo aquel que no crea en la resurrección corporal de los muertos aún está muerto espiritualmente y si nos dejamos llevar de doctrinas falsas como estas estamos en peligro de perder nuestra salvación. Pero estos Saduceos que no tenían fe solo eran guiados por su razón y así la usaron para tratar de avergonzar a nuestro Señor Jesucristo, citando la ley del Antiguo Testamento conocida como el Levirato, esta ley la podemos leer en Deuteronomio 25: 5-10 y este termino Levirato viene de la palabra Levir que significa hermano del esposo el cual se casaba con la esposa de su hermano o sea su cuñada si su hermano moría y no había tenido hijos. Y su razón los llevo al extremo del ejemplo donde hablan de una mujer que murió su marido y luego de haberse casado con los 6 hermanos de este no pudo engendrar hijos y llegó el momento de la pregunta satánica, queriendo llevar lo terrenal al cielo 32Finalmente murió también la mujer. 33En la resurrección, pues, ¿de cuál de ellos será mujer, ya que los siete la tuvieron por mujer? Y Jesús por amor a nuestra debilidad que también queremos llevar las cosas de este mundo al cielo les respondió contundentemente guiado por su amor 34Entonces respondiendo Jesús, les dijo: Los hijos de este siglo se casan, y se dan en casamiento; 35mas los que fueren tenidos por dignos de alcanzar aquel siglo y la resurrección de entre los muertos, ni se casan, ni se dan en casamiento. 36Porque no pueden ya más morir, pues son iguales a los ángeles, y son hijos de Dios, al ser hijos de la resurrección. Así es Jesús habla de como es la Iglesia Triunfante, es decir cuando estemos en el cielo; allá no habrán cosas terrenales como el matrimonio, allá tampoco existe la muerte y también seremos iguales a los ángeles que pueden estar frente a la presencia de Dios cara a cara y nosotros hoy somos llamados Santos Triunfantes porque la Iglesia Triunfante nos esta esperando ya que pertenecemos a este iglesia no solamente por la manera perfecta que Cristo vivió en este mundo sino que también para darnos la promesa de la resurrección y estar en cuerpo y alma en el cielo eternamente cuando Jesús venga por segunda vez nos regaló esta promesa con su sacrificio en la cruz como lo enseña Pablo en 1 Corintios 15: 3-4 Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; 4y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras. ¡Así es! Jesús venció a Satanás y sus súbditos como estos Saduceos al morir por nuestros pecados y resucitar para que nosotros tengamos la promesa de ser hoy llamados Santos Triunfantes que aunque en este momento estemos en la Iglesia Militante, pronto, muy pronto estaremos en la Iglesia Triunfante porque vivimos en la promesa de nuestros primeros hermanos en la fe como Jesús lo cita en este pasaje 37Pero en cuanto a que los muertos han de resucitar, aun Moisés lo enseñó en el pasaje de la zarza, cuando llama al Señor, Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob. 38Porque Dios no es Dios de muertos, sino de vivos, pues para él todos viven. Jesús recuerda el hecho majestuoso que vivió Moisés cuando vio la zarza ardiente, ahí estaba presente aquel que nos creo y que quiere que vivamos con Él eternamente, nuestro Dios, que nos ha hecho vivir, nos ha hecho tener la verdadera vida espiritual, la cual nos llama a tener confianza en la eternidad, nos llama a vivir en este mundo esperando que pronto salgamos de aquí y llegamos Triunfantemente al cielo porque ya la carne, el diablo y el pecado no nos volverán a hacer sufrir.

Pero mientras llega el momento de estar en la Iglesia Triunfante vamos a demostrar como la Iglesia Militante aún la gobierna Dios y esto lo hacemos cada día viviendo en arrepentimiento y dejando que sea el Espíritu Santo quien produzca los frutos, los cambios en nuestra vida, también lo mostramos confiando en la Palabra de Dios, la cual nos da la seguridad que tenemos una nueva vida en Cristo y nos lleva a congregarnos con frecuencia, a orar constantemente y a ser usados por Dios para traer a otros a esta fe verdadera, mira tu vida en este momento, mira los problemas terrenales que tenemos, mira las dolencias físicas de nuestro cuerpo y ahora mira el cielo y allí está la verdadera vida esperándonos a nosotros Santos Triunfantes por Jesús porque la muerte ya no tiene poder sobre nosotros. Amén

Algunos himnos sugeridos:

Cantad al Señor:

98 ¡Muerte! ¡dónde está tu horror?

99 Cuando suene la trompeta

100 Pronto vuelve Jesucristo

101 Y sólo espero ese día

102 Hoy por los santos

108 Esta es la fiesta

Culto Cristiano:

4 ¡Despertad! A todos llama

2 Alzaos, oh puertas

5 Redentor precioso, ven

78 De mil arpas

154 Los santos de la tierra y de los cielos

156 Ven Tú, ¡oh Rey eterno!

322 Dormir en Cristo

334 Morir sólo es resucitar

337 Mi Jesús, mi Salvador

338-341 Los himnos para la segunda venida del Señor

 

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2019-11-10 – últimos tiempos 02

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El segundo domingo de los últimos tiempos

El juicio final

(Rojo)

Tema del día: En el juicio final, todo el mundo va a tener que presentarse ante Dios el juez justo el cual va a juzgar a todos en su justicia. Para el incrédulo, va a ser un día horrible en que verá la consecuencia eterna de su pecado, pero para el creyente va a ser un día glorioso, el día de su salvación.

La Colecta: Todopoderoso y sempiterno Dios, que has dado a los que creen muy grandes y preciosas promesas: Concédenos que, sin ninguna duda, más con perfecta confianza, creamos en tu Hijo Jesucristo de manera que nuestra fe nunca sea reprobada ante tus ojos; por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura: Jeremías 26:1-6 A todos los que rehúsan arrepentirse de sus pecados Dios advierte que sufrirán su castigo eterno y que él los pondrá “por maldición a todas las naciones de la tierra.”

1En el principio del reinado de Joacim hijo de Josías, rey de Judá, vino esta palabra de Jehová, diciendo: 2Así ha dicho Jehová: Ponte en el atrio de la casa de Jehová, y habla a todas las ciudades de Judá, que vienen para adorar en la casa de Jehová, todas las palabras que yo te mandé hablarles; no retengas palabra. 3Quizá oigan, y se vuelvan cada uno de su mal camino, y me arrepentiré yo del mal que pienso hacerles por la maldad de sus obras. 4Les dirás, pues: Así ha dicho Jehová: Si no me oyereis para andar en mi ley, la cual puse ante vosotros, 5para atender a las palabras de mis siervos los profetas, que yo os envío desde temprano y sin cesar, a los cuales no habéis oído, 6yo pondré esta casa como Silo, y esta ciudad la pondré por maldición a todas las naciones de la tierra.

El Salmo del Día: Salmo 90

Oración de Moisés, varón de Dios.

1 Señor, tú nos has sido refugio

De generación en generación.

2 Antes que naciesen los montes

Y formases la tierra y el mundo,

Desde el siglo y hasta el siglo, tú eres Dios.

3 Vuelves al hombre hasta ser quebrantado,

Y dices: Convertíos, hijos de los hombres.

4 Porque mil años delante de tus ojos

Son como el día de ayer, que pasó,

Y como una de las vigilias de la noche.

5 Los arrebatas como con torrente de aguas; son como sueño,

Como la hierba que crece en la mañana.

6 En la mañana florece y crece;

A la tarde es cortada, y se seca.

7 Porque con tu furor somos consumidos,

Y con tu ira somos turbados.

8 Pusiste nuestras maldades delante de ti,

Nuestros yerros a la luz de tu rostro.

9 Porque todos nuestros días declinan a causa de tu ira;

Acabamos nuestros años como un pensamiento.

10 Los días de nuestra edad son setenta años;

Y si en los más robustos son ochenta años,

Con todo, su fortaleza es molestia y trabajo,

Porque pronto pasan, y volamos.

11 ¿Quién conoce el poder de tu ira,

Y tu indignación según que debes ser temido?

12 Enséñanos de tal modo a contar nuestros días,

Que traigamos al corazón sabiduría.

13 Vuélvete, oh Jehová; ¿hasta cuándo?

Y aplácate para con tus siervos.

14 De mañana sácianos de tu misericordia,

Y cantaremos y nos alegraremos todos nuestros días.

15 Alégranos conforme a los días que nos afligiste,

Y los años en que vimos el mal.

16 Aparezca en tus siervos tu obra,

Y tu gloria sobre sus hijos.

17 Sea la luz de Jehová nuestro Dios sobre nosotros,

Y la obra de nuestras manos confirma sobre nosotros;

Sí, la obra de nuestras manos confirma.

La Segunda Lectura: 2 Tesalonicenses 1:5-10 Para los que han sufrido por el nombre de Jesucristo, el día final va a ser el día en que reciban su descanso eterno en el cielo, pero para los que han rechazado a Dios, va a ser el día horrible en que recibirán el pago de todos sus pecados.

5Esto es demostración del justo juicio de Dios, para que seáis tenidos por dignos del reino de Dios, por el cual asimismo padecéis. 6Porque es justo delante de Dios pagar con tribulación a los que os atribulan, 7y a vosotros que sois atribulados, daros reposo con nosotros, cuando se manifieste el Señor Jesús desde el cielo con los ángeles de su poder, 8en llama de fuego, para dar retribución a los que no conocieron a Dios, ni obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo; 9los cuales sufrirán pena de eterna perdición, excluidos de la presencia del Señor y de la gloria de su poder, 10cuando venga en aquel día para ser glorificado en sus santos y ser admirado en todos los que creyeron (por cuanto nuestro testimonio ha sido creído entre vosotros).

El Versículo: ¡Aleluya! ¡Aleluya! Por tanto, manténganse despiertos, porque no saben qué día vendrá su Señor. ¡Aleluya!

El Evangelio: Lucas 19:11-27 La parábola de las diez minas enfatiza la realidad de la segunda venida de Cristo. Los que desprecian el tesoro precioso del evangelio, rechazándolo en su incredulidad, recibirán su condenación eterna en el infierno.

11Oyendo ellos estas cosas, prosiguió Jesús y dijo una parábola, por cuanto estaba cerca de Jerusalén, y ellos pensaban que el reino de Dios se manifestaría inmediatamente. 12Dijo, pues: Un hombre noble se fue a un país lejano, para recibir un reino y volver. 13Y llamando a diez siervos suyos, les dio diez minas, y les dijo: Negociad entre tanto que vengo. 14Pero sus conciudadanos le aborrecían, y enviaron tras él una embajada, diciendo: No queremos que éste reine sobre nosotros. 15Aconteció que vuelto él, después de recibir el reino, mandó llamar ante él a aquellos siervos a los cuales había dado el dinero, para saber lo que había negociado cada uno. 16Vino el primero, diciendo: Señor, tu mina ha ganado diez minas. 17Él le dijo: Está bien, buen siervo; por cuanto en lo poco has sido fiel, tendrás autoridad sobre diez ciudades. 18Vino otro, diciendo: Señor, tu mina ha producido cinco minas. 19Y también a éste dijo: Tú también sé sobre cinco ciudades. 20Vino otro, diciendo: Señor, aquí está tu mina, la cual he tenido guardada en un pañuelo; 21porque tuve miedo de ti, por cuanto eres hombre severo, que tomas lo que no pusiste, y siegas lo que no sembraste. 22Entonces él le dijo: Mal siervo, por tu propia boca te juzgo. Sabías que yo era hombre severo, que tomo lo que no puse, y que siego lo que no sembré; 23 ¿por qué, pues, no pusiste mi dinero en el banco, para que al volver yo, lo hubiera recibido con los intereses? 24Y dijo a los que estaban presentes: Quitadle la mina, y dadla al que tiene las diez minas. 25Ellos le dijeron: Señor, tiene diez minas. 26Pues yo os digo que a todo el que tiene, se le dará; más al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará. 27Y también a aquellos mis enemigos que no querían que yo reinase sobre ellos, traedlos acá, y decapitadlos delante de mí.

EL LLAMADO DEL EVANGELIO: NEGOCIEMOS MIENTRAS NUESTRO SEÑOR VIENE

En este mundo podemos resumir que encontramos dos clases de personalidades en cada una de las personas; una personalidad es tranquila o despreocupada por lo que pueda suceder y la otra clase de personalidad es aquella que siempre está preocupada por cualquier situación que pueda vivir personalmente o en su alrededor. No existe un termino medio cuando hablamos de estas personalidades y sobre todo cuando estamos hablando de la Fe porque las Escrituras son muy claras cuando dicen: Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. Apocalipsis 3:16, ¡Así es! No podemos dejar que nuestra personalidad sea quien controle nuestra vida espiritual porque sí es así, la tibies espiritual hará que seamos expulsados al infierno eterno, por esto nuestro Señor Jesucristo en este domingo donde estamos meditando la doctrina de la segunda venida de Cristo el Espíritu Santo está trabajando nuestra tibies espiritual para que no seamos de doble personalidad espiritual o tibios porque Dios también aborrece a los que son de doble ánimo porque en la carta de Santiago 1:8 nos dice: El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos. Y esta inconstancia en la vida del creyente también trae un vacío espiritual que nos lleva lastimosamente al infierno eterno porque no somos persistentes en llevar el mismo camino espiritual.

Jesús no fue un hombre de doble ánimo ni tampoco inconstante mientras estuvo en este mundo, lo podemos ver en su camino hacia Jerusalén como anunció su muerte en varias oportunidades 31Tomando Jesús a los doce, les dijo: He aquí subimos a Jerusalén, y se cumplirán todas las cosas escritas por los profetas acerca del Hijo del Hombre. 32Pues será entregado a los gentiles, y será escarnecido, y afrentado, y escupido. 33Y después que le hayan azotado, le matarán; más al tercer día resucitará. Lucas 18:31-33, la Biblia no duda en mostrar el amor de Jesús para con cada uno de nosotros que pecamos por nuestra inconstancia espiritual y más que sabemos que el día de la venida de Jesús se acerca y no sabemos cuál es el día y la hora de su llegada, nosotros necesitamos reconocer que no obedecemos a nuestro Dios cuando nos manda a cuidar nuestra Fe usando el Evangelio, el mandato que dio este hombre noble que se fue a un país lejano a sus sirvientes cuando les dijo en el versículo 13 Negociad entre tanto que vengo lo dio a cada uno de los 10 siervos por medio de una mina que les dio la cual era de gran precio porque tenia un valor de tres meses de salario. Cada siervo tenía el mismo mandato de hacer producir esta mina que les había dado y es el mismo mandato que Jesús ha dado a cada creyente en Mateo 28:19 Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, aquí Jesús nos esta mandando a negociar con la mina del Evangelio, este es el que tiene poder para traer personas a la Fe y de cuidarnos a cada uno de nosotros mientras que Jesús viene por segunda vez. Pero cada vez que tenemos oportunidad de negociad con la mina del evangelio y no lo hacemos es un pecado en contra del tercer mandamiento pero es perdonado nuestro pecado en el sufrimiento de Cristo quien sufrió en nuestro lugar el castigo que merecemos por nuestro pecado, Él fue a la cruz para redimirnos a cada uno de nosotros y muestra de su sufrimiento lo vemos en Juan 19:28 Después de esto, sabiendo Jesús que ya todo estaba consumado, dijo, para que la Escritura se cumpliese: Tengo sed. Esta sed que sufrió Jesús fue producida por la agonía de la muerte la cual no dudo en sufrir para darnos a nosotros la verdadera esperanza de que estemos esperando que Jesús venga por segunda vez y así nosotros estemos preparados no importando el día y la hora de su venida para estar en el cielo eternamente en cuerpo y alma.

El Espíritu Santo hace que nosotros seamos como los dos sirvientes que hicieron producir la mina de su Señor, el hace que no seamos como el siervo que guardo la mina en su pañuelo por temor a perderla, y necesitamos dejar que la resurrección de Cristo nos de ese animo de ir por todas las naciones y empezar a demostrar que Jesús es el Cristo el cual no se quedó en la tumba porque venció la muerte por cada uno de nosotros y por tanto Él nos manda que anunciemos su venida de nuevo por segunda vez y en agradecimiento por todo lo que nuestro Señor Jesús hizo por cada uno de nosotros vamos a negociar con nuestra mina del Evangelio porque 26Pues yo os digo que a todo el que tiene, se le dará; más al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará. Y nosotros vamos a recibir más porque el Espíritu Santo hace que negociemos de la siguiente manera: primero necesitamos tener la prioridad de alimentarnos nosotros mismos para que seamos como las vírgenes prudentes que nos presenta Mateo 25 donde estamos esperando al esposo de la iglesia, nuestro Señor Jesucristo, para que venga por nosotros y para mantener nuestras vasijas llenas de aceite (el Espíritu Santo) necesitamos constantemente alimentarnos del Evangelio y el sacramento de la Santa Cena los cuales mantienen viva nuestra Fe en Cristo Jesús y al mantener viva esta Fe podemos de manera genuina predicar el Evangelio cada vez que tenemos oportunidad, presentar al hombre perdido por el pecado, la Ley, para que produzca en él la sed espiritual que sentimos por el pecado que nos condena al infierno eterno y luego el refrigerio del Evangelio la obra de Cristo Jesús hecha por cada uno de nosotros, también no podemos pasar por alto nuestra manera de vivir, necesitamos dejar que el Espíritu Santo guíe nuestras vidas dejando a un lado el dejar de complacer nuestra carne porque solo nosotros vivimos para Glorificarle a Él por medio de nuestras vidas y esto es una manera de mostrar que estamos listos esperando a nuestro Señor Jesucristo y por último oremos constantemente teniendo siempre la petición que nos enseña Apocalipsis 22:20 ciertamente vengo en breve. Amén, sí, ven, Señor Jesús. Amén

Los Himnos:

Algunos himnos sugeridos:

Cantad al Señor:

99 Cuando suene la trompeta

100 Pronto vuelve Jesucristo

101 Y sólo espero ese día

Culto Cristiano:

338-341 Los himnos para la segunda venida del Señor

2 Alzaos, oh puertas

4 ¡Despertad! A todos llama

78 De mil arpas

156 Ven Tú, ¡oh Rey eterno!

 

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2019-11-03 – últimos tiempos 01

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El primer domingo de los últimos tiempos

El día de la Reforma

(Rojo)

Tema del día: ¡Qué tesoro tenemos en la reforma! La luz brillante del “pacto nuevo” con Dios que viene por la sangre de nuestro Señor Jesucristo penetró la oscuridad de la falsa doctrina para dar libertad a los oprimidos de corazón. Como hijos e hijas de la reforma, qué permanezcamos en la verdad de este evangelio.

La Colecta: Todopoderoso Dios, Señor misericordioso: Derrama tu Espíritu Santo sobre tu pueblo fiel. Guárdalos firmes en tu gracia y verdad, protege y consuélalos en toda tentación, defiéndelos contra todos los enemigos de tu palabra, y concede a tu iglesia tu paz salvadora; por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura: Jeremías 31:31-34 Por medio del pacto nuevo que tenemos con Dios, hemos sido librados del yugo de la ley para vivir en su perdón. Si intentamos ganar la salvación por nuestras propias obras, estamos rechazando este pacto de amor y nos encontraremos otra vez bajo el yugo de la ley.

31He aquí que vienen días, dice Jehová, en los cuales haré nuevo pacto con la casa de Israel y con la casa de Judá. 32No como el pacto que hice con sus padres el día que tomé su mano para sacarlos de la tierra de Egipto; porque ellos invalidaron mi pacto, aunque fui yo un marido para ellos, dice Jehová. 33Pero este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová: Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón; y yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo. 34Y no enseñará más ninguno a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce a Jehová; porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, dice Jehová; porque perdonaré la maldad de ellos, y no me acordaré más de su pecado

El Salmo del Día: Salmo 46

Al músico principal; de los hijos de Coré. Salmo sobre Alamot.

1Dios es nuestro amparo y fortaleza,

Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.

2Por tanto, no temeremos, aunque la tierra sea removida,

Y se traspasen los montes al corazón del mar;

3Aunque bramen y se turben sus aguas,

Y tiemblen los montes a causa de su braveza.Selah

4Del río sus corrientes alegran la ciudad de Dios,

El santuario de las moradas del Altísimo.

5Dios está en medio de ella; no será conmovida.

Dios la ayudará al clarear la mañana.

6Bramaron las naciones, titubearon los reinos;

Dio él su voz, se derritió la tierra.

7Jehová de los ejércitos está con nosotros;

Nuestro refugio es el Dios de Jacob. Selah

8Venid, ved las obras de Jehová,

Que ha puesto asolamientos en la tierra.

9Que hace cesar las guerras hasta los fines de la tierra.

Que quiebra el arco, corta la lanza,

Y quema los carros en el fuego.

10Estad quietos, y conoced que yo soy Dios;

Seré exaltado entre las naciones; enaltecido seré en la tierra.

11Jehová de los ejércitos está con nosotros;

Nuestro refugio es el Dios de Jacob. Selah

La Segunda Lectura: Romanos 3:19-28 La verdad de la reforma encuentra su resumen en estas palabras del Apóstol Pablo. “Aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios.” No se puede salvar por medio de la ley, sino por la ley es el conocimiento del pecado. No obstante, Dios justifica al pecador, es decir, lo declara inocente de todos sus pecados. Cristo pagó el precio de nuestra libertad con su vida perfecta y sangre inocente en la cruz. Si intentamos ganar la salvación por medio de las obras de la ley, estamos rechazando la redención que tenemos en Cristo.

19Pero sabemos que todo lo que la ley dice, lo dice a los que están bajo la ley, para que toda boca se cierre y todo el mundo quede bajo el juicio de Dios; 20ya que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él; porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado.

21Pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, testificada por la ley y por los profetas; 22la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él. Porque no hay diferencia, 23por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios, 24siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, 25a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados, 26con la mira de manifestar en este tiempo su justicia, a fin de que él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús.

27¿Dónde, pues, está la jactancia? Queda excluida. ¿Por cuál ley? ¿Por la de las obras? No, sino por la ley de la fe. 28Concluimos, pues, que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley. 

El Versículo: ¡Aleluya! ¡Aleluya! Si mantienen fieles a mis enseñanzas, serán realmente mis discípulos, y conocerán la verdad, y la verdad los hará libres. ¡Aleluya!

El Evangelio: Juan 8:31-36 Cristo nos recuerda que hemos sido librados de la esclavitud al pecado y la única forma de no caernos de nuevo bajo su tiranía es permanecernos fielmente en su Palabra.

31Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; 32y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres. 33Le respondieron: Linaje de Abraham somos, y jamás hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo dices tú: Seréis libres?

34Jesús les respondió: De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado. 35Y el esclavo no queda en la casa para siempre; el hijo sí queda para siempre. 36Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres. Juan 8:31-36

HERMANOS CELEBREMOS LA REFORMA SABIENDO LO IMPORTANTE DEL CONOCIMIENTO DE LA LEY DE DIOS.

En tiempos modernos es difícil para cada uno de nosotros entender lo que vivieron muchos de nuestros antepasados en los días que existía la esclavitud, solo nos enteramos de como vivían ellos por medio de películas o libros que tal vez podamos leer y creo que al ver esas cosas nos trae pensamientos repulsivos porque no nos alcanzamos a imaginar o no creemos como una persona puede ser dueña de tantas personas y hasta veces sufrir los maltratos que sufrieron muchos. Pero realmente aunque no vivamos en tiempos que esta clase de esclavitud sea tan notoria si podemos afirmar que existe una clase de esclavitud espiritual, esta nunca ha cambiado, desde el momento del pecado de nuestros primeros padres vivimos en la consecuencia de esta esclavitud espiritual la cual trae una consecuencia por la cual todos los hombres pasamos y es la muerte (espiritual, eterna y física). Como creyentes es importante que conozcamos ciertos pasajes bíblicos y el significado de estos mismos como por ejemplo lo que nos enseña Romanos 6:23 la paga del pecado es la muerte. Necesitamos entender el sentido del pecado pero muchas veces no lo percibimos porque ni siquiera como cristianos conocemos los mandamientos y la aplicación de cada uno de ellos y si no nos interesamos por conocer los mandamientos no vamos a conocer que es realmente el pecado y la consecuencia del mismo como la muerte que merecemos por no cumplir la voluntad de Dios, cuando conocemos los mandamientos y el significado de ellos de inmediato nos damos cuenta que es lo que Dios exige por medio de ellos, que nosotros vivamos de acuerdo a su voluntad, pero también nos encontramos con este serio problema al no conocer los mandamientos tampoco conoceremos la voluntad de Dios y es por esto que cada uno de nosotros no podemos sacar una excusa de decirle a Dios que no puede condenarnos porque no conocemos sus mandamientos porque Él mismo nos dice en Romanos 2:12 Porque todos los que sin ley han pecado, sin ley también perecerán; también si no conocemos los mandamientos y su uso no sabremos porque la carne nos hace esclavos en determinadas situaciones porque muchas veces la conciencia nos hace una mala jugada haciéndonos creer que lo que estamos haciendo es justo, necesario y en libertad pero si olvidamos lo que nos enseña cada mandamiento, es decir la ley de Dios, hay una alta probabilidad de que estemos esclavos del pecado.

No creamos que por el hecho de ser luteranos confesionales ya estamos asegurados en el reino de los cielos, ese mismo pensamiento lo tenían muchos judíos, ellos creían 33Le respondieron: Linaje de Abraham somos, y jamás hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo dices tú: Seréis libres? Este pasaje para el día de hoy nos presenta a dos clases de judíos, el versículo 31 que habían unos judíos que habían creído en Él y ahora en este versículo 33 vemos que creían que eran totalmente libres por el hecho de ser judíos, ya que para ellos era de mucho orgullo ser descendientes de Abraham y creían que por esto ya tenían una buena relación con Dios. Y esto muestra el desconocimiento de los mandamientos, estos judíos que se creían libres no conocían los mandamientos de Dios, muchos hoy en día que dicen que son salvos por el hecho de pertenecer a una congregación al igual que estos judíos no serán salvos porque no viven en la verdadera libertad.

Muchos crecimos diciendo esta frase: “no hay salvación fuera de la iglesia católica Romana” esta frase tiene su propia explicación, no importa si no conocemos la ley de Dios por el hecho de pertenecer a la iglesia de Roma ya somos salvos porque esta es la iglesia del vicario de Cristo, así fuimos criados todos nosotros y así fue criado Lutero; creyendo que la iglesia de Roma y el papado hacían verdaderamente libres al hombre, solo era necesario comprar un documento por el dinero indicado y la libertad se hacía evidente porque ya se pagó todo en el purgatorio o no había necesidad de pasar por este sitio dependiendo de qué tantas indulgencias se hallan logrado comprar. Y muchos al vivir y morir creyendo que solo son salvos por el hecho de pertenecer a esta iglesia lastimosamente vivieron esclavos en este mundo y ahora lo más posible es que son esclavos eternos en el infierno.

Cuando el Espíritu Santo empezó a trabajar en nosotros enseñándonos lo importante de los mandamientos y su aplicación inmediatamente rompió nuestro corazón incrédulo mostrándonos como el pecado nos destituye de la Gloria de Dios, Romanos 3:23. La explicación a este versículo bíblico lo vemos en 1 Corintios 6:9-10 donde nos muestra en que consiste la esclavitud de la carne que no es otra cosa que el pecado, 9¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, 10ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios. Este es un listado de cada mandamiento que Dios nos ha dado y como muestra lo que realmente hacia que fuéramos enemigos de Dios, nuestra manera de vivir mostraba nuestra esclavitud y a la vez íbamos al infierno por no vivir de acuerdo a la voluntad de Dios.

Cuando el Espíritu Santo nos convence de la esclavitud espiritual en la que vivíamos enseñándonos bien la ley de Dios, es decir, los mandamientos apreciamos más el regalo que Dios nos ha dado. La fecha de la Reforma es un buen día para recordar este regalo inmerecido que la misma Escritura llama Gracia, en el evangelio para hoy Jesús nos dice Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; 32y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres. Así es, Jesús nos rescató de esta vana manera de vivir y nos ha dado la verdadera libertad porque permanecer en la Palabra de Jesús consiste en vivir bajo su amparo ya que es lo que más necesitamos cada uno de nosotros y este amparo consiste en que Jesús no cometió ningún pecado por amor a cada uno de nosotros, Él mismo Jesús pregunto a los judíos sí tenían algún pecado de que acusarle ¿Quién de vosotros me redarguye de pecado?, Juan 8:46, y el contexto bíblico nos enseña que ninguno lo pudo hacer, porque las mentiras de ellos eran tan débiles que Jesús con la verdad de su Palabra nos rescató a cada uno de nosotros y esta misma palabra que nos hace permanecer en Jesús nos da la seguridad de nuestra libertad, 36Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres. Nos libertó con su sangre que derramo en su sufrimiento y muerte la cual Pablo nos recuerda en una de las lecturas para hoy a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados. Romanos 3:25. ¡Qué libertad la que respiramos! Nuestros pecados que fueron señalados por la Ley ya no nos acusan porque Jesús pagó por cada uno de ellos y encontramos seguridad de nuestra Redención en que Cristo no se quedó en la tumba sino que resucitó para mostrar que la paga del pecado que es la muerte ya no tiene poder sobre los que hemos sido Redimidos, para mostrar que nosotros somos guiados por un Dios vivo que guio al pueblo de Israel hacia la tierra prometida por su Gracia, quien guio a sus apóstoles para que por la obra del Espíritu Santo hicieran crecer la iglesia, quien guió al siervo Martín Lutero para que sacara la Palabra de Dios para que todos de nuevo pudiéramos estar en la luz y permanecer en ella y ahora nos guía a cada uno de nosotros para que primero no seamos más esclavos del pecado como lo dijo en este evangelio De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado. 35Y el esclavo no queda en la casa para siempre; el hijo sí queda para siempre. Nosotros ya hemos sido libres y es por esto que al conocer los mandamientos de Dios no es una tortura que nos quita libertad sino que nos guían para darnos la verdadera libertad, porque ellos hacen que nosotros podamos Glorificar el nombre de nuestro Dios viviendo como lo dice este poderos pasaje bíblico de 1 Corintios 6:11 mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios. Amén, Amén, Amén. ¡FELIZ DIA DE LA REFORMA!

Los Himnos:

Algunos himnos sugeridos:

Cantad al Señor:

38 Tu Palabra es mi cántico

45 Fortalece a tu Iglesia

51 Dios de gracia, Dios de gloria

63 A Dios demos gloria

72 Gloria al nombre de Cristo

81 Con Dios no temeremos

82 Bien sé en quien yo creo

83 Con que paternal cariño

85 No me abandones, Dios

88 Sublime gracia

107 El Señor es mi luz

Culto Cristiano:

109 Sosténnos firmes (Lutero)

110 ¡Luz brillante, dulce y pura!

113 Preciosa herencia

116 Tu Palabra, ¡oh Padre santo!

128 Un solo fundamento

129 Castillo fuerte es nuestro Dios (Lutero)

131 Firme en la roca eterna y fiel

135 De la iglesia fundamento

207 Con ansia clamo, oh santo Dios (Lutero)

225 Por gracia sola yo soy salvo

229 Tal como soy

254 Firmes y adelante

257 Mirad y ved

272 Me guía Cristo

403 Estad por Cristo firmes

406 Luchad, luchad por Cristo

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2017-11-26 — Santos Triunfantes

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Los Santos Triunfantes

(Blanco)

Tema del día: Cristo nos promete: “Ciertamente vengo en breve.”  Entonces, ¡qué velemos y digamos con corazones confiados: “Amén. Ven, Jesucristo”! porque viene para llevarnos a nuestro hogar celestial.

La Oración del Día: Señor Dios, Padre celestial: envía a tu hijo, te rogamos, para que él recoja a su esposa, la iglesia, y así nosotros, juntos con todos los redimidos, entremos en su reino eterno; por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura: Isaías 52:1-6 — Nuestro Dios, el Señor de todo, subyuga a las naciones según su voluntad y poder, y redime a su pueblo por su sola gracia.

El Salmo del Día: Salmo 84

La Segunda Lectura:  1 Tesalonicenses 4:13-18 — La resurrección de Jesucristo comprueba que “los que durmieron en él” participarán en la resurrección del fin del mundo.  Además todos los que están vivos en aquel día serán reunidos con ellos en una gran reunión de los santos triunfantes. ¡Qué nos animemos los unos a los otros con estas palabras!

El Evangelio: Mateo 25:1-13 — La parábola de los diez vírgenes nos llama a velar, o sea, a siempre estar listos para la venida de nuestro Señor Jesucristo, porque nadie sabe ni el día ni la hora en que va a regresar.

1Entonces el reino de los cielos será semejante a diez vírgenes que tomando sus lámparas, salieron a recibir al esposo. 2Cinco de ellas eran prudentes y cinco insensatas. 3Las insensatas, tomando sus lámparas, no tomaron consigo aceite; 4mas las prudentes tomaron aceite en sus vasijas, juntamente con sus lámparas. 5Y tardándose el esposo, cabecearon todas y se durmieron. 6Y a la medianoche se oyó un clamor: ¡Aquí viene el esposo; salid a recibirle! 7Entonces todas aquellas vírgenes se levantaron, y arreglaron sus lámparas. 8Y las insensatas dijeron a las prudentes: Dadnos de vuestro aceite; porque nuestras lámparas se apagan. 9Mas las prudentes respondieron diciendo: Para que no nos falte a nosotras y a vosotras, id más bien a los que venden, y comprad para vosotras mismas. 10Pero mientras ellas iban a comprar, vino el esposo; y las que estaban preparadas entraron con él a las bodas; y se cerró la puerta. 11Después vinieron también las otras vírgenes, diciendo: ¡Señor, señor, ábrenos! 12Mas él, respondiendo, dijo: De cierto os digo, que no os conozco. 13Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del Hombre ha de venir.

 

SOMOS SANTOS VENCEDORES POR SIEMPRE

Pablo escribió a los Corintios lo siguiente: a la iglesia de Dios que está en Corinto, a los santificados en Cristo Jesús, llamados a ser santos con todos los que en cualquier lugar invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo, Señor de ellos y nuestro (1 Corintios 1:2).

La iglesia de Roma llama santos únicamente a las personas que han llevado una vida apartada del pecado aquí en este mundo y después de muerta hace algún milagro, y ésta es la prueba que ellos necesitan para llamar a una persona santo.

Pablo quiere enseñarnos lo mismo que nuestro Señor Jesucristo hizo con esta parábola de las diez vírgenes. Pablo, fundamentado en las palabras de Jesús cuando dijo esta parábola, explicó con este saludo a sus hermanos en la fe de Corinto por qué ellos son santos. Es extraordinario ver que esta santidad de la cual habla Pablo aquí no es algo ganado o merecido; todo está basado en palabras que explican que todo esto es recibido, regalado. Pablo no está escribiendo a un templo o a una organización, no está escribiendo a algo que tenga que ver con sitios visibles; él dice: a la iglesia de Dios, y Jesús nos explica cuál es esa iglesia de Dios: 1Entonces el reino de los cielos será semejante a diez vírgenes que tomando sus lámparas, salieron a recibir al esposo. Todos nosotros sabemos por las enseñanzas de las Escrituras que Jesús habla de la relación de él con su iglesia como una relación matrimonial, y por medio de esta parábola habla como están todas aquellas vírgenes esperando a recibir al esposo que era algo inusual porque algunos detalles de esta parábola no son de la vida real.

Primero, no se menciona a la novia, y la costumbre judía era que las damas de honor atendieran a la novia y no al novio. La tardanza era inusual en esas ocasiones. Tampoco era común negarse a admitir a los que llegaban tarde a la fiesta de bodas. Pero hemos visto antes que Jesús usa elementos irreales en sus parábolas para llamar la atención y hacer entender lo que dice, y en esta oportunidad está hablando a todos aquellos que creemos que pertenecemos a su iglesia.

Jesús está hablando a la iglesia de Dios porque vemos que estas vírgenes todas tenían sus lámparas, pero Jesús hace una gran diferencia: 2Cinco de ellas eran prudentes y cinco insensatas. 3Las insensatas, tomando sus lámparas, no tomaron consigo aceite; 4mas las prudentes tomaron aceite en sus vasijas, juntamente con sus lámparas. Es importante que tengamos clara la diferencia entre prudente e insensata.

Muestra Jesús la diferencia entre ellas: el aceite la costumbre del Antiguo Testamento de ungir a reyes, sacerdotes y profetas con aceite de oliva desde luego sugiere una relación entre el aceite y el Espíritu Santo. Y la obra del Espíritu Santo la resume magistralmente Martín Lutero en la explicación del Tercer Artículo: él nos llama a la fe por el evangelio, nos congrega en su santa iglesia, nos ilumina con sus dones espirituales, nos santifica para una vida de buenas obras y nos guarda en la verdadera fe hasta el fin. Esto quiere decir que dentro de la iglesia hay cristianos que son prudentes y otros insensatos. Ambos saben que Jesús va a venir por segunda vez, ambos han escuchado que estén preparados, ambos están esperando al novio; pero los insensatos no le dan la importancia al estar preparados.

Los insensatos son los cristianos que no ven necesario asistir al culto con frecuencia, no le dan importancia a tomar la Santa Cena porque no han entendido cuál es el propósito de ella, no les importa su vida de santificación, es decir, como viven porque no están con el aceite en sus vidas, en otras palabras estos son los que no dejan que el Espíritu Santo les cuide la fe, no entienden que pertenecer a la santa iglesia es ser llamado como lo dice Pablo en 1 Corintios 1:2 a los santificados en Cristo Jesús.

Si algún cristiano sigue viviendo de esta manera, les pasará lo que dice Jesús en esta parábola: 5Y tardándose el esposo, cabecearon todas y se durmieron. 6Y a la medianoche se oyó un clamor: ¡Aquí viene el esposo; salid a recibirle! 7Entonces todas aquellas vírgenes se levantaron, y arreglaron sus lámparas. 8Y las insensatas dijeron a las prudentes: Dadnos de vuestro aceite; porque nuestras lámparas se apagan. No van a estar preparados para la venida del esposo, cuando Cristo venga por segunda vez, y como no están preparadas creerán que ese aceite se puede compartir en ese momento. Pero la triste noticia es que no habrá tiempo para nada, porque todo esto será en un abrir y cerrar de ojos.

9Mas las prudentes respondieron diciendo: Para que no nos falte a nosotras y a vosotras, id más bien a los que venden, y comprad para vosotras mismas. 10Pero mientras ellas iban a comprar, vino el esposo; y las que estaban preparadas entraron con él a las bodas; y se cerró la puerta. 11Después vinieron también las otras vírgenes, diciendo: ¡Señor, señor, ábrenos! 12Mas él, respondiendo, dijo: De cierto os digo, que no os conozco. ¡Qué palabras de juicio escuchamos de Jesús! Cierra la puerta y les dice a estos que creían que solo por el hecho de pertenecer a una iglesia visible cristiana ya eran salvos: “No los conozco”. Que esto no nos pase a nosotros, que ninguno de nosotros dejemos todo para el último día y digamos: “¡Señor, señor, ábrenos!” Porque si hoy no le damos importancia y no dejamos que el Espíritu Santo trabaje en nuestras vidas, nos espera una horrible estadía eterna en el infierno.

Pablo dice quiénes son los santos: llamados a ser santos con todos los que en cualquier lugar invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo, Señor de ellos y nuestro, y Jesús llama a estos santos prudentes, estos son los que se toman en serio estas palabras de Jesús: 13Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del Hombre ha de venir. Necesitamos dejar que el Espíritu Santo trabaje en plenitud en nuestras vidas porque él usa cosas extraordinarias para que nosotros seamos santos triunfantes que velemos, y para esto necesitamos escudriñar la Palabra de Dios cada día porque por medio de ella se nos señala que aun siendo pecadores la misericordia de Dios es mantenida. Nosotros somos llamados santos porque la Biblia lo dice así; todo aquel cristiano que le da la prioridad en su vida a su alma sabe que necesita de la Santa Cena porque por medio de ella recuerda y fortalece su fe: 26Y mientras comían, tomó Jesús el pan, y bendijo, y lo partió, y dio a sus discípulos, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo. 27Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio, diciendo: Bebed de ella todos; 28porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados (Mateo 26:26-28). Cada vez que tomamos la Cena recordamos que llegamos a ser santos, por la obra que hizo Cristo en la cruz al morir para darnos el perdón de nuestros pecados.

Todo santo prudente sabe la necesidad de congregarse con frecuencia; no ve el congregarse como una carga, sino lo hace movido por amor. Toma en serio las palabras que Dios dice: 25no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca (Hebreos 10:25). El cristiano prudente sabe que necesita reunirse alrededor de la Palabra de Dios con otros hermanos en la fe para que todos se cuiden, exhortándose porque el cristiano prudente sabe que necesita perseverar hasta el fin y entre hermanos en la fe nos ayudamos para esto.

El cristiano prudente sabe y reconoce que no puede cumplir los mandamientos perfectamente como Dios lo exige, y por esto se deja abrigar de la obra de Cristo aquel que si complació al Padre perfectamente: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia (Mateo 3:17). Jesús complació al Padre para que cada uno de nosotros seamos llamados santos, ya que con su vida perfecta el Padre en los cielos nos ve a cada uno de nosotros por medio de Jesús santos.

Es por esto que nosotros vivimos de manera diferente. Nos recuerdan los evangelios pasados que nuestras obras no son para salvarnos, sino porque somos salvos; y es por esto que dejamos que el Espíritu Santo produzca en nosotros estas obras:  35Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; 36estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí (Mateo 25:35-36).

Finalmente, el cristiano prudente ora para que en el último día de su vida o cuando Jesús venga por segunda vez sea llamado Santo Triunfante. Saldremos de este mundo lleno de lágrimas victoriosas, y por esto damos hoy infinitas gracias a Dios porque nos ha cuidado todo este año espiritualmente usando la Palabra y los sacramentos para que sigamos velando y así seguir siendo llamados vencedores por siempre.

Amén.

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26 noviembre 2017

2017-11-19 — El Juicio Final

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El Juicio Final

(Rojo)

Tema del día: En el juicio final, todo el mundo va a tener que presentarse ante Dios el juez justo quien va a juzgar a todos en su justicia.

La Oración del Día: Todopoderoso y sempiterno Dios, que has dado a los que creen muy grandes y preciosas promesas: Concédenos que sin ninguna duda, mas con perfecta confianza, creamos en tu Hijo Jesucristo de manera que nuestra fe nunca sea reprobada ante tus ojos; por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura: Daniel 7:9-10 – El profeta Daniel pinta una escena ilustrativa del juicio final: Dios el juez justo está sentado en su trono de poder y gloria, y se abren los libros de evidencia para que todos reciban su veredicto justo.

El Salmo del Día: Salmo 90

La Segunda Lectura:  1 Tesalonicenses 5:1-11 – El día del Señor, o sea, el fin del mundo, vendrá repentinamente como un ladrón en la noche.  Entonces, qué velemos, poniéndonos la coraza de fe y de amor, y el casco de la esperanza de salvación.

El Evangelio: Mateo 25:31-46 – En el juicio final, Cristo vendrá y separará a los creyentes y los incrédulos, y los juzgará.  Los creyentes, los cuales producen fruto como evidencia de su fe, recibirán su herencia en el cielo, mientras que los incrédulos, los cuales producen nada más los frutos podridos de incredulidad, recibirán la condenación eterna en el infierno.

31Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria, 32y serán reunidas delante de él todas las naciones; y apartará los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos. 33Y pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda. 34Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo. 35Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; 36estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí. 37Entonces los justos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos, o sediento, y te dimos de beber? 38¿Y cuándo te vimos forastero, y te recogimos, o desnudo, y te cubrimos? 39¿O cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti? 40Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis. 41Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. 42Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber; 43fui forastero, y no me recogisteis; estuve desnudo, y no me cubristeis; enfermo, y en la cárcel, y no me visitasteis. 44Entonces también ellos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, sediento, forastero, desnudo, enfermo, o en la cárcel, y no te servimos? 45Entonces les responderá diciendo: De cierto os digo que en cuanto no lo hicisteis a uno de estos más pequeños, tampoco a mí lo hicisteis. 46E irán éstos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna.

 

UNIDOS OREMOS DICIENDO: VEN PRONTO, SEÑOR JESÚS, VEN PRONTO

Todos nosotros sabemos qué es esperar la venida de una persona. Las veces que hemos ido a una terminal de transporte o a un aeropuerto para darle la bienvenida a una persona han sido innumerables. Recuerdo cuando era niño y mis padres me llevaban a la escuela, yo los esperaba ansiosamente en la puerta del colegio para que me recogieran. Y lo mismo hicimos con nuestros hijos las veces que fuimos a las puertas de sus escuelas a esperar que salieran.

Siempre que damos bienvenidas es algo que trae alegría, pero poco nos gusta hablar de las despedidas porque en ellas encontramos solo tristezas. En el fin del mundo, vamos a vivir este doble acontecimiento: dar bienvenida y también despedida. Pero ambas van a ser de alegría porque daremos la bienvenida a nuestro Señor Jesús y nos despediremos de este mundo corrompido por el pecado, nos despediremos de este valle de lágrimas.

Estamos terminando el año eclesiástico y es una bendición poder hablar de este acontecimiento que todo el mundo está esperando. Los incrédulos andan tranquilos porque creen que no va a llegar, pero la ley escrita en sus corazones les reafirma que todo llegará a su final. Y nosotros los creyentes estamos preparándonos para la venida de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Este mensaje para el día de hoy no solamente nos prepara, sino que nos anima a que sigamos orando diciendo: VEN PRONTO, SEÑOR JESÚS; VEN PRONTO.

Los capítulos 24 y 25 de Mateo son muy conocidos por los estudiantes de la Biblia porque habla de todo lo que tiene que ver con el fin del mundo. Fue muy apropiada esta enseñanza de Jesús en ese momento porque estaba en la semana de su pasión y muerte. Era el momento indicado para hablar estas palabras en las cuales encontramos ley y evangelio, enseñando lo que va a pasar ese día del fin del mundo, de la venida de nuestro Señor Jesucristo.

Pecamos cuando dudamos del poder de nuestro Dios. Muchos cristianos ven muy lejano la venida de nuestro Señor Jesucristo, y por esto no están preparándose para este acontecimiento. Esto lo vemos reflejado en las personas que han dado fechas del fin del mundo; estas personas se llaman ser creyentes y abren la Biblia y luego afirman unas fechas las cuales no se han cumplido y tampoco se cumplirán porque la Biblia es muy clara cuando nos dice: Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino sólo mi Padre. (Mateo 24:36).

Y necesitamos reconocer que tal vez no nos hemos dejado engañar de estas falsas fechas, pero sí hemos descuidado el mandato de nuestro Dios que nos dice: 6Por tanto, no durmamos como los demás, sino velemos y seamos sobrios. 7Pues los que duermen, de noche duermen, y los que se embriagan, de noche se embriagan (1 Tesalonicenses 5:6-7). Muchas veces hemos dormido espiritualmente dejando de alimentarnos con la Palabra de Dios, dejando a un lado la oración; y hemos preferido vivir haciendo cosas que nos apartan de estar cuidando las cosas de Dios por estar pendientes de las cosas de este mundo como dándole más prioridad al trabajo, al estudio o a una relación sentimental olvidando estas palabras que Jesús nos dice hoy.

Estas palabras dan una gran alegría en nuestros corazones porque son palabras de esperanzas. Nosotros hemos descuidado de muchas maneras estar preparados para la venida de nuestro Señor Jesucristo, mas él siempre le ha dado la importancia firme a este acontecimiento, la reunión de Dios con su esposa que es la iglesia. Él la espera ansiosamente, y por esto hoy nos enseña estas palabras que son de esperanza para cada uno de nosotros.

31Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria. Aquí se está hablando del mismo Jesús para cumplirse lo que en Hechos de los Apóstoles se predijo: 9Y habiendo dicho estas cosas, viéndolo ellos, fue alzado, y le recibió una nube que le ocultó de sus ojos. 10Y estando ellos con los ojos puestos en el cielo, entre tanto que él se iba, he aquí se pusieron junto a ellos dos varones con vestiduras blancas, 11los cuales también les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo (Hechos 1:9-11). Este mensaje dado por los ángeles en el cielo el día de la ascensión de Jesús fue una ratificación de estas palabras que ha dicho Jesús: él vendrá, pero su segunda venida va a ser diferente a la primera venida.

En su primera venida vino con el único fin de cumplir la voluntad perfecta de Dios: 6el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, 7sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; 8y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz (Filipenses 2:6-9). Jesús se hizo semejante a nosotros, pero con una gran diferencia: vino a ser siervo, esclavo por amor a cada uno de nosotros.

Vino a servirnos especialmente con su obediencia la cual no solamente la cumplió yendo a la cruz, sino que también con su vida perfecta se humilló a sí mismo para poder darnos esta esperanza que nos espera el día de su segunda venida, en la cual él vendrá no humillado sino exaltado, en toda su gloria, con todos sus ángeles y allí veremos que en este acontecimiento: 32y serán reunidas delante de él todas las naciones; y apartará los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos. 33Y pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda.

Es increíble lo que sucederá ese día. Cuando él se fue a los cielos solo unos pocos lo vieron, pero cuando venga de nuevo todas las naciones, todas las personas desde Adán hasta el último que haya nacido en ese momento lo verá. Y es donde veremos más de su justicia como separará a las ovejas (creyentes) de los cabritos (incrédulos) y es aquí donde en este momento escucharemos estas palabras tan significativas para cada uno de nosotros:  34Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo. Y sabemos que este reino es dado a cada uno de nosotros como ese regalo que Dios nos dio por medio de Jesucristo cuando vino por primera vez para salvarnos, y en su segunda venida vendrá a recogernos  de este valle de lágrimas.

La diferencia entre las ovejas (creyentes) y los cabritos (incrédulos) se ve clara en estos versículos que vienen. Las ovejas por amor y agradecimiento a Dios por haberles salvado no harán cosas extraordinarias, simplemente llevan unas vidas de misericordia, unas vidas las cuales se muestra la sencillez con la cual vivimos los hijos de Dios esperando que él venga por segunda vez: 35Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; 36estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí. 37Entonces los justos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos, o sediento, y te dimos de beber? 38¿Y cuándo te vimos forastero, y te recogimos, o desnudo, y te cubrimos? 39¿O cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti? 40Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis.

Nuestra conciencia es testigo de que el veredicto del Rey es misericordioso. Cubre todos nuestros pecados de omisión con un silencio misericordioso. No hemos alimentado a cada mendigo que hemos encontrado, no siempre hemos sido generosos, hospitalarios y humanitarios, lo cual él nos atribuye serlo. Y con solo un acto de misericordia a cualquier persona no importando quien es, aprendemos que sólo lo hacemos como agradecimiento por ser perdonados.

Nosotros vivimos compartiendo esa misericordia que hemos recibido y es la gran diferencia con los que no conocen la misericordia de Dios y estos son los cabritos, los incrédulos: 41Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. 42Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber; 43fui forastero, y no me recogisteis; estuve desnudo, y no me cubristeis; enfermo, y en la cárcel, y no me visitasteis. 44Entonces también ellos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, sediento, forastero, desnudo, enfermo, o en la cárcel, y no te servimos? 45Entonces les responderá diciendo: De cierto os digo que en cuanto no lo hicisteis a uno de estos más pequeños, tampoco a mí lo hicisteis. 46E irán éstos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna. Estos serán castigados en el infierno eterno por su rechazo a la misericordia de Dios. Ellos viven apartados del amor de Dios, y por esto nunca sus obras serán agradables a Dios ya que no tienen a Cristo como su respaldo.

Es por esto que nosotros tenemos una gran esperanza que con la ayuda del Espíritu Santo será cuidada no solamente con nuestras vidas, sino con la expectativa que se mantiene viva al estudiar la Palabra de Dios y con la oración la cual siempre diremos: Ven pronto, Señor Jesús; ven pronto.

Amén.

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19 noviembre 2017

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20 noviembre 2016 – Cristo el Rey