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2020-07-05

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El quinto domingo después de pentecostés

(Verde)

Tema del día: Al ser cristianos, vamos a sufrir persecución por causa del nombre de Jesús. Pero siendo apoyados por la poderosa Palabra de Dios, nosotros lo sufrimos todo de buena voluntad. Solamente el evangelio nos puede dar la fuerza para poder confesar el santo nombre de Jesús ante todo el mundo.

La Colecta: Oh Señor, cuya presencia misericordiosa nunca deja de gobernar y dirigir a los que has alimentado en tu amor y adoración: Haz que reverenciemos y amemos sin cesar tu santo nombre; por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura (texto del Sermón): Jeremías 20:7-13 El profeta Jeremías tenía la tarea difícil de proclamar el juicio de Dios a una gente dura de corazón. Aunque sufrió mucho el profeta por la persecución y burlas de sus paisanos, no se podía callar porque la Palabra de Dios fue como un fuego que ardía dentro de él. Jeremías buscó ayuda y protección en las manos poderosas de su Señor. Al enfrentarnos con persecución, qué siempre confiemos en él quien es nuestra ayuda y consuelo.

7Me sedujiste, oh Jehová, y fui seducido; más fuerte fuiste que yo, y me venciste; cada día he sido escarnecido, cada cual se burla de mí. 8Porque cuantas veces hablo, doy voces, grito: Violencia y destrucción; porque la palabra de Jehová me ha sido para afrenta y escarnio cada día. 9Y dije: No me acordaré más de él, ni hablaré más en su nombre; no obstante, había en mi corazón como un fuego ardiente metido en mis huesos; traté de sufrirlo, y no pude. 10Porque oí la murmuración de muchos, temor de todas partes: Denunciad, denunciémosle. Todos mis amigos miraban si claudicaría. Quizá se engañará, decían, y prevaleceremos contra él, y tomaremos de él nuestra venganza. 11Mas Jehová está conmigo como poderoso gigante; por tanto, los que me persiguen tropezarán, y no prevalecerán; serán avergonzados en gran manera, porque no prosperarán; tendrán perpetua confusión que jamás será olvidada. 12Oh Jehová de los ejércitos, que pruebas a los justos, que ves los pensamientos y el corazón, vea yo tu venganza de ellos; porque a ti he encomendado mi causa.

13Cantad a Jehová, load a Jehová; porque ha librado el alma del pobre de mano de los malignos.

El Salmo del Día: Salmo 31

Al músico principal. Salmo de David.

1 En ti, oh Jehová, he confiado; no sea yo confundido jamás;

Líbrame en tu justicia.

2 Inclina a mí tu oído, líbrame pronto;

Sé tú mi roca fuerte, y fortaleza para salvarme.

3 Porque tú eres mi roca y mi castillo;

Por tu nombre me guiarás y me encaminarás.

4 Sácame de la red que han escondido para mí,

Pues tú eres mi refugio.

5 En tu mano encomiendo mi espíritu;

Tú me has redimido, oh Jehová, Dios de verdad.

6 Aborrezco a los que esperan en vanidades ilusorias;

Mas yo en Jehová he esperado.

7 Me gozaré y alegraré en tu misericordia,

Porque has visto mi aflicción;

Has conocido mi alma en las angustias.

8 No me entregaste en mano del enemigo;

Pusiste mis pies en lugar espacioso.

9 Ten misericordia de mí, oh Jehová, porque estoy en angustia;

Se han consumido de tristeza mis ojos, mi alma también y mi cuerpo.

10 Porque mi vida se va gastando de dolor, y mis años de suspirar;

Se agotan mis fuerzas a causa de mi iniquidad, y mis huesos se han consumido.

11 De todos mis enemigos soy objeto de oprobio,

Y de mis vecinos mucho más, y el horror de mis conocidos;

Los que me ven fuera huyen de mí.

12 He sido olvidado de su corazón como un muerto;

He venido a ser como un vaso quebrado.

13 Porque oigo la calumnia de muchos;

El miedo me asalta por todas partes,

Mientras consultan juntos contra mí

E idean quitarme la vida.

14 Mas yo en ti confío, oh Jehová;

Digo: Tú eres mi Dios.

15 En tu mano están mis tiempos;

Líbrame de la mano de mis enemigos y de mis perseguidores.

16 Haz resplandecer tu rostro sobre tu siervo;

Sálvame por tu misericordia.

17 No sea yo avergonzado, oh Jehová, ya que te he invocado;

Sean avergonzados los impíos, estén mudos en el Seol.

18 Enmudezcan los labios mentirosos,

Que hablan contra el justo cosas duras

Con soberbia y menosprecio.

19 ¡Cuán grande es tu bondad, que has guardado para los que te temen,

Que has mostrado a los que esperan en ti, delante de los hijos de los hombres!

20 En lo secreto de tu presencia los esconderás de la conspiración del hombre;

Los pondrás en un tabernáculo a cubierto de contención de lenguas.

21 Bendito sea Jehová,

Porque ha hecho maravillosa su misericordia para conmigo en ciudad fortificada.

22 Decía yo en mi premura: Cortado soy de delante de tus ojos;

Pero tú oíste la voz de mis ruegos cuando a ti clamaba.

23 Amad a Jehová, todos vosotros sus santos;

A los fieles guarda Jehová,

Y paga abundantemente al que procede con soberbia.

24 Esforzaos todos vosotros los que esperáis en Jehová,

Y tome aliento vuestro corazón.

La Segunda Lectura: Romanos 5:12-15 Hay muchas consecuencias del pecado: enfermedad, persecución, guerra, tristeza, y dolor. Pero la consecuencia más horrible que todas es la muerte. Por causa del pecado, todos los hijos de Adán tienen que morir así como él. Pero, Dios en su amor envió al segundo Adán, Jesucristo, el cual con su muerte en la cruz ofrece vida a toda la descendencia de Adán.

12Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron. 13Pues antes de la ley, había pecado en el mundo; pero donde no hay ley, no se inculpa de pecado. 14No obstante, reinó la muerte desde Adán hasta Moisés, aun en los que no pecaron a la manera de la transgresión de Adán, el cual es figura del que había de venir.

15Pero el don no fue como la transgresión; porque si por la transgresión de aquel uno murieron los muchos, abundaron mucho más para los muchos la gracia y el don de Dios por la gracia de un hombre, Jesucristo.

El Versículo: ¡Aleluya! ¡Aleluya! Porque somos hijos, Dios ha enviado el Espíritu de su Hijo a nuestros corazones, clamando: ¡Abba! ¡Padre! ¡Aleluya!

El Evangelio: Mateo 10:24-33 No debemos esperar que el mundo nos va a tratar mejor que trataba a nuestro Señor Jesucristo. Pero aún en medio de persecución y tribulación, tenemos el consuelo que nuestra vida está en su mano protectora. Entonces, aunque estamos en este mundo peligroso, qué siempre proclamemos su evangelio precioso sin temor.

24El discípulo no es más que su maestro, ni el siervo más que su señor. 25Bástale al discípulo ser como su maestro, y al siervo como su señor. Si al padre de familia llamaron Beelzebú, ¿cuánto más a los de su casa?

26Así que, no los temáis; porque nada hay encubierto, que no haya de ser manifestado; ni oculto, que no haya de saberse. 27Lo que os digo en tinieblas, decidlo en la luz; y lo que oís al oído, proclamadlo desde las azoteas. 28Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno. 29¿No se venden dos pajarillos por un cuarto? Con todo, ni uno de ellos cae a tierra sin vuestro Padre. 30Pues aun vuestros cabellos están todos contados. 31Así que, no temáis; más valéis vosotros que muchos pajarillos. 32A cualquiera, pues, que me confiese delante de los hombres, yo también le confesaré delante de mi Padre que está en los cielos. 33Y a cualquiera que me niegue delante de los hombres, yo también le negaré delante de mi Padre que está en los cielos.

LA BENDICIÓN DE LA PERSECUSIÓN CON DIOS

Por naturaleza nosotros somos personas que cambiamos fácil de animo y también cambiamos fácil de parecer, por esto para nosotros es fácil renunciar a un trabajo, dejar de querer a otra persona, somos capaces de cambiar de punto de vista cuando vemos la necesitad personal. Pero esto también se aplica a la fe, ¿cuántas veces hemos querido abandonar la fe? ¿cuántas veces hemos sido la piedra de tropiezo para que los hermanos abandonen su creencia? ¿cuántas veces no hemos sido buenos ejemplos y nuestros hijos, parejas y conocidos por esto han abandonado la fe? ¿cuántas veces nos hemos dejado llevar de la falsa doctrina y nos acomodamos a ella? Realmente nosotros necesitamos reconocer que somos muy emocionales, y aún cuando tiene que ver con la fe hemos permitido que el enemigo gane un espacio en nuestras vidas cristianas permitiendo que nos desanimemos en los caminos del Señor. Hago estas preguntas en esta introducción para que entendamos porque Jeremías hizo esta oración en un momento difícil de su vida como creyente. El contexto nos enseña como por predicar la ley al pueblo de Dios, por su desobediencia a la Palabra, Pasur uno de los encargados de cuidar el templo de Jerusalén tomo preso al profeta y lo puso en el cepo por un día. Pero Jeremías no solamente sufrió esta persecución, sino que después de predicarle a Pasur y al pueblo las cosas difíciles que venían para ellos por su impenitencia esto lo dejó muy mal espiritualmente. Él no fue un profeta exitoso en la predicación de la Palabra de Dios porque el pueblo le rechazó, él conocía muy bien el desprecio del pueblo, y sus amigos por la predicación de la ley.

Para entender un poco más del dolor de Jeremías pensemos cuando luchamos contra una enfermedad, bien sea nuestra o de alguien que amamos, y nos damos cuenta que esta enfermedad no se va, inmediatamente nos sentiríamos vencidos, ese sentimiento lo conocemos bien porque lo hemos vivido al no querer seguir insistiendo con una relación de pareja que no va hacia ningún lado o cuando un hijo no quiere llevar una vida decente nos damos por vencidos tristemente viéndolo como se pierde paso a paso. Jeremías tenia dolor por su pueblo a quien amaba, nosotros como cristianos sentimos dolor por nuestros familiares, amigos cercanos que han rechazado el mensaje que les hemos predicado porque sabemos que van al infierno. Después de entender este sentimiento de tristeza de Jeremías podemos comprender porque dijo estas palabras 7Me sedujiste, oh Jehová, y fui seducido; más fuerte fuiste que yo, y me venciste; cada día he sido escarnecido, cada cual se burla de mí. Jeremías había querido abandonar su trabajo de profeta, pero Dios le venció, el profeta estaba cansado de que fuera escarnecido, de ser objeto de burla cada día ya que su predicación como la vemos en este versículo no era nada agradable a los oídos de su pueblo 8Porque cuantas veces hablo, doy voces, grito: Violencia y destrucción; porque la palabra de Jehová me ha sido para afrenta y escarnio cada día. Si nosotros hubiéramos escuchado a Jeremías diríamos que era un hombre pesimista y negativo, y es por esta predicación que él cada día sufría afrentas y escarnios. Entendemos bien este sentimiento de Jeremías de no querer acordarse más de Dios, ni de su nombre como lo leemos en los versículos 9 y 10 por toda la persecución que estaba sufriendo puesto que hasta estaba metida dentro de sus huesos porque estaba cansado de las murmuraciones del pueblo, de las amenazas hacia él, y como hasta sus amigos estaban siendo enemigos suyos. Nosotros también, cuando estamos en momentos difíciles, cuando nuestra vida esta hecha un caos por culpa de nuestro pecado o un pecado de otro, cuando no salen los planes que queremos hacer y creemos que Dios se ha olvidado de nosotros, cuando perdemos a un ser querido, cuando nos esta venciendo una enfermedad, cuando la soledad se apodera de nosotros hemos pecado al igual que Jeremías en contra del segundo mandamiento que nos enseña la Gloria del nombre de Dios. Jeremías quería abandonar la fe, al igual que nosotros lo hemos querido hacer en algún momento difícil de nuestra vida, realmente esto nos muestra que sí merecemos ser castigados eternamente en el fuego consumidor del infierno.

Dios conociendo el corazón de Jeremías y también los nuestros ha cumplido su promesa de mantenernos en la fe, Jeremías dio testimonio de esto al decir 11Mas Jehová está conmigo como poderoso gigante; por tanto, los que me persiguen tropezarán, y no prevalecerán; serán avergonzados en gran manera, porque no prosperarán; tendrán perpetua confusión que jamás será olvidada. 12Oh Jehová de los ejércitos, que pruebas a los justos, que ves los pensamientos y el corazón, vea yo tu venganza de ellos; porque a ti he encomendado mi causa. 13Cantad a Jehová, load a Jehová; porque ha librado el alma del pobre de mano de los malignos. ¿Cuál es tu persecución o problema en este momento? ¿Por qué hemos estado tentados de dejar la fe? Escuchamos aquí palabras de Evangelio que también traspasan nuestros huesos, todo nuestro ser. Y estas bendiciones vienen solo por Cristo, Él por amor a nosotros nunca se desanimó en su trabajo para redimirnos, esto nos recuerda cuando iba camino a Jerusalén 41Y cuando llegó cerca de la ciudad, al verla, lloró sobre ella, 42diciendo: ¡Oh, si también tú conocieses, a lo menos en este tu día, lo que es para tu paz! Mas ahora está encubierto de tus ojos. 43Porque vendrán días sobre ti, cuando tus enemigos te rodearán con vallado, y te sitiarán, y por todas partes te estrecharán, 44y te derribarán a tierra, y a tus hijos dentro de ti, y no dejarán en ti piedra sobre piedra, por cuanto no conociste el tiempo de tu visitación. Lucas 19:41-44. Jesús lloró por Jerusalén porque ellos no creyeron en la promesa de la Palabra cumplida en Él, le rechazaron y más aún fue a Jerusalén a honrar el nombre de Dios, cumpliendo perfectamente la voluntad del Padre, Jeremías, usted y yo hoy somos perdonados de nuestro pecado hacia el segundo mandamiento porque Jesús puso en alto la voluntad del Padre al honrar su nombre y vemos como fue más allá como lo enseña la misma Escritura 6Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos. 7Ciertamente, apenas morirá alguno por un justo; con todo, pudiera ser que alguno osara morir por el bueno. Romanos 5:6-7. Con su muerte y resurrección nos ha asegurado el perdón de nuestro pecado en contra del segundo mandamiento y también nos ha llevado a disfrutar en este momento estas bendiciones que Jeremías también recibió.

Jehová esta con nosotros, esto quiere decir que si nuestro mundo esta al revés en Dios todo esta emparejado, Él no nos abandona ni tampoco nos deja solos, por esto en medio de la tribulación el estudio de la Escrituras y la oración nos muestran como Dios siempre está con nosotros.

Nuestros enemigos tropezaran, nuestro trabajo para Dios consiste en la predicación de la Ley y esto es necesario para los que no creen porque así se prepara el camino del Salvador para ellos, por medio de la Ley es el conocimiento del pecado y son llevados a los pies de Jesús. Nuestros enemigos, son los enemigos de Dios y por lo tanto ÉL es quien tratará con ellos, confiemos en su justicia

Otra bendición que tenemos hoy es que las tribulaciones, persecuciones y todo lo que sufrimos en este mundo, Jeremías nos enseña que Dios prueba nuestra fe porque Él si conoce nuestro corazón, y mente. Por esto Gloriémonos en la Tribulación porque nuestro Dios nos fortalece a cada uno de nosotros.

Hoy estamos alabando a nuestro Dios Cantad a Jehová, load a Jehová; porque ha librado el alma del pobre de mano de los malignos. Porque cada día vemos su misericordia, cada día nos sostiene en este mundo y esperamos la venida de nuestro Señor por segunda vez para que le cantemos en el cielo perfectamente dando toda la Gloria a Él porque nos salvo de la consecuencia más grave del pecado que es la muerte eterna, porque nos sostiene en todas nuestras tribulaciones, y porque nos usa para que vamos a otros anunciándoles la verdad que sólo existe un Dios que es perdonador. Amén

Los Himnos:

Algunos himnos sugeridos:

Cantad al Señor:

47 A nadie amaré como a Cristo

48 Busca primero el reino de Dios

49 Con el buen Jesús andemos

51 Dios de gracia, Dios de gloria

53 Seguidme a mí

54 Santo Espíritu llena mi vida

56 Alzad la cruz

81 Con Dios no temeremos

82 Bien sé en quien creo

83 Con qué paternal cariño

85 No me abandones, Dios

87 Oh, Dios eterno

Culto Cristiano:

129 Castillo Fuerte

159 Cristo Salvador

165 Hay una fuente

240 En Jesucristo se halla paz

251 Oh, qué amigo nos es Cristo

254 Firmes y adelante

264 Grato es contar la historia

272 Me guía Cristo en Santo amor

273 Mi mano ten

274 No temas ya

403 Estad por Cristo firmes

406 Luchad, luchad por Cristo

 

 

 

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2020-06-28

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El cuarto domingo después de pentecostés

(Verde)

Tema del día:  Al mostrarnos misericordia, Dios nos anima a compartir su amor con todas las «ovejas perdidas» del mundo y a obedecerle en todo lo que hacemos.

La Colecta:  Todopoderoso y eterno Dios, concédenos un aumento de fe, esperanza y amor, para que amemos lo que tú has mandado y obtengamos el cumplimiento de todas tus promesas; por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura: Éxodo 19:2-8a En su misericordia, Dios rescató a su pueblo de la esclavitud y lo llevó a la tierra prometida como sobre alas de águila.  Es más, en el Monte Sinaí, Dios separó a ellos del resto del mundo para ser el pueblo del cual iba a venir el Salvador del mundo.  Así como fue para el pueblo de Israel, nuestra motivación para obedecer los mandatos de Dios son sus promesas de amor.

2Habían salido de Refidim, y llegaron al desierto de Sinaí, y acamparon en el desierto; y acampó allí Israel delante del monte. 3Y Moisés subió a Dios; y Jehová lo llamó desde el monte, diciendo: Así dirás a la casa de Jacob, y anunciarás a los hijos de Israel: 4Vosotros visteis lo que hice a los egipcios, y cómo os tomé sobre alas de águilas, y os he traído a mí. 5Ahora, pues, si diereis oído a mi voz, y guardareis mi pacto, vosotros seréis mi especial tesoro sobre todos los pueblos; porque mía es toda la tierra. 6Y vosotros me seréis un reino de sacerdotes, y gente santa. Estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel.

7Entonces vino Moisés, y llamó a los ancianos del pueblo, y expuso en presencia de ellos todas estas palabras que Jehová le había mandado. 8Y todo el pueblo respondió a una, y dijeron: Todo lo que Jehová ha dicho, haremos.

El Salmo del Día: Salmo 100

Salmo de alabanza.

1 Cantad alegres a Dios, habitantes de toda la tierra.

2 Servid a Jehová con alegría;

Venid ante su presencia con regocijo.

3 Reconoced que Jehová es Dios;

El nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos;

Pueblo suyo somos, y ovejas de su prado.

4 Entrad por sus puertas con acción de gracias,

Por sus atrios con alabanza;

Alabadle, bendecid su nombre.

5 Porque Jehová es bueno; para siempre es su misericordia,

Y su verdad por todas las generaciones.

La Segunda Lectura: Romanos 5:6-11 El Apóstol Pablo nos explica que aún cuando todavía éramos «incapaces,» «malvados,» «pecadores,» y «enemigos de Dios,» Cristo murió por nuestros pecados para así reconciliarnos con Dios.  Ya no somos enemigos de Dios, sino hijos queridos, y si hijos queridos, también herederos de la vida eterna en el cielo.

6Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos. 7Ciertamente, apenas morirá alguno por un justo; con todo, pudiera ser que alguno osara morir por el bueno. 8Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. 9Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira. 10Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida. 11Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en Dios por el Señor nuestro Jesucristo, por quien hemos recibido ahora la reconciliación.

El Versículo: ¡Aleluya! ¡Aleluya! Vístanse de justicia tus sacerdotes, y canten con gozo tus santos. ¡Aleluya!

El Evangelio: Mateo 9:35-10:8 Al ver a los muchos perdidos de Israel, los cuales andaban como ovejas sin pastor, Cristo tuvo compasión de ellos y mandó a sus discípulos que pidieran a Dios que enviara más obreros.  Y luego les envió a ellos para proclamar el evangelio de salvación a todas las ovejas perdidas de Israel.  Dios en su misericordia no quiere que se pierda ni un alma.

35Recorría Jesús todas las ciudades y aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo. 36Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor. 37Entonces dijo a sus discípulos: A la verdad la mies es mucha, mas los obreros pocos. 38Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies.

10

1Entonces llamando a sus doce discípulos, les dio autoridad sobre los espíritus inmundos, para que los echasen fuera, y para sanar toda enfermedad y toda dolencia. 2Los nombres de los doce apóstoles son estos: primero Simón, llamado Pedro, y Andrés su hermano; Jacobo hijo de Zebedeo, y Juan su hermano; 3Felipe, Bartolomé, Tomás, Mateo el publicano, Jacobo hijo de Alfeo, Lebeo, por sobrenombre Tadeo, 4Simón el cananista, y Judas Iscariote, el que también le entregó.

5A estos doce envió Jesús, y les dio instrucciones, diciendo: Por camino de gentiles no vayáis, y en ciudad de samaritanos no entréis, 6sino id antes a las ovejas perdidas de la casa de Israel. 7Y yendo, predicad, diciendo: El reino de los cielos se ha acercado. 8Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia

GRACIAS SEÑOR POR HACERNOS PARTE DE TU MIES

El contexto de Mateo nos muestra un problema espiritual que tenemos hoy en día, los falsos maestros que estan predicando la Palabra de Dios, esto quiere decir que el mensaje que predican es sin Cristo, sin esperanza porque solo quieren recalcar las obras de los hombres para salvarse. Fue tanto el rechazo de los fariseos hacia Jesús que Mateo nos cuenta que ellos fueron testigos de la manera que Jesús curo a un hombre mudo que estaba endemoniado y la respuesta de rechazo de estos lideres del pueblo al no glorificar a Dios por el milagro hecho sino que atacaron a Jesús como el Mesías al decir 34Pero los fariseos decían: Por el príncipe de los demonios echa fuera los demonios. Mateo 9:34. Esto mostró la situación espiritual del pueblo de Dios que estaban totalmente perdidos y es por lo que la visita que Jesús hizo en todos los pueblos, aldeas y sinagogas enseñando el Evangelio del reino que no es otra cosa que predicar la Ley llamando a las personas al arrepentimiento y preparando el camino para que escucharan el evangelio y los milagros que Jesús hizo sanando toda enfermedad y toda dolencia en el puebloVers 35 mostró una necesidad más grande que necesitaba el pueblo, había muchas ovejas sin pastor. Esto es una manera de decir que había muchos incrédulos y esta es la realidad de hoy porque aún hay incrédulos en este momento que tienen la Biblia abierta.

Hoy no hay diferencia con esta situación, estos tiempos con los templos cristianos cerrados vemos como los incrédulos que posiblemente sean más que los cristianos atacan al cristianismo diciendo que solo necesitamos abrir los templos por la necesidad de dinero. Otros que se reúnen a escuchar la Palabra de Dios están en un concurso para mostrar quien es más santo que los demás, han malinterpretado el versículo de Hebreos 12:14 Seguid la paz con todos, y la santidadsin la cual nadie verá al Señor. Esta Santidad de la cual malinterpretan muchos enseñando que pueden vivir de acuerdo con la voluntad de Dios y es así como son salvos. Todos estos ejemplos nos muestran la misma realidad que vivimos actualmente como lo que vio Jesús al decir: 37Entonces dijo a sus discípulos: A la verdad la mies es mucha, más los obreros pocos. Cada vez hay menos personas trabajando para llevar el mensaje de salvación, cada vez vemos como la misma iglesia destruye a los predicadores fieles acusándoles por cualquier cosa solo por el hecho de escuchar a su predicador o pastor preferido, cada vez vemos como menos quieren ir al ministerio porque ven la manera en la cual tratan a los que llevan el evangelio y no quieren servir por miedo y también podemos mencionar que vemos menos interesados en llevar el mensaje de salvación por pereza espiritual o vemos también a pastores y maestros perezosos para preparar una clase o un sermón que solo el alimento que ofrecen es pasto seco y no verde. Y es donde la petición de Jesús 38Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies. Es una oración perfecta que Dios la ha escuchado y dado respuesta y esta respuesta la vemos en los versículos que siguen…

Jesús vio la respuesta del Padre en los cielos cuando le permitió llamar a sus doce discípulos, estos hombres no tenían mucha educación ni eran muy sofisticados, tenían una fe débil y eran lentos para aprender. Sólo pudieron realizar su misión mediante la autoridad y el poder de su Señor. El mensaje del evangelio que debían proclamar era más que un relato de acontecimientos, era un mensaje vivo y poderoso que el Espíritu Santo usaría para producir la fe salvadora en el corazón de quienes lo escucharan. Es importante entender que les dio autoridad sobre los espíritus inmundos, para que los echasen fuera, y para sanar toda enfermedad y toda dolencia.  El griego nos ayuda a entender bien el verbo dar que aparece conjugado en el pasado y esto nos ratifica que no hay un mandato actual para ningún cristiano de hacer estas cosas porque la autoridad que dio Jesús fue a estos doce hombres los cuales Dios uso de muchas maneras, unos escribieron epístolas, otros como el autor de este evangelio escribieron y la Biblia no menciona lo que sucedió con muchos de ellos, pero entendiendo y creyendo en el poder de Dios sabemos que cumplieron su tarea a cabalidad.

Nos falta explicar la última sección de este evangelio del día de hoy. Las instrucciones que les dio Jesús a ellos Por camino de gentiles no vayáis, y en ciudad de samaritanos no entréis, 6sino id antes a las ovejas perdidas de la casa de Israel. 7Y yendo, predicad, diciendo: El reino de los cielos se ha acercado. 8Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia. Nuestro Señor no estaba haciendo acepción de personas, simplemente les estaba dando un plan a sus apóstoles mostrándoles por donde iban a empezar, yendo a las ovejas perdidas del pueblo de Israel, empezar por casa y ellos iban a usar el mismo método de predicación del mismo Jesús y que también lo usó Juan el Bautista diciendo: el reino de los cielos se ha acercado, es la misma predicación de la ley y el evangelio. Y la manera de ellos hacer todos estos milagros y al predicar la Palabra de Dios lo iban hacer de manera gratuita no como hoy en día que vemos lo que hacen muchas organizaciones para cobrar por famosos milagros o por ver a famosos predicadores y cobrar por escuchar el mensaje de salvación y esto nos lleva una vez más a ver la necesidad de seguir orando que el mismo Dios envié obreros a su campo.

Ya que hemos entendido que nos enseña este evangelio para el día de hoy vamos a aplicarlo a nuestras vidas. Nuestro Dios nos enseña a orar por los enemigos, por los enfermos, por todos los que tienen alguna necesidad material en este mundo siempre confiando en la voluntad de Dios pero cuando comparamos esto con el segundo y tercer mandamiento solo nos muestra nuestra pecaminosidad, no oramos, no predicamos la Palabra de Dios, tampoco apoyamos los ministerios de la iglesia para llevar el mensaje de salvación no dando nuestras ofrendas ni tampoco orando para que lleguen nuevos obreros a llevar el mensaje de salvación y esto nos recuerda que merecemos ser excluidos de la vida eterna en el infierno eterno. Más Dios viendo esta actitud de nosotros nos dice Pablo en la lectura de Romanos 5:6-8 6Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos. 7Ciertamente, apenas morirá alguno por un justo; con todo, pudiera ser que alguno osara morir por el bueno. 8Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. Dios conoce nuestra debilidad y sabe que necesitamos de su ayuda, de su perdón dándonos a Cristo Jesús quien si cumplió el segundo y tercer mandamiento por nosotros como lo vemos en el texto para el día de hoy, Él oró perfectamente por nosotros al pedirle al Padre que enviará obreros a su mies y cumplió el tercer mandamiento al predicar la Palabra de Dios en todos los pueblos y aldeas dentro y fuera de las sinagogas y esto lo hizo para que hoy fuéramos perdonados de nuestro pecado en contra de estos mandamientos. Pero Dios nos dio más, la muerte que nosotros merecemos por nuestro pecado Jesús lo sufrió por nosotros para limpiar todos nuestros pecados y con su resurrección nos da la promesa que estaremos en cuerpo y alma en el cielo cuando sea el fin del mundo.

El salmo 100 para hoy nos dice que somos el pueblo de Dios, también nos recuerda las palabras que le dijo a su pueblo cuando lo sacó de la esclavitud de Egipto, recordándonos de la esclavitud de la cual fuimos sacados del pecado, la carne y el diablo. Él dice a su pueblo 5Ahora, pues, si diereis oído a mi voz, y guardareis mi pacto, vosotros seréis mi especial tesoro sobre todos los pueblos; porque mía es toda la tierra. 6Y vosotros me seréis un reino de sacerdotes, y gente santa. Éxodo 19:5.6. Y este llamado de ser su pueblo y sus sacerdotes y santos por los méritos de Cristo el Espíritu Santo hace que nosotros tengamos hoy la misma compasión que Jesús tuvo por los incrédulos y por lo tanto movidos por el amor y agradecimiento a Dios vamos a orar por los incrédulos para que puedan escuchar y creer en el mensaje de la Palabra de Dios, vamos a empezar a predicar la Palabra de Dios empezando en nuestras casas con nuestros amigos cercanos y vamos a apoyar la obra misionera de nuestra iglesia con nuestras ofrendas para que podamos tener pastores preparados y fieles para cuidar de nuestras almas, para que lleguen a la fe nuevos hermanos en la fe y para que podamos como un solo pueblo decir gracias Señor por traernos a tu campo Amén.

Los Himnos:

Algunos himnos sugeridos:

Cantad al Señor:

45        Fortalece a tu Iglesia

54        Santo Espíritu llena mi vida

56        Alzad la cruz

59        Levántate, despierta

60        Señor despierta y llama                    

61        Señor Jesús atiende  

Culto Cristiano:

146      De heladas cordilleras

147      ¡Oh mi Dios, oh Rey eterno!

202      Oí la voz del Salvador

254      Firmes y adelante

255      Qué mi vida entera esté

257      Mirad y ved

263      Escuchad Jesús nos dice

264      Grato es contar la historia

403      Estad por Cristo firmes

406      Luchad, luchad por Cristo

 

 

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2020-06-21

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El tercer domingo después de pentecostés

(Verde)

Tema del día:  Lo que Dios quiere de nosotros es misericordia y no sacrificios. Mostramos la verdadera misericordia solamente al reconocer nuestro estado perdido y al gozarnos en el hecho de que Dios ha tenido misericordia de nosotros y nos ha dado la vida eterna.

La Colecta: Oh Dios, fuente y origen de toda bondad: concede a tus humildes siervos que mediante tu santa inspiración meditemos en lo justo, y guiados por ti, lo realicemos; por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura: Oseas 5:15-6:6 Dios no quiere obras sin amor, ni obediencia sin fe. Al contrario, quiere corazones arrepentidos los cuales muestran en sus acciones de amor, la fe que mora en sus corazones.

15Andaré y volveré a mi lugar, hasta que reconozcan su pecado y busquen mi rostro. En su angustia me buscarán.

6

1Venid y volvamos a Jehová; porque él arrebató, y nos curará; hirió, y nos vendará. 2Nos dará vida después de dos días; en el tercer día nos resucitará, y viviremos delante de él. 3Y conoceremos, y proseguiremos en conocer a Jehová; como el alba está dispuesta su salida, y vendrá a nosotros como la lluvia, como la lluvia tardía y temprana a la tierra.

4¿Qué haré a ti, Efraín? ¿Qué haré a ti, oh Judá? La piedad vuestra es como nube de la mañana, y como el rocío de la madrugada, que se desvanece. 5Por esta causa los corté por medio de los profetas, con las palabras de mi boca los maté; y tus juicios serán como luz que sale. 6Porque misericordia quiero, y no sacrificio, y conocimiento de Dios más que holocaustos.

El Salmo del Día: Salmo 119 III

Guímel

17 Haz bien a tu siervo; que viva,

Y guarde tu palabra.

18 Abre mis ojos, y miraré

Las maravillas de tu ley.

19 Forastero soy yo en la tierra;

No encubras de mí tus mandamientos.

20 Quebrantada está mi alma de desear

Tus juicios en todo tiempo.

21 Reprendiste a los soberbios, los malditos,

Que se desvían de tus mandamientos.

22 Aparta de mí el oprobio y el menosprecio,

Porque tus testimonios he guardado.

23 Príncipes también se sentaron y hablaron contra mí;

Mas tu siervo meditaba en tus estatutos,

24 Pues tus testimonios son mis delicias

Y mis consejeros.

La Segunda Lectura: Romanos 4:18-25 La fe es el hilo delgado que nos une con nuestro Señor Dios. Aunque Abraham ya estaba demasiado grande para tener hijos, creyó que Dios podía hacer lo que le prometió. De la misma manera, nosotros creemos que Dios ha hecho lo imposible: que levantó a Jesucristo de la muerte. Somos justificados por medio de esta fe.

18El creyó en esperanza contra esperanza, para llegar a ser padre de muchas gentes, conforme a lo que se le había dicho: Así será tu descendencia. 19Y no se debilitó en la fe al considerar su cuerpo, que estaba ya como muerto (siendo de casi cien años), o la esterilidad de la matriz de Sara. 20Tampoco dudó, por incredulidad, de la promesa de Dios, sino que se fortaleció en fe, dando gloria a Dios, 21plenamente convencido de que era también poderoso para hacer todo lo que había prometido; 22por lo cual también su fe le fue contada por justicia. 23Y no solamente con respecto a él se escribió que le fue contada, 24sino también con respecto a nosotros a quienes ha de ser contada, esto es, a los que creemos en el que levantó de los muertos a Jesús, Señor nuestro, 25el cual fue entregado por nuestras transgresiones, y resucitado para nuestra justificación.

El Versículo: ¡Aleluya! ¡Aleluya! Dios estaba en Cristo reconciliando al mundo consigo mismo, no tomando en cuenta a los hombres sus transgresiones. ¡Aleluya!

El Evangelio: Mateo 9:9-13 Cristo vino a este mundo para salvar a pecadores, y entonces, en su misericordia aún convivió y comió con los mal reputados. Los fariseos no podían entender el amor que Cristo tenía por tales pecadores. No podían regocijarse en la misericordia de Cristo porque en su orgullo pensaban que no tenían necesidad ellos mismos de misericordia.

9Pasando Jesús de allí, vio a un hombre llamado Mateo, que estaba sentado al banco de los tributos públicos, y le dijo: Sígueme. Y se levantó y le siguió. 10Y aconteció que estando él sentado a la mesa en la casa, he aquí que muchos publicanos y pecadores, que habían venido, se sentaron juntamente a la mesa con Jesús y sus discípulos. 11Cuando vieron esto los fariseos, dijeron a los discípulos: ¿Por qué come vuestro Maestro con los publicanos y pecadores? 12Al oír esto Jesús, les dijo: Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. 13Id, pues, y aprended lo que significa: Misericordia quiero, y no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores, al arrepentimiento.

HERMANOS VIVAMOS EN LA MISERICORDÍA QUE DIOS NOS HA DADO

El Domingo pasado hablamos a cerca de lo que es la sana doctrina la cual confesamos por la obra del Espíritu Santo dentro de nosotros, hoy veremos el ejemplo que nuestro Dios utiliza para darnos a entender más del propósito de las Escrituras en nuestras vidas. La Palabra de Dios es muy clara cuando nos dice en Timoteo que estas nos hacen sabios para la Salación por la fe en Cristo Jesús, 2 Timoteo 2:15. Y hoy en el ejemplo que nos habla nuestro Dios veremos reflejadas nuestras vidas porque uno de los personajes bíblicos que encontramos aquí muestra lo que realmente somos nosotros. El oficio de Mateo no lo hacia digno a los ojos de los hombres de ser un amigo que quisiéramos tener o una persona que pudiera acercarse a Dios, su oficio lo descalificaba de toda clase de relación que pudiera tener con Dios o con algún sistema de adoración que existiera en ese momento, él no clasificaba para pertenecer a un grupo religioso de la época. Ser publicano era considerado por los judíos como alguien despreciable, porque siendo judío trabajaba para el imperio y no era un oficio muy honesto porque constantemente practicaba la corrupción y el robo. El contexto a este pasaje nos muestra como Jesús estaba en su ciudad, Capernaúm y había tenido un encuentro no muy amigable con sus enemigos, aquellos que creían ser diferentes a Mateo porque creían tener una buena relación con Dios porque al hacer sacrificios y holocaustos, creían que Dios les recompensaba por cumplir la ley, pero la Biblia nos enseña que la obediencia sin fe no le agrada a Dios.

Podemos imaginarnos los rostros de todos los que estaban allí reunidos cuando Jesús le dijo a este recaudador de impuestos SIGUEME. Esos rostros de sorpresa y tal vez de burla nosotros lo conocemos cuando en nuestro pasado oscuro éramos conocidos como adúlteros, mentirosos, amadores del alcohol y del dinero, egoístas, ávaros, idolatras y amadores de la carne y de esta manera éramos conocidos por nuestra familia cercana, amigos y compañeros de trabajo y cuando el Espíritu Santo empezó a trabajar en nosotros mostrándonos que éramos enemigos de Dios al igual que Mateo por ser pecadores y como Jesús era la solución de nuestro pecado todos los que nos conocían así se sorprendieron de un modo a otro por el hecho de ser diferentes. La Biblia nos enseña que tanto Mateo como nosotros no merecemos tener ninguna relación con Dios por nuestra miseria espiritual. Pero encontramos en este pasaje para hoy una palabra que nos muestra como nos trata Dios a cada uno de nosotros, MISERICORDIA, que es la compasión de Dios que siente por nosotros pecadores.

Marcos y Lucas nos dicen que el nombre hebreo de Mateo era Levi y el significado de este nombre tiene un sentido para nosotros, en el hebreo significa unir, y creo que es muy apropiado el significado de su nombre que nos recuerda como por medio de Jesús nosotros los pecadores somos unidos con Dios. Pero nuestro viejo hombre hace que olvidemos como éramos nosotros y muchas veces olvidamos de la MISERICORDIA que Dios ha tenido con nosotros, y esto sucede de dos maneras, la primera cuando perdemos el primer amor y nos alejamos de Dios y su Palabra y segundo cuando tomamos la actitud que nos muestra este texto para hoy 11Cuando vieron esto los fariseos, dijeron a los discípulos: ¿Por qué come vuestro Maestro con los publicanos y pecadores? Esta actitud de sentirnos super-cristianos es un pecado en contra de la ley de Dios porque nos sentimos mejores que otros, cuando usamos la frase “yo no peco de esa manera”, “eso no lo hace un cristiano” es porque nuestro viejo hombre esta tan orgulloso de si mismo que nos sentimos mejor que otros. Muchos super-cristianos han abandonado la iglesia porque no ven cambios en las personas, porque no ven que los hermanos crezcan espiritualmente y esta arrogancia hace que lleguemos a la doctrina pagana de la salvación por obras queriendo mostrar las obras que diferencian a los cristianos. Perder el primer amor o sentirnos super-cristianos nos llevan al infierno eterno.

Pero una vez más damos gracias al Padre por enviar a Jesús, quién si tuvo MISERICORDIA no solamente con Mateo, sino que nuestro pasaje nos dice 10Y aconteció que estando él sentado a la mesa en la casa, he aquí que muchos publicanos y pecadores, que habían venido, se sentaron juntamente a la mesa con Jesús y sus discípulos. Este versículo nos muestra la MISERICORDIA de Jesús como nuestro sustituto al sentarse con los publicanos y pecadores, no se sintió mejor que ellos, aun siendo Dios y sin pecado no se mostró mezquino, su MISERICORDIA mostrada en esa mesa sentado con las personas que eran consideradas las más despreciables por los líderes religiosos nos muestra como ÉL si vino en rescate de nosotros pecadores, también estamos invitados a estar sentados en esa mesa y el Espíritu Santo hace real esa invitación porque nos tiene aquí reunidos alimentándonos de la Palabra Dios, que alimento tan poderoso el que estamos recibiendo, se cumple lo que nuestro Señor Jesucristo dijo no solo de pan vivirá el hombre sino de toda Palabra que sale de la boca de Dios Mateo 4:4. Este alimento que recibimos cada vez que estamos estudiando y escuchando la Palabra de Dios nos lleva a los pies de Jesús, porque vemos como no solamente se sentó con los pecadores y publicanos en ese día sino que se hizo maldito por nosotros pagando por todos nuestros pecados como lo leemos en Gálatas 3:13 Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición (porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero). Y ahora el Espíritu Santo que ha puesto la fe en Cristo no solamente en Mateo, los publicanos y pecadores que estaban allí, sino en todos nosotros encontramos el sentido de la venida de Jesús, que la podemos resumir en una sola Palabra, MISERICORDIA, que solamente nos beneficiamos nosotros que nos sentimos representados por estas palabras de Jesús, Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. Cuando escuchamos la predicación de la Ley sin tener fe nos hirió y ofendió, pero hoy damos gracias a Dios quien por medio de Espíritu Santo obró en nosotros mostrándonos que el propósito de la Ley es llevarnos a Cristo, al Salvador porque nosotros necesitábamos a este médico en nuestras vidas para que tratara nuestras almas, cambiando nuestra antigua manera de vivir por una nueva gobernada por Dios quien nos lleva a practicar la MISERICORDIA con el prójimo y los hermanos en la fe, perdonándonos unos a otros, dando lo mejor de cada uno de nosotros en nuestras familias, los esposos tratando a la mujer como vaso frágil, la mujer siendo la ayuda idónea, siendo hijos que obedecemos a nuestros padres, obreros que con nuestro trabajo agradamos a Dios y vecinos que no buscamos el mal para el otro, al contrario somos hijos de Paz y como creyentes que estamos afanados por alimentarnos de la fuente de esta MISERICORDIA que nos habló Pablo en la carta a los Romanos 4:24 a los que creemos en el que levantó de los muertos a Jesús, Señor nuestro.

Ahora que conocemos de la MISERICORDIA de Dios en la vida, muerte y resurrección de nuestro Señor Jesucristo entendemos bien lo que Jesús nos enseña al terminar esta porción del evangelio para hoy 13Id, pues, y aprended lo que significa: Misericordia quiero, y no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores, al arrepentimiento. Nuestro Dios quiere obediencia con fe, esto quiere decir que todo lo que hacemos en nuestra vida de creyentes siendo guiados por los mandamientos como una guía para nuestras vidas es motivada por la MISERICORDIA de Dios para con nosotros y que no podemos caer en la trampa de creer que Dios nos bendice o nos escucha o tenemos una buena relación con Él porque hacemos ciertos rituales establecidos por hombres o vivimos bajo las normas creadas por hombres. Dios solo tiene una relación con nosotros por medio de Cristo quien vino a llamar a los que necesitamos del Salvador, porque todo el que se cree justo no necesita del Salvador porque cree que tiene buena relación con Dios por sus propios medios , en cambio Mateo, los publicanos y pecadores que estaban en su casa ese día y cada uno de nosotros hoy damos gracias al Espíritu Santo que nos ha llevado al Arrepentimiento, que ha cambiado nuestra vida pero conectados a Cristo y es por lo que hoy nosotros que vivimos en la Luz damos gracias que creemos en la sola verdad de las Escrituras que esta resumida en Efesios 2:8-9 por Gracia somos Salvos y no por obras para que ninguno de nosotros nos gloriemos. Amén

Algunos himnos sugeridos:

Cantad al Señor:

47 A nadie amaré como a Cristo

48 Busca primero el reino de Dios

49 Con el buen Jesús andemos

50 Cristiano soy

51 Dios de gracia, Dios de gloria

52 Hermanos cantad

53 Seguidme a mí, dice el Señor

55 Servimos al Señor

88 Sublime gracia

Culto Cristiano:

202 Oí la voz del Salvador

225 Por gracia sola

229 Tal como soy de pecador

240 En Jesucristo se halla la paz

255 Qué mi vida entera esté

257 Mirad y ved

259 Tu vida, ¡Oh Salvador!

 

 

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2020-06-14

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El segundo domingo después de pentecostés

(Verde)

Tema del día:  Nuestro Señor Jesucristo satisfizo las exigencias de Dios con su vida perfecta y muerte inocente en la cruz. Por medio de la fe nosotros recibimos su justicia. Cualquier otra forma de «salvarse» no es suficiente. Hay que siempre tener cuidado con los que enseñan doctrina falsa, especialmente con los que andan disfrazados con el nombre «cristiano.»

La Colecta: Oh Dios, cuya providencia infalible ordena todo cuanto hay en la tierra y en el cielo: Te suplicamos que nos apartes de todo peligro y nos concedas todo lo que nos beneficie; por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura: Deuteronomio 11:18-21,26-28 El himno dice: Preciosa herencia otorga Dios al hombre en la Palabra La Palabra de Dios es un regalo precioso que nos enseña primordialmente que somos pecadores condenados (la ley), y después, que tenemos la vida eterna por medio de Jesucristo (el evangelio). Por lo tanto, la ley de Dios ya sirve como regla y guía en nuestra vida cristiana. Es más, Dios nos promete bendecir si la guardamos.

18Por tanto, pondréis estas mis palabras en vuestro corazón y en vuestra alma, y las ataréis como señal en vuestra mano, y serán por frontales entre vuestros ojos. 19Y las enseñaréis a vuestros hijos, hablando de ellas cuando te sientes en tu casa, cuando andes por el camino, cuando te acuestes, y cuando te levantes, 20y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas; 21para que sean vuestros días, y los días de vuestros hijos, tan numerosos sobre la tierra que Jehová juró a vuestros padres que les había de dar, como los días de los cielos sobre la tierra.

26He aquí yo pongo hoy delante de vosotros la bendición y la maldición: 27la bendición, si oyereis los mandamientos de Jehová vuestro Dios, que yo os prescribo hoy, 28y la maldición, si no oyereis los mandamientos de Jehová vuestro Dios, y os apartareis del camino que yo os ordeno hoy, para ir en pos de dioses ajenos que no habéis conocido.

El Salmo del Día: Salmo 4

Al músico principal; sobre Neginot. Salmo de David.

1 Respóndeme cuando clamo, oh Dios de mi justicia.

Cuando estaba en angustia, tú me hiciste ensanchar;

Ten misericordia de mí, y oye mi oración.

2 Hijos de los hombres, ¿hasta cuándo volveréis mi honra en infamia,

Amaréis la vanidad, y buscaréis la mentira?

Selah

3 Sabed, pues, que Jehová ha escogido al piadoso para sí;

Jehová oirá cuando yo a él clamare.

4 Temblad, y no pequéis;

Meditad en vuestro corazón estando en vuestra cama, y callad.

Selah

5 Ofreced sacrificios de justicia,

Y confiad en Jehová.

6 Muchos son los que dicen: ¿Quién nos mostrará el bien?

Alza sobre nosotros, oh Jehová, la luz de tu rostro.

7 Tú diste alegría a mi corazón

Mayor que la de ellos cuando abundaba su grano y su mosto.

8 En paz me acostaré, y asimismo dormiré;

Porque solo tú, Jehová, me haces vivir confiado.

La Segunda Lectura: Romanos 3:21-25a,27-28 No hay ni una persona en este mundo que puede lograr la justicia que Dios exige en su ley, y entonces, todos quedan condenados al infierno. Sin embargo, Dios nos concede la justicia que Cristo ganó con su perfecta obediencia y muerte inocente. El perdón no es que Dios ignora nuestros pecados, sino que ya no existen porque Jesucristo sufrió su castigo en la cruz. Por los méritos de Jesucristo, Dios nos declara inocentes y libres para vivir con él eternamente en el cielo.

21Pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, testificada por la ley y por los profetas; 22la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él. Porque no hay diferencia, 23por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios, 24siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, 25a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre

27¿Dónde, pues, está la jactancia? Queda excluida. ¿Por cuál ley? ¿Por la de las obras? No, sino por la ley de la fe. 28Concluimos, pues, que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley.

El Versículo: ¡Aleluya! ¡Aleluya! Lámpara es a mis pies tu palabra, y luz para mi camino. ¡Aleluya!

El Evangelio: Mateo 7:15-29 En este mundo pecaminoso hay mucho lobos, o sea, maestros falsos, los cuales engañan a la gente y condenan las almas. Andan por este mundo disfrazados de ovejas, es decir, fingiendo que son de Cristo. Pero los podemos reconocer por «sus frutos,» por lo que enseñan. Si nuestra fe no se basa en la Palabra sólida de Dios, estamos en peligro de creer las mentiras del diablo.

Por sus frutos los conoceréis

(Lc. 6.43–44)

15Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. 16Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? 17Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos. 18No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos. 19Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego. 20Así que, por sus frutos los conoceréis.

Nunca os conocí

(Lc. 13.25–27)

21No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. 22Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? 23Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.

Los dos cimientos

(Lc. 6.46–49)

24Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. 25Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca. 26Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena; 27y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó, y fue grande su ruina.

28Y cuando terminó Jesús estas palabras, la gente se admiraba de su doctrina; 29porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas.

TENGAMOS LA SEGURIDAD DE LO QUE CREEMOS

¡Cuídense de esos luteranos! he escuchado en varias oportunidades. Muchos dicen estas palabras de prevención porque pertenecen a la iglesia de la tradición como es la romana, ellos creen convincentemente que la frase fuera de la iglesia no hay salvación interpretando que si alguien no pertenece a esta denominación no es salvo. También he escuchado esta expresión del otro lado de la balanza diciendo que no nos escuchen porque somos libertinos, aún es triste escuchar esto dentro de nuestra hermandad queriendo mostrar aún que hay un tipo de vida dentro de su perspectiva como debe ser un cristiano y nosotros los luteranos no cabemos en esa perspectiva. Ahora les pediré algo difícil para nosotros, pensemos en este mensaje del día de hoy que no somos luteranos, olvidemos que pertenecemos a una denominación o iglesia visible que se identifica con la fe luterana confesional y empecemos a escuchar las Palabras de Jesús para probar si nuestra fe personal esta de acuerdo todas las palabras que vienen de la Biblia que es la Palabra de Dios.

Jesús también fue atacado por su manera de predicar la Palabra de Dios, Mateo 12:24 Mas los fariseos, al oírlo, decían: Este no echa fuera los demonios sino por Beelzebú, príncipe de los demonios. Lo que nos muestra este versículo es como los que se sintieron intimidados por el mensaje de Jesús, por la manera de vivir de Él y como hacia milagros dijeron que Jesús venía de diablo y esto con el fin de prevenir a todos los judíos, los que les escuchaban y seguían que no creyeran en las palabras de Jesús y confiaran en la enseñanza que daban los fariseos y los escribas. El milagro que ha hecho el Espíritu Santo en nosotros es que tengamos una actitud creyente frente al Dios Trino, Padre, Hijo y Espíritu Santo y estemos convencidos que el Hijo es Dios y por lo tanto todo lo que salió de su boca era muy diferente a lo que sale de la nuestra, recordemos que de nuestra boca sale lo que hay en nuestro corazón 18Pero lo que sale de la boca, del corazón sale; y esto contamina al hombre. 19Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias. Mateo 15:18-19. Ahora comparemos esto con lo que la Biblia dice que sale de la Boca de Jesús y hay muchos versículos que nos comprueban la Santidad de Jesús 10¿No crees que yo soy en el Padre, y el Padre en mí? Las palabras que yo os hablo, no las hablo por mi propia cuenta, sino que el Padre que mora en mí, él hace las obras. Juan 14:10. La unidad entre el Padre y el Hijo nos muestra que Jesús es Dios y por lo tanto no hay pecado en Él y todas las palabras que salieron de su boca son sin pecado y es por lo que vamos a considerar su llamado a cuidar nuestra fe de los falsos maestros junto con las falsas doctrinas que predican.

Jesús va de frente con este tema y señala el cuidado constante y en todos los tiempos que los cristianos necesitan tener frente a los profetas de mentiras, estos son los que predican para complacer lo que el hombre quiere escuchar, la naturaleza pecaminosa de todo hombre quiere escuchar como puede tener una buena relación con Dios siendo bueno, como puede justificar su pecado y vivir practicándolo y como puede librarse del infierno desconectado de Dios. Estos falsos maestros muestran que pueden llevar una vida piadosa y perfecta por lo cual escuchamos que predican que ellos ya no pecan porque su estado de relación con Dios ha llegado a una meta tan alta que viven perfectamente. Otros falsos maestros son llamados santos o infalibles porque muestran a las personas que no se equivocan en sus palabras y es por lo que Jesús dice que se visten de ovejas, pero lo que hay dentro de ellos es el deseo de acabar con las ovejas porque con su mensaje son como lobos rapaces que solo quieren destruir y esta destrucción consiste en ir al infierno eterno. Pero Jesús al hacer la pregunta ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? Podemos dar una sola respuesta, no pueden dar ese fruto, los falsos maestros no dan el fruto de acuerdo con la voluntad de Dios y es por lo que son arboles malos. Lo opuesto a estos profetas falsos están los que enseñan la Palabra de Dios fielmente y aun los que le escuchan dan buenos frutos porque la Biblia nos enseña que estos son producidos por el Espíritu Santo, los frutos es la vida del creyente, los frutos muestran la relación entre lo que se cree y como se vive Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta. Santiago 2:26.

Además, ya hay un juicio sobre estos falsos maestros, su condenación no cambiara por su persistencia a no dar buenos frutos puesto que no están conectados con la Palabra de Dios. Ellos creen que todo lo que hacen tendrán una recompensa de parte de Dios, es decir que han hecho un mérito para salvarse. Comprometen el nombre del Señor pecando en contra del segundo mandamiento al afirmar que han hecho milagros, profetizaron y que han echado demonios usando el nombre de Jesús, pero esto no es válido y es por lo que nuestro pasaje muestra el juicio sobre ellos al decir nunca los conocí y esto es porque nunca han sido creyentes, nunca han pertenecido al reino de Dios. Es importante que nosotros al escuchar estas palabras pensemos si sólo decimos que somos cristianos para ser diferente a los demás o para que tengamos un reconocimiento de parte de los hombres o somos cristianos solo para complacer a nuestros padres o parejas de matrimonio. El pertenecer a una iglesia visible no asegura nuestra salvación y si no somos creyentes verdaderos la condenación eterna nos espera porque escucharemos este mismo juicio nunca los conocí, es la fe en Cristo la aseguranza de nuestra vida eterna puesto que Él sí nos conoce y es donde encontramos tranquilidad en las palabras que Jesús nos dice Os digo que todo aquel que me confesare delante de los hombres, también el Hijo del Hombre le confesará delante de los ángeles de Dios. Lucas 12:8. Usted y yo sabemos y confiamos que Jesús nos conoce, Él sabe quienes somos nosotros y nos conoce no por nuestras obras sino porque sus obras, su vida perfecta, muerte y resurrección nos hace hijos de Dios.

Ahora preguntémonos nosotros, ¿mi fe esta fundamentada sobre una institución, sobre un hombre o sobre el fundamento de los Apóstoles? Espero que cada uno de nosotros confesemos que estamos cimentados sobre el fundamento de los Apóstoles como lo enseña Efesios 2:20 edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo. Es importante confesar esta fe en esta piedra porque es la comparación que hace Jesús al terminar la predicación para este día, al estar fundamentados sobre la piedra sólida, Jesús, vendrán sobre nosotros lluvias, inundaciones y fuertes vientos que no es otra cosa que los problemas de este mundo que usa el enemigo para dañar nuestra fe. Pero no podrá hacerlo porque esta piedra sólida Jesucristo nos mantendrá de pie, nos sostiene y lo seguirá haciendo hasta que lleguemos a su lado en el cielo.

Pero si nuestra fe estuviera fundamentada sobre una institución o un hombre, llegaran los vientos, las lluvias y las inundaciones e inmediatamente caeremos porque nunca Jesús ha estado presente en la vida de quien cree así, nunca Jesús es su fundamento porque la confianza esta puesta en los hombres y esto es lo que condena, no creer en Jesús como su Señor y Salvador. Hoy nosotros podemos estar tranquilos porque confesamos que somos perdonados por la vida perfecta de Cristo puesto que Efesios 2:14 nos dice: 14Porque él es nuestra paz. Y también estamos gozosos confiando que nuestra fe, alabanza y adoración no la hacemos alrededor de un hombre o una organización sino a base de la única verdad 13Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo. Efesios 2:13. Y confesando esta fe el mismo Espíritu Santo hace que produzcamos buenos frutos, nuestros pensamientos, palabras y acciones son controlados por el mismo Dios quien nos usa en este mundo para predicar el nombre de Jesús y mostrar que vivimos solo para Glorificar y Alabar su nombre por siempre y para siempre. Amén

Los Himnos:

Algunos himnos sugeridos:

Cantad al Señor:

30 Jesús es la roca

38 Tu palabra es mi cántico

51 Dios de gracia, Dios de gloria

88 Sublime gracia

90 ¡Oh Cristo de infinito amor!

107 El Señor es mi luz

Culto Cristiano:

110 Luz brillante, dulce y pura

112 Padre, tu palabra es

113 Preciosa herencia

115 Tu Palabra, ¡Oh Santo Dios!

116 Tu Palabra, ¡Oh Padre Santo!

128 Un solo fundamento

131 Firme en la roca eterna

135 De la iglesia el fundamento

219 Roca de la eternidad

225 Por gracia sola yo soy salvo

246 Mi fe descansa en ti

296 Después Señor, de haber venido aquí

 

 

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2020-06-07

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El primer domingo después de pentecostés

(El domingo de la santísima Trinidad)

(Blanco)

Tema del día:  La Biblia enseña claramente que hay un solo Dios, pero que este Dios es tres personas distintas: el Padre, el Hijo, y el Espíritu los cuales todos son Dios completamente. En el misterio de la Trinidad, Dios se revela como nuestro Creador, Redentor, y Santificador.

La Colecta: Todopoderoso y eterno Dios, que has dado gracia a tus siervos para confesar la verdadera fe, ensalzar la gloria de la eterna Trinidad y en el poder de la majestad divina adorar a la Unidad: Te suplicamos que nos conserves en esta fe y nos defiendas siempre en toda adversidad; por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura: Génesis 1:1-2:3 Con su palabra poderosa Dios creó en seis días normales todo lo que en el mundo hay. Al ver su santa creación dijo que era buena, es decir, completamente perfecta. Por lo tanto, el día séptimo Dios descansó de su obra creadora. Aunque por lo general la creación se atribuye a Dios el Padre, sabemos que «el Verbo» (Juan 1:3) y «el Espíritu de Dios» (Génesis 1:2) también participaron en ella. También vemos aún en el primer capítulo de la Biblia que Dios se revela a sí mismo como un Dios trino al decir, «Hagamos al ser humano a nuestra imagen y semejanza.»

1En el principio creó Dios los cielos y la tierra. 2Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas.

3Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz. 4Y vio Dios que la luz era buena; y separó Dios la luz de las tinieblas. 5Y llamó Dios a la luz Día, y a las tinieblas llamó Noche. Y fue la tarde y la mañana un día.

6Luego dijo Dios: Haya expansión en medio de las aguas, y separe las aguas de las aguas. 7E hizo Dios la expansión, y separó las aguas que estaban debajo de la expansión, de las aguas que estaban sobre la expansión. Y fue así. 8Y llamó Dios a la expansión Cielos. Y fue la tarde y la mañana el día segundo.

9Dijo también Dios: Júntense las aguas que están debajo de los cielos en un lugar, y descúbrase lo seco. Y fue así. 10Y llamó Dios a lo seco Tierra, y a la reunión de las aguas llamó Mares. Y vio Dios que era bueno. 11Después dijo Dios: Produzca la tierra hierba verde, hierba que dé semilla; árbol de fruto que dé fruto según su género, que su semilla esté en él, sobre la tierra. Y fue así. 12Produjo, pues, la tierra hierba verde, hierba que da semilla según su naturaleza, y árbol que da fruto, cuya semilla está en él, según su género. Y vio Dios que era bueno. 13Y fue la tarde y la mañana el día tercero.

14Dijo luego Dios: Haya lumbreras en la expansión de los cielos para separar el día de la noche; y sirvan de señales para las estaciones, para días y años, 15y sean por lumbreras en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra. Y fue así. 16E hizo Dios las dos grandes lumbreras; la lumbrera mayor para que señorease en el día, y la lumbrera menor para que señorease en la noche; hizo también las estrellas. 17Y las puso Dios en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra, 18y para señorear en el día y en la noche, y para separar la luz de las tinieblas. Y vio Dios que era bueno. 19Y fue la tarde y la mañana el día cuarto. 20Dijo Dios: Produzcan las aguas seres vivientes, y aves que vuelen sobre la tierra, en la abierta expansión de los cielos. 21Y creó Dios los grandes monstruos marinos, y todo ser viviente que se mueve, que las aguas produjeron según su género, y toda ave alada según su especie. Y vio Dios que era bueno. 22Y Dios los bendijo, diciendo: Fructificad y multiplicaos, y llenad las aguas en los mares, y multiplíquense las aves en la tierra. 23Y fue la tarde y la mañana el día quinto.

24Luego dijo Dios: Produzca la tierra seres vivientes según su género, bestias y serpientes y animales de la tierra según su especie. Y fue así. 25E hizo Dios animales de la tierra según su género, y ganado según su género, y todo animal que se arrastra sobre la tierra según su especie. Y vio Dios que era bueno.

26Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. 27Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. 28Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.

29Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre toda la tierra, y todo árbol en que hay fruto y que da semilla; os serán para comer. 30Y a toda bestia de la tierra, y a todas las aves de los cielos, y a todo lo que se arrastra sobre la tierra, en que hay vida, toda planta verde les será para comer. Y fue así. 31Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. Y fue la tarde y la mañana el día sexto.

2

1Fueron, pues, acabados los cielos y la tierra, y todo el ejército de ellos. 2Y acabó Dios en el día séptimo la obra que hizo; y reposó el día séptimo de toda la obra que hizo. 3Y bendijo Dios al día séptimo, y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que había hecho en la creación.

El Salmo del Día: Salmo 150

Aleluya.

1 Alabad a Dios en su santuario;

Alabadle en la magnificencia de su firmamento.

2 Alabadle por sus proezas;

Alabadle conforme a la muchedumbre de su grandeza.

3 Alabadle a son de bocina;

Alabadle con salterio y arpa.

4 Alabadle con pandero y danza;

Alabadle con cuerdas y flautas.

5 Alabadle con címbalos resonantes;

Alabadle con címbalos de júbilo.

6 Todo lo que respira alabe a JAH.

Aleluya.

La Segunda Lectura: 2 Corintios 13:11-14 San Pablo termina su carta a los corintios exhortándolos a vivir en harmonía los unos con los otros en la unidad de la fe. Este compañerismo que existe entre cristianos solamente es posible por medio de Dios Padre que nos amó tanto que envió a su Hijo Jesucristo para redimirnos y por su Espíritu Santo el cual nos une en la única fe verdadera.

11Por lo demás, hermanos, tened gozo, perfeccionaos, consolaos, sed de un mismo sentir, y vivid en paz; y el Dios de paz y de amor estará con vosotros. 12Saludaos unos a otros con ósculo santo. 13Todos los santos os saludan. 14La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros. Amén.

El Versículo: ¡Aleluya! ¡Aleluya! Santo, Santo, Santo, es el Señor de los ejércitos, llena está toda la tierra de su gloria. ¡Aleluya!

El Evangelio: Mateo 28:16-20 Antes de ascender al cielo, Jesucristo manda a todos los que creemos en él que vayamos a proclamar las buenas nuevas de la salvación. Nosotros podemos proclamar este mensaje sin temor, porque el Dios Trino nos da los medios poderosos para hacerlo (Palabra y Sacramentos) y nos promete que estará con nosotros todos los días de nuestra vida.

16Pero los once discípulos se fueron a Galilea, al monte donde Jesús les había ordenado. 17Y cuando le vieron, le adoraron; pero algunos dudaban. 18Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. 19Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; 20enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.

ADOREMOS AL DIOS TRINO ACTOR DE NUESTRA SALVACIÓN

Después del domingo de Pentecostés la iglesia cristiana se reúne a meditar sobre la obra del Dios Trino. Aunque todo cristiano antes de orar, antes de estudiar la Palabra se encomienda a Él invocando su nombre, aunque cada oportunidad que nos reunimos como cristianos estamos reunidos en su nombre la iglesia cristiana dedica este domingo para unirse al cantico del Salmo 150 para alabar al Padre, Hijo y Espíritu Santo dando la Gloria por ser el creador, el proveedor y lo más importante nuestro Salvador.

Si estudiamos detenidamente la Biblia tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento nos encontramos con una sola verdad que la podemos llamar como la confesión de fe del pueblo de Dios que señala muy bien Moisés al decir en Deuteronomio 6:4 Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es. Este uno es, que dice la misma Palabra de Dios ha sido la piedra de tropiezo de muchos que interpretan la Biblia sin fe usando la razón. Es por este motivo que han nacido sectas que todos conocemos que dicen que Dios es uno solo y es por lo que todo el que cree en la Trinidad es un pagano por el hecho de adorar tres dioses. La fe vence la razón, por medio del Espíritu Santo quien cumple su trabajo como lo enseño nuestro Señor Jesucristo en Juan 14:26 Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho. Nos ha enseñado que no estamos equivocados en creer que este uno es la Trinidad en tres personas diferentes. El mismo Moisés que escribió por inspiración divina el pasaje que escuchamos de Deuteronomio nos explica que este Dios Trino estuvo presente en la creación. 1En el principio creó Dios los cielos y la tierra. Aquí hace referencia al Padre 2Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas. En este versículo está haciendo referencia al Espíritu Santo y en el versículo 3Y dijo Dios encontramos en el término dijo que es la Palabra de Dios al Hijo por quien todas las cosas fueron hechas. Si ampliamos este estudio no necesitaríamos de un solo sermón para apoyarnos bíblicamente de esta verdad, necesitaríamos de muchas horas de estudio para reforzar este conocimiento. Pero Moisés en el mismo relato de la creación concluye con la creación del hombre al escribir 26Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza. Notemos que Moises no dijo hizo o hice, escribió en plural hagamos esto nos señala a la Trinidad, tres personas distintas un solo Dios verdadero.

Negar la Trinidad es negar la Salvación porque si al Espíritu Santo se le llama fuerza, no puede dar la fe usando los medios de gracia puesto que no es Dios, el Hijo no podría Salvarnos al ser un maestro o profeta porque no tendría su naturaleza divina para poder vencer al Diablo al no pecar y cumplir la voluntad del Padre perfectamente y el Padre no podría cumplir la promesa de Salvarnos porque prometer la venida del Mesías y la obra del Espíritu Santo seria una mentira puesto que el Espíritu Santo y el Hijo no son Dios entonces el Padre simplemente miente. Negar la Trinidad nos lleva a la condenación eterna porque no estamos reunidos alrededor del Dios verdadero sino alrededor de un ídolo que significa que es una imagen o un reflejo sin realidad. Pertenecer a una organización religiosa que dice ser unitaria es una organización que lleva almas al infierno. Y si nosotros vemos la Doctrina Bíblica de la Trinidad no usando la fe sino la Razón estamos en peligro espiritual en este momento porque al negar al Dios Trino se niega la obra de su Salvación. El querer usar ejemplos movidos por la razón para dar a explicar la Trinidad como el huevo que tiene tres partes, como los estados del agua o decir que el hombre tiene tres partes: alma, espíritu y cuerpo para explicar la Trinidad todo esto es falsa doctrina que nos lleva a perder nuestra alma.

Hoy Domingo de la Trinidad estamos aquí reunidos adorando a nuestro Dios al decir que creemos en Dios Padre que creo los cielos y la Tierra. Creemos en Jesucristo es nuestro Señor quien realmente vino a este mundo a rescatarnos a nosotros ovejas perdidas por nuestro pecado. El Evangelista Mateo en el pasaje para este día nos afirma esta verdad, es necesario creer en Jesús que es cien por ciento hombre y cien por ciento Dios que ahora esta en su estado de exaltación frente a sus discípulos en Galilea por un mandato que él les había dado el jueves santo en su sermón de despedida como lo vemos en este mismo evangelio 32Pero después que haya resucitado, iré delante de vosotros a Galilea. Mateo 26:32. La Biblia nos presenta que después de la resurrección de Jesús y antes de subir a los cielos estuvo 40 días apareciéndose a sus discípulos y es por lo que Mateo nos muestra que ellos tenían pendiente este encuentro con su Señor resucitado. Es por este Motivo que en el versículo 17 leemos Y cuando le vieron, le adoraron; pero algunos dudaban. Estamos frente a una verdad absoluta, los once discípulos que cumplieron esta cita no se inclinaron frente a un ídolo, una imagen que no existe. Adoraron a Dios mismo, ellos mismos estaban dudosos si era Jesús por el mismo motivo que les exprese anteriormente, Jesús resucitado aparecía y desaparecía. No podemos decir que ellos pecaron porque en medio de su duda adoraron a Jesús.

He aquí la verdad de nuestra vida espiritual, Jesús es Dios. 18Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. En este versículo vemos la unidad del Dios Trino al Jesús decir que le fue dada toda potestad, es decir que tiene poder sobre todo lo creado, aún sobre los ángeles creados. Y esto es importante no solamente entenderlo sino también creerlo porque la Biblia nos muestra un atributo divino que Jesús al ser poderoso sobre todo y ahora que estamos convencidos de su Poder nos manda 19Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Somos perdonados de nuestro pecado en contra del segundo mandamiento al pecar contra el nombre de Dios al querer razonar la Trinidad por Jesús quien como nuestro sustituto enseño perfectamente la Trinidad al bautizar en el nombre del Dios Trino. Jesús al igual que Moisés al usar el termino hagamos, es más específico al mostrar porque Moisés uso el plural hagamos, el Padre, El Hijo y el Espírito Santo. Pero también vemos expresado el deseo de Dios al querer salvar a todo el mundo dando la fe en Jesús y esto se hace por medio del Bautismo, este termino que significa lavar con agua unido a la Palabra, al nombre de Dios hace que una persona sea un discípulo de Jesús. Pero la Biblia nos amplia la bendición de este medio de gracia al enseñarnos que nos hace hijos de Dios y nos da perdón de pecados 26pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús; 27porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos. Gálatas 3:26-27.

Pero también Jesús nos da el otro medio de hacer las personas creyentes al decir 20enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado. Este mandato esta unido al versículo famoso de Pablo de Romanos 10:17 La fe es por el oír y el oír por la Palabra de Dios y si unimos este versículo a la misión que Jesús dijo del Espíritu Santo que Él nos enseñará todas las cosas, entonces la única conclusión que podemos tener en este momento es que enseñando la Palabra de Dios, la Ley y el Evangelio es la manera de que otras personas al igual que nosotros somos salvos porque en la Palabra de Dios que nos muestra como el pecado nos aparta de Dios y la solución a esto mismo Isaías 53:6 nos dice Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; más Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros. Y el Espíritu Santo, la tercera persona de la Trinidad hace que nosotros creamos en estas palabras siendo perdonados por la obra de Cristo quien no solamente murió para darnos el perdón de nuestros pecados, sino que también con su resurrección nos ha dado la seguridad que Él venció la muerte, el pecado y al diablo.

Nosotros ¿necesitamos cuestionar la Naturaleza divina de la Trinidad? O ¿Necesitamos hacer una prueba desde la ciencia para comprobar la existencia del Dios Trino? O ¿Mejor nos inclinamos a darle gusto a nuestra razón al querer entender este misterio? La respuesta a estas tres preguntas es un rotundo NO. Porque nosotros vivimos por fe y no por vista como lo enseña la Biblia en 2 Corintios 5:7. Y además tenemos una promesa más que nos dice nuestro Señor he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén. Que promesa tan maravillosa la que estamos escuchando, Jesús esta contigo y conmigo, Él está con su iglesia y nos guía hasta llevarnos al cielo para estar juntos como un solo pueblo, así como lo hacemos en este momento Alabándolo eternamente. Que el Espíritu Santo nos conceda esto a cada uno de nosotros por los méritos de Cristo. Amén

Los Himnos:

Cantad al Señor:

25 A Dios supremo creador

63 A Dios demos gloria

66 ¡Al Dios de Abraham, loor!

71 Dad al Padre toda gloria

75 Jubilosos te adoramos

78 Señor, mi Dios

Culto Cristiano:

96-103 Himnos para la Santísima Trinidad

104-108 Doxologías

2 Alzaos, ¡Oh Puertas!

185 Naciones todas alabad

190 Sólo a Ti, Dios y Señor

193 De boca y corazón

303 Dios os guarde siempre en santo amor

 

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2020-05-31

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El día de pentecostés

(Rojo)

Tema del día:  ¡Hoy cumple años la iglesia! Hace casi dos mil años, el Espíritu Santo cumplió con promesa y profecía al derramarse sobre los primeros cristianos. Hoy en día, el Espíritu Santo todavía obra en nuestros corazones por medio de Palabra y Sacramentos.

La Colecta: Oh Dios, que impartiste conocimiento a los corazones de tus fieles enviándoles la luz de tu Espíritu Santo: Haz que el mismo Espíritu nos conceda un juicio recto en todas las cosas y nos dé el gozo de su santo consuelo; por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura: Joel 2:28-29 Siglos antes del día de Pentecostés, el profeta Joel predijo el derramamiento del Espíritu Santo, hecho que señala el principio de la iglesia cristiana. Por medio de este don especial del Espíritu Santo, muchos iban a ver señales y visiones, pero aún más importante, los que recibieron al Espíritu Santo iban a anunciar el evangelio a todo el mundo.

28Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones. 29Y también sobre los siervos y sobre las siervas derramaré mi Espíritu en aquellos días.

El Salmo del Día: Salmo 51

Al músico principal. Salmo de David, cuando después que se llegó a Betsabé, vino a él Natán el profeta.

1 Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia;

Conforme a la multitud de tus piedades borra mis rebeliones.

2 Lávame más y más de mi maldad,

Y límpiame de mi pecado.

3 Porque yo reconozco mis rebeliones,

Y mi pecado está siempre delante de mí.

4 Contra ti, contra ti solo he pecado,

Y he hecho lo malo delante de tus ojos;

Para que seas reconocido justo en tu palabra,

Y tenido por puro en tu juicio.

5 He aquí, en maldad he sido formado,

Y en pecado me concibió mi madre.

6 He aquí, tú amas la verdad en lo íntimo,

Y en lo secreto me has hecho comprender sabiduría.

7 Purifícame con hisopo, y seré limpio;

Lávame, y seré más blanco que la nieve.

8 Hazme oír gozo y alegría,

Y se recrearán los huesos que has abatido.

9 Esconde tu rostro de mis pecados,

Y borra todas mis maldades.

10 Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio,

Y renueva un espíritu recto dentro de mí.

11 No me eches de delante de ti,

Y no quites de mí tu santo Espíritu.

12 Vuélveme el gozo de tu salvación,

Y espíritu noble me sustente.

13 Entonces enseñaré a los transgresores tus caminos,

Y los pecadores se convertirán a ti.

14 Líbrame de homicidios, oh Dios, Dios de mi salvación;

Cantará mi lengua tu justicia.

15 Señor, abre mis labios,

Y publicará mi boca tu alabanza.

16 Porque no quieres sacrificio, que yo lo daría;

No quieres holocausto.

17 Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado;

Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios.

18 Haz bien con tu benevolencia a Sion;

Edifica los muros de Jerusalén.

19 Entonces te agradarán los sacrificios de justicia,

El holocausto u ofrenda del todo quemada;

Entonces ofrecerán becerros sobre tu altar.

La Segunda Lectura: Hechos 2:1-21 Al derramarse sobre los apóstoles en el día de Pentecostés, el Espíritu Santo cumplió con la promesa de Cristo que se encuentra en el evangelio para el día de hoy y también con la profecía de Joel que se acaba de leer. Con el poder del Espíritu Santo, los apóstoles predicaban sin temor y en varios idiomas a los que se habían reunido en Jerusalén.

1Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos. 2Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; 3y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. 4Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen.

5Moraban entonces en Jerusalén judíos, varones piadosos, de todas las naciones bajo el cielo. 6Y hecho este estruendo, se juntó la multitud; y estaban confusos, porque cada uno les oía hablar en su propia lengua. 7Y estaban atónitos y maravillados, diciendo: Mirad, ¿no son galileos todos estos que hablan? 8¿Cómo, pues, les oímos nosotros hablar cada uno en nuestra lengua en la que hemos nacido? 9Partos, medos, elamitas, y los que habitamos en Mesopotamia, en Judea, en Capadocia, en el Ponto y en Asia, 10en Frigia y Panfilia, en Egipto y en las regiones de Africa más allá de Cirene, y romanos aquí residentes, tanto judíos como prosélitos, 11cretenses y árabes, les oímos hablar en nuestras lenguas las maravillas de Dios. 12Y estaban todos atónitos y perplejos, diciéndose unos a otros: ¿Qué quiere decir esto? 13Mas otros, burlándose, decían: Están llenos de mosto.

14Entonces Pedro, poniéndose en pie con los once, alzó la voz y les habló diciendo: Varones judíos, y todos los que habitáis en Jerusalén, esto os sea notorio, y oíd mis palabras. 15Porque éstos no están ebrios, como vosotros suponéis, puesto que es la hora tercera del día. 16Mas esto es lo dicho por el profeta Joel:

17 Y en los postreros días, dice Dios,

Derramaré de mi Espíritu sobre toda carne,

Y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán;

Vuestros jóvenes verán visiones,

Y vuestros ancianos soñarán sueños;

18 Y de cierto sobre mis siervos y sobre mis siervas en aquellos días

Derramaré de mi Espíritu, y profetizarán.

19 Y daré prodigios arriba en el cielo,

Y señales abajo en la tierra,

Sangre y fuego y vapor de humo;

20 El sol se convertirá en tinieblas,

Y la luna en sangre,

Antes que venga el día del Señor,

Grande y manifiesto;

21 Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.

El Versículo: ¡Aleluya! ¡Aleluya! Ven Espíritu Santo, llena los corazones de los fieles, y enciende en ellos el fuego de tu amor. ¡Aleluya!

El Evangelio: Juan 16:5-11 En la noche en que fue entregado, Jesucristo les prometió a sus discípulos que iba enviar a su Espíritu Santo para ser su consolador y ayudador.

5Pero ahora voy al que me envió; y ninguno de vosotros me pregunta: ¿A dónde vas? 6Antes, porque os he dicho estas cosas, tristeza ha llenado vuestro corazón. 7Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; más si me fuere, os lo enviaré. 8Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio. 9De pecado, por cuanto no creen en mí; 10de justicia, por cuanto voy al Padre, y no me veréis más; 11y de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo ha sido ya juzgado.

PENTECOSTÉS LA OBRA SALVADORA DE DIOS

Es muy visible la obra de Salvación hecha por nuestro Dios Trino, nuestro pasaje para este día es la evidencia de esto puesto que Jesús dijo: 5Pero ahora voy al que me envió. Sabemos que el Padre envió a Jesús. Este mismo lo había prometido para solucionar el problema que Adán y Eva habían creado al desobedecer el mandato de Dios de no comer del fruto del bien y del mal, Génesis 2:17. Este problema tan serio los llevó a ellos no solamente a ser expulsados del jardín del Edén sino que también por culpa de su pecado afectó a toda la humanidad Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron. Romanos 5:12. El engaño del diablo cumplió su efecto porque con su engaño entró la muerte al mundo en tres sentidos, la espiritual, la muerte física y la muerte eterna.

Pero también somos conscientes de la enseñanza de Génesis 3:15 Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar. La amistad que la mujer hizo con satanás por medio de la serpiente, la cual la llevó a estar muerta espiritual junto con Adán Dios la daño poniendo una vez más el orden en la creación, el dueño de la creación no era el diablo, es el mismo Dios y es por lo que puso enemistad entre la mujer y la serpiente, entre la mujer y todos sus descendientes y los descendientes de la serpiente, en otras palabras, la enemistad entre los creyentes y los incrédulos. Pero esta enemistad fue marcada por una simiente en especial, Jesucristo, quien aplastó la cabeza de esta serpiente y ella en su defensa le mordió el talón y sabemos de la enseñanza bíblica que nos habla que el diablo creyó que con la muerte de Cristo había vencido, pero no fue así, la Biblia nos da la seguridad que Jesús con su muerte venció la misma, es decir, al diablo. Todas las personas que después de Adán y Eva creyeron en esta promesa de la simiente que venía, como lo llama la Biblia en el Antiguo Testamento el Mesías y en el Nuevo Testamento el Cristo eran Salvos.

La Biblia nos enseña como el Espíritu Santo ha estado activo no solamente desde la eternidad, sino que también desde la promesa del Mesías ha jugado un papel importante, Jesús nos dice en este pasaje 8Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio. 9De pecado, por cuanto no creen en mí; 10de justicia, por cuanto voy al Padre, y no me veréis más; 11y de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo ha sido ya juzgado. Aunque el contexto nos reafirma la venida del Consolador en el día de Pentecostés no podemos olvidar toda su obra en toda la obra de Redención por la humanidad. Es el mismo Espíritu Santo que ha mantenido viva la obra de Cristo. Pero hoy en día muchos cristianos se han dejado engañar por el maligno frente a la obra del Espíritu Santo y espero que nosotros estemos activos en no olvidar su obra porque los movimientos Pentecostales y Carismáticos se han introducido dentro de las iglesias para desviar la obra del Espíritu Santo y decir que solo Él se manifiesta en algunos cuando hablan en lenguas, hacen milagros y profetizan el futuro. Este mensaje que predican y viven muchos cristianos hoy en día por medio de estos movimientos no es un mensaje que salva puesto que esta más centrado en la obra del hombre y no en la obra de Cristo. El Espíritu Santo hizo en Juan el Bautista que menguara y Cristo creciera pero en muchas iglesias lo que hacen es que el hombre crezca y Cristo Mengue y no entender y creer la obra del Espíritu Santo es un pecado en contra del segundo mandamiento porque se está atentando contra el nombre de Dios y es donde se aplica lo que nuestro Señor Jesucristo dice Por tanto os digo: Todo pecado y blasfemia será perdonado a los hombres; mas la blasfemia contra el Espíritu no les será perdonada. Mateo 12:31.

El milagro de Pentecostés como lo escuchamos hoy en la lectura de Hechos capitulo dos vemos como estas lenguas de fuego que cayeron sobre los apóstoles los llevó a predicar la obra del Espíritu Santo dando la fe en Cristo Jesús. Ese día al igual que hoy no hay un limite para que las personas de este mundo escuchen el evangelio de Salvación en su propio idioma es por esto que hoy estamos nosotros aquí reunidos en este Domingo de Pentecostés, celebrando la obra de Dios Espíritu Santo en nosotros y como lo hizo en ese día de Pentecostés. Jesús dijo a los Apóstoles y también nos dice hoy que ninguno de vosotros me pregunta: ¿A dónde vas? 6Antes, porque os he dicho estas cosas, tristeza ha llenado vuestro corazón. 7Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; más si me fuere, os lo enviaré. Sus Apóstoles al escuchar tantas recomendaciones en la despedida de Jesús estaban tristes y ni se atrevían a preguntar a donde iba, pero el Consolador como Jesús llamó aquí al Espíritu Santo les dio la fuerza espiritual que necesitaban para seguir sin la presencia de Jesús proclamando la Palabra de Dios.

Por esto hoy estamos aquí celebrando Pentecostés porque es el día que nos recuerda nuestra conversión puesto que nosotros por la consecuencia del pecado de Adán y Eva estábamos condenados a la muerte eterna por nuestro pecado y el Espíritu Santo fue el que nos convenció del pecado, por medio de la predicación de la Ley nos dio un paseo por el infierno, mostrándonos el lugar eterno sin Dios por nuestra incredulidad puesto que en nuestra muerte espiritual no creíamos en Jesús. Pero también el mismo Consolador nos llevo a la Justicia de Cristo, que no es otra cosa que darnos la fe en Él como nuestro Salvador, porque nos enseña la vida perfecta de Cristo y su sufrimiento que lo llevó a la muerte para sacarnos de la muerte espiritual y librarnos de la muerte eterna. San Pablo nos enseña claramente que es la Justicia de Cristo 16Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego. 17Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá. Romanos 1:16-17. Y el Espíritu Santo nos da la fe en Cristo Jesús que nos hace justos delante de Dios.

Pero este mismo Espíritu Santo nos da la seguridad que no pertenecemos al diablo. Romanos 8:14 nos enseña Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios. El diablo ya ha sido juzgado y su condenación eterna hacia él y toda su simiente que son los incrédulos que hoy están en el infierno no tienen salida y están esperando que Jesús venga por segunda vez para dar la puntada final de este juicio que será eterno y todos nosotros estaremos en el cielo porque esa es nuestra herencia como Pedro lo ratifica para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros. 1 Pedro 1:4. Hoy que Celebramos el nacimiento de la iglesia Cristiana también estamos celebrando el día de nuestro bautismo y nuestra conversión porque desde ese momento el Espíritu Santo empezó a trabajar y acompañarnos a nosotros.

El segundo Mandamiento nos lleva a usar bien el nombre de Dios cuando hablamos y profesamos la obra del Espíritu Santo, es por esto que lo primero que creemos que es Dios porque la Biblia dice en 2 Corintios 3:17 El Señor es el Espíritu. Segundo creemos y confesamos que Él mismo nos ha llamado a ser hijos de Dios por la obra del Evangelio 13Pero nosotros debemos dar siempre gracias a Dios respecto a vosotros, hermanos amados por el Señor, de que Dios os haya escogido desde el principio para salvación, mediante la santificación por el Espíritu y la fe en la verdad, 14a lo cual os llamó mediante nuestro evangelio, para alcanzar la gloria de nuestro Señor Jesucristo. 2 Tesalonicenses 2:13-14. Creemos y confesamos que el Espíritu Santo ha hecho el gran milagro en nosotros al hacemos nacer de nuevo con los medios de Gracia como los sacramentos y el Evangelio como lo enseña 1 Corintios 12:3 nadie puede llamar a Jesús Señor, sino por el Espíritu Santo. Y confesamos que este mismo Espíritu produce en nosotros las obras agradables a nuestro Dios como lo enseña 2 Corintios 5:14-15 14Porque el amor de Cristo nos constriñe, pensando esto: que si uno murió por todos, luego todos murieron; 15y por todos murió, para que los que viven, ya no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos. Y finalmente confesamos que este mismo Consolador nos conserva en la fe verdadera porque Efesios 3:16 nos afirma para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu.

Por esto hoy día de Pentecostés confesamos: Creo que por mi propia razón o elección no puedo creer en Jesucristo, mi Señor, ni acercarme a él. Sino que el Espíritu Santo me ha llamado mediante el evangelio, me ha iluminado con sus dones, me ha santificado y guardado mediante la fe verdadera. De la misma manera llama, congrega, ilumina y santifica a toda la iglesia cristiana en la tierra, y en Jesucristo la conserva en la verdadera fe. En esta iglesia cristiana diaria y completamente él me perdona a mí y a todos los fieles todos los pecados. Y en el último día me resucitará a mí y a todos los muertos. Y nos dará vida eterna a mí y a todos los que creen en Cristo. Esto es ciertamente la verdad. Que el Espíritu Santo nos conceda esto a cada uno de nosotros. Amén

Los Himnos:

El Sermón:

El Predicador: El Liturgista:

Algunos himnos sugeridos:

Cantad al Señor:

57 Antiguo Espíritu despierta

54 Santo Espíritu llena mi vida

45 Fortalece a tu Iglesia

36 Soplo de Dios viviente

37 Ven, Espíritu Santo

38 Tu Palabra es mi cántico

Culto Cristiano:

87-95 Himnos para el Pentecostés

96-103 Himnos para la Santísima Trinidad

109 Sosténnos firmes, ¡oh Señor!

291 Imploramos tu presencia

303 Dios os guarde siempre en santo amor

367 Gloria, canto, honor

 

 

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2020-05-24

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El séptimo domingo de la pascua

(Blanco)

Tema del día:  En este, el último domingo de la estación de la Pascua, la familia de Dios recibe la aseguranza de que Dios siempre estará con ellos, protegiéndolos en cada momento. Aún en medio de los sufrimientos, el amor de Dios sostendrá a su pueblo.

La Colecta: Oh Rey de gloria, Señor de los ejércitos, exaltado y triunfante encima de los cielos: Te suplicamos que no nos dejes huérfanos sin consuelo, sino que nos envíes el Espíritu de Verdad, prometido del Padre; porque tú vives y reinas con el Padre y el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura: Hechos 1:1-14 San Lucas empieza su historia de la iglesia antigua con la historia de la ascensión de Cristo y los nombres de los apóstoles.

1En el primer tratado, oh Teófilo, hablé acerca de todas las cosas que Jesús comenzó a hacer y a enseñar, 2hasta el día en que fue recibido arriba, después de haber dado mandamientos por el Espíritu Santo a los apóstoles que había escogido; 3a quienes también, después de haber padecido, se presentó vivo con muchas pruebas indubitables, apareciéndoseles durante cuarenta días y hablándoles acerca del reino de Dios. 4Y estando juntos, les mandó que no se fueran de Jerusalén, sino que esperasen la promesa del Padre, la cual, les dijo, oísteis de mí. 5Porque Juan ciertamente bautizó con agua, mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días.

6Entonces los que se habían reunido le preguntaron, diciendo: Señor, ¿restaurarás el reino a Israel en este tiempo? 7Y les dijo: No os toca a vosotros saber los tiempos o las sazones, que el Padre puso en su sola potestad; 8pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra. 9Y habiendo dicho estas cosas, viéndolo ellos, fue alzado, y le recibió una nube que le ocultó de sus ojos. 10Y estando ellos con los ojos puestos en el cielo, entre tanto que él se iba, he aquí se pusieron junto a ellos dos varones con vestiduras blancas, 11los cuales también les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo.

12Entonces volvieron a Jerusalén desde el monte que se llama del Olivar, el cual está cerca de Jerusalén, camino de un día de reposo.* 13Y entrados, subieron al aposento alto, donde moraban Pedro y Jacobo, Juan, Andrés, Felipe, Tomás, Bartolomé, Mateo, Jacobo hijo de Alfeo, Simón el Zelote y Judas hermano de Jacobo. 14Todos éstos perseveraban unánimes en oración y ruego, con las mujeres, y con María la madre de Jesús, y con sus hermanos.

El Salmo del Día: Salmo 8

Al músico principal; sobre Gitit. Salmo de David.

1 ¡Oh Jehová, Señor nuestro,

Cuán glorioso es tu nombre en toda la tierra!

Has puesto tu gloria sobre los cielos;

2 De la boca de los niños y de los que maman, fundaste la fortaleza,

A causa de tus enemigos,

Para hacer callar al enemigo y al vengativo.

3 Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos,

La luna y las estrellas que tú formaste,

4 Digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria,

Y el hijo del hombre, para que lo visites?

5 Le has hecho poco menor que los ángeles,

Y lo coronaste de gloria y de honra.

6 Le hiciste señorear sobre las obras de tus manos;

Todo lo pusiste debajo de sus pies:

7 Ovejas y bueyes, todo ello,

Y asimismo las bestias del campo,

8 Las aves de los cielos y los peces del mar;

Todo cuanto pasa por los senderos del mar.

9 ¡Oh Jehová, Señor nuestro,

Cuán grande es tu nombre en toda la tierra!

La Segunda Lectura: 1 Pedro 4:12-17; 5:6-11 El cristiano no debe de ser sorprendido por los sufrimientos y tentaciones de este mundo pecaminoso. San Pedro nos advierte que nuestro enemigo, el diablo, nos quiere devorar como un león hambriento. Pero el cristiano no se desesperará, sino se considerará bendito por haber sufrido por el nombre de Cristo y dará gracias a Dios porque sabe que al ser bautizado ha sido unido con Cristo en su resurrección. No hay que temer porque sabemos que el cielo es nuestro y que nuestro Señor resucitado nos protegerá mientras que andemos por este mundo de lágrimas.

4

12Amados, no os sorprendáis del fuego de prueba que os ha sobrevenido, como si alguna cosa extraña os aconteciese, 13sino gozaos por cuanto sois participantes de los padecimientos de Cristo, para que también en la revelación de su gloria os gocéis con gran alegría. 14Si sois vituperados por el nombre de Cristo, sois bienaventurados, porque el glorioso Espíritu de Dios reposa sobre vosotros. Ciertamente, de parte de ellos, él es blasfemado, pero por vosotros es glorificado. 15Así que, ninguno de vosotros padezca como homicida, o ladrón, o malhechor, o por entremeterse en lo ajeno; 16pero si alguno padece como cristiano, no se avergüence, sino glorifique a Dios por ello. 17Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios; y si primero comienza por nosotros, ¿cuál será el fin de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios?

5

6Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo; 7echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros. 8Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; 9al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo. 10Mas el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca. 11A él sea la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén.

El Versículo: ¡Aleluya! ¡Aleluya! Cristo habiendo resucitado de entre los muertos, no volverá a morir; ya la muerte no tiene dominio sobre él. ¡Aleluya! Nos os dejaré huérfanos; vendré a vosotros. ¡Aleluya!

El Evangelio: Juan 17:1-11a Jesucristo termina su discurso a sus discípulos en la noche en que fue entregado pidiendo a Dios por ellos. Primero pide a su Padre celestial que le glorifique a él de tal forma que el Padre también sea glorificado. Luego pide por sus discípulos que los guarde Dios en este mundo pecaminoso. Esta oración de Cristo sigue consolándonos a nosotros hoy en día porque muestra que tan preciosos e importantes los suyos son para Cristo.

1Estas cosas habló Jesús, y levantando los ojos al cielo, dijo: Padre, la hora ha llegado; glorifica a tu Hijo, para que también tu Hijo te glorifique a ti; 2como le has dado potestad sobre toda carne, para que dé vida eterna a todos los que le diste. 3Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado. 4Yo te he glorificado en la tierra; he acabado la obra que me diste que hiciese. 5Ahora pues, Padre, glorifícame tú al lado tuyo, con aquella gloria que tuve contigo antes que el mundo fuese.

6He manifestado tu nombre a los hombres que del mundo me diste; tuyos eran, y me los diste, y han guardado tu palabra. 7Ahora han conocido que todas las cosas que me has dado, proceden de ti; 8porque las palabras que me diste, les he dado; y ellos las recibieron, y han conocido verdaderamente que salí de ti, y han creído que tú me enviaste. 9Yo ruego por ellos; no ruego por el mundo, sino por los que me diste; porque tuyos son, 10y todo lo mío es tuyo, y lo tuyo mío; y he sido glorificado en ellos. 11Y ya no estoy en el mundo; mas éstos están en el mundo, y yo voy a ti.

EL TRIUNFO DE LA PASCUA CON LA ASCENCIÓN DE JESÚS A LOS CIELOS

Hoy es el último domingo del tiempo de Pascua. Hemos sido alimentados poderosamente por la Palabra de Dios demostrándonos el poder de Jesús sobre el diablo, la muerte y sobre todo en estos tiempos donde el mundo no ha cambiado a causa del pecado. San Pablo explica en Romanos 8:22 Porque sabemos que toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora, este clamor de la creación de Dios es evidente cada día, como el hombre pecaminoso esta destruyendo lo que Dios creo bueno, esto lo vemos en su comportamiento con todo lo que nos rodea, el maltrato animal, destruir bosques, no cuidar el agua y muchas otras cosas que vemos que el hombre hace en contra de la creación de Dios ella gime, sufre como una mujer estando en un parto.

Pero el mensaje contundente de esta Pascua lo vemos claro en el evangelio para hoy. La iglesia cristiana por tradición celebra el día de la ascensión de nuestro Señor Jesucristo a los cielos 40 días después de la Resurrección y en esta oportunidad el jueves pasado recordamos esta ascensión de Jesús a los cielos y es por lo que la lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles en el capitulo 1 para el día de hoy ha sido leída en nuestro culto de adoración con el fin de recordar este triunfo. Pero si unimos esta lectura con algunas palabras del evangelio para hoy entendemos como realmente Jesús triunfó aún sobre este mundo que gime con dolores de parto. La porción de nuestro evangelio para hoy empieza diciéndonos 1Estas cosas habló Jesús, es interesante saber que el jueves santo en su sermón de despedida Jesús alertó a sus discípulos a cerca de como iba ser el comportamiento del mundo con el Evangelio y los portadores de este, es decir, con todos los que en este momento somos llamados hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús sufrimos persecución por tratar el pecado y llevar al hombre pecador al arrepentimiento. Este es un proceso que solo el Espíritu Santo puede realizar pero nosotros que somos usados por el mismo Espíritu sabemos que el mundo nos rechazará, nuestras familias nos rechazarán, nuestros íntimos amigos no querrán escuchar nada de nosotros porque creen que les hemos traicionado y es donde el maligno que anda como un león rugiente buscando a quien devorar, como lo escuchamos en la lectura para el día de hoy de Pedro, usa esta persecución para crear en nosotros el desánimo. El pueblo de Israel después de salir de Egipto estando en el desierto tuvieron la actitud pecaminosa de pecar en contra de Dios desanimándose en querer seguir su camino a la tierra prometida, todos las cosas que vivían en el desierto, aún por su misma terquedad y pecado, buscaron un culpable que es el mismo Dios y es por esto que Moisés nos cuenta en el libro de Números 21:4 Después partieron del monte de Hor, camino del Mar Rojo, para rodear la tierra de Edom; y se desanimó el pueblo por el camino. Y nosotros somos expertos en desanimarnos en nuestro camino al cielo porque no soportamos todos los rechazos de este mundo y a la final preferirnos ser dóciles y dejarnos llevar por el mismo pecado y terminamos cediendo con nuestra familia incrédula, pareja incrédula y amigos incrédulos y es por esto que cada vez que nos desanimamos en la fe a causa de no soportar la persecución de este mundo merecemos ser vomitados de la boca de nuestro Dios por nuestra frialdad espiritual Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. Apocalipsis 3:16.

Palabras de Triunfo leemos en esta conclusión de la Pascua, nuestro pecado en contra de los tres primeros mandamientos por nuestro desánimo ha sido perdonado y el mismo Espíritu Santo nos ha dado la seguridad de todo lo que significa la resurrección de Jesús porque Él ha sido Glorificado por el Padre. Es por lo que nos dice nuestro pasaje, y levantando los ojos al cielo, dijo: Padre, la hora ha llegado; glorifica a tu Hijo, para que también tu Hijo te glorifique a ti. Esta Glorificación sucedió con el sufrimiento y la muerte de nuestro Señor Jesucristo, la hora anhelada de ir a pagar con su cuerpo el pecado de todos nosotros había llegado, el escuchar las palabras desde la cruz TODO ESTA CONSUMADO Juan 19:30. Hoy nos da la seguridad que el mundo y toda su persecución hacia nosotros los cristianos ha sido vencido. Pablo también dice en su carta a los Romanos 8:19 Porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios. Dios nos usa a nosotros que hemos sido perdonados por la vida de Cristo para darle un reposo a este mundo, la creación ha sido testigo del poder del Evangelio llevado por todos los que somos hijos de Dios, cada vez que el Espíritu Santo hace que podamos soportar la persecución es sencillamente el Triunfo de Jesús resucitado que ahora vive dentro del nuevo creyente. Porque al ser Glorificado Jesús el Padre 2 le ha dado potestad sobre toda carne, para que dé vida eterna a todos los que le diste. 3Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado. Es momento de llevar nuestras rodillas al suelo y dar un grito de agradecimiento a nuestro Dios, aunque por ahora vivimos en este mundo tenemos el verdadero hogar, la vida eterna, porque hoy el Espíritu Santo ha puesto en nuestro corazón toda la confianza y el amor de nuestro Dios y es por lo que cada vez que alguien cree o un creyente es llevado de este mundo, la misma creación es testigo del Triunfo del poder del Evangelio.

Pero esta Glorificación de Jesús también lo vemos en su vida, no hay ningún versículo bíblico que nos muestre que Jesús en algún momento de su vida se desanimó, al contrario hoy nos reafirma 4Yo te he glorificado en la tierra; he acabado la obra que me diste que hiciese. 5Ahora pues, Padre, glorifícame tú al lado tuyo, con aquella gloria que tuve contigo antes que el mundo fuese. Jesús fue Glorificado porque Él mismo Glorificó al Padre en los cielos antes de que todo fuera creado y cuando vino a este mundo le Glorificó con su vida perfecta, acabo completa y perfectamente toda la obra que el Padre le encomendó viviendo bajo el cumplimiento de cada mandamiento de Dios que cumplió por amor a cada uno de nosotros y es por lo que en la Ascensión de Jesús vemos también el triunfo sobre este mundo. Él al subir al cielo fue Glorificado por el Padre, en este momento tiene toda la Gloria junto con el Padre y el Espíritu Santo nos da la seguranza que pertenecemos a Dios y ahora en el cielo tiene el poder sobre todo el mundo. No tengamos miedo a la persecución, Cristo con nosotros está, Él tiene el poder sobre toda la creación y sobre todo hombre por lo cual en medio de la persecución el Espíritu Santo hace que nosotros seamos valientes porque cada uno de nosotros tenemos una gran bendición 6He manifestado tu nombre a los hombres que del mundo me diste; tuyos eran, y me los diste, y han guardado tu palabra. 7Ahora han conocido que todas las cosas que me has dado, proceden de ti; 8porque las palabras que me diste, les he dado; y ellos las recibieron, y han conocido verdaderamente que salí de ti, y han creído que tú me enviaste. Jesús predicó perfectamente la Palabra de Dios para darnos a conocer la verdad de la unión del Dios Trino para el bien de nuestra salvación. Nuestro creador envió a su Hijo para darnos a conocer de su amor, su misericordia y como el Espíritu Santo hizo que cada uno de nosotros conociéramos de este amor y nos ha dado la Fe en Cristo Jesús.

No tengamos miedo a la persecución de este mundo, a causa de nuestra fe nos pueden quitar herencias, apellidos, perder amigos aún perder lo que más amamos en este mundo pero miremos de nuevo un motivo más el porque no tener miedo a la persecución, el por qué no desanimarnos 9Yo ruego por ellos; no ruego por el mundo, sino por los que me diste; porque tuyos son, 10y todo lo mío es tuyo, y lo tuyo mío; y he sido glorificado en ellos. 11Y ya no estoy en el mundo; mas éstos están en el mundo, y yo voy a ti. Jesús oró no solamente por sus discípulos en ese momento sino también por todos nosotros que somos hijos de Dios, su oración muestra su preocupación por nosotros para que sigamos perteneciendo a nuestro Dios, porque Él ahora está en el cielo en cuerpo y alma y también está aquí en medio de nosotros porque Él es Dios y nos ganó para estar con el Dios verdadero eternamente en el cielo y esto sucede porque le conocemos, le confesamos y le alabamos.

En este momento ¿tenemos miedo a la persecución? ¿tenemos miedo a perder la salvación? ¿tenemos desconfianza en caer al desánimo? No, no hay nada que temer porque nuestro Jesús Glorificado esta en el cielo gobernando sobre nuestras vidas y hace que nuestro camino a la tierra prometida, el cielo sea guiado solamente por su poder usando el Evangelio y las promesas de los sacramentos. Amén

Los Himnos:

Algunos himnos sugeridos:

Cantad al Señor:

26 El buen Jesús

27 ¡Cristo es mi alegría!

31 Manos cariñosas

80 A las montañas mis ojos con fe

81 Con Dios no temeremos

82 Bien sé en quien creo

83 Con qué paternal cariño

84 Cristo, buen pastor, orienta

85 No me abandones, Dios

86 Oh Cristo, nuestro gozo y bien

87 Oh, Dios eterno

88 Sublime gracia

Culto Cristiano:

78-81 Himnos para la Ascensión

159 Cristo Salvador

202 Oí la voz del Salvador

239 El rey de amor

240 En Jesucristo se halla paz

242 Jesús es mi pastor

245 Lejos de mi Padre Dios

246 Mi fe descansa en Ti

251 ¡Oh, que amigo nos es Cristo!

254 Firmes y adelante

257 Mirad y ved a nuestro Dios

272 Me guía Cristo con su amor

303 Dios os guarde siempre en santo amor

403 Estad por Cristo firmes

406 Luchad, luchad por Cristo

 

 

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2020-05-17

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El sexto domingo de la pascua

(Blanco)

Tema del día:  «Creemos por lo cual hablamos.» Por medio de la fe que el Espíritu Santo obra en nuestros corazones, queremos confesar a Jesucristo como nuestro Señor. Pero no solamente hacemos confesión al hablar de Dios y de su amor, sino también al llevar vidas santas en obediencia a Cristo.

La Colecta: Señor, ya que nos prometiste dar todo lo que pidamos en el nombre de tu Hijo unigénito: Enséñanos a nosotros y a todos los santos a orar bien, ofreciéndote nuestra adoración y alabanza; por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura: Hechos 17:22-31 En la ciudad de Atenas en Grecia, Pablo se levantó en el Areópago, el lugar donde se juntaron los filósofos, para dar testimonio a la verdad. Predicó a esos filósofos griegos que sólo hay un Dios que hizo los cielos y la tierra y que ese Dios va a juzgar a todas las naciones.

22Entonces Pablo, puesto en pie en medio del Areópago, dijo: Varones atenienses, en todo observo que sois muy religiosos; 23porque pasando y mirando vuestros santuarios, hallé también un altar en el cual estaba esta inscripción: AL DIOS NO CONOCIDO. Al que vosotros adoráis, pues, sin conocerle, es a quien yo os anuncio. 24El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que en él hay, siendo Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos por manos humanas, 25ni es honrado por manos de hombres, como si necesitase de algo; pues él es quien da a todos vida y aliento y todas las cosas. 26Y de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres, para que habiten sobre toda la faz de la tierra; y les ha prefijado el orden de los tiempos, y los límites de su habitación; 27para que busquen a Dios, si en alguna manera, palpando, puedan hallarle, aunque ciertamente no está lejos de cada uno de nosotros. 28Porque en él vivimos, y nos movemos, y somos; como algunos de vuestros propios poetas también han dicho: Porque linaje suyo somos. 29Siendo, pues, linaje de Dios, no debemos pensar que la Divinidad sea semejante a oro, o plata, o piedra, escultura de arte y de imaginación de hombres. 30Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan; 31por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por aquel varón a quien designó, dando fe a todos con haberle levantado de los muertos.

El Salmo del Día: Salmo 66

Al músico principal. Cántico. Salmo.

1 Aclamad a Dios con alegría, toda la tierra.

2 Cantad la gloria de su nombre;

Poned gloria en su alabanza.

3 Decid a Dios: ¡Cuán asombrosas son tus obras!

Por la grandeza de tu poder se someterán a ti tus enemigos.

4 Toda la tierra te adorará,

Y cantará a ti;

Cantarán a tu nombre.

Selah

5 Venid, y ved las obras de Dios,

Temible en hechos sobre los hijos de los hombres.

6 Volvió el mar en seco;

Por el río pasaron a pie;

Allí en él nos alegramos.

7 El señorea con su poder para siempre;

Sus ojos atalayan sobre las naciones;

Los rebeldes no serán enaltecidos.

Selah

8 Bendecid, pueblos, a nuestro Dios,

Y haced oír la voz de su alabanza.

9 El es quien preservó la vida a nuestra alma,

Y no permitió que nuestros pies resbalasen.

10 Porque tú nos probaste, oh Dios;

Nos ensayaste como se afina la plata.

11 Nos metiste en la red;

Pusiste sobre nuestros lomos pesada carga.

12 Hiciste cabalgar hombres sobre nuestra cabeza;

Pasamos por el fuego y por el agua,

Y nos sacaste a abundancia.

13 Entraré en tu casa con holocaustos;

Te pagaré mis votos,

14 Que pronunciaron mis labios

Y habló mi boca, cuando estaba angustiado.

15 Holocaustos de animales engordados te ofreceré,

Con sahumerio de carneros;

Te ofreceré en sacrificio bueyes y machos cabríos.

Selah

16 Venid, oíd todos los que teméis a Dios,

Y contaré lo que ha hecho a mi alma.

17 A él clamé con mi boca,

Y fue exaltado con mi lengua.

18 Si en mi corazón hubiese yo mirado a la iniquidad,

El Señor no me habría escuchado.

19 Mas ciertamente me escuchó Dios;

Atendió a la voz de mi súplica.

20 Bendito sea Dios,

Que no echó de sí mi oración, ni de mí su misericordia.

La Segunda Lectura: Juan 14:15-21 Jesucristo, en la noche antes de que se murió, prometió a sus discípulos que les iba a dar su Espíritu Santo, el Consolador. El Espíritu Santo también viene a nosotros por medio de la Palabra y los Sacramentos para fortalecernos en la fe. Y esta fe siempre va a producir frutos. Por la fe en nuestros corazones, vamos a amar a Dios y a nuestro prójimo.

15Si me amáis, guardad mis mandamientos. 16Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: 17el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros.

18No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros. 19Todavía un poco, y el mundo no me verá más; pero vosotros me veréis; porque yo vivo, vosotros también viviréis. 20En aquel día vosotros conoceréis que yo estoy en mi Padre, y vosotros en mí, y yo en vosotros. 21El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él.

El Versículo: ¡Aleluya! ¡Aleluya! Cristo habiendo resucitado de entre los muertos, no volverá a morir; ya la muerte no tiene dominio sobre él. Si alguno me ama, guardará mi palabra, y mi Padre lo amará, y vendremos a él, y haremos con él morada. ¡Aleluya!

Texto Predicación: 1 Pedro 3:15-22 En esta lectura, San Pedro nos anima a siempre estar preparados para presentar defensa de la esperanza que tenemos. Nosotros creemos que Cristo vino a este mundo, sufrió en nuestro lugar, murió, y luego descendió al infierno para anunciar su victoria sobre el diablo y el pecado. Por el bautismo recibimos la certeza que la victoria que Cristo ganó en la cruz es nuestra. Por lo tanto, qué siempre estemos preparados para compartir estas verdades con los demás.

15sino santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros; 16teniendo buena conciencia, para que en lo que murmuran de vosotros como de malhechores, sean avergonzados los que calumnian vuestra buena conducta en Cristo. 17Porque mejor es que padezcáis haciendo el bien, si la voluntad de Dios así lo quiere, que haciendo el mal. 18Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu; 19en el cual también fue y predicó a los espíritus encarcelados, 20los que en otro tiempo desobedecieron, cuando una vez esperaba la paciencia de Dios en los días de Noé, mientras se preparaba el arca, en la cual pocas personas, es decir, ocho, fueron salvadas por agua. 21El bautismo que corresponde a esto ahora nos salva (no quitando las inmundicias de la carne, sino como la aspiración de una buena conciencia hacia Dios) por la resurrección de Jesucristo, 22quien habiendo subido al cielo está a la diestra de Dios; y a él están sujetos ángeles, autoridades y potestades.

LA PASCUA NOS HIZO PIEDRAS VIVAS PORQUE TENEMOS UNA ESPERANZA VIVA

El tiempo que vivió Noé, Pedro y nosotros nos muestra que estamos en un mundo hostil que no ha cambiado. Esto quiere decir que cada día de nuestras vidas tenemos que tratar no solamente con nuestro pecado sino también con el de los demás viviendo en un mundo lleno de persecución, odios, asesinatos, chismes, divorcios, mentiras y toda clase de pecados que muestran como los hombres solo queremos destruirnos a nosotros mismos. Un ejemplo de esto lo estamos viviendo actualmente por culpa de esta pandemia, Dios la ha permitido para mostrarnos la maldad del hombre. Como el hombre crea virus para atacar al mismo hombre solo por el hecho de tener poder, la corrupción de los gobiernos al descuidar los sistemas de salud porque se han robado el dinero pagado por los mismos ciudadanos y es por esto que ningún país del mundo estaba preparado ni nunca lo estará para eventos como estos porque siempre el poder buscado por el hombre lo logran pasando por encima de la vida de las personas. Estamos viviendo en un recordatorio de la hostilidad del hombre con el mismo hombre.

En los días de Noé no fue la excepción, Dios puso un límite a la maldad del hombre y esto lo leemos en Génesis 6:3 Y dijo Jehová: No contenderá mi espíritu con el hombre para siempre, porque ciertamente él es carne; más serán sus días ciento veinte años. Estos 120 años Dios usó a Noé para que predicara a su pueblo llamándolos al arrepentimiento puesto que nuestro Señor Jesucristo enseñó como vivía el pueblo de manera hostil antes del Diluvio Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca. Mateo 24:38. En los tiempos de Pedro el gobierno aumentó la persecución a los cristianos y es por lo que la historia secular nos enseña: Corría el año 64 d.C. en la ciudad de Roma. Ese verano, un incendio destruyó gran parte de ella. Muchos creían que el mismo emperador Nerón era responsable del siniestro. Sin embargo, para evitar el odio del pueblo, el soberano culpó de la tragedia al pequeño pero creciente grupo de los llamados cristianos, dando inicio así a una época de tremenda persecución contra ellos a todo lo largo y ancho del imperio romano. Hasta entonces, el cristianismo se había considerado como una secta procedente del judaísmo, religión que las autoridades toleraban. No obstante, fue precisamente en esa época que el movimiento tomó su identidad singular y fue terminantemente prohibido. De repente, los creyentes empezaron a ser considerados como criminales, lo que provocó olas de represión y persecución por causa de su fe. En tales circunstancias, el apóstol Pedro sintió la necesidad de escribir esta carta. Los destinatarios se hallaban muy lejos de Roma porque eran habitantes de Asia Menor. Probablemente por eso todavía no experimentaban la persecución en forma grave, pero sí eran objeto de hostilidad y burlas por parte de sus coterráneos. El escritor les advierte que tendrían que soportar sufrimientos mayores. Y en nuestros tiempos es sólo muchas veces ver dentro de nuestros hogares como hay destrucción de nosotros mismos pecando en contra del matrimonio, siendo hostiles con los hijos y ellos con los padres, hemos sido testigos de cómo nuestra familia u otra se han destruido entre ellos mismos y si esto pasa entre las personas que muchas veces dicen que se aman que podemos esperar del mundo afuera de un hogar donde los maltratos psicológicos y físicos van en aumento solo para demostrar que hay una persona más poderosa que otra. Realmente esta hostilidad en la que vivimos muestra que merecemos ser excluidos del plan de salvación de Dios siendo expuestos al fuego del infierno. Mateo 5:22.

Hay una salida de este mundo hostil y es el reino de los cielos, este vive en medio de la hostilidad, pero con una promesa las puertas del hades no prevalecerán en contra del él. Mateo 16:18. Y Pedro hoy nos enseña como el Reino de Dios usa a la iglesia, a cada uno de nosotros como creyentes que somos para cambiar este mundo hostil por un mundo lleno del amor de Dios, como podemos cambiar el deseo de destrucción entre los seres humanos por un amor de sacrificio que solo muestra a Jesús como el Salvador del mundo. Es por lo que nuestra sección de meditación para este día nos manda a que por la obra del Espíritu Santo 15santifiquemos a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros; Santificar a Dios en nuestros corazones consiste en cada día confirmar nuestra fe en el Señor dándole honor y gloria a diario, orando cada día pidiendo fortaleza para defender la verdad, escuchando cada día la voz del Salvador en su maravillosa Palabra. Y esto hace que presentemos defensa, es decir, al presentar nuestra fe a los otros queremos que por medio de la Ley y el Evangelio sean convertidos de este mundo hostil a pasar a ser movidos por el amor de Dios. Estando conectados con el Espíritu Santo cuando presentamos nuestra fe delante de otros lo haremos con Mansedumbre y Reverencia, es decir no creyéndonos que sabemos más que el otro, siendo amables, mostrando respeto al otro. Recordemos que somos diferentes al mundo hostil, no usamos la fuerza para cambiar vidas, Dios nos usa para que por medio del Evangelio los demás puedan pasar de hostilidad al perdón y el amor.

Ayudar a salir al prójimo de la hostilidad en la que vive muchas veces nos trae circunstancias dolorosas y difíciles 16teniendo buena conciencia, para que en lo que murmuran de vosotros como de malhechores, sean avergonzados los que calumnian vuestra buena conducta en Cristo. 17Porque mejor es que padezcáis haciendo el bien, si la voluntad de Dios así lo quiere, que haciendo el mal. Sufrimos persecución porque el maligno sabe que el reino de los cielos nunca será destruido y tampoco todo aquel que pertenece a él y por lo que va a usar al mundo para ser hostil con nosotros diciendo que somos unos bandidos y nos calumnian frecuentemente para destruirnos. Pero no importa si perdemos con alguno al ayudarle a salir de la hostilidad, solo por la obra del Espíritu Santo queremos hacer el bien porque nosotros recordamos como fuimos perdonados de nuestra hostilidad 18Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu; 19en el cual también fue y predicó a los espíritus encarcelados, Pedro nos esta presentando nuestra redención, como Cristo Jesús padeció por nuestra hostilidad y es por lo que el Padre en los cielos hoy domina nuestras vidas porque aceptó todo el sacrificio de Cristo en la cruz. También Pedro al decirnos que Jesús es justo y vivió de esa manera para ganarnos a nosotros injustos nos da seguridad de que Cristo venció la hostilidad del mundo por amor a cada uno de nosotros y es así como con su resurrección mostró su victoria sobre el diablo y descendiendo a los mismos infiernos les proclamó su victoria.

Hoy damos gracias a Dios por cada uno de nosotros que nos ha separado del mundo hostil dándonos al Espíritu Santo que habita dentro de nosotros y es por lo que en este momento vivimos como salvos, nos recuerda que fuimos desobedientes como muchos en los tiempos de Noé pero en ese tiempo solo fueron salvados 8 por las aguas del diluvio y ahora recordamos nuestra Salvación por medio de nuestro Bautismo 21El bautismo que corresponde a esto ahora nos salva (no quitando las inmundicias de la carne, sino como la aspiración de una buena conciencia hacia Dios) por la resurrección de Jesucristo, 22quien habiendo subido al cielo está a la diestra de Dios; y a él están sujetos ángeles, autoridades y potestades. Estos versículos solo nos reafirman las palabras que usamos en nuestra confesión de fe. Como nuestro Bautismo nos une a la vida, muerte y resurrección de nuestro Señor Jesucristo. Como esta unión nos da la seguridad que Él esta gobernando el mundo y aún está por encima de los ángeles, autoridades y potestades y aún por encima de cualquiera que en este mundo se crea con poder de gobernar y destruir. Pertenecemos a Jesús, al reino de los cielos y es por lo que en medio de este mundo y el mismo apóstol Pedro nos guía como viviremos en este mundo siendo piedras vivas con una esperanza viva 1 Pedro 4:7-11 7Mas el fin de todas las cosas se acerca; sed, pues, sobrios, y velad en oración. 8Y ante todo, tened entre vosotros ferviente amor; porque el amor cubrirá multitud de pecados. 9Hospedaos los unos a los otros sin murmuraciones. 10Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios. 11Si alguno habla, hable conforme a las palabras de Dios; si alguno ministra, ministre conforme al poder que Dios da, para que en todo sea Dios glorificado por Jesucristo, a quien pertenecen la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén.

Los Himnos:

Algunos himnos sugeridos:

Cantad al Señor:

47 A nadie amaré como a Cristo

48 Busca primero el reino de Dios

49 Con el buen Jesús andemos

50 Cristiano soy

51 Dios de gracia, Dios de gloria

52 Hermanos cantad

53 Seguidme a mí, dice el Señor

54 Santo Espíritu llena mi vida

55 Serviremos al Señor

56 Alzad la cruz

Culto Cristiano:

52 Jesús, mi Salvador

161 Dejo el mundo y sigo a Cristo

165 Hay una fuente

254 Firmes y adelante

255 Qué mi vida entera esté

257 Mirad y ved a nuestro Dios

263 Escuchad, Jesús nos dice

264 Grato es contar la historia

272 Me guía Cristo con su amor

403 Estad por Cristo firmes

406 Luchad, luchad por Cristo

 

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2020-05-10

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El quinto domingo de la pascua

(Blanco)

Tema del día:  La Palabra de Dios, que es poderosa y eficaz, nos trae a Jesucristo y nos hace piedras vivas que constituyen el templo de Dios, su santa iglesia.

La Colecta: Oh Dios, que haces que los corazones de tus fieles sean de una misma voluntad: Concede a tu pueblo que ame lo que mandas y desee lo que prometes, para que en medio de los numerosos cambios de este mundo, nuestros corazones estén fijos en ti que eres la fuente de los verdaderos goces; por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura: Hechos 17:1-12 En esta lectura, San Lucas nos muestra como la Palabra de Dios crecía en los días de los apóstoles. Aun en medio de la persecución, los apóstoles predicaban la Palabra de Dios y muchos creyeron. Además tenemos el muy buen ejemplo de los cristianos en Berea: ellos no confían en Pablo y Silas, sino escudriñaron las Escrituras para ver si era cierto lo que decían. Qué nosotros siempre escudriñemos las Escrituras porque en ellas se encuentra la salvación.

1Pasando por Anfípolis y Apolonia, llegaron a Tesalónica, donde había una sinagoga de los judíos. 2Y Pablo, como acostumbraba, fue a ellos, y por tres días de reposo* discutió con ellos, 3declarando y exponiendo por medio de las Escrituras, que era necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos; y que Jesús, a quien yo os anuncio, decía él, es el Cristo. 4Y algunos de ellos creyeron, y se juntaron con Pablo y con Silas; y de los griegos piadosos gran número, y mujeres nobles no pocas. 5Entonces los judíos que no creían, teniendo celos, tomaron consigo a algunos ociosos, hombres malos, y juntando una turba, alborotaron la ciudad; y asaltando la casa de Jasón, procuraban sacarlos al pueblo. 6Pero no hallándolos, trajeron a Jasón y a algunos hermanos ante las autoridades de la ciudad, gritando: Estos que trastornan el mundo entero también han venido acá; 7a los cuales Jasón ha recibido; y todos éstos contravienen los decretos de César, diciendo que hay otro rey, Jesús. 8Y alborotaron al pueblo y a las autoridades de la ciudad, oyendo estas cosas. 9Pero obtenida fianza de Jasón y de los demás, los soltaron.

10Inmediatamente, los hermanos enviaron de noche a Pablo y a Silas hasta Berea. Y ellos, habiendo llegado, entraron en la sinagoga de los judíos. 11Y éstos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así. 12Así que creyeron muchos de ellos, y mujeres griegas de distinción, y no pocos hombres.

El Salmo del Día: Salmo 33

1 Alegraos, oh justos, en Jehová;

En los íntegros es hermosa la alabanza.

2 Aclamad a Jehová con arpa;

Cantadle con salterio y decacordio.

3 Cantadle cántico nuevo;

Hacedlo bien, tañendo con júbilo.

4 Porque recta es la palabra de Jehová,

Y toda su obra es hecha con fidelidad.

5 El ama justicia y juicio;

De la misericordia de Jehová está llena la tierra.

6 Por la palabra de Jehová fueron hechos los cielos,

Y todo el ejército de ellos por el aliento de su boca.

7 El junta como montón las aguas del mar;

El pone en depósitos los abismos.

8 Tema a Jehová toda la tierra;

Teman delante de él todos los habitantes del mundo.

9 Porque él dijo, y fue hecho;

El mandó, y existió.

10 Jehová hace nulo el consejo de las naciones,

Y frustra las maquinaciones de los pueblos.

11 El consejo de Jehová permanecerá para siempre;

Los pensamientos de su corazón por todas las generaciones.

12 Bienaventurada la nación cuyo Dios es Jehová,

El pueblo que él escogió como heredad para sí.

13 Desde los cielos miró Jehová;

Vio a todos los hijos de los hombres;

14 Desde el lugar de su morada miró

Sobre todos los moradores de la tierra.

15 El formó el corazón de todos ellos;

Atento está a todas sus obras.

16 El rey no se salva por la multitud del ejército,

Ni escapa el valiente por la mucha fuerza.

17 Vano para salvarse es el caballo;

La grandeza de su fuerza a nadie podrá librar.

18 He aquí el ojo de Jehová sobre los que le temen,

Sobre los que esperan en su misericordia,

19 Para librar sus almas de la muerte,

Y para darles vida en tiempo de hambre.

20 Nuestra alma espera a Jehová;

Nuestra ayuda y nuestro escudo es él.

21 Por tanto, en él se alegrará nuestro corazón,

Porque en su santo nombre hemos confiado.

22 Sea tu misericordia, oh Jehová, sobre nosotros,

Según esperamos en ti.

La Segunda Lectura: 1 Pedro 2:4-10 Jesucristo, la piedra viva, nos hace miembros de su santa iglesia por medio de su Palabra poderosa. Dios nos ha escogido para ser su pueblo especial y ahora nos anima a compartir las buenas nuevas de la salvación con el resto del mundo.

4Acercándoos a él, piedra viva, desechada ciertamente por los hombres, mas para Dios escogida y preciosa, 5vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo. 6Por lo cual también contiene la Escritura:

He aquí, pongo en Sion la principal piedra del ángulo, escogida, preciosa;

Y el que creyere en él, no será avergonzado.

7Para vosotros, pues, los que creéis, él es precioso; pero para los que no creen,

La piedra que los edificadores desecharon,

Ha venido a ser la cabeza del ángulo;

8y:

Piedra de tropiezo, y roca que hace caer,

porque tropiezan en la palabra, siendo desobedientes; a lo cual fueron también destinados.

9Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable; 10vosotros que en otro tiempo no erais pueblo, pero que ahora sois pueblo de Dios; que en otro tiempo no habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado misericordia.

El Versículo: ¡Aleluya! ¡Aleluya! Cristo habiendo resucitado de entre los muertos, no volverá a morir; ya la muerte no tiene dominio sobre él. Jesús dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida. ¡Aleluya!

El Evangelio: Juan 14:1-12 Por medio del santo evangelio el cual nos dice que Jesucristo es el único camino al cielo, el Espíritu Santo obra la fe en nuestros corazones para que creamos en él para nuestra salvación. Este mensaje, estas buenas nuevas de la salvación, verdaderamente nos une con Dios y nos hace partícipes de su santa iglesia.

1No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. 2En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. 3Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis. 4Y sabéis a dónde voy, y sabéis el camino. 5Le dijo Tomás: Señor, no sabemos a dónde vas; ¿cómo, pues, podemos saber el camino? 6Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí. 7Si me conocieseis, también a mi Padre conoceríais; y desde ahora le conocéis, y le habéis visto.

8Felipe le dijo: Señor, muéstranos el Padre, y nos basta. 9Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo, pues, dices tú: Muéstranos el Padre? 10¿No crees que yo soy en el Padre, y el Padre en mí? Las palabras que yo os hablo, no las hablo por mi propia cuenta, sino que el Padre que mora en mí, él hace las obras. 11Creedme que yo soy en el Padre, y el Padre en mí; de otra manera, creedme por las mismas obras.

12De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre.

HERMANOS LA PASCUA DERROTA TODA ANSIEDAD.

Los cristianos somos conocidos porque mantenemos la Biblia en nuestras manos. Pero nos enfrentamos a varias situaciones en este mundo que nos llevan a tener ansiedad y se nos olvida abrirla. Mantenemos la Biblia al lado de nuestra cama pero en el diario vivir olvidamos usarla. Memorizamos pasajes biblicos pero muchas veces con nuestras acciones demostramos que no conocemos a Jesús. Es muy importante nuestro contacto con las Escrituras y más que estas nos llevan a conocer a nuestro Señor. Nosotros al igual que dos personajes que nos muestra el evangelio del dia de hoy necesitamos reconocer nuestro pecado en contra del Tercer Mandamiento porque olvidamos como Jesús se ha dado a conocer en las Escrituras. 5Le dijo Tomás: Señor, no sabemos a dónde vas; ¿cómo, pues, podemos saber el camino? 8Felipe le dijo: Señor, muéstranos el Padre, y nos basta. Tal vez para nosotros es fácil juzgar el pecado en contra del tercer mandamiento en Tomás y en Felipe, pero no podemos olvidar la situación emocional de ellos cuando escucharon estas palabras el Jueves Santo después de que Jesús lavo sus pies, les predicó del amor entre ellos y como Pedro lo iba a negar públicamente estaban llenos de ansiedad y falta de entendimiento por las palabras de despedida de su Señor.

Todos nosotros conocemos que es la ansiedad que nos trae este mundo cuando estamos sin empleo, con una enfermedad que no se puede curar, con una relación rota con la persona que amamos y es imposible de recuperar y muchas otras circunstancias más, las cuales nos hace recordar que la ansiedad que hay en nuestro corazón hace que vivamos como si no conociéramos a Jesús. Nuestro corazón acepta fácil la ansiedad porque el enemigo usa el pecado que hay en nuestro corazón para hacerla predominar. Dios después del diluvio prometió no destruir más el mundo con agua porque el intento del corazón del hombre es malo desde su juventud. Genesis 8.21. y conociendo nuestro corazón débil que nos dejamos vencer en muchas oportunidades de la ansiedad Él mismo Dios sabe que tendemos a sólo tener miedo a este mundo, a los hombres, a las circunstancias y solo nos concentramos en esto haciéndonos caer con el peligro de verse nuestra eternidad afectada como lo enseña Mateo 10:28 Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno.

Tomás, Felipe usted y yo ahora conocemos del amor de nuestro Dios. Él aún conociendo nuestro corazón ansioso que es muy debil empieza a trabajar dentro de nosotros para que no tengamos miedo y confusión y olvidemos que el maligno tiene poder sobre nosotros porque ahora el Espiritu Santo nos ha hecho creyentes. La voz del Buen Pastor que estamos escuchando hoy es un mensaje para aquellos que vivimos en la misericordia de Dios. Pero tambien es un mensaje para el que está alejado de esta misma misericordía porque Dios quiere la Salvación de todos los hombres. Pero nosotros que hoy somos creyentes y estamos reunidos en este momento encontramos la bendición de conocer a Jesús en las Escrituras. Lo primero que nos recuerda es como ahora tenemos un lugar en el cielo. Él nos dice: 2En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. 3Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis. Estas palabras nos aseguran que no iremos al infierno ni siquiera de visita, también nos asegura que somos propiedad del Padre en los cielos y Jesús es el camarero de las moradas en el cielo porque es Él quien nos ha preparado un lugar para nosotros. Nos asegura que Él Padre en el cielo tiene marcado un lugar con nuestro nombre el cual no será quitado y finalmente nos asegura que Jesús vendrá por nosotros para que en cuerpo y alma adoremos a nuestro Dios.

El Espíritu Santo nos da esta seguridad que ahora pertenecemos a nuestro Dios, nuestro corazón no necesita dejarse llevar de la ansiedad porque Jesús mismo nos dice que este ha sido intervenido por el mismo Dios 1No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. Se ha transformado nuestro corazón incrédulo, muerto por el pecado por una fe que viene de Dios, esta fe nos lleva a creer que Jesús es Dios. 9Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo, pues, dices tú: ¿Muéstranos el Padre? 10¿No crees que yo soy en el Padre, y el Padre en mí? Las palabras que yo os hablo, no las hablo por mi propia cuenta, sino que el Padre que mora en mí, él hace las obras. 11Creedme que yo soy en el Padre, y el Padre en mí; de otra manera, creedme por las mismas obras. En nuestro corazón ha habido una transformación tan grande y poderosa que no tenemos ninguna duda que nuestro Salvador es Dios, es la segunda persona de la Trinidad. Es Dios porque no hay pecado en Él y es por lo que pudo llevar una vida unida al Padre en los cielos, esta conexión santa y perfecta sucedió para que usted y yo en este momento y en nuestra vida confesemos que tenemos una morada en el cielo esperándonos para adorar a nuestro Dios en cuerpo y alma eternamente. ¡Que buen plan tenemos para la eternidad! Es un viaje sin retorno, es un viaje en un hotel mucho mejor que cualquiera en este mundo no tenemos la cantidad de estrellas para mostrar la calidad de este hotel porque es perfecto al igual que nuestro Señor y Salvador que es Dios mismo quien vino a nuestro rescate. Cada vez que leemos las Escrituras Jesús nos muestra al Padre porque Él mismo nos dice: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí. Que conexión la que tenemos con el Padre, que conexión la que tenemos con el cielo. Gracias a Dios que nuestra estadía en el cielo no depende de nosotros, de nuestras obras o de algo que tengamos que comprar porque Jesús es nuestro único camino al Padre, es nuestra única verdad que nos asegura una eternidad en el cielo. El camino que Jesús hizo viable para nosotros no fue fácil para Él porque Pablo cuando estaba evangelizando a los Tesalonicenses 3declaró y expuso por medio de las Escrituras, que era necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos. Hechos 17:3. El padecimiento de Jesús no fue fácil porque ÉL pagó por nuestros pecados en su carne, los latigazos, las palabras humillantes que soportó, los clavos puestos en sus manos y pies lo padeció para que nosotros tuviéramos abierto el camino al Padre que no es otra cosa que ir al cielo.

12De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre. Al destacar nuevamente la verdad solemne de sus palabras, Jesús añade una verdad asombrosa para cualquiera que continúe creyendo en él. Esta persona hará las obras que vio que Jesús había hecho, y hará obras todavía mayores que éstas. Las obras de las que Jesús habló fueron las primeras obras que él hizo en el terreno físico, como la curación de los enfermos. Por el poder de Jesús, los discípulos hicieron milagros similares cuando estaban en el proceso de establecer la antigua iglesia. Esos milagros disminuyeron cuando disminuyó la necesidad de hacerlos para corroborar la Palabra. Pero las obras mayores fueron los milagros que tuvieron lugar en el terreno espiritual, como la conversión de los gentiles. Mediante el poder del evangelio de Jesús, todo creyente puede tener parte en la obra de cambiar el corazón de otros para que pasen del pecado al Salvador, en la obra de darles la vida eterna a los que están espiritualmente muertos, de abrirles el cielo a los pecadores que están perdidos. Hasta estos días, podemos hacer estas obras en todo el mundo. En su gracia, Dios nos usa para que llevemos a cabo este propósito. Y es el llamado que se nos hace a nosotros que conocemos a Jesús en las Escrituras. Éste que se nos ha dado a conocer quiere que lo mostremos a aquellos que hoy están muertos espiritualmente o aquellos que confían en su propio camino para ir al Padre haciendo obras queriendo buscar la perfección en sí mismos. A todos los que están en este momento confundidos por la ansiedad en este mundo. Dios quiere que nosotros seamos como su voz para anunciarles a ellos que no tengan miedo a este mundo porque ya ha sido vencido. Dios quiere que mantengamos nuestra maleta de viaje lista para en cualquier momento llegar a nuestro hotel eterno y para esto es muy importante la obra del Espíritu Santo en nuestras vidas conservándonos en la fe por medio de la Palabra de Dios y los Sacramentos y cada día confesando el dolor por nuestro pecado y confiando en la obra perfecta de Cristo. Amén.

Los Himnos:

Algunos himnos sugeridos:

Cantad al Señor:

30 Jesús es la roca

33 Soy el camino

38 Tu palabra es mi cántico

44 Amigos de Cristo

45 Fortalece a tu Iglesia

46 La iglesia es Cristo en el mundo

Culto Cristiano:

109-116 Los himnos de la Santa Palabra

128 Un solo fundamento

129 Castillo fuerte

131 Firme en la roca

135 De la iglesia el fundamento

202 Oí la voz del Salvador

225 Por gracia sola yo soy salvo

238 ¡Cuán firme cimiento!

245 Lejos de mi Padre Dios

246 Mi fe descansa en ti

264 Grato es contar la historia

301 La Palabra hoy sembrada

 

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2020-05-03

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El cuarto domingo de la pascua

(Blanco)

Confesión de Pecados

Oh mi Buen Pastor reconozco mi infidelidad hacia ti por no cumplir tus mandamientos, cada día te ofendo en pensamiento, palabras y obras. No sólo he pecado en contra de Ti sino de en contra de mi prójimo y por esto merezco el castigo de mis pecados en el infierno eterno. Por esto Buen Pastor clamo a ti ¡Misericordía!, ¡Misericordia!

Absolución de Pecados

El Padre Celestial nos ha concedido el perdón de todos nuestros pecados por la obra perfecta de Redención del Buen Pastor quien por medio de su Resurrección venció la muerte, al diablo y ganó para nosotros vida eterna en los lugares celestiales. Concédenos vivir en esta Paz Espíritu Santo. Amén

Credo Niceno

Tema del día: Hoy celebramos el hecho de que Cristo es nuestro «Buen Pastor» quien nos cuida y protege como sus ovejitas queridas. Nosotros que creemos conocemos a nuestro Buen Pastor y lo seguimos con seguridad, aun al andar por «valle de sombra de muerte,» porque sabemos que nos protegerá con su mano poderosa.

La Colecta: Todopoderoso Dios, Padre de toda misericordia, ya que despertaste de muerte al Gran Pastor de tus ovejas, concédenos tu Espíritu Santo, a fin de que conozcamos la voz de nuestro Pastor y lo sigamos, para que ni el pecado ni la muerte nos arrebate de tu mano; por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura: Hechos 6:1-9; 7:2a,51-60 Esteban sin temor servía a su Buen Pastor, aun cuando se enfrentó con las amenazas de los judíos. Al morir, fue recibido en los brazos cariñosos de su Buen Pastor, Jesucristo.

1En aquellos días, como creciera el número de los discípulos, hubo murmuración de los griegos contra los hebreos, de que las viudas de aquéllos eran desatendidas en la distribución diaria. 2Entonces los doce convocaron a la multitud de los discípulos, y dijeron: No es justo que nosotros dejemos la palabra de Dios, para servir a las mesas. 3Buscad, pues, hermanos, de entre vosotros a siete varones de buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, a quienes encarguemos de este trabajo. 4Y nosotros persistiremos en la oración y en el ministerio de la palabra. 5Agradó la propuesta a toda la multitud; y eligieron a Esteban, varón lleno de fe y del Espíritu Santo, a Felipe, a Prócoro, a Nicanor, a Timón, a Parmenas, y a Nicolás prosélito de Antioquía; 6a los cuales presentaron ante los apóstoles, quienes, orando, les impusieron las manos.

7Y crecía la palabra del Señor, y el número de los discípulos se multiplicaba grandemente en Jerusalén; también muchos de los sacerdotes obedecían a la fe.

8Y Esteban, lleno de gracia y de poder, hacía grandes prodigios y señales entre el pueblo. 9Entonces se levantaron unos de la sinagoga llamada de los libertos, y de los de Cirene, de Alejandría, de Cilicia y de Asia, disputando con Esteban.

7

2Y él dijo:

55Pero Esteban, lleno del Espíritu Santo, puestos los ojos en el cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús que estaba a la diestra de Dios, 56y dijo: He aquí, veo los cielos abiertos, y al Hijo del Hombre que está a la diestra de Dios. 57Entonces ellos, dando grandes voces, se taparon los oídos, y arremetieron a una contra él. 58Y echándole fuera de la ciudad, le apedrearon; y los testigos pusieron sus ropas a los pies de un joven que se llamaba Saulo. 59Y apedreaban a Esteban, mientras él invocaba y decía: Señor Jesús, recibe mi espíritu. 60Y puesto de rodillas, clamó a gran voz: Señor, no les tomes en cuenta este pecado. Y habiendo dicho esto, durmió.

El Salmo del Día (Texto Sermón): Salmo 23

Salmo de David.

1 Jehová es mi pastor; nada me faltará.

2 En lugares de delicados pastos me hará descansar;

Junto a aguas de reposo me pastoreará.

3 Confortará mi alma;

Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre.

4 Aunque ande en valle de sombra de muerte,

No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo;

Tu vara y tu cayado me infundirán aliento.

5 Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores;

Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando.

6 Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida,

Y en la casa de Jehová moraré por largos días.

La Segunda Lectura: 1 Pedro 2:19-25 Pedro nos anima a seguir a Cristo, nuestro Buen Pastor, quien nos redimió con su sufrimiento y muerte en la cruz. Especialmente en medio de las tribulaciones aquí en este mundo podemos aferrarnos a él con la seguridad de que la salvación es nuestra por medio de él.

19Porque esto merece aprobación, si alguno a causa de la conciencia delante de Dios, sufre molestias padeciendo injustamente. 20Pues ¿qué gloria es, si pecando sois abofeteados, y lo soportáis? Mas si haciendo lo bueno sufrís, y lo soportáis, esto ciertamente es aprobado delante de Dios. 21Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas; 22el cual no hizo pecado, ni se halló engaño en su boca; 23quien cuando le maldecían, no respondía con maldición; cuando padecía, no amenazaba, sino encomendaba la causa al que juzga justamente; 24quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados. 25Porque vosotros erais como ovejas descarriadas, pero ahora habéis vuelto al Pastor y Obispo de vuestras almas.

El Versículo: ¡Aleluya! ¡Aleluya! Cristo, habiendo resucitado de entre los muertos, no volverá a morir; ya la muerte no tiene dominio sobre él. Yo soy el buen pastor, y conozco mis ovejas y la mías me conocen. ¡Aleluya!

El Evangelio: Juan 10:1-10 En dos parábolas, Cristo nos dice que él es la puerta del redil y que también es nuestro Buen Pastor, el cual nos cuidará siempre. Nos amó nuestro Buen Pastor hasta que dio su propia vida para salvarnos.

1De cierto, de cierto os digo: El que no entra por la puerta en el redil de las ovejas, sino que sube por otra parte, ése es ladrón y salteador. 2Mas el que entra por la puerta, el pastor de las ovejas es. 3A éste abre el portero, y las ovejas oyen su voz; y a sus ovejas llama por nombre, y las saca. 4Y cuando ha sacado fuera todas las propias, va delante de ellas; y las ovejas le siguen, porque conocen su voz. 5Mas al extraño no seguirán, sino huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños. 6Esta alegoría les dijo Jesús; pero ellos no entendieron qué era lo que les decía.

7Volvió, pues, Jesús a decirles: De cierto, de cierto os digo: Yo soy la puerta de las ovejas. 8Todos los que antes de mí vinieron, ladrones son y salteadores; pero no los oyeron las ovejas. 9Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos. 10El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.

CONFESEMOS EN NUESTRO HOGAR QUE EL SEÑOR ES NUESTRO PASTOR

Estamos parados en este cuarto domingo del tiempo del Pascua frente a uno de los Salmos más conocidos y famoso dentro del cristianismo. Conocemos canciones inspiradas en este salmo. Hemos escuchado oraciones motivadas por estos 6 versículos y creo que muchos con frecuencia usan este salmo como oración diaria. Pero para un cristiano como nosotros debe ser muy claro el significado de este salmo que es de Confianza y Esperanza. Estamos en un mundo lleno de muchos dioses que tienen sus propios pastores, en un mundo donde hay mentira al decir que Jehová les pastorea, pero terminan llevando una vida y un mensaje alejado del Pastor Verdadero. Un mundo donde muchos tienen como modelo al Buen Pastor Jesús y creen que le están imitando y finalmente el hombre al repetir este Salmo olvida el significado profundo para cada uno de nosotros que usamos el versículo 1 Jehová es mi pastor; nada me faltará, como nuestra confesión de fe.

Doctrinalmente este Salmo tiene que ver con la enseñanza del Tercer Mandamiento y cuando oramos el Padre Nuestro con la segunda petición venga a nosotros tu reino, esto quiere decir que estamos pidiendo al Señor que nos dé su Espíritu Santo, para que, por su gracia creamos en la Palabra de Dios y llevemos una vida de piedad, en este mundo temporalmente y en el otro eternamente. Pero al ver esta aplicación al Tercer mandamiento y a la segunda petición del Padre Nuestro reconocemos que no hemos sido fieles a nuestra confesión de fe donde hemos ratificado que Jehová es nuestro Pastor y nada nos faltará porque hemos caído en el pecado de usar las Escrituras muchas veces a nuestra conveniencia y aun justificando un pecado nuestro o de alguien que amamos. Hemos sido en ocasiones egoístas al no llevar o dejar que otra persona escuche las palabras del Buen Pastor. Hemos permitido en algunas circunstancias de nuestras vidas que influyan pastores no fieles a la Palabra de Dios para que nos guíen y den consejos espirituales que en oportunidades van en contra de la Palabra de Dios. Nosotros al ver nuestro pecado frente a este salmo reconocemos el castigo del infierno eterno que merecemos por nuestra infidelidad a nuestro Buen Pastor como lo dice 1 Timoteo 5:12 incurriendo así en condenación, por haber quebrantado su primera fe.

Muchos creen que este Salmo es un eco de lo que vivió el pueblo de Israel en el desierto y como fue el cuidado de Dios para con ellos durante los 40 años de su viaje, tiene sentido esto y más si lo comparamos con nuestra vida en este mundo donde al igual que el pueblo de Israel estamos siendo guiado por nuestro Dios a la tierra prometida, el cielo. En este caminar en ocasiones hemos sido infieles como el pueblo de Israel en el desierto, pero nuestro Dios muestra su fidelidad a través del Buen Pastor que hoy nos está asegurando que con Él nada nos faltará porque ya nos ha dado lo que más necesitamos, el perdón. Nuestro pecado de ofenderle en contra del tercer mandamiento y ser obstáculo para el crecimiento del reino de Dios ha sido perdonado por la obra de este Buen Pastor quien dejó su trono de Gloria para ser nuestro Pastor, Yo soy la puerta de las ovejas. 8Todos los que antes de mí vinieron, ladrones son y salteadores; pero no los oyeron las ovejas. 9Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos. Juan 10 8-9. Hacemos parte de su Redil porque el Espíritu Santo nos ha dado la fe que Él es la puerta para nuestra Salvación, esto lo hizo defendiéndonos del padre de los ladrones y salteadores que es el mismo Satanás y la manera de defendernos fue ofreciendo su vida perfecta por nosotros y aún en la cruz mostró como su deseo es llevarnos por buenos pastos y es así como el apóstol Pedro en una de las lecturas para este día nos dice 22el cual no hizo pecado, ni se halló engaño en su boca; 23quien cuando le maldecían, no respondía con maldición; cuando padecía, no amenazaba, sino encomendaba la causa al que juzga justamente; 24quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados. 25Porque vosotros erais como ovejas descarriadas, pero ahora habéis vuelto al Pastor y Obispo de vuestras almas. 1 Pedro 22-25. En cada palabra de estos versículos vemos la seguridad que hoy hacemos parte del redil de nuestro Buen Pastor, el cual por su Resurrección nos pone a soñar en el momento que estemos en el cielo eternamente con Él. Pero mientras estamos esperando ese grandioso día por ahora disfrutemos del cuidado de nuestro Buen Pastor, dejemos que el Espíritu Santo nos haga disfrutar de sus bendiciones.

La primera bendición que tenemos hoy por ser parte del redil de Dios es la manera de Alimentarnos. Martín Lutero dice que antes de Dios bendecirnos primero deja que no tengamos nada, la angustia, la lucha y la opresión que tenemos en este mundo solo puede ser calmada por el alimento de la Palabra de Dios, el pueblo de Israel después de ser liberados de Egipto, Moisés y su hermana María inspirados por el Espíritu Santo cantaron   Condujiste en tu misericordia a este pueblo que redimiste; Éxodo 15:13. Para cada uno de nosotros los delicados pastos donde descansaremos y las aguas de reposo es una referencia del cielo. ¿Qué nos faltará en el cielo? nada porque estando con nuestro Dios en el cielo este mundo terrenal de nada nos hará falta. Y para mantenernos con esta esperanza necesitamos del alimento espiritual con su Palabra cada día de nuestras vidas y es así como conforta nuestra alma por sus sendas de justicia por amor de su nombre, porque en la Escrituras encontramos que la Justicia de Dios es Cristo Jesús, nuestro Buen Pastor en quien tenemos nuestra confianza puesta ya que sólo por Él ahora vivimos agradecidos con nuestro Dios por darnos de su misericordia.

La Segunda Bendición tiene que ver con la Protección. Los peligros a los cuales se enfrentan las ovejas cada día, caer en un peñasco, acabarse el agua, se secan los pastos, el lobo busca como poder devorar la oveja. Hace una buena referencia en lo que consiste en vivir en un valle de sombra de muerte, este mundo. Nosotros sabemos que es vivir en el peligro espiritual constante. Dice San Pedro en su primera carta 5:8 vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar. El enemigo quiere ganar nuestra alma, desea que le acompañemos en el infierno eternamente pero no podrá porque nuestro Buen Pastor nos cuida es por lo que este salmo nos asegura que no nos deja solos y con el poder de su vara y cayado mantiene alejado al maligno de nuestras vidas y por este motivo nunca podrá ganar nuestra alma. la vara que usa el pastor era de madera y en su punta era filosa o tenía una bola con elementos punzantes para usarse de arma y así defender sus ovejas y el cayado es una vara larga con un gancho en la punta, el pastor lo usaba cuando las ovejas se alejaban de su redil por medio del gancho las vuelve a traer o cuando cae la oveja en un lugar de espinos peligrosos lo usa para sacarla de allí. Con esta figura entendemos como nos protege nuestro Buen Pastor a cada uno de nosotros. El cuidado que da nuestro Buen Pastor con cada uno de nosotros en muchas veces no lo percibimos porque la batalla espiritual actual por nuestra alma es fuerte y es por lo que usa los ángeles para cuidarnos como lo enseña el Salmo 91:10-13 10No te sobrevendrá mal, Ni plaga tocará tu morada.

11 Pues a sus ángeles mandará acerca de ti, Que te guarden en todos tus caminos. 12En las manos te llevarán, Para que tu pie no tropiece en piedra.

La tercera y última Bendición que encontramos en nuestro texto para hoy es su Cuidado, la figura de nuestro Buen Pastor que usa David es cuando este salvó a la oveja que estaba en peligro, el Buen Pastor ha quitado todas las espinas, cardos y maleza mal sana que se le ha pegado a la oveja y esto lo hace teniendo aceite para limpiarla, como también tiene resina y un embace lleno de aceite por si la oveja tiene un corte en su piel pueda curarla y esto es lo que hace nuestro Buen Pastor y la obra del Espíritu Santo que nos guía a conocer la verdad y nos alimenta y sana espiritualmente con la Palabra, el Bautismo y la Santa Cena. Hoy nosotros somos ungidos por el mismo Espíritu Santo quien nos mantiene en la fe no solamente en este tiempo sino la promesa del salmo que nos dice que estaremos en la casa de Jehová, el cielo, por largos días que es una manera de decir que es eterno. Y para nosotros lograr vivir eternamente con nuestro Dios es importante el cuidado de nuestro Buen Pastor. Es por esto importante Escuchar solo la voz de nuestro Buen Pastor, Él quiere solo que estemos en el cielo con nuestro Dios Trino alabándolo y glorificándole. No escuchemos a falsos pastores que lo único que quieren es llevarnos a la muerte eterna, cuidémonos nosotros y a los hermanos en la fe perseverando en la doctrina por medio de la Ley y el Evangelio. Oremos para que el reino de Dios sea expandido y dejemos que Él mismo nos use para dar a conocer su nombre a otros. En este tiempo de pascua hemos aprendido y recordado el llamado de ser testigos de Jesús y toda su obra y esto lo podemos hacer fortalecidos por el mismo Espíritu Santo que nos hace confesar delante de todo hombre, en cualquier circunstancia diciendo:

Salmo de David.

1 Jehová es mi pastor; nada me faltará.

2 En lugares de delicados pastos me hará descansar;

Junto a aguas de reposo me pastoreará.

3 Confortará mi alma;

Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre.

4 Aunque ande en valle de sombra de muerte,

No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo;

Tu vara y tu cayado me infundirán aliento.

5 Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores;

Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando.

6 Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida,

Y en la casa de Jehová moraré por largos días. Amén

Los Himnos:

Algunos himnos sugeridos:

Cantad al Señor:

26 El buen Jesús es mi pastor

27 ¡Cristo es mi alegría!

28 El profundo amor de Cristo

30 Jesús es la roca

31 Manos cariñosas

33 Soy el camino

34 Salvador, Jesús amado

49 Con el buen Jesús andemos

81 Con Dios no temeremos

83 Con qué paternal cariño

84 Cristo, buen pastor, orienta

87 Oh, Dios eterno

Culto Cristiano:

159 Cristo Salvador, sé mi guiador

165 Hay una fuente

167 Nada puede faltarme

202 Oí la voz del Salvador

235 Como ovejas celebramos

239 El rey de amor es mi pastor

240 En Jesucristo

242 Jesús es mi pastor

244 Jesús, te necesito

245 Lejos de mi Padre Dios

246 Mi fe descansa en ti

250 ¡Oh Jesús, pastor divino!

251 ¡Oh, que amigo nos es Cristo!

405 Jesús es mi rey soberano

 

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