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2019-10-27 – Pentecostes 20

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El vigésimo domingo después de pentecostés

(Verde)

Tema del día: Las lecturas para esta mañana hablan de la fe. Por la fe, vamos a poder hacer grandes cosas para Dios. Pero hay que tener cuidado, como veremos en el evangelio para esta mañana, no debemos confiar en nuestra fe porque el poder para hacer grandes cosas no viene de la fe, sino de Dios. ¡Qué nunca confiemos en el hecho de que tenemos la fe, sino en el objeto de nuestra fe, Jesucristo!

La Colecta: Oh Dios, que demuestras tu omnipotencia principalmente en manifestar clemencia y piedad: Concédenos misericordiosamente tal medida de tu gracia que se logre en nosotros el cumplimiento de tus benignas promesas, seamos hechos partícipes de tu tesoro celestial y podamos dirigirnos siempre por el camino de tus mandamientos; por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura: Habacuc 1:1-3;2:1-4 Las quejas del Profeta Habacuc en cuanto a la violencia e injusticia en la tierra de Israel reciben su respuesta de Dios: “Soy fiel. Cree en mí, porque el justo por fe vivirá.”

1 1La profecía que vio el profeta Habacuc. 2¿Hasta cuándo, oh Jehová, clamaré, y no oirás; y daré voces a ti a causa de la violencia, y no salvarás? 3¿Por qué me haces ver iniquidad, y haces que vea molestia? Destrucción y violencia están delante de mí, y pleito y contienda se levantan.

2 1Sobre mi guarda estaré, y sobre la fortaleza afirmaré el pie, y velaré para ver lo que se me dirá, y qué he de responder tocante a mi queja. 2Y Jehová me respondió, y dijo: Escribe la visión, y declárala en tablas, para que corra el que leyere en ella. 3Aunque la visión tardará aún por un tiempo, mas se apresura hacia el fin, y no mentirá; aunque tardare, espéralo, porque sin duda vendrá, no tardará. 4He aquí que aquel cuya alma no es recta, se enorgullece; mas el justo por su fe vivirá.

El Salmo del Día: Salmo 27

Salmo de David.

1 Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré?

Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme?

2 Cuando se juntaron contra mí los malignos, mis angustiadores y mis enemigos,

Para comer mis carnes, ellos tropezaron y cayeron.

3 Aunque un ejército acampe contra mí,

No temerá mi corazón;

Aunque contra mí se levante guerra,

Yo estaré confiado.

4 Una cosa he demandado a Jehová, ésta buscaré;

Que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida,

Para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo.

5 Porque él me esconderá en su tabernáculo en el día del mal;

Me ocultará en lo reservado de su morada;

Sobre una roca me pondrá en alto.

6 Luego levantará mi cabeza sobre mis enemigos que me rodean,

Y yo sacrificaré en su tabernáculo sacrificios de júbilo;

Cantaré y entonaré alabanzas a Jehová.

7 Oye, oh Jehová, mi voz con que a ti clamo;

Ten misericordia de mí, y respóndeme.

8 Mi corazón ha dicho de ti: Buscad mi rostro.

Tu rostro buscaré, oh Jehová;

9 No escondas tu rostro de mí.

No apartes con ira a tu siervo;

Mi ayuda has sido.

No me dejes ni me desampares, Dios de mi salvación.

10 Aunque mi padre y mi madre me dejaran,

Con todo, Jehová me recogerá.

11 Enséñame, oh Jehová, tu camino,

Y guíame por senda de rectitud

A causa de mis enemigos.

12 No me entregues a la voluntad de mis enemigos;

Porque se han levantado contra mí testigos falsos, y los que respiran crueldad.

13 Hubiera yo desmayado, si no creyese que veré la bondad de Jehová

En la tierra de los vivientes.

14 Aguarda a Jehová;

Esfuérzate, y aliéntese tu corazón;

Sí, espera a Jehová.

La Segunda Lectura: 2 Timoteo 1:3-14 San Pablo anima al joven Timoteo a “avivar el fuego del don de Dios,” es decir, a fortalecer su fe por los medios de gracia. Por medio de la fe, Dios nos da un “espíritu de poder.” Podemos hacer grandes cosas para Dios y sufrir todo por su nombre, porque el Dios todopoderoso que resucitó a Jesucristo de entre los muertos es nuestra fortaleza.

3Doy gracias a Dios, al cual sirvo desde mis mayores con limpia conciencia, de que sin cesar me acuerdo de ti en mis oraciones noche y día; 4deseando verte, al acordarme de tus lágrimas, para llenarme de gozo; 5trayendo a la memoria la fe no fingida que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida, y en tu madre Eunice, y estoy seguro que en ti también. 6Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos. 7Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.

8Por tanto, no te avergüences de dar testimonio de nuestro Señor, ni de mí, preso suyo, sino participa de las aflicciones por el evangelio según el poder de Dios, 9quien nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos, 10pero que ahora ha sido manifestada por la aparición de nuestro Salvador Jesucristo, el cual quitó la muerte y sacó a luz la vida y la inmortalidad por el evangelio, 11del cual yo fui constituido predicador, apóstol y maestro de los gentiles. 12Por lo cual asimismo padezco esto; pero no me avergüenzo, porque yo sé a quién he creído, y estoy seguro que es poderoso para guardar mi depósito para aquel día. 13Retén la forma de las sanas palabras que de mí oíste, en la fe y amor que es en Cristo Jesús. 14Guarda el buen depósito por el Espíritu Santo que mora en nosotros.

El Versículo: ¡Aleluya! ¡Aleluya! Anunciaré tu nombre a mis hermanos, en medio de la congregación te cantaré himnos. ¡Aleluya!

El Evangelio: Lucas 17:1-10 La fe que Dios nos da puede hacer grandes cosas como perdonar a nuestro prójimo, pero nunca debemos confiar en nuestra fe, como los discípulos hacen en esta lectura, sino levantemos la mirada al objecto de nuestra fe Jesucristo el cual es nuestra fortaleza.

1Dijo Jesús a sus discípulos: Imposible es que no vengan tropiezos; mas ¡ay de aquel por quien vienen! 2Mejor le fuera que se le atase al cuello una piedra de molino y se le arrojase al mar, que hacer tropezar a uno de estos pequeñitos. 3Mirad por vosotros mismos. Si tu hermano pecare contra ti, repréndele; y si se arrepintiere, perdónale. 4Y si siete veces al día pecare contra ti, y siete veces al día volviere a ti, diciendo: Me arrepiento; perdónale.

5Dijeron los apóstoles al Señor: Auméntanos la fe. 6Entonces el Señor dijo: Si tuvierais fe como un grano de mostaza, podríais decir a este sicómoro: Desarráigate, y plántate en el mar; y os obedecería.

7¿Quién de vosotros, teniendo un siervo que ara o apacienta ganado, al volver él del campo, luego le dice: Pasa, siéntate a la mesa? 8¿No le dice más bien: Prepárame la cena, cíñete, y sírveme hasta que haya comido y bebido; y después de esto, come y bebe tú? 9¿Acaso da gracias al siervo porque hizo lo que se le había mandado? Pienso que no. 10Así también vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que os ha sido ordenado, decid: Siervos inútiles somos, pues lo que debíamos hacer, hicimos.

HIJOS DE DIOS USEMOS LA FE DADA A NOSOTROS

Hace pocos días vi a un grupo de personas con su pastor que en algún momento tuvo compañerismo con nosotros que estaban haciendo una campaña “40 días de fe” ellos tenían un propósito claro con esta campaña la cual consistía en que en esos días estaban pidiendo por cosas materiales las cuales Dios las iba a suplir porque hicieron esta campaña de los 40 días de fe para ganar el favor de Dios. Muchas veces a estas actividades le agregan mandatos que la Biblia no manda como por ejemplo hacer ayunos y hasta muchos llegan hacerse laceraciones en sus cuerpos para tener seguridad que Dios si les va a escuchar y va actuar de acuerdo a la voluntad de la persona o grupo que está haciendo estos 40 días de fe.

Este término fe es usado en muchas maneras, no es malo usarlo cuando tenemos fe que un examen médico va a salir bien, o cuando una prueba académica preparada a conciencia va ser calificada de manera exitosa o cuando estamos en una entrevista de trabajo decimos tengo fe que seré contratado, porque uno de los significados de la palabra fe puede ser la confianza. Pero en este día Jesús quiere enseñarnos a usar de manera indicada la palabra Fe cuando se está refiriendo a nuestra relación con Dios, en el mensaje para el día de hoy nuestro Salvador nos enseña dos casos donde pecamos al no usar la Fe como el Espíritu Santo la produce.

La primer manera que Jesús habla de cómo no usar la fe muestra nuestro pecado y creo que es un pecado que todo cristiano a cometido en alguna oportunidad en la vida 1Dijo Jesús a sus discípulos: Imposible es que no vengan tropiezos; mas ¡ay de aquel por quien vienen! Necesitamos reconocer que en algún momento de nuestras vidas de creyentes hemos sido piedra de tropiezo para otros y, especialmente con aquellos que están empezando en la fe; cuantas veces ellos nos han escuchado hablar mal de un hermano en la fe o se enteran que no sabemos guardar secretos o nos han visto con comportamientos pecaminosos en nuestros hogares como vivir peleando, en gritos y continúa diferencias que no edifican; o en algún día la persona que le hemos predicado después nos ve en medio de una borrachera o acusados en un caso de corrupción, nuestras conciencias al escuchar esta predicación de la ley en este momento nos debe estar acusando por ser piedras de tropiezo para muchos y es por esto que si no hay arrepentimiento de este pecado Jesús nos da la sentencia eterna 2Mejor le fuera que se le atase al cuello una piedra de molino y se le arrojase al mar, que hacer tropezar a uno de estos pequeñitos. Iríamos al infierno eterno por abusar de la fe creyendo que no importa si hacemos caer a alguien de la fe y más aún sí está empezando en los caminos del Señor.

El otro motivo en el cual Jesús quiere que usemos la Fe en manera asertiva pero desafortunadamente también pecamos es por medio de la práctica del perdón, 3Mirad por vosotros mismos. Si tu hermano pecare contra ti, repréndele; y si se arrepintiere, perdónale. 4Y si siete veces al día pecare contra ti, y siete veces al día volviere a ti, diciendo: Me arrepiento; perdónale. La Fe Salvadora que ha sido puesta en nuestro corazón por medio del poder del Evangelio y los Sacramentos hace que vivamos en el perdón, pero Jesús no quiere que seamos toscos al no querer perdonar o al usar términos como “perdono pero no olvido” “únicamente el que perdona es Dios” “yo no soy nadie para perdonar” “no hay perdón completo hasta que muestre sus frutos de arrepentimiento” estos son pecados en contra de la Palabra de Dios, es decir, en contra del Tercer Mandamiento porque es muy claro lo que nos dice nuestro Dios al mostrar las veces que habría hasta que perdonar por día si alguien nos ha ofendido y nos pide perdón, muchas veces, el arrepentimiento que es producido por la predicación de la Ley lleva a perdonar por los méritos de Cristo, si nosotros no perdonamos como dice el Padre Nuestro a quienes nos han ofendido la misma escritura nos dice en Mateo 6:15 más si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas. Y al no perdonar las ofensas de alguien que nos ha pedido perdón igualmente seremos castigados en el infierno eterno por culpa de nuestro pecado.

El próximo domingo celebraremos el día de la Reforma Luterana y es una oportunidad recordar hoy como Jesús ganó por nosotros la Fe verdadera que viene de los cielos. Lo primero que hizo Jesús para que usted y yo tuviéramos esta Fe fue llevar una vida perfecta sin pecado siempre cumpliendo perfectamente la voluntad del Padre y en este caso vemos como Jesús nunca fue piedra de tropiezo para nadie y siempre dio el perdón no importando quien estaba arrepentido, viene a nuestra mente el caso de una mujer que estaba acusada de cometer adulterio y los fariseos y maestros de la ley querían apedrearla queriendo mostrar no solamente que eran más justos que esa mujer sino que también querían tentar a Jesús, pero en esta difícil situación de nuestro Señor Jesucristo vemos como dio una respuesta pensando en todos y cada uno de las personas que estaban allí se enderezó y les dijo: El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella. Juan 8:7, por amor a esta mujer y por amor a quienes le acusaban Jesús cuido a una mujer que estaba empezando en la fe y también llamó al arrepentimiento a quienes se creían mejores que ella y este acto de Jesús fue contado como justicia para cada uno de nosotros. Encontramos igualmente perdón de nuestro pecado y como nos fue dada la Fe por la obra del Espíritu Santo en cada uno de nosotros en el sufrimiento y muerte de Jesús como lo enseña Pablo en Romanos 5:9 Pues mucho más, estando ya justificados en su sangrepor él seremos salvos de la ira. En el sacrificio de Cristo en la Cruz nosotros hemos pasado de ser culpables a inocentes y el creer en esto se llama Fe, la Fe Salvífica.

En las dos situaciones que Jesús nos ilustra en este pasaje para el día de hoy juega un papel importante el Espíritu Santo porque es por medio de Él que nosotros tenemos esta Fe y nos cuida la misma, nosotros al ver como es de difícil para nuestra carne dejarnos llevar por el mismo Dios nos unimos al clamor de los apóstoles 5Dijeron los apóstoles al Señor: Auméntanos la fe. 6Entonces el Señor dijo: Si tuvierais fe como un grano de mostaza, podríais decir a este sicómoro: Desarráigate, y plántate en el mar; y os obedecería. Esto es algo por lo que necesitamos estar orado con frecuencia, pero aquí nos damos cuenta de lo difícil que es tratar correctamente con el hermano pecador o con el hermano que está empezando con nosotros. Necesitamos la ayuda de Jesús para cumplir con lo que Él les ha encomendado. La respuesta que Jesús les da a sus apóstoles y hoy a cada uno de nosotros sugiere que no deben usar la falta de fe como un pretexto para no tratar correctamente con el hermano pecador o el que cayó de la fe por causa nuestra. Jesús dice que aun con poca fe, se pueden hacer grandes cosas. Si respondes con fe al perdón de Dios, entonces serás capaz de perdonar. Usa la poca fe que tienes para cuidar el alma no solamente de aquel que está empezando en la Fe sino la de todos los hermanos con los cuales compartimos la misma Fe.

También el Espíritu Santo quiere que nosotros no nos sintamos mejor que el que está empezando en los caminos del Señor o aquel que ha caído en un pecado, por esto nos cuenta esta comparación 7¿Quién de vosotros, teniendo un siervo que ara o apacienta ganado, al volver él del campo, luego le dice: Pasa, siéntate a la mesa? 8¿No le dice más bien: Prepárame la cena, cíñete, y sírveme hasta que haya comido y bebido; y después de esto, come y bebe tú? 9¿Acaso da gracias al siervo porque hizo lo que se le había mandado? Pienso que no. 10Así también vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que os ha sido ordenado, decid: Siervos inútiles somos, pues lo que debíamos hacer, hicimos. Esta necesita ser nuestra actitud a partir de escuchar esta poderosa Palabra, somos Siervos inútiles por nuestro pecado y al olvidar hacer lo que Jesús nos manda para que usemos la Fe Salvadora que se nos ha dado para el beneficio de los hermanos que están empezando en los caminos del Señor y aquellos que han caído y por la obra del Espíritu Santo al predicar la Ley y el Evangelio se han restaurado de su pecado, Gálatas 6:1 nos enseña que el Espíritu Santo nos ha dado el don de la MANSEDUMBRE y esta es la que nos va a animar como lo enseña el verso 2 de este capítulo de Gálatas 2Sobrellevad los unos las cargas de los otros. Y así seguiremos usando esta Fe que nos Salva hasta el último día en este mundo. Amén.

Los Himnos:

Algunos himnos sugeridos:

Cantad al Señor:

51 Dios de gracia, Dios de gloria

54 Santo Espíritu llena mi vida

74 Hoy canto el gran poder de Dios

80 A las montañas mis ojos con fe

81 Con Dios no temeremos

82 Bien sé en quien yo creo

83 Con qué paternal cariño

84 Cristo, buen pastor, orienta

85 No me abandones, Dios

86 Oh Cristo, nuestro gozo y bien

87 Oh, Dios eterno

Culto Cristiano:

175 Haz lo que quieras

219 Roca de la eternidad

220 A Dios obedecen

224 Dame más fe

229 Tal como soy

240 En Jesucristo se halla la paz

246 Mi fe descansa en ti

 

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2019-10-20 – Pentecostes 19

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El decimonoveno domingo después de pentecostés

(Verde)

Tema del día: Un hombre no puede tener dos amos. Si el dinero es la cosa más importante de su vida, no hay lugar para Dios. El diablo siempre nos va tentar a aferrarnos y preocuparnos por los bienes materiales de este mundo. Por lo tanto, qué Dios nos ayude a siempre “pelear la buena batalla de la fe,” luchando contra el diablo y las tentaciones de este mundo.

La Colecta: Oh Dios, Fortaleza de todos los que en ti confían: Misericordiosamente acepta nuestra súplica, y puesto que por causa de nuestra naturaleza pecadora no podemos hacer ningún bien sin tu ayuda, concédenos tu gracia, para que guardando tus mandamientos, te agrademos en palabra y obra; por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura: Amós 6:1-7 Dios por medio del Profeta Amós regaña a los que confían en sus riquezas y los placeres de este mundo.

1¡Ay de los reposados en Sion, y de los confiados en el monte de Samaria, los notables y principales entre las naciones, a los cuales acude la casa de Israel! 2Pasad a Calne, y mirad; y de allí id a la gran Hamat; descended luego a Gat de los filisteos; ved si son aquellos reinos mejores que estos reinos, si su extensión es mayor que la vuestra, 3oh vosotros que dilatáis el día malo, y acercáis la silla de iniquidad. 4Duermen en camas de marfil, y reposan sobre sus lechos; y comen los corderos del rebaño, y los novillos de en medio del engordadero; 5gorjean al son de la flauta, e inventan instrumentos musicales, como David; 6beben vino en tazones, y se ungen con los ungüentos más preciosos; y no se afligen por el quebrantamiento de José. 7Por tanto, ahora irán a la cabeza de los que van a cautividad, y se acercará el duelo de los que se entregan a los placeres.

El Salmo del Día: Salmo 146

Aleluya.

1 Alaba, oh alma mía, a Jehová.

2 Alabaré a Jehová en mi vida;

Cantaré salmos a mi Dios mientras viva.

3 No confiéis en los príncipes,

Ni en hijo de hombre, porque no hay en él salvación.

4 Pues sale su aliento, y vuelve a la tierra;

En ese mismo día perecen sus pensamientos.

5 Bienaventurado aquel cuyo ayudador es el Dios de Jacob,

Cuya esperanza está en Jehová su Dios,

6 El cual hizo los cielos y la tierra,

El mar, y todo lo que en ellos hay;

Que guarda verdad para siempre,

7 Que hace justicia a los agraviados,

Que da pan a los hambrientos.

Jehová liberta a los cautivos;

8 Jehová abre los ojos a los ciegos;

Jehová levanta a los caídos;

Jehová ama a los justos.

9 Jehová guarda a los extranjeros;

Al huérfano y a la viuda sostiene,

Y el camino de los impíos trastorna.

10 Reinará Jehová para siempre;

Tu Dios, oh Sion, de generación en generación.

Aleluya.

La Segunda Lectura: 1 Timoteo 6:6-16 El apóstol Pablo anima a su hijo en la fe, Timoteo, a pelear “la buena batalla de la fe,” luchando contra las tentaciones del diablo y de este mundo pecaminoso. Sólo con la ayuda de Dios y con la espada que es la Palabra de Dios, se puede estar contento y luchar contra las tentaciones de avaricia.

6Pero gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento; 7porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar. 8Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto. 9Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición; 10porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores.

11Mas tú, oh hombre de Dios, huye de estas cosas, y sigue la justicia, la piedad, la fe, el amor, la paciencia, la mansedumbre. 12Pelea la buena batalla de la fe, echa mano de la vida eterna, a la cual asimismo fuiste llamado, habiendo hecho la buena profesión delante de muchos testigos. 13Te mando delante de Dios, que da vida a todas las cosas, y de Jesucristo, que dio testimonio de la buena profesión delante de Poncio Pilato, 14que guardes el mandamiento sin mácula ni reprensión, hasta la aparición de nuestro Señor Jesucristo, 15la cual a su tiempo mostrará el bienaventurado y solo Soberano, Rey de reyes, y Señor de señores, 16el único que tiene inmortalidad, que habita en luz inaccesible; a quien ninguno de los hombres ha visto ni puede ver, al cual sea la honra y el imperio sempiterno. Amén.

El Versículo: ¡Aleluya! ¡Aleluya! Al nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en el cielo, y en la tierra, y debajo la tierra, y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre. ¡Aleluya!

El Evangelio: Lucas 16:19-31 La historia del rico y pobre Lázaro sirve para recordarnos que el confiar en cualquier cosa más que en Jesucristo resultará en la condenación eterna en el infierno. (Es notable que la Biblia nunca dice que esta historia es una parábola).

19Había un hombre rico, que se vestía de púrpura y de lino fino, y hacía cada día banquete con esplendidez. 20Había también un mendigo llamado Lázaro, que estaba echado a la puerta de aquél, lleno de llagas, 21y ansiaba saciarse de las migajas que caían de la mesa del rico; y aun los perros venían y le lamían las llagas. 22Aconteció que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham; y murió también el rico, y fue sepultado. 23Y en el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno. 24Entonces él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque estoy atormentado en esta llama. 25Pero Abraham le dijo: Hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro también males; pero ahora éste es consolado aquí, y tú atormentado. 26Además de todo esto, una gran sima está puesta entre nosotros y vosotros, de manera que los que quisieren pasar de aquí a vosotros, no pueden, ni de allá pasar acá. 27Entonces le dijo: Te ruego, pues, padre, que le envíes a la casa de mi padre, 28porque tengo cinco hermanos, para que les testifique, a fin de que no vengan ellos también a este lugar de tormento. 29Y Abraham le dijo: A Moisés y a los profetas tienen; óiganlos. 30Él entonces dijo: No, padre Abraham; pero si alguno fuere a ellos de entre los muertos, se arrepentirán. 31Mas Abraham le dijo: Si no oyen a Moisés y a los profetas, tampoco se persuadirán aunque alguno se levantare de los muertos.

JESÚS NOS LLEVA AL DESTINO ETERNO VERDADERO

En algún momento de nuestras vidas cada uno de nosotros tenemos la oportunidad de planear y hacer un viaje de descanso con la familia o tal vez hacerlo de manera solitaria, siempre para esos tipos de viajes hay muchas cosas que planear y sobretodo recuerdos que grabar. Este pasaje para el día de hoy es un viaje al futuro donde vemos con claridad el destino final y eterno de cada persona en este mundo. Nuestro Señor Jesucristo hoy está haciendo un papel único de ser un agente de viaje que conoce perfectamente estos dos destinos que son eternos, el cielo o el infierno. Pablo en una de sus cartas nos dice Desecha las fábulas profanas y de viejas. Ejercítate para la piedad. 1 Timoteo 4:7, muchos falsos maestros, ateos y enemigos de Dios niegan que el cielo y el infierno existen o disfrazan estos términos engañando a las personas para que no se preocupen por la eternidad; al diablo le ha funcionado muy bien esta estrategia por siglos y son muchos los que han sido engañados; pero para que nosotros no seamos engañados por el enemigo vamos a hacer este viaje al futuro con nuestro Señor para que podamos entender como es de importante vivir en la Piedad; pero ustedes se estarán preguntando que es la Piedad de la cual habla Pablo en este versículo que escribió a Timoteo 16E indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad: Dios fue manifestado en carne, Justificado en el Espíritu, Visto de los ángeles, Predicado a los gentiles, Creído en el mundo, Recibido arriba en gloria. 1 Timoteo 3:16. Sencillamente Pablo le escribió a Timoteo y a nosotros en este momento que es necesario mantenernos en la fe en Cristo Jesús porque esta doctrina de la Piedad es todo lo que Cristo hizo por amor a la humanidad y esto es lo que hace que el viaje de la eternidad del hombre sea placentero o lleno de dolor eterno al rechazar la obra de Cristo.

No podemos pasar por alto esta historia bíblica que es la conclusión de una serie de enseñanzas dadas por Jesús respecto a lo perdido y encontrado y como el diablo usa este mundo y especialmente las riquezas para hacer perder el hombre y es por este motivo que Jesús concluye con su enseñanza al hablar de dos hombres, un hombre rico y el mendigo Lázaro; la diferencia de la vida entre los dos era muy notoria puesto que la manera de vestir del hombre rico era con trajes de púrpura y lino fino y la del mendigo pues nos podemos imaginar su vestimenta que solo mostraba las llagas que tenía en su cuerpo y como su compañía eran unos perros que lamian estas laceraciones; pero lo curioso que Jesús cuenta de esta historia que estos dos hombres se conocían de vista, pero lo más posible es que Lázaro sabía quién era este hombre que lo alimentaba con sus sobras y este hombre tal vez veía a Lázaro y nunca se interesó por él. Pero llegó el momento del viaje de estos dos hombres, ese viaje que cada uno de nosotros estamos esperando ansiosamente porque como cristianos queremos estar en el cielo al lado de nuestro Dios; pero lo que sucedió es algo que pasa todos los días en nuestras vidas, es decir, cada día mueren una cantidad innumerable de personas las cuales para algunos su destino eterno es placentero y para otros un lugar lleno de desesperanza.

Jesús nos dice en esta historia que los dos hombres murieron, pero la diferencia continuó entre estos dos hombres, la diferencia que se veía en la tierra se vio también en su viaje de eternidad 22Aconteció que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham; y murió también el rico, y fue sepultado. 23Y en el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno. 24Entonces él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque estoy atormentado en esta llama. Cielo e infierno, la Biblia es muy clara al explicar y señalar que estos dos lugares son reales, ¡Sí existen! y la única manera de que alguien sea llevado por los ángeles al cielo, aquí lo llama la Biblia el Seno de Abraham, es por la fe en Cristo Jesús, porque ella misma nos dice que Jesús no solamente es nuestro agente de viaje eterno sino que por medio de Él podemos asegurar este viaje Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí. Juan 14:6. Y la manera que Jesús es nuestro viaje seguro para la eternidad esta explicado claramente en el evangelio de Juan 3:18.18El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.

Este versículo explica porque el motivo de que Lázaro fuera al cielo y este hombre rico al infierno, es la diferencia de ser creyente e incrédulo, esta misma diferencia que la Biblia mostró en este versículo 25Pero Abraham le dijo: Hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro también males; pero ahora éste es consolado aquí, y tú atormentado. Lázaro no fue al cielo por pobre y el rico por ser rico al infierno, simplemente la Biblia está mostrando que las riquezas en este mundo tienden a apartarnos de las cosas que en verdad son importantes, las bendiciones espirituales, porque una de las funciones de las cosas materiales es mantenernos entretenidos en el bienestar de este mundo como le sucedió al hijo prodigo, y también a este hombre rico de la historia para el día de hoy y a muchos que les sucede como lo enseña la parábola del sembrador en Mateo 13:22 El que fue sembrado entre espinos, éste es el que oye la palabra, pero el afán de este siglo y el engaño de las riquezas ahogan la palabra, y se hace infructuosa. Esta es la conclusión de esta sección que estamos terminando en este día frente a como las riquezas materiales si no las enfocamos espiritualmente terminan ganando nuestra almas haciéndole compañía a este hombre rico e implorando un poco de misericordia Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque estoy atormentado en esta llama. Este lugar es el infierno eterno y es por este motivo que necesitamos cuidarnos espiritualmente porque cualquier cristiano que se deje engañar de las riquezas y las ame puede perder la salvación y estar pidiendo una gota de agua en el infierno después de haber tenido todo.

El viaje a la eternidad ya no tiene regreso, no se puede cambiar el destino, si se llega al infierno no se puede salir de allá es por esto que la Biblia nos enseña la diferencia de estos dos lugares 26Además de todo esto, una gran sima está puesta entre nosotros y vosotros, de manera que los que quisieren pasar de aquí a vosotros, no pueden, ni de allá pasar acá. Y además tampoco podemos ayudar desde allá a prevenir de que alguien llegue a ese lugar 27Entonces le dijo: Te ruego, pues, padre, que le envíes a la casa de mi padre, 28porque tengo cinco hermanos, para que les testifique, a fin de que no vengan ellos también a este lugar de tormento. El tiempo es hoy, no mañana o algún día, es hoy donde Dios quiere que usemos su Palabra no solamente para cuidar nuestras almas sino también para que nuestra familia y amigos no lleguen a este lugar de tormento eterno 29Y Abraham le dijo: A Moisés y a los profetas tienen; óiganlos. 30Él entonces dijo: No, padre Abraham; pero si alguno fuere a ellos de entre los muertos, se arrepentirán. 31Mas Abraham le dijo: Si no oyen a Moisés y a los profetas, tampoco se persuadirán aunque alguno se levantare de los muertos. Y oír y creer en la Palabra de Dios es lo que nos libra de ir al infierno, nadie puede venir de allá para prevenirnos o asegurarnos que está pasando en esos momentos en ese lugar de tormentos. Sólo la Biblia nos puede librar de ese lugar terrible porque ella nos mantiene en la perspectiva de Jesús, sólo Él puede tratar con nuestro pecado porque Moisés y los profetas nos muestran que el infierno es el lugar donde es castigado el pecado y sólo Moisés y lo profetas nos enseña y nos da la fe en Cristo Jesús quien fue la solución para que todo aquel que crea en ÉL no sea castigado en el infierno porque Él cargó con nuestro castigo que merecemos por ser pecadores y esto lo hizo cumpliendo la voluntad del Padre perfectamente en lugar nuestro y es por esto que Pedro nos recuerda lo que él mismo escuchó Pues cuando él recibió de Dios Padre honra y gloria, le fue enviada desde la magnífica gloria una voz que decía: Este es mi Hijo amado, en el cual tengo complacencia. 2 Pedro 1:17 y esta complacencia le llevó a pagar por cada uno de nuestros pecados con su vida como Pablo lo señala y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz. Colosenses 2:15. Jesús venció a Satanás librándonos del poderío del infierno y es por esto que nosotros cuando muramos no vamos a ir a un lugar inventado por la tradición que le llaman purgatorio, vamos a ir al cielo, estaremos allí por toda la eternidad y no podremos desde allá interceder por nadie, ni venir a ayudarle a nadie para que vaya al cielo y se salve de ir al infierno; solo tenemos la oportunidad ahora, este es el momento del estado de gracia para muchas personas, este tiempo consiste en la oportunidad que tiene alguien de escuchar la Palabra de Dios y ser convencido por la ley de que necesita a Cristo como su Señor y Salvador para ir al Cielo, tenemos mucho que hacer porque es necesario usar a Moisés y los profetas para que los que no han creído lo puedan hacer y así ayudar para que el viaje de destino eterno sea placentero, no podemos pecar en contra del tercer mandamiento queriendo convencer a las personas para que crean en Jesús usando testimonios o prometiendo sanidades o haciendo otras clases de promesas que la Biblia no da o buscando a otros mediadores como María o cualquier personaje bíblico o no bíblico conocido; Sólo en agradecimiento a Jesús que es nuestro agente de viaje eterno sólo usemos las Escrituras, solo prediquemos a Jesús porque Él es el centro de nuestras vidas y nuestro agente de viaje seguro. Amén

Algunos himnos sugeridos:

Cantad al Señor:

47 A nadie amaré como a Cristo

48 Busca primero el reino de Dios

49 Con el buen Jesús andemos

50 Cristiano soy

51 Dios de gracia, Dios de gloria

53 Seguidme a mí, dice el Señor

55 Serviremos al Señor

90 ¡Oh Cristo de infinito amor!

Culto Cristiano:

161 Dejo al mundo y sigo a Cristo

243 Jesús., mi tesoro

254 ¡Firmes y adelante!

255 Que mi vida entera esté

257 Mirad y ved

258 Sale a la lucha

259 Tu vida, ¡oh Salvador!

272 Me guía Cristo

403 Estad por Cristo firmes

406 Luchad, luchad por Cristo

 

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2019-10-13 – Pentecostes 18

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El decimoctavo domingo después de pentecostés

(Verde)

Tema del día: Nuestra actitud en cuanto al dinero y como lo usamos se relacionan íntimamente con nuestra actitud hacia Dios. El que conoce a Dios y su amor, no va a buscar su propio bien y gloria con su dinero, sino va a buscar el bien de su prójimo y la gloria de Dios.

La Colecta: Te suplicamos, Señor, que guardes tu iglesia con tu perpetua misericordia, y puesto que sin ti no podemos menos que caer, defiéndenos siempre de cuanto nos pueda hacer daño y dirígenos a todo lo que corresponda a nuestra salvación; por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura: Amos 8:4-7 No es posible esconder nuestras obras de Dios. Los que no creen van a tener que dar cuentas ante Dios por sus obras de envidia y egoísmo.

4Oíd esto, los que explotáis a los menesterosos, y arruináis a los pobres de la tierra, 5diciendo: ¿Cuándo pasará el mes, y venderemos el trigo; y la semana, y abriremos los graneros del pan, y achicaremos la medida, y subiremos el precio, y falsearemos con engaño la balanza, 6para comprar los pobres por dinero, y los necesitados por un par de zapatos, y venderemos los desechos del trigo?

7Jehová juró por la gloria de Jacob: No me olvidaré jamás de todas sus obras

El Salmo del Día: Salmo 38

Salmo de David, para recordar.

1 Jehová, no me reprendas en tu furor,

Ni me castigues en tu ira.

2 Porque tus saetas cayeron sobre mí,

Y sobre mí ha descendido tu mano.

3 Nada hay sano en mi carne, a causa de tu ira;

Ni hay paz en mis huesos, a causa de mi pecado.

4 Porque mis iniquidades se han agravado sobre mi cabeza;

Como carga pesada se han agravado sobre mí.

5 Hieden y supuran mis llagas,

A causa de mi locura.

6 Estoy encorvado, estoy humillado en gran manera,

Ando enlutado todo el día.

7 Porque mis lomos están llenos de ardor,

Y nada hay sano en mi carne.

8 Estoy debilitado y molido en gran manera;

Gimo a causa de la conmoción de mi corazón.

9 Señor, delante de ti están todos mis deseos,

Y mi suspiro no te es oculto.

10 Mi corazón está acongojado, me ha dejado mi vigor,

Y aun la luz de mis ojos me falta ya.

11 Mis amigos y mis compañeros se mantienen lejos de mi plaga,

Y mis cercanos se han alejado.

12 Los que buscan mi vida arman lazos,

Y los que procuran mi mal hablan iniquidades,

Y meditan fraudes todo el día.

13 Mas yo, como si fuera sordo, no oigo;

Y soy como mudo que no abre la boca.

14 Soy, pues, como un hombre que no oye,

Y en cuya boca no hay reprensiones.

15 Porque en ti, oh Jehová, he esperado;

Tú responderás, Jehová Dios mío.

16 Dije: No se alegren de mí;

Cuando mi pie resbale, no se engrandezcan sobre mí.

17 Pero yo estoy a punto de caer,

Y mi dolor está delante de mí continuamente.

18 Por tanto, confesaré mi maldad,

Y me contristaré por mi pecado.

19 Porque mis enemigos están vivos y fuertes,

Y se han aumentado los que me aborrecen sin causa.

20 Los que pagan mal por bien

Me son contrarios, por seguir yo lo bueno.

21 No me desampares, oh Jehová;

Dios mío, no te alejes de mí.

22 Apresúrate a ayudarme,

Oh Señor, mi salvación.

La Segunda Lectura: 1 Timoteo 2:1-8 San Pablo exhorta al joven Pastor Timoteo que ofrezca oraciones e intercesiones por todos los hombres, porque Dios quiere que todos sean salvos. Podemos pedir a Dios con confianza porque tenemos un mediador, Jesucristo, el cual dio su vida para darnos entrada con Dios.

1Exhorto ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres; 2por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad. 3Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador, 4el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad. 5Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre, 6el cual se dio a sí mismo en rescate por todos, de lo cual se dio testimonio a su debido tiempo. 7Para esto yo fui constituido predicador y apóstol (digo verdad en Cristo, no miento), y maestro de los gentiles en fe y verdad.

8Quiero, pues, que los hombres oren en todo lugar, levantando manos santas, sin ira ni contienda.

El Versículo: ¡Aleluya! ¡Aleluya! Te basta mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, muy gustosamente me gloriaré más bien en mis debilidades, para que el poder de Cristo more en mí. ¡Aleluya!

El Evangelio: Lucas 16:1-13 La historia del mayordomo infiel nos enseña usar nuestro dinero y bienes para la gloria de Dios.

1Dijo también a sus discípulos: Había un hombre rico que tenía un mayordomo, y éste fue acusado ante él como disipador de sus bienes. 2Entonces le llamó, y le dijo: ¿Qué es esto que oigo acerca de ti? Da cuenta de tu mayordomía, porque ya no podrás más ser mayordomo. 3Entonces el mayordomo dijo para sí: ¿Qué haré? Porque mi amo me quita la mayordomía. Cavar, no puedo; mendigar, me da vergüenza. 4Ya sé lo que haré para que cuando se me quite de la mayordomía, me reciban en sus casas. 5Y llamando a cada uno de los deudores de su amo, dijo al primero: ¿Cuánto debes a mi amo? 6Él dijo: Cien barriles de aceite. Y le dijo: Toma tu cuenta, siéntate pronto, y escribe cincuenta. 7Después dijo a otro: Y tú, ¿cuánto debes? Y él dijo: Cien medidas de trigo. Él le dijo: Toma tu cuenta, y escribe ochenta. 8Y alabó el amo al mayordomo malo por haber hecho sagazmente; porque los hijos de este siglo son más sagaces en el trato con sus semejantes que los hijos de luz. 9Y yo os digo: Ganad amigos por medio de las riquezas injustas, para que cuando éstas falten, os reciban en las moradas eternas.

10El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel; y el que en lo muy poco es injusto, también en lo más es injusto. 11Pues si en las riquezas injustas no fuisteis fieles, ¿quién os confiará lo verdadero? 12Y si en lo ajeno no fuisteis fieles, ¿quién os dará lo que es vuestro? 13Ningún siervo puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.

AMADOS CUIDÉMOSNOS DEL ENGAÑO DEL DINERO

Todos los días recibimos información financiera, como está el precio del dólar, que tanto vale un barril de petróleo, el precio del café y hasta a veces tenemos conversaciones como si fuéramos ministros de hacienda con las personas que nos venden la carne y el pan diario. Hablar del dinero no es pecado, es más, una de las funciones que tenemos como padres es enseñarles a nuestros hijos algo que no les van a enseñar y es la educación financiera, aunque no lo creamos, el tema de hablar del dinero está muy relacionado con la parte emocional de cada ser humano y esta parte es muy influenciada por la carne como lo dijo el rey David en el Salmo para este día 3Nada hay sano en mi carne, a causa de tu ira; Ni hay paz en mis huesos, a causa de mi pecado. Salmo 38:3; es por culpa de nuestra carne pecaminosa que nos dejamos engañar fácil del dinero porque creemos que con él podemos crear una vida perfecta, los medios de comunicación hacen muy bien su trabajo al mostrarnos la vida de los futbolistas, cantantes y actores en sus aviones privados, como ellos puede estar de una lugar a otro sin necesidad de estar esperando que les hagan un avance de dinero y nosotros como cristianos nos dejamos convencer de esa clase de vida creyéndonos que la solución a todos los problemas que tenemos es tener buena cantidad de dinero. Pero algo que nos ha enseñado la vida es que el hombre se deja engañar fácilmente por el dinero, siempre que escuchamos después de un tiempo las personas que se ganaron el premio mayor de la lotería están muchas veces peores a como estaban antes de ganársela y eso por el hecho de dejarse engañar por el dinero. Las redes sociales también son usadas para engañarnos, con frecuencia somos inducidos a invertir nuestro poco dinero para recibir buenas ganancias en un tiempo mínimo y aún mucho mejor sin tener que trabajar y terminamos cayendo en esas cadenas que nos impulsan a volvernos economistas pero con el dinero del otro, es muy fácil hablar de inversión cuando no es nuestro dinero sino que la otra persona tiene que invertir para que todos podamos ganar. Y todas estas cosas nos van convirtiendo en personas avaras, egoístas y envidiosas como estaban muchos en los tiempos del profeta Amós donde entre el mismo pueblo solo buscaba robarse entre ellos mismos y como sabemos que somos influenciados como lo expresó David en el Salmo 38:3 Nada hay sano en mi carne, a causa de tu ira; Ni hay paz en mis huesos, a causa de mi pecado. La ira de Dios es mostrada en el castigo eterno en el infierno que merecemos por dejarnos influenciar por nuestra carne.

La clave para entender la parábola de este día está en el versículo 8 Y alabó el amo al mayordomo malo por haber hecho sagazmente; porque los hijos de este siglo son más sagaces en el trato con sus semejantes que los hijos de luz. Jesús usando las palabras del hombre rico, comenta que los hijos de este mundo son más sagaces en el manejo del dinero que sus propios seguidores, los hijos de la luz. Pero Jesús enseña de esta manera porque quiere que nosotros no nos dejemos engañar de la mentira del dinero, no dejemos que el dinero sea nuestro dueño y no quiere que nos dejemos esclavizar por el mismo dinero. Nuestra carne que está contaminada por el pecado necesitó ser tratada por nuestro Dios y esto lo hizo por medio de nuestro Señor y Salvador Jesucristo quien siempre supo que el dinero controla mucho la carne, que el dinero nos mete en un serio problema como lo dice el texto para el día de hoy 13Ningún siervo puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas. Y Jesús por amor a cada uno de nosotros solo sirvió a Dios como lo enseña Pablo Porque ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico, para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos. 2 Corintios 8:9; esto no quiere decir que Jesús fue pobre para que todos sus seguidores hagan lo mismo, lo que nos está enseñando este versículo bíblico es como Jesús por amor a cada uno de nosotros nunca permitió que las riquezas fueran un obstáculo para él, su nacimiento en un pesebre, no tener donde recostar su cabeza durante su vida y en su muerte que no había donde sepultarle mostró como se hizo pobre para que nuestro Padre Celestial perdonará todos nuestros pecados en contra del séptimo, noveno y décimo mandamiento y así también mostró su alto servicio a Dios cuando fue a la cruz 28Y sin hallar en él causa digna de muerte, pidieron a Pilato que se le matase. 29Y habiendo cumplido todas las cosas que de él estaban escritas, quitándolo del madero, lo pusieron en el sepulcro. Hechos 13:28-29. Y todo esto lo hizo no solamente por servicio a Dios sino también a cada uno de nosotros para que seamos ricos en este momento, y la riqueza de la cual se nos habla en 2 de corintios no es una riqueza material, no está hablando de prosperidad económica sino de la celestial, la espiritual que nos ha sido dada por la obra de Cristo y esta riqueza es la que pone todo en un verdadero orden.

El Espíritu Santo nos enseña por medio de esta parábola que Jesús predicó, que nosotros los hijos de la luz usemos el dinero de manera sensata y audaz, el mayordomo que le fue quitado el privilegio de seguir administrando las riquezas de su Señor entendió que Cavar, no puedo; mendigar, me da vergüenza. Entonces ahí fue donde aprendió a usar a las personas que le debían a su amo, el dinero que tenía, aunque no era de él, lo uso para el bienestar de los deudores de su amo y así ellos podían ayudarle a él en el momento que los necesitaría, esta fue la audacia y la sagacidad que Jesús recalca en esta parábola; no está Jesús mandando a que se cometa el pecado de robar; Él quiere que veamos como este mayordomo supo usar el dinero el cual administraba.

El mismo Espíritu Santo nos enseña con esta parábola varias cosas que necesitamos tener en cuenta en nuestra vida de hijos-mayordomos que somos:

Lo primero es nuestra actitud con el dinero, este simplemente nos es dado para administrarlo 9Y yo os digo: Ganad amigos por medio de las riquezas injustas, para que cuando éstas falten, os reciban en las moradas eternas. Este ha sido uno de esos versículos difíciles para traducir, pero lo que quiere decir Jesús es esto: usa el dinero de una manera sensata para asegurar tu futuro. Y usarlo de esta manera está relacionado con el agradecimiento, sabemos que el dinero solo es útil en este mundo y es por esto que lo usamos en nuestro bienestar espiritual por medio de nuestras ofrendas las cuales solo están destinadas a nuestro bienestar espiritual y el de la iglesia porque medio de estas podemos llevar el evangelio a otras personas que no lo conocen, podemos pagar un pastor para que este de tiempo completo ayudando a cuidar la grey de Dios, podemos mantener el lugar que Dios nos ha dado para nuestro cuidado y crecimiento espiritual. También la manera que usamos nuestro dinero es en nuestra familia, Dios usa este dinero para que pongamos comida sobre la mesa de nuestro hogar, para que podamos tener vestido y también para el sostenimiento de todo lo que necesitamos en este mundo y finalmente la manera de usar el dinero de manera apropiada es ayudar al hermano en la fe o al prójimo que lo necesite, aquel que no tiene por falta de empleo comida para su familia, aquel no que tiene por falta de salud posibilidad de salir a trabajar porque usaríamos mal este dinero ayudando al necesitado cuando por su pereza no quiere trabajar para los suyos.

Lo segundo que nos enseña el Espíritu Santo es cuando pensemos en el dinero, no pensar en la prosperidad material o nuestras comodidades que él nos puede dar porque muchas veces esto nos quita mucho tiempo en cuanto a lo espiritual, Él nos enseña que seamos fieles 10El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel; y el que en lo muy poco es injusto, también en lo más es injusto. Siempre que pensemos en el dinero que podamos tener no pensemos en la cantidad porque Dios es realmente quien nos sostiene, vivir en un país como el nuestro donde entendemos que es necesario que varias cabezas del hogar trabajen para sostener la familia nos damos siempre cuenta a final de mes que nunca por mucho que ganemos es suficiente, siempre necesitamos más y quien es el que nos suple lo que necesitamos es nuestro Dios, entonces seamos fieles con lo poco que recibimos siendo administradores fieles de esto ya que tenemos la confianza que nuestro Dios es nuestro proveedor y para tener esta fidelidad la biblia nos enseña que seamos felices con lo que tenemos porque la felicidad de este mundo no consiste en cuantas cosas podemos tener sino en cuantas almas podemos ayudar a salvar por medio de la predicación de la Palabra de Dios; como lo dije al principio del sermón enseñemos a nuestros hijos de la mayordomía en la casa porque en una escuela o colegio y aún dentro de una universidad no les van a enseñar esto, y esta enseñanza también parte de trabajar con nuestros propios fracasos donde no podemos seguir viviendo de la manera que lo hacemos hoy en día de estar abriendo un lugar para tapar otro lugar donde nos hemos gastado lo que no tenemos.

Y la última enseñanza que se nos ha dado en este día es la importancia de la oración, Pablo enseñó a orar por todo y por todos, por nuestros gobernantes para que tengan sabiduría al permitir que podamos usar tranquilamente nuestro dinero, y por todos los hombres para que tengamos sabiduría al ser buenos mayordomos para que podamos aplicar lo que la Biblia nos enseña a mirar el cielo y saber que nuestro Padre Celestial se encarga cada día de darnos todo lo que necesitamos para vivir y que Él espera que esta enseñanza que nos ha dado hoy nosotros podamos aplicar este valiosísimo versículo bíblico de Mateo 6:33-34 33Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. 34Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal. Amén

Los Himnos:

Algunos himnos sugeridos:

Cantad al Señor:

47 A nadie amaré como a Cristo

48 Busca primero el reino de Dios

49 Con el buen Jesús andemos

50 Cristiano soy

51 Dios de gracia, Dios de gloria

53 Seguidme a mí, dice el Señor

55 Serviremos al Señor

90 ¡Oh Cristo de infinito amor!

Culto Cristiano:

161 Dejo el mundo y sigo a Cristo

243 Jesús, mi tesoro

254 Firmes y adelante

255 Qué mi vida entera esté

257 Mirad y ved

258 Sale a la lucha el Salvador

260 Un raudal de bendiciones

272 Me guía Cristo con su amor

403 Estad por Cristo firmes

406 Luchad, luchad por Cristo

 

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2019-10-06 – Pentecostes 17

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El decimoséptimo domingo después de pentecostés

(Verde)

Tema del día: La misericordia y paciencia de Dios sobrepasan nuestro entendimiento. Vemos esta misericordia y paciencia en todas las lecturas para esta mañana. Perdonó a su pueblo rebelde; hizo que el gran perseguidor de la iglesia llegara a ser apóstol; y siempre se goza cuando un pecador se arrepiente.

La Colecta: Oh Dios, ya que sin tu ayuda no podemos agradarte: Concede misericordiosamente que tu Espíritu Santo ilumine y dirija nuestros corazones en todo; por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura: Éxodo 32:7-14 Basando su petición en las promesas fieles de Dios, Moisés pide a Dios paciencia y misericordia por parte del pueblo rebelde de Israel. Por consecuencia, Dios en su paciencia y misericordia no destruyó al pueblo.

7Entonces Jehová dijo a Moisés: Anda, desciende, porque tu pueblo que sacaste de la tierra de Egipto se ha corrompido. 8Pronto se han apartado del camino que yo les mandé; se han hecho un becerro de fundición, y lo han adorado, y le han ofrecido sacrificios, y han dicho: Israel, estos son tus dioses, que te sacaron de la tierra de Egipto. 9Dijo más Jehová a Moisés: Yo he visto a este pueblo, que por cierto es pueblo de dura cerviz. 10Ahora, pues, déjame que se encienda mi ira en ellos, y los consuma; y de ti yo haré una nación grande.

11Entonces Moisés oró en presencia de Jehová su Dios, y dijo: Oh Jehová, ¿por qué se encenderá tu furor contra tu pueblo, que tú sacaste de la tierra de Egipto con gran poder y con mano fuerte? 12¿Por qué han de hablar los egipcios, diciendo: Para mal los sacó, para matarlos en los montes, y para raerlos de sobre la faz de la tierra? Vuélvete del ardor de tu ira, y arrepiéntete de este mal contra tu pueblo. 13Acuérdate de Abraham, de Isaac y de Israel tus siervos, a los cuales has jurado por ti mismo, y les has dicho: Yo multiplicaré vuestra descendencia como las estrellas del cielo; y daré a vuestra descendencia toda esta tierra de que he hablado, y la tomarán por heredad para siempre. 14Entonces Jehová se arrepintió del mal que dijo que había de hacer a su pueblo.

El Salmo del Día: Salmo 51

Al músico principal. Salmo de David, cuando después que se llegó a Betsabé, vino a él Natán el profeta.

1 Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia;

Conforme a la multitud de tus piedades borra mis rebeliones.

2 Lávame más y más de mi maldad,

Y límpiame de mi pecado.

3 Porque yo reconozco mis rebeliones,

Y mi pecado está siempre delante de mí.

4 Contra ti, contra ti solo he pecado,

Y he hecho lo malo delante de tus ojos;

Para que seas reconocido justo en tu palabra,

Y tenido por puro en tu juicio.

5 He aquí, en maldad he sido formado,

Y en pecado me concibió mi madre.

6 He aquí, tú amas la verdad en lo íntimo,

Y en lo secreto me has hecho comprender sabiduría.

7 Purifícame con hisopo, y seré limpio;

Lávame, y seré más blanco que la nieve.

8 Hazme oír gozo y alegría,

Y se recrearán los huesos que has abatido.

9 Esconde tu rostro de mis pecados,

Y borra todas mis maldades.

10 Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio,

Y renueva un espíritu recto dentro de mí.

11 No me eches de delante de ti,

Y no quites de mí tu santo Espíritu.

12 Vuélveme el gozo de tu salvación,

Y espíritu noble me sustente.

13 Entonces enseñaré a los transgresores tus caminos,

Y los pecadores se convertirán a ti.

14 Líbrame de homicidios, oh Dios, Dios de mi salvación;

Cantará mi lengua tu justicia.

15 Señor, abre mis labios,

Y publicará mi boca tu alabanza.

16 Porque no quieres sacrificio, que yo lo daría;

No quieres holocausto.

17 Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado;

Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios.

18 Haz bien con tu benevolencia a Sion;

Edifica los muros de Jerusalén.

19 Entonces te agradarán los sacrificios de justicia,

El holocausto u ofrenda del todo quemada;

Entonces ofrecerán becerros sobre tu altar.

La Segunda Lectura: 1 Timoteo 1:12-17 La vida de San Pablo es un buen ejemplo de la misericordia y paciencia de Dios. Dios hizo que un “blasfemo, perseguidor e injuriador” llegara a ser predicador de la salvación en Jesucristo.

12Doy gracias al que me fortaleció, a Cristo Jesús nuestro Señor, porque me tuvo por fiel, poniéndome en el ministerio, 13habiendo yo sido antes blasfemo, perseguidor e injuriador; mas fui recibido a misericordia porque lo hice por ignorancia, en incredulidad. 14Pero la gracia de nuestro Señor fue más abundante con la fe y el amor que es en Cristo Jesús. 15Palabra fiel y digna de ser recibida por todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero. 16Pero por esto fui recibido a misericordia, para que Jesucristo mostrase en mí el primero toda su clemencia, para ejemplo de los que habrían de creer en él para vida eterna. 17Por tanto, al Rey de los siglos, inmortal, invisible, al único y sabio Dios, sea honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén.

El Versículo: ¡Aleluya! ¡Aleluya! Todo lo que se escribió en el pasado se escribió para enseñarnos, a fin de que, alentados por las Escrituras, perseveremos en mantener nuestra esperanza. ¡Aleluya!

El Evangelio: Lucas 15:1-10 Con las parábolas de la oveja perdida y la moneda perdida, Jesús nos enseña su amor por los pecadores. “Hay gozo delante de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente.”

1Se acercaban a Jesús todos los publicanos y pecadores para oírle, 2y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: Este a los pecadores recibe, y con ellos come.

3Entonces él les refirió esta parábola, diciendo: 4¿Qué hombre de vosotros, teniendo cien ovejas, si pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto, y va tras la que se perdió, hasta encontrarla? 5Y cuando la encuentra, la pone sobre sus hombros gozoso; 6y al llegar a casa, reúne a sus amigos y vecinos, diciéndoles: Gozaos conmigo, porque he encontrado mi oveja que se había perdido. 7Os digo que así habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos que no necesitan de arrepentimiento.

8¿O qué mujer que tiene diez dracmas, si pierde una dracma, no enciende la lámpara, y barre la casa, y busca con diligencia hasta encontrarla? 9Y cuando la encuentra, reúne a sus amigas y vecinas, diciendo: Gozaos conmigo, porque he encontrado la dracma que había perdido. 10Así os digo que hay gozo delante de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente.

HIJOS DE DIOS NO MENOSPRECIEMOS DE LA MISERICORDIA Y LA PACIENCIA DE DIOS.

Este domingo que estamos meditando sobre la Misericordia y la Paciencia de nuestro Dios no podemos dejar de pensar en un libro de la Biblia donde encontramos mucho de estos dos atributos de Dios usandolos para su pueblo, les hablo del libro de los Jueces, este libro reseña la historia que va desde los tiempos de Josué, el sucesor de Moisés, hasta el tiempo de Samuel, quien ungió al rey David. Cada hombre, en su propia familia y dentro de su tribu, era responsable por la fidelidad al pacto. Cada israelita mostraba su lealtad a la nación mediante los peregrinajes anuales que se hacían al Tabernáculo que estaba situado en Silo. Los relatos de este libro muestran: cómo fueron quebrantadas la fidelidad al pacto por el pueblo y la unidad nacional, y cómo el Señor se mantuvo fiel, misericordioso y paciente enviando jueces para rescatarlos mientras Israel reincidía en la infidelidad. En este libro podemos ver en 12 ocasiones la terquedad del pueblo por el mismo círculo de acontecimientos donde empezaba con un tiempo tranquilo de fidelidad del pueblo hacia Dios y luego vemos como este pueblo caía en pecado con el paganismo y Dios usaba a pueblos opresores para que disciplinara al pueblo y después enviaba al Juez para liberarlos. Cada historia de uno de estos jueces es un claro ejemplo de como Dios busca a su oveja perdida.

Después de que nuestro Señor Jesucristo hablo a la multitud que le seguia a cerca de las tres condiciones para seguirle como el aborrecer a su familia, tomar su cruz y que las cosas materiales no sean un obstáculo para ser cristiano vemos como Lucas nos ilustra que 1Se acercaban a Jesús todos los publicanos y pecadores para oírle, el Espíritu Santo ya estaba trabajando en estos mostrándoles quien era Jesús y como vino específicamente por amor a ellos. Todo aquel que se sienta identificado con la clase de personas que este pasaje nos enseña Eclesiastés 7:20 Ciertamente no hay hombre justo en la tierra, que haga el bien y nunca peque. Este versículo describe a los publicanos y pecadores, cada vez que leemos el libro de los Jueces acerca de la infidelidad del pueblo para con Dios inmediatamente necesitamos vernos a nosotros mismos en nuestros pensamientos, palabras y obras como realmente no somos fieles a nuestro Dios aún hoy conociendo de su Misericordia y Paciencia. Muchas veces somos con el pecado como la persona que es adicta a algo y cuando está desesperada y hundida en su adicción promete que va a salir buscando ayuda y cuando las personas empiezan a ayudarle inmediatamente vuelve y cae en su adicción y esto sucede porque todos los hombres que han pasado por este mundo y aún nosotros los de la actualidad no somos justos porque por nuestra naturaleza pecaminosa no hacemos el bien y pecamos mereciendo estar fuera de la presencia de Dios eternamente.

Pero si al contrario nos identificamos con este otro grupo de personas que estaban en ese momento con Jesús como lo muestra este versículo 2y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: Este a los pecadores recibe, y con ellos come. Hacer parte de este grupo exclusivo de personas que no creen que han pecado, o que son justos y mejores que otros porque el orgullo pecaminoso les ha convencido que pueden ser santos y han llegado a un grado de perfección también creyendo que no necesitan arrepentimiento y hay malas noticias para estos también porque Gálatas 2:16 nos dice claramente sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley. Si no pueden ser salvos por la manera perfecta en la cual viven también serán echados al fuego eterno en el infierno.

Pero podemos encontrar algo en común en estos dos grupos que Lucas nos presenta en este día, y hay un versículo bíblico que nos aclara esta situación mostrando que Jesús es solución para estos dos grupos de personas 10Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido. Lucas 19:10. Porque esta parábola que contó nuestro Señor la predicó por amor a los dos grupos que le estaban rodeando y éstos representan a toda la humanidad y es lo mismo que encontramos hoy en día, los que somos viles pecadores y los que creen que han alcanzado la santidad; 4¿Qué hombre de vosotros, teniendo cien ovejas, si pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto, y va tras la que se perdió, hasta encontrarla? 5Y cuando la encuentra, la pone sobre sus hombros gozoso; 6y al llegar a casa, reúne a sus amigos y vecinos, diciéndoles: Gozaos conmigo, porque he encontrado mi oveja que se había perdido. Así es, tanto el grupo de los pecadores y publicanos y los fariseos representan muy bien a la oveja que se perdió, la figura de la oveja que Jesús usa en muchas oportunidades representa muy bien a cada uno de nosotros y a todos los seres humanos que estamos contaminados totalmente por el pecado; la oveja es una clase de animal que son ciegos, tienen mal olor y necesitan vivir en manada porque se pierden fácilmente o son presa fácil para el lobo. Y esas características las tenemos todos los que vivimos en este mundo y también los que han vivido porque el pecado hace que seamos tan ciegos que somos presa fácil para el Diablo.

Pero como en este domingo estamos recordando la Misericordia y la Paciencia de Dios para con nosotros es muy apropiado recordarla como nuestro Buen Pastor, Jesús, vino a buscar a toda la humanidad y esto lo hizo mostrando la manera en la cual hizo parte en este mundo y como el ángel Gabriel le explico esta verdad a María después de que le afirmó que estaba en cinta sin haber tenido ninguna relación sexual, El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios. Lucas 1:35, Jesús es Dios hecho hombre, cuando el ángel dijo que Él era Santo es claro que no tiene pecado y es necesario que fuera sin pecado porque con su vida perfecta nos encontró a cada uno de nosotros colocándonos en sus hombros, porque ÉL siendo justo por nosotros que somos injustos al cumplir toda la ley perfectamente nos justificó delante del Padre; por este motivo Pablo continua diciendo en Gálatas 2:16 que ningún ser humano puede ser justificado por cumplir la ley pero por medio de este ser Santo el cual el Espíritu Santo nos ha dado la fe de Jesucristo, nosotros también hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la ley, por cuanto por las obras de la ley nadie será justificado. Porque también encontramos que somos justificados en su sufrimiento y muerte, ya que el Hijo de Dios vino para sufrir y pagar por todos nuestros pecados cuando ese viernes fue condenado a muerte y por medio de ella pagó por los pecados de cada uno de nosotros en la cruz y es así como este Buen Pastor vino a buscar a cada oveja que se ha perdido porque aunque tiene muchas ovejas muestra que le interesa cada una de ellas porque no quiere que nadie se pierda.

Ahora Jesús dice que es lo que pasa cuando una oveja perdida es encontrada, toda la fiesta que hay en el cielo 7Os digo que así habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos que no necesitan de arrepentimiento.

8¿O qué mujer que tiene diez dracmas, si pierde una dracma, no enciende la lámpara, y barre la casa, y busca con diligencia hasta encontrarla? 9Y cuando la encuentra, reúne a sus amigas y vecinas, diciendo: Gozaos conmigo, porque he encontrado la dracma que había perdido. 10Así os digo que hay gozo delante de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente. Es un sentimiento doble que hay en el cielos, alegría por el pecador que se arrepiente y tristeza por los noventa y nueve que rechazan ser ayudados y encontrados por el Buen Pastor, el que rechaza lastimosamente el infierno es el lugar eterno que le espera, pero al que el Espíritu Santo convenció de la necesidad de dejarse montar en los hombros del Pastor, el cielo será el lugar eterno para vivir eternamente.

Pero no podemos creer que la misericordia y la paciencia que recibimos nosotros ovejas perdidas se queda ahí entre Dios y nosotros, Él quiere que cada uno de nosotros por la obra del Espíritu Santo también mostremos misericordia y paciencia no solamente con el hermano en la fe sino con el prójimo igualmente, porque no olvidemos lo que enseña este evangelio para el día de hoy, ¡Hay fiesta en el cielo cuando un pecador se arrepiente! Y Dios nos usa como trabajadores del Buen Pastor para que usemos la Ley y el Evangelio con el hermano en la fe que ha caído en algún pecado que no se ha arrepentido y quiere que con misericordia y paciencia nos dejemos guiar por Gálatas 6:1-2 Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado. 2Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo. Y también nos manda para que mostremos de su misericordia y paciencia cumpliendo lo que nos enseña Mateo 28:19-20 19Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; 20enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén. Nuestro Buen Pastor quiere que muchas otras ovejas perdidas pertenezcan a este redil y por eso cada uno de nosotros podemos cumplir esta gran comisión enseñando la Ley y el Evangelio y practicando el sacramento del santo Bautismo, y así también haremos que muchos que están perdidos en sus delitos y pecados se arrepientan y halla mucha más fiesta en los cielos. Amén.

Los Himnos:

Algunos himnos sugeridos:

Cantad al Señor:

26 El buen Jesús es mi pastor

27 ¡Cristo es mi alegría!

28 El profundo amor de Cristo

31 Manos cariñosas

34 Salvador Jesús amado

88 Sublime gracia

111 Cordero de Dios

Culto Cristiano:

202 Oí la voz del Salvador

207-217 Himnos de arrepentimiento y confesión

219 Roca de la eternidad

225 Por gracia sola yo soy salvo

229 Tal como soy de pecador

235 Como ovejas celebramos

239 El rey de amor es mi pastor

240 En Jesucristo se halla la paz

242 Jesús es mi pastor

245 Lejos de mi Padre Dios

246 Mi fe descansa en ti

250 ¡Oh Jesús, pastor divino!

 

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2019-09-29 – Pentecostes 16

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El decimosexto domingo después de pentecostés

(Verde)

Tema del día: El cristiano tiene la verdadera sabiduría: el conocimiento de Dios y de su amor. Al ver como Dios mostró su amor por nosotros, que se entregó a sí mismo completamente muriendo en la cruz por nosotros, vamos a entregarnos completamente a él.

La Colecta: Te suplicamos, misericordioso Señor, que concedas a tus fieles perdón y paz para que sean limpios de todos los pecados y te sirvan con mente tranquila; por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura: Proverbios 9:8-12 La verdadera sabiduría encuentra sus principios en “el temor de Jehová,” es decir, en amor y respeto hacia Dios.

8 No reprendas al escarnecedor, para que no te aborrezca;

Corrige al sabio, y te amará.

9 Da al sabio, y será más sabio;

Enseña al justo, y aumentará su saber.

10 El temor de Jehová es el principio de la sabiduría,

Y el conocimiento del Santísimo es la inteligencia.

11 Porque por mí se aumentarán tus días,

Y años de vida se te añadirán.

12 Si fueres sabio, para ti lo serás;

Y si fueres escarnecedor, pagarás tú solo.

El Salmo del Día: Salmo 19

Al músico principal. Salmo de David.

1 Los cielos cuentan la gloria de Dios,

Y el firmamento anuncia la obra de sus manos.

2 Un día emite palabra a otro día,

Y una noche a otra noche declara sabiduría.

3 No hay lenguaje, ni palabras,

Ni es oída su voz.

4 Por toda la tierra salió su voz,

Y hasta el extremo del mundo sus palabras.

En ellos puso tabernáculo para el sol;

5 Y éste, como esposo que sale de su tálamo,

Se alegra cual gigante para correr el camino.

6 De un extremo de los cielos es su salida,

Y su curso hasta el término de ellos;

Y nada hay que se esconda de su calor.

7 La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma;

El testimonio de Jehová es fiel, que hace sabio al sencillo.

8 Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el corazón;

El precepto de Jehová es puro, que alumbra los ojos.

9 El temor de Jehová es limpio, que permanece para siempre;

Los juicios de Jehová son verdad, todos justos.

10 Deseables son más que el oro, y más que mucho oro afinado;

Y dulces más que miel, y que la que destila del panal.

11 Tu siervo es además amonestado con ellos;

En guardarlos hay grande galardón.

12 ¿Quién podrá entender sus propios errores?

Líbrame de los que me son ocultos.

13 Preserva también a tu siervo de las soberbias;

Que no se enseñoreen de mí;

Entonces seré íntegro, y estaré limpio de gran rebelión.

14 Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti,

Oh Jehová, roca mía, y redentor mío.

La Segunda Lectura: Filemón 1:1,10-21 San Pablo anima a Filemón a aceptar en amor cristiano a Onésimo, el cual antes era su esclavo.

1Pablo, prisionero de Jesucristo, y el hermano Timoteo, al amado Filemón, colaborador nuestro,

10te ruego por mi hijo Onésimo, a quien engendré en mis prisiones, 11el cual en otro tiempo te fue inútil, pero ahora a ti y a mí nos es útil, 12el cual vuelvo a enviarte; tú, pues, recíbele como a mí mismo. 13Yo quisiera retenerle conmigo, para que en lugar tuyo me sirviese en mis prisiones por el evangelio; 14pero nada quise hacer sin tu consentimiento, para que tu favor no fuese como de necesidad, sino voluntario.

15Porque quizá para esto se apartó de ti por algún tiempo, para que le recibieses para siempre; 16no ya como esclavo, sino como más que esclavo, como hermano amado, mayormente para mí, pero cuánto más para ti, tanto en la carne como en el Señor. 17Así que, si me tienes por compañero, recíbele como a mí mismo. 18Y si en algo te dañó, o te debe, ponlo a mi cuenta. 19Yo Pablo lo escribo de mi mano, yo lo pagaré; por no decirte que aun tú mismo te me debes también. 20Sí, hermano, tenga yo algún provecho de ti en el Señor; conforta mi corazón en el Señor.

21Te he escrito confiando en tu obediencia, sabiendo que harás aún más de lo que te digo.

El Versículo: ¡Aleluya! ¡Aleluya! Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez lo diré: ¡Regocijaos! ¡Aleluya!

El Evangelio: Lucas 14:25-33 El cristiano no se entrega a Dios para ganar el cielo, sino porque ya tiene el cielo en Cristo. Por otro lado, el que rehúsa entregar toda su vida a Dios, realmente está rechazando lo que Cristo ha hecho por él.

25Grandes multitudes iban con él; y volviéndose, les dijo: 26Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre, y madre, y mujer, e hijos, y hermanos, y hermanas, y aun también su propia vida, no puede ser mi discípulo. 27Y el que no lleva su cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo. 28Porque ¿quién de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos, a ver si tiene lo que necesita para acabarla? 29No sea que después que haya puesto el cimiento, y no pueda acabarla, todos los que lo vean comiencen a hacer burla de él, 30diciendo: Este hombre comenzó a edificar, y no pudo acabar. 31¿O qué rey, al marchar a la guerra contra otro rey, no se sienta primero y considera si puede hacer frente con diez mil al que viene contra él con veinte mil? 32Y si no puede, cuando el otro está todavía lejos, le envía una embajada y le pide condiciones de paz. 33Así, pues, cualquiera de vosotros que no renuncia a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo.

HIJOS DE DIOS EL VERDADERO CONOCIMIENTO NOS HACE SABIOS ANTE NUESTRO DIOS.

La mayoría de los cristianos llegamos a pertenecer a la iglesia de Dios por un motivo equivocado, lo digo de esta manera porque los motivos por los cuales empezamos a acercarnos a la iglesia es porque Dios nos llevó al borde del abismo en nuestros problemas de alcohol, tal vez de drogas, o estábamos al borde de un divorcio o un suicidio, tal vez estábamos tan desanimados en nuestras vidas porque no teníamos un horizonte claro que seguir y es donde Dios uso todo esto para empezar a trabajar en nosotros para enseñarnos el verdadero motivo por el cual ahora pertenecemos a su reino. El versículo 25 de nuestro texto nos muestra que grandes multitudes iban con Jesús, lo más posible es que le seguían esperando un nuevo milagro o muchos esperando por fin que el pueblo se sublevará contra los romanos, pero fue un baldado de agua fría la que recibieron todos los que le seguían porque Jesús fue muy claro en el versículo 26 cuando puso esta condición si alguno viene a mi¸ estas palabras están acompañadas de tres condiciones para seguir a Jesús; y estas mismas hay que entenderlas porque muestran el sacrificio que vive un cristiano para pertenecer a este reino porque la evidencia de esto son las tribulaciones que tenemos en este momento, esto quiere decir que llegamos a este reino huyendo de tribulaciones que teníamos y ahora nos damos cuenta que éstas mismas son necesarias para estar vinculados con nuestra fe y la vida eterna.

Ahora recordemos cada uno de nosotros los motivos por los cuales creímos que fuimos traídos a la fe, aun los que han nacido en la fe Luterana Confesional también pueden pensar que sería de ellos si en estos momentos no pertenecieran al reino de los cielos, e inmediatamente nos damos cuenta que Dios uso esa etapa difícil de nuestras vidas para mostrarnos que teníamos un problema peor en el cual vivíamos antes de llegar a la fe porque este consiste en tener una tribulación eterna ya que éramos enemigos de Dios y nuestro orgullo pecaminoso nos llevó a ser ignorantes espirituales porque teníamos cada uno de nosotros un diferente Dios como el pueblo de Israel en los tiempos de Isaías 18¿A qué, pues, haréis semejante a Dios, o qué imagen le compondréis? 19El artífice prepara la imagen de talla, el platero le extiende el oro y le funde cadenas de plata. 20El pobre escoge, para ofrecerle, madera que no se apolille; se busca un maestro sabio, que le haga una imagen de talla que no se mueva. Isaías 40:18-20. La falta de conocimiento y sabiduría de Dios nos llevó a crear a nuestro propio dios, tal vez era de madera o de yeso, tal vez era de oro o de carne y hueso o tal vez ese dios en el que confiábamos creíamos que era lo necesario para nuestras vidas porque decíamos que no importa en quien se crea lo importante es que se crea, o no importa cual dios sea porque todo nos lleva al mismo camino. ¡Que ignorantes éramos! ¡el infiernos nos poseía! Y Dios aun así tuvo misericordia de nosotros y nos rescató de esa ignorancia dándonos sabiduría espiritual donde hemos aprendido que es muy necesaria la Ley y el Evangelio en nuestras vidas cumpliéndose en nosotros lo que enseña Proverbios 9:10 El temor de Jehová es el principio de la sabiduría, Y el conocimiento del Santísimo es la inteligencia. Y esta sabiduría y conocimiento es eterno porque solo consiste en creer en Jesús, y ÉL es Dios eterno, Él vino para rescatarnos de la ignorancia que teníamos cuando adorábamos a nuestros propios ídolos y por amor a cada uno de nosotros solo adoró al único Dios verdadero como lo enseña Juan 10:25 Jesús les respondió: Os lo he dicho, y no creéis; las obras que yo hago en nombre de mi Padre, ellas dan testimonio de mí. Jesús vivió de una manera perfecta haciendo que el Padre fuera lo primero para Él cumpliendo su voluntad perfectamente y mostrando como lo hizo por amor a cada uno de nosotros, esta es la verdadera sabiduría y conocimiento que es eterno que creemos que llevó una vida perfecta en lugar nuestro y dándonos la bendición que no merecemos de ser llamados hijos de Dios por su sacrificio y muerte en la cruz 33Mas cuando llegaron a Jesús, como le vieron ya muerto, no le quebraron las piernas. 34Pero uno de los soldados le abrió el costado con una lanza, y al instante salió sangre y agua. Juan 19:33-34. Todo esto lo sufrió nuestro Señor para que nosotros tuviéramos el verdadero sentido de estar en este mundo que es adorar a nuestro Dios creador y Salvador al único quien nos ha dado todo lo que necesitamos en este mundo no solamente hablando de cosas materiales que nos da todo lo que necesitamos para vivir sino lo más importante la sabiduría espiritual que consiste en creer en Él como nuestro Dios Salvador y vivir solo para Él y es por esto que estas 3 condiciones que Jesús pide a todo aquel que cree en Él y le sigue por la obra del Espíritu Santo la podemos llevar a cabo porque hacerlo es tener la verdadera sabiduría y conocimiento eterno de Dios que nos ha llevado a dejar nuestros ídolos y ahora la manera de mostrarlo es siguiendo a Cristo de la siguiente manera:

Primero, Jesús usa un término fuerte que es aborrecer, y lo aplica más fuertemente cuando lo relaciona con nuestro primer grado de consanguinidad en este mundo, siempre afirmamos que la familia es lo primero y es lo que hay que practicar, pero cuando nuestra familia está en contra de Dios y su Palabra, cuando nuestra familia no cree en lo que enseña la Biblia inmediatamente ellos nos atacarán y muchas veces nosotros terminamos sometidos a sus ataques y terminamos aborreciendo a nuestro Dios, en cambio la verdadera sabiduría y conocimiento nos lleva a poner en primer lugar a nuestro Dios y no a un familiar porque ellos ya no son nuestros dioses, el verdadero Dios los venció y ahora Él quiere usarnos a nosotros no para dejarnos llevar de ellos sino para traerlos a la fe y por esto la mejor manera de hacerlo es con el ejemplo a ellos donde les mostramos con palabras y hechos que seguimos al único Dios verdadero.

En la segunda condición que es cargar su cruz, esta también humanamente es muy difícil de entender pero Dios quiere que resumamos este cargar la cruz con las palabras amor y sacrificio; esa cruz siempre la vemos reflejada en una persona por ejemplo cuando un esposo no trata a la esposa como vaso frágil y ella solamente lo soporta dejándolo todo en manos de Dios esto sí que es una cruz dura o cuando una esposa es poco paciente y constantemente vive entre gritos y sátiras también es una cruz para el esposo o cuando hay un hijo desobediente que es dominado por su carne, las drogas y el alcohol sus padres siempre están en función de recuperarlo confiando siempre en la obra del Espíritu Santo y este proceso sí que también es una cruz; o cuando tenemos compañeros hostiles en nuestro trabajo o un jefe hostil nosotros seguimos sirviendo porque necesitamos el trabajo y esto se convierte en una cruz dura de soportar y que tal de un enemigo que constantemente está gritándonos cosas para hacernos caer en peleas o está buscando la manera de destruirnos y hacernos caer y nosotros solamente oramos confiando que el Espíritu Santo obre en Él también esto es una cruz o cuando tenemos una enfermedad terminal en nuestras vidas y todo mundo nos aconseja que la eutanasia es la opción es donde encontramos que el dolor de la enfermedad se combina con los consejos y esto termina siendo una cruz. También al final de nuestro texto para el día de hoy Jesús vuelve a tomar el tema de las posesiones materiales, recordemos al joven rico en los evangelios que creyó cumplir toda la ley para salvarse pero amó más las posesiones materiales y se fue triste y perdido eternamente; el punto de los bienes materiales sabemos que no está mal tener cosas que Dios nos ha dado pero el otro lado de la moneda nos muestra como nosotros dedicamos mucho tiempo a conseguir y cuidar los bienes materiales y no tenemos tiempo para dedicar al cuidado de nuestras almas y perdemos poco a poco el conocimiento y sabiduría de Dios por no estar alimentándonos espiritualmente.

Por esto es importante el Espíritu Santo dentro de nuestras vidas porque ÉL no va hacernos avergonzar cuando en medio de estas tribulaciones perdemos batallas con nuestros familiares o sentimos ser vencidos por nuestra cruz o creemos que solo venimos a sufrir a este mundo pero Dios ganó la guerra contra el padre de los cobardes que es el Diablo y es donde necesitamos el conocimiento y la sabiduría de Dios para que no caigamos nosotros y abandonemos la fe y hagamos que Dios sea una burla para los incrédulos y por esto Jesús añade estas ilustraciones: La primera se trata de un hombre que piensa construir una torre. El constructor se asegurará de que tiene el dinero suficiente para terminar el trabajo antes de empezarlo, porque de otra forma será el hazmerreír de sus vecinos. De la misma manera, ningún rey piensa en iniciar una batalla sin tener el ejército suficiente para terminarla. Si ve que está perdiendo la batalla, la mejor opción es enviar una embajada para negociar los términos de paz. Estas ilustraciones nos enseñan de la prudencia porque siempre un cristiano prudente va a poner todo en manos de Dios, siempre va hacer todo pensando que es lo que quiere Dios y siempre va a cumplir sus promesas hechas a Dios como la que hicimos guiados por el Espíritu Santo de siempre vivir en esta fe. Por esto hermanos la verdadera sabiduría y conocimiento de Dios lo vemos en la persistencia que tenemos en vivir bajo la voluntad de Dios movidos por el agradecimiento a Él que nos ha dado lo que más necesitamos que es su perdón y misericordia eterna y quiere que en este mundo seamos la Luz para otros para que también sigan a Jesús eternamente dejando sus ídolos. Amén.

Los Himnos:

Algunos himnos sugeridos:

Cantad al Señor:

47 A nadie amaré como a Cristo

48 Busca primero el reino de Dios

49 Con el buen Jesús andemos

50 Cristiano soy

51 Dios de gracia, Dios de gloria

52 Hermanos cantad

53 Seguidme a mí, dice el Señor

55 Serviremos al Señor

Culto Cristiano:

161 Dejo el mundo y sigo a Cristo

175 Haz lo que quieras

219 Roca de la eternidad

235 Como ovejas celebramos

239 El rey de amor es mi pastor

240 En Jesucristo se halla la paz

242 Jesús es mi pastor

243 Jesús, mi tesoro

245 Lejos de mi Padre Dios

246 Mi fe descansa en ti

253 A los pies de Jesucristo

255 Que mi vida entera esté

 

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2019-09-22 – Pentecostes 15

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El decimoquinto domingo después de pentecostés

(Verde)

Tema del día: El cristiano, motivado por el amor y la humildad de su Salvador Jesucristo, va a buscar la verdadera humildad. En un mundo lleno de orgullo y egoísmo, el cristiano humildemente muestra amor y se jacta solamente en su Salvador.

La Colecta: Oh Señor omnipotente, Autor y Dador de todo lo bueno: Implanta en nuestros corazones el amor hacia tu nombre, aumenta entre nosotros la verdadera religión, aliméntanos con toda bondad, y haz brotar en nosotros el fruto de las buenas obras; por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura: Proverbios 25:6-7 El orgullo no tiene lugar en la vida de un hijo de Dios.

6 No te alabes delante del rey,

Ni estés en el lugar de los grandes;

7 Porque mejor es que se te diga: Sube acá,

Y no que seas humillado delante del príncipe

A quien han mirado tus ojos.

El Salmo del Día: Salmo 119

Alef

1 Bienaventurados los perfectos de camino,

Los que andan en la ley de Jehová.

2 Bienaventurados los que guardan sus testimonios,

Y con todo el corazón le buscan;

3 Pues no hacen iniquidad

Los que andan en sus caminos.

4 Tú encargaste

Que sean muy guardados tus mandamientos.

5 ¡Ojalá fuesen ordenados mis caminos

Para guardar tus estatutos!

6 Entonces no sería yo avergonzado,

Cuando atendiese a todos tus mandamientos.

7 Te alabaré con rectitud de corazón

Cuando aprendiere tus justos juicios.

8 Tus estatutos guardaré;

No me dejes enteramente.

La Segunda Lectura: Hebreos 13:1-8 El cristiano, motivado por el amor de su Salvador eterno, buscará mostrar el verdadero amor a todos.

1Permanezca el amor fraternal. 2No os olvidéis de la hospitalidad, porque por ella algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles. 3Acordaos de los presos, como si estuvierais presos juntamente con ellos; y de los maltratados, como que también vosotros mismos estáis en el cuerpo. 4Honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla; pero a los fornicarios y a los adúlteros los juzgará Dios. 5Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré; 6de manera que podemos decir confiadamente:

El Señor es mi ayudador; no temeré

Lo que me pueda hacer el hombre.

7Acordaos de vuestros pastores, que os hablaron la palabra de Dios; considerad cuál haya sido el resultado de su conducta, e imitad su fe. 8Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos.

El Versículo: ¡Aleluya! ¡Aleluya! Cuando se presentaban tus palabras, yo las comía; tus palabras eran para mí el gozo y la alegría de mi corazón. ¡Aleluya!

El Evangelio: Lucas 14:1,7-14 Cristo nos anima a mostrar humildad y amor en todo lo que hacemos.

1Aconteció un día de reposo,* que habiendo entrado para comer en casa de un gobernante, que era fariseo, éstos le acechaban.

7Observando cómo escogían los primeros asientos a la mesa, refirió a los convidados una parábola, diciéndoles: 8Cuando fueres convidado por alguno a bodas, no te sientes en el primer lugar, no sea que otro más distinguido que tú esté convidado por él, 9y viniendo el que te convidó a ti y a él, te diga: Da lugar a éste; y entonces comiences con vergüenza a ocupar el último lugar. 10Mas cuando fueres convidado, ve y siéntate en el último lugar, para que cuando venga el que te convidó, te diga: Amigo, sube más arriba; entonces tendrás gloria delante de los que se sientan contigo a la mesa. 11Porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla, será enaltecido.

12Dijo también al que le había convidado: Cuando hagas comida o cena, no llames a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a vecinos ricos; no sea que ellos a su vez te vuelvan a convidar, y seas recompensado. 13Mas cuando hagas banquete, llama a los pobres, los mancos, los cojos y los ciegos; 14y serás bienaventurado; porque ellos no te pueden recompensar, pero te será recompensado en la resurrección de los justos.

EL ESPIRITU SANTO NOS DA EL DON DE LA HUMILDAD PERSEVEREMOS EN ESE DON

Sabemos que cuando hay un concierto de un grupo musical que nos gusta tratamos de comprar las mejores boletas para estar lo más cerca posible a nuestra agrupación musical, por eso es que existen en los conciertos lugares que son llamados los VIP para que se pueda estar lo más cerca que se pueda de la agrupación que estamos escuchando, también nos damos cuenta que entre más lejos estemos del escenario menos vamos a disfrutar del concierto en el cual estamos participando, siempre los primeros lugares son nuestros favoritos.

Hoy el Espíritu Santo va a trabajar en nosotros recordándonos lo importante del don de la Humildad, lo llamamos un don porque la Biblia lo describe de esa manera revestíos de humildad 1 Pedro 5:5, este termino de ser revestidos nos muestra que el Espíritu Santo hace que esta humildad sea un rasgo distintivo de la actitud cristiana el cual olvidamos con frecuencia porque nuestra carne siempre tiende a que seamos soberbios o altivos. La Soberbia o altivez es un sentimiento de superioridad frente a los demás que provoca un trato distante o despreciativo hacia ellos y nuestra carne pecaminosa sabe alimentar esto muy bien porque le gusta sentirse superior al otro y demostramos que somos superiores a otros por el hecho de tener mejor ropa, mejor educación, o que vivimos en un barrio de un estrato alto o porque creemos que tenemos una buena posición en nuestro trabajo nos metemos en nuestra mente que tenemos el derecho de ser soberbios o altivos sobre los demás, y es donde escuchamos frases como “¿Usted no sabe quién soy yo?” o “te demostraré con quien te has metido y te arrepentirás” y cualquier sinfonía de palabras y frases que tratan de humillar al otro.

Esta soberbia o altivez fue la actitud que Jesús vio de los fariseos que estaban invitados en esa boda 1Aconteció un día de reposo,* que habiendo entrado para comer en casa de un gobernante, que era fariseo, éstos le acechaban.7Observando cómo escogían los primeros asientos. Nos podemos imaginar el rostro de nuestro Señor al ver como estos querían tener los primeros asientos y tal vez no querían estar sentados al lado de algún pecador como ellos consideraban a los publicanos y prostitutas y también creían que al estar en los primeros asientos iban a ser atendidos de la mejor manera. Pero esta actitud pecaminosa es del infierno y merece ser castigada allá eternamente porque es un pecado en contra el quinto mandamiento ya que Dios con este mandamiento nos enseña a ser pacientes y bondadosos pero la soberbia y altivez hace que estemos lejos de Dios como lo enseña el Salmo 138:6 Porque Jehová es excelso, y atiende al humilde, Mas al altivo mira de lejos. Esta lejanía que nos presenta el Salmo muestra el mismo castigo que merece este pecado en contra del quinto mandamiento en el infierno eterno donde el pago por ser soberbios o altivos es consumido en el lago eterno consumidor.

Nuestro pecado y muerte espiritual nos hacían no solamente estar lejos de Dios sino que la impenitencia nos alejaba mucho más porque considerábamos que éramos mejores que Dios, qué Él es un Dios lejano y no se preocupa del hombre y porque no le prestamos atención a sus mandamientos puesto que creíamos que nos quitaba la verdadera libertad, y Dios al conocer nuestro corazón lleno de altivez y soberbia quiso restaurarlo por medio de Cristo Jesús y esto lo hizo enviándolo a este mundo; San Pablo cuando escribió a los hermanos de Filipos mostró la actitud humilde de Jesús quien siempre nos motiva a ser humildes por esto dice este texto bíblico 3Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; 4no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros. 5Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, 6el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, 7sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; 8y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Filipenses 2:3-8. No podemos ser iguales a la perfección de Cristo Jesús pero sí podemos disfrutar y dar gracias por su sustitución a cada uno de nosotros, en estos versículos vemos como Jesús muestra su humildad perfecta de varias maneras; la primera manera de mostrarla fue al dejar su Reino en los cielos, dejó la comodidad del cielo para venir y habitar en medio de nosotros no aferrándose a ser Dios, vivió en este mundo sin ser de este mundo porque nada de este mundo le importó para sentirse superior a nadie, Él nos puso a cada uno de nosotros superior a Él y es por esto que nos sirvió perfectamente llevando una vida cumpliendo toda la voluntad de Dios y mostró toda su humildad al dejar que le llevaran a la cruz y allí pagar no solamente por todos los pecados de la humanidad sino que también venció nuestra soberbia y altivez frente a Dios y su Palabra. El Espíritu Santo hizo que nosotros por la misericordia de Dios seamos 3Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. Mateo 5:3. Ser pobre de espíritu es reconocer que no somos capaces de salvarnos o ganar el perdón de nuestro pecado por nuestros propios méritos sino que por medio de Jesús se nos ha dado el Reino de los Cielos y esto es lo que hace que consideremos el amor del Padre en nuestras vidas porque el Espíritu Santo nos ha dado el don de la humildad para que 3Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; 4no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros. Filipenses 2:3-4.

Es por esto que Jesús nos enseña como nosotros por la obra del Espíritu Santo podemos mostrar que estimamos a los demás como superiores a nosotros mismos y es por esto que Jesús aprovecha esta escena de estos fariseos para enseñar no solamente a sus discípulos sino a cada uno de nosotros : 8Cuando fueres convidado por alguno a bodas, no te sientes en el primer lugar, no sea que otro más distinguido que tú esté convidado por él, 9y viniendo el que te convidó a ti y a él, te diga: Da lugar a éste; y entonces comiences con vergüenza a ocupar el último lugar. 10Mas cuando fueres convidado, ve y siéntate en el último lugar, para que cuando venga el que te convidó, te diga: Amigo, sube más arriba; entonces tendrás gloria delante de los que se sientan contigo a la mesa. 11Porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla, será enaltecido. La actitud que Dios ha puesto en nosotros por medio del Espíritu Santo es el don de la humildad que vamos a practicar en todo lugar donde estemos sin querer llamar la atención o mostrar que tenemos posiciones mejores que otros, cuando somos padres no dejamos que nuestros hijos nos sirvan por ser sus padres sino que nosotros les servimos a ellos para que vean como es el amor de Dios y todo lo aprendan hacer por agradecimiento, si somos jefes siempre vamos a querer que nuestros compañeros de trabajo puedan ejercer sus actividades sin presiones o amenazas nuestras porque vamos a mostrar que somos iguales, si un creyente llega a ser gobernante también va a tener una actitud de estar sentado en la parte de atrás sirviéndole a su pueblo porque sabe que Dios lo puso no solamente a gobernar sino a servir a su pueblo, si tienes un llamado de liderazgo en la iglesia no lo uses para hacer división o para mostrar que tienes mejores dones que los demás, al contrario muestra siempre que estas para ayudar, servir y guiar por medio de la Palabra de Dios y estas actitudes hace que seamos cristianos servidores de los demás, como cristianos queremos el bienestar del otro por encima del nuestro, como cristianos nos preocupamos para que el otro este cómodo y tranquilo porque cuando ponemos las necesidades y al otro por encima nuestro seremos enaltecidos y este elogio no solo viene de los hombres sino que con nuestra actitud humilde hacemos que todo hombre vea en el Dios en quien creemos porque cuando nos enaltecen por la manera de servir solo diremos que esto lo hacemos para la Gloria de Dios, porque a Dios es quien le estamos sirviendo cuando amamos y somos bondadosos con el otro, bien sea el prójimo o hermano en la fe.

La humildad también produce que podamos servir sin interés sin esperar nada a cambio por esto cuenta esta otra parábola 12Dijo también al que le había convidado: Cuando hagas comida o cena, no llames a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a vecinos ricos; no sea que ellos a su vez te vuelvan a convidar, y seas recompensado. 13Mas cuando hagas banquete, llama a los pobres, los mancos, los cojos y los ciegos; 14y serás bienaventurado; porque ellos no te pueden recompensar, pero te será recompensado en la resurrección de los justos. Cuando vamos a servir no miremos a quien lo vamos hacer, porque podemos caer en el pecado de acepción de personas y solo servir y ayudar a quien nos interesa o esperamos algo a cambio, el amor ágape producido en nosotros hace que sirvamos a los que tienen hambre dándoles de comer, a los que no tienen abrigo buscándole que ponerse, ayudando en oración a aquel que está enfermo, apoyando a los matrimonios que están en problemas para que no se separen y puedan tener un amor sacrificial, ayudando a los jóvenes de la iglesia y a nuestros propios hijos para que puedan pasar la etapa de la juventud que es muy difícil para muchos jóvenes unidos a la Palabra de Dios, en este mundo que se ha vuelto tan competitivo vamos a ayudar a otros para que cumplan sus metas porque nuestra meta y propósito es que el otro sea feliz y finalmente el mejor acto de servicio lo hacemos cuando le enseñamos a alguien la Ley y el Evangelio para que el Espíritu Santo haga la obra en Él y también sea Bienaventurado eternamente con nosotros en el cielo. Amén

Algunos himnos sugeridos:

Cantad al Señor:

48 Busca primero el reino de Dios

49 Con el buen Jesús andemos

50 Cristiano soy

51 Dios de gracia, Dios de gloria

52 Hermanos cantad

53 Seguidme a mí, dice el Señor

55 Serviremos al Señor

Culto Cristiano:

133 Amémonos hermanos

173 Concédeme, Jesús, la sed

175 Haz lo que quieras

176 Haz, ¡oh Señor!, que por tu amor

202 Oí la voz del salvador

226 No habré de gloriarme jamás

229 Tal como soy

246 Mi fe descansa en ti

255 Qué mi vida entera esté

 

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2019-09-15 – Pentecostes 14

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El decimocuarto domingo después de pentecostés

(Verde)

Tema del día: “El que creyere y fuere bautizado será salvo; mas el que no creyere, será condenado.” Estas palabras están reflejadas en las lecturas para esta mañana. Sólo hay dos caminos por los cuales el hombre puede caminar: por el camino angosto de Dios o por el camino ancho del pecado. Qué nunca rechacemos a Cristo el Camino para andar por el camino del mundo.

La Colecta: Oh Dios todopoderoso, que conocerte es vida eterna: Concede que conozcamos sin dudar a tu Hijo Jesucristo, quien es el Camino, la Verdad y la Vida, a fin de que, siguiendo sus pasos, podamos caminar el camino que conduce a la vida eterna; por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura: Isaías 66:18-24 En estas, las últimas palabras del libro del Profeta Isaías, Dios nos dice que gente de todas las naciones será salva, pero que los que rechazan a Dios y su Palabra recibirán un castigo eterno.

18Porque yo conozco sus obras y sus pensamientos; tiempo vendrá para juntar a todas las naciones y lenguas; y vendrán, y verán mi gloria. 19Y pondré entre ellos señal, y enviaré de los escapados de ellos a las naciones, a Tarsis, a Fut y Lud que disparan arco, a Tubal y a Javán, a las costas lejanas que no oyeron de mí, ni vieron mi gloria; y publicarán mi gloria entre las naciones. 20Y traerán a todos vuestros hermanos de entre todas las naciones, por ofrenda a Jehová, en caballos, en carros, en literas, en mulos y en camellos, a mi santo monte de Jerusalén, dice Jehová, al modo que los hijos de Israel traen la ofrenda en utensilios limpios a la casa de Jehová. 21Y tomaré también de ellos para sacerdotes y levitas, dice Jehová.

22Porque como los cielos nuevos y la nueva tierra que yo hago permanecerán delante de mí, dice Jehová, así permanecerá vuestra descendencia y vuestro nombre. 23Y de mes en mes, y de día de reposo* en día de reposo,* vendrán todos a adorar delante de mí, dijo Jehová.

24Y saldrán, y verán los cadáveres de los hombres que se rebelaron contra mí; porque su gusano nunca morirá, ni su fuego se apagará, y serán abominables a todo hombre.

El Salmo del Día: Salmo 72

Para Salomón.

1 Oh Dios, da tus juicios al rey,

Y tu justicia al hijo del rey.

2 El juzgará a tu pueblo con justicia,

Y a tus afligidos con juicio.

3 Los montes llevarán paz al pueblo,

Y los collados justicia.

4 Juzgará a los afligidos del pueblo,

Salvará a los hijos del menesteroso,

Y aplastará al opresor.

5 Te temerán mientras duren el sol

Y la luna, de generación en generación.

6 Descenderá como la lluvia sobre la hierba cortada;

Como el rocío que destila sobre la tierra.

7 Florecerá en sus días justicia,

Y muchedumbre de paz, hasta que no haya luna.

8 Dominará de mar a mar,

Y desde el río hasta los confines de la tierra.

9 Ante él se postrarán los moradores del desierto,

Y sus enemigos lamerán el polvo.

10 Los reyes de Tarsis y de las costas traerán presentes;

Los reyes de Sabá y de Seba ofrecerán dones.

11 Todos los reyes se postrarán delante de él;

Todas las naciones le servirán.

12 Porque él librará al menesteroso que clamare,

Y al afligido que no tuviere quien le socorra.

13 Tendrá misericordia del pobre y del menesteroso,

Y salvará la vida de los pobres.

14 De engaño y de violencia redimirá sus almas,

Y la sangre de ellos será preciosa ante sus ojos.

15 Vivirá, y se le dará del oro de Sabá,

Y se orará por él continuamente;

Todo el día se le bendecirá.

16 Será echado un puñado de grano en la tierra, en las cumbres de los montes;

Su fruto hará ruido como el Líbano,

Y los de la ciudad florecerán como la hierba de la tierra.

17 Será su nombre para siempre,

Se perpetuará su nombre mientras dure el sol.

Benditas serán en él todas las naciones;

Lo llamarán bienaventurado.

18 Bendito Jehová Dios, el Dios de Israel,

El único que hace maravillas.

19 Bendito su nombre glorioso para siempre,

Y toda la tierra sea llena de su gloria.

Amén y Amén.

20Aquí terminan las oraciones de David, hijo de Isaí.

La Segunda Lectura: Hebreos 12:18-24 El acercarse a Dios por medio del Monte Sinaí (la ley) solamente conduce a una consciencia atemorizada, pero el acercarse a Dios por medio del Monte Sión (el evangelio) conduce a la vida eterna.

18Porque no os habéis acercado al monte que se podía palpar, y que ardía en fuego, a la oscuridad, a las tinieblas y a la tempestad, 19al sonido de la trompeta, y a la voz que hablaba, la cual los que la oyeron rogaron que no se les hablase más, 20porque no podían soportar lo que se ordenaba: Si aún una bestia tocare el monte, será apedreada, o pasada con dardo; 21y tan terrible era lo que se veía, que Moisés dijo: Estoy espantado y temblando; 22sino que os habéis acercado al monte de Sion, a la ciudad del Dios vivo, Jerusalén la celestial, a la compañía de muchos millares de ángeles, 23a la congregación de los primogénitos que están inscritos en los cielos, a Dios el Juez de todos, a los espíritus de los justos hechos perfectos, 24a Jesús el Mediador del nuevo pacto, y a la sangre rociada que habla mejor que la de Abel.

El Versículo: ¡Aleluya! ¡Aleluya! Cristo Jesús abolió la muerte y sacó a luz la vida y la inmortalidad por medio del evangelio. ¡Aleluya!

El Evangelio: Lucas 13:22-30 La puerta al cielo, la cual es nuestro Señor Jesucristo, está abierta para todas las naciones. Por medio de Cristo tenemos entrada en nuestra morada eterna, pero los que rechazan a él, tratando de entrar por otra puerta se quedarán afuera para la eternidad.

22Pasaba Jesús por ciudades y aldeas, enseñando, y encaminándose a Jerusalén. 23Y alguien le dijo: Señor, ¿son pocos los que se salvan? Y él les dijo: 24Esforzaos a entrar por la puerta angosta; porque os digo que muchos procurarán entrar, y no podrán. 25Después que el padre de familia se haya levantado y cerrado la puerta, y estando fuera empecéis a llamar a la puerta, diciendo: Señor, Señor, ábrenos, él respondiendo os dirá: No sé de dónde sois. 26Entonces comenzaréis a decir: Delante de ti hemos comido y bebido, y en nuestras plazas enseñaste. 27Pero os dirá: Os digo que no sé de dónde sois; apartaos de mí todos vosotros, hacedores de maldad. 28Allí será el llanto y el crujir de dientes, cuando veáis a Abraham, a Isaac, a Jacob y a todos los profetas en el reino de Dios, y vosotros estéis excluidos. 29Porque vendrán del oriente y del occidente, del norte y del sur, y se sentarán a la mesa en el reino de Dios. 30Y he aquí, hay postreros que serán primeros, y primeros que serán postreros.

EL ESPÍRITU SANTO NOS ASEGURA DE SER SALVOS

Hoy en día existen muchos programas que llamamos realities show, estos programas tienen diferentes formatos, es decir, hay realities show por equipo o los hay individuales pero la clave de los participantes de estos programas es buscar en cada concurso la salvación porque al final habrá un solo ganador. Eso es la vida, un realities show donde cada día nos exponemos a peligros mortales, los llamo mortales no por la muerte física que puede suceder en cualquier momento sino que en medio de todos los peligros que afrontamos en este mundo con nuestra carne y las tentaciones del diablo se puede perder nuestra alma, podemos ser eliminados. Estoy buscando un término para definir nuestro viejo hombre cuando esta dominando nuestra carne, pero en realidad solo pude encontrar un término que por sí mismo es ofensivo y este término es la terquedad; en eso nos convertimos cuando solo queremos complacer nuestra carne y estar en contra de Dios, cuando un cristiano es terco significa que el pecado le esta dominando y es por este motivo que inmediatamente rompe toda relación con Dios queriendo mostrar que Dios es injusto y que no entiende nuestras circunstancias y sentimientos y es donde también convertimos a la iglesia en nuestro enemigo porque por naturaleza hacemos que sea un lugar donde mi carne necesita ser valorada, criticada o castigada, muchos en medio de la terquedad ven la iglesia como un enemigo y es donde escuchamos frases como “prefiero compartir con los incrédulos que con los hermanos en la fe” y esto sucede porque al complacer nuestra carne, es decir nuestro pecado, el mismo nos lleva a retar a Dios queriendo mostrar que la iglesia es egoísta, perfeccionista y hasta hacen ver la iglesia como la perseguidora por la terquedad del ser humano y esta situación es realmente un pecado en contra de los tres primeros mandamientos porque en ellos vemos lo importante de poner a Dios, su Nombre y Palabra en primer lugar, pero nuestra terquedad nos lleva a rechazar la gracia y es donde nos engañamos a nosotros mismos que creemos como los judíos que pensaban que por el hecho de ser Israelitas ya eran salvos, es por esto la pregunta que alguien que seguía a Jesús la hizo 23Y alguien le dijo: Señor, ¿son pocos los que se salvan?. Y nosotros nos dejamos engañar creyendo que no viviendo bajo la voluntad de Dios o viviendo complaciendo nuestra carne y al mundo seremos salvos por el hecho de estar sentado en la silla de una iglesia y nos mentimos creyendo que seremos salvos en medio del dominio del pecado en nuestra vida.

Jesús venció nuestra terquedad de querer alimentar nuestra carne y esto lo hizo con el poder de su Palabra, es por esto que en el versículo 22 nos dice Pasaba Jesús por ciudades y aldeas, enseñando, y encaminándose a Jerusalén. En este solo versículo vemos toda la intención de nuestro Dios para con cada uno de nosotros y todo hombre, Él sabía que la única manera de vencer nuestra terquedad puesta por el pecado en cada uno de nosotros era por medio del Poder de la Palabra de Dios que enseñó perfectamente; y por el sufrimiento y sacrificio de Jesús que iba a sufrir en Jerusalén para recibir por nosotros el castigo que merecemos por no cumplir los tres primeros mandamientos y dejar que la terquedad guie nuestras vidas, por este motivo el escritor de Hebreos escribió sin dudar 15Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. 16Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro. Hebreos 4:15-16.

La versión de la Biblia de la reforma traduce el versículo 24 de esta manera hagan todo lo posible para entrar por la puerta angosta, porque yo les digo que muchos tratarán de entrar y no podrán hacerlo; En el texto original se usa una palabra griega que sugiere contienda para entrar. La lucha no es contra las otras personas sino más bien contra nuestra propia carne pecadora y contra las tentaciones del diablo. Y es por agradecimiento a la obra perfecta de Cristo que creemos que nuestra terquedad con el pecado fue crucificada en la cruz y sabemos que entrar por la puerta estrecha no es otra cosa más que creer en Jesús como nuestro Salvador, porque Él es la única puerta para entrar al cielo que nos lleva a vivir como escogidos de Dios y no con la terquedad de nuestra carne como lo enseña Gálatas 5:24 Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos. Porque necesitamos dejar que el Espíritu Santo nos guie en nuestra vida para que no nos pase como a muchos que creen que hacen parte de los que son salvos pero no lo serán por su terquedad con el pecado, por engañarse a sí mismos, por amar a su carne 25Después que el padre de familia se haya levantado y cerrado la puerta, y estando fuera empecéis a llamar a la puerta, diciendo: Señor, Señor, ábrenos, él respondiendo os dirá: No sé de dónde sois. 26Entonces comenzaréis a decir: Delante de ti hemos comido y bebido, y en nuestras plazas enseñaste. 27Pero os dirá: Os digo que no sé de dónde sois; apartaos de mí todos vosotros, hacedores de maldad. Dios mismo les dice que no lo conoce porque así hayan pertenecido a una iglesia y aún en una de las nuestras que enseñan la doctrina verdadera no son salvos porque no cuidaron el tesoro más grande que podemos tener, la salvación; y es esta misma salvación que se pierde por no vivir como Dios quiere que vivamos los que somos sus hijos, los que hemos sido comprados por la sangre del cordero el Espíritu Santo hace que textos como el que vamos a leer lo mantengamos vivo para luchar y entrar por la puerta estrecha 5Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría; 6cosas por las cuales la ira de Dios viene sobre los hijos de desobediencia, 7en las cuales vosotros también anduvisteis en otro tiempo cuando vivíais en ellas. 8Pero ahora dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas de vuestra boca. 9No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos, 10y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno. Colosenses 3:5-10. Y cuando no dejamos que el Espíritu Santo haga morir esta esclavitud por el pecado en nosotros es donde al ver la puerta cerrada solo nos queda ir a un lugar terrorífico donde es castigado eternamente la terquedad del pecado 28Allí será el llanto y el crujir de dientes, cuando veáis a Abraham, a Isaac, a Jacob y a todos los profetas en el reino de Dios, y vosotros estéis excluidos. Los judíos que creían que solo eran salvos por ser descendientes de Abraham, Jacob o porque escucharon solo a los profetas verán que serán excluidos del reino de los cielos y si nosotros nos descuidamos solo dejando que sea la terquedad de nuestra carne que nos guie por mucho que visitemos la iglesia también seremos excluidos porque solo venir a la iglesia se convertiría en una visita social.

Pero el Espíritu Santo vence nuestra carne, Él tiene ahora el control de nuestras vidas y tiene controlado a nuestro viejo hombre y hace morir todo lo terrenal, Él ha hecho que ya no seamos hijos de la ira, hijos de desobediencia sino que ahora somos revestidos del nuevo hombre que cada día se va renovando, que cada día da un paso seguro en esta vida dando gloria solo a Dios y viviendo solo para Dios, donde cada día nuestro hombre interior va madurando poco a poco hasta que lleguemos al cielo y estemos con muchos otros que vendrán de otras partes como lo afirma nuestro Señor 29Porque vendrán del oriente y del occidente, del norte y del sur, y se sentarán a la mesa en el reino de Dios. 30Y he aquí, hay postreros que serán primeros, y primeros que serán postreros. ¡Así es! Vale la pena cada vez que le decimos no al pecado, Vale la pena cada vez que oramos cuando estamos siendo tentados por nuestra carne y el diablo, Vale la pena cada vez que aplicamos la meditación de las Escrituras en nuestras vidas, Vale la pena Cada vez que estamos compartiendo la misma fe con los hermanos de la iglesia en cualquier actividad y cada vez que estamos ayudando a otros a tener una buena relación con Dios en esto consiste el esforzarnos a entrar por la puerta estrecha en que sólo vivimos para aquel que es nuestra puerta, Jesús, ya que estaremos sentados en el cielo con muchos más que vendrán de todas partes en una cena eterna porque nosotros entendemos y creemos que la salvación no depende si llegamos primero o últimos a la fe ya que sólo hoy le damos la Gloria al Espíritu Santo quien nos asegura que sí somos Salvos y hoy nos asegura que estaremos participando de una cena eterna en el cielo con muchos otros creyentes y el mismo Dios. Amén.

Algunos himnos sugeridos:

Cantad al Señor:

17 De tal manera Dios amó

27 ¡Cristo es mi alegría!

28 El profundo amor de Cristo

30 Jesús es la roca

33 Soy el camino

47 A nadie amaré como a Cristo

48 Busca primero el reino de Dios

49 Con el buen Jesús andemos

51 Dios de gracia, Dios de gloria

53 Seguidme a mí, dice el Señor

55 Serviremos al Señor

Culto Cristiano:

128 Un solo fundamento

131 Firme en la roca eterna y fiel

135 De la iglesia el fundamento

202 Oí la voz del Salvador

203 ¿Oyes como el evangelio?

219 Roca de la eternidad

229 Tal como soy

245 Lejos de mi Padre Dios

246 Mi fe descansa en ti

253 A los pies de Jesucristo

254 Firmes y adelante

257 Mirad y ved

 

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2019-09-08 – Pentecostes 13

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El decimotercer domingo después de pentecostés

(Verde)

Tema del día: Este mundo pecaminoso se opone a la verdad del evangelio. Los enemigos de la fe atacan a los que creen. Y lamentablemente muchas veces esos enemigos de la fe salen de nuestra propia familia o de nuestros “amigos.” No obstante, Dios nos promete fortalecer por medio de tales tribulaciones y dificultades.

La Colecta: Padre misericordioso, que diste en sacrificio por nuestro pecado a tu Hijo unigénito: Concédenos la gracia a fin de que recibamos con gratitud los frutos de su obra redentora y sigamos su camino; por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura: Jeremías 23:23-29 Aunque “profetas falsos” se levantan oponiéndose a nosotros y la verdad del evangelio, Dios quiere que nosotros los que tenemos la verdadera doctrina sigamos predicando.

23¿Soy yo Dios de cerca solamente, dice Jehová, y no Dios desde muy lejos? 24¿Se ocultará alguno, dice Jehová, en escondrijos que yo no lo vea? ¿No lleno yo, dice Jehová, el cielo y la tierra? 25Yo he oído lo que aquellos profetas dijeron, profetizando mentira en mi nombre, diciendo: Soñé, soñé. 26¿Hasta cuándo estará esto en el corazón de los profetas que profetizan mentira, y que profetizan el engaño de su corazón? 27¿No piensan cómo hacen que mi pueblo se olvide de mi nombre con sus sueños que cada uno cuenta a su compañero, al modo que sus padres se olvidaron de mi nombre por Baal? 28El profeta que tuviere un sueño, cuente el sueño; y aquel a quien fuere mi palabra, cuente mi palabra verdadera. ¿Qué tiene que ver la paja con el trigo? dice Jehová. 29¿No es mi palabra como fuego, dice Jehová, y como martillo que quebranta la piedra?

El Salmo del Día: Salmo 139

Al músico principal. Salmo de David.

1Oh Jehová, tú me has examinado y conocido.

2Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme;

Has entendido desde lejos mis pensamientos.

3 Has escudriñado mi andar y mi reposo,

Y todos mis caminos te son conocidos.

4 Pues aún no está la palabra en mi lengua,

Y he aquí, oh Jehová, tú la sabes toda.

5 Detrás y delante me rodeaste,

Y sobre mí pusiste tu mano.

6Tal conocimiento es demasiado maravilloso para mí;

Alto es, no lo puedo comprender.

7¿A dónde me iré de tu Espíritu?

¿Y a dónde huiré de tu presencia?

8Si subiere a los cielos, allí estás tú;

Y si en el Seol hiciere mi estrado, he aquí, allí tú estás.

9Si tomare las alas del alba

Y habitare en el extremo del mar,

10 Aun allí me guiará tu mano,

Y me asirá tu diestra.

11 Si dijere: Ciertamente las tinieblas me encubrirán;

Aun la noche resplandecerá alrededor de mí.

12 Aun las tinieblas no encubren de ti,

Y la noche resplandece como el día;

Lo mismo te son las tinieblas que la luz.

13 Porque tú formaste mis entrañas;

Tú me hiciste en el vientre de mi madre.

14Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras;

Estoy maravillado,

Y mi alma lo sabe muy bien.

15 No fue encubierto de ti mi cuerpo,

Bien que en oculto fui formado,

Y entretejido en lo más profundo de la tierra.

16 Mi embrión vieron tus ojos,

Y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas

Que fueron luego formadas,

Sin faltar una de ellas.

17 ¡Cuán preciosos me son, oh Dios, tus pensamientos!

¡Cuán grande es la suma de ellos!

18 Si los enumero, se multiplican más que la arena;

Despierto, y aún estoy contigo.

19De cierto, oh Dios, harás morir al impío;

Apartaos, pues, de mí, hombres sanguinarios.

20 Porque blasfemias dicen ellos contra ti;

Tus enemigos toman en vano tu nombre.

21¿No odio, oh Jehová, a los que te aborrecen,

Y me enardezco contra tus enemigos?

22 Los aborrezco por completo;

Los tengo por enemigos.

23Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón;

Pruébame y conoce mis pensamientos;

24Y ve si hay en mí camino de perversidad,

Y guíame en el camino eterno.

La Segunda Lectura: Hebreos 12:1-13 Lo que sufrimos por causa del evangelio, incluyendo el desprecio de nuestra familia, es disciplina de nuestro Padre celestial para nuestro bien.

 1Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, 2puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.

3Considerad a aquel que sufrió tal contradicción de pecadores contra sí mismo, para que vuestro ánimo no se canse hasta desmayar. 4Porque aún no habéis resistido hasta la sangre, combatiendo contra el pecado; 5y habéis ya olvidado la exhortación que como a hijos se os dirige, diciendo:

Hijo mío, no menosprecies la disciplina del Señor,

Ni desmayes cuando eres reprendido por él;

6 Porque el Señor al que ama, disciplina,

Y azota a todo el que recibe por hijo.

7Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos; porque ¿qué hijo es aquel a quien el padre no disciplina? 8Pero si se os deja sin disciplina, de la cual todos han sido participantes, entonces sois bastardos, y no hijos. 9Por otra parte, tuvimos a nuestros padres terrenales que nos disciplinaban, y los venerábamos. ¿Por qué no obedeceremos mucho mejor al Padre de los espíritus, y viviremos? 10Y aquéllos, ciertamente por pocos días nos disciplinaban como a ellos les parecía, pero éste para lo que nos es provechoso, para que participemos de su santidad. 11Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados.

12Por lo cual, levantad las manos caídas y las rodillas paralizadas; 13y haced sendas derechas para vuestros pies, para que lo cojo no se salga del camino, sino que sea sanado.

El Versículo: ¡Aleluya! ¡Aleluya! Porque la Palabra de Dios es eficaz, y más cortante que cualquier espada de dos filos; penetra hasta la división del alma y del espíritu, de las coyunturas y los tuétanos, y es poderosa para discernir los pensamientos y las intenciones del corazón. ¡Aleluya!

El Evangelio: Lucas 12:49-53 La verdad del evangelio va a causar divisiones hasta en nuestras propias familias, pero hay que mantenerse firme en esta verdad y proclamarla, cualquier que sea el costo.

49Fuego vine a echar en la tierra; ¿y qué quiero, si ya se ha encendido? 50De un bautismo tengo que ser bautizado; y ¡cómo me angustio hasta que se cumpla! 51¿Pensáis que he venido para dar paz en la tierra? Os digo: No, sino disensión. 52Porque de aquí en adelante, cinco en una familia estarán divididos, tres contra dos, y dos contra tres. 53Estará dividido el padre contra el hijo, y el hijo contra el padre; la madre contra la hija, y la hija contra la madre; la suegra contra su nuera, y la nuera contra su suegra.

EL ESPÍRITU SANTO NOS DA LA FUERZA PARA SUFRIR LA CONTRADICCIÓN

Viene a mi mente una serie de mi niñez que tal vez muchos de ustedes también la vieron «la isla de la fantasía» era un lugar que quedaba en alguna parte del mundo donde las personas podían vivir de manera perfecta sin ninguna distracción o problemas que el mundo les pudiera ofrecer, este programa quería mostrar que sí existen lugares perfectos donde podemos vivir en este mundo, pero cuando las Escrituras abren nuestros ojos para que entendamos qué es este mundo es donde nos damos cuenta que lugares como estos solo existen en la imaginación de los creadores de este programa. Sabemos que por soñar nadie nos cobra y es por esto que los políticos, algunos pastores, y los que conocemos como motivadores para proyectos son expertos en hacer cumplir nuestros sueños en este mundo porque siempre hablan y prometen un mundo que cada día sea mejor, un mundo donde los problemas de dinero y las enfermedades no existen, un mundo donde cada vez es más fácil volverlo la «isla de la fantasía». Y es donde nosotros como cristianos caemos en las manos de estos soñadores dejando que nos creen la necesidad que podemos vivir en un mundo mucho mejor, en un mundo más equitativo donde la justicia y la paz perduraran por la eternidad.

¡Pero es el momento que despertemos! Porque estos soñadores son manipulados por el Diablo para ganar almas, este enemigo solo le interesa crear en nosotros y en el hombre la necesidad de vivir en este mundo acompañado por el pecado, por la muerte y por la desesperanza; si nosotros tenemos la confianza solo en este mundo o creemos que sólo la felicidad verdadera la podemos vivir aquí pues el lugar donde llegaremos es al infierno donde realmente se pagará por solo confiar en las mentiras y pasiones que este mundo nos ofrece ya que estos soñadores solo han creado en las personas que los siguen temor y confianza en los hombres y es por esto que leemos en Mateo 10:28 Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno.

Uno de tantos capítulos que disfruto leer en las Escrituras son los dos primeros capítulos del libro de Génesis, allí podemos apreciar como el deseo trasparente de Dios al crear todo, podemos disfrutar al leer en cada versículo las palabras y todo lo que Dios hizo fue bueno, cuando creo al hombre a su imagen y semejanza podemos ver la plenitud del amor de Dios al crearlos porque eran sin pecado, sin enfermedad, sin muerte, esto si era un lugar perfecto, este sí era un lugar que no era de fantasía porque realmente existió. Pero fue la misma corona de la creación, el hombre, quien quiso experimentar más queriendo adorar de otra manera a Dios, porque la manera que ellos adoraban a Dios en ese momento era obedeciendo ese mandato no comerás del árbol de la ciencia del bien y del mal, Génesis 2:17 y se dejaron llevar por la curiosidad al creer en las palabras de la serpiente, que es satanás, y es donde se arruinó el mundo creado perfectamente por Dios y es por esto que el capitulo más triste que podemos leer de la Biblia es el capitulo tercero del libro de Génesis. Adán y Eva no murieron físicamente en ese mismo instante pero si fueron los testigos del cambio que ellos mismos provocaron a la humanidad y como empezaron a ver que morían familiares por persecución de la fe como la muerte de su hijo Abel, como empezaron a huir de los animales feroces porque ya no los podían dominar y como era cada día más difícil vivir en el mundo creado por Dios, ellos creyeron que el mundo era de ellos y olvidaron que el dueño del mundo es el creador, ellos y nosotros vivimos en un mundo donde no reina la perfección sino el pecado y sus consecuencias. Porque todas las dificultades que vivimos hoy en día es por el mismo pecado y las consecuencias que el mismo trae y todo esto sucede por no darle el lugar número uno a nuestro creador, a nuestro Dios, por el pecado en contra del primer mandamiento es quien nos hace amar y confiar en este mundo y sus promesas.

Pero el mismo creador del mundo perfecto no ha dejado al mundo sólo en ningún instante, el dolor que le produjo nuestros primeros padres al dañar su creación, el dolor que le producimos cada uno de nosotros por culpa de nuestro pecado lo solucionó con Cristo, quién no dudó en ningún instante venir a este mundo lleno del pecado y sus consecuencias, Él mismo sufriría la oposición de este mundo al venir como lo enseña Hebreos 12:3 Considerad a aquel que sufrió tal contradicción de pecadores contra sí mismo, y el evangelio para el día de hoy nos enseña como Jesús por amor a cada uno de nosotros sufrió esta contradicción no solo de los fariseos, los escribas o los maestros de la ley sino también de su propia familia que no creían en Él, su propia familia fueron sus oponentes número uno porque no creyeron que Él era el verdadero Mesías y es por esto que Marcos 3:21

Cuando lo oyeron los suyos, vinieron para prenderle; porque decían: Está fuera de sí. Y todo esto lo sufrió por amor a cada uno de nosotros para que tuviéramos la verdadera promesa de vivir en el lugar perfecto con Dios, el paraíso, donde no habrá dolor, muerte, lagrimas ni enfermedades. Pero nuestro Señor Jesús no solamente se sometió a esta oposición de parte del mundo pecador, sino que se enfrento al mismo por medio de su muerte, la contradicción mayor la sufrió cuando lo atacaron para llevarlo a la muerte pero ellos volvieron a dar voces, diciendo: ¡Crucifícale, crucifícale!. Lucas 23:21 y sabemos que sin ningún temor se enfrentó a ella puesto que murió para vencer a este mundo plagado por el pecado y sus consecuencias, fue tan certero su triunfo que hasta su familia cercana creyó y un ejemplo lo vemos con su hermano Jacobo a quien se le presento después de haber resucitado Después apareció a Jacobo; después a todos los apóstoles 1 Corintios 15.7 y es por esto que leemos en Hechos de los Apóstoles como se volvió un líder de la iglesia cristiana.

Nosotros que vivimos en este mundo lleno del pecado y sus consecuencias tenemos la confianza que nos ha sido dada por medio de las Escrituras donde nos enseña que por la misericordia de Dios tenemos la esperanza de que saldremos de este mundo lleno del pecado y sus consecuencias porque nuestro pecado fue limpiado por la vida perfecta y el sacrificio de Cristo y también el Espíritu Santo nos fortalece y nos va ayudar a sufrir la misma contradicción que sufrió nuestro Señor Jesucristo, Él cumplió con su parte 49Fuego vine a echar en la tierra; ¿y qué quiero, si ya se ha encendido? 50De un bautismo tengo que ser bautizado; y ¡cómo me angustio hasta que se cumpla! El fuego que nos habla nuestro Señor es la destrucción de este mundo plagado por el pecado lo cual sucederá cuando el venga por segunda vez y es por esto que ÉL por amor a cada uno de nosotros paso por la angustia del infierno, ya que ÉL pago por todos nuestros pecados y esto es lo que nos mantiene vivos y sin miedo movidos por el Espíritu Santo para poder defender su obra, lo cual no será fácil porque cuando lo hacemos vamos sufrir lo que nuestro Señor Jesucristo dijo en este pasaje para el día de hoy 51¿Pensáis que he venido para dar paz en la tierra? Os digo: No, sino disensión. 52Porque de aquí en adelante, cinco en una familia estarán divididos, tres contra dos, y dos contra tres. 53Estará dividido el padre contra el hijo, y el hijo contra el padre; la madre contra la hija, y la hija contra la madre; la suegra contra su nuera, y la nuera contra su suegra. El Espíritu Santo ha puesto en nuestro corazón la fuerza y la valentía de predicar y hacer respetar el mensaje de la Palabra de Dios delante de cualquier persona a la que le hemos predicado, así nos quiten nuestros apellidos familiares, así nuestros padres nos digan que no seremos más sus hijos porque cambiamos de fe, así nos despidan de nuestros trabajos porque no obedecemos a jefes que nos lleven al pecado, así nos cueste hasta nuestra propia vida querer sacar a alguien de la incredulidad al predicar la Ley y el Evangelio, así lleguemos a la cárcel por no estar a favor de matrimonios igualitarios, así nos demanden porque estamos en contra del Aborto y la Eutanasia, así nos llamen legalistas por decir no al pecado porque el Espíritu Santo ha puesto en nuestro corazón que vale la pena sufrir toda esta oposición por amor a nuestro Dios, vale la pena sufrir todo esto por causa de nuestra fe porque nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo Filipenses 3.20. Amén

Los Himnos:

Algunos himnos sugeridos:

Cantad al Señor:

48 Busca primero el reino de Dios

51 Dios de gracia, Dios de gloria

53 Seguidme a mío

54 Santo Espíritu llena mi vida

55 Serviremos al Señor

56 ¡Alzad la cruz!

81 Con Dios no temeremos

83 Con qué paternal cariño

85 No me abandones, Dios

Culto Cristiano:

109 Sostennos firmes, ¡oh Señor!

129 Castillo fuerte

130 No temas tú

131 Firme en la roca

134 ¡Adelante peregrinos!

161 Dejo el mundo

167 Nada puede ya faltarme

254 ¡Firmes y adelante!

255 Qué mi vida entera esté

247 Mirad y ved

272 Me guía Cristo

273 Mi mano ten

274 No temas ya

403 Estad por Cristo firmes

406 Luchad, luchad por Cristo

 

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2019-09-01 – Pentecostes 12

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El duodécimo domingo después de pentecostés

(Verde)

Tema del día:  Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.” Nosotros, siguiendo el ejemplo de los grandes hombres de la fe como Abraham, confiamos que tenemos un tesoro esperándonos en el cielo, aunque no lo podemos ver. Por medio de esta fe, el cristiano ya no se aferra a las cosas de este mundo, sino se prepara para la venida de Cristo.

La Colecta: Todopoderoso y Eterno Dios, que estás siempre más presto para oírnos que nosotros para suplicarte, y acostumbras dar más de lo que pedimos o merecemos: Derrama sobre nosotros la abundancia de tu misericordia, perdonándonos todo aquello por lo que nuestras conciencias estén temerosas, y dándonos los bienes que no somos dignos de pedirte, sino por los méritos y la mediación de Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura: Génesis 15:1-6 Esperando en “lo imposible”, Abraham creía la promesa de Dios que iba a tener un hijo, y “le fue contado por justicia.”

1Después de estas cosas vino la palabra de Jehová a Abram en visión, diciendo: No temas, Abram; yo soy tu escudo, y tu galardón será sobremanera grande. 2Y respondió Abram: Señor Jehová, ¿qué me darás, siendo así que ando sin hijo, y el mayordomo de mi casa es ese damasceno Eliezer? 3Dijo también Abram: Mira que no me has dado prole, y he aquí que será mi heredero un esclavo nacido en mi casa. 4Luego vino a él palabra de Jehová, diciendo: No te heredará éste, sino un hijo tuyo será el que te heredará. 5Y lo llevó fuera, y le dijo: Mira ahora los cielos, y cuenta las estrellas, si las puedes contar. Y le dijo: Así será tu descendencia. 6Y creyó a Jehová, y le fue contado por justicia.

El Salmo del Día: Salmo 33

1Alegraos, oh justos, en Jehová;

En los íntegros es hermosa la alabanza.

2Aclamad a Jehová con arpa;

Cantadle con salterio y decacordio.

3Cantadle cántico nuevo;

Hacedlo bien, tañendo con júbilo.

4Porque recta es la palabra de Jehová,

Y toda su obra es hecha con fidelidad.

5El ama justicia y juicio;

De la misericordia de Jehová está llena la tierra.

6Por la palabra de Jehová fueron hechos los cielos,

Y todo el ejército de ellos por el aliento de su boca.

7El junta como montón las aguas del mar;

El pone en depósitos los abismos.

8Tema a Jehová toda la tierra;

Teman delante de él todos los habitantes del mundo.

9Porque él dijo, y fue hecho;

El mandó, y existió.

10Jehová hace nulo el consejo de las naciones,

Y frustra las maquinaciones de los pueblos.

11El consejo de Jehová permanecerá para siempre;

Los pensamientos de su corazón por todas las generaciones.

12Bienaventurada la nación cuyo Dios es Jehová,

El pueblo que él escogió como heredad para sí.

13Desde los cielos miró Jehová;

Vio a todos los hijos de los hombres;

14Desde el lugar de su morada miró

Sobre todos los moradores de la tierra.

15El formó el corazón de todos ellos;

Atento está a todas sus obras.

16El rey no se salva por la multitud del ejército,

Ni escapa el valiente por la mucha fuerza.

17Vano para salvarse es el caballo;

La grandeza de su fuerza a nadie podrá librar.

18He aquí el ojo de Jehová sobre los que le temen,

Sobre los que esperan en su misericordia,

19 Para librar sus almas de la muerte,

Y para darles vida en tiempo de hambre.

20Nuestra alma espera a Jehová;

Nuestra ayuda y nuestro escudo es él.

21Por tanto, en él se alegrará nuestro corazón,

Porque en su santo nombre hemos confiado.

22Sea tu misericordia, oh Jehová, sobre nosotros,

Según esperamos en ti.

La Segunda Lectura: Hebreos 11:1-3;8-16 En este “salón de la fama” de los héroes de la fe, se encuentra Abraham, el cual creía en lo que no se ve. Nosotros de la misma forma esperamos con seguridad nuestra patria celestial, la cual ahora no podemos ver.

1Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. 2Porque por ella alcanzaron buen testimonio los antiguos. 3Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía.

8Por la fe Abraham, siendo llamado, obedeció para salir al lugar que había de recibir como herencia; y salió sin saber a dónde iba. 9Por la fe habitó como extranjero en la tierra prometida como en tierra ajena, morando en tiendas con Isaac y Jacob, coherederos de la misma promesa; 10porque esperaba la ciudad que tiene fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es Dios. 11Por la fe también la misma Sara, siendo estéril, recibió fuerza para concebir; y dio a luz aun fuera del tiempo de la edad, porque creyó que era fiel quien lo había prometido. 12Por lo cual también, de uno, y ése ya casi muerto, salieron como las estrellas del cielo en multitud, y como la arena innumerable que está a la orilla del mar.

13Conforme a la fe murieron todos éstos sin haber recibido lo prometido, sino mirándolo de lejos, y creyéndolo, y saludándolo, y confesando que eran extranjeros y peregrinos sobre la tierra. 14Porque los que esto dicen, claramente dan a entender que buscan una patria; 15pues si hubiesen estado pensando en aquella de donde salieron, ciertamente tenían tiempo de volver. 16Pero anhelaban una mejor, esto es, celestial; por lo cual Dios no se avergüenza de llamarse Dios de ellos; porque les ha preparado una ciudad.

El Versículo: ¡Aleluya! ¡Aleluya! Ahora bien, la fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. ¡Aleluya!

El Evangelio: Lucas 12:32-40 Podemos actuar con confianza, porque nuestra esperanza del cielo es una esperanza segura. Nos preparamos para la venida de Cristo, sin temor alguno por medio de la fe que Dios nos ha dado.

32No temáis, manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido daros el reino. 33Vended lo que poseéis, y dad limosna; haceos bolsas que no se envejezcan, tesoro en los cielos que no se agote, donde ladrón no llega, ni polilla destruye. 34Porque donde está vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.

35Estén ceñidos vuestros lomos, y vuestras lámparas encendidas; 36y vosotros sed semejantes a hombres que aguardan a que su señor regrese de las bodas, para que cuando llegue y llame, le abran en seguida. 37Bienaventurados aquellos siervos a los cuales su señor, cuando venga, halle velando; de cierto os digo que se ceñirá, y hará que se sienten a la mesa, y vendrá a servirles. 38Y aunque venga a la segunda vigilia, y aunque venga a la tercera vigilia, si los hallare así, bienaventurados son aquellos siervos. 39Pero sabed esto, que si supiese el padre de familia a qué hora el ladrón había de venir, velaría ciertamente, y no dejaría minar su casa. 40Vosotros, pues, también, estad preparados, porque a la hora que no penséis, el Hijo del Hombre vendrá.

EL ESPIRITU SANTO NOS ENSEÑA A CUIDAR NUESTRO TESORO ETERNO, LA FE

La Biblia nos enseña en 2 Corintios 5:7 porque por fe andamos, no por vista este versículo tiene un contexto que está muy relacionado con la enseñanza del evangelio para el día de hoy donde una vez más la Palabra de Dios pone nuestra mirada en la verdadera riqueza que solo la encontramos en el cielo, en la vida eterna con nuestro Dios, permítanme leerles el contexto donde viene el fondo de estos versículos; 1Porque sabemos que si nuestra morada terrestre, este tabernáculo, se deshiciere, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna, en los cielos. 2Y por esto también gemimos, deseando ser revestidos de aquella nuestra habitación celestial; 3pues así seremos hallados vestidos, y no desnudos. 4Porque asimismo los que estamos en este tabernáculo gemimos con angustia; porque no quisiéramos ser desnudados, sino revestidos, para que lo mortal sea absorbido por la vida. 5Mas el que nos hizo para esto mismo es Dios, quien nos ha dado las arras del Espíritu. 6Así que vivimos confiados siempre, y sabiendo que entre tanto que estamos en el cuerpo, estamos ausentes del Señor, 2 Corintios 5.1–6. Nosotros empezamos a ser preparados para vivir en este mundo en nuestro hogar, y es allí donde recibimos las primeras informaciones acerca de lo que es este mundo y cómo comportarnos en él, algunos han tenido una instrucción muy estricta en su hogar otros han sido más flexibles pero no es suficiente la instrucción que recibos en el hogar y es por este motivo que existe la educación secular, las escuelas, los colegios y universidades; pero toda la instrucción que recibimos en este lugar es para tratar de entender este mundo desde un punto de vista material y razonable. Pero esta clase de instrucción es perecedera, muchas veces ofrece principios egoístas, avaros y convenientes porque siempre se quiere premiar a la carne o como lo llama 2 de Corintios 5:1 esta morada terrestre. Y es donde el hombre necesita el nacimiento verdadero, el espiritual, muchos de nosotros agradecemos a nuestros padres porque fuimos llevados al Bautismo en nuestra niñez y tenemos la confianza dada en las Escrituras que aquí empezó nuestro tiempo para prepararnos para llegar al edificio, a la habitación celestial, a la casa eterna que queda en el cielo y notemos que para nosotros recibir el Bautismo no necesitamos de ninguna instrucción para prepararnos para recibirlo y esto es porque en Él recibimos la Fe en Cristo Jesús y desde ese mismo momento el Espíritu Santo empieza su trabajo arduo usando la Palabra de Dios para conservarnos en esta Fe que viene de lo alto la cual ha sido dada a nosotros sin necesidad de ver a Dios y todo lo que hizo y hace para llevarnos a la vida eterna.

Entonces empezamos a notar que desde el momento de nuestro Bautismo empezamos la carrera para ir al cielo guiado únicamente por el Poder del mismo Dios y esta sabiduría que ha sido derramada en nosotros por su eterna Gracia es la Fe que es dada de un mensaje poderoso que ningún centro de instrucción en este mundo lo puede dar, 32No temáis, manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido daros el reino. Jesús empieza animándonos con esta palabra que nos dice que no tengamos miedo, no tengamos miedo a este mundo, no tengamos miedo a las cosas que nos pueden pasar mientras estemos en esta carne, los fracasos, las tribulaciones, los desengaños y la desesperanza que tanto atacan nuestro bienestar espiritual, Jesús nos dice que no tengamos miedo. Pero si nos dejamos arrastrar de este mundo queriendo solo ganar prestigio, fama, poder y vanidad estaríamos en un serio problema porque viviríamos de manera contraria a como nuestro Señor Jesucristo nos dice en este texto para el día de hoy 33Vended lo que poseéis, y dad limosna; haceos bolsas que no se envejezcan, tesoro en los cielos que no se agote, donde ladrón no llega, ni polilla destruye. Pecamos en contra del Tercer Mandamiento al no obedecer lo que Jesús nos dice en este versículo porque estaríamos dudando de su promesa de que no temamos, ya que pondríamos la confianza una vez más en las riquezas materiales, en las cosas que no son eternas, aquellas que se agotan y las que el ladrón quiere robar y la polilla dañar. Y al concentrarnos solo en esto perderíamos el regalo que sólo nuestro Dios nos ha querido dar vuestro Padre le ha placido daros el reino. Y es por esto que Jesús es claro en este versículo 34Porque donde está vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón. Si nuestro corazón está puesto solo en la confianza que este mundo ofrece en ganar prestigio, fama, poder y vanidad el reino de los infiernos es el lugar donde moraremos eternamente, pero si dejamos que el Espíritu Santo guie nuestra morada terrestre usando los medios de gracia en este mundo moraremos eternamente en el cielo, al lado de nuestro Dios.

Jesús tuvo un propósito muy claro al venir a este mundo, en 1 Juan 3:8 nos aclara este propósito Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo. Jesús vino para deshacer todo lo que el enemigo había plantado en este mundo, nosotros por culpa de nuestro pecado confiamos en lo que nos ofrece el mundo y Jesús vino a destruir esa falsa confianza del mundo y esto lo hizo con el poder de su Palabra 14Yo les he dado tu palabra; y el mundo los aborreció, porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. Juan 17:14. Nuestro Señor tenía muy claro que la verdadera vida no está en este lugar y es por esto que uso aquello que tiene poder sobre este mundo, su Palabra, la usó perfectamente en nuestro lugar porque confió en ella que cambia vidas y corazones, es solamente por la dinamita de la Palabra de Dios que en nosotros fue cambiado el amor a este mundo por el Amor a nuestra verdadera morada, el cielo. Jesús venció lo que más dolor trae a este mundo que es la muerte 9sabiendo que Cristo, habiendo resucitado de los muertos, ya no muere; la muerte no se enseñorea más de él. 10Porque en cuanto murió, al pecado murió una vez por todas; mas en cuanto vive, para Dios vive. 11Así también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro. Romanos 6:9-11. Veamos la claridad de estos versículos bíblicos, ya la muerte que trae tanto dolor en este mundo fue vencida, ya no tiene poder sobre nosotros, no es nuestra señora, nuestra alma no se quedará en la sepultura con el cuerpo, estará en el cielo con nuestro Dios eternamente por la obra perfecta de Cristo en su vida y su sufrimiento, muerte y resurrección; y mientras que estamos esperando la segunda venida de nuestro Salvador y la resurrección de los muertos para estar en cuerpo y alma en el cielo pertenecemos a una manada pequeña, este adjetivo que Jesús da a los creyentes es muy triste porque nos muestra que la comparación entre los que somos salvos a los que son condenados, somos nosotros pocos, los que realmente por la obra del Espíritu Santo solo somos ricos en lo eterno somos una manada pequeña.

Es por esto que el Padre y el Hijo enviaron al Espíritu Santo para cuidarnos a nosotros que somos su rebaño pequeño y Jesús nos cuenta estas parábolas para que entendamos como es el cuidado que recibimos cada día de nuestras vidas mientras nuestros pies estén en este mundo, 35Estén ceñidos vuestros lomos, y vuestras lámparas encendidas; 36y vosotros sed semejantes a hombres que aguardan a que su señor regrese de las bodas, para que cuando llegue y llame, le abran en seguida. Estas palabras nos recuerdan cuando Dios sacó a su pueblo de la esclavitud de Egipto, les dijo que estuvieran preparados porque no sabían en que momento Él iba a destruir a Egipto, y nosotros también necesitamos estar con nuestra espalda recta y la lámpara encendida porque no sabemos cuándo llega el esposo de la iglesia, para tener esta actitud cristiana necesitamos dejarnos llevar por el Espíritu Santo estudiando su Palabra y tomando de la santa cena frecuentemente porque es así como Dios nos cuida del enemigo que quiere confundirnos con el pecado amando este mundo; pero escuchen esta promesa, esto no va a pasar a nosotros porque cuando Él venga y llegue y nos llame estaremos listos para salir de este mundo lleno de esclavitud y saldremos felices porque nada nos ata a este mundo y es por este que somos y seremos llamados cada uno de nosotros en ese día 37Bienaventurados aquellos siervos a los cuales su señor, cuando venga, halle velando; de cierto os digo que se ceñirá, y hará que se sienten a la mesa, y vendrá a servirles. 38Y aunque venga a la segunda vigilia, y aunque venga a la tercera vigilia, si los hallare así, bienaventurados son aquellos siervos. 39Pero sabed esto, que si supiese el padre de familia a qué hora el ladrón había de venir, velaría ciertamente, y no dejaría minar su casa. 40Vosotros, pues, también, estad preparados, porque a la hora que no penséis, el Hijo del Hombre vendrá. Veamos cómo esta preparación es constante y no puede ser detenida, nosotros no podemos descuidar nuestra salud espiritual en ningún momento, no podemos decir que somos cristianos solamente por horas porque no vamos a perdernos la gran cena que tendremos en el cielo con nuestro Dios, porque no vamos a dejar que nada en este mundo nos distraiga de la espera a nuestro Señor y es por esto que es importante la Fe y cuidar de ella porque hoy damos gracias a nuestro Dios Trino que guía nuestras vidas en su Reino Porque el reino de Dios no consiste en palabras, sino en poder. 1 Corintios 4:20. Amén

Los Himnos:

Algunos himnos sugeridos:

Cantad al Señor:

48 Busca primero el reino de Dios

51 Dios de gracia, Dios de gloria

52 Hermanos cantad

53 Seguidme a mí, dice el Señor

80-87 Los himnos de Confianza

100 Pronto vuelve Jesucristo

101 Yo sólo espero ese día

Culto Cristiano:

165 Hay una fuente

224 Dame más fe, Señor Jesús

229 Tal como soy

239 El rey de amor

240 En Jesucristo se halla la paz

242 Jesús es mi pastor

243 Jesús es mi tesoro

245 Lejos de mi Padre Dios

246 Mi fe descansa en ti

251 ¡Oh qué amigo nos es Cristo!

253 A los pies de Jesucristo

254 ¡Firmes y adelante!

272 Me guía Cristo

273 Mi mano ten

274 No temas ya

 

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2019-08-25 – Pentecostes 11

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El undécimo domingo después de pentecostés

(Verde)

Tema del día:  El dinero y las demás bendiciones materiales que Dios nos concede en este mundo son regalos de nuestro Padre celestial y por lo tanto, deben de ser apreciados y usados para su gloria. Pero en el momento que uno empieza de confiar en las cosas de este mundo y aferrarse a ellas, esas bendiciones llegan a ser “vanidades”, sin valor ninguno.

La Colecta: Haz que tu perpetua misericordia, oh Señor, limpie y defienda tu iglesia, y puesto que sin tu ayuda no podemos seguir con seguridad, protege y gobiérnala en tu bondad; por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura: Eclesiastés 1:2,2:18-26 Buscando la felicidad en las “cosas” de este mundo resultará en el lamento del Rey Salomón: “Todo es vanidad.” Uno solamente puede estar contento al reconocer que todo viene de “la mano de Dios.”

1 2Vanidad de vanidades, dijo el Predicador; vanidad de vanidades, todo es vanidad

218Asimismo aborrecí todo mi trabajo que había hecho debajo del sol, el cual tendré que dejar a otro que vendrá después de mí. 19Y ¿quién sabe si será sabio o necio el que se enseñoreará de todo mi trabajo en que yo me afané y en que ocupé debajo del sol mi sabiduría? Esto también es vanidad. 20Volvió, por tanto, a desesperanzarse mi corazón acerca de todo el trabajo en que me afané, y en que había ocupado debajo del sol mi sabiduría. 21¡Que el hombre trabaje con sabiduría, y con ciencia y con rectitud, y que haya de dar su hacienda a hombre que nunca trabajó en ello! También es esto vanidad y mal grande. 22Porque ¿qué tiene el hombre de todo su trabajo, y de la fatiga de su corazón, con que se afana debajo del sol? 23Porque todos sus días no son sino dolores, y sus trabajos molestias; aun de noche su corazón no reposa. Esto también es vanidad.

24No hay cosa mejor para el hombre sino que coma y beba, y que su alma se alegre en su trabajo. También he visto que esto es de la mano de Dios. 25Porque ¿quién comerá, y quién se cuidará, mejor que yo? 26Porque al hombre que le agrada, Dios le da sabiduría, ciencia y gozo; mas al pecador da el trabajo de recoger y amontonar, para darlo al que agrada a Dios. También esto es vanidad y aflicción de espíritu.

El Salmo del Día: 34

Salmo de David, cuando mudó su semblante delante de Abimelec, y él lo echó, y se fue.

1Bendeciré a Jehová en todo tiempo;

Su alabanza estará de continuo en mi boca.

2En Jehová se gloriará mi alma;

Lo oirán los mansos, y se alegrarán.

3Engrandeced a Jehová conmigo,

Y exaltemos a una su nombre.

4Busqué a Jehová, y él me oyó,

Y me libró de todos mis temores.

5Los que miraron a él fueron alumbrados,

Y sus rostros no fueron avergonzados.

6Este pobre clamó, y le oyó Jehová,

Y lo libró de todas sus angustias.

7El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen,

Y los defiende.

8 Gustad, y ved que es bueno Jehová;

Dichoso el hombre que confía en él.

9 Temed a Jehová, vosotros sus santos,

Pues nada falta a los que le temen.

10 Los leoncillos necesitan, y tienen hambre;

Pero los que buscan a Jehová no tendrán falta de ningún bien.

11Venid, hijos, oídme;

El temor de Jehová os enseñaré.

12¿Quién es el hombre que desea vida,

Que desea muchos días para ver el bien?

13Guarda tu lengua del mal,

Y tus labios de hablar engaño.

14Apártate del mal, y haz el bien;

Busca la paz, y síguela.

15Los ojos de Jehová están sobre los justos,

Y atentos sus oídos al clamor de ellos.

16La ira de Jehová contra los que hacen mal,

Para cortar de la tierra la memoria de ellos.

17Claman los justos, y Jehová oye,

Y los libra de todas sus angustias.

18Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón;

Y salva a los contritos de espíritu.

19Muchas son las aflicciones del justo,

Pero de todas ellas le librará Jehová.

20El guarda todos sus huesos;

Ni uno de ellos será quebrantado.

21Matará al malo la maldad,

Y los que aborrecen al justo serán condenados.

22Jehová redime el alma de sus siervos,

Y no serán condenados cuantos en él confían.

La Segunda Lectura: Colosenses 3:1-11 Al creer en Cristo, un creyente va a luchar para fijar la mirada en las cosas de Dios y para dejar los pecados de la carne.

1Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. 2Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. 3Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios. 4Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria.

5Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría; 6cosas por las cuales la ira de Dios viene sobre los hijos de desobediencia, 7en las cuales vosotros también anduvisteis en otro tiempo cuando vivíais en ellas. 8Pero ahora dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas de vuestra boca. 9No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos, 10y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno, 11donde no hay griego ni judío, circuncisión ni incircuncisión, bárbaro ni escita, siervo ni libre, sino que Cristo es el todo, y en todos.

El Versículo: ¡Aleluya! ¡Aleluya! Jesús respondió, y le dijo: Si alguno me ama, guardará mi palabra; y mi Padre lo amará, y vendremos a él, y haremos con él morada. ¡Aleluya!

El Evangelio: Lucas 12:13-21 Cristo, por medio de la parábola del rico insensato, nos enseña que nuestra seguridad eterna no se encuentra en los bienes de este mundo, sino solamente en él.

13Le dijo uno de la multitud: Maestro, di a mi hermano que parta conmigo la herencia. 14Mas él le dijo: Hombre, ¿quién me ha puesto sobre vosotros como juez o partidor? 15Y les dijo: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee. 16También les refirió una parábola, diciendo: La heredad de un hombre rico había producido mucho. 17Y él pensaba dentro de sí, diciendo: ¿Qué haré, porque no tengo dónde guardar mis frutos? 18Y dijo: Esto haré: derribaré mis graneros, y los edificaré mayores, y allí guardaré todos mis frutos y mis bienes; 19y diré a mi alma: Alma, muchos bienes tienes guardados para muchos años; repósate, come, bebe, regocíjate. 20Pero Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será? 21Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico para con Dios.

HERMANOS EL ESPIRITU SANTO NOS ENSEÑA QUE CRISTO ES EL TODO

No es malo hacer planes para el futuro siempre y cuando tengamos en nuestro corazón la confianza de que todo está en las manos de Dios y en su santa voluntad, la biblia nos enseña a que seamos organizados teniendo una buena mayordomía y es por esto que pone un buen ejemplo en la creación de Dios como lo vemos en Proverbios 6:6-8 6Ve a la hormiga, oh perezoso, Mira sus caminos, y sé sabio; 7La cual no teniendo capitán, Ni gobernador, ni señor, 8Prepara en el verano su comida, Y recoge en el tiempo de la siega su mantenimiento. La hormiga es un buen ejemplo que Dios nos da para que entendamos que en este mundo es muy importante que trabajemos para tener el sustento diario y que ahorremos un poco para el futuro, pero cuando estamos hablando de ahorrar o de tener o de conseguir también la Biblia nos hace un llamado que no podemos olvidar y en este sermón vamos a tener en cuenta esta enseñanza donde aprendemos que Jesús es nuestro todo, hoy y también mañana. Estamos acostumbrados a medir las bendiciones de Dios con la cosas materiales que tenemos, muchas veces nos equivocamos al creer que nuestra relación con Él esta buena porque recibimos muchas cosas materiales en este mundo; también nos equivocamos al mirar nuestro futuro y solo pensar en las cosas materiales que necesitamos tener y esto es porque creemos que entre más cosas materiales tengamos vamos a estar más asegurados en este mundo, y es donde caemos en la trampa del diablo que quiere que solo pensemos en cómo nos aseguramos materialmente en este mundo y olvidemos que la verdadera seguridad está en Jesús que es nuestro Todo.

Es normal que veamos cuando alguien convoca muchas personas a su alrededor como alguien de confianza, eso mismo era el sentimiento que Jesús generaba en muchas personas y dentro de sus congregados vemos que llegó un hombre que creía tener una petición justa 13Le dijo uno de la multitud: Maestro, di a mi hermano que parta conmigo la herencia. Jesús inmediatamente vio que es lo que había en el corazón de esta persona, así como ve nuestro corazón en este momento, a Él no le podemos ocultar nada; la petición que tenía este hombre no estaba dirigida por una justa causa sino por el pecado de la Avaricia, que es un pecado en contra del quinto, noveno y décimo mandamiento. Este hombre quería su herencia porque creyó que tenía asegurado su futuro, hoy escuchamos a muchos cristianos solo pensar en su futuro económico en cuanto tener y como tenerlo, solo escuchamos a muchos cristianos queriendo mostrar una idea falsa que solo Dios muestra su amor por nosotros dando bendiciones materiales, hoy podemos ver como la iglesia, que somos todos los cristianos, ha caído también en el pecado de la Avaricia porque sólo pone su confianza en lo que hay en los bolsillos y olvida que la seguridad solo está en Jesús que es nuestro Todo. Cada vez que nosotros solo veamos un futuro feliz solo en tener, acumular bienes materiales nos muestra que la Avaricia esta en nuestro corazón y esta necesita ser tratada con la Ley de Dios que castiga este pecado en el infierno eterno, que es el lugar que cada uno de nosotros merecemos estar por nuestra naturaleza avara, la cual no nos hace ricos para con Dios.

El Espíritu Santo ha hecho un grandioso trabajo en la iglesia, en todos los que tenemos la fe en Cristo Jesús, porque ha hecho un cambio en nosotros como lo enseña la lectura de Colosenses 1:1-2 1Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. 2Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Este cambio nace de la obra de Cristo quien fue enviado a este mundo no para ser usado como partidor o negociador de herencias o cosas materiales como lo enseña este versículo 14Mas él le dijo: Hombre, ¿quién me ha puesto sobre vosotros como juez o partidor? Sino que vino a este mundo a vencer el pecado de la avaricia que es un obstáculo para tener una buena relación con Dios y es por esto que la Biblia nos enseña que nunca Él perdió su objetivo de estar en este mundo como lo enseño Mateo 8:20 Jesús le dijo: Las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo nidos; mas el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar su cabeza. Esta manera de vivir de Jesús nos muestra que nunca su preocupación fueron tener cosas materiales porque Él solo vino a destruir las obras de la carne en nuestro lugar, fue perfecto, sin pecado, su vida solo fue guiada por el amor a cada uno de nosotros donde también ofreció todo lo que tenía por nosotros, su vida y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Filipenses 2:8–9. Por esto recordemos en que hemos sido transformados cada uno de nosotros, la vida perfecta de Cristo, su muerte y su resurrección nos ha dado una nueva manera de vivir la cual se resume en esta frase: Jesús es nuestro Todo y es por este motivo que nuestra prioridad hoy y mañana mientras estemos en este mundo es seguir este consejo de Jesús que a la vez es un mandato para nuestra vida de santificación 15Y les dijo: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee. Así es, como Jesús es nuestro Todo solo vamos a buscar mejor las cosas del cielo y no seguir el ejemplo de este hombre de la parábola que Jesús dio 16También les refirió una parábola, diciendo: La heredad de un hombre rico había producido mucho. 17Y él pensaba dentro de sí, diciendo: ¿Qué haré, porque no tengo dónde guardar mis frutos? 18Y dijo: Esto haré: derribaré mis graneros, y los edificaré mayores, y allí guardaré todos mis frutos y mis bienes; 19y diré a mi alma: Alma, muchos bienes tienes guardados para muchos años; repósate, come, bebe, regocíjate. 20Pero Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será? 21Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico para con Dios.

Este hombre buscaba tener muchas cosas materiales porque confiaba en ellas para su futuro, en cambio el Espíritu Santo nos enseña en cuanto a las cosas materiales 24No hay cosa mejor para el hombre sino que coma y beba, y que su alma se alegre en su trabajo. También he visto que esto es de la mano de Dios. Eclesiastés 2:24 las cosas materiales que recibimos en este mundo es por la misericordia de Dios y la usamos para sobrevivir aquí en este mundo no preocupándonos por el futuro porque si Dios nos provee hoy también lo hará mañana.

El hombre de esta parábola dijo a su alma movido por sus riquezas materiales ¿Qué haré, porque no tengo dónde guardar mis frutos? El Espíritu Santo hace que nos preocupemos por nuestras riquezas espirituales las cuales no nos llevan a guardar frutos, sino al contrario nos hace que repartamos las bendiciones espirituales que Dios nos ha dado 5Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría, Colosenses 1:5. Cuando nuestra carne es controlada por el Espíritu Santo sabemos que nuestra riqueza esta en Cristo porque es nuestro Todo y mostramos esta riqueza en el amor hacia el prójimo no solamente compartiendo con ellos las cosas materiales que Dios nos ha dado sino compartiendo lo más importante que es a Cristo quien quiere ganar cada corazón que hay en este mundo.

Este hombre creyó que los bienes materiales que tenía daban seguridad en este mundo pero nosotros por medio del Espíritu Santo creemos que la seguridad en este mundo la tenemos solo en Cristo, quien ha ganado por nosotros la paz con el Padre, y es por esto que la seguridad no la da un banco o una aseguradora, la verdadera seguridad viene del cielo porque tenemos un buen pastor que nos cuida y gobierna Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; Tu vara y tu cayado me infundirán aliento. Salmo 23:4.

Este hombre no pensó en lo más importante para su vida, la eternidad, se dejó engañar de los bienes materiales queriendo tener bienestar en este mundo y es por esto que al infierno van aquellos que Jesús no es su todo, en cambio damos gracias al Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo que son un solo Dios verdadero que nos ha dado la verdadera riqueza, esta que es cuidada y alimentada por Él mismo Dios la cual nadie nos puede quitar y vamos a disfrutar eternamente ya que las cosas materiales solo son para este mundo pero la riqueza espiritual que se nos ha dado nos hace ricos para con Dios quien hoy nos dice: 1No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. 2En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. 3Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis. Juan 14.1–3. Amén

Los Himnos:

Algunos himnos sugeridos:

Cantad al Señor:

33 Soy el camino

47 A nadie amaré como a Cristo

48 Busca primero el reino de Dios

51 Dios de gracia, Dios de gloria

52 Hermanos cantad

53 Seguidme a mí, dice el Señor

Culto Cristiano:

161 Dejo el mundo

167 Nada puede ya faltarme

193 De boca y corazón

240 En Jesucristo se halla la paz

243 Jesús es mi tesoro

245 Lejos de mi Padre Dios

246 Mi fe descansa en ti

253 A los pies de Jesucristo

326 Por tus piedades mil

 

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