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2019-09-15 – Pentecostes 14

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El decimocuarto domingo después de pentecostés

(Verde)

Tema del día: “El que creyere y fuere bautizado será salvo; mas el que no creyere, será condenado.” Estas palabras están reflejadas en las lecturas para esta mañana. Sólo hay dos caminos por los cuales el hombre puede caminar: por el camino angosto de Dios o por el camino ancho del pecado. Qué nunca rechacemos a Cristo el Camino para andar por el camino del mundo.

La Colecta: Oh Dios todopoderoso, que conocerte es vida eterna: Concede que conozcamos sin dudar a tu Hijo Jesucristo, quien es el Camino, la Verdad y la Vida, a fin de que, siguiendo sus pasos, podamos caminar el camino que conduce a la vida eterna; por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura: Isaías 66:18-24 En estas, las últimas palabras del libro del Profeta Isaías, Dios nos dice que gente de todas las naciones será salva, pero que los que rechazan a Dios y su Palabra recibirán un castigo eterno.

18Porque yo conozco sus obras y sus pensamientos; tiempo vendrá para juntar a todas las naciones y lenguas; y vendrán, y verán mi gloria. 19Y pondré entre ellos señal, y enviaré de los escapados de ellos a las naciones, a Tarsis, a Fut y Lud que disparan arco, a Tubal y a Javán, a las costas lejanas que no oyeron de mí, ni vieron mi gloria; y publicarán mi gloria entre las naciones. 20Y traerán a todos vuestros hermanos de entre todas las naciones, por ofrenda a Jehová, en caballos, en carros, en literas, en mulos y en camellos, a mi santo monte de Jerusalén, dice Jehová, al modo que los hijos de Israel traen la ofrenda en utensilios limpios a la casa de Jehová. 21Y tomaré también de ellos para sacerdotes y levitas, dice Jehová.

22Porque como los cielos nuevos y la nueva tierra que yo hago permanecerán delante de mí, dice Jehová, así permanecerá vuestra descendencia y vuestro nombre. 23Y de mes en mes, y de día de reposo* en día de reposo,* vendrán todos a adorar delante de mí, dijo Jehová.

24Y saldrán, y verán los cadáveres de los hombres que se rebelaron contra mí; porque su gusano nunca morirá, ni su fuego se apagará, y serán abominables a todo hombre.

El Salmo del Día: Salmo 72

Para Salomón.

1 Oh Dios, da tus juicios al rey,

Y tu justicia al hijo del rey.

2 El juzgará a tu pueblo con justicia,

Y a tus afligidos con juicio.

3 Los montes llevarán paz al pueblo,

Y los collados justicia.

4 Juzgará a los afligidos del pueblo,

Salvará a los hijos del menesteroso,

Y aplastará al opresor.

5 Te temerán mientras duren el sol

Y la luna, de generación en generación.

6 Descenderá como la lluvia sobre la hierba cortada;

Como el rocío que destila sobre la tierra.

7 Florecerá en sus días justicia,

Y muchedumbre de paz, hasta que no haya luna.

8 Dominará de mar a mar,

Y desde el río hasta los confines de la tierra.

9 Ante él se postrarán los moradores del desierto,

Y sus enemigos lamerán el polvo.

10 Los reyes de Tarsis y de las costas traerán presentes;

Los reyes de Sabá y de Seba ofrecerán dones.

11 Todos los reyes se postrarán delante de él;

Todas las naciones le servirán.

12 Porque él librará al menesteroso que clamare,

Y al afligido que no tuviere quien le socorra.

13 Tendrá misericordia del pobre y del menesteroso,

Y salvará la vida de los pobres.

14 De engaño y de violencia redimirá sus almas,

Y la sangre de ellos será preciosa ante sus ojos.

15 Vivirá, y se le dará del oro de Sabá,

Y se orará por él continuamente;

Todo el día se le bendecirá.

16 Será echado un puñado de grano en la tierra, en las cumbres de los montes;

Su fruto hará ruido como el Líbano,

Y los de la ciudad florecerán como la hierba de la tierra.

17 Será su nombre para siempre,

Se perpetuará su nombre mientras dure el sol.

Benditas serán en él todas las naciones;

Lo llamarán bienaventurado.

18 Bendito Jehová Dios, el Dios de Israel,

El único que hace maravillas.

19 Bendito su nombre glorioso para siempre,

Y toda la tierra sea llena de su gloria.

Amén y Amén.

20Aquí terminan las oraciones de David, hijo de Isaí.

La Segunda Lectura: Hebreos 12:18-24 El acercarse a Dios por medio del Monte Sinaí (la ley) solamente conduce a una consciencia atemorizada, pero el acercarse a Dios por medio del Monte Sión (el evangelio) conduce a la vida eterna.

18Porque no os habéis acercado al monte que se podía palpar, y que ardía en fuego, a la oscuridad, a las tinieblas y a la tempestad, 19al sonido de la trompeta, y a la voz que hablaba, la cual los que la oyeron rogaron que no se les hablase más, 20porque no podían soportar lo que se ordenaba: Si aún una bestia tocare el monte, será apedreada, o pasada con dardo; 21y tan terrible era lo que se veía, que Moisés dijo: Estoy espantado y temblando; 22sino que os habéis acercado al monte de Sion, a la ciudad del Dios vivo, Jerusalén la celestial, a la compañía de muchos millares de ángeles, 23a la congregación de los primogénitos que están inscritos en los cielos, a Dios el Juez de todos, a los espíritus de los justos hechos perfectos, 24a Jesús el Mediador del nuevo pacto, y a la sangre rociada que habla mejor que la de Abel.

El Versículo: ¡Aleluya! ¡Aleluya! Cristo Jesús abolió la muerte y sacó a luz la vida y la inmortalidad por medio del evangelio. ¡Aleluya!

El Evangelio: Lucas 13:22-30 La puerta al cielo, la cual es nuestro Señor Jesucristo, está abierta para todas las naciones. Por medio de Cristo tenemos entrada en nuestra morada eterna, pero los que rechazan a él, tratando de entrar por otra puerta se quedarán afuera para la eternidad.

22Pasaba Jesús por ciudades y aldeas, enseñando, y encaminándose a Jerusalén. 23Y alguien le dijo: Señor, ¿son pocos los que se salvan? Y él les dijo: 24Esforzaos a entrar por la puerta angosta; porque os digo que muchos procurarán entrar, y no podrán. 25Después que el padre de familia se haya levantado y cerrado la puerta, y estando fuera empecéis a llamar a la puerta, diciendo: Señor, Señor, ábrenos, él respondiendo os dirá: No sé de dónde sois. 26Entonces comenzaréis a decir: Delante de ti hemos comido y bebido, y en nuestras plazas enseñaste. 27Pero os dirá: Os digo que no sé de dónde sois; apartaos de mí todos vosotros, hacedores de maldad. 28Allí será el llanto y el crujir de dientes, cuando veáis a Abraham, a Isaac, a Jacob y a todos los profetas en el reino de Dios, y vosotros estéis excluidos. 29Porque vendrán del oriente y del occidente, del norte y del sur, y se sentarán a la mesa en el reino de Dios. 30Y he aquí, hay postreros que serán primeros, y primeros que serán postreros.

EL ESPÍRITU SANTO NOS ASEGURA DE SER SALVOS

Hoy en día existen muchos programas que llamamos realities show, estos programas tienen diferentes formatos, es decir, hay realities show por equipo o los hay individuales pero la clave de los participantes de estos programas es buscar en cada concurso la salvación porque al final habrá un solo ganador. Eso es la vida, un realities show donde cada día nos exponemos a peligros mortales, los llamo mortales no por la muerte física que puede suceder en cualquier momento sino que en medio de todos los peligros que afrontamos en este mundo con nuestra carne y las tentaciones del diablo se puede perder nuestra alma, podemos ser eliminados. Estoy buscando un término para definir nuestro viejo hombre cuando esta dominando nuestra carne, pero en realidad solo pude encontrar un término que por sí mismo es ofensivo y este término es la terquedad; en eso nos convertimos cuando solo queremos complacer nuestra carne y estar en contra de Dios, cuando un cristiano es terco significa que el pecado le esta dominando y es por este motivo que inmediatamente rompe toda relación con Dios queriendo mostrar que Dios es injusto y que no entiende nuestras circunstancias y sentimientos y es donde también convertimos a la iglesia en nuestro enemigo porque por naturaleza hacemos que sea un lugar donde mi carne necesita ser valorada, criticada o castigada, muchos en medio de la terquedad ven la iglesia como un enemigo y es donde escuchamos frases como “prefiero compartir con los incrédulos que con los hermanos en la fe” y esto sucede porque al complacer nuestra carne, es decir nuestro pecado, el mismo nos lleva a retar a Dios queriendo mostrar que la iglesia es egoísta, perfeccionista y hasta hacen ver la iglesia como la perseguidora por la terquedad del ser humano y esta situación es realmente un pecado en contra de los tres primeros mandamientos porque en ellos vemos lo importante de poner a Dios, su Nombre y Palabra en primer lugar, pero nuestra terquedad nos lleva a rechazar la gracia y es donde nos engañamos a nosotros mismos que creemos como los judíos que pensaban que por el hecho de ser Israelitas ya eran salvos, es por esto la pregunta que alguien que seguía a Jesús la hizo 23Y alguien le dijo: Señor, ¿son pocos los que se salvan?. Y nosotros nos dejamos engañar creyendo que no viviendo bajo la voluntad de Dios o viviendo complaciendo nuestra carne y al mundo seremos salvos por el hecho de estar sentado en la silla de una iglesia y nos mentimos creyendo que seremos salvos en medio del dominio del pecado en nuestra vida.

Jesús venció nuestra terquedad de querer alimentar nuestra carne y esto lo hizo con el poder de su Palabra, es por esto que en el versículo 22 nos dice Pasaba Jesús por ciudades y aldeas, enseñando, y encaminándose a Jerusalén. En este solo versículo vemos toda la intención de nuestro Dios para con cada uno de nosotros y todo hombre, Él sabía que la única manera de vencer nuestra terquedad puesta por el pecado en cada uno de nosotros era por medio del Poder de la Palabra de Dios que enseñó perfectamente; y por el sufrimiento y sacrificio de Jesús que iba a sufrir en Jerusalén para recibir por nosotros el castigo que merecemos por no cumplir los tres primeros mandamientos y dejar que la terquedad guie nuestras vidas, por este motivo el escritor de Hebreos escribió sin dudar 15Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. 16Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro. Hebreos 4:15-16.

La versión de la Biblia de la reforma traduce el versículo 24 de esta manera hagan todo lo posible para entrar por la puerta angosta, porque yo les digo que muchos tratarán de entrar y no podrán hacerlo; En el texto original se usa una palabra griega que sugiere contienda para entrar. La lucha no es contra las otras personas sino más bien contra nuestra propia carne pecadora y contra las tentaciones del diablo. Y es por agradecimiento a la obra perfecta de Cristo que creemos que nuestra terquedad con el pecado fue crucificada en la cruz y sabemos que entrar por la puerta estrecha no es otra cosa más que creer en Jesús como nuestro Salvador, porque Él es la única puerta para entrar al cielo que nos lleva a vivir como escogidos de Dios y no con la terquedad de nuestra carne como lo enseña Gálatas 5:24 Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos. Porque necesitamos dejar que el Espíritu Santo nos guie en nuestra vida para que no nos pase como a muchos que creen que hacen parte de los que son salvos pero no lo serán por su terquedad con el pecado, por engañarse a sí mismos, por amar a su carne 25Después que el padre de familia se haya levantado y cerrado la puerta, y estando fuera empecéis a llamar a la puerta, diciendo: Señor, Señor, ábrenos, él respondiendo os dirá: No sé de dónde sois. 26Entonces comenzaréis a decir: Delante de ti hemos comido y bebido, y en nuestras plazas enseñaste. 27Pero os dirá: Os digo que no sé de dónde sois; apartaos de mí todos vosotros, hacedores de maldad. Dios mismo les dice que no lo conoce porque así hayan pertenecido a una iglesia y aún en una de las nuestras que enseñan la doctrina verdadera no son salvos porque no cuidaron el tesoro más grande que podemos tener, la salvación; y es esta misma salvación que se pierde por no vivir como Dios quiere que vivamos los que somos sus hijos, los que hemos sido comprados por la sangre del cordero el Espíritu Santo hace que textos como el que vamos a leer lo mantengamos vivo para luchar y entrar por la puerta estrecha 5Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría; 6cosas por las cuales la ira de Dios viene sobre los hijos de desobediencia, 7en las cuales vosotros también anduvisteis en otro tiempo cuando vivíais en ellas. 8Pero ahora dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas de vuestra boca. 9No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos, 10y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno. Colosenses 3:5-10. Y cuando no dejamos que el Espíritu Santo haga morir esta esclavitud por el pecado en nosotros es donde al ver la puerta cerrada solo nos queda ir a un lugar terrorífico donde es castigado eternamente la terquedad del pecado 28Allí será el llanto y el crujir de dientes, cuando veáis a Abraham, a Isaac, a Jacob y a todos los profetas en el reino de Dios, y vosotros estéis excluidos. Los judíos que creían que solo eran salvos por ser descendientes de Abraham, Jacob o porque escucharon solo a los profetas verán que serán excluidos del reino de los cielos y si nosotros nos descuidamos solo dejando que sea la terquedad de nuestra carne que nos guie por mucho que visitemos la iglesia también seremos excluidos porque solo venir a la iglesia se convertiría en una visita social.

Pero el Espíritu Santo vence nuestra carne, Él tiene ahora el control de nuestras vidas y tiene controlado a nuestro viejo hombre y hace morir todo lo terrenal, Él ha hecho que ya no seamos hijos de la ira, hijos de desobediencia sino que ahora somos revestidos del nuevo hombre que cada día se va renovando, que cada día da un paso seguro en esta vida dando gloria solo a Dios y viviendo solo para Dios, donde cada día nuestro hombre interior va madurando poco a poco hasta que lleguemos al cielo y estemos con muchos otros que vendrán de otras partes como lo afirma nuestro Señor 29Porque vendrán del oriente y del occidente, del norte y del sur, y se sentarán a la mesa en el reino de Dios. 30Y he aquí, hay postreros que serán primeros, y primeros que serán postreros. ¡Así es! Vale la pena cada vez que le decimos no al pecado, Vale la pena cada vez que oramos cuando estamos siendo tentados por nuestra carne y el diablo, Vale la pena cada vez que aplicamos la meditación de las Escrituras en nuestras vidas, Vale la pena Cada vez que estamos compartiendo la misma fe con los hermanos de la iglesia en cualquier actividad y cada vez que estamos ayudando a otros a tener una buena relación con Dios en esto consiste el esforzarnos a entrar por la puerta estrecha en que sólo vivimos para aquel que es nuestra puerta, Jesús, ya que estaremos sentados en el cielo con muchos más que vendrán de todas partes en una cena eterna porque nosotros entendemos y creemos que la salvación no depende si llegamos primero o últimos a la fe ya que sólo hoy le damos la Gloria al Espíritu Santo quien nos asegura que sí somos Salvos y hoy nos asegura que estaremos participando de una cena eterna en el cielo con muchos otros creyentes y el mismo Dios. Amén.

Algunos himnos sugeridos:

Cantad al Señor:

17 De tal manera Dios amó

27 ¡Cristo es mi alegría!

28 El profundo amor de Cristo

30 Jesús es la roca

33 Soy el camino

47 A nadie amaré como a Cristo

48 Busca primero el reino de Dios

49 Con el buen Jesús andemos

51 Dios de gracia, Dios de gloria

53 Seguidme a mí, dice el Señor

55 Serviremos al Señor

Culto Cristiano:

128 Un solo fundamento

131 Firme en la roca eterna y fiel

135 De la iglesia el fundamento

202 Oí la voz del Salvador

203 ¿Oyes como el evangelio?

219 Roca de la eternidad

229 Tal como soy

245 Lejos de mi Padre Dios

246 Mi fe descansa en ti

253 A los pies de Jesucristo

254 Firmes y adelante

257 Mirad y ved

 

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2019-09-08 – Pentecostes 13

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El decimotercer domingo después de pentecostés

(Verde)

Tema del día: Este mundo pecaminoso se opone a la verdad del evangelio. Los enemigos de la fe atacan a los que creen. Y lamentablemente muchas veces esos enemigos de la fe salen de nuestra propia familia o de nuestros “amigos.” No obstante, Dios nos promete fortalecer por medio de tales tribulaciones y dificultades.

La Colecta: Padre misericordioso, que diste en sacrificio por nuestro pecado a tu Hijo unigénito: Concédenos la gracia a fin de que recibamos con gratitud los frutos de su obra redentora y sigamos su camino; por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura: Jeremías 23:23-29 Aunque “profetas falsos” se levantan oponiéndose a nosotros y la verdad del evangelio, Dios quiere que nosotros los que tenemos la verdadera doctrina sigamos predicando.

23¿Soy yo Dios de cerca solamente, dice Jehová, y no Dios desde muy lejos? 24¿Se ocultará alguno, dice Jehová, en escondrijos que yo no lo vea? ¿No lleno yo, dice Jehová, el cielo y la tierra? 25Yo he oído lo que aquellos profetas dijeron, profetizando mentira en mi nombre, diciendo: Soñé, soñé. 26¿Hasta cuándo estará esto en el corazón de los profetas que profetizan mentira, y que profetizan el engaño de su corazón? 27¿No piensan cómo hacen que mi pueblo se olvide de mi nombre con sus sueños que cada uno cuenta a su compañero, al modo que sus padres se olvidaron de mi nombre por Baal? 28El profeta que tuviere un sueño, cuente el sueño; y aquel a quien fuere mi palabra, cuente mi palabra verdadera. ¿Qué tiene que ver la paja con el trigo? dice Jehová. 29¿No es mi palabra como fuego, dice Jehová, y como martillo que quebranta la piedra?

El Salmo del Día: Salmo 139

Al músico principal. Salmo de David.

1Oh Jehová, tú me has examinado y conocido.

2Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme;

Has entendido desde lejos mis pensamientos.

3 Has escudriñado mi andar y mi reposo,

Y todos mis caminos te son conocidos.

4 Pues aún no está la palabra en mi lengua,

Y he aquí, oh Jehová, tú la sabes toda.

5 Detrás y delante me rodeaste,

Y sobre mí pusiste tu mano.

6Tal conocimiento es demasiado maravilloso para mí;

Alto es, no lo puedo comprender.

7¿A dónde me iré de tu Espíritu?

¿Y a dónde huiré de tu presencia?

8Si subiere a los cielos, allí estás tú;

Y si en el Seol hiciere mi estrado, he aquí, allí tú estás.

9Si tomare las alas del alba

Y habitare en el extremo del mar,

10 Aun allí me guiará tu mano,

Y me asirá tu diestra.

11 Si dijere: Ciertamente las tinieblas me encubrirán;

Aun la noche resplandecerá alrededor de mí.

12 Aun las tinieblas no encubren de ti,

Y la noche resplandece como el día;

Lo mismo te son las tinieblas que la luz.

13 Porque tú formaste mis entrañas;

Tú me hiciste en el vientre de mi madre.

14Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras;

Estoy maravillado,

Y mi alma lo sabe muy bien.

15 No fue encubierto de ti mi cuerpo,

Bien que en oculto fui formado,

Y entretejido en lo más profundo de la tierra.

16 Mi embrión vieron tus ojos,

Y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas

Que fueron luego formadas,

Sin faltar una de ellas.

17 ¡Cuán preciosos me son, oh Dios, tus pensamientos!

¡Cuán grande es la suma de ellos!

18 Si los enumero, se multiplican más que la arena;

Despierto, y aún estoy contigo.

19De cierto, oh Dios, harás morir al impío;

Apartaos, pues, de mí, hombres sanguinarios.

20 Porque blasfemias dicen ellos contra ti;

Tus enemigos toman en vano tu nombre.

21¿No odio, oh Jehová, a los que te aborrecen,

Y me enardezco contra tus enemigos?

22 Los aborrezco por completo;

Los tengo por enemigos.

23Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón;

Pruébame y conoce mis pensamientos;

24Y ve si hay en mí camino de perversidad,

Y guíame en el camino eterno.

La Segunda Lectura: Hebreos 12:1-13 Lo que sufrimos por causa del evangelio, incluyendo el desprecio de nuestra familia, es disciplina de nuestro Padre celestial para nuestro bien.

 1Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, 2puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.

3Considerad a aquel que sufrió tal contradicción de pecadores contra sí mismo, para que vuestro ánimo no se canse hasta desmayar. 4Porque aún no habéis resistido hasta la sangre, combatiendo contra el pecado; 5y habéis ya olvidado la exhortación que como a hijos se os dirige, diciendo:

Hijo mío, no menosprecies la disciplina del Señor,

Ni desmayes cuando eres reprendido por él;

6 Porque el Señor al que ama, disciplina,

Y azota a todo el que recibe por hijo.

7Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos; porque ¿qué hijo es aquel a quien el padre no disciplina? 8Pero si se os deja sin disciplina, de la cual todos han sido participantes, entonces sois bastardos, y no hijos. 9Por otra parte, tuvimos a nuestros padres terrenales que nos disciplinaban, y los venerábamos. ¿Por qué no obedeceremos mucho mejor al Padre de los espíritus, y viviremos? 10Y aquéllos, ciertamente por pocos días nos disciplinaban como a ellos les parecía, pero éste para lo que nos es provechoso, para que participemos de su santidad. 11Es verdad que ninguna disciplina al presente parece ser causa de gozo, sino de tristeza; pero después da fruto apacible de justicia a los que en ella han sido ejercitados.

12Por lo cual, levantad las manos caídas y las rodillas paralizadas; 13y haced sendas derechas para vuestros pies, para que lo cojo no se salga del camino, sino que sea sanado.

El Versículo: ¡Aleluya! ¡Aleluya! Porque la Palabra de Dios es eficaz, y más cortante que cualquier espada de dos filos; penetra hasta la división del alma y del espíritu, de las coyunturas y los tuétanos, y es poderosa para discernir los pensamientos y las intenciones del corazón. ¡Aleluya!

El Evangelio: Lucas 12:49-53 La verdad del evangelio va a causar divisiones hasta en nuestras propias familias, pero hay que mantenerse firme en esta verdad y proclamarla, cualquier que sea el costo.

49Fuego vine a echar en la tierra; ¿y qué quiero, si ya se ha encendido? 50De un bautismo tengo que ser bautizado; y ¡cómo me angustio hasta que se cumpla! 51¿Pensáis que he venido para dar paz en la tierra? Os digo: No, sino disensión. 52Porque de aquí en adelante, cinco en una familia estarán divididos, tres contra dos, y dos contra tres. 53Estará dividido el padre contra el hijo, y el hijo contra el padre; la madre contra la hija, y la hija contra la madre; la suegra contra su nuera, y la nuera contra su suegra.

EL ESPÍRITU SANTO NOS DA LA FUERZA PARA SUFRIR LA CONTRADICCIÓN

Viene a mi mente una serie de mi niñez que tal vez muchos de ustedes también la vieron «la isla de la fantasía» era un lugar que quedaba en alguna parte del mundo donde las personas podían vivir de manera perfecta sin ninguna distracción o problemas que el mundo les pudiera ofrecer, este programa quería mostrar que sí existen lugares perfectos donde podemos vivir en este mundo, pero cuando las Escrituras abren nuestros ojos para que entendamos qué es este mundo es donde nos damos cuenta que lugares como estos solo existen en la imaginación de los creadores de este programa. Sabemos que por soñar nadie nos cobra y es por esto que los políticos, algunos pastores, y los que conocemos como motivadores para proyectos son expertos en hacer cumplir nuestros sueños en este mundo porque siempre hablan y prometen un mundo que cada día sea mejor, un mundo donde los problemas de dinero y las enfermedades no existen, un mundo donde cada vez es más fácil volverlo la «isla de la fantasía». Y es donde nosotros como cristianos caemos en las manos de estos soñadores dejando que nos creen la necesidad que podemos vivir en un mundo mucho mejor, en un mundo más equitativo donde la justicia y la paz perduraran por la eternidad.

¡Pero es el momento que despertemos! Porque estos soñadores son manipulados por el Diablo para ganar almas, este enemigo solo le interesa crear en nosotros y en el hombre la necesidad de vivir en este mundo acompañado por el pecado, por la muerte y por la desesperanza; si nosotros tenemos la confianza solo en este mundo o creemos que sólo la felicidad verdadera la podemos vivir aquí pues el lugar donde llegaremos es al infierno donde realmente se pagará por solo confiar en las mentiras y pasiones que este mundo nos ofrece ya que estos soñadores solo han creado en las personas que los siguen temor y confianza en los hombres y es por esto que leemos en Mateo 10:28 Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno.

Uno de tantos capítulos que disfruto leer en las Escrituras son los dos primeros capítulos del libro de Génesis, allí podemos apreciar como el deseo trasparente de Dios al crear todo, podemos disfrutar al leer en cada versículo las palabras y todo lo que Dios hizo fue bueno, cuando creo al hombre a su imagen y semejanza podemos ver la plenitud del amor de Dios al crearlos porque eran sin pecado, sin enfermedad, sin muerte, esto si era un lugar perfecto, este sí era un lugar que no era de fantasía porque realmente existió. Pero fue la misma corona de la creación, el hombre, quien quiso experimentar más queriendo adorar de otra manera a Dios, porque la manera que ellos adoraban a Dios en ese momento era obedeciendo ese mandato no comerás del árbol de la ciencia del bien y del mal, Génesis 2:17 y se dejaron llevar por la curiosidad al creer en las palabras de la serpiente, que es satanás, y es donde se arruinó el mundo creado perfectamente por Dios y es por esto que el capitulo más triste que podemos leer de la Biblia es el capitulo tercero del libro de Génesis. Adán y Eva no murieron físicamente en ese mismo instante pero si fueron los testigos del cambio que ellos mismos provocaron a la humanidad y como empezaron a ver que morían familiares por persecución de la fe como la muerte de su hijo Abel, como empezaron a huir de los animales feroces porque ya no los podían dominar y como era cada día más difícil vivir en el mundo creado por Dios, ellos creyeron que el mundo era de ellos y olvidaron que el dueño del mundo es el creador, ellos y nosotros vivimos en un mundo donde no reina la perfección sino el pecado y sus consecuencias. Porque todas las dificultades que vivimos hoy en día es por el mismo pecado y las consecuencias que el mismo trae y todo esto sucede por no darle el lugar número uno a nuestro creador, a nuestro Dios, por el pecado en contra del primer mandamiento es quien nos hace amar y confiar en este mundo y sus promesas.

Pero el mismo creador del mundo perfecto no ha dejado al mundo sólo en ningún instante, el dolor que le produjo nuestros primeros padres al dañar su creación, el dolor que le producimos cada uno de nosotros por culpa de nuestro pecado lo solucionó con Cristo, quién no dudó en ningún instante venir a este mundo lleno del pecado y sus consecuencias, Él mismo sufriría la oposición de este mundo al venir como lo enseña Hebreos 12:3 Considerad a aquel que sufrió tal contradicción de pecadores contra sí mismo, y el evangelio para el día de hoy nos enseña como Jesús por amor a cada uno de nosotros sufrió esta contradicción no solo de los fariseos, los escribas o los maestros de la ley sino también de su propia familia que no creían en Él, su propia familia fueron sus oponentes número uno porque no creyeron que Él era el verdadero Mesías y es por esto que Marcos 3:21

Cuando lo oyeron los suyos, vinieron para prenderle; porque decían: Está fuera de sí. Y todo esto lo sufrió por amor a cada uno de nosotros para que tuviéramos la verdadera promesa de vivir en el lugar perfecto con Dios, el paraíso, donde no habrá dolor, muerte, lagrimas ni enfermedades. Pero nuestro Señor Jesús no solamente se sometió a esta oposición de parte del mundo pecador, sino que se enfrento al mismo por medio de su muerte, la contradicción mayor la sufrió cuando lo atacaron para llevarlo a la muerte pero ellos volvieron a dar voces, diciendo: ¡Crucifícale, crucifícale!. Lucas 23:21 y sabemos que sin ningún temor se enfrentó a ella puesto que murió para vencer a este mundo plagado por el pecado y sus consecuencias, fue tan certero su triunfo que hasta su familia cercana creyó y un ejemplo lo vemos con su hermano Jacobo a quien se le presento después de haber resucitado Después apareció a Jacobo; después a todos los apóstoles 1 Corintios 15.7 y es por esto que leemos en Hechos de los Apóstoles como se volvió un líder de la iglesia cristiana.

Nosotros que vivimos en este mundo lleno del pecado y sus consecuencias tenemos la confianza que nos ha sido dada por medio de las Escrituras donde nos enseña que por la misericordia de Dios tenemos la esperanza de que saldremos de este mundo lleno del pecado y sus consecuencias porque nuestro pecado fue limpiado por la vida perfecta y el sacrificio de Cristo y también el Espíritu Santo nos fortalece y nos va ayudar a sufrir la misma contradicción que sufrió nuestro Señor Jesucristo, Él cumplió con su parte 49Fuego vine a echar en la tierra; ¿y qué quiero, si ya se ha encendido? 50De un bautismo tengo que ser bautizado; y ¡cómo me angustio hasta que se cumpla! El fuego que nos habla nuestro Señor es la destrucción de este mundo plagado por el pecado lo cual sucederá cuando el venga por segunda vez y es por esto que ÉL por amor a cada uno de nosotros paso por la angustia del infierno, ya que ÉL pago por todos nuestros pecados y esto es lo que nos mantiene vivos y sin miedo movidos por el Espíritu Santo para poder defender su obra, lo cual no será fácil porque cuando lo hacemos vamos sufrir lo que nuestro Señor Jesucristo dijo en este pasaje para el día de hoy 51¿Pensáis que he venido para dar paz en la tierra? Os digo: No, sino disensión. 52Porque de aquí en adelante, cinco en una familia estarán divididos, tres contra dos, y dos contra tres. 53Estará dividido el padre contra el hijo, y el hijo contra el padre; la madre contra la hija, y la hija contra la madre; la suegra contra su nuera, y la nuera contra su suegra. El Espíritu Santo ha puesto en nuestro corazón la fuerza y la valentía de predicar y hacer respetar el mensaje de la Palabra de Dios delante de cualquier persona a la que le hemos predicado, así nos quiten nuestros apellidos familiares, así nuestros padres nos digan que no seremos más sus hijos porque cambiamos de fe, así nos despidan de nuestros trabajos porque no obedecemos a jefes que nos lleven al pecado, así nos cueste hasta nuestra propia vida querer sacar a alguien de la incredulidad al predicar la Ley y el Evangelio, así lleguemos a la cárcel por no estar a favor de matrimonios igualitarios, así nos demanden porque estamos en contra del Aborto y la Eutanasia, así nos llamen legalistas por decir no al pecado porque el Espíritu Santo ha puesto en nuestro corazón que vale la pena sufrir toda esta oposición por amor a nuestro Dios, vale la pena sufrir todo esto por causa de nuestra fe porque nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo Filipenses 3.20. Amén

Los Himnos:

Algunos himnos sugeridos:

Cantad al Señor:

48 Busca primero el reino de Dios

51 Dios de gracia, Dios de gloria

53 Seguidme a mío

54 Santo Espíritu llena mi vida

55 Serviremos al Señor

56 ¡Alzad la cruz!

81 Con Dios no temeremos

83 Con qué paternal cariño

85 No me abandones, Dios

Culto Cristiano:

109 Sostennos firmes, ¡oh Señor!

129 Castillo fuerte

130 No temas tú

131 Firme en la roca

134 ¡Adelante peregrinos!

161 Dejo el mundo

167 Nada puede ya faltarme

254 ¡Firmes y adelante!

255 Qué mi vida entera esté

247 Mirad y ved

272 Me guía Cristo

273 Mi mano ten

274 No temas ya

403 Estad por Cristo firmes

406 Luchad, luchad por Cristo

 

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2019-09-01 – Pentecostes 12

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El duodécimo domingo después de pentecostés

(Verde)

Tema del día:  Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.” Nosotros, siguiendo el ejemplo de los grandes hombres de la fe como Abraham, confiamos que tenemos un tesoro esperándonos en el cielo, aunque no lo podemos ver. Por medio de esta fe, el cristiano ya no se aferra a las cosas de este mundo, sino se prepara para la venida de Cristo.

La Colecta: Todopoderoso y Eterno Dios, que estás siempre más presto para oírnos que nosotros para suplicarte, y acostumbras dar más de lo que pedimos o merecemos: Derrama sobre nosotros la abundancia de tu misericordia, perdonándonos todo aquello por lo que nuestras conciencias estén temerosas, y dándonos los bienes que no somos dignos de pedirte, sino por los méritos y la mediación de Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura: Génesis 15:1-6 Esperando en “lo imposible”, Abraham creía la promesa de Dios que iba a tener un hijo, y “le fue contado por justicia.”

1Después de estas cosas vino la palabra de Jehová a Abram en visión, diciendo: No temas, Abram; yo soy tu escudo, y tu galardón será sobremanera grande. 2Y respondió Abram: Señor Jehová, ¿qué me darás, siendo así que ando sin hijo, y el mayordomo de mi casa es ese damasceno Eliezer? 3Dijo también Abram: Mira que no me has dado prole, y he aquí que será mi heredero un esclavo nacido en mi casa. 4Luego vino a él palabra de Jehová, diciendo: No te heredará éste, sino un hijo tuyo será el que te heredará. 5Y lo llevó fuera, y le dijo: Mira ahora los cielos, y cuenta las estrellas, si las puedes contar. Y le dijo: Así será tu descendencia. 6Y creyó a Jehová, y le fue contado por justicia.

El Salmo del Día: Salmo 33

1Alegraos, oh justos, en Jehová;

En los íntegros es hermosa la alabanza.

2Aclamad a Jehová con arpa;

Cantadle con salterio y decacordio.

3Cantadle cántico nuevo;

Hacedlo bien, tañendo con júbilo.

4Porque recta es la palabra de Jehová,

Y toda su obra es hecha con fidelidad.

5El ama justicia y juicio;

De la misericordia de Jehová está llena la tierra.

6Por la palabra de Jehová fueron hechos los cielos,

Y todo el ejército de ellos por el aliento de su boca.

7El junta como montón las aguas del mar;

El pone en depósitos los abismos.

8Tema a Jehová toda la tierra;

Teman delante de él todos los habitantes del mundo.

9Porque él dijo, y fue hecho;

El mandó, y existió.

10Jehová hace nulo el consejo de las naciones,

Y frustra las maquinaciones de los pueblos.

11El consejo de Jehová permanecerá para siempre;

Los pensamientos de su corazón por todas las generaciones.

12Bienaventurada la nación cuyo Dios es Jehová,

El pueblo que él escogió como heredad para sí.

13Desde los cielos miró Jehová;

Vio a todos los hijos de los hombres;

14Desde el lugar de su morada miró

Sobre todos los moradores de la tierra.

15El formó el corazón de todos ellos;

Atento está a todas sus obras.

16El rey no se salva por la multitud del ejército,

Ni escapa el valiente por la mucha fuerza.

17Vano para salvarse es el caballo;

La grandeza de su fuerza a nadie podrá librar.

18He aquí el ojo de Jehová sobre los que le temen,

Sobre los que esperan en su misericordia,

19 Para librar sus almas de la muerte,

Y para darles vida en tiempo de hambre.

20Nuestra alma espera a Jehová;

Nuestra ayuda y nuestro escudo es él.

21Por tanto, en él se alegrará nuestro corazón,

Porque en su santo nombre hemos confiado.

22Sea tu misericordia, oh Jehová, sobre nosotros,

Según esperamos en ti.

La Segunda Lectura: Hebreos 11:1-3;8-16 En este “salón de la fama” de los héroes de la fe, se encuentra Abraham, el cual creía en lo que no se ve. Nosotros de la misma forma esperamos con seguridad nuestra patria celestial, la cual ahora no podemos ver.

1Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. 2Porque por ella alcanzaron buen testimonio los antiguos. 3Por la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se veía.

8Por la fe Abraham, siendo llamado, obedeció para salir al lugar que había de recibir como herencia; y salió sin saber a dónde iba. 9Por la fe habitó como extranjero en la tierra prometida como en tierra ajena, morando en tiendas con Isaac y Jacob, coherederos de la misma promesa; 10porque esperaba la ciudad que tiene fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es Dios. 11Por la fe también la misma Sara, siendo estéril, recibió fuerza para concebir; y dio a luz aun fuera del tiempo de la edad, porque creyó que era fiel quien lo había prometido. 12Por lo cual también, de uno, y ése ya casi muerto, salieron como las estrellas del cielo en multitud, y como la arena innumerable que está a la orilla del mar.

13Conforme a la fe murieron todos éstos sin haber recibido lo prometido, sino mirándolo de lejos, y creyéndolo, y saludándolo, y confesando que eran extranjeros y peregrinos sobre la tierra. 14Porque los que esto dicen, claramente dan a entender que buscan una patria; 15pues si hubiesen estado pensando en aquella de donde salieron, ciertamente tenían tiempo de volver. 16Pero anhelaban una mejor, esto es, celestial; por lo cual Dios no se avergüenza de llamarse Dios de ellos; porque les ha preparado una ciudad.

El Versículo: ¡Aleluya! ¡Aleluya! Ahora bien, la fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. ¡Aleluya!

El Evangelio: Lucas 12:32-40 Podemos actuar con confianza, porque nuestra esperanza del cielo es una esperanza segura. Nos preparamos para la venida de Cristo, sin temor alguno por medio de la fe que Dios nos ha dado.

32No temáis, manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido daros el reino. 33Vended lo que poseéis, y dad limosna; haceos bolsas que no se envejezcan, tesoro en los cielos que no se agote, donde ladrón no llega, ni polilla destruye. 34Porque donde está vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.

35Estén ceñidos vuestros lomos, y vuestras lámparas encendidas; 36y vosotros sed semejantes a hombres que aguardan a que su señor regrese de las bodas, para que cuando llegue y llame, le abran en seguida. 37Bienaventurados aquellos siervos a los cuales su señor, cuando venga, halle velando; de cierto os digo que se ceñirá, y hará que se sienten a la mesa, y vendrá a servirles. 38Y aunque venga a la segunda vigilia, y aunque venga a la tercera vigilia, si los hallare así, bienaventurados son aquellos siervos. 39Pero sabed esto, que si supiese el padre de familia a qué hora el ladrón había de venir, velaría ciertamente, y no dejaría minar su casa. 40Vosotros, pues, también, estad preparados, porque a la hora que no penséis, el Hijo del Hombre vendrá.

EL ESPIRITU SANTO NOS ENSEÑA A CUIDAR NUESTRO TESORO ETERNO, LA FE

La Biblia nos enseña en 2 Corintios 5:7 porque por fe andamos, no por vista este versículo tiene un contexto que está muy relacionado con la enseñanza del evangelio para el día de hoy donde una vez más la Palabra de Dios pone nuestra mirada en la verdadera riqueza que solo la encontramos en el cielo, en la vida eterna con nuestro Dios, permítanme leerles el contexto donde viene el fondo de estos versículos; 1Porque sabemos que si nuestra morada terrestre, este tabernáculo, se deshiciere, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna, en los cielos. 2Y por esto también gemimos, deseando ser revestidos de aquella nuestra habitación celestial; 3pues así seremos hallados vestidos, y no desnudos. 4Porque asimismo los que estamos en este tabernáculo gemimos con angustia; porque no quisiéramos ser desnudados, sino revestidos, para que lo mortal sea absorbido por la vida. 5Mas el que nos hizo para esto mismo es Dios, quien nos ha dado las arras del Espíritu. 6Así que vivimos confiados siempre, y sabiendo que entre tanto que estamos en el cuerpo, estamos ausentes del Señor, 2 Corintios 5.1–6. Nosotros empezamos a ser preparados para vivir en este mundo en nuestro hogar, y es allí donde recibimos las primeras informaciones acerca de lo que es este mundo y cómo comportarnos en él, algunos han tenido una instrucción muy estricta en su hogar otros han sido más flexibles pero no es suficiente la instrucción que recibos en el hogar y es por este motivo que existe la educación secular, las escuelas, los colegios y universidades; pero toda la instrucción que recibimos en este lugar es para tratar de entender este mundo desde un punto de vista material y razonable. Pero esta clase de instrucción es perecedera, muchas veces ofrece principios egoístas, avaros y convenientes porque siempre se quiere premiar a la carne o como lo llama 2 de Corintios 5:1 esta morada terrestre. Y es donde el hombre necesita el nacimiento verdadero, el espiritual, muchos de nosotros agradecemos a nuestros padres porque fuimos llevados al Bautismo en nuestra niñez y tenemos la confianza dada en las Escrituras que aquí empezó nuestro tiempo para prepararnos para llegar al edificio, a la habitación celestial, a la casa eterna que queda en el cielo y notemos que para nosotros recibir el Bautismo no necesitamos de ninguna instrucción para prepararnos para recibirlo y esto es porque en Él recibimos la Fe en Cristo Jesús y desde ese mismo momento el Espíritu Santo empieza su trabajo arduo usando la Palabra de Dios para conservarnos en esta Fe que viene de lo alto la cual ha sido dada a nosotros sin necesidad de ver a Dios y todo lo que hizo y hace para llevarnos a la vida eterna.

Entonces empezamos a notar que desde el momento de nuestro Bautismo empezamos la carrera para ir al cielo guiado únicamente por el Poder del mismo Dios y esta sabiduría que ha sido derramada en nosotros por su eterna Gracia es la Fe que es dada de un mensaje poderoso que ningún centro de instrucción en este mundo lo puede dar, 32No temáis, manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido daros el reino. Jesús empieza animándonos con esta palabra que nos dice que no tengamos miedo, no tengamos miedo a este mundo, no tengamos miedo a las cosas que nos pueden pasar mientras estemos en esta carne, los fracasos, las tribulaciones, los desengaños y la desesperanza que tanto atacan nuestro bienestar espiritual, Jesús nos dice que no tengamos miedo. Pero si nos dejamos arrastrar de este mundo queriendo solo ganar prestigio, fama, poder y vanidad estaríamos en un serio problema porque viviríamos de manera contraria a como nuestro Señor Jesucristo nos dice en este texto para el día de hoy 33Vended lo que poseéis, y dad limosna; haceos bolsas que no se envejezcan, tesoro en los cielos que no se agote, donde ladrón no llega, ni polilla destruye. Pecamos en contra del Tercer Mandamiento al no obedecer lo que Jesús nos dice en este versículo porque estaríamos dudando de su promesa de que no temamos, ya que pondríamos la confianza una vez más en las riquezas materiales, en las cosas que no son eternas, aquellas que se agotan y las que el ladrón quiere robar y la polilla dañar. Y al concentrarnos solo en esto perderíamos el regalo que sólo nuestro Dios nos ha querido dar vuestro Padre le ha placido daros el reino. Y es por esto que Jesús es claro en este versículo 34Porque donde está vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón. Si nuestro corazón está puesto solo en la confianza que este mundo ofrece en ganar prestigio, fama, poder y vanidad el reino de los infiernos es el lugar donde moraremos eternamente, pero si dejamos que el Espíritu Santo guie nuestra morada terrestre usando los medios de gracia en este mundo moraremos eternamente en el cielo, al lado de nuestro Dios.

Jesús tuvo un propósito muy claro al venir a este mundo, en 1 Juan 3:8 nos aclara este propósito Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo. Jesús vino para deshacer todo lo que el enemigo había plantado en este mundo, nosotros por culpa de nuestro pecado confiamos en lo que nos ofrece el mundo y Jesús vino a destruir esa falsa confianza del mundo y esto lo hizo con el poder de su Palabra 14Yo les he dado tu palabra; y el mundo los aborreció, porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. Juan 17:14. Nuestro Señor tenía muy claro que la verdadera vida no está en este lugar y es por esto que uso aquello que tiene poder sobre este mundo, su Palabra, la usó perfectamente en nuestro lugar porque confió en ella que cambia vidas y corazones, es solamente por la dinamita de la Palabra de Dios que en nosotros fue cambiado el amor a este mundo por el Amor a nuestra verdadera morada, el cielo. Jesús venció lo que más dolor trae a este mundo que es la muerte 9sabiendo que Cristo, habiendo resucitado de los muertos, ya no muere; la muerte no se enseñorea más de él. 10Porque en cuanto murió, al pecado murió una vez por todas; mas en cuanto vive, para Dios vive. 11Así también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro. Romanos 6:9-11. Veamos la claridad de estos versículos bíblicos, ya la muerte que trae tanto dolor en este mundo fue vencida, ya no tiene poder sobre nosotros, no es nuestra señora, nuestra alma no se quedará en la sepultura con el cuerpo, estará en el cielo con nuestro Dios eternamente por la obra perfecta de Cristo en su vida y su sufrimiento, muerte y resurrección; y mientras que estamos esperando la segunda venida de nuestro Salvador y la resurrección de los muertos para estar en cuerpo y alma en el cielo pertenecemos a una manada pequeña, este adjetivo que Jesús da a los creyentes es muy triste porque nos muestra que la comparación entre los que somos salvos a los que son condenados, somos nosotros pocos, los que realmente por la obra del Espíritu Santo solo somos ricos en lo eterno somos una manada pequeña.

Es por esto que el Padre y el Hijo enviaron al Espíritu Santo para cuidarnos a nosotros que somos su rebaño pequeño y Jesús nos cuenta estas parábolas para que entendamos como es el cuidado que recibimos cada día de nuestras vidas mientras nuestros pies estén en este mundo, 35Estén ceñidos vuestros lomos, y vuestras lámparas encendidas; 36y vosotros sed semejantes a hombres que aguardan a que su señor regrese de las bodas, para que cuando llegue y llame, le abran en seguida. Estas palabras nos recuerdan cuando Dios sacó a su pueblo de la esclavitud de Egipto, les dijo que estuvieran preparados porque no sabían en que momento Él iba a destruir a Egipto, y nosotros también necesitamos estar con nuestra espalda recta y la lámpara encendida porque no sabemos cuándo llega el esposo de la iglesia, para tener esta actitud cristiana necesitamos dejarnos llevar por el Espíritu Santo estudiando su Palabra y tomando de la santa cena frecuentemente porque es así como Dios nos cuida del enemigo que quiere confundirnos con el pecado amando este mundo; pero escuchen esta promesa, esto no va a pasar a nosotros porque cuando Él venga y llegue y nos llame estaremos listos para salir de este mundo lleno de esclavitud y saldremos felices porque nada nos ata a este mundo y es por este que somos y seremos llamados cada uno de nosotros en ese día 37Bienaventurados aquellos siervos a los cuales su señor, cuando venga, halle velando; de cierto os digo que se ceñirá, y hará que se sienten a la mesa, y vendrá a servirles. 38Y aunque venga a la segunda vigilia, y aunque venga a la tercera vigilia, si los hallare así, bienaventurados son aquellos siervos. 39Pero sabed esto, que si supiese el padre de familia a qué hora el ladrón había de venir, velaría ciertamente, y no dejaría minar su casa. 40Vosotros, pues, también, estad preparados, porque a la hora que no penséis, el Hijo del Hombre vendrá. Veamos cómo esta preparación es constante y no puede ser detenida, nosotros no podemos descuidar nuestra salud espiritual en ningún momento, no podemos decir que somos cristianos solamente por horas porque no vamos a perdernos la gran cena que tendremos en el cielo con nuestro Dios, porque no vamos a dejar que nada en este mundo nos distraiga de la espera a nuestro Señor y es por esto que es importante la Fe y cuidar de ella porque hoy damos gracias a nuestro Dios Trino que guía nuestras vidas en su Reino Porque el reino de Dios no consiste en palabras, sino en poder. 1 Corintios 4:20. Amén

Los Himnos:

Algunos himnos sugeridos:

Cantad al Señor:

48 Busca primero el reino de Dios

51 Dios de gracia, Dios de gloria

52 Hermanos cantad

53 Seguidme a mí, dice el Señor

80-87 Los himnos de Confianza

100 Pronto vuelve Jesucristo

101 Yo sólo espero ese día

Culto Cristiano:

165 Hay una fuente

224 Dame más fe, Señor Jesús

229 Tal como soy

239 El rey de amor

240 En Jesucristo se halla la paz

242 Jesús es mi pastor

243 Jesús es mi tesoro

245 Lejos de mi Padre Dios

246 Mi fe descansa en ti

251 ¡Oh qué amigo nos es Cristo!

253 A los pies de Jesucristo

254 ¡Firmes y adelante!

272 Me guía Cristo

273 Mi mano ten

274 No temas ya

 

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2019-08-25 – Pentecostes 11

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El undécimo domingo después de pentecostés

(Verde)

Tema del día:  El dinero y las demás bendiciones materiales que Dios nos concede en este mundo son regalos de nuestro Padre celestial y por lo tanto, deben de ser apreciados y usados para su gloria. Pero en el momento que uno empieza de confiar en las cosas de este mundo y aferrarse a ellas, esas bendiciones llegan a ser “vanidades”, sin valor ninguno.

La Colecta: Haz que tu perpetua misericordia, oh Señor, limpie y defienda tu iglesia, y puesto que sin tu ayuda no podemos seguir con seguridad, protege y gobiérnala en tu bondad; por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura: Eclesiastés 1:2,2:18-26 Buscando la felicidad en las “cosas” de este mundo resultará en el lamento del Rey Salomón: “Todo es vanidad.” Uno solamente puede estar contento al reconocer que todo viene de “la mano de Dios.”

1 2Vanidad de vanidades, dijo el Predicador; vanidad de vanidades, todo es vanidad

218Asimismo aborrecí todo mi trabajo que había hecho debajo del sol, el cual tendré que dejar a otro que vendrá después de mí. 19Y ¿quién sabe si será sabio o necio el que se enseñoreará de todo mi trabajo en que yo me afané y en que ocupé debajo del sol mi sabiduría? Esto también es vanidad. 20Volvió, por tanto, a desesperanzarse mi corazón acerca de todo el trabajo en que me afané, y en que había ocupado debajo del sol mi sabiduría. 21¡Que el hombre trabaje con sabiduría, y con ciencia y con rectitud, y que haya de dar su hacienda a hombre que nunca trabajó en ello! También es esto vanidad y mal grande. 22Porque ¿qué tiene el hombre de todo su trabajo, y de la fatiga de su corazón, con que se afana debajo del sol? 23Porque todos sus días no son sino dolores, y sus trabajos molestias; aun de noche su corazón no reposa. Esto también es vanidad.

24No hay cosa mejor para el hombre sino que coma y beba, y que su alma se alegre en su trabajo. También he visto que esto es de la mano de Dios. 25Porque ¿quién comerá, y quién se cuidará, mejor que yo? 26Porque al hombre que le agrada, Dios le da sabiduría, ciencia y gozo; mas al pecador da el trabajo de recoger y amontonar, para darlo al que agrada a Dios. También esto es vanidad y aflicción de espíritu.

El Salmo del Día: 34

Salmo de David, cuando mudó su semblante delante de Abimelec, y él lo echó, y se fue.

1Bendeciré a Jehová en todo tiempo;

Su alabanza estará de continuo en mi boca.

2En Jehová se gloriará mi alma;

Lo oirán los mansos, y se alegrarán.

3Engrandeced a Jehová conmigo,

Y exaltemos a una su nombre.

4Busqué a Jehová, y él me oyó,

Y me libró de todos mis temores.

5Los que miraron a él fueron alumbrados,

Y sus rostros no fueron avergonzados.

6Este pobre clamó, y le oyó Jehová,

Y lo libró de todas sus angustias.

7El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen,

Y los defiende.

8 Gustad, y ved que es bueno Jehová;

Dichoso el hombre que confía en él.

9 Temed a Jehová, vosotros sus santos,

Pues nada falta a los que le temen.

10 Los leoncillos necesitan, y tienen hambre;

Pero los que buscan a Jehová no tendrán falta de ningún bien.

11Venid, hijos, oídme;

El temor de Jehová os enseñaré.

12¿Quién es el hombre que desea vida,

Que desea muchos días para ver el bien?

13Guarda tu lengua del mal,

Y tus labios de hablar engaño.

14Apártate del mal, y haz el bien;

Busca la paz, y síguela.

15Los ojos de Jehová están sobre los justos,

Y atentos sus oídos al clamor de ellos.

16La ira de Jehová contra los que hacen mal,

Para cortar de la tierra la memoria de ellos.

17Claman los justos, y Jehová oye,

Y los libra de todas sus angustias.

18Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón;

Y salva a los contritos de espíritu.

19Muchas son las aflicciones del justo,

Pero de todas ellas le librará Jehová.

20El guarda todos sus huesos;

Ni uno de ellos será quebrantado.

21Matará al malo la maldad,

Y los que aborrecen al justo serán condenados.

22Jehová redime el alma de sus siervos,

Y no serán condenados cuantos en él confían.

La Segunda Lectura: Colosenses 3:1-11 Al creer en Cristo, un creyente va a luchar para fijar la mirada en las cosas de Dios y para dejar los pecados de la carne.

1Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. 2Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. 3Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios. 4Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria.

5Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría; 6cosas por las cuales la ira de Dios viene sobre los hijos de desobediencia, 7en las cuales vosotros también anduvisteis en otro tiempo cuando vivíais en ellas. 8Pero ahora dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas de vuestra boca. 9No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos, 10y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno, 11donde no hay griego ni judío, circuncisión ni incircuncisión, bárbaro ni escita, siervo ni libre, sino que Cristo es el todo, y en todos.

El Versículo: ¡Aleluya! ¡Aleluya! Jesús respondió, y le dijo: Si alguno me ama, guardará mi palabra; y mi Padre lo amará, y vendremos a él, y haremos con él morada. ¡Aleluya!

El Evangelio: Lucas 12:13-21 Cristo, por medio de la parábola del rico insensato, nos enseña que nuestra seguridad eterna no se encuentra en los bienes de este mundo, sino solamente en él.

13Le dijo uno de la multitud: Maestro, di a mi hermano que parta conmigo la herencia. 14Mas él le dijo: Hombre, ¿quién me ha puesto sobre vosotros como juez o partidor? 15Y les dijo: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee. 16También les refirió una parábola, diciendo: La heredad de un hombre rico había producido mucho. 17Y él pensaba dentro de sí, diciendo: ¿Qué haré, porque no tengo dónde guardar mis frutos? 18Y dijo: Esto haré: derribaré mis graneros, y los edificaré mayores, y allí guardaré todos mis frutos y mis bienes; 19y diré a mi alma: Alma, muchos bienes tienes guardados para muchos años; repósate, come, bebe, regocíjate. 20Pero Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será? 21Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico para con Dios.

HERMANOS EL ESPIRITU SANTO NOS ENSEÑA QUE CRISTO ES EL TODO

No es malo hacer planes para el futuro siempre y cuando tengamos en nuestro corazón la confianza de que todo está en las manos de Dios y en su santa voluntad, la biblia nos enseña a que seamos organizados teniendo una buena mayordomía y es por esto que pone un buen ejemplo en la creación de Dios como lo vemos en Proverbios 6:6-8 6Ve a la hormiga, oh perezoso, Mira sus caminos, y sé sabio; 7La cual no teniendo capitán, Ni gobernador, ni señor, 8Prepara en el verano su comida, Y recoge en el tiempo de la siega su mantenimiento. La hormiga es un buen ejemplo que Dios nos da para que entendamos que en este mundo es muy importante que trabajemos para tener el sustento diario y que ahorremos un poco para el futuro, pero cuando estamos hablando de ahorrar o de tener o de conseguir también la Biblia nos hace un llamado que no podemos olvidar y en este sermón vamos a tener en cuenta esta enseñanza donde aprendemos que Jesús es nuestro todo, hoy y también mañana. Estamos acostumbrados a medir las bendiciones de Dios con la cosas materiales que tenemos, muchas veces nos equivocamos al creer que nuestra relación con Él esta buena porque recibimos muchas cosas materiales en este mundo; también nos equivocamos al mirar nuestro futuro y solo pensar en las cosas materiales que necesitamos tener y esto es porque creemos que entre más cosas materiales tengamos vamos a estar más asegurados en este mundo, y es donde caemos en la trampa del diablo que quiere que solo pensemos en cómo nos aseguramos materialmente en este mundo y olvidemos que la verdadera seguridad está en Jesús que es nuestro Todo.

Es normal que veamos cuando alguien convoca muchas personas a su alrededor como alguien de confianza, eso mismo era el sentimiento que Jesús generaba en muchas personas y dentro de sus congregados vemos que llegó un hombre que creía tener una petición justa 13Le dijo uno de la multitud: Maestro, di a mi hermano que parta conmigo la herencia. Jesús inmediatamente vio que es lo que había en el corazón de esta persona, así como ve nuestro corazón en este momento, a Él no le podemos ocultar nada; la petición que tenía este hombre no estaba dirigida por una justa causa sino por el pecado de la Avaricia, que es un pecado en contra del quinto, noveno y décimo mandamiento. Este hombre quería su herencia porque creyó que tenía asegurado su futuro, hoy escuchamos a muchos cristianos solo pensar en su futuro económico en cuanto tener y como tenerlo, solo escuchamos a muchos cristianos queriendo mostrar una idea falsa que solo Dios muestra su amor por nosotros dando bendiciones materiales, hoy podemos ver como la iglesia, que somos todos los cristianos, ha caído también en el pecado de la Avaricia porque sólo pone su confianza en lo que hay en los bolsillos y olvida que la seguridad solo está en Jesús que es nuestro Todo. Cada vez que nosotros solo veamos un futuro feliz solo en tener, acumular bienes materiales nos muestra que la Avaricia esta en nuestro corazón y esta necesita ser tratada con la Ley de Dios que castiga este pecado en el infierno eterno, que es el lugar que cada uno de nosotros merecemos estar por nuestra naturaleza avara, la cual no nos hace ricos para con Dios.

El Espíritu Santo ha hecho un grandioso trabajo en la iglesia, en todos los que tenemos la fe en Cristo Jesús, porque ha hecho un cambio en nosotros como lo enseña la lectura de Colosenses 1:1-2 1Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. 2Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Este cambio nace de la obra de Cristo quien fue enviado a este mundo no para ser usado como partidor o negociador de herencias o cosas materiales como lo enseña este versículo 14Mas él le dijo: Hombre, ¿quién me ha puesto sobre vosotros como juez o partidor? Sino que vino a este mundo a vencer el pecado de la avaricia que es un obstáculo para tener una buena relación con Dios y es por esto que la Biblia nos enseña que nunca Él perdió su objetivo de estar en este mundo como lo enseño Mateo 8:20 Jesús le dijo: Las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo nidos; mas el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar su cabeza. Esta manera de vivir de Jesús nos muestra que nunca su preocupación fueron tener cosas materiales porque Él solo vino a destruir las obras de la carne en nuestro lugar, fue perfecto, sin pecado, su vida solo fue guiada por el amor a cada uno de nosotros donde también ofreció todo lo que tenía por nosotros, su vida y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Filipenses 2:8–9. Por esto recordemos en que hemos sido transformados cada uno de nosotros, la vida perfecta de Cristo, su muerte y su resurrección nos ha dado una nueva manera de vivir la cual se resume en esta frase: Jesús es nuestro Todo y es por este motivo que nuestra prioridad hoy y mañana mientras estemos en este mundo es seguir este consejo de Jesús que a la vez es un mandato para nuestra vida de santificación 15Y les dijo: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee. Así es, como Jesús es nuestro Todo solo vamos a buscar mejor las cosas del cielo y no seguir el ejemplo de este hombre de la parábola que Jesús dio 16También les refirió una parábola, diciendo: La heredad de un hombre rico había producido mucho. 17Y él pensaba dentro de sí, diciendo: ¿Qué haré, porque no tengo dónde guardar mis frutos? 18Y dijo: Esto haré: derribaré mis graneros, y los edificaré mayores, y allí guardaré todos mis frutos y mis bienes; 19y diré a mi alma: Alma, muchos bienes tienes guardados para muchos años; repósate, come, bebe, regocíjate. 20Pero Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será? 21Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico para con Dios.

Este hombre buscaba tener muchas cosas materiales porque confiaba en ellas para su futuro, en cambio el Espíritu Santo nos enseña en cuanto a las cosas materiales 24No hay cosa mejor para el hombre sino que coma y beba, y que su alma se alegre en su trabajo. También he visto que esto es de la mano de Dios. Eclesiastés 2:24 las cosas materiales que recibimos en este mundo es por la misericordia de Dios y la usamos para sobrevivir aquí en este mundo no preocupándonos por el futuro porque si Dios nos provee hoy también lo hará mañana.

El hombre de esta parábola dijo a su alma movido por sus riquezas materiales ¿Qué haré, porque no tengo dónde guardar mis frutos? El Espíritu Santo hace que nos preocupemos por nuestras riquezas espirituales las cuales no nos llevan a guardar frutos, sino al contrario nos hace que repartamos las bendiciones espirituales que Dios nos ha dado 5Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría, Colosenses 1:5. Cuando nuestra carne es controlada por el Espíritu Santo sabemos que nuestra riqueza esta en Cristo porque es nuestro Todo y mostramos esta riqueza en el amor hacia el prójimo no solamente compartiendo con ellos las cosas materiales que Dios nos ha dado sino compartiendo lo más importante que es a Cristo quien quiere ganar cada corazón que hay en este mundo.

Este hombre creyó que los bienes materiales que tenía daban seguridad en este mundo pero nosotros por medio del Espíritu Santo creemos que la seguridad en este mundo la tenemos solo en Cristo, quien ha ganado por nosotros la paz con el Padre, y es por esto que la seguridad no la da un banco o una aseguradora, la verdadera seguridad viene del cielo porque tenemos un buen pastor que nos cuida y gobierna Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; Tu vara y tu cayado me infundirán aliento. Salmo 23:4.

Este hombre no pensó en lo más importante para su vida, la eternidad, se dejó engañar de los bienes materiales queriendo tener bienestar en este mundo y es por esto que al infierno van aquellos que Jesús no es su todo, en cambio damos gracias al Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo que son un solo Dios verdadero que nos ha dado la verdadera riqueza, esta que es cuidada y alimentada por Él mismo Dios la cual nadie nos puede quitar y vamos a disfrutar eternamente ya que las cosas materiales solo son para este mundo pero la riqueza espiritual que se nos ha dado nos hace ricos para con Dios quien hoy nos dice: 1No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. 2En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. 3Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis. Juan 14.1–3. Amén

Los Himnos:

Algunos himnos sugeridos:

Cantad al Señor:

33 Soy el camino

47 A nadie amaré como a Cristo

48 Busca primero el reino de Dios

51 Dios de gracia, Dios de gloria

52 Hermanos cantad

53 Seguidme a mí, dice el Señor

Culto Cristiano:

161 Dejo el mundo

167 Nada puede ya faltarme

193 De boca y corazón

240 En Jesucristo se halla la paz

243 Jesús es mi tesoro

245 Lejos de mi Padre Dios

246 Mi fe descansa en ti

253 A los pies de Jesucristo

326 Por tus piedades mil

 

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2019-08-18 – Pentecostes 10

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El décimo domingo después de pentecostés

(Verde)

Tema del día: ¡Qué privilegio tenemos al poder traer nuestras oraciones a Dios! Aunque nuestro pecado nos hace enemigos de Dios, Cristo ganó por nosotros la justificación y reconciliación con Dios. Podemos pedir cualquier cosa de nuestro Padre celestial con la confianza de que nos escuchará y contestará nuestra oración para nuestro bien.

La Colecta: Oh Dios, protector de todos los que en ti confían, no hay ni fuerte ni santo sin ti: aumenta y multiplica tu misericordia para con nosotros, para que gobernados y guiados por ti, supremos lo temporal y alcancemos lo eterno; por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura: Génesis 18:20-32 Abraham pidió a Dios por los justos que moraban en Sodoma y Gomorra, mostrando la confianza que un creyente puede tener cuando pida a Dios en sus oraciones.

20Entonces Jehová le dijo: Por cuanto el clamor contra Sodoma y Gomorra se aumenta más y más, y el pecado de ellos se ha agravado en extremo, 21descenderé ahora, y veré si han consumado su obra según el clamor que ha venido hasta mí; y si no, lo sabré. 22Y se apartaron de allí los varones, y fueron hacia Sodoma; pero Abraham estaba aún delante de Jehová.

23Y se acercó Abraham y dijo: ¿Destruirás también al justo con el impío? 24Quizá haya cincuenta justos dentro de la ciudad: ¿destruirás también y no perdonarás al lugar por amor a los cincuenta justos que estén dentro de él? 25Lejos de ti el hacer tal, que hagas morir al justo con el impío, y que sea el justo tratado como el impío; nunca tal hagas. El Juez de toda la tierra, ¿no ha de hacer lo que es justo? 26Entonces respondió Jehová: Si hallare en Sodoma cincuenta justos dentro de la ciudad, perdonaré a todo este lugar por amor a ellos. 27Y Abraham replicó y dijo: He aquí ahora que he comenzado a hablar a mi Señor, aunque soy polvo y ceniza. 28Quizá faltarán de cincuenta justos cinco; ¿destruirás por aquellos cinco toda la ciudad? Y dijo: No la destruiré, si hallare allí cuarenta y cinco. 29Y volvió a hablarle, y dijo: Quizá se hallarán allí cuarenta. Y respondió: No lo haré por amor a los cuarenta. 30Y dijo: No se enoje ahora mi Señor, si hablare: quizá se hallarán allí treinta. Y respondió: No lo haré si hallare allí treinta. 31Y dijo: He aquí ahora que he emprendido el hablar a mi Señor: quizá se hallarán allí veinte. No la destruiré, respondió, por amor a los veinte. 32Y volvió a decir: No se enoje ahora mi Señor, si hablare solamente una vez: quizá se hallarán allí diez. No la destruiré, respondió, por amor a los diez.

El Salmo del Día: Salmo 6

Al músico principal; en Neginot, sobre Seminit. Salmo de David.

1Jehová, no me reprendas en tu enojo,

Ni me castigues con tu ira.

2Ten misericordia de mí, oh Jehová, porque estoy enfermo;

Sáname, oh Jehová, porque mis huesos se estremecen.

3Mi alma también está muy turbada;

Y tú, Jehová, ¿hasta cuándo?

4Vuélvete, oh Jehová, libra mi alma;

Sálvame por tu misericordia.

5Porque en la muerte no hay memoria de ti;

En el Seol, ¿quién te alabará?

6Me he consumido a fuerza de gemir;

Todas las noches inundo de llanto mi lecho,

Riego mi cama con mis lágrimas.

7Mis ojos están gastados de sufrir;

Se han envejecido a causa de todos mis angustiadores.

8Apartaos de mí, todos los hacedores de iniquidad;

Porque Jehová ha oído la voz de mi lloro.

9Jehová ha oído mi ruego;

Ha recibido Jehová mi oración.

10Se avergonzarán y se turbarán mucho todos mis enemigos;

Se volverán y serán avergonzados de repente.

La Segunda Lectura: Colosenses 2:6-15 Por medio de Cristo, el verdadero Dios hecho hombre, hemos sido librados de la condenación que se encuentra en la ley. El perdón y la vida son nuestros en Cristo nuestro Salvador.

6Por tanto, de la manera que habéis recibido al Señor Jesucristo, andad en él; 7arraigados y sobreedificados en él, y confirmados en la fe, así como habéis sido enseñados, abundando en acciones de gracias.

8Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo. 9Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, 10y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad. 11En él también fuisteis circuncidados con circuncisión no hecha a mano, al echar de vosotros el cuerpo pecaminoso carnal, en la circuncisión de Cristo; 12sepultados con él en el bautismo, en el cual fuisteis también resucitados con él, mediante la fe en el poder de Dios que le levantó de los muertos. 13Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados, 14anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz, 15y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz.

El Versículo: ¡Aleluya! ¡Aleluya! Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna. ¡Aleluya!

El Evangelio: Lucas 11:1-13 Cristo nos enseña a orar por medio del Padrenuestro. Podemos pedir a Dios nuestro Padre celestial en oración con la confianza que siempre nos contestará en amor.

1Aconteció que estaba Jesús orando en un lugar, y cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: Señor, enséñanos a orar, como también Juan enseñó a sus discípulos. 2Y les dijo: Cuando oréis, decid: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. 3El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy. 4Y perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todos los que nos deben. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal.

5Les dijo también: ¿Quién de vosotros que tenga un amigo, va a él a medianoche y le dice: Amigo, préstame tres panes, 6porque un amigo mío ha venido a mí de viaje, y no tengo qué ponerle delante; 7y aquél, respondiendo desde adentro, le dice: No me molestes; la puerta ya está cerrada, y mis niños están conmigo en cama; no puedo levantarme, y dártelos? 8Os digo, que aunque no se levante a dárselos por ser su amigo, sin embargo por su importunidad se levantará y le dará todo lo que necesite. 9Y yo os digo: Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. 10Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. 11¿Qué padre de vosotros, si su hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿o si pescado, en lugar de pescado, le dará una serpiente? 12¿O si le pide un huevo, le dará un escorpión? 13Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?

HERMANOS NO OLVIDEMOS PORQUE ES NECESARIA LA ORACIÓN

El catecismo de Lutero define la oración como un acto de adoración en el que le hablamos a Dios con el corazón, esta definición la podremos saber de memoria o tal vez podemos entender que es la oración, pero en realidad ¿entendemos la profundidad de la oración? Creo que lo que hace que no oremos con frecuencia y confianza es que no entendemos lo profundo que es la práctica de la oración para un cristiano, por este motivo solo nos limitamos a orar cuando sea necesario, es decir, en los alimentos, cuando estamos en la iglesia o cuando tenemos una situación por definir. Pero en realidad cuando la Biblia nos enseña en 1 Tesalonicenses 5:17 orad sin cesar, nos está diciendo que dentro de nuestra vida de Santificación es muy importante la adoración continua a Dios en nuestras vidas y dentro de esta adoración continua la oración juega un papel importante en cada momento de nuestras vidas.

Los Discípulos fueron testigos de la ferviente y activa oración de nuestro Señor Jesucristo, entendemos y creemos que ÉL oró perfectamente como nuestro sustituto porque realmente el pecado de nuestra oración no es solamente que no la hacemos con frecuencia sino que no ponemos la confianza en que ella sea escuchada y respondida por Dios; cada vez que estamos estudiando un tema que tenga que ver con nuestra vida de santificación nos damos cuenta que realmente el infierno es el lugar que merecemos porque los frutos que damos no son los que Dios espera que demos, ya que por nuestra naturaleza pecaminosa le ponemos freno al Espíritu Santo y es por esto que no solamente merecemos ser condenados al infierno eterno sino que también no merecemos que nuestra oración sea escuchada.

En este sermón no nos vamos a centrar a estudiar el contenido del Padre nuestro que nuestro Señor Jesucristo enseñó a sus apóstoles y a nosotros, la cual es una oración necesaria porque encontramos en ella el acción de gracias y las peticiones que necesitamos cada día y es por esto que como cristianos es necesario hacer esta oración cada día, enseñarla a nuestros hijos y sobre todo el significado de cada una de las palabras que hay en ella como lo enseña el catecismo menor escrito por Martín Lutero. En este sermón vamos a centrarnos en la segunda parte del texto donde Jesús nos enseña del poder que tiene la oración, que en verdad ella mueve cosas y circunstancias específicas como lo vemos en esta parábola 5Les dijo también: ¿Quién de vosotros que tenga un amigo, va a él a medianoche y le dice: Amigo, préstame tres panes, 6porque un amigo mío ha venido a mí de viaje, y no tengo qué ponerle delante; 7y aquél, respondiendo desde adentro, le dice: No me molestes; la puerta ya está cerrada, y mis niños están conmigo en cama; no puedo levantarme, y dártelos? 8Os digo, que aunque no se levante a dárselos por ser su amigo, sin embargo por su importunidad se levantará y le dará todo lo que necesite. La clave para entender esta parábola es la parte final del versículo 8, la importunidad hizo que el amigo se levantara para darle lo que necesitaba, esta importunidad llevada con la perseverancia hizo que se movieran cosas y circunstancias, veamos que fue un sentimiento negativo el que animó que fuera concedido el favor de tener los tres panes para servirle a su amigo que viene de visita en una hora no esperada y ahora Jesús compara esta parábola de ese amigo que atendió al que tocó su puerta con la manera en la cual Dios nos atiende a nosotros sus hijos por los méritos de Cristo; es siempre necesario entender y creer que nuestra oración Dios no la escucha porque sea larga o corta, porque estemos de pie o de rodillas, Él escucha toda nuestra oración únicamente por los méritos de Cristo quien como dice la Biblia en 1 Timoteo 2:5 Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre, el cual se dio a sí mismo en rescate por todos, de lo cual se dio testimonio a su debido tiempo. Jesús es nuestro único mediador porque llevó una vida perfecta y como lo leemos en estos versículos se dio a si mismo en rescate por todos sufriendo y muriendo en la cruz para que nosotros tengamos una buena relación con Dios y miremos en el campo de la oración ese cambio que tuvimos porque nosotros éramos parte del grupo que habla Proverbios 28:9 El que aparta su oído para no oír la ley, Su oración también es abominable. Cuando vivíamos sin ser revestíos por la obra de Cristo Dios no escuchaba nuestra oración, al igual que pasa con muchos hoy en día que creen que Dios les concede muchos milagros por el hecho de cambiar el mediador como María, santos, imágenes entre otras cosas, pero lo que enseña el texto de Proverbios es que Dios permite que su oración sea atendida y respondida por el mismo abominable que es Satanás y todo esto es un juicio por su incredulidad.

Pero cada uno de nosotros podemos hoy dar gracias a Dios porque es por los méritos de Cristo que escucha nuestra oración y nos llama y anima 9Y yo os digo: Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. 10Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. 11¿Qué padre de vosotros, si su hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿o si pescado, en lugar de pescado, le dará una serpiente? 12¿O si le pide un huevo, le dará un escorpión? 13Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?

Después de enseñarles el Padrenuestro, Jesús les cuenta una parábola acerca de una persona que va a medianoche a pedirle a su amigo tres panes para alimentar a un huésped inesperado. El amigo al principio rechaza la petición de ayuda porque toda la familia ya está en cama y las puertas están cerradas, pero la persistencia prueba que es un motivo mayor que la amistad, porque finalmente consigue lo que había pedido. El propósito que tuvo Jesús al contar esta parábola fue enseñar que la persistencia en la oración consigue resultados. Si un amigo humano se conmueve y responde ante la petición constante, mucho más se conmoverá nuestro Padre celestial y responderá cuando vayamos a él una y otra vez con nuestras necesidades. Nuestra petición, nuestra búsqueda y el llamado a la puerta no serán en vano. Lo que el Padre celestial nos otorga en respuesta a la oración persistente será bueno para nosotros. Usando otra vez una comparación, Jesús hace notar que un padre terrenal no le dará a su hijo lo que le hace daño. Mucho más debemos confiar en que nuestro Padre celestial nos dará buenos dones, entre los cuales es el Espíritu Santo. En respuesta a las oraciones, nuestro Padre nos dará siempre lo que es mejor para nosotros.

Y así actúa nuestro Padre con nosotros por su misericordia, y les traigo un ejemplo de un personaje Bíblico que ahora está en el cielo porque tenía la misma fe que tenemos nosotros, el profeta Isaías y el libro de Reyes habla de este Rey, Ezequías, fue un rey creyente que nos enseña porque nuestra prioridad es pedir el Espíritu Santo en nuestras vidas, cuando nuestra prioridad es pedir los dones espirituales que nos da Dios por medio de la tercera persona de la Trinidad entonces vemos como entendemos que la oración no es para cambiar los planes de Dios sino descansar en su soberana voluntad. Eso le creía muy bien Ezequías en el momento de ser sitiado junto con su pueblo por los enemigos Asirios y como Senaquerib rey de Asiria había blasfemado en contra de Dios como lo vemos en Isaías 36:15-18 15Ni os haga Ezequías confiar en Jehová, diciendo: Ciertamente Jehová nos librará; no será entregada esta ciudad en manos del rey de Asiria. 16No escuchéis a Ezequías, porque así dice el rey de Asiria: Haced conmigo paz, y salid a mí; y coma cada uno de su viña, y cada uno de su higuera, y beba cada cual las aguas de su pozo, 17hasta que yo venga y os lleve a una tierra como la vuestra, tierra de grano y de vino, tierra de pan y de viñas. 18Mirad que no os engañe Ezequías diciendo: Jehová nos librará. ¿Acaso libraron los dioses de las naciones cada uno su tierra de la mano del rey de Asiria? Vemos que en este momento hostil el Espíritu Santo puso en el corazón de Ezequías hacer esto Aconteció, pues, que cuando el rey Ezequías oyó esto, rasgó sus vestidos, y cubierto de cilicio vino a la casa de Jehová. Isaías 37:1. Ahora mira este ejemplo y cuando en verdad estamos concentrados en pedir bendiciones espirituales siempre en medio de cada una de nuestras dificultades llevamos nuestra oración a Dios, este es un motivo por el cual venimos a congregarnos y adorar a Dios porque traemos todas nuestras cargas a Él, esa oración que hacemos diariamente persistentemente pidiendo ayuda y solución a ella la traemos en medio de nuestro culto; pero la respuesta de los Asirios en cuanto vieron que Ezequías pedía a Dios y confió en su profeta Isaías aumento la hostilidad de sus mensajes de destrucción y en esta segunda oportunidad vemos como la reacción de Ezequías fue la siguiente 14Y tomó Ezequías las cartas de mano de los embajadores, y las leyó; y subió a la casa de Jehová, y las extendió delante de Jehová. 15Entonces Ezequías oró a Jehová, diciendo: 16Jehová de los ejércitos, Dios de Israel, que moras entre los querubines, sólo tú eres Dios de todos los reinos de la tierra; tú hiciste los cielos y la tierra. 17Inclina, oh Jehová, tu oído, y oye; abre, oh Jehová, tus ojos, y mira; y oye todas las palabras de Senaquerib, que ha enviado a blasfemar al Dios viviente. 18Ciertamente, oh Jehová, los reyes de Asiria destruyeron todas las tierras y sus comarcas, 19y entregaron los dioses de ellos al fuego; porque no eran dioses, sino obra de manos de hombre, madera y piedra; por eso los destruyeron. 20Ahora pues, Jehová Dios nuestro, líbranos de su mano, para que todos los reinos de la tierra conozcan que sólo tú eres Jehová. Isaías 37:14–20. Mira este ejemplo de Ezequías, es la razón por la cual nuestro Señor Jesucristo nos enseñó hoy el motivo de tocar la puerta, de buscar, de llamar porque mientras nuestra prioridad en la oración sean pedir constantemente bendiciones espirituales las materiales se darán siempre como Dios disponga para nuestro bien. Ahora dispongámonos a estar de pie, cierra tus ojos y en silencio trae tu petición cualquiera que sea y preséntala a Jehová (Silencio) Jehová a inclinado su oído a nosotros y nos ha escuchado por los méritos de Cristo, Jehová Dios es el único que puede arreglar esta situación y tengamos la confianza que siempre nos escucha porque somos sus hijos amados y siempre hará lo que realmente necesitamos para cuidar nuestras almas y para proveernos de todo lo que necesitamos en este mundo. Amén

  Algunos himnos sugeridos:

Cantad al Señor:

44 Amigos de Cristo

52 Hermanos cantad

80 A las montañas mis ojos con fe

83 Con qué paternal cariño

107 El Señor es mi luz

109 Padre nuestro

Culto Cristiano:

202 Oí la voz del Salvador

240 En Jesucristo se halla la paz

245 Lejos de mi Padre Dios

246 Mi fe descansa en ti

251 ¡Oh que amigo nos es Cristo!

253 A los pies de Jesucristo

 

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2019-08-11 – Pentecostes 09

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El noveno domingo después de pentecostés

(Verde)

Tema del día: Visto que un gran número de rúbricas para este domingo incluyen lecturas que nos advierten contra la falsa doctrina y nos exhortan a mantenernos fiel en la doctrina pura, muchos llaman al noveno domingo después de pentecostés “el domingo de ortodoxia.” La clave para mantenerse fiel a la doctrina de Dios es sentarse constantemente a los pies de Jesús, escuchando con una fe sencilla lo que nos dice en su Palabra.

La Colecta: Te suplicamos, Señor, que nos concedas el espíritu de pensar y hacer siempre las cosas que sean justas, para que nosotros, que sin ti nada bueno podemos hacer, por tu gracia seamos hechos capaces de vivir según tu santa voluntad; por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura: Génesis 18:1-14 Abraham muestra respecto y hospitalidad a sus tres huéspedes celestiales y recibe una promesa increíble de ellos: que aunque tenía ya casi cien años, iba a tener un hijo. Sara duda de la promesa de Dios, pero Abraham la creía, porque nada es imposible para Dios (Romanos 4:18-20).

1Después le apareció Jehová en el encinar de Mamre, estando él sentado a la puerta de su tienda en el calor del día. 2Y alzó sus ojos y miró, y he aquí tres varones que estaban junto a él; y cuando los vio, salió corriendo de la puerta de su tienda a recibirlos, y se postró en tierra, 3y dijo: Señor, si ahora he hallado gracia en tus ojos, te ruego que no pases de tu siervo. 4Que se traiga ahora un poco de agua, y lavad vuestros pies; y recostaos debajo de un árbol, 5y traeré un bocado de pan, y sustentad vuestro corazón, y después pasaréis; pues por eso habéis pasado cerca de vuestro siervo. Y ellos dijeron: Haz así como has dicho. 6Entonces Abraham fue de prisa a la tienda a Sara, y le dijo: Toma pronto tres medidas de flor de harina, y amasa y haz panes cocidos debajo del rescoldo. 7Y corrió Abraham a las vacas, y tomó un becerro tierno y bueno, y lo dio al criado, y éste se dio prisa a prepararlo. 8Tomó también mantequilla y leche, y el becerro que había preparado, y lo puso delante de ellos; y él se estuvo con ellos debajo del árbol, y comieron.

9Y le dijeron: ¿Dónde está Sara tu mujer? Y él respondió: Aquí en la tienda. 10Entonces dijo: De cierto volveré a ti; y según el tiempo de la vida, he aquí que Sara tu mujer tendrá un hijo. Y Sara escuchaba a la puerta de la tienda, que estaba detrás de él. 11Y Abraham y Sara eran viejos, de edad avanzada; y a Sara le había cesado ya la costumbre de las mujeres. 12Se rió, pues, Sara entre sí, diciendo: ¿Después que he envejecido tendré deleite, siendo también mi señor ya viejo? 13Entonces Jehová dijo a Abraham: ¿Por qué se ha reído Sara diciendo: ¿Será cierto que he de dar a luz siendo ya vieja? 14¿Hay para Dios alguna cosa difícil? Al tiempo señalado volveré a ti, y según el tiempo de la vida, Sara tendrá un hijo.

El Salmo del Día: Salmo 119a

Alef

1Bienaventurados los perfectos de camino,

Los que andan en la ley de Jehová.

2Bienaventurados los que guardan sus testimonios,

Y con todo el corazón le buscan;

3Pues no hacen iniquidad

Los que andan en sus caminos.

4Tú encargaste

Que sean muy guardados tus mandamientos.

5¡Ojalá fuesen ordenados mis caminos

Para guardar tus estatutos!

6Entonces no sería yo avergonzado,

Cuando atendiese a todos tus mandamientos.

7Te alabaré con rectitud de corazón

Cuando aprendiere tus justos juicios.

8Tus estatutos guardaré;

No me dejes enteramente.

La Segunda Lectura: Colosenses 1:21-29 San Pablo escribe a los colosenses que para él fue un privilegio predicar a ellos y aun sufrir por ellos. Los anima a mantenerse fieles a “la esperanza del evangelio” que habían oído de él.

21Y a vosotros también, que erais en otro tiempo extraños y enemigos en vuestra mente, haciendo malas obras, ahora os ha reconciliado 22en su cuerpo de carne, por medio de la muerte, para presentaros santos y sin mancha e irreprensibles delante de él; 23si en verdad permanecéis fundados y firmes en la fe, y sin moveros de la esperanza del evangelio que habéis oído, el cual se predica en toda la creación que está debajo del cielo; del cual yo Pablo fui hecho ministro.

24Ahora me gozo en lo que padezco por vosotros, y cumplo en mi carne lo que falta de las aflicciones de Cristo por su cuerpo, que es la iglesia; 25de la cual fui hecho ministro, según la administración de Dios que me fue dada para con vosotros, para que anuncie cumplidamente la palabra de Dios, 26el misterio que había estado oculto desde los siglos y edades, pero que ahora ha sido manifestado a sus santos, 27a quienes Dios quiso dar a conocer las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles; que es Cristo en vosotros, la esperanza de gloria, 28a quien anunciamos, amonestando a todo hombre, y enseñando a todo hombre en toda sabiduría, a fin de presentar perfecto en Cristo Jesús a todo hombre; 29para lo cual también trabajo, luchando según la potencia de él, la cual actúa poderosamente en mí.

El Versículo: ¡Aleluya! ¡Aleluya! Así será mi palabra que sale de mi boca, no volverá a mí vacía sin haber realizado lo que deseo, y logrado el propósito para el cual la envié. ¡Aleluya!

El Evangelio: Lucas 10:38-42 Aunque el servir comida a Jesucristo era algo bueno, María escogió la mejor cosa al sentarse a los pies de Jesucristo para escuchar su palabra. ¡Qué siempre mantengamos las prioridades correctas en nuestra vida!

38Aconteció que yendo de camino, entró en una aldea; y una mujer llamada Marta le recibió en su casa. 39Esta tenía una hermana que se llamaba María, la cual, sentándose a los pies de Jesús, oía su palabra. 40Pero Marta se preocupaba con muchos quehaceres, y acercándose, dijo: Señor, ¿no te da cuidado que mi hermana me deje servir sola? Dile, pues, que me ayude. 41Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas. 42Pero sólo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada.

HERMANOS PERSISTAMOS EN LA SANA DOCTRINA QUE NOS LLEVA A LA ETERNIDAD.

Hace unos años atrás uno de nuestros hermanos en la fe tenia una conversación con un amigo político y en medio de su conversación llego un obispo de la iglesia de Roma, después de compartir unas palabras al despedirse este obispo dijo esta frase: la iglesia Luterana es la única que enseña verdaderamente la Biblia, sus palabras fueron tan rápidas y concisas como su salida de ese lugar, pero fueron palabras que dejo sorprendido no solamente al hermano que fue testigo de esto sino a cada uno de nosotros cuando escuchamos de la expresión dicha por este alto jerarca. También podemos ver como por la fecha de la reforma muchas iglesias cristianas tienen celebraciones recordando lo que Lutero hizo en la época de la Reforma pero dejan a un lado la verdad de la Palabra por seguir su tradición de la predicación de la misma, interpretando la Biblia a su propio interés. Hoy no solamente llamamos este domingo de la ortodoxia sino que es un día para que nos preguntemos que tan importante es para cada uno de nosotros escuchar y cuidar la doctrina Bíblica, que tan importante es prestar cuidado a todas las personas que enseñan la biblia, aún dentro de nuestra misma iglesia o sínodo, siempre necesitamos tener cuidado de las enseñanzas que recibimos y que damos a los demás.

En el tiempo que llevo como Luterano confesional no he conocido el primer caso de alguien que se halla ido de la iglesia porque se halla enseñado persistentemente una falsa doctrina, todas las personas que se han ido de nuestro compañerismo ha sido por su impenitencia, un pecado que no quieren confesar o arrepentirse o porque han tenido un problema con algún hermano en la fe y prefieren mejor alejarse de la iglesia que arreglar su problema. Tampoco he escuchado que alguno de nuestros pastores, misioneros, maestros o líderes tengan problemas con la doctrina, pero lo que si es evidente que muchos de los que se han apartado de este fuego del compañerismo que disfrutamos ahora están predicando persistentemente la falsa doctrina y es por este motivo que nosotros necesitamos saber a quien escuchar y porque escucharlo.

Este capitulo 10 del evangelio de Lucas es muy especial porque muestra el deseo del corazón del mismo Dios, que todo el mundo conozca y crea en el mensaje que es predicado; es muy claro lo que Dios expresa en este versículo de Lucas 10:16 El que a vosotros oye, a mí me oye; y el que a vosotros desecha, a mí me desecha; y el que me desecha a mí, desecha al que me envió. Es por este motivo que escogió y envió a los 70 hombres por todas las regiones de Galilea, Jesús quería que conocieran de la doctrina bíblica y es por este motivo la preocupación de Jesús para que hallan más obreros fieles Y les decía: La mies a la verdad es mucha, mas los obreros pocos; por tanto, rogad al Señor de la mies que envíe obreros a su mies. Lucas 10:2. Todo esto esta relacionado con el tesoro que nuestro Dios nos ha dado a nosotros, su PALABRA, su DOCTRINA clara y fiel. Pero también Jesús nos dice que hay personas que desecha no solamente a los obreros de Dios al anunciar la palabra sino que realmente están desechando el mensaje de la Palabra de Dios y por este motivo serán condenados al infierno eterno; el orgullo pecaminoso juega un papel importante porque es usado por el diablo para que el hombre no pueda conocer y creer en la doctrina bíblica que se nos ha dado. Es por este motivo que este capitulo 10 de Lucas termina con una historia Bíblica que da la aplicación de un ejemplo de quién le da la prioridad a escuchar la Palabra de Dios y quién no tiene como prioridad escucharla. Por el contexto bíblico sabemos que Jesús estaba en Betania, esto lo sabemos por los personajes que hacen parte de esta historia, Marta y María, aunque podemos apreciar que estas mujeres dieron un fruto de la fe producido por el Espíritu Santo en el cristiano, el ser hospedador, también podemos apreciar que estas dos mujeres tenían prioridades diferentes en este momento de la visita de nuestro Señor Jesucristo junto con sus apóstoles. En esta historia Bíblica Marta representa muy bien aquellas personas que no están interesadas en escuchar la Palabra de Dios porque creen que hay cosas siempre más importantes que hacer, aquí es donde toma la ventaja las excusas que sabemos usar para esquivar a las cosas más importantes,40Pero Marta se preocupaba con muchos quehaceres, y acercándose, dijo: Señor, ¿no te da cuidado que mi hermana me deje servir sola? Dile, pues, que me ayude. Y nosotros nos unimos a esta sinfonía de excusas para no escuchar, atender o predicar la Palabra de Dios: «mi trabajo no me da el tiempo para dedicar a la Palabra de Dios»; «Mis estudios me mantienen muy ocupado para sacar minutos de estudio de las Escrituras»; «lastimosamente yo no soy bueno para leer, es por esto que no leo la Biblia»; «tengo más prioridad en buscar el bienestar material en este momento que tener bienestar espiritual»; «No asisto a un curso bíblico o a un sermón porque no me cae bien el predicador o algunos hermanos de la iglesia»; «La Biblia es solo para personas mediocres que les gusta ser oprimidos» y el listado de excusas pueden seguir, pero realmente al ver la actitud de Marta no podemos nosotros pasarla por alto porque muestra nuestro propio pecado en contra del tercer mandamiento, no hemos sido fieles al escuchar, aprender, defender y enseñar la Palabra de Dios porque el amor al mundo nos desvía de la verdad de lo más necesario para nosotros. El Diablo es el más interesado que la doctrina no sea predicada y es por esto que vemos que esta ganando cada vez a más cristianos desanimándolos con sus propias luchas espirituales, cambiándoles la prioridad en sus vidas y finalmente permitiendo que se escuche lo que es más conveniente escuchar para la persona porque el hombre por naturaleza quiere solo tener bienestar en este mundo olvidando la eternidad, es más fácil dedicar el tiempo a las cosas que vemos el fruto que aquellas que son espirituales y las cuales no vemos y finalmente al no dedicar tiempo al estudio de la Doctrina no sabremos diferenciar la doctrina falsa de la verdadera cayendo en un enfriamiento espiritual y decimos: «El cielo no lo vemos, el infierno tampoco» pero esta expresión hace que las puertas del infierno halen cada vez más a las personas porque no les importa dedicar el tiempo a lo más importante que es la meditación de la Palabra de Dios y esto nos debe llamar la atención a cada uno de nosotros porque también podemos caer en el engaño de las excusas y ya estando en el infierno nadie nos puede ayudar a salir de allí.

Pero damos gracias a nuestro Dios que nos mantiene vivos espiritualmente y que usa su Palabra para mostrarnos nuestro pecado y prevenirnos de no apartarnos de Él, nunca podemos confiarnos que la salvación no se puede perder porque este es el engaño que el enemigo a dado a muchos cristianos y es por esto que llega la frialdad para cuidar la fe, es por este motivo que muchos pierden el primer amor en cuanto alimentarse espiritualmente con la Palabra de Dios pero todo este pecado que hemos cometido en contra del tercer mandamiento ha sido perdonado por la obra de Cristo, el Padre en los cielos nos ha dado este perdón por medio de nuestro mediador Cristo quien en este evangelio muestra que su prioridad era enseñar la Palabra de Dios y personas como María se beneficiaron de este momento 41Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas. 42Pero sólo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada. Lucas 10.41–42. Nuestro Salvador mostró en este versículo que su interés de visitar a este hogar no era para alimentarse, al contrario Él llego a este hogar para alimentarlo espiritualmente y es por esto que justificó a María porque ella estaba apreciando la visita de Jesús, la cual hizo para enseñar la Palabra de Dios perfectamente , es importante detectar que la sana doctrina nos presenta a Cristo como nuestro salvador al llevar una vida perfecta y también ella nos enseña que Jesús vino a salvarnos de nuestro pecado y en especial en contra del tercer mandamiento y lo recordamos cada vez que participamos en la cena del Señor De igual manera, después que hubo cenado, tomó la copa, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama. Lucas 22:20. Si no fuera por el estudio de la Palabra de Dios sería imposible que pudiéramos creer en la obra de Cristo Jesús. ya que sólo en la Biblia podemos encontrar el sacrificio eterno que nuestro Dios hizo por toda la humanidad y es por este amor que hemos recibido y alimentado por la obra del Espíritu Santo donde cada día de nuestras vidas vamos apreciar lo que nos enseña la sana doctrina que es muy clara al decirnos cual es nuestro estado actual y vamos a usar la lectura de Colosenses capitulo 1 que leímos hoy para comprobar lo importante de continuar y persistir en la sana doctrina porque ella nos enseña que nuestra conversión fue hecha por la misericordia de Dios en Cristo Jesús 21Y a vosotros también, que erais en otro tiempo extraños y enemigos en vuestra mente, haciendo malas obras, ahora os ha reconciliado 22en su cuerpo de carne, por medio de la muerte, para presentaros santos y sin mancha e irreprensibles delante de él; La obra de Cristo nos ha reconciliado con Dios, por este motivo la sana doctrina no da la Gloria al hombre por ningún motivo por las malas obras que están impregnadas en nuestra naturaleza pecaminosa, la sana Doctrina da toda la Gloria a Dios por nuestra Salvación por eso Dios nos ve a través del sacrificio de Cristo santos y sin pecado; la Sana Doctrina solo apunta a Cristo quien verdaderamente vino a este mundo para Salvarnos y cambiar nuestro estado de culpables a inocentes.

La sana doctrina enseña que todo cristiano sufre, padece en este mundo; San Pablo lo afirma al decir 24Ahora me gozo en lo que padezco por vosotros, y cumplo en mi carne lo que falta de las aflicciones de Cristo por su cuerpo, que es la iglesia; la falsa doctrina persiste en anunciar que el hombre que es creyente ya no sufrirá nada en este mundo porque no tendrá aflicciones, en cambio la sana doctrina enseña que es necesario las aflicciones que se sufre por Cristo; nos gozamos en la aflicción por la esperanza del cielo que es nuestra imagen placentera porque nos ofrece esperanza a los creyentes que estamos cansados y fatigados, de las luchas de esta vida. El apóstol Pablo sabía lo que era sentirse fatigado. Muchos ministros llamados y laicos en la iglesia, también se sienten cansados, sirviendo a Dios bajo condiciones difíciles. En ocasiones pueden sentirse desanimados y deprimidos, no queridos, muy tensionados y sobrecargados. ¡Hay esperanza! Nosotros descansaremos por siempre en el cielo. Mientras más sufra, mientras más cansado y fatigado nos sintamos, la descripción del cielo se vuelve más atractiva y es eso lo que hace la Sana Doctrina, nos mantiene mirando arriba al cielo.

La sana doctrina también nos mantiene firmes en las cosas eternas, no en las cosas de este mundo como tener prosperidad material, vidas sin enfermedades o llegar a creer que nunca más seremos afligidos; la sana Doctrina nos lleva a cuidar la fe 23si en verdad permanecéis fundados y firmes en la fe, y sin moveros de la esperanza del evangelio que habéis oído, el cual se predica en toda la creación que está debajo del cielo, es lo que realmente hace la Doctrina Sana, nos mantiene unidos en la fe salvífica, el evangelio es el encargado de mantenernos animados en este mundo porque es donde vivimos el amor de Dios para con cada uno de nosotros; este evangelio es predicado porque es importante que todo hombre crea que la vida perfecta de Cristo y su sufrimiento lo hizo para darnos la seguridad del cielo y es este mismo evangelio que nos ha hecho a cada uno de nosotros ministros al igual que Pablo para que demos a conocer y revelar lo que Dios nos ha dado en su Palabra, que nos muestra nuestro pecado y el amor de Dios para con cada uno de nosotros en Cristo Jesús 25de la cual fui hecho ministro, según la administración de Dios que me fue dada para con vosotros, para que anuncie cumplidamente la palabra de Dios, 26el misterio que había estado oculto desde los siglos y edades, pero que ahora ha sido manifestado a sus santos, 27a quienes Dios quiso dar a conocer las riquezas de la gloria de este misterio entre los gentiles; que es Cristo en vosotros, la esperanza de gloria, 28a quien anunciamos, amonestando a todo hombre, y enseñando a todo hombre en toda sabiduría, a fin de presentar perfecto en Cristo Jesús a todo hombre; 29para lo cual también trabajo, luchando según la potencia de él, la cual actúa poderosamente en mí. Por este motivo cada uno de nosotros hoy vamos a pedirle al Espíritu Santo que nos mantenga realmente en estos caminos de la Sana Doctrina porque ella es la única que nos cuida en este valle de lágrimas y es por este motivo que lo más necesario que necesitamos hacer cada día es estar meditando en ella porque es ella que nos guía a la eternidad con Dios para vivir el descanso eterno como lo cantamos en este himno:

Hay un lugar do quiero estar

Muy cerca de mi Redentor;

Allí podré yo descansar

Al fiel amparo de su amor. (CC 241:1). Amén

Los Himnos

Algunos himnos sugeridos:

Cantad al Señor:

38 Tu Palabra es mi cántico

47 A nadie amaré como a Cristo

48 Busca primero el reino de Dios

49 Con el buen Jesús andemos

53 Seguidme a mí, dice el Señor

Culto Cristiano:

109 Sostennos firmes, ¡oh Señor!

110 ¡Luz brillante, dulce y pura!

111 ¡Oh Dios, tu Verbo santo!

112 Padre, tu Palabra

113 Preciosa herencia otorga Dios

115 Tu Palabra, ¡oh santo Dios!

116 Tu Palabra, ¡oh Padre santo!

128 Un solo fundamento

253 A los pies de Jesucristo

286 Después, Señor, de haber tenido aquí

301 La Palabra hoy sembrada

 

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2019-08-04 – Pentecostes 08

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El octavo domingo después de pentecostés

(Verde)

Tema del día: La ley de Dios es clara. Exige un amor perfecto para poder entrar en el cielo. Al ver la ley de Dios, nos damos cuenta de nuestro pecado y de nuestra necesidad de un salvador. Dios en su amor nos ha dado tal salvador en la persona de Jesucristo. Por lo tanto, nosotros ahora seguimos la ley de Dios no para ganar la vida eterna, sino para agradecer a Dios por la salvación que nos da.

La Colecta: Oh Dios, cuya providencia todo lo gobierna: Te suplicamos humildemente que apartes de nosotros las cosas que nos dañan, a fin de que nosotros, siendo capacitados en alma y cuerpo, llevemos a cabo tu santa voluntad; por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura: Deuteronomio 30:9-14 Cuando ya estaban al punto de entrar en la tierra prometida, Moisés animó al pueblo de Israel a obedecer a Dios, es decir, a guardar sus mandamientos que siempre estaban cercas de ellos.

9Y te hará Jehová tu Dios abundar en toda obra de tus manos, en el fruto de tu vientre, en el fruto de tu bestia, y en el fruto de tu tierra, para bien; porque Jehová volverá a gozarse sobre ti para bien, de la manera que se gozó sobre tus padres, 10cuando obedecieres a la voz de Jehová tu Dios, para guardar sus mandamientos y sus estatutos escritos en este libro de la ley; cuando te convirtieres a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma.

11Porque este mandamiento que yo te ordeno hoy no es demasiado difícil para ti, ni está lejos. 12No está en el cielo, para que digas: ¿Quién subirá por nosotros al cielo, y nos lo traerá y nos lo hará oír para que lo cumplamos? 13Ni está al otro lado del mar, para que digas: ¿Quién pasará por nosotros el mar, para que nos lo traiga y nos lo haga oír, a fin de que lo cumplamos? 14Porque muy cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón, para que la cumplas.

El Salmo del Día: Salmo 25

Salmo de David.

1A ti, oh Jehová, levantaré mi alma.

2Dios mío, en ti confío;

No sea yo avergonzado,

No se alegren de mí mis enemigos.

3Ciertamente ninguno de cuantos esperan en ti será confundido;

Serán avergonzados los que se rebelan sin causa.

4Muéstrame, oh Jehová, tus caminos;

Enséñame tus sendas.

5Encamíname en tu verdad, y enséñame,

Porque tú eres el Dios de mi salvación;

En ti he esperado todo el día.

6Acuérdate, oh Jehová, de tus piedades y de tus misericordias,

Que son perpetuas.

7De los pecados de mi juventud, y de mis rebeliones, no te acuerdes;

Conforme a tu misericordia acuérdate de mí,

Por tu bondad, oh Jehová.

8Bueno y recto es Jehová;

Por tanto, él enseñará a los pecadores el camino.

9Encaminará a los humildes por el juicio,

Y enseñará a los mansos su carrera.

10Todas las sendas de Jehová son misericordia y verdad,

Para los que guardan su pacto y sus testimonios.

11Por amor de tu nombre, oh Jehová,

Perdonarás también mi pecado, que es grande.

12¿Quién es el hombre que teme a Jehová?

El le enseñará el camino que ha de escoger.

13 Gozará él de bienestar,

Y su descendencia heredará la tierra.

14 La comunión íntima de Jehová es con los que le temen,

Y a ellos hará conocer su pacto.

15 Mis ojos están siempre hacia Jehová,

Porque él sacará mis pies de la red.

16 Mírame, y ten misericordia de mí,

Porque estoy solo y afligido.

17 Las angustias de mi corazón se han aumentado;

Sácame de mis congojas.

18 Mira mi aflicción y mi trabajo,

Y perdona todos mis pecados.

19 Mira mis enemigos, cómo se han multiplicado,

Y con odio violento me aborrecen.

20 Guarda mi alma, y líbrame;

No sea yo avergonzado, porque en ti confié.

21 Integridad y rectitud me guarden,

Porque en ti he esperado.

22 Redime, oh Dios, a Israel

De todas sus angustias.

La Segunda Lectura: Colosenses 1:1-14 San Pablo dio gracias a Dios por la fe de los colosenses y por los frutos que producían según esa fe.

1Pablo, apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, y el hermano Timoteo, 2a los santos y fieles hermanos en Cristo que están en Colosas: Gracia y paz sean a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.

3Siempre orando por vosotros, damos gracias a Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, 4habiendo oído de vuestra fe en Cristo Jesús, y del amor que tenéis a todos los santos, 5a causa de la esperanza que os está guardada en los cielos, de la cual ya habéis oído por la palabra verdadera del evangelio, 6que ha llegado hasta vosotros, así como a todo el mundo, y lleva fruto y crece también en vosotros, desde el día que oísteis y conocisteis la gracia de Dios en verdad, 7como lo habéis aprendido de Epafras, nuestro consiervo amado, que es un fiel ministro de Cristo para vosotros, 8quien también nos ha declarado vuestro amor en el Espíritu.

9Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual, 10para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra, y creciendo en el conocimiento de Dios; 11fortalecidos con todo poder, conforme a la potencia de su gloria, para toda paciencia y longanimidad; 12con gozo dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz; 13el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo, 14en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados.

El Versículo: ¡Aleluya! ¡Aleluya! Pues, la Palabra está muy cerca de ti, en tu boca y en tu corazón, para que la guardes. ¡Aleluya!

El Evangelio: Lucas 10:25-37 Al maestro de la ley que quería escapar las exigencias de la ley de Dios, Cristo le contó la parábola del buen samaritano. La segunda tabla de la ley habla de nuestro amor hacia nuestro prójimo. Y, ¿quién es nuestro prójimo? Según Cristo, todos son nuestros prójimos, incluso nuestros enemigos.

25Y he aquí un intérprete de la ley se levantó y dijo, para probarle: Maestro, ¿haciendo qué cosa heredaré la vida eterna? 26Él le dijo: ¿Qué está escrito en la ley? ¿Cómo lees? 27Aquél, respondiendo, dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo. 28Y le dijo: Bien has respondido; haz esto, y vivirás.

29Pero él, queriendo justificarse a sí mismo, dijo a Jesús: ¿Y quién es mi prójimo? 30Respondiendo Jesús, dijo: Un hombre descendía de Jerusalén a Jericó, y cayó en manos de ladrones, los cuales le despojaron; e hiriéndole, se fueron, dejándole medio muerto. 31Aconteció que descendió un sacerdote por aquel camino, y viéndole, pasó de largo. 32Asimismo un levita, llegando cerca de aquel lugar, y viéndole, pasó de largo. 33Pero un samaritano, que iba de camino, vino cerca de él, y viéndole, fue movido a misericordia; 34y acercándose, vendó sus heridas, echándoles aceite y vino; y poniéndole en su cabalgadura, lo llevó al mesón, y cuidó de él. 35Otro día al partir, sacó dos denarios, y los dio al mesonero, y le dijo: Cuídamele; y todo lo que gastes de más, yo te lo pagaré cuando regrese. 36¿Quién, pues, de estos tres te parece que fue el prójimo del que cayó en manos de los ladrones? 37Él dijo: El que usó de misericordia con él. Entonces Jesús le dijo: Ve, y haz tú lo mismo.

EL ESPIRITU SANTO NOS ENSEÑA A ENTENDER LAS BUENAS OBRAS

La relación que existe entre las buenas obras y la salvación ha traído a la iglesia cristiana muchos problemas, aunque esta situación no pertenece solo a estos tiempos si podemos entender que no tener en claro esta distinción ha llevado a muchos al infierno. Muchos teólogos antiguos y modernos han tenido esta enseñanza como una piedra en el zapato porque aunque es correcto decir que las buenas obras son necesarias, es también completamente incorrecto decir que son necesarias para la Salvación. Pero las respuestas a este punto a dado origen no solamente a la falsa doctrina sino al crecimiento de nuevas iglesias donde sus fundadores han querido hacer notar de un modo a otro que tienen una nueva iglesia porque necesitan demostrar que son mejores que otros o mejores que su antigua iglesia en cuestión de las obras.

Cuando hablamos de las obras necesitamos andar con cuidado por una línea delgada porque nos puede llevar al fariseísmo, nuestro Señor Jesucristo presto mucha importancia a este tema porque no quería, ni quiere que los cristianos busquen hacer tantas obras con el propósito de salvarse y es donde se llega a practicar de la doctrina de los fariseos como lo enseña Mateo 23:1-8 1Entonces habló Jesús a la gente y a sus discípulos, diciendo: 2En la cátedra de Moisés se sientan los escribas y los fariseos. 3Así que, todo lo que os digan que guardéis, guardadlo y hacedlo; mas no hagáis conforme a sus obras, porque dicen, y no hacen. 4Porque atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres; pero ellos ni con un dedo quieren moverlas. 5Antes, hacen todas sus obras para ser vistos por los hombres. Pues ensanchan sus filacterias, y extienden los flecos de sus mantos; 6y aman los primeros asientos en las cenas, y las primeras sillas en las sinagogas, 7y las salutaciones en las plazas, y que los hombres los llamen: Rabí, Rabí.

Este tema nos lleva a que tengamos cuidado con algunas actitudes nuestras que nos puede llevar a ser fariseos, necesitamos tener cuidado de no caer en la crítica constante de la vida de los demás, por esto Jesús nos dice en Mateo 7:1 No juzguéis, para que no seáis juzgados. Necesitamos tener cuidado en no creernos mejores que los demás porque la Biblia nos enseña en 1 Corintios 10:12 Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga. Hay que tener cuidado de no sentirnos más santos que otros porque la Escrituras afirma en Romanos 3: 10-12 10Como está escrito: No hay justo, ni aun uno; 11No hay quien entienda, No hay quien busque a Dios. 12 Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno. Y realmente si cualquiera de nosotros cree que su vida o pensamiento o sus obras son mejores que la de los demás el infierno eterno es el pago que merecemos por nuestras obras porque la Biblia es muy clara cuando habla de ellas por medio del profeta Isaías 64:6 Si bien todos nosotros somos como suciedad, y todas nuestras justicias como trapo de inmundicia; y caímos todos nosotros como la hoja, y nuestras maldades nos llevaron como viento.

Tener la arrogancia de ser mejores que otros por medio de las buenas obras como este interprete de la Ley que estaba conversando con nuestro Señor es de lo que nos cuida el Espíritu Santo a cada uno de nosotros, Él rompió la dureza de nuestro orgullo por medio de la predicación de la Ley diciéndonos que, tanto para este interprete como para nosotros es imposible que podamos ser salvos por nuestras propias obras buenas, esta pregunta ¿haciendo qué cosa heredaré la vida eterna? es un lazo espiritual puesto para nuestro propio cuello que nos lleva al suicidio espiritual, porque solamente tiene una sola respuesta la cual es dada por nuestro Señor en este evangelio para hoy haz esto, y vivirás. Y comparando esta respuesta con la Biblia nos damos cuenta que ni este interprete de la ley que creía que cumplía los mandamientos para ser agradable a Dios no podía ser salvo porque sus obras eran imperfectas, ya que Jesús con esta parábola le demostró que no cumplía lo que había afirmado con tanto entusiasmo 27Aquél, respondiendo, dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo. Este hombre quiso justificar su pecado al no aplicar en su vida estas palabras que dijo 29Pero él, queriendo justificarse a sí mismo, dijo a Jesús: ¿Y quién es mi prójimo? Porque creía y estaba convencido que sí amaba a Dios y al prójimo ya que solo se limitaba a practicar este amor con su circulo privado de personas que vivían y compartían con él y es por esto que Jesús le contó esta parábola para que entendiera que no cumplía lo que él decía que lo hacia 30Respondiendo Jesús, dijo: Un hombre descendía de Jerusalén a Jericó, y cayó en manos de ladrones, los cuales le despojaron; e hiriéndole, se fueron, dejándole medio muerto. 31Aconteció que descendió un sacerdote por aquel camino, y viéndole, pasó de largo. 32Asimismo un levita, llegando cerca de aquel lugar, y viéndole, pasó de largo. 33Pero un samaritano, que iba de camino, vino cerca de él, y viéndole, fue movido a misericordia; 34y acercándose, vendó sus heridas, echándoles aceite y vino; y poniéndole en su cabalgadura, lo llevó al mesón, y cuidó de él. 35Otro día al partir, sacó dos denarios, y los dio al mesonero, y le dijo: Cuídamele; y todo lo que gastes de más, yo te lo pagaré cuando regrese. 36¿Quién, pues, de estos tres te parece que fue el prójimo del que cayó en manos de los ladrones? 37Él dijo: El que usó de misericordia con él. Entonces Jesús le dijo: Ve, y haz tú lo mismo.

La clave para abrir el entendimiento para esta parábola está en la pregunta de este hombre ¿haciendo qué cosa heredaré la vida eterna? Y la parte final de la misma Jesús le dijo: Ve, y haz tú lo mismo. Jesús con esta parábola le enseñó no solamente a este maestro de la ley sino a los hombres de todos los tiempos que por nuestras propias obras no podemos salvarnos, no podemos cumplir ningún mandato de Dios para salvarnos por nuestros propios méritos, en este caso este hombre perdió su examen porque no amó al prójimo como a sí mismo y mucho menos a Dios y cada uno de nosotros no podemos excluirnos de esto porque es por este motivo que apreciamos y amamos la obra de Cristo porque en Él está la respuesta a esta situación ¿haciendo qué cosa heredaré la vida eterna? Encontramos la solución a esta pregunta en la vida perfecta de Jesús porque por amor a nosotros y aún por este intérprete de la ley Amó perfectamente a Dios y al prójimo y la Biblia nos presenta como Jesús no consideró a los samaritanos como sus enemigos, en este mismo evangelio Lucas nos cuenta esta historia 51Cuando se cumplió el tiempo en que él había de ser recibido arriba, afirmó su rostro para ir a Jerusalén. 52Y envió mensajeros delante de él, los cuales fueron y entraron en una aldea de los samaritanos para hacerle preparativos. 53Mas no le recibieron, porque su aspecto era como de ir a Jerusalén. 54Viendo esto sus discípulos Jacobo y Juan, dijeron: Señor, ¿quieres que mandemos que descienda fuego del cielo, como hizo Elías, y los consuma? 55Entonces volviéndose él, los reprendió, diciendo: Vosotros no sabéis de qué espíritu sois; 56porque el Hijo del Hombre no ha venido para perder las almas de los hombres, sino para salvarlas. Y se fueron a otra aldea. Lucas 9:51–56. Aquí vemos como Jesús amó al prójimo como así mismo ya que su prioridad era salvar las almas y también creemos que no solamente en la vida de Cristo está este perdón sino en su sufrimiento y muerte 32Llevaban también con él a otros dos, que eran malhechores, para ser muertos. 33Y cuando llegaron al lugar llamado de la Calavera, le crucificaron allí, y a los malhechores, uno a la derecha y otro a la izquierda. 34Y Jesús decía: Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen. Y repartieron entre sí sus vestidos, echando suertes. Lucas 23:32–34. La única manera de solucionar la Salvación de todo hombre es Cristo Jesús, por este motivo la respuesta a la pregunta esencial para este día ¿haciendo qué cosa heredaré la vida eterna? Respondemos no podemos hacer nada y creemos que Cristo hizo todo para darnos a nosotros la vida eterna, es por este motivo que nosotros creemos lo que la Biblia nos enseña en cuanto a las obras buenas de la siguiente manera:

  1. Con certeza y sin ninguna duda, a la fe verdadera le siguen las buenas obras como frutos de un árbol bueno (Si es que esta fe no es una fe muerta, sino viva)

  2. También creemos, enseñamos y confesamos que las buenas obras no nos salvan, solo la obra hecha por Jesús porque el Hijo del Hombre no ha venido para perder las almas de los hombres, sino para salvarlas. Lucas 9:56

  1. Creemos, enseñamos y confesamos que el Espíritu Santo es el hacedor del nuevo hombre y es quién produce las buenas obras en cada uno de nosotros Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas. Efesios 2.10.

  1. Creemos, enseñamos y confesamos lo importante de todo cristiano leer y entender la carta de Santiago porque en ella encontramos la enseñanza y aplicación de las buenas obras hechas por el creyente, 17Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma. 18Pero alguno dirá: Tú tienes fe, y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras. Santiago 2:17–18.

  1. Creemos, confesamos y enseñamos que las buenas obras que hacemos no nos salvan pero si siendo creyentes y practicamos malas obras ellas si nos condenan 26Porque si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados, 27sino una horrenda expectación de juicio, y de hervor de fuego que ha de devorar a los adversarios. He 10:26–27.

  1. Finalmente creemos, confesamos y enseñamos que por medio de nuestras buenas obras glorificamos a nuestro Dios Trino y verdadero Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él. Colosenses 3:17. Amén

Algunos himnos sugeridos:

Cantad al Señor:

38 Tu Palabra es mi cántico

45 Fortalece a tu Iglesia

47 A nadie amaré como a Cristo

48 Busca primero el reino de Dios

51 Dios de gracia, Dios de gloria

53 Seguidme a mí, dice el Señor

55 Serviremos al Señor

Culto Cristiano:

110 ¡Luz brillante, dulce y pura!

112 Padre, tu Palabra

113 Preciosa herencia otorga Dios

114 Sabia, justa y toda pura

116 Tu Palabra, ¡oh Padre santo!

133 Amémonos, hermanos

170 Precepto es del Señor

255 Qué mi vida entera esté

257 Mirad y ved

 

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2019-07-28 – Pentecostes 07

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El séptimo domingo después de pentecostés

(Verde)

Tema del día: El reino de Dios se extiende por todo el mundo por medio de su poder y misericordia.

La Colecta: Concede, Señor, que el curso de este mundo sea gobernado por tu dirección de tal manera que tu iglesia se regocije en servirte en divina paz y tranquilidad; por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura: Isaías 66:10-14 Dios por medio de su Profeta Isaías nos pinta una ilustración bella de la paz y el gozo que disfruta su iglesia. El reinado de Dios en el corazón del creyente solamente se efectúa por medio de “la mano de Jehovah.”

10Alegraos con Jerusalén, y gozaos con ella, todos los que la amáis; llenaos con ella de gozo, todos los que os enlutáis por ella; 11para que maméis y os saciéis de los pechos de sus consolaciones; para que bebáis, y os deleitéis con el resplandor de su gloria.

12Porque así dice Jehová: He aquí que yo extiendo sobre ella paz como un río, y la gloria de las naciones como torrente que se desborda; y mamaréis, y en los brazos seréis traídos, y sobre las rodillas seréis mimados. 13Como aquel a quien consuela su madre, así os consolaré yo a vosotros, y en Jerusalén tomaréis consuelo. 14Y veréis, y se alegrará vuestro corazón, y vuestros huesos reverdecerán como la hierba; y la mano de Jehová para con sus siervos será conocida, y se enojará contra sus enemigos.

El Salmo del Día: Salmo 66

Al músico principal. Cántico. Salmo.

1 Aclamad a Dios con alegría, toda la tierra.

2 Cantad la gloria de su nombre; Poned gloria en su alabanza.

3 Decid a Dios: ¡Cuán asombrosas son tus obras!

Por la grandeza de tu poder se someterán a ti tus enemigos.

4 Toda la tierra te adorará, Y cantará a ti; Cantarán a tu nombre. Selah

5 Venid, y ved las obras de Dios,

Temible en hechos sobre los hijos de los hombres.

6 Volvió el mar en seco;

Por el río pasaron a pie;

Allí en él nos alegramos.

7 El señorea con su poder para siempre;

Sus ojos atalayan sobre las naciones;

Los rebeldes no serán enaltecidos. Selah

8 Bendecid, pueblos, a nuestro Dios,

Y haced oír la voz de su alabanza.

9 El es quien preservó la vida a nuestra alma,

Y no permitió que nuestros pies resbalasen.

10 Porque tú nos probaste, oh Dios;

Nos ensayaste como se afina la plata.

11 Nos metiste en la red;

Pusiste sobre nuestros lomos pesada carga.

12 Hiciste cabalgar hombres sobre nuestra cabeza;

Pasamos por el fuego y por el agua,

Y nos sacaste a abundancia.

13 Entraré en tu casa con holocaustos;

Te pagaré mis votos,

14 Que pronunciaron mis labios

Y habló mi boca, cuando estaba angustiado.

15 Holocaustos de animales engordados te ofreceré,

Con sahumerio de carneros;

Te ofreceré en sacrificio bueyes y machos cabríos. Selah

16 Venid, oíd todos los que teméis a Dios,

Y contaré lo que ha hecho a mi alma.

17 A él clamé con mi boca,

Y fue exaltado con mi lengua.

18 Si en mi corazón hubiese yo mirado a la iniquidad,

El Señor no me habría escuchado.

19 Mas ciertamente me escuchó Dios;

Atendió a la voz de mi súplica.

20 Bendito sea Dios,

Que no echó de sí mi oración, ni de mí su misericordia.

La Segunda Lectura: Gálatas 6:1-10,14-16 La fe que el Espíritu Santo pone en nuestros corazones se manifiesta en obras de amor. Pero no nos jactamos de esas obras, porque sabemos que no podemos ganar la salvación por medio de ellas ni somos nosotros realmente que las hacemos, sino Dios obrando por medio de nosotros.

1Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado. 2Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo. 3Porque el que se cree ser algo, no siendo nada, a sí mismo se engaña. 4Así que, cada uno someta a prueba su propia obra, y entonces tendrá motivo de gloriarse sólo respecto de sí mismo, y no en otro; 5porque cada uno llevará su propia carga.

6El que es enseñado en la palabra, haga partícipe de toda cosa buena al que lo instruye.

7No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. 8Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna. 9No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos. 10Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe.

14Pero lejos esté de mí gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por quien el mundo me es crucificado a mí, y yo al mundo. 15Porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale nada, ni la incircuncisión, sino una nueva creación. 16Y a todos los que anden conforme a esta regla, paz y misericordia sea a ellos, y al Israel de Dios.

El Versículo: ¡Aleluya! ¡Aleluya! En esto es glorificado mi Padre, en que den mucho fruto. ¡Aleluya!

El Evangelio: Lucas 10:1-12,16-20 Jesús envió a 70 (muchos manuscritos griegos dicen 72) de sus discípulos para predicar las buenas nuevas de salvación en su nombre. Cuando volvieron los discípulos, dieron testimonio al poder de Dios que obró por medio de su mensaje.

1Después de estas cosas, designó el Señor también a otros setenta, a quienes envió de dos en dos delante de él a toda ciudad y lugar adonde él había de ir. 2Y les decía: La mies a la verdad es mucha, mas los obreros pocos; por tanto, rogad al Señor de la mies que envíe obreros a su mies. 3Id; he aquí yo os envío como corderos en medio de lobos. 4No llevéis bolsa, ni alforja, ni calzado; y a nadie saludéis por el camino. 5En cualquier casa donde entréis, primeramente decid: Paz sea a esta casa. 6Y si hubiere allí algún hijo de paz, vuestra paz reposará sobre él; y si no, se volverá a vosotros. 7Y posad en aquella misma casa, comiendo y bebiendo lo que os den; porque el obrero es digno de su salario. No os paséis de casa en casa. 8En cualquier ciudad donde entréis, y os reciban, comed lo que os pongan delante; 9y sanad a los enfermos que en ella haya, y decidles: Se ha acercado a vosotros el reino de Dios. 10Mas en cualquier ciudad donde entréis, y no os reciban, saliendo por sus calles, decid: 11Aun el polvo de vuestra ciudad, que se ha pegado a nuestros pies, lo sacudimos contra vosotros. Pero esto sabed, que el reino de Dios se ha acercado a vosotros. 12Y os digo que en aquel día será más tolerable el castigo para Sodoma, que para aquella ciudad.

16El que a vosotros oye, a mí me oye; y el que a vosotros desecha, a mí me desecha; y el que me desecha a mí, desecha al que me envió. 17Volvieron los setenta con gozo, diciendo: Señor, aun los demonios se nos sujetan en tu nombre. 18Y les dijo: Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo. 19He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará. 20Pero no os regocijéis de que los espíritus se os sujetan, sino regocijaos de que vuestros nombres están escritos en los cielos.

EL ESPÍRITU SANTO NOS LLEVA HACER CRISTIANOS CONVENCIDOS

El emocionalismo no es malo por si mismo, todos nosotros tenemos emociones que nos hacen sentir alegres, tranquilos, satisfechos entre otros sentimientos, pero este se vuelve un problema cuando prometemos algo que vamos hacer y no lo cumplimos, esto sucede porque la promesa la hicimos más por emocionalismo que por convicción. El tema que tenemos para este día es muy claro, tiene que ver como se extiende el reino de Dios pero para este crecimiento Dios nos usa a nosotros los creyentes y el evangelista Lucas nos enseña en el día de hoy si en verdad nosotros seguimos a Jesús por emocionalismo o por convicción.

Las Escrituras usa unos ejemplos los cuales muestra como es nuestra actitud emocionalista pecaminosa en cuanto al seguir a Jesús y estos ejemplos los vemos en Lucas 9:57-62; el primero muestra a un hombre que parece muy genuino en decirle a Jesús que le seguiría adonde quieras que vaya, pero la respuesta de Jesús al ver que su emocionalismo le estaba guiando a hacer esta promesa le mostró que no iba a tener una recompensa material por seguirle 58Y le dijo Jesús: Las zorras tienen guaridas, y las aves de los cielos nidos; mas el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar la cabeza. El segundo hombre creyó que antes de seguir a Jesús necesitaba cumplir con una obligación familiar, enterrar a su padre, pero Jesús le responde

60Deja que los muertos entierren a sus muertos; y tú ve, y anuncia el reino de Dios. En otras palabras Jesús le esta diciendo que la predicación de la Palabra de Dios es la prioridad para un seguidor suyo. Y el tercer ejemplo donde Jesús le enseña a otro hombre a no tener la vista atrás ya que quería irse a despedir de sus familiares pero Jesús le exhortó que para extender el reino de Dios siempre hay que estar mirando hacia adelante 62Y Jesús le dijo: Ninguno que poniendo su mano en el arado mira hacia atrás, es apto para el reino de Dios. Si cada uno de nosotros usamos estos tres ejemplos como un espejo en nuestra vida de cristianos nos lleva a poner la mano en la herida y nos muestra nuestro pecado, no hemos sido fieles discípulos de Jesús al extender su reino porque nuestras prioridades muchas veces son movidas por la emoción y no por la convicción que viene de la fe y esto es un pecado en contra de los primeros tres mandamientos de la Ley de Dios ya que no hemos sido creyentes fieles al llamado de extender el Reino de Dios.

Esto nos lleva a pensar el motivo por el cual nosotros pertenecemos al Reino de Dios, en el mundo estamos acostumbrados a comprar membrecías, a ganarnos lugares o posiciones en organizaciones; pero en el reino de Dios es muy diferente porque cada uno de nosotros sin merecerlo pertenecemos a este Reino, es donde encontramos el verdadero significado de Efesios 2:8 Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. La membrecía de nosotros para este Reino es un regalo de Él, eso es lo que significa Gracia (regalo inmerecido); la mejor manera de entender esto es recordar como ha sido nuestra vida, nuestro paso de incrédulos a creyentes, camino al infierno íbamos cada uno de nosotros, merecidamente camino a la destrucción eterna la cual cada uno de nosotros habíamos cosechado con nuestra vida pecaminosa pero Dios nos dice hoy,

Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos. Romanos 5.6, con su muerte nos rescató de nuestra vana manera de vivir y nos hizo parte de su Reino por su eterna Gracia, pero también nos da su perdón con la vida de Cristo quien por Amor a cada uno de nosotros envió a estos discípulos 1Después de estas cosas, designó el Señor también a otros setenta, a quienes envió de dos en dos delante de él a toda ciudad y lugar adonde él había de ir. El deseo perfecto de Jesús lo llevo a cabo ganando almas para su Reino, este fue el propósito perfecto de Cristo enviarlos y no solamente lo hizo sino que también al decir 2 La mies a la verdad es mucha, mas los obreros pocos; por tanto, rogad al Señor de la mies que envíe obreros a su mies. Muestra la necesidad continua que tiene el Reino de Dios y esta necesidad la plantea junto con la oración la cual también mando que hicieran y que hagamos porque la voluntad del Padre es la Salvación de todos los hombres, pero también este versículo puede ser combinado con los ejemplos que vimos anteriormente cuando seguimos a Dios por emoción porque esta falta de obreros es debido al poco entendimiento que tiene el cristiano de la expansión del Reino de Dios.

Nunca es fácil llevar el mensaje de Salvación a otros, es una vida llena de peligros donde constantemente habrán enfrentamientos con los incrédulos o con aquellos que confían en su propia sabiduría 3Id; he aquí yo os envío como corderos en medio de lobos. La figura que muestra nuestro Señor Jesucristo en esta pequeña parábola es aterradora como un lobo siempre esta esperando el momento indicado para atacar al cordero y esto es lo que vivimos con aquellos que predican persistentemente falsa doctrina, ellos ponen toda su maquinaria para destruir nuestra fe, toda su fuerza la usa para avergonzarnos y finalmente Jesús quiere que confiemos sólo en Él y es por este motivo que no solamente les dio estas recomendaciones a estos setenta llamados sino a cada uno de nosotros también: 4No llevéis bolsa, ni alforja, ni calzado; y a nadie saludéis por el camino. 5En cualquier casa donde entréis, primeramente decid: Paz sea a esta casa. 6Y si hubiere allí algún hijo de paz, vuestra paz reposará sobre él; y si no, se volverá a vosotros. 7Y posad en aquella misma casa, comiendo y bebiendo lo que os den; porque el obrero es digno de su salario. No os paséis de casa en casa. 8En cualquier ciudad donde entréis, y os reciban, comed lo que os pongan delante; 9y sanad a los enfermos que en ella haya, y decidles: Se ha acercado a vosotros el reino de Dios. 10Mas en cualquier ciudad donde entréis, y no os reciban, saliendo por sus calles, decid: 11Aun el polvo de vuestra ciudad, que se ha pegado a nuestros pies, lo sacudimos contra vosotros. Pero esto sabed, que el reino de Dios se ha acercado a vosotros. 12Y os digo que en aquel día será más tolerable el castigo para Sodoma, que para aquella ciudad. Estos versículos vistos como un todo nos ilustra cual va hacer la actitud y el comportamiento de todo aquel que en ese tiempo y hoy en día es discípulo de Jesús por convicción y esta trabajando para la expansión del Reino de Dios: confiar que Dios es quien provee todas nuestras necesidades espirituales y materiales mientras estamos trabajando expandiendo su Reino, el no distraernos en cosas que no tienen importancia en nuestra misión, el saludo del mensaje que portamos de la Paz que Cristo ganó por toda la humanidad, la hospitalidad que vamos a recibir de aquellos que están escuchando la Palabra de Dios, el deseo de ayudar a los enfermos y la actitud con aquellos que rechazan el mensaje de la Paz sacudiendo las sandalias porque Dios no es solamente de Paz sino también de Justicia quien enviará al infierno a todo aquel que rechaza su mensaje y en esta oportunidad es bueno ver lo que estaba pasando en Galilea como era predicado el mensaje en esa región y al rechazar compara el castigo a recibir más duro que la destrucción de Sodoma.

Ser creyentes de convicción nos lleva a tener la Confianza en el poder de la Palabra de Dios, 16El que a vosotros oye, a mí me oye; y el que a vosotros desecha, a mí me desecha; y el que me desecha a mí, desecha al que me envió. Necesitamos reconocer que no es por nuestra elocuencia o nuestra pedagogía que las personas llegan a pertenecer al Reino de Dios, es únicamente por la obra del Espíritu Santo que usa la Palabra de Dios para tener creyentes y si tenemos esta consideración clara Dios bendecirá nuestro trabajo así como lo hizo con estos setenta hombres enviados 17Volvieron los setenta con gozo, diciendo: Señor, aun los demonios se nos sujetan en tu nombre. Nosotros no practicamos exorcismos pero si vemos como una persona cambia de ser esclava de Satanás a ser hija de Dios siendo parte de este Reino y Jesús para animarles también les compartió una visión que Él vio 18Y les dijo: Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo. Y esto es una referencia a la destrucción del enemigo en el fin del mundo en el cuál ya no existirá más Satanás. Él nos recuerda a todos que tenemos autoridad por la Palabra de Dios sobre los incrédulos aquí son representados 19He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará. Las serpientes y escorpiones representan a los incrédulos que finalmente nunca podrán vencer el Reino de Dios y también el énfasis que Jesús quiere que nosotros seamos sus discípulos lo plantea en el último versículo para el día de hoy 20Pero no os regocijéis de que los espíritus se os sujetan, sino regocijaos de que vuestros nombres están escritos en los cielos. El saber que nuestros nombres están escritos en el cielo nos motiva y anima a llevar el evangelio a otros, esta motivación es dirigida por el Amor el cual Dios ha puesto en nuestros corazones y nos guía no solamente para seguir perteneciendo a este Reino sino para que otros puedan ser traídos para que juntos como Cristianos Convencidos cantemos alabanzas eternas aquí en la tierra como en el cielo. Amén

Los Himnos:

Algunos himnos sugeridos:

Cantad al Señor:

38        Tu Palabra es mi cántico

54        Santo Espíritu llena mi vida

56        Alzad la cruz

58        En nuestros afanes

59        Levántate, despierta

61        Señor Jesús, atiende

74        Hoy canto el gran poder de Dios

Culto Cristiano:

113        Preciosa herencia otorga Dios

116        Tu Palabra, ¡oh Padre santo!

129        Castillo fuerte es nuestro Dios

254        ¡Firmes y adelante!

255        Qué mi vida entera esté

257        Mirad y ved

263        Escuchad, Jesús nos dice

264        Grato es contar la historia

301        La Palabra hoy sembrada

372        Contaremos a todas naciones

 

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2019-07-21 – DOMINGO DE LA MAYORDOMIA

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DOMINGO DE LA MAYORDOMIA

Tema del día:  En este tiempo de Pentecostés nuestro Dios en su infinita misericordia nos llama para ser mayordomos (administradores) de los regalos que nos da para nuestro bienestar en este mundo.

COLECTA: Dios Santo tú que nos das todos los dones que necesitamos para administrar tus regalos te pedimos que por medio del Espíritu Santo podamos dar gracias por sostener nuestra vida espiritual y material en este mundo siendo administradores fieles. Lo pedimos en el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Amén

LECTURA DEL ANTIGUO TESTAMENTO: GÉNESIS 39:4-6, en esta lectura Dios uso a nuestro hermano en la fe José para que fuera mayordomo de las casa de Potifar y fue bendecido por su fidelidad.

4Así halló José gracia en sus ojos, y le servía; y él le hizo mayordomo de su casa y entregó en su poder todo lo que tenía. 5Y aconteció que desde cuando le dio el encargo de su casa y de todo lo que tenía, Jehová bendijo la casa del egipcio a causa de José, y la bendición de Jehová estaba sobre todo lo que tenía, así en casa como en el campo. 6Y dejó todo lo que tenía en mano de José, y con él no se preocupaba de cosa alguna sino del pan que comía. Y era José de hermoso semblante y bella presencia.

Salmo del Día 112

Aleluya.

1 Bienaventurado el hombre que teme a Jehová,

Y en sus mandamientos se deleita en gran manera.

2 Su descendencia será poderosa en la tierra;

La generación de los rectos será bendita.

3 Bienes y riquezas hay en su casa,

Y su justicia permanece para siempre.

4 Resplandeció en las tinieblas luz a los rectos;

Es clemente, misericordioso y justo.

5 El hombre de bien tiene misericordia, y presta;

Gobierna sus asuntos con juicio,

6 Por lo cual no resbalará jamás;

En memoria eterna será el justo.

7 No tendrá temor de malas noticias;

Su corazón está firme, confiado en Jehová.

8 Asegurado está su corazón; no temerá,

Hasta que vea en sus enemigos su deseo.

9 Reparte, da a los pobres;

Su justicia permanece para siempre;

Su poder será exaltado en gloria.

10 Lo verá el impío y se irritará;

Crujirá los dientes, y se consumirá.

El deseo de los impíos perecerá.

Lectura del Nuevo Testamento: 1 Corintios 16:1-3 San Pablo escribió a los Corintios por inspiración divina la manera en la cual es necesario dar las ofrendas a Dios y esto motivado por el amor que Dios nos ha dado en Cristo Jesús

1En cuanto a la ofrenda para los santos, haced vosotros también de la manera que ordené en las iglesias de Galacia. 2Cada primer día de la semana cada uno de vosotros ponga aparte algo, según haya prosperado, guardándolo, para que cuando yo llegue no se recojan entonces ofrendas. 3Y cuando haya llegado, a quienes hubiereis designado por carta, a éstos enviaré para que lleven vuestro donativo a Jerusalén.

EL ESPÍRITU SANTO NOS ANIMA A LA MAYORDOMÍA

Para hablar del tema que hemos escogido para este domingo, donde celebramos el Domingo de Acción de Gracias para con Dios practicando la Mayordomía no quise usar un pasaje como centro de esta meditación sino más bien deseo que hablemos de esta doctrina como un tema general de las Escrituras, es muy importante que entendamos que cada palabra que usamos tiene un sentido especial, es decir, que su significado nos explica lo trascendente de la misma palabra. La manera en la cual Dios se comunica con nosotros los seres humanos cristianos son las palabras, una cosa es un idioma que es la manera en la cual suenan las palabras y otra cosa es el sentido y significado de las mismas, casi todas las palabras tienen unos términos que llamamos las raíces y es de estas de donde vienen los significados que conocemos. En el caso del tema para nuestra meditación en este día en el griego, la palabra mayordomía (oikonomia) es una palabra compuesta que significa «administración de una casa». El que administra la casa es llamado mayordomo (oikonomos «ley de la casa») o bien superintendente (epitropos). La idea tiene sus raíces en el establecimiento de la esclavitud. El amo nombraba a un esclavo para que administrara su casa, lo que podía incluir la enseñanza y disciplina de los miembros de la casa, en especial de otros esclavos y los niños. Un ejemplo clásico sería José en la casa de Potifar 4Así halló José gracia en sus ojos, y le servía; y él le hizo mayordomo de su casa y entregó en su poder todo lo que tenía. 5Y aconteció que desde cuando le dio el encargo de su casa y de todo lo que tenía, Jehová bendijo la casa del egipcio a causa de José, y la bendición de Jehová estaba sobre todo lo que tenía, así en casa como en el campo. 6Y dejó todo lo que tenía en mano de José, y con él no se preocupaba de cosa alguna sino del pan que comía. Y era José de hermoso semblante y bella presencia. Génesis. 39:4–6.

Ya que entendemos que significa este término Mayordomía vamos a aplicarlo a nuestra vida de Santificación, es decir en cómo vivimos; como cristianos creemos y entendemos que las obras que hacemos en nuestras vidas son producidas por el mismo Espíritu Santo como lo enseña Efesios 2:10 Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas. Al ser creados en Cristo para buenas obras entendemos que todo lo que hacemos es muy influenciado por el mismo Dios y especialmente en todo el contexto bíblico sabemos que el Espíritu Santo es el decorador de interiores, es decir, aquel que trabaja en nuestro corazón por medio de la Palabra y los Sacramentos para mantener al nuevo hombre en los caminos agradables del Señor; en el texto de Génesis nuestro hermano José pudo ejercer su mayordomía a cabalidad porque el Espíritu Santo fue quien le ánimo para ser un fiel servidor de Potifar; pero algo que no podemos perder de vista es que José no era una persona sobrenatural o de otro mundo, él era un hombre pecador al igual que cada uno de nosotros y tenía la misma fe que confesamos, el creía y esperaba la venida del Mesías porque tenía la confianza que la promesa que Dios les dio a sus primeros padres en el Edén después de pecar era una realidad para llevarle al cielo y en agradecimiento a Dios él le puso en primer lugar mostrando en quien creía siendo buen administrador de las cosas que no eran de él.

Y esto nos da la entrada a entender que todo lo que nosotros tenemos no es nuestro, son cosas que Dios nos ha dado para nuestro pasar en este mundo porque ÉL sabe que nosotros lo necesitamos, es por este motivo que nos enseñó en el Padre nuestro a pedir por el pan diario de cada día, porque con esta petición reconocemos que todo lo que tenemos en nuestras vidas es dado por ÉL en préstamo, porque las Escrituras son muy claras en cuanto a las cosas que tenemos en este mundo porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar. 1Timoteo 6:7. Esta es la manera que Dios nos muestra que no tenemos necesidad de sentirnos dueños de las cosas que tenemos porque ni siquiera las podemos producir ni tampoco usarlas por toda la eternidad. Pero nuestro egoísmo y avaricia que son pecados en contra del resumen de la ley de Dios como lo enseña nuestro Señor Jesucristo en Mateo 22:37-40 37Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. 38Este es el primero y grande mandamiento. 39Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. 40De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas. Cuando infringimos estos mandamientos de Dios somos llevados a creernos dueños de las cosas que son dadas por el mismo Dios y es por esto que estos dos ladrones, el egoísmo y la avaricia, ha llevado a asesinatos, robos, engaños y realmente nos muestra que al creernos dueños de las cosas que son dadas por Dios merecemos ser echados al infierno eterno.

Pero necesitamos reconocer que cuando venimos a este mundo no traemos cosas materiales pero si venimos siendo dueños de nuestro pecado, desde la concepción como lo enseña el salmista He aquí, en maldad he sido formado, Y en pecado me concibió mi madre. Salmo 51:5 y es la misma naturaleza del pecado que no nos deja entender que las cosas que tenemos en este mundo no son nuestras sino que son dadas por Dios para que las administremos, es lo primero que necesitamos dejar que Dios nos guie con este punto, no somos dueños de nada, somos administradores de las cosas que tenemos en este mundo, pero nuestro pecado nos lleva a consideramos dueños del tiempo no importándonos dedicarle el tiempo necesario a alimentar nuestras almas personal o conjuntamente con los hermanos en la fe; nuestro pecado nos hace dueños de los dones que Dios nos ha dado porque no permitimos que el Espíritu Santo nos use con nuestros dones ni tampoco dejamos que sean otros los que también puedan servir no solamente dentro de la iglesia sino en el mundo; nuestro pecado nos lleva a creernos dueños del dinero que recibimos olvidamos distribuirlo tal como Dios nos dice en las Escrituras a saber: las ofrendas, nuestra familia y ayudar al necesitado. El pecado que nos lleva a ser malos mayordomos necesita ser tratado por el mismo Dios, y esto lo hizo enviando a nuestro Señor Jesucristo al mundo, Él entendió perfectamente cuál fue su propósito de estar en este mundo y fue un administrador por excelencia, los evangelios muestran una cantidad de pasajes donde fue administrador perfecto del tiempo orando y enseñando la Palabra de Dios, fue un administrador perfecto usando todos sus dones para salvar al hombre perdido por el pecado y fue un administrador perfecto con el dinero porque lo usó para el bienestar de su reino pero el cumplimiento de su accionar como administrador lo hizo al dar su vida, no considero su vida como propiedad de Él mismo, fue su vida dada por el mismo Dios y la ofreció por cada uno de nosotros como lo enseña Juan 15:13 Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos.

Es este Amor de Cristo siendo mayordomo perfectamente por cada uno de nosotros que nos lleva a que dejemos que sea el Espíritu Santo quien produzca en nosotros agradecimiento y lo mostremos en muchas facetas de nuestra vida, pero en esta oportunidad centrándonos en la mayordomía, es decir de cómo ser administradores de todo lo que Dios nos ha dado. Para esto vamos a llamar nuestra Mayordomía DAC, ser Mayordomos DAC nos ofrece el secreto para que seamos Mayordomos fieles guiados por el Espíritu Santo, la D de DILIGENCIA, quiere decir que por la obra del Espíritu Santo somos DILIGENTES al poner en práctica lo que nos dice la Palabra de Dios, esto quiere decir que entendemos que no somos dueños de las cosas que tenemos en este mundo sino Administradores y esto lo hacemos cuando somos DILIGENTES al usar el tiempo suficiente al estudio de la Palabra de Dios y a la oración para que administremos bien nuestro tiempo, por esto Jesús usa la palabra Velad con relación de la administración del tiempo porque no sabemos el día de nuestra muerte o el día del juicio final 35Velad, pues, porque no sabéis cuándo vendrá el señor de la casa; si al anochecer, o a la medianoche, o al canto del gallo, o a la mañana; 36para que cuando venga de repente, no os halle durmiendo. 37Y lo que a vosotros digo, a todos lo digo: Velad. Marcos 13:35-37. La Palabra de Dios nos llama hacer DILIGENTES en usar nuestros dones, la Biblia manda a que todo cristiano tenga el servir a los demás como una bandera que lo identifica, cada uno de nosotros estamos capacitados por el Espíritu Santo para consolar, animar, fortalecer, aconsejar, cuidar al hermano que lo necesita porque el mismo Señor del Servicio nos manda en Juan 13:14 Pues si yo, el Señor y el Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavaros los pies los unos a los otros. Por último las Escrituras nos llama a que seamos DILIGENTES para usar el dinero que Dios nos da usándolo para las ofrendas a Dios, sostener nuestras familias y ayudar a quien necesite, Dios no quiere que seamos esclavos del dinero como lo enseña en la carta a Timoteo, 9Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición; 10porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores. 1 Timoteo 6:9-10. Aprendamos que el dinero no nos usa a nosotros, somos nosotros los que usamos el dinero y sí lo hacemos DILIGENTEMENTE como las Escrituras nos manda estamos no solamente siendo oidores de la Palabra de Dios sino también hacedores.

Dentro de la mayordomía DAC, nos falta hablar de la A de AMOR, este es el motor que nos da la verdadera motivación para ser administradores fieles como Dios quiere que seamos, San Juan nos dice: Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero. 1 Juan 4:19, estamos familiarizados con el Amor de Dios porque lo conocemos y vivimos en él dando gracias a Dios, el cual no nos dio lo que merecemos sino lo que necesitamos, este AMOR es quien nos lleva a ser DILIGENTES y también a hablar del último significado de la letra para completar la mayordomía DAC y es la letra C de CONSTANCIA, conocemos lo que significa este término que consiste en hacer lo mismo varias veces, y es lo que Dios quiere que nosotros seamos con nuestra mayordomía DAC que nos congreguemos y estudiemos las Escrituras, oremos, sirvamos a los demás, demos nuestras ofrendas y cuidemos de los nuestros CONSTANTEMENTE y ¿esto lo podemos hacer? Sí porque recordemos cual es nuestro estado espiritual en este momento y en 2 Timoteo 1:14 nos dice Guarda el buen depósito por el Espíritu Santo que mora en nosotros. Amén

 

 

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2019-07-14 – Pentecostes 05

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El quinto domingo después de pentecostés

(Verde)

Tema del día: Lamentablemente la mayoría del mundo siempre rechazará a Cristo, el Pastor sufrido, como su Salvador, pero nosotros, viéndolo por los ojos de la fe, vamos a poder hacer la misma confesión que San Pedro, “Eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.”

La Colecta: Oh Señor, cuya presencia misericordiosa nunca deja de gobernar y dirigir a los que has alimentado en tu amor y adoración: Haz que reverenciemos y amemos sin cesar tu santo nombre; por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura: Zacarías 13:7-9 En esta lectura, Dios por medio del Profeta Zacarías, predice los sufrimientos de Cristo y la subsecuente reacción de sus discípulos. Aunque muchos se perderán, “la tercera parte” serán fieles a Dios.

7Levántate, oh espada, contra el pastor, y contra el hombre compañero mío, dice Jehová de los ejércitos. Hiere al pastor, y serán dispersadas las ovejas; y haré volver mi mano contra los pequeñitos. 8Y acontecerá en toda la tierra, dice Jehová, que las dos terceras partes serán cortadas en ella, y se perderán; mas la tercera quedará en ella. 9Y meteré en el fuego a la tercera parte, y los fundiré como se funde la plata, y los probaré como se prueba el oro. El invocará mi nombre, y yo le oiré, y diré: Pueblo mío; y él dirá: Jehová es mi Dios.

El Salmo del Día: Salmo 22

Al músico principal; sobre Ajelet-sahar. Salmo de David.

1 Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?

¿Por qué estás tan lejos de mi salvación, y de las palabras de mi clamor?

2 Dios mío, clamo de día, y no respondes;

Y de noche, y no hay para mí reposo.

3 Pero tú eres santo,

Tú que habitas entre las alabanzas de Israel.

4 En ti esperaron nuestros padres;

Esperaron, y tú los libraste.

5 Clamaron a ti, y fueron librados;

Confiaron en ti, y no fueron avergonzados.

6 Mas yo soy gusano, y no hombre;

Oprobio de los hombres, y despreciado del pueblo.

7 Todos los que me ven me escarnecen;

Estiran la boca, menean la cabeza, diciendo:

8 Se encomendó a Jehová; líbrele él;

Sálvele, puesto que en él se complacía.

9 Pero tú eres el que me sacó del vientre;

El que me hizo estar confiado desde que estaba a los pechos de mi madre.

10 Sobre ti fui echado desde antes de nacer;

Desde el vientre de mi madre, tú eres mi Dios.

11 No te alejes de mí, porque la angustia está cerca;

Porque no hay quien ayude.

12 Me han rodeado muchos toros;

Fuertes toros de Basán me han cercado.

13 Abrieron sobre mí su boca

Como león rapaz y rugiente.

14 He sido derramado como aguas,

Y todos mis huesos se descoyuntaron;

Mi corazón fue como cera,

Derritiéndose en medio de mis entrañas.

15 Como un tiesto se secó mi vigor,

Y mi lengua se pegó a mi paladar,

Y me has puesto en el polvo de la muerte.

16 Porque perros me han rodeado;

Me ha cercado cuadrilla de malignos;

Horadaron mis manos y mis pies.

17 Contar puedo todos mis huesos;

Entre tanto, ellos me miran y me observan.

18 Repartieron entre sí mis vestidos,

Y sobre mi ropa echaron suertes.

19 Mas tú, Jehová, no te alejes;

Fortaleza mía, apresúrate a socorrerme.

20 Libra de la espada mi alma,

Del poder del perro mi vida.

21 Sálvame de la boca del león,

Y líbrame de los cuernos de los búfalos.

22 Anunciaré tu nombre a mis hermanos;

En medio de la congregación te alabaré.

23 Los que teméis a Jehová, alabadle;

Glorificadle, descendencia toda de Jacob,

Y temedle vosotros, descendencia toda de Israel.

24 Porque no menospreció ni abominó la aflicción del afligido,

Ni de él escondió su rostro;

Sino que cuando clamó a él, le oyó.

25 De ti será mi alabanza en la gran congregación;

Mis votos pagaré delante de los que le temen.

26 Comerán los humildes, y serán saciados;

Alabarán a Jehová los que le buscan;

Vivirá vuestro corazón para siempre.

27 Se acordarán, y se volverán a Jehová todos los confines de la tierra,

Y todas las familias de las naciones adorarán delante de ti.

28 Porque de Jehová es el reino,

Y él regirá las naciones.

29 Comerán y adorarán todos los poderosos de la tierra;

Se postrarán delante de él todos los que descienden al polvo,

Aun el que no puede conservar la vida a su propia alma.

30 La posteridad le servirá;

Esto será contado de Jehová hasta la postrera generación.

31 Vendrán, y anunciarán su justicia;

A pueblo no nacido aún, anunciarán que él hizo esto.

La Segunda Lectura: Gálatas 3:23-29 Dado que la salvación es por su sola gracia, Dios no hace excepción de personas. “El que creyere y fuere bautizado será salvo.” No importa nuestra edad, nuestra raza, ni nuestro sexo; somos hijos de Dios y herederos de la salvación.

23Pero antes que viniese la fe, estábamos confinados bajo la ley, encerrados para aquella fe que iba a ser revelada. 24De manera que la ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a Cristo, a fin de que fuésemos justificados por la fe. 25Pero venida la fe, ya no estamos bajo ayo, 26pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús; 27porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos. 28Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús. 29Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la promesa.

El Versículo: ¡Aleluya! ¡Aleluya! Porque somos hijos, Dios ha enviado el Espíritu de su Hijo a nuestros corazones, clamando: ¡Abba! ¡Padre! ¡Aleluya!

El Evangelio: Lucas 9:18-24 Así como en los días de Cristo, hoy en día, la mayoría del mundo no reconoce a Cristo por quien es. Por lo tanto, qué siempre confesemos al mundo la verdad de que él es el Salvador prometido, el Hijo del Dios viviente.

18Aconteció que mientras Jesús oraba aparte, estaban con él los discípulos; y les preguntó, diciendo: ¿Quién dice la gente que soy yo? 19Ellos respondieron: Unos, Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, que algún profeta de los antiguos ha resucitado. 20Él les dijo: ¿Y vosotros, quién decís que soy? Entonces respondiendo Pedro, dijo: El Cristo de Dios.

21Pero él les mandó que a nadie dijesen esto, encargándoselo rigurosamente, 22y diciendo: Es necesario que el Hijo del Hombre padezca muchas cosas, y sea desechado por los ancianos, por los principales sacerdotes y por los escribas, y que sea muerto, y resucite al tercer día.

23Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame. 24Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, éste la salvará.

EL ESPÍRITU SANTO NOS CONVIERTE EN CREYENTES

Nuestra vida de cristianos muchas veces nos hace vivir como si estuviéramos en una competencia con otros cristianos porque nuestro viejo hombre o como muchos le llaman la carne está acostumbrada a recibir reconocimiento, y esto sucede porque el hombre siendo incrédulo cree que tiene la capacidad de poder escoger entre hacer el bien o el mal y entre más haga el bien será mejor que otros, es por este motivo que aún muchos que dicen ser creyentes siguen alimentando la doctrina del libre albedrío, esta es una enseñanza que ha hecho mucho daño al cristianismo porque está conectada con la doctrina de la Conversión, es decir contesta la pregunta ¿el hombre puede por sus propios medios aceptar o recibir a Cristo? Y es muy normal que escuchemos hablar a muchos del día que «aceptaron» o «recibieron» a Cristo  porque para la lógica del hombre funciona bien el tema del libre albedrío y si alguno de nosotros creemos que tenemos libre albedrío la puerta del infierno nos espera. Pero realmente que dice las Escrituras frente a esta enseñanza ¿tenemos libre albedrío? 

Lucas nos contestará esta pregunta teniendo el privilegio de estar en este domingo estudiando este tema que nos reúne el cual podemos partir de la pregunta que Jesús les hizo a sus apóstoles ¿Quién dice la gente que soy yo? En la respuesta a esta pregunta hay un tema profundo de doctrina porque está relacionado con la salvación de cada uno de nosotros, para Jesús era muy importante que sus apóstoles y todos los creyentes tengamos la confianza realmente de quien es Él; pero lo primero que hace el mismo Dios por medio de la Tercera Persona de la Trinidad, el Espíritu Santo es quitarnos de los ojos lo que nos quita la vista de la eternidad con Dios, Pablo nos habla de esto en la lectura de Gálatas 3:23 Pero antes que viniese la fe, estábamos confinados bajo la ley. Estar confinados bajo la ley muestra su propósito neto de esta doctrina que es tratar con nuestro pecado, así es, el pecado quita la vista de la eternidad al lado de Dios; porque por nuestra propia naturaleza no somos capaces de diferenciar entre lo bueno y lo malo porque el pecado es aquello que mantiene muerto al hombre hablando espiritualmente, esto nos recuerda la respuesta que Jesús le dio a un grupo de Judíos incrédulos Por eso os dije que moriréis en vuestros pecados; porque si no creéis que yo soy, en vuestros pecados moriréis. Juan 8:24. Y lastimosamente habrán personas que se perderán en el infierno, así como lo dijo el profeta Zacarías 13:9 Y meteré en el fuego a la tercera parte, y los fundiré como se funde la plata, y los probaré como se prueba el oro. Esa tercera parte es un número simbólico que nos explica que hay y habrá algunos que rechazarán creer en el Verdadero Pastor de las ovejas porque el hombre por culpa de su naturaleza pecaminosa puede rechazar la obra del Espíritu Santo y es por este motivo que serán fundidos en el fuego eterno.

El pecado en nuestras vidas realmente quita la vista del cielo y es por esto que la predicación de la Ley cumple un propósito claro y es llevarnos al infierno, las Escrituras nos señala que es un lugar donde el que llega es por toda la eternidad ya que la paga del pecado es la muerte, Romanos 6:23. Y aunque muchos no lo crean el Espíritu Santo juega un papel importante en la predicación de la Ley porque con su poder Dios siembra en el hombre que está muerto en sus delitos y pecados un temor que estando en las puertas del infierno dice ¿cómo puedo librarme de ir a este lugar? Es por este motivo que Pablo nos dice en la carta a los Gálatas 3:24 De manera que la ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a Cristo, la palabra ayo significa el instructor de niños y es la función de la predicación de la Ley, nos muestra que realmente el pecado quita la vista eterna de Dios y que necesitamos del Salvador. Es por este motivo que Jesús le hizo esta pregunta a sus apóstoles ¿Quién dice la gente que soy yo? Lucas nos presenta la respuesta variada de muchos que aún no habían dejado trabajar al Espíritu Santo en sus vidas por medio de la predicación de la Palabra de Dios 19Ellos respondieron: Unos, Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, que algún profeta de los antiguos ha resucitado. En esta variedad de respuestas encontramos como el hombre por naturaleza cambia y no entiende el propósito de Cristo, muchos hoy en día cuando les preguntamos quien es Cristo para ellos le dan otros nombres diferentes a los que nos presentan el evangelio para este día pero muestra igual el desconcierto de que una tercera parte no cree quien es Jesús verdaderamente y es por este motivo que hablan de un Jesús médico, profeta, banquero, Jesús es una mujer, Jesús es homosexual y hasta hemos escuchado de un Jesús que se ha casado y tiene descendencia viva que existe hoy en día. El encargado de desvirtuar realmente quien es Jesús es el mismo diablo que no quiere que todo el hombre sea Salvo. Entre más extraviado este el nombre de Jesús entre los hombres más fácil es que el hombre no pueda confesarle como su Salvador y así mismo se pierda.

Dios con su Poder siempre ha mantenido un redil, aquellos que en verdad el Espíritu Santo a ganado usando la Palabra y los sacramentos, y estos son los que saben contestar esta pregunta que Jesús le hizo específicamente a sus apóstoles 20Él les dijo: ¿Y vosotros, quién decís que soy? Pedro muestra como el mismo Poder que actúo en nosotros le llevo a confesar realmente quien es Jesús Entonces respondiendo Pedro, dijo: El Cristo de Dios. Así es, solamente hay un Cristo, ungido, de Dios. Solamente la Segunda Persona de la Trinidad, el Hijo, vino a este mundo para quitarnos la venda que teníamos en los ojos y no permitía que viéramos la eternidad con Dios, Él como el Cristo vino a tratar directamente con nuestro pecado, con el pecado de la humanidad y esto lo hizo al decirle a sus apóstoles lo que iba a suceder con Él 22y diciendo: Es necesario que el Hijo del Hombre padezca muchas cosas, y sea desechado por los ancianos, por los principales sacerdotes y por los escribas, y que sea muerto, y resucite al tercer día. Todo este padecimiento lo sufrió Él para recibir el castigo de todos nuestros pecados y con su sangre preciosa quitarnos la venda que no nos dejaba tener una buena relación con Dios, Él sufrió toda esta humillación por amor a cada uno de nosotros y además de esto Él como Ungido de Dios cumplió perfectamente toda la ley en nuestro lugar, 26pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús; 27porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos. Gálatas 3:26-27. Ser revestidos en Cristo nos da la seguridad que por su vida perfecta todos nosotros encontramos perdón, en nuestro bautismo recibimos la fe en Cristo, la cual nos lleva a confiar que solamente por sus méritos el Padre en el cielo, la Primera Persona de la Trinidad nos ha perdonado. Jesús les dijo a sus apóstoles que no dijeran nada de esto hasta que se cumpliera todo lo que él tenía que sufrir, pero nosotros estamos llamados a mostrar en quien creemos, es decir que ser Hijos de Dios no es solamente confesar su nombre como nuestro Salvador sino que nuestra vida es muy afectada por esta creencia 23Y decía a todos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame. 24Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, éste la salvará.

Negarnos a nosotros mismos comienza con reconocer que el libre albedrío se perdió en el Edén cuando Adán y Eva pecaron y que solamente son creyentes aquellos que fueron traídos por el mismo Dios a la fe por medio del Evangelio en la Palabra y el Sacramento del Santo Bautismo, al reconocer que solamente somos salvos por la obra de Dios es una muestra de negarnos a nosotros mismos porque no estamos diciendo que llegamos a la fe por nuestros propios méritos ya que no tenemos la capacidad de aceptar o recibir a Cristo, realmente necesitamos una fuerza de afuera que nos de vida y es por esto que damos la Gloria a nuestro Dios de nuestra Conversión y además nos permite tomar la cruz cada día dejando que sea el Espíritu Santo quien crea las buenas obras en nosotros y estas obras muchas veces producen dolor en nuestra carne porque lo que antes hacíamos pecaminosamente agradando la carne en el momento de no hacerlo trae dolor en nosotros, 2 Corintios 10:3 Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne y esto es lo que significa tomar la cruz porque dejamos ya nuestra vida pasada y solo el Espíritu Santo ha puesto en cada uno perder nuestras vidas en este mundo para dar Gloria a nuestro Dios porque somos guiados por sus mandamientos los cuales nos mantienen en libertad y no esclavizados de una adicción pecaminosa que solamente nos quita la bendición de ser llamados hijos de Dios. Tomar la cruz cada día es soportar todas las tribulaciones como lo enseña Hechos 14:22 Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios, estas son muy necesarias para mantener nuestra mira en el cielo eterno y no confiar en este mundo donde reina el pecado porque en medio de las tribulaciones tenemos la bendición de negarnos a nosotros mismos no buscando la solución en nuestras propias manos sino dándole la Gloria a nuestro Dios que nos permite salir de este mundo para que vivamos juntos con Él eternamente. Amén

Algunos himnos sugeridos:

Cantad al Señor:

26 El buen Jesús es mi pastor

27 ¡Cristo es mi alegría!

29 Fruto del amor divino

30 Jesús es la roca

33 Soy el camino

34 Salvador, Jesús amado

53 Seguidme a mí, dice el Señor

82 Bien sé en quien creo

83 Con qué paternal cariño

88 Sublime gracia

 Culto Cristiano:

47 Cristo, vida del viviente

159 Cristo Salvador

165 Hay una fuente

202 Oí la voz del Salvador

240 En Jesucristo se halla paz

246 Mi fe descansa en ti

251¡Oh, qué amigo nos es Cristo!

254 Firmes y adelante

272 Me guía Cristo en Santo amor

273 Mi mano ten

274 No temas ya

404¡Hosanna al Hijo de David!

 

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