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2020-07-26

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El octavo domingo después de pentecostés

(Verde)

Tema del día:  Por medio de su Santa Palabra, Dios siembra y fortalece la fe en nuestros corazones. ¡Qué siempre escuchemos esta Palabra salvadora de buena voluntad!

La Colecta: Oh Dios, cuya providencia todo lo gobierna: Te suplicamos humildemente que apartes de nosotros las cosas que nos dañan, a fin de que nosotros, siendo capacitados en alma y cuerpo, llevemos a cabo tu santa voluntad; por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura: Isaías 55:10-11 Dios envía lluvia para que la vegetación de este mundo produzca fruto. En la misma manera, la Palabra de Dios siempre va a producir frutos, o sea, resultados: o una persona va a creer en Dios o lo va a rechazar, pero cualquier el resultado, Dios es glorificado.

10Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino que riega la tierra, y la hace germinar y producir, y da semilla al que siembra, y pan al que come, 11así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié.

El Salmo del Día: Salmo 65

Al músico principal. Salmo. Cántico de David.

1 Tuya es la alabanza en Sion, oh Dios,

Y a ti se pagarán los votos.

2 Tú oyes la oración;

A ti vendrá toda carne.

3 Las iniquidades prevalecen contra mí;

Mas nuestras rebeliones tú las perdonarás.

4 Bienaventurado el que tú escogieres

y atrajeres a ti,

Para que habite en tus atrios;

Seremos saciados del bien de tu casa,

De tu santo templo.

5 Con tremendas cosas nos responderás tú en justicia,

Oh Dios de nuestra salvación,

Esperanza de todos los términos de la tierra,

Y de los más remotos confines del mar.

6 Tú, el que afirma los montes con su poder,

Ceñido de valentía;

7 El que sosiega el estruendo de los mares, el estruendo de sus ondas,

Y el alboroto de las naciones.

8 Por tanto, los habitantes de los fines de la tierra temen de tus maravillas.

Tú haces alegrar las salidas de la mañana y de la tarde.

9 Visitas la tierra, y la riegas;

En gran manera la enriqueces;

Con el río de Dios, lleno de aguas,

Preparas el grano de ellos, cuando así la dispones.

10 Haces que se empapen sus surcos,

Haces descender sus canales;

La ablandas con lluvias,

Bendices sus renuevos.

11 Tú coronas el año con tus bienes,

Y tus nubes destilan grosura.

12 Destilan sobre los pastizales del desierto,

Y los collados se ciñen de alegría.

13 Se visten de manadas los llanos,

Y los valles se cubren de grano;

Dan voces de júbilo, y aun cantan.

La Segunda Lectura: Romanos 8:18-25 La gloria que nos espera en el cielo es tan increíble que los sufrimientos de este mundo son insignificantes en comparación con ella. Nosotros los hijos redimidos de Dios esperamos con anhelo el fin del mundo en que recibiremos la gloria que Cristo ganó por nosotros.

18Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse. 19Porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios. 20Porque la creación fue sujetada a vanidad, no por su propia voluntad, sino por causa del que la sujetó en esperanza; 21porque también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios. 22Porque sabemos que toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora; 23y no sólo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo. 24Porque en esperanza fuimos salvos; pero la esperanza que se ve, no es esperanza; porque lo que alguno ve, ¿a qué esperarlo? 25Pero si esperamos lo que no vemos, con paciencia lo aguardamos.

El Versículo: ¡Aleluya! ¡Aleluya! Pues, la Palabra está muy cerca de ti, en tu boca y en tu corazón, para que la guardes. ¡Aleluya!

El Evangelio: Mateo 13:1-9,18-23 Dios siembra en nuestros corazones su santa Palabra la cual es la única cosa que puede producir fe en el corazón. Si una persona rechaza a Dios, no es que la Palabra no tiene suficiente poder. El la que rechaza tiene la culpa. Entonces, así como dijo Cristo: El que tenga oídos, que oiga.

1Aquel día salió Jesús de la casa y se sentó junto al mar. 2Y se le juntó mucha gente; y entrando él en la barca, se sentó, y toda la gente estaba en la playa. 3Y les habló muchas cosas por parábolas, diciendo: He aquí, el sembrador salió a sembrar. 4Y mientras sembraba, parte de la semilla cayó junto al camino; y vinieron las aves y la comieron. 5Parte cayó en pedregales, donde no había mucha tierra; y brotó pronto, porque no tenía profundidad de tierra; 6pero salido el sol, se quemó; y porque no tenía raíz, se secó. 7Y parte cayó entre espinos; y los espinos crecieron, y la ahogaron. 8Pero parte cayó en buena tierra, y dio fruto, cuál a ciento, cuál a sesenta, y cuál a treinta por uno. 9El que tiene oídos para oír, oiga.

18Oíd, pues, vosotros la parábola del sembrador: 19Cuando alguno oye la palabra del reino y no la entiende, viene el malo, y arrebata lo que fue sembrado en su corazón. Este es el que fue sembrado junto al camino. 20Y el que fue sembrado en pedregales, éste es el que oye la palabra, y al momento la recibe con gozo; 21pero no tiene raíz en sí, sino que es de corta duración, pues al venir la aflicción o la persecución por causa de la palabra, luego tropieza. 22El que fue sembrado entre espinos, éste es el que oye la palabra, pero el afán de este siglo y el engaño de las riquezas ahogan la palabra, y se hace infructuosa. 23Mas el que fue sembrado en buena tierra, éste es el que oye y entiende la palabra, y da fruto; y produce a ciento, a sesenta, y a treinta por uno.

SOMOS INSTRUMENTOS DE DIOS, PERO ÉL HACE LA OBRA

En el momento de ver los informes misioneros de una iglesia en oportunidades estos informes pasan en cero porque el esfuerzo de un año en llevar la Palabra de Dios no trajo los frutos que se esperaba porque no hay nadie nuevo en la congregación. Otras iglesias quieren comparar la cantidad de dinero que invierten en evangelismo con la cantidad de almas que son traídas a la iglesia, es más en su plan incluyen que si no llega nadie nuevo en determinado tiempo el pastor o misionero encargado tendrá serios problemas para sostener su empleo. También encontramos iglesias que no hacen ningún plan de evangelismo y están contentos y satisfechos con la cantidad de miembros que tienen en ese momento, pero en realidad ¿es lo que quiere Dios que haga una iglesia? Entendemos que no está mal hacer planes para misiones, intentar estrategias para llegar a más personas, usar las ofrendas para llevar el evangelio y usar todos los dones y talentos que Dios nos ha dado para llegar a otros, pero no podemos olvidar que la obra la hace el Espíritu Santo. No la hace el dinero que invertimos, no lo hace la elocuencia del predicador, no lo hace la estrategia que se implemente porque nuestras confesiones nos afirman esta verdad en la confesión de Augsburgo en el artículo V que habla del oficio de la predicación: Para conseguir esta fe, Dios ha instituido el oficio de la predicación. Es decir, ha dado el Evangelio y los Sacramentos. Por medio de estos, como por instrumentos, él otorga el Espíritu Santo, quien obra la fe, donde y cuando le place, en quienes oyen el Evangelio.

Entendiendo ahora que somos instrumentos de Dios que nos usa a cada uno de nosotros para predicar el mensaje de salvación cumpliéndose así este llamado que nos da San Pedro 9Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable. 1 Pedro 2:9. Cada cristiano tiene el llamado de hablar de las virtudes de nuestro Dios, es decir, de cómo hemos sido sacados de la incredulidad, la cual nos condenaba eternamente en el infierno porque no éramos hijos de Dios, sino hijos de ira porque no teníamos la fe salvadora. Cuando un cristiano que es miembro de una iglesia no lleva el mensaje de salvación se está pecando en contra del tercer mandamiento, primero porque no esta dejando que el Espíritu Santo actúe en él y segundo porque la misma palabra nos llama a ser instrumentos de Dios para predicar la Palabra y si no lo hacemos estamos pecando en contra de este mandamiento y esto nos recuerda el castigo que merecemos de la muerte eterna en el infierno.

Cuando estamos hablando de las virtudes de Dios hacia nosotros, es importante recordar como nosotros dejamos de ser hijos de ira a ser hijos de Dios solo por Jesucristo quien sí cumplió el tercer mandamiento perfectamente por nosotros como lo enseña este Evangelio para el día de hoy 1Aquel día salió Jesús de la casa y se sentó junto al mar. 2Y se le juntó mucha gente; y entrando él en la barca, se sentó, y toda la gente estaba en la playa. 3Y les habló muchas cosas por parábolas. Jesús conocía perfectamente cual era la prioridad del Padre, predicar la Palabra de Dios porque por medio de ella se cumple lo que nos enseña Romanos 10:17 La fe es por el oír y el oír por la Palabra de Dios. Jesús sabia perfectamente cual era el medio para crear la fe en las personas, y por lo tanto sentado junto al mar predicó la Palabra de Dios como nuestro sustituto. Pero también cuando estamos hablando de las virtudes de Dios hacia nosotros encontramos que sólo en la sangre de Jesús encontramos perdón y vida eterna como lo enseña Colosenses 1:14 en quien tenemos redención por su sangre, perdón de pecados. Pero esta transformación espiritual que hemos vivido por la obra de Cristo dada por el Espíritu Santo usando el evangelio y los sacramentos es de una garantía total, es decir, que no hay espacio para ninguno de nosotros en darnos la gloria de ser hijos de Dios por nuestros propios méritos. Es cien por ciento toda la Gloria a Dios por medio de su Palabra porque somos el resultado de todo su poder cuando dice 23Mas el que fue sembrado en buena tierra, éste es el que oye y entiende la palabra, y da fruto; y produce a ciento, a sesenta, y a treinta por uno. Y el fruto más precioso que el mismo Espíritu Santo hace en nosotros es predicar la Palabra de Dios. El evangelismo personal que hacemos llevando la Palabra de Dios confiemos que el Espíritu Santo va delante de nosotros y por la tanto la Biblia nos dice: ¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas! Romanos 10:15.

Pero este pasaje también nos prepara y enseña las alternativas que pasan con las personas que rechazan el mensaje de salvación. Entonces no vamos a desanimarnos cuando todo lo que hacemos en evangelismo como congregación y de manera personal no tiene los frutos que esperamos porque 19Cuando alguno oye la palabra del reino y no la entiende, viene el malo, y arrebata lo que fue sembrado en su corazón. Este es el que fue sembrado junto al camino. Estos son los que no escuchan la Palabra de Dios frecuentemente, conocemos personas que les hemos predicado y confiesan la fe en Jesús, pero no hay evidencia de su fe, no se congregan a escuchar la Palabra de Dios ni tampoco la estudian, es decir, no alimentan su fe y el diablo que no pierde oportunidad gana esa alma quitándole la fe que por un momento estuvo en su corazón y esta persona al rechazar el mensaje de la fe salvífica.

Nos presenta otro caso 20Y el que fue sembrado en pedregales, éste es el que oye la palabra, y al momento la recibe con gozo; 21pero no tiene raíz en sí, sino que es de corta duración, pues al venir la aflicción o la persecución por causa de la palabra, luego tropieza. Estos son los que llegan a la fe por un motivo equivocado y no se enfocan en lo importante. Aquellos que llegan porque fueron curados de una enfermedad, o argumentando que al llegar la fe fueron premiados con un buen empleo y prosperidad económica, y cuando llega la aflicción, persecución o cualquier problema se desaniman y abandonan la fe. Estos creen que al llegar a la fe no tendrán más penas en este mundo olvidando lo que nos dice las Escrituras Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios. Hechos 14:22.

El tercer grupo nuestro Señor Jesucristo dice 22El que fue sembrado entre espinos, éste es el que oye la palabra, pero el afán de este siglo y el engaño de las riquezas ahogan la palabra, y se hace infructuosa. La Biblia nos enseña que el amor a las riquezas es un serio problema para el cristiano, porque cae en la trampa de dedicar su tiempo solo a cuidar sus riquezas con afán olvidando cuidar la fe y es donde la Salvación se pierde. Muchos creen equivocadamente que esta no se pierde, pero con esta parábola nos queda claro que son personas que llegan a ser cristianos por un tiempo y luego abandonan la fe. No sintamos ninguna culpa por las personas que hemos predicado y han rechazado la fe salvadora porque son ellos mismos quien han rechazado a Dios. Sintamos tristeza por ellos y oremos constantemente para que se cumpla la palabra de Isaías 55:10-1110Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino que riega la tierra, y la hace germinar y producir, y da semilla al que siembra, y pan al que come, 11así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié. Y esta oración es para que no partan de este mundo siendo incrédulos y que la Palabra de Dios cumpla su prometido no volver vacía a Dios. También es importante orar por el tiempo, y esto en dos sentidos, el primer sentido para que nuestro Señor Jesucristo venga pronto por segunda vez porque Romanos 18:18 Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse. Y la segunda parte de la oración pidiendo del tiempo es recordando la oración de intersección de Abraham por Sodoma y Gomorra para que Dios tuviera misericordia de los que son incrédulos.

Hermanos sigamos firmes y adelantes, soldados de la fe. Sin temor alguno que Jesús nos ve. Jefe soberano, Cristo al frente va llevando su Palabra por medio de nosotros y el Espíritu Santo prosperará. Amén

Algunos himnos sugeridos:

Cantad al Señor:

38 Tu Palabra es mi cántico

Culto Cristiano:

109 Sosténnos firmes, ¡oh Señor!

110 Luz brillante, dulce y pura

111 ¡Oh Dios! Tu Verbo Santo

112 Padre, tu Palabra

113 Preciosa herencia otorga Dios

115 Tu Palabra, ¡Oh Santo Dios!

116 Tu Palabra, ¡Oh Padre Santo!

203 ¿Oyes cómo el evangelio?

253 A los pies de Jesucristo

296 Después, Señor, de haber tenido aquí

301 La Palabra hoy sembrada

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2020-07-19

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El séptimo domingo después de pentecostés

(Verde)

Tema del día:  Jesucristo es la única fuente de paz y descanso para nuestro alma.

La Colecta: Concede, Señor, que el curso de este mundo sea gobernado por tu dirección de tal manera que tu iglesia se regocije en servirte en divina paz y tranquilidad; por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura: Éxodo 33:12-23 Por medio del ejemplo de Moisés, vemos con cuanta confianza podemos hablar con Dios, quien es nuestro descanso: por su gracia le podemos decir «amigo» y pedir lo que queramos.

12Y dijo Moisés a Jehová: Mira, tú me dices a mí: Saca este pueblo; y tú no me has declarado a quién enviarás conmigo. Sin embargo, tú dices: Yo te he conocido por tu nombre, y has hallado también gracia en mis ojos. 13Ahora, pues, si he hallado gracia en tus ojos, te ruego que me muestres ahora tu camino, para que te conozca, y halle gracia en tus ojos; y mira que esta gente es pueblo tuyo. 14Y él dijo: Mi presencia irá contigo, y te daré descanso. 15Y Moisés respondió: Si tu presencia no ha de ir conmigo, no nos saques de aquí. 16¿Y en qué se conocerá aquí que he hallado gracia en tus ojos, yo y tu pueblo, sino en que tú andes con nosotros, y que yo y tu pueblo seamos apartados de todos los pueblos que están sobre la faz de la tierra?

17Y Jehová dijo a Moisés: También haré esto que has dicho, por cuanto has hallado gracia en mis ojos, y te he conocido por tu nombre. 18El entonces dijo: Te ruego que me muestres tu gloria. 19Y le respondió: Yo haré pasar todo mi bien delante de tu rostro, y proclamaré el nombre de Jehová delante de ti; y tendré misericordia del que tendré misericordia, y seré clemente para con el que seré clemente. 20Dijo más: No podrás ver mi rostro; porque no me verá hombre, y vivirá. 21Y dijo aún Jehová: He aquí un lugar junto a mí, y tú estarás sobre la peña; 22y cuando pase mi gloria, yo te pondré en una hendidura de la peña, y te cubriré con mi mano hasta que haya pasado. 23Después apartaré mi mano, y verás mis espaldas; mas no se verá mi rostro.

El Salmo del Día: Salmo 145

Salmo de alabanza; de David.

1 Te exaltaré, mi Dios, mi Rey,

Y bendeciré tu nombre eternamente y para siempre.

2 Cada día te bendeciré,

Y alabaré tu nombre eternamente y para siempre.

3 Grande es Jehová, y digno de suprema alabanza;

Y su grandeza es inescrutable.

4 Generación a generación celebrará tus obras,

Y anunciará tus poderosos hechos.

5 En la hermosura de la gloria de tu magnificencia,

Y en tus hechos maravillosos meditaré.

6 Del poder de tus hechos estupendos hablarán los hombres,

Y yo publicaré tu grandeza.

7 Proclamarán la memoria de tu inmensa bondad,

Y cantarán tu justicia.

8 Clemente y misericordioso es Jehová,

Lento para la ira, y grande en misericordia.

9 Bueno es Jehová para con todos,

Y sus misericordias sobre todas sus obras.

10 Te alaben, oh Jehová, todas tus obras,

Y tus santos te bendigan.

11 La gloria de tu reino digan,

Y hablen de tu poder,

12 Para hacer saber a los hijos de los hombres sus poderosos hechos,

Y la gloria de la magnificencia de su reino.

13 Tu reino es reino de todos los siglos,

Y tu señorío en todas las generaciones.

14 Sostiene Jehová a todos los que caen,

Y levanta a todos los oprimidos.

15 Los ojos de todos esperan en ti,

Y tú les das su comida a su tiempo.

16 Abres tu mano,

Y colmas de bendición a todo ser viviente.

17 Justo es Jehová en todos sus caminos,

Y misericordioso en todas sus obras.

18 Cercano está Jehová a todos los que le invocan,

A todos los que le invocan de veras.

19 Cumplirá el deseo de los que le temen;

Oirá asimismo el clamor de ellos, y los salvará.

20 Jehová guarda a todos los que le aman,

Mas destruirá a todos los impíos.

21 La alabanza de Jehová proclamará mi boca;

Y todos bendigan su santo nombre eternamente y para siempre.

La Segunda Lectura: Romanos 7:15-25 Aunque la naturaleza pecaminosa ahora no domina sobre el cristiano, como quiera tiene una lucha fuerte dentro de sí. El nuevo hombre y la naturaleza pecaminosa cada día tratan de destruir el uno al otro. Entonces, ¿quién nos salvará de esta lucha? Tenemos la victoria en Cristo Jesús Señor nuestro, quien es el descanso para nuestro alma.

15Porque lo que hago, no lo entiendo; pues no hago lo que quiero, sino lo que aborrezco, eso hago. 16Y si lo que no quiero, esto hago, apruebo que la ley es buena. 17De manera que ya no soy yo quien hace aquello, sino el pecado que mora en mí. 18Y yo sé que en mí, esto es, en mi carne, no mora el bien; porque el querer el bien está en mí, pero no el hacerlo. 19Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago. 20Y si hago lo que no quiero, ya no lo hago yo, sino el pecado que mora en mí.

21Así que, queriendo yo hacer el bien, hallo esta ley: que el mal está en mí. 22Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios; 23pero veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros. 24¡Miserable de mí! ¿quién me librará de este cuerpo de muerte? 25Gracias doy a Dios, por Jesucristo Señor nuestro. Así que, yo mismo con la mente sirvo a la ley de Dios, más con la carne a la ley del pecado.

El Versículo: ¡Aleluya! ¡Aleluya! En esto es glorificado mi Padre, en que den mucho fruto. ¡Aleluya!

El Evangelio: Mateo 11:25-30 Los misterios del reino de Dios están escondidos de los que en su orgullo se creen sabios e inteligentes. Pero en su hijo Jesucristo, Dios revela la salvación al pecador cargado y débil, y lo ofrece descanso para su alma.

25En aquel tiempo, respondiendo Jesús, dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y de los entendidos, y las revelaste a los niños. 26Sí, Padre, porque así te agradó. 27Todas las cosas me fueron entregadas por mi Padre; y nadie conoce al Hijo, sino el Padre, ni al Padre conoce alguno, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar. 28Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. 29Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; 30porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.

EL ESPIRITU SANTO NOS LLEVA A JESUS QUIEN CARGA NUESTRAS VIDAS

Todos nosotros cuando hemos estado con un dolor en el cuerpo hemos necesitado de ayuda en medicinas o de un médico y a veces hemos necesitado de una cirugía para poder tener un alivio en nuestro cuerpo. El sentimiento de dolor lo conocemos muy bien y todos nosotros le tenemos miedo al dolor y cada vez que lo tenemos necesitamos que nos ayuden a quitarlo. Espiritualmente todos nosotros conocemos también el dolor por el pecado. Aquel que se llame cristiano y no siente dolor por el pecado podemos afirmar que tiene un problema espiritual porque lo más posible es que este muerto espiritualmente. Pablo nos explica muy bien que es el dolor por el pecado al decir: 18Y yo sé que en mí, esto es, en mi carne, no mora el bien; porque el querer el bien está en mí, pero no el hacerlo. 19Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago. 20Y si hago lo que no quiero, ya no lo hago yo, sino el pecado que mora en mí. Romanos 7:18-20. Este versículo nos enseña la batalla que hay dentro de nosotros entre la carne y el nuevo hombre. Este nuevo hombre quiere hacer lo bueno porque sabe cuál es la voluntad de Dios, pero nuestra carne es un gran tropiezo para nosotros llevándonos a pecar en contra de nuestro Dios y esto nos trae gran dolor y también consecuencias, muchas de las dificultades y problemas que vivimos en nuestras vidas son consecuencias de nuestros pecados. Este dolor y consecuencia del pecado lo vemos que lo sintió el pueblo de Israel cuando pecaron adorando al becerro de oro porque Dios al ver que su pueblo le había abandonado decidió no acompañarlos más en su salida de Egipto estando en el desierto porque ellos habían optado por confiar en un becerro de oro, Dios les dijo: yo no subiré en medio de ti, porque eres pueblo de dura cerviz, no sea que te consuma en el camino. Éxodo 33:3. Y las mismas Escrituras nos dicen en el versículo siguiente cual fue el dolor del pueblo al saber que Dios ya no estaría con ellos 4Y oyendo el pueblo esta mala noticia, vistieron luto, y ninguno se puso sus atavíos.

Nuestro evangelio para hoy muestra el desenlace de una pregunta de un hombre que fue fiel a Dios en su ministerio y en ese momento tenía un sufrimiento, un dolor por estar preso 2Y al oír Juan, en la cárcel, los hechos de Cristo, le envió dos de sus discípulos, 3para preguntarle: ¿Eres tú aquel que había de venir, o esperaremos a otro? Juan 11:2. Jesús no solamente les contestó a estos discípulos de Juan que Él si es el Cristo, sino que también mostró lo que pasa con aquellos que no creen en Él al decir 20Entonces comenzó a reconvenir a las ciudades en las cuales había hecho muchos de sus milagros, porque no se habían arrepentido, Mateo 11:20. Estas ciudades como Corazin, Betsaida y Capernaúm iban a recibir el juicio de Dios por su impenitencia que es la manifestación de la incredulidad. Estaban al igual que el pueblo de Israel después de adorar al becerro de oro y estaríamos nosotros también recibiendo esta condenación si no sentimos dolor por el pecado, si dejamos que nuestra carne predomine en nuestras vidas o si creemos que podemos salvarnos por nuestros propios méritos no solamente en esta vida estaríamos sin Dios sino también eternamente. Juan El bautista quería que sus discípulos tuvieran la seguridad de creer en Jesús como su Señor y Salvador y nuestro Dios también quiere que nosotros tengamos esta misma seguridad. Porque es muy importante para Dios que nosotros estemos con ÉL no solamente en este mundo sino también por la eternidad y es por lo que encontramos mucho significado a estas palabras de Jesús que nos dice en este séptimo domingo de pentecostés ofreciéndonos mucho sentido para nuestras vidas de creyentes puesto que Jesús tenia muchos motivos para alabar al Padre que es el Señor del cielo y la tierra. Y explica los motivos por los cuales alaba al Padre.

El primer motivo es: porque escondiste estas cosas de los sabios y de los entendidos, y las revelaste a los niños. Las cosas que escondió el Padre de los sabios y entendidos es la obra de Jesús, esto lo hizo no porque el Padre no fuera misericordioso sino porque los sabios y entendidos son aquellos que creen que están por encima de Dios, aquellos que creen que se salvan por sus propios méritos, son aquellos que dicen cumplir cada mandamiento porque creen cumplir la voluntad de Dios. Estos sabios y entendidos son los que son expertos en poner cargas espirituales sobre las personas diciéndoles que tienen o deben hacer o dejar de hacer cosas que son mandados por ellos como hacer ayunos y vigilias, dar sus diezmos, y otras cosas más para recibir recompensas de Dios. La Biblia nos habla de varios sabios y entendidos como el faraón que esclavizó el pueblo de Israel, las Escrituras nos dicen 27Pero Jehová endureció el corazón de Faraón. Éxodo 10:27 y esto sucedió por su rechazo constante a creer en el Dios verdadero. O como los interpretes de la ley que también estaban poniendo cargas sobre las personas 46Y él dijo: ¡Ay de vosotros también, intérpretes de la ley! porque cargáis a los hombres con cargas que no pueden llevar, pero vosotros ni aun con un dedo las tocáis. Lucas 11:46. Y también Pablo habla de otros sabios donde podemos pensar en Ananías, Poncio Pilato, los escribas y maestros de la ley y los que hoy en día confían en su propia sabiduría o en la ciencia creyendo que saben más que Dios al decir ¿Dónde está el sabio? ¿Dónde está el escriba? ¿Dónde está el disputador de este siglo? ¿No ha enloquecido Dios la sabiduría del mundo? 1 corintios 1:20. Y espero que no estemos ninguno de nosotros en este listado creyéndonos que tenemos el control sobre el pecado, o pensando que podemos por nuestros propios méritos salvarnos o creemos que podemos solucionar todos nuestros problemas por nosotros mismos porque si tenemos esta creencia el castigo en el infierno nos espera por confiar en el hombre y no en Dios que no es otra cosa que pecar en contra del primer mandamiento.

El siguiente motivo que Jesús Alaba al Padre tiene que ver con nosotros que somos como niños al recibir y creer en el mensaje de las Escrituras 26Sí, Padre, porque así te agradó. Lo que le agradó al Padre es que nosotros como niños creamos en su Palabra porque en ella solamente podemos darnos cuenta de que 27Todas las cosas me fueron entregadas por mi Padre; y nadie conoce al Hijo, sino el Padre, ni al Padre conoce alguno, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar. Estamos frente a la doctrina de la predestinación que es nuestro llamado desde la eternidad para ser hijos de Dios, nosotros hoy por la fe en Jesús somos privilegiados que se nos revelo el mensaje y lo creemos y esto fue un trabajo de la Santísima Trinidad, el Padre le entregó todas las cosas a Jesús y Él nos dio a conocer al Padre y este conocimiento nos lleva al último motivo del porque Jesús Alabó al Padre.

28Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. 29Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; 30porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga. El mensaje que se nos reveló es que el Espíritu Santo hace que vayamos a Jesús con todas nuestras cargas, con todos nuestros pecados, todas nuestras enfermedades, con todas nuestras tribulaciones porque solo en Jesús encontramos el verdadero descanso. Los discípulos de Juan el Bautista, el mismo Juan y sus Apóstoles así como cada uno de nosotros estamos escuchando el evangelio. EL fruto del Evangelio nos llama a llevad su yugo y esto consiste en que hoy nosotros no vemos los mandamientos como una carga para nuestras vidas sino como una guía que nos lleva a glorificar al Padre con nuestras vidas. El descanso de nuestras almas no es comparado con lo que este mundo nos puede ofrecer porque estamos hablando de nuestra eternidad, estamos hablando que hoy y cada vez que estudiamos la Palabra traemos todas nuestros pecados, preocupaciones, enfermedades, situaciones difíciles en nuestras vidas, y Jesús las carga por nosotros porque Él venció al Diablo, aquel que daño la creación de Dios y lo venció con su vida perfecta, puesto que la Biblia nos dice que al ser manso y humilde de corazón nos muestra su perfección la cual tuvo para ser nuestro sustituto y es por lo que nuestro pasaje nos dice que hallamos descanso para nuestras almas y esta misma perfección la demostró al ir a la cruz para destruir al diablo y sus obras 15y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz. Colosenses 2:15. En este momento el Espíritu Santo hace que nos sintamos livianos, sin dolor, sin acusación de parte del diablo, estamos libres y con un lugar esperándonos en el cielo y caminando seguros en este mundo porque Jesús hace que nuestras vidas sean solo para la Gloria de Dios porque Él solo nos da el verdadero descanso. Amén

Algunos himnos sugeridos:

Cantad al Señor:

26 El buen Jesús es mi pastor

28 El profundo amor de Cristo

31 Manos cariñosas

76 Oh amor de Dios

81 Con Dios no temeremos

82 Bien sé en quien creo

83 Con qué paternal cariño

84 Cristo, buen pastor orienta

85 No me abandones, Dios

87 Oh, Dios eterno

88 Sublime gracia

Culto Cristiano:

54 ¿Vives triste y angustiado?

198-206 Los himnos de invitación

219 Roca de la eternidad

239 El rey de amor es mi pastor

240 En Jesucristo se halla la paz

242 Jesús es mi pastor

245 Lejos de mi Padre Dios

246 Mi fe descansa en ti

251 Oh que amigo nos es Cristo

404 Hosanna al Hijo de David

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2020-07-12

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El sexto domingo después de pentecostés

(Verde)

Tema del día: El compañerismo que tenemos con Cristo rompe nuestro compañerismo con este mundo pecaminoso. La paz que Cristo nos da siempre va a causar divisiones entre nosotros y los que rechazan a él.

La Colecta: Oh Dios, que has preparado para los que te aman cosas tan buenas que sobrepasan el entendimiento humano: Derrama en nuestros corazones tal amor hacia ti que, al amarte nosotros sobre todas las cosas, se cumplan en nuestras vidas tus promesas, las cuales exceden todo lo que podamos desear; por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura: Jeremías 28:5-9 La naturaleza humana prefiere escuchar que nuestros pecados no son tan malos y que no necesitamos temer el castigo de Dios. El falso profeta Jananías proclamó al pueblo de Judá un mensaje de paz, o sea, que no tenían que preocuparse por el castigo de Dios. El profeta Jeremías proclamó la verdad al decirles que iban a ver que Jananías era falso profeta cuando no se cumpliese su profecía.

5Entonces respondió el profeta Jeremías al profeta Hananías, delante de los sacerdotes y delante de todo el pueblo que estaba en la casa de Jehová. 6Y dijo el profeta Jeremías: Amén, así lo haga Jehová. Confirme Jehová tus palabras, con las cuales profetizaste que los utensilios de la casa de Jehová, y todos los transportados, han de ser devueltos de Babilonia a este lugar. 7Con todo eso, oye ahora esta palabra que yo hablo en tus oídos y en los oídos de todo el pueblo: 8Los profetas que fueron antes de mí y antes de ti en tiempos pasados, profetizaron guerra, aflicción y pestilencia contra muchas tierras y contra grandes reinos. 9El profeta que profetiza de paz, cuando se cumpla la palabra del profeta, será conocido como el profeta que Jehová en verdad envió.

El Salmo del Día: Salmo 89

Masquil de Etán ezraíta.

1 Las misericordias de Jehová cantaré perpetuamente;

De generación en generación haré notoria tu fidelidad con mi boca.

2 Porque dije: Para siempre será edificada misericordia;

En los cielos mismos afirmarás tu verdad.

3 Hice pacto con mi escogido;

Juré a David mi siervo, diciendo:

4 Para siempre confirmaré tu descendencia,

Y edificaré tu trono por todas las generaciones.

Selah

5 Celebrarán los cielos tus maravillas, oh Jehová,

Tu verdad también en la congregación de los santos.

6 Porque ¿quién en los cielos se igualará a Jehová?

¿Quién será semejante a Jehová entre los hijos de los potentados?

7 Dios temible en la gran congregación de los santos,

Y formidable sobre todos cuantos están alrededor de él.

8 Oh Jehová, Dios de los ejércitos,

¿Quién como tú? Poderoso eres, Jehová,

Y tu fidelidad te rodea.

9 Tú tienes dominio sobre la braveza del mar;

Cuando se levantan sus ondas, tú las sosiegas.

10 Tú quebrantaste a Rahab como a herido de muerte;

Con tu brazo poderoso esparciste a tus enemigos.

11 Tuyos son los cielos, tuya también la tierra;

El mundo y su plenitud, tú lo fundaste.

12 El norte y el sur, tú los creaste;

El Tabor y el Hermón cantarán en tu nombre.

13 Tuyo es el brazo potente;

Fuerte es tu mano, exaltada tu diestra.

14 Justicia y juicio son el cimiento de tu trono;

Misericordia y verdad van delante de tu rostro.

15 Bienaventurado el pueblo que sabe aclamarte;

Andará, oh Jehová, a la luz de tu rostro.

16 En tu nombre se alegrará todo el día,

Y en tu justicia será enaltecido.

17 Porque tú eres la gloria de su potencia,

Y por tu buena voluntad acrecentarás nuestro poder.

18 Porque Jehová es nuestro escudo,

Y nuestro rey es el Santo de Israel.

19 Entonces hablaste en visión a tu santo,

Y dijiste: He puesto el socorro sobre uno que es poderoso;

He exaltado a un escogido de mi pueblo.

20 Hallé a David mi siervo;

Lo ungí con mi santa unción.

21 Mi mano estará siempre con él,

Mi brazo también lo fortalecerá.

22 No lo sorprenderá el enemigo,

Ni hijo de iniquidad lo quebrantará;

23 Sino que quebrantaré delante de él a sus enemigos,

Y heriré a los que le aborrecen.

24 Mi verdad y mi misericordia estarán con él,

Y en mi nombre será exaltado su poder.

25 Asimismo pondré su mano sobre el mar,

Y sobre los ríos su diestra.

26 El me clamará: Mi padre eres tú,

Mi Dios, y la roca de mi salvación.

27 Yo también le pondré por primogénito,

El más excelso de los reyes de la tierra.

28 Para siempre le conservaré mi misericordia,

Y mi pacto será firme con él.

29 Pondré su descendencia para siempre,

Y su trono como los días de los cielos.

30 Si dejaren sus hijos mi ley,

Y no anduvieren en mis juicios,

31 Si profanaren mis estatutos,

Y no guardaren mis mandamientos,

32 Entonces castigaré con vara su rebelión,

Y con azotes sus iniquidades.

33 Mas no quitaré de él mi misericordia,

Ni falsearé mi verdad.

34 No olvidaré mi pacto,

Ni mudaré lo que ha salido de mis labios.

35 Una vez he jurado por mi santidad,

Y no mentiré a David.

36 Su descendencia será para siempre,

Y su trono como el sol delante de mí.

37 Como la luna será firme para siempre,

Y como un testigo fiel en el cielo.

Selah

38 Mas tú desechaste y menospreciaste a tu ungido,

Y te has airado con él.

39 Rompiste el pacto de tu siervo;

Has profanado su corona hasta la tierra.

40 Aportillaste todos sus vallados;

Has destruido sus fortalezas.

41 Lo saquean todos los que pasan por el camino;

Es oprobio a sus vecinos.

42 Has exaltado la diestra de sus enemigos;

Has alegrado a todos sus adversarios.

43 Embotaste asimismo el filo de su espada,

Y no lo levantaste en la batalla.

44 Hiciste cesar su gloria,

Y echaste su trono por tierra.

45 Has acortado los días de su juventud;

Le has cubierto de afrenta.

Selah

46 ¿Hasta cuándo, oh Jehová? ¿Te esconderás para siempre?

¿Arderá tu ira como el fuego?

47 Recuerda cuán breve es mi tiempo;

¿Por qué habrás creado en vano a todo hijo de hombre?

48 ¿Qué hombre vivirá y no verá muerte?

¿Librará su vida del poder del Seol?

Selah

49 Señor, ¿dónde están tus antiguas misericordias,

Que juraste a David por tu verdad?

50 Señor, acuérdate del oprobio de tus siervos;

Oprobio de muchos pueblos, que llevo en mi seno.

51 Porque tus enemigos, oh Jehová, han deshonrado,

Porque tus enemigos han deshonrado los pasos de tu ungido.

52 Bendito sea Jehová para siempre.

Amén, y Amén.

La Segunda Lectura: (Texto del Sermón) Romanos 6:1b-11 Por medio de nuestro bautismo somos partícipes en la muerte y resurrección de nuestro Señor Jesucristo. Por lo tanto, el pecado ya no tiene dominio sobre nosotros. Tenemos paz para con Dios y somos libres para servir a Dios temporalmente aquí en la tierra y para siempre en el cielo.

1¿Qué, pues, diremos? ¿Perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde? 2En ninguna manera. Porque los que hemos muerto al pecado, ¿cómo viviremos aún en él? 3¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte? 4Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva.

5Porque si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección; 6sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado. 7Porque el que ha muerto, ha sido justificado del pecado. 8Y si morimos con Cristo, creemos que también viviremos con él; 9sabiendo que Cristo, habiendo resucitado de los muertos, ya no muere; la muerte no se enseñorea más de él. 10Porque en cuanto murió, al pecado murió una vez por todas; mas en cuanto vive, para Dios vive. 11Así también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro.

El Versículo: ¡Aleluya! ¡Aleluya! Someteos unos a otros en el temor de Cristo. ¡Aleluya!

El Evangelio: Mateo 10:34-42 Al tener paz con Dios, realmente entramos en una guerra con el mundo que lo ha rechazado. Nuestro amor a Dios a veces puede cortar aún los lazos de la familia y de amistad. Pero al sufrir esas nuestras cruces, tenemos la seguridad que recibiremos la vida eterna por la sola gracia de Dios.

34No penséis que he venido para traer paz a la tierra; no he venido para traer paz, sino espada. 35Porque he venido para poner en disensión al hombre contra su padre, a la hija contra su madre, y a la nuera contra su suegra; 36y los enemigos del hombre serán los de su casa. 37El que ama a padre o madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a hijo o hija más que a mí, no es digno de mí; 38y el que no toma su cruz y sigue en pos de mí, no es digno de mí. 39El que halla su vida, la perderá; y el que pierde su vida por causa de mí, la hallará.

40El que a vosotros recibe, a mí me recibe; y el que me recibe a mí, recibe al que me envió. 41El que recibe a un profeta por cuanto es profeta, recompensa de profeta recibirá; y el que recibe a un justo por cuanto es justo, recompensa de justo recibirá. 42Y cualquiera que dé a uno de estos pequeñitos un vaso de agua fría solamente, por cuanto es discípulo, de cierto os digo que no perderá su recompensa.

HERMANOS ESTAMOS MUERTOS AL PECADO, PERO VIVOS PARA DIOS EN CRISTO JESÚS

Siempre tenemos el deseo de vivir en un mundo diferente, sin problemas económicos, sin enfermedades, viviendo en una felicidad completa y cada día estamos en la búsqueda de la felicidad y la libertad de este mundo. Viene a mi mente hace años que escuche un sermón de un predicador decir que la nueva vida del cristiano consistía en hacer su mundo feliz, diferente. Donde él era un ejemplo de esto, porque antes no tenía un buen colchón para dormir, pero ahora que estaba en Cristo, siendo nueva criatura tenía la mejor marca de colchón para dormir. Esto lo dijo para enseñar que estar unido con Cristo consiste en tener cada día cosas mejores y ser cada día mejor. Los pulpitos de los predicadores actuales se han convertido en lugares que solo hablan de como ser felices en este mundo, ellos enseñan como encontraron la manera de vivir sin deudas, sin luchas internas, sin problemas mostrándose como un modelo de vida para sus oyentes.

¿Pero que dice la Biblia de toda esta manera actual de explicar que es ser cristiano? Después del diluvio nuestro Dios dijo: No volveré más a maldecir la tierra por causa del hombre; porque el intento del corazón del hombre es malo desde su juventud; ni volveré más a destruir todo ser viviente, como he hecho. Génesis 8:21. Este pasaje nos explica bien que todos los seres humanos que vivimos en este mundo nuestro corazón es malo, esto nos explica que donde estemos nosotros van a ver dificultades, problemas, enfermedades, divisiones y es por lo que cada día leemos en las noticias la cantidad de asesinatos, violaciones, robos, chismes que pasan cada día. Es por lo que es fácil para el hombre poder destruir el mismo hombre y destruir aún la creación de Dios. Entonces la forma de predicar de estos milagrosos falsos es la misma que uso Hananías en los días de Jeremías, como él viendo el corazón malo del pueblo de Israel quiso mostrar que Jeremías estaba predicando equivocadamente puesto que este Hananías predicó y es por lo que el profeta de Dios dijo: Amén, así lo haga Jehová. Confirme Jehová tus palabras, con las cuales profetizaste que los utensilios de la casa de Jehová, y todos los transportados, han de ser devueltos de Babilonia a este lugar. Jeremías 28:6. Este falso profeta estaba ocultando el problema principal del pueblo de Israel con su pecado de idolatría. Los milagrosos mentirosos de hoy en día también tienen la misma actitud, el diablo los usa para llevar almas al infierno porque no hablan de la necesidad del hombre de limpiar su pecado sino de construir un mundo mejor. Estos son políticos del evangelio, no importa que tantas mentiras tengan que decir solo quieren lograr su propósito y es solo el bienestar material.

Si nosotros nos dejamos desviar de estas falsas promesas estamos pecando en contra del tercer mandamiento, porque estaríamos en contra de la Palabra de Dios, estaríamos al igual que estos hombres mentirosos, igual que Hananías predicando no la Palabra de Dios sino la palabra del hombre y esta clase de predicación nos lleva al infierno eterno, nos lleva a la perdición eterna. Pero hoy el Espíritu Santo nos enseña y recuerda que es la nueva vida en Cristo. Todos nosotros tenemos nombres diferentes pero un nombre en común y es ser cristianos, cuando muramos nuestros nombres desaparecerán, pero el nombre cristiano no porque tenemos nueva vida en Cristo la cual estamos llamados a vivir hoy y la manera de hacerlo no son con riquezas materiales, no es teniendo el mejor carro o dando la mejor ofrenda o viviendo en un mundo en paz. La nueva vida en Cristo comienza con esta pregunta 1¿Qué, pues, diremos? ¿Perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde? Esta interesante pregunta nos muestra en que consiste tener la vida nueva en Cristo, es la relación entre el pecado y el perdón, es la manera de explicar nuestra vida en este mundo en la cual no está haciendo énfasis en las cosas materiales sino en lo espiritual, en nuestra relación con Dios la cual ha sido restaurada por Jesucristo. La cual Pablo responde esta pregunta diciendo 2En ninguna manera. Porque los que hemos muerto al pecado, ¿cómo viviremos aún en él? El Espíritu Santo juega un papel importante en nuestra nueva vida, cambiando nuestro pecado que se muestra en nuestra existencia viviendo en contra de la voluntad de Dios infringiendo cada mandamiento y ahora que somos nuevas creaturas somos enemigos del pecado. El Espíritu Santo ha puesto en nosotros el deseo de Amar a Dios y al Prójimo buscando poner a Dios en primer lugar en nuestras vidas y sirviendo al prójimo no haciéndole el mal sino el bien.

Pero esta conexión que tenemos en este momento esta vinculada profundamente con nuestro Bautismo 3¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte? 4Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva. Este versículo nos ratifica porqué llevar al santo Bautismo a un bebé recién nacido, el cual viene a este mundo al igual que nosotros siendo enemigos de Dios, pero por medio del Agua y las Palabras se introduce en nuestro ser el ser hijos de Dios. El Bautismo nos vincula con la vida perfecta y muerte de Cristo, el Bautismo nos lleva a la resurrección de Cristo y esto hace que hoy sintamos apatía por el pecado, hace que hoy por agradecimiento a Dios vivamos vidas diferentes, no en lo material, sino en lo más importante, en lo espiritual en la Paz con Dios quien Cristo ganó por nosotros hecho perfecto para siempre, Hebreos 7:28. y con su sufrimiento y muerte la cual venció por nosotros para hoy estar plantados con Él 5Porque si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección; 6sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado. 7Porque el que ha muerto, ha sido justificado del pecado. Nuestra antigua vida fue crucificada en la Cruz, el cuerpo del pecado ha sido destruido por la sangre de Cristo y hoy no somos esclavos del pecado, hoy es un día para disfrutar de nuestra justificación, es decir, como somos declarados inocentes delante de Dios.

Y esta nueva vida no nos trae riquezas terrenales, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan, Mateo 6:19. Esta riqueza que tenemos hoy en día es eterna porque 8Y si morimos con Cristo, creemos que también viviremos con él, vivir con Cristo nos enseña que nuestra oración esta conectada con el cielo, nuestra vida esta conectada con la eternidad, nuestra esperanza esta en el cielo al lado de nuestro Dios porque aunque pasemos por la muerte, la riqueza que tenemos con Cristo nos lleva a no tener miedo a morir 9sabiendo que Cristo, habiendo resucitado de los muertos, ya no muere; la muerte no se enseñorea más de él. Pensemos en la muerte, en nuestra muerte que ya no tiene poder sobre nosotros porque tenemos asegurado nuestro destino eterno en el cielo. Y estar vivos espiritualmente nos da la riqueza de ser muertos al pecado 10Porque en cuanto murió, al pecado murió una vez por todas; mas en cuanto vive, para Dios vive. 11Así también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro. Hoy tal vez no tenemos nada material para ofrecer a este mundo, pero nuestras vidas conectadas con Cristo, el Espíritu Santo hace que vivamos para la Gloria del Padre poniéndolo en primer lugar y usando su nombre por medio de la oración. Porque estar muertos al pecado nos lleva a desear estar conectados con la Palabra de Dios quien nos muestra la obra del Dios Trino por nuestra Salvación, al estar muertos al pecado somos creyentes que nos sometemos a nuestras autoridades superiores, al morir al pecado decimos no al aborto, la eutanasia y contribuimos al cuidado de nuestras vidas y la de los demás. Morir al pecado sabemos que la felicidad sexual no esta fuera del matrimonio, sino dentro de él siendo fieles a nuestras parejas y disfrutando de todas las bendiciones que tenemos en este estado. Morir al pecado nos interesa cuidar las cosas materiales del otro y también nos lleva a cuidar el nombre del prójimo cerrando nuestra boca evitando hacer comentarios negativos de los demás y finalmente morir al pecado nos lleva a estar felices con lo que tenemos y no codiciamos las cosas de los demás. Hermanos míos que el Espíritu Santo nos conceda vivir en Cristo cada día de nuestras vidas. Amén

Los Himnos:

Algunos himnos sugeridos:

Cantad al Señor:

47 A nadie amaré

48 Busca primero

49 Con el buen Jesús andemos

50 Cristiano soy

51 Dios de gracia, Dios de gloria

52 Hermanos cantad

53 Seguidme a mí, dice el Señor

55 Servimos al Señor

Culto Cristiano:

52 Jesús mi Salvador

130 No temas tú pequeña grey

134 Adelante peregrinos

161 Dejo el mundo

240 En Jesucristo se halla la paz

245 Lejos de mi Padre Dios

254 Firmes y adelante

255 Que mi vida entera esté

272 Me guía Cristo

403 Estad por Cristo firmes

406 Luchad, luchad por Cristo

 

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2020-07-05

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El quinto domingo después de pentecostés

(Verde)

Tema del día: Al ser cristianos, vamos a sufrir persecución por causa del nombre de Jesús. Pero siendo apoyados por la poderosa Palabra de Dios, nosotros lo sufrimos todo de buena voluntad. Solamente el evangelio nos puede dar la fuerza para poder confesar el santo nombre de Jesús ante todo el mundo.

La Colecta: Oh Señor, cuya presencia misericordiosa nunca deja de gobernar y dirigir a los que has alimentado en tu amor y adoración: Haz que reverenciemos y amemos sin cesar tu santo nombre; por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura (texto del Sermón): Jeremías 20:7-13 El profeta Jeremías tenía la tarea difícil de proclamar el juicio de Dios a una gente dura de corazón. Aunque sufrió mucho el profeta por la persecución y burlas de sus paisanos, no se podía callar porque la Palabra de Dios fue como un fuego que ardía dentro de él. Jeremías buscó ayuda y protección en las manos poderosas de su Señor. Al enfrentarnos con persecución, qué siempre confiemos en él quien es nuestra ayuda y consuelo.

7Me sedujiste, oh Jehová, y fui seducido; más fuerte fuiste que yo, y me venciste; cada día he sido escarnecido, cada cual se burla de mí. 8Porque cuantas veces hablo, doy voces, grito: Violencia y destrucción; porque la palabra de Jehová me ha sido para afrenta y escarnio cada día. 9Y dije: No me acordaré más de él, ni hablaré más en su nombre; no obstante, había en mi corazón como un fuego ardiente metido en mis huesos; traté de sufrirlo, y no pude. 10Porque oí la murmuración de muchos, temor de todas partes: Denunciad, denunciémosle. Todos mis amigos miraban si claudicaría. Quizá se engañará, decían, y prevaleceremos contra él, y tomaremos de él nuestra venganza. 11Mas Jehová está conmigo como poderoso gigante; por tanto, los que me persiguen tropezarán, y no prevalecerán; serán avergonzados en gran manera, porque no prosperarán; tendrán perpetua confusión que jamás será olvidada. 12Oh Jehová de los ejércitos, que pruebas a los justos, que ves los pensamientos y el corazón, vea yo tu venganza de ellos; porque a ti he encomendado mi causa.

13Cantad a Jehová, load a Jehová; porque ha librado el alma del pobre de mano de los malignos.

El Salmo del Día: Salmo 31

Al músico principal. Salmo de David.

1 En ti, oh Jehová, he confiado; no sea yo confundido jamás;

Líbrame en tu justicia.

2 Inclina a mí tu oído, líbrame pronto;

Sé tú mi roca fuerte, y fortaleza para salvarme.

3 Porque tú eres mi roca y mi castillo;

Por tu nombre me guiarás y me encaminarás.

4 Sácame de la red que han escondido para mí,

Pues tú eres mi refugio.

5 En tu mano encomiendo mi espíritu;

Tú me has redimido, oh Jehová, Dios de verdad.

6 Aborrezco a los que esperan en vanidades ilusorias;

Mas yo en Jehová he esperado.

7 Me gozaré y alegraré en tu misericordia,

Porque has visto mi aflicción;

Has conocido mi alma en las angustias.

8 No me entregaste en mano del enemigo;

Pusiste mis pies en lugar espacioso.

9 Ten misericordia de mí, oh Jehová, porque estoy en angustia;

Se han consumido de tristeza mis ojos, mi alma también y mi cuerpo.

10 Porque mi vida se va gastando de dolor, y mis años de suspirar;

Se agotan mis fuerzas a causa de mi iniquidad, y mis huesos se han consumido.

11 De todos mis enemigos soy objeto de oprobio,

Y de mis vecinos mucho más, y el horror de mis conocidos;

Los que me ven fuera huyen de mí.

12 He sido olvidado de su corazón como un muerto;

He venido a ser como un vaso quebrado.

13 Porque oigo la calumnia de muchos;

El miedo me asalta por todas partes,

Mientras consultan juntos contra mí

E idean quitarme la vida.

14 Mas yo en ti confío, oh Jehová;

Digo: Tú eres mi Dios.

15 En tu mano están mis tiempos;

Líbrame de la mano de mis enemigos y de mis perseguidores.

16 Haz resplandecer tu rostro sobre tu siervo;

Sálvame por tu misericordia.

17 No sea yo avergonzado, oh Jehová, ya que te he invocado;

Sean avergonzados los impíos, estén mudos en el Seol.

18 Enmudezcan los labios mentirosos,

Que hablan contra el justo cosas duras

Con soberbia y menosprecio.

19 ¡Cuán grande es tu bondad, que has guardado para los que te temen,

Que has mostrado a los que esperan en ti, delante de los hijos de los hombres!

20 En lo secreto de tu presencia los esconderás de la conspiración del hombre;

Los pondrás en un tabernáculo a cubierto de contención de lenguas.

21 Bendito sea Jehová,

Porque ha hecho maravillosa su misericordia para conmigo en ciudad fortificada.

22 Decía yo en mi premura: Cortado soy de delante de tus ojos;

Pero tú oíste la voz de mis ruegos cuando a ti clamaba.

23 Amad a Jehová, todos vosotros sus santos;

A los fieles guarda Jehová,

Y paga abundantemente al que procede con soberbia.

24 Esforzaos todos vosotros los que esperáis en Jehová,

Y tome aliento vuestro corazón.

La Segunda Lectura: Romanos 5:12-15 Hay muchas consecuencias del pecado: enfermedad, persecución, guerra, tristeza, y dolor. Pero la consecuencia más horrible que todas es la muerte. Por causa del pecado, todos los hijos de Adán tienen que morir así como él. Pero, Dios en su amor envió al segundo Adán, Jesucristo, el cual con su muerte en la cruz ofrece vida a toda la descendencia de Adán.

12Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron. 13Pues antes de la ley, había pecado en el mundo; pero donde no hay ley, no se inculpa de pecado. 14No obstante, reinó la muerte desde Adán hasta Moisés, aun en los que no pecaron a la manera de la transgresión de Adán, el cual es figura del que había de venir.

15Pero el don no fue como la transgresión; porque si por la transgresión de aquel uno murieron los muchos, abundaron mucho más para los muchos la gracia y el don de Dios por la gracia de un hombre, Jesucristo.

El Versículo: ¡Aleluya! ¡Aleluya! Porque somos hijos, Dios ha enviado el Espíritu de su Hijo a nuestros corazones, clamando: ¡Abba! ¡Padre! ¡Aleluya!

El Evangelio: Mateo 10:24-33 No debemos esperar que el mundo nos va a tratar mejor que trataba a nuestro Señor Jesucristo. Pero aún en medio de persecución y tribulación, tenemos el consuelo que nuestra vida está en su mano protectora. Entonces, aunque estamos en este mundo peligroso, qué siempre proclamemos su evangelio precioso sin temor.

24El discípulo no es más que su maestro, ni el siervo más que su señor. 25Bástale al discípulo ser como su maestro, y al siervo como su señor. Si al padre de familia llamaron Beelzebú, ¿cuánto más a los de su casa?

26Así que, no los temáis; porque nada hay encubierto, que no haya de ser manifestado; ni oculto, que no haya de saberse. 27Lo que os digo en tinieblas, decidlo en la luz; y lo que oís al oído, proclamadlo desde las azoteas. 28Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno. 29¿No se venden dos pajarillos por un cuarto? Con todo, ni uno de ellos cae a tierra sin vuestro Padre. 30Pues aun vuestros cabellos están todos contados. 31Así que, no temáis; más valéis vosotros que muchos pajarillos. 32A cualquiera, pues, que me confiese delante de los hombres, yo también le confesaré delante de mi Padre que está en los cielos. 33Y a cualquiera que me niegue delante de los hombres, yo también le negaré delante de mi Padre que está en los cielos.

LA BENDICIÓN DE LA PERSECUSIÓN CON DIOS

Por naturaleza nosotros somos personas que cambiamos fácil de animo y también cambiamos fácil de parecer, por esto para nosotros es fácil renunciar a un trabajo, dejar de querer a otra persona, somos capaces de cambiar de punto de vista cuando vemos la necesitad personal. Pero esto también se aplica a la fe, ¿cuántas veces hemos querido abandonar la fe? ¿cuántas veces hemos sido la piedra de tropiezo para que los hermanos abandonen su creencia? ¿cuántas veces no hemos sido buenos ejemplos y nuestros hijos, parejas y conocidos por esto han abandonado la fe? ¿cuántas veces nos hemos dejado llevar de la falsa doctrina y nos acomodamos a ella? Realmente nosotros necesitamos reconocer que somos muy emocionales, y aún cuando tiene que ver con la fe hemos permitido que el enemigo gane un espacio en nuestras vidas cristianas permitiendo que nos desanimemos en los caminos del Señor. Hago estas preguntas en esta introducción para que entendamos porque Jeremías hizo esta oración en un momento difícil de su vida como creyente. El contexto nos enseña como por predicar la ley al pueblo de Dios, por su desobediencia a la Palabra, Pasur uno de los encargados de cuidar el templo de Jerusalén tomo preso al profeta y lo puso en el cepo por un día. Pero Jeremías no solamente sufrió esta persecución, sino que después de predicarle a Pasur y al pueblo las cosas difíciles que venían para ellos por su impenitencia esto lo dejó muy mal espiritualmente. Él no fue un profeta exitoso en la predicación de la Palabra de Dios porque el pueblo le rechazó, él conocía muy bien el desprecio del pueblo, y sus amigos por la predicación de la ley.

Para entender un poco más del dolor de Jeremías pensemos cuando luchamos contra una enfermedad, bien sea nuestra o de alguien que amamos, y nos damos cuenta que esta enfermedad no se va, inmediatamente nos sentiríamos vencidos, ese sentimiento lo conocemos bien porque lo hemos vivido al no querer seguir insistiendo con una relación de pareja que no va hacia ningún lado o cuando un hijo no quiere llevar una vida decente nos damos por vencidos tristemente viéndolo como se pierde paso a paso. Jeremías tenia dolor por su pueblo a quien amaba, nosotros como cristianos sentimos dolor por nuestros familiares, amigos cercanos que han rechazado el mensaje que les hemos predicado porque sabemos que van al infierno. Después de entender este sentimiento de tristeza de Jeremías podemos comprender porque dijo estas palabras 7Me sedujiste, oh Jehová, y fui seducido; más fuerte fuiste que yo, y me venciste; cada día he sido escarnecido, cada cual se burla de mí. Jeremías había querido abandonar su trabajo de profeta, pero Dios le venció, el profeta estaba cansado de que fuera escarnecido, de ser objeto de burla cada día ya que su predicación como la vemos en este versículo no era nada agradable a los oídos de su pueblo 8Porque cuantas veces hablo, doy voces, grito: Violencia y destrucción; porque la palabra de Jehová me ha sido para afrenta y escarnio cada día. Si nosotros hubiéramos escuchado a Jeremías diríamos que era un hombre pesimista y negativo, y es por esta predicación que él cada día sufría afrentas y escarnios. Entendemos bien este sentimiento de Jeremías de no querer acordarse más de Dios, ni de su nombre como lo leemos en los versículos 9 y 10 por toda la persecución que estaba sufriendo puesto que hasta estaba metida dentro de sus huesos porque estaba cansado de las murmuraciones del pueblo, de las amenazas hacia él, y como hasta sus amigos estaban siendo enemigos suyos. Nosotros también, cuando estamos en momentos difíciles, cuando nuestra vida esta hecha un caos por culpa de nuestro pecado o un pecado de otro, cuando no salen los planes que queremos hacer y creemos que Dios se ha olvidado de nosotros, cuando perdemos a un ser querido, cuando nos esta venciendo una enfermedad, cuando la soledad se apodera de nosotros hemos pecado al igual que Jeremías en contra del segundo mandamiento que nos enseña la Gloria del nombre de Dios. Jeremías quería abandonar la fe, al igual que nosotros lo hemos querido hacer en algún momento difícil de nuestra vida, realmente esto nos muestra que sí merecemos ser castigados eternamente en el fuego consumidor del infierno.

Dios conociendo el corazón de Jeremías y también los nuestros ha cumplido su promesa de mantenernos en la fe, Jeremías dio testimonio de esto al decir 11Mas Jehová está conmigo como poderoso gigante; por tanto, los que me persiguen tropezarán, y no prevalecerán; serán avergonzados en gran manera, porque no prosperarán; tendrán perpetua confusión que jamás será olvidada. 12Oh Jehová de los ejércitos, que pruebas a los justos, que ves los pensamientos y el corazón, vea yo tu venganza de ellos; porque a ti he encomendado mi causa. 13Cantad a Jehová, load a Jehová; porque ha librado el alma del pobre de mano de los malignos. ¿Cuál es tu persecución o problema en este momento? ¿Por qué hemos estado tentados de dejar la fe? Escuchamos aquí palabras de Evangelio que también traspasan nuestros huesos, todo nuestro ser. Y estas bendiciones vienen solo por Cristo, Él por amor a nosotros nunca se desanimó en su trabajo para redimirnos, esto nos recuerda cuando iba camino a Jerusalén 41Y cuando llegó cerca de la ciudad, al verla, lloró sobre ella, 42diciendo: ¡Oh, si también tú conocieses, a lo menos en este tu día, lo que es para tu paz! Mas ahora está encubierto de tus ojos. 43Porque vendrán días sobre ti, cuando tus enemigos te rodearán con vallado, y te sitiarán, y por todas partes te estrecharán, 44y te derribarán a tierra, y a tus hijos dentro de ti, y no dejarán en ti piedra sobre piedra, por cuanto no conociste el tiempo de tu visitación. Lucas 19:41-44. Jesús lloró por Jerusalén porque ellos no creyeron en la promesa de la Palabra cumplida en Él, le rechazaron y más aún fue a Jerusalén a honrar el nombre de Dios, cumpliendo perfectamente la voluntad del Padre, Jeremías, usted y yo hoy somos perdonados de nuestro pecado hacia el segundo mandamiento porque Jesús puso en alto la voluntad del Padre al honrar su nombre y vemos como fue más allá como lo enseña la misma Escritura 6Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos. 7Ciertamente, apenas morirá alguno por un justo; con todo, pudiera ser que alguno osara morir por el bueno. Romanos 5:6-7. Con su muerte y resurrección nos ha asegurado el perdón de nuestro pecado en contra del segundo mandamiento y también nos ha llevado a disfrutar en este momento estas bendiciones que Jeremías también recibió.

Jehová esta con nosotros, esto quiere decir que si nuestro mundo esta al revés en Dios todo esta emparejado, Él no nos abandona ni tampoco nos deja solos, por esto en medio de la tribulación el estudio de la Escrituras y la oración nos muestran como Dios siempre está con nosotros.

Nuestros enemigos tropezaran, nuestro trabajo para Dios consiste en la predicación de la Ley y esto es necesario para los que no creen porque así se prepara el camino del Salvador para ellos, por medio de la Ley es el conocimiento del pecado y son llevados a los pies de Jesús. Nuestros enemigos, son los enemigos de Dios y por lo tanto ÉL es quien tratará con ellos, confiemos en su justicia

Otra bendición que tenemos hoy es que las tribulaciones, persecuciones y todo lo que sufrimos en este mundo, Jeremías nos enseña que Dios prueba nuestra fe porque Él si conoce nuestro corazón, y mente. Por esto Gloriémonos en la Tribulación porque nuestro Dios nos fortalece a cada uno de nosotros.

Hoy estamos alabando a nuestro Dios Cantad a Jehová, load a Jehová; porque ha librado el alma del pobre de mano de los malignos. Porque cada día vemos su misericordia, cada día nos sostiene en este mundo y esperamos la venida de nuestro Señor por segunda vez para que le cantemos en el cielo perfectamente dando toda la Gloria a Él porque nos salvo de la consecuencia más grave del pecado que es la muerte eterna, porque nos sostiene en todas nuestras tribulaciones, y porque nos usa para que vamos a otros anunciándoles la verdad que sólo existe un Dios que es perdonador. Amén

Los Himnos:

Algunos himnos sugeridos:

Cantad al Señor:

47 A nadie amaré como a Cristo

48 Busca primero el reino de Dios

49 Con el buen Jesús andemos

51 Dios de gracia, Dios de gloria

53 Seguidme a mí

54 Santo Espíritu llena mi vida

56 Alzad la cruz

81 Con Dios no temeremos

82 Bien sé en quien creo

83 Con qué paternal cariño

85 No me abandones, Dios

87 Oh, Dios eterno

Culto Cristiano:

129 Castillo Fuerte

159 Cristo Salvador

165 Hay una fuente

240 En Jesucristo se halla paz

251 Oh, qué amigo nos es Cristo

254 Firmes y adelante

264 Grato es contar la historia

272 Me guía Cristo en Santo amor

273 Mi mano ten

274 No temas ya

403 Estad por Cristo firmes

406 Luchad, luchad por Cristo

 

 

 

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2020-06-28

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El cuarto domingo después de pentecostés

(Verde)

Tema del día:  Al mostrarnos misericordia, Dios nos anima a compartir su amor con todas las «ovejas perdidas» del mundo y a obedecerle en todo lo que hacemos.

La Colecta:  Todopoderoso y eterno Dios, concédenos un aumento de fe, esperanza y amor, para que amemos lo que tú has mandado y obtengamos el cumplimiento de todas tus promesas; por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura: Éxodo 19:2-8a En su misericordia, Dios rescató a su pueblo de la esclavitud y lo llevó a la tierra prometida como sobre alas de águila.  Es más, en el Monte Sinaí, Dios separó a ellos del resto del mundo para ser el pueblo del cual iba a venir el Salvador del mundo.  Así como fue para el pueblo de Israel, nuestra motivación para obedecer los mandatos de Dios son sus promesas de amor.

2Habían salido de Refidim, y llegaron al desierto de Sinaí, y acamparon en el desierto; y acampó allí Israel delante del monte. 3Y Moisés subió a Dios; y Jehová lo llamó desde el monte, diciendo: Así dirás a la casa de Jacob, y anunciarás a los hijos de Israel: 4Vosotros visteis lo que hice a los egipcios, y cómo os tomé sobre alas de águilas, y os he traído a mí. 5Ahora, pues, si diereis oído a mi voz, y guardareis mi pacto, vosotros seréis mi especial tesoro sobre todos los pueblos; porque mía es toda la tierra. 6Y vosotros me seréis un reino de sacerdotes, y gente santa. Estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel.

7Entonces vino Moisés, y llamó a los ancianos del pueblo, y expuso en presencia de ellos todas estas palabras que Jehová le había mandado. 8Y todo el pueblo respondió a una, y dijeron: Todo lo que Jehová ha dicho, haremos.

El Salmo del Día: Salmo 100

Salmo de alabanza.

1 Cantad alegres a Dios, habitantes de toda la tierra.

2 Servid a Jehová con alegría;

Venid ante su presencia con regocijo.

3 Reconoced que Jehová es Dios;

El nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos;

Pueblo suyo somos, y ovejas de su prado.

4 Entrad por sus puertas con acción de gracias,

Por sus atrios con alabanza;

Alabadle, bendecid su nombre.

5 Porque Jehová es bueno; para siempre es su misericordia,

Y su verdad por todas las generaciones.

La Segunda Lectura: Romanos 5:6-11 El Apóstol Pablo nos explica que aún cuando todavía éramos «incapaces,» «malvados,» «pecadores,» y «enemigos de Dios,» Cristo murió por nuestros pecados para así reconciliarnos con Dios.  Ya no somos enemigos de Dios, sino hijos queridos, y si hijos queridos, también herederos de la vida eterna en el cielo.

6Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos. 7Ciertamente, apenas morirá alguno por un justo; con todo, pudiera ser que alguno osara morir por el bueno. 8Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. 9Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira. 10Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida. 11Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en Dios por el Señor nuestro Jesucristo, por quien hemos recibido ahora la reconciliación.

El Versículo: ¡Aleluya! ¡Aleluya! Vístanse de justicia tus sacerdotes, y canten con gozo tus santos. ¡Aleluya!

El Evangelio: Mateo 9:35-10:8 Al ver a los muchos perdidos de Israel, los cuales andaban como ovejas sin pastor, Cristo tuvo compasión de ellos y mandó a sus discípulos que pidieran a Dios que enviara más obreros.  Y luego les envió a ellos para proclamar el evangelio de salvación a todas las ovejas perdidas de Israel.  Dios en su misericordia no quiere que se pierda ni un alma.

35Recorría Jesús todas las ciudades y aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo. 36Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor. 37Entonces dijo a sus discípulos: A la verdad la mies es mucha, mas los obreros pocos. 38Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies.

10

1Entonces llamando a sus doce discípulos, les dio autoridad sobre los espíritus inmundos, para que los echasen fuera, y para sanar toda enfermedad y toda dolencia. 2Los nombres de los doce apóstoles son estos: primero Simón, llamado Pedro, y Andrés su hermano; Jacobo hijo de Zebedeo, y Juan su hermano; 3Felipe, Bartolomé, Tomás, Mateo el publicano, Jacobo hijo de Alfeo, Lebeo, por sobrenombre Tadeo, 4Simón el cananista, y Judas Iscariote, el que también le entregó.

5A estos doce envió Jesús, y les dio instrucciones, diciendo: Por camino de gentiles no vayáis, y en ciudad de samaritanos no entréis, 6sino id antes a las ovejas perdidas de la casa de Israel. 7Y yendo, predicad, diciendo: El reino de los cielos se ha acercado. 8Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia

GRACIAS SEÑOR POR HACERNOS PARTE DE TU MIES

El contexto de Mateo nos muestra un problema espiritual que tenemos hoy en día, los falsos maestros que estan predicando la Palabra de Dios, esto quiere decir que el mensaje que predican es sin Cristo, sin esperanza porque solo quieren recalcar las obras de los hombres para salvarse. Fue tanto el rechazo de los fariseos hacia Jesús que Mateo nos cuenta que ellos fueron testigos de la manera que Jesús curo a un hombre mudo que estaba endemoniado y la respuesta de rechazo de estos lideres del pueblo al no glorificar a Dios por el milagro hecho sino que atacaron a Jesús como el Mesías al decir 34Pero los fariseos decían: Por el príncipe de los demonios echa fuera los demonios. Mateo 9:34. Esto mostró la situación espiritual del pueblo de Dios que estaban totalmente perdidos y es por lo que la visita que Jesús hizo en todos los pueblos, aldeas y sinagogas enseñando el Evangelio del reino que no es otra cosa que predicar la Ley llamando a las personas al arrepentimiento y preparando el camino para que escucharan el evangelio y los milagros que Jesús hizo sanando toda enfermedad y toda dolencia en el puebloVers 35 mostró una necesidad más grande que necesitaba el pueblo, había muchas ovejas sin pastor. Esto es una manera de decir que había muchos incrédulos y esta es la realidad de hoy porque aún hay incrédulos en este momento que tienen la Biblia abierta.

Hoy no hay diferencia con esta situación, estos tiempos con los templos cristianos cerrados vemos como los incrédulos que posiblemente sean más que los cristianos atacan al cristianismo diciendo que solo necesitamos abrir los templos por la necesidad de dinero. Otros que se reúnen a escuchar la Palabra de Dios están en un concurso para mostrar quien es más santo que los demás, han malinterpretado el versículo de Hebreos 12:14 Seguid la paz con todos, y la santidadsin la cual nadie verá al Señor. Esta Santidad de la cual malinterpretan muchos enseñando que pueden vivir de acuerdo con la voluntad de Dios y es así como son salvos. Todos estos ejemplos nos muestran la misma realidad que vivimos actualmente como lo que vio Jesús al decir: 37Entonces dijo a sus discípulos: A la verdad la mies es mucha, más los obreros pocos. Cada vez hay menos personas trabajando para llevar el mensaje de salvación, cada vez vemos como la misma iglesia destruye a los predicadores fieles acusándoles por cualquier cosa solo por el hecho de escuchar a su predicador o pastor preferido, cada vez vemos como menos quieren ir al ministerio porque ven la manera en la cual tratan a los que llevan el evangelio y no quieren servir por miedo y también podemos mencionar que vemos menos interesados en llevar el mensaje de salvación por pereza espiritual o vemos también a pastores y maestros perezosos para preparar una clase o un sermón que solo el alimento que ofrecen es pasto seco y no verde. Y es donde la petición de Jesús 38Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies. Es una oración perfecta que Dios la ha escuchado y dado respuesta y esta respuesta la vemos en los versículos que siguen…

Jesús vio la respuesta del Padre en los cielos cuando le permitió llamar a sus doce discípulos, estos hombres no tenían mucha educación ni eran muy sofisticados, tenían una fe débil y eran lentos para aprender. Sólo pudieron realizar su misión mediante la autoridad y el poder de su Señor. El mensaje del evangelio que debían proclamar era más que un relato de acontecimientos, era un mensaje vivo y poderoso que el Espíritu Santo usaría para producir la fe salvadora en el corazón de quienes lo escucharan. Es importante entender que les dio autoridad sobre los espíritus inmundos, para que los echasen fuera, y para sanar toda enfermedad y toda dolencia.  El griego nos ayuda a entender bien el verbo dar que aparece conjugado en el pasado y esto nos ratifica que no hay un mandato actual para ningún cristiano de hacer estas cosas porque la autoridad que dio Jesús fue a estos doce hombres los cuales Dios uso de muchas maneras, unos escribieron epístolas, otros como el autor de este evangelio escribieron y la Biblia no menciona lo que sucedió con muchos de ellos, pero entendiendo y creyendo en el poder de Dios sabemos que cumplieron su tarea a cabalidad.

Nos falta explicar la última sección de este evangelio del día de hoy. Las instrucciones que les dio Jesús a ellos Por camino de gentiles no vayáis, y en ciudad de samaritanos no entréis, 6sino id antes a las ovejas perdidas de la casa de Israel. 7Y yendo, predicad, diciendo: El reino de los cielos se ha acercado. 8Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia. Nuestro Señor no estaba haciendo acepción de personas, simplemente les estaba dando un plan a sus apóstoles mostrándoles por donde iban a empezar, yendo a las ovejas perdidas del pueblo de Israel, empezar por casa y ellos iban a usar el mismo método de predicación del mismo Jesús y que también lo usó Juan el Bautista diciendo: el reino de los cielos se ha acercado, es la misma predicación de la ley y el evangelio. Y la manera de ellos hacer todos estos milagros y al predicar la Palabra de Dios lo iban hacer de manera gratuita no como hoy en día que vemos lo que hacen muchas organizaciones para cobrar por famosos milagros o por ver a famosos predicadores y cobrar por escuchar el mensaje de salvación y esto nos lleva una vez más a ver la necesidad de seguir orando que el mismo Dios envié obreros a su campo.

Ya que hemos entendido que nos enseña este evangelio para el día de hoy vamos a aplicarlo a nuestras vidas. Nuestro Dios nos enseña a orar por los enemigos, por los enfermos, por todos los que tienen alguna necesidad material en este mundo siempre confiando en la voluntad de Dios pero cuando comparamos esto con el segundo y tercer mandamiento solo nos muestra nuestra pecaminosidad, no oramos, no predicamos la Palabra de Dios, tampoco apoyamos los ministerios de la iglesia para llevar el mensaje de salvación no dando nuestras ofrendas ni tampoco orando para que lleguen nuevos obreros a llevar el mensaje de salvación y esto nos recuerda que merecemos ser excluidos de la vida eterna en el infierno eterno. Más Dios viendo esta actitud de nosotros nos dice Pablo en la lectura de Romanos 5:6-8 6Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos. 7Ciertamente, apenas morirá alguno por un justo; con todo, pudiera ser que alguno osara morir por el bueno. 8Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. Dios conoce nuestra debilidad y sabe que necesitamos de su ayuda, de su perdón dándonos a Cristo Jesús quien si cumplió el segundo y tercer mandamiento por nosotros como lo vemos en el texto para el día de hoy, Él oró perfectamente por nosotros al pedirle al Padre que enviará obreros a su mies y cumplió el tercer mandamiento al predicar la Palabra de Dios en todos los pueblos y aldeas dentro y fuera de las sinagogas y esto lo hizo para que hoy fuéramos perdonados de nuestro pecado en contra de estos mandamientos. Pero Dios nos dio más, la muerte que nosotros merecemos por nuestro pecado Jesús lo sufrió por nosotros para limpiar todos nuestros pecados y con su resurrección nos da la promesa que estaremos en cuerpo y alma en el cielo cuando sea el fin del mundo.

El salmo 100 para hoy nos dice que somos el pueblo de Dios, también nos recuerda las palabras que le dijo a su pueblo cuando lo sacó de la esclavitud de Egipto, recordándonos de la esclavitud de la cual fuimos sacados del pecado, la carne y el diablo. Él dice a su pueblo 5Ahora, pues, si diereis oído a mi voz, y guardareis mi pacto, vosotros seréis mi especial tesoro sobre todos los pueblos; porque mía es toda la tierra. 6Y vosotros me seréis un reino de sacerdotes, y gente santa. Éxodo 19:5.6. Y este llamado de ser su pueblo y sus sacerdotes y santos por los méritos de Cristo el Espíritu Santo hace que nosotros tengamos hoy la misma compasión que Jesús tuvo por los incrédulos y por lo tanto movidos por el amor y agradecimiento a Dios vamos a orar por los incrédulos para que puedan escuchar y creer en el mensaje de la Palabra de Dios, vamos a empezar a predicar la Palabra de Dios empezando en nuestras casas con nuestros amigos cercanos y vamos a apoyar la obra misionera de nuestra iglesia con nuestras ofrendas para que podamos tener pastores preparados y fieles para cuidar de nuestras almas, para que lleguen a la fe nuevos hermanos en la fe y para que podamos como un solo pueblo decir gracias Señor por traernos a tu campo Amén.

Los Himnos:

Algunos himnos sugeridos:

Cantad al Señor:

45        Fortalece a tu Iglesia

54        Santo Espíritu llena mi vida

56        Alzad la cruz

59        Levántate, despierta

60        Señor despierta y llama                    

61        Señor Jesús atiende  

Culto Cristiano:

146      De heladas cordilleras

147      ¡Oh mi Dios, oh Rey eterno!

202      Oí la voz del Salvador

254      Firmes y adelante

255      Qué mi vida entera esté

257      Mirad y ved

263      Escuchad Jesús nos dice

264      Grato es contar la historia

403      Estad por Cristo firmes

406      Luchad, luchad por Cristo

 

 

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28 junio 2020

Dejemos que el Espíritu Santo Nos Haga Comunicadores de Paz

2020-06-21

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El tercer domingo después de pentecostés

(Verde)

Tema del día:  Lo que Dios quiere de nosotros es misericordia y no sacrificios. Mostramos la verdadera misericordia solamente al reconocer nuestro estado perdido y al gozarnos en el hecho de que Dios ha tenido misericordia de nosotros y nos ha dado la vida eterna.

La Colecta: Oh Dios, fuente y origen de toda bondad: concede a tus humildes siervos que mediante tu santa inspiración meditemos en lo justo, y guiados por ti, lo realicemos; por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura: Oseas 5:15-6:6 Dios no quiere obras sin amor, ni obediencia sin fe. Al contrario, quiere corazones arrepentidos los cuales muestran en sus acciones de amor, la fe que mora en sus corazones.

15Andaré y volveré a mi lugar, hasta que reconozcan su pecado y busquen mi rostro. En su angustia me buscarán.

6

1Venid y volvamos a Jehová; porque él arrebató, y nos curará; hirió, y nos vendará. 2Nos dará vida después de dos días; en el tercer día nos resucitará, y viviremos delante de él. 3Y conoceremos, y proseguiremos en conocer a Jehová; como el alba está dispuesta su salida, y vendrá a nosotros como la lluvia, como la lluvia tardía y temprana a la tierra.

4¿Qué haré a ti, Efraín? ¿Qué haré a ti, oh Judá? La piedad vuestra es como nube de la mañana, y como el rocío de la madrugada, que se desvanece. 5Por esta causa los corté por medio de los profetas, con las palabras de mi boca los maté; y tus juicios serán como luz que sale. 6Porque misericordia quiero, y no sacrificio, y conocimiento de Dios más que holocaustos.

El Salmo del Día: Salmo 119 III

Guímel

17 Haz bien a tu siervo; que viva,

Y guarde tu palabra.

18 Abre mis ojos, y miraré

Las maravillas de tu ley.

19 Forastero soy yo en la tierra;

No encubras de mí tus mandamientos.

20 Quebrantada está mi alma de desear

Tus juicios en todo tiempo.

21 Reprendiste a los soberbios, los malditos,

Que se desvían de tus mandamientos.

22 Aparta de mí el oprobio y el menosprecio,

Porque tus testimonios he guardado.

23 Príncipes también se sentaron y hablaron contra mí;

Mas tu siervo meditaba en tus estatutos,

24 Pues tus testimonios son mis delicias

Y mis consejeros.

La Segunda Lectura: Romanos 4:18-25 La fe es el hilo delgado que nos une con nuestro Señor Dios. Aunque Abraham ya estaba demasiado grande para tener hijos, creyó que Dios podía hacer lo que le prometió. De la misma manera, nosotros creemos que Dios ha hecho lo imposible: que levantó a Jesucristo de la muerte. Somos justificados por medio de esta fe.

18El creyó en esperanza contra esperanza, para llegar a ser padre de muchas gentes, conforme a lo que se le había dicho: Así será tu descendencia. 19Y no se debilitó en la fe al considerar su cuerpo, que estaba ya como muerto (siendo de casi cien años), o la esterilidad de la matriz de Sara. 20Tampoco dudó, por incredulidad, de la promesa de Dios, sino que se fortaleció en fe, dando gloria a Dios, 21plenamente convencido de que era también poderoso para hacer todo lo que había prometido; 22por lo cual también su fe le fue contada por justicia. 23Y no solamente con respecto a él se escribió que le fue contada, 24sino también con respecto a nosotros a quienes ha de ser contada, esto es, a los que creemos en el que levantó de los muertos a Jesús, Señor nuestro, 25el cual fue entregado por nuestras transgresiones, y resucitado para nuestra justificación.

El Versículo: ¡Aleluya! ¡Aleluya! Dios estaba en Cristo reconciliando al mundo consigo mismo, no tomando en cuenta a los hombres sus transgresiones. ¡Aleluya!

El Evangelio: Mateo 9:9-13 Cristo vino a este mundo para salvar a pecadores, y entonces, en su misericordia aún convivió y comió con los mal reputados. Los fariseos no podían entender el amor que Cristo tenía por tales pecadores. No podían regocijarse en la misericordia de Cristo porque en su orgullo pensaban que no tenían necesidad ellos mismos de misericordia.

9Pasando Jesús de allí, vio a un hombre llamado Mateo, que estaba sentado al banco de los tributos públicos, y le dijo: Sígueme. Y se levantó y le siguió. 10Y aconteció que estando él sentado a la mesa en la casa, he aquí que muchos publicanos y pecadores, que habían venido, se sentaron juntamente a la mesa con Jesús y sus discípulos. 11Cuando vieron esto los fariseos, dijeron a los discípulos: ¿Por qué come vuestro Maestro con los publicanos y pecadores? 12Al oír esto Jesús, les dijo: Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. 13Id, pues, y aprended lo que significa: Misericordia quiero, y no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores, al arrepentimiento.

HERMANOS VIVAMOS EN LA MISERICORDÍA QUE DIOS NOS HA DADO

El Domingo pasado hablamos a cerca de lo que es la sana doctrina la cual confesamos por la obra del Espíritu Santo dentro de nosotros, hoy veremos el ejemplo que nuestro Dios utiliza para darnos a entender más del propósito de las Escrituras en nuestras vidas. La Palabra de Dios es muy clara cuando nos dice en Timoteo que estas nos hacen sabios para la Salación por la fe en Cristo Jesús, 2 Timoteo 2:15. Y hoy en el ejemplo que nos habla nuestro Dios veremos reflejadas nuestras vidas porque uno de los personajes bíblicos que encontramos aquí muestra lo que realmente somos nosotros. El oficio de Mateo no lo hacia digno a los ojos de los hombres de ser un amigo que quisiéramos tener o una persona que pudiera acercarse a Dios, su oficio lo descalificaba de toda clase de relación que pudiera tener con Dios o con algún sistema de adoración que existiera en ese momento, él no clasificaba para pertenecer a un grupo religioso de la época. Ser publicano era considerado por los judíos como alguien despreciable, porque siendo judío trabajaba para el imperio y no era un oficio muy honesto porque constantemente practicaba la corrupción y el robo. El contexto a este pasaje nos muestra como Jesús estaba en su ciudad, Capernaúm y había tenido un encuentro no muy amigable con sus enemigos, aquellos que creían ser diferentes a Mateo porque creían tener una buena relación con Dios porque al hacer sacrificios y holocaustos, creían que Dios les recompensaba por cumplir la ley, pero la Biblia nos enseña que la obediencia sin fe no le agrada a Dios.

Podemos imaginarnos los rostros de todos los que estaban allí reunidos cuando Jesús le dijo a este recaudador de impuestos SIGUEME. Esos rostros de sorpresa y tal vez de burla nosotros lo conocemos cuando en nuestro pasado oscuro éramos conocidos como adúlteros, mentirosos, amadores del alcohol y del dinero, egoístas, ávaros, idolatras y amadores de la carne y de esta manera éramos conocidos por nuestra familia cercana, amigos y compañeros de trabajo y cuando el Espíritu Santo empezó a trabajar en nosotros mostrándonos que éramos enemigos de Dios al igual que Mateo por ser pecadores y como Jesús era la solución de nuestro pecado todos los que nos conocían así se sorprendieron de un modo a otro por el hecho de ser diferentes. La Biblia nos enseña que tanto Mateo como nosotros no merecemos tener ninguna relación con Dios por nuestra miseria espiritual. Pero encontramos en este pasaje para hoy una palabra que nos muestra como nos trata Dios a cada uno de nosotros, MISERICORDIA, que es la compasión de Dios que siente por nosotros pecadores.

Marcos y Lucas nos dicen que el nombre hebreo de Mateo era Levi y el significado de este nombre tiene un sentido para nosotros, en el hebreo significa unir, y creo que es muy apropiado el significado de su nombre que nos recuerda como por medio de Jesús nosotros los pecadores somos unidos con Dios. Pero nuestro viejo hombre hace que olvidemos como éramos nosotros y muchas veces olvidamos de la MISERICORDIA que Dios ha tenido con nosotros, y esto sucede de dos maneras, la primera cuando perdemos el primer amor y nos alejamos de Dios y su Palabra y segundo cuando tomamos la actitud que nos muestra este texto para hoy 11Cuando vieron esto los fariseos, dijeron a los discípulos: ¿Por qué come vuestro Maestro con los publicanos y pecadores? Esta actitud de sentirnos super-cristianos es un pecado en contra de la ley de Dios porque nos sentimos mejores que otros, cuando usamos la frase “yo no peco de esa manera”, “eso no lo hace un cristiano” es porque nuestro viejo hombre esta tan orgulloso de si mismo que nos sentimos mejor que otros. Muchos super-cristianos han abandonado la iglesia porque no ven cambios en las personas, porque no ven que los hermanos crezcan espiritualmente y esta arrogancia hace que lleguemos a la doctrina pagana de la salvación por obras queriendo mostrar las obras que diferencian a los cristianos. Perder el primer amor o sentirnos super-cristianos nos llevan al infierno eterno.

Pero una vez más damos gracias al Padre por enviar a Jesús, quién si tuvo MISERICORDIA no solamente con Mateo, sino que nuestro pasaje nos dice 10Y aconteció que estando él sentado a la mesa en la casa, he aquí que muchos publicanos y pecadores, que habían venido, se sentaron juntamente a la mesa con Jesús y sus discípulos. Este versículo nos muestra la MISERICORDIA de Jesús como nuestro sustituto al sentarse con los publicanos y pecadores, no se sintió mejor que ellos, aun siendo Dios y sin pecado no se mostró mezquino, su MISERICORDIA mostrada en esa mesa sentado con las personas que eran consideradas las más despreciables por los líderes religiosos nos muestra como ÉL si vino en rescate de nosotros pecadores, también estamos invitados a estar sentados en esa mesa y el Espíritu Santo hace real esa invitación porque nos tiene aquí reunidos alimentándonos de la Palabra Dios, que alimento tan poderoso el que estamos recibiendo, se cumple lo que nuestro Señor Jesucristo dijo no solo de pan vivirá el hombre sino de toda Palabra que sale de la boca de Dios Mateo 4:4. Este alimento que recibimos cada vez que estamos estudiando y escuchando la Palabra de Dios nos lleva a los pies de Jesús, porque vemos como no solamente se sentó con los pecadores y publicanos en ese día sino que se hizo maldito por nosotros pagando por todos nuestros pecados como lo leemos en Gálatas 3:13 Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición (porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero). Y ahora el Espíritu Santo que ha puesto la fe en Cristo no solamente en Mateo, los publicanos y pecadores que estaban allí, sino en todos nosotros encontramos el sentido de la venida de Jesús, que la podemos resumir en una sola Palabra, MISERICORDIA, que solamente nos beneficiamos nosotros que nos sentimos representados por estas palabras de Jesús, Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. Cuando escuchamos la predicación de la Ley sin tener fe nos hirió y ofendió, pero hoy damos gracias a Dios quien por medio de Espíritu Santo obró en nosotros mostrándonos que el propósito de la Ley es llevarnos a Cristo, al Salvador porque nosotros necesitábamos a este médico en nuestras vidas para que tratara nuestras almas, cambiando nuestra antigua manera de vivir por una nueva gobernada por Dios quien nos lleva a practicar la MISERICORDIA con el prójimo y los hermanos en la fe, perdonándonos unos a otros, dando lo mejor de cada uno de nosotros en nuestras familias, los esposos tratando a la mujer como vaso frágil, la mujer siendo la ayuda idónea, siendo hijos que obedecemos a nuestros padres, obreros que con nuestro trabajo agradamos a Dios y vecinos que no buscamos el mal para el otro, al contrario somos hijos de Paz y como creyentes que estamos afanados por alimentarnos de la fuente de esta MISERICORDIA que nos habló Pablo en la carta a los Romanos 4:24 a los que creemos en el que levantó de los muertos a Jesús, Señor nuestro.

Ahora que conocemos de la MISERICORDIA de Dios en la vida, muerte y resurrección de nuestro Señor Jesucristo entendemos bien lo que Jesús nos enseña al terminar esta porción del evangelio para hoy 13Id, pues, y aprended lo que significa: Misericordia quiero, y no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores, al arrepentimiento. Nuestro Dios quiere obediencia con fe, esto quiere decir que todo lo que hacemos en nuestra vida de creyentes siendo guiados por los mandamientos como una guía para nuestras vidas es motivada por la MISERICORDIA de Dios para con nosotros y que no podemos caer en la trampa de creer que Dios nos bendice o nos escucha o tenemos una buena relación con Él porque hacemos ciertos rituales establecidos por hombres o vivimos bajo las normas creadas por hombres. Dios solo tiene una relación con nosotros por medio de Cristo quien vino a llamar a los que necesitamos del Salvador, porque todo el que se cree justo no necesita del Salvador porque cree que tiene buena relación con Dios por sus propios medios , en cambio Mateo, los publicanos y pecadores que estaban en su casa ese día y cada uno de nosotros hoy damos gracias al Espíritu Santo que nos ha llevado al Arrepentimiento, que ha cambiado nuestra vida pero conectados a Cristo y es por lo que hoy nosotros que vivimos en la Luz damos gracias que creemos en la sola verdad de las Escrituras que esta resumida en Efesios 2:8-9 por Gracia somos Salvos y no por obras para que ninguno de nosotros nos gloriemos. Amén

Algunos himnos sugeridos:

Cantad al Señor:

47 A nadie amaré como a Cristo

48 Busca primero el reino de Dios

49 Con el buen Jesús andemos

50 Cristiano soy

51 Dios de gracia, Dios de gloria

52 Hermanos cantad

53 Seguidme a mí, dice el Señor

55 Servimos al Señor

88 Sublime gracia

Culto Cristiano:

202 Oí la voz del Salvador

225 Por gracia sola

229 Tal como soy de pecador

240 En Jesucristo se halla la paz

255 Qué mi vida entera esté

257 Mirad y ved

259 Tu vida, ¡Oh Salvador!

 

 

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14 junio 2020

Dejemos que el Espíritu Santo Nos Haga Comunicadores de Paz

2020-06-14

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El segundo domingo después de pentecostés

(Verde)

Tema del día:  Nuestro Señor Jesucristo satisfizo las exigencias de Dios con su vida perfecta y muerte inocente en la cruz. Por medio de la fe nosotros recibimos su justicia. Cualquier otra forma de «salvarse» no es suficiente. Hay que siempre tener cuidado con los que enseñan doctrina falsa, especialmente con los que andan disfrazados con el nombre «cristiano.»

La Colecta: Oh Dios, cuya providencia infalible ordena todo cuanto hay en la tierra y en el cielo: Te suplicamos que nos apartes de todo peligro y nos concedas todo lo que nos beneficie; por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura: Deuteronomio 11:18-21,26-28 El himno dice: Preciosa herencia otorga Dios al hombre en la Palabra La Palabra de Dios es un regalo precioso que nos enseña primordialmente que somos pecadores condenados (la ley), y después, que tenemos la vida eterna por medio de Jesucristo (el evangelio). Por lo tanto, la ley de Dios ya sirve como regla y guía en nuestra vida cristiana. Es más, Dios nos promete bendecir si la guardamos.

18Por tanto, pondréis estas mis palabras en vuestro corazón y en vuestra alma, y las ataréis como señal en vuestra mano, y serán por frontales entre vuestros ojos. 19Y las enseñaréis a vuestros hijos, hablando de ellas cuando te sientes en tu casa, cuando andes por el camino, cuando te acuestes, y cuando te levantes, 20y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas; 21para que sean vuestros días, y los días de vuestros hijos, tan numerosos sobre la tierra que Jehová juró a vuestros padres que les había de dar, como los días de los cielos sobre la tierra.

26He aquí yo pongo hoy delante de vosotros la bendición y la maldición: 27la bendición, si oyereis los mandamientos de Jehová vuestro Dios, que yo os prescribo hoy, 28y la maldición, si no oyereis los mandamientos de Jehová vuestro Dios, y os apartareis del camino que yo os ordeno hoy, para ir en pos de dioses ajenos que no habéis conocido.

El Salmo del Día: Salmo 4

Al músico principal; sobre Neginot. Salmo de David.

1 Respóndeme cuando clamo, oh Dios de mi justicia.

Cuando estaba en angustia, tú me hiciste ensanchar;

Ten misericordia de mí, y oye mi oración.

2 Hijos de los hombres, ¿hasta cuándo volveréis mi honra en infamia,

Amaréis la vanidad, y buscaréis la mentira?

Selah

3 Sabed, pues, que Jehová ha escogido al piadoso para sí;

Jehová oirá cuando yo a él clamare.

4 Temblad, y no pequéis;

Meditad en vuestro corazón estando en vuestra cama, y callad.

Selah

5 Ofreced sacrificios de justicia,

Y confiad en Jehová.

6 Muchos son los que dicen: ¿Quién nos mostrará el bien?

Alza sobre nosotros, oh Jehová, la luz de tu rostro.

7 Tú diste alegría a mi corazón

Mayor que la de ellos cuando abundaba su grano y su mosto.

8 En paz me acostaré, y asimismo dormiré;

Porque solo tú, Jehová, me haces vivir confiado.

La Segunda Lectura: Romanos 3:21-25a,27-28 No hay ni una persona en este mundo que puede lograr la justicia que Dios exige en su ley, y entonces, todos quedan condenados al infierno. Sin embargo, Dios nos concede la justicia que Cristo ganó con su perfecta obediencia y muerte inocente. El perdón no es que Dios ignora nuestros pecados, sino que ya no existen porque Jesucristo sufrió su castigo en la cruz. Por los méritos de Jesucristo, Dios nos declara inocentes y libres para vivir con él eternamente en el cielo.

21Pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, testificada por la ley y por los profetas; 22la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él. Porque no hay diferencia, 23por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios, 24siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, 25a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre

27¿Dónde, pues, está la jactancia? Queda excluida. ¿Por cuál ley? ¿Por la de las obras? No, sino por la ley de la fe. 28Concluimos, pues, que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley.

El Versículo: ¡Aleluya! ¡Aleluya! Lámpara es a mis pies tu palabra, y luz para mi camino. ¡Aleluya!

El Evangelio: Mateo 7:15-29 En este mundo pecaminoso hay mucho lobos, o sea, maestros falsos, los cuales engañan a la gente y condenan las almas. Andan por este mundo disfrazados de ovejas, es decir, fingiendo que son de Cristo. Pero los podemos reconocer por «sus frutos,» por lo que enseñan. Si nuestra fe no se basa en la Palabra sólida de Dios, estamos en peligro de creer las mentiras del diablo.

Por sus frutos los conoceréis

(Lc. 6.43–44)

15Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. 16Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? 17Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos. 18No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos. 19Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego. 20Así que, por sus frutos los conoceréis.

Nunca os conocí

(Lc. 13.25–27)

21No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. 22Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? 23Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.

Los dos cimientos

(Lc. 6.46–49)

24Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. 25Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca. 26Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena; 27y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó, y fue grande su ruina.

28Y cuando terminó Jesús estas palabras, la gente se admiraba de su doctrina; 29porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas.

TENGAMOS LA SEGURIDAD DE LO QUE CREEMOS

¡Cuídense de esos luteranos! he escuchado en varias oportunidades. Muchos dicen estas palabras de prevención porque pertenecen a la iglesia de la tradición como es la romana, ellos creen convincentemente que la frase fuera de la iglesia no hay salvación interpretando que si alguien no pertenece a esta denominación no es salvo. También he escuchado esta expresión del otro lado de la balanza diciendo que no nos escuchen porque somos libertinos, aún es triste escuchar esto dentro de nuestra hermandad queriendo mostrar aún que hay un tipo de vida dentro de su perspectiva como debe ser un cristiano y nosotros los luteranos no cabemos en esa perspectiva. Ahora les pediré algo difícil para nosotros, pensemos en este mensaje del día de hoy que no somos luteranos, olvidemos que pertenecemos a una denominación o iglesia visible que se identifica con la fe luterana confesional y empecemos a escuchar las Palabras de Jesús para probar si nuestra fe personal esta de acuerdo todas las palabras que vienen de la Biblia que es la Palabra de Dios.

Jesús también fue atacado por su manera de predicar la Palabra de Dios, Mateo 12:24 Mas los fariseos, al oírlo, decían: Este no echa fuera los demonios sino por Beelzebú, príncipe de los demonios. Lo que nos muestra este versículo es como los que se sintieron intimidados por el mensaje de Jesús, por la manera de vivir de Él y como hacia milagros dijeron que Jesús venía de diablo y esto con el fin de prevenir a todos los judíos, los que les escuchaban y seguían que no creyeran en las palabras de Jesús y confiaran en la enseñanza que daban los fariseos y los escribas. El milagro que ha hecho el Espíritu Santo en nosotros es que tengamos una actitud creyente frente al Dios Trino, Padre, Hijo y Espíritu Santo y estemos convencidos que el Hijo es Dios y por lo tanto todo lo que salió de su boca era muy diferente a lo que sale de la nuestra, recordemos que de nuestra boca sale lo que hay en nuestro corazón 18Pero lo que sale de la boca, del corazón sale; y esto contamina al hombre. 19Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias. Mateo 15:18-19. Ahora comparemos esto con lo que la Biblia dice que sale de la Boca de Jesús y hay muchos versículos que nos comprueban la Santidad de Jesús 10¿No crees que yo soy en el Padre, y el Padre en mí? Las palabras que yo os hablo, no las hablo por mi propia cuenta, sino que el Padre que mora en mí, él hace las obras. Juan 14:10. La unidad entre el Padre y el Hijo nos muestra que Jesús es Dios y por lo tanto no hay pecado en Él y todas las palabras que salieron de su boca son sin pecado y es por lo que vamos a considerar su llamado a cuidar nuestra fe de los falsos maestros junto con las falsas doctrinas que predican.

Jesús va de frente con este tema y señala el cuidado constante y en todos los tiempos que los cristianos necesitan tener frente a los profetas de mentiras, estos son los que predican para complacer lo que el hombre quiere escuchar, la naturaleza pecaminosa de todo hombre quiere escuchar como puede tener una buena relación con Dios siendo bueno, como puede justificar su pecado y vivir practicándolo y como puede librarse del infierno desconectado de Dios. Estos falsos maestros muestran que pueden llevar una vida piadosa y perfecta por lo cual escuchamos que predican que ellos ya no pecan porque su estado de relación con Dios ha llegado a una meta tan alta que viven perfectamente. Otros falsos maestros son llamados santos o infalibles porque muestran a las personas que no se equivocan en sus palabras y es por lo que Jesús dice que se visten de ovejas, pero lo que hay dentro de ellos es el deseo de acabar con las ovejas porque con su mensaje son como lobos rapaces que solo quieren destruir y esta destrucción consiste en ir al infierno eterno. Pero Jesús al hacer la pregunta ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? Podemos dar una sola respuesta, no pueden dar ese fruto, los falsos maestros no dan el fruto de acuerdo con la voluntad de Dios y es por lo que son arboles malos. Lo opuesto a estos profetas falsos están los que enseñan la Palabra de Dios fielmente y aun los que le escuchan dan buenos frutos porque la Biblia nos enseña que estos son producidos por el Espíritu Santo, los frutos es la vida del creyente, los frutos muestran la relación entre lo que se cree y como se vive Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta. Santiago 2:26.

Además, ya hay un juicio sobre estos falsos maestros, su condenación no cambiara por su persistencia a no dar buenos frutos puesto que no están conectados con la Palabra de Dios. Ellos creen que todo lo que hacen tendrán una recompensa de parte de Dios, es decir que han hecho un mérito para salvarse. Comprometen el nombre del Señor pecando en contra del segundo mandamiento al afirmar que han hecho milagros, profetizaron y que han echado demonios usando el nombre de Jesús, pero esto no es válido y es por lo que nuestro pasaje muestra el juicio sobre ellos al decir nunca los conocí y esto es porque nunca han sido creyentes, nunca han pertenecido al reino de Dios. Es importante que nosotros al escuchar estas palabras pensemos si sólo decimos que somos cristianos para ser diferente a los demás o para que tengamos un reconocimiento de parte de los hombres o somos cristianos solo para complacer a nuestros padres o parejas de matrimonio. El pertenecer a una iglesia visible no asegura nuestra salvación y si no somos creyentes verdaderos la condenación eterna nos espera porque escucharemos este mismo juicio nunca los conocí, es la fe en Cristo la aseguranza de nuestra vida eterna puesto que Él sí nos conoce y es donde encontramos tranquilidad en las palabras que Jesús nos dice Os digo que todo aquel que me confesare delante de los hombres, también el Hijo del Hombre le confesará delante de los ángeles de Dios. Lucas 12:8. Usted y yo sabemos y confiamos que Jesús nos conoce, Él sabe quienes somos nosotros y nos conoce no por nuestras obras sino porque sus obras, su vida perfecta, muerte y resurrección nos hace hijos de Dios.

Ahora preguntémonos nosotros, ¿mi fe esta fundamentada sobre una institución, sobre un hombre o sobre el fundamento de los Apóstoles? Espero que cada uno de nosotros confesemos que estamos cimentados sobre el fundamento de los Apóstoles como lo enseña Efesios 2:20 edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo. Es importante confesar esta fe en esta piedra porque es la comparación que hace Jesús al terminar la predicación para este día, al estar fundamentados sobre la piedra sólida, Jesús, vendrán sobre nosotros lluvias, inundaciones y fuertes vientos que no es otra cosa que los problemas de este mundo que usa el enemigo para dañar nuestra fe. Pero no podrá hacerlo porque esta piedra sólida Jesucristo nos mantendrá de pie, nos sostiene y lo seguirá haciendo hasta que lleguemos a su lado en el cielo.

Pero si nuestra fe estuviera fundamentada sobre una institución o un hombre, llegaran los vientos, las lluvias y las inundaciones e inmediatamente caeremos porque nunca Jesús ha estado presente en la vida de quien cree así, nunca Jesús es su fundamento porque la confianza esta puesta en los hombres y esto es lo que condena, no creer en Jesús como su Señor y Salvador. Hoy nosotros podemos estar tranquilos porque confesamos que somos perdonados por la vida perfecta de Cristo puesto que Efesios 2:14 nos dice: 14Porque él es nuestra paz. Y también estamos gozosos confiando que nuestra fe, alabanza y adoración no la hacemos alrededor de un hombre o una organización sino a base de la única verdad 13Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo. Efesios 2:13. Y confesando esta fe el mismo Espíritu Santo hace que produzcamos buenos frutos, nuestros pensamientos, palabras y acciones son controlados por el mismo Dios quien nos usa en este mundo para predicar el nombre de Jesús y mostrar que vivimos solo para Glorificar y Alabar su nombre por siempre y para siempre. Amén

Los Himnos:

Algunos himnos sugeridos:

Cantad al Señor:

30 Jesús es la roca

38 Tu palabra es mi cántico

51 Dios de gracia, Dios de gloria

88 Sublime gracia

90 ¡Oh Cristo de infinito amor!

107 El Señor es mi luz

Culto Cristiano:

110 Luz brillante, dulce y pura

112 Padre, tu palabra es

113 Preciosa herencia

115 Tu Palabra, ¡Oh Santo Dios!

116 Tu Palabra, ¡Oh Padre Santo!

128 Un solo fundamento

131 Firme en la roca eterna

135 De la iglesia el fundamento

219 Roca de la eternidad

225 Por gracia sola yo soy salvo

246 Mi fe descansa en ti

296 Después Señor, de haber venido aquí

 

 

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07 junio 2020

Dejemos que el Espíritu Santo Nos Haga Comunicadores de Paz