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2019-06-02 – Pascua 07

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El séptimo domingo de la pascua

(Blanco)

Tema del día: Aunque Cristo ascendió al cielo, sigue cuidando y dirigiendo a su iglesia por medio de su palabra y nos promete que pronto regresará para llevarnos al cielo para estar con él en la eternidad.

La Colecta: Oh Rey de gloria, Señor de los ejércitos, exaltado y triunfante encima de los cielos: Te suplicamos que no nos dejes huérfanos sin consuelo, sino que nos envíes el Espíritu de Verdad, prometido del Padre; porque tú vives y reinas con el Padre y el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura: Hechos 16:6-10 Cristo aun después de su ascensión sigue dirigiendo la obra de la iglesia. En esta lectura, Dios enseña a Pablo en una forma muy especial a dónde quería que fuera para predicar. Un hombre de Macedonia le apareció en una visión rogándole que fuera a Macedonia.

6Y atravesando Frigia y la provincia de Galacia, les fue prohibido por el Espíritu Santo hablar la palabra en Asia; 7y cuando llegaron a Misia, intentaron ir a Bitinia, pero el Espíritu no se lo permitió. 8Y pasando junto a Misia, descendieron a Troas. 9Y se le mostró a Pablo una visión de noche: un varón macedonio estaba en pie, rogándole y diciendo: Pasa a Macedonia y ayúdanos. 10Cuando vio la visión, en seguida procuramos partir para Macedonia, dando por cierto que Dios nos llamaba para que les anunciásemos el evangelio.

El Salmo del Día: Salmo 8

Al músico principal; sobre Gitit. Salmo de David.

1 ¡Oh Jehová, Señor nuestro,

Cuán glorioso es tu nombre en toda la tierra!

Has puesto tu gloria sobre los cielos;

2 De la boca de los niños y de los que maman, fundaste la fortaleza,

A causa de tus enemigos,

Para hacer callar al enemigo y al vengativo.

3 Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos,

La luna y las estrellas que tú formaste,

4 Digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria,

Y el hijo del hombre, para que lo visites?

5 Le has hecho poco menor que los ángeles,

Y lo coronaste de gloria y de honra.

6 Le hiciste señorear sobre las obras de tus manos;

Todo lo pusiste debajo de sus pies:

7 Ovejas y bueyes, todo ello,

Y asimismo las bestias del campo,

8 Las aves de los cielos y los peces del mar;

Todo cuanto pasa por los senderos del mar.

9 ¡Oh Jehová, Señor nuestro,

Cuán grande es tu nombre en toda la tierra!

La Segunda Lectura: Apocalipsis 22:12-17,20 Aunque nuestro Salvador ascendió al cielo, no nos dejó solos. Sigue mandando a su Espíritu para ofrecer y darnos la salvación gratuitamente. Además, nuestro Señor ascendido nos promete que va a venir de nuevo para llevarnos al cielo.

12He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra. 13Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin, el primero y el último.

14Bienaventurados los que lavan sus ropas, para tener derecho al árbol de la vida, y para entrar por las puertas en la ciudad. 15Mas los perros estarán fuera, y los hechiceros, los fornicarios, los homicidas, los idólatras, y todo aquel que ama y hace mentira.

16Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias. Yo soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente de la mañana.

17Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente.

20El que da testimonio de estas cosas dice: Ciertamente vengo en breve. Amén; sí, ven, Señor Jesús.

El Versículo: ¡Aleluya! ¡Aleluya! Cristo habiendo resucitado de entre los muertos, no volverá a morir; ya la muerte no tiene dominio sobre él. ¡Aleluya! Nos os dejaré huérfanos; vendré a vosotros. ¡Aleluya!

El Evangelio: Juan 17:20-26 En la noche antes de su crucifixión, Jesús pide a Dios que los creyentes de su iglesia sigan en la verdadera fe para que tengan unidad con Dios y la vida eterna.

20Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos, 21para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste. 22La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno. 23Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado. 24Padre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo estoy, también ellos estén conmigo, para que vean mi gloria que me has dado; porque me has amado desde antes de la fundación del mundo. 25Padre justo, el mundo no te ha conocido, pero yo te he conocido, y éstos han conocido que tú me enviaste. 26Y les he dado a conocer tu nombre, y lo daré a conocer aún, para que el amor con que me has amado, esté en ellos, y yo en ellos.

TERMINAMOS LA PASCUA CONFESANDO CREO QUE JESÚS ESTA SENTADO A LA DIESTRA DE DIOS PADRE

Cada vez que estamos en un funeral de un ser querido o de un amigo muy personal sabemos que no volveremos a ver a esta persona por algún tiempo o por la eternidad dependiendo de su vida espiritual, porque nosotros como creyentes sabemos que si un ser querido va al infierno nunca le veremos jamás. Pero el punto que necesitamos ver con nuestra introducción es que la expresión que usamos “el muerto, muerto esta” quiere decir que realmente esa persona ya no existe para este mundo, cuando un padre de familia muere ya no puede hacer nada por su familia, no puede trabajar para poner comida sobre la mesa para sus hijos y familiares, no puede cuidarles cuando están enfermos y no puede ya estar pendiente realmente de su familia.

¿Podemos aplicar esto para nuestro Señor Jesús? No, porque Él está vivo y más aún en este momento está en el cielo en cuerpo y alma; no olvidemos lo que nos enseñó el Apóstol Pedro en el domingo pasado, quien habiendo subido al cielo está a la diestra de Dios; y a él están sujetos ángeles, autoridades y potestades. 1 Pedro 3:22. Ninguno de nosotros tenemos problema al entender estas palabras porque por la obra del Espíritu Santo creemos que Jesús es el único que murió para vencer al imperio de la muerte y no solamente eso sino que está en el cielo cumpliendo la promesa que hizo a todos los creyentes yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén. Mateo 28:20; y esto es muy importante para nosotros terminar este tiempo de Pascua porque nos da la seguridad que vamos en la dirección indicada de la eternidad en el cielo con nuestro Dios y es por este motivo que cada vez que confesamos en nuestra fe creemos que subió a los cielos y está sentado a la diestra de Dios Padre, estamos afirmando con esto que Él no se ha ido y no nos ha abandonado, que Él todavía cuida de nosotros, que el mundo no está a la deriva como muchos quieren hacerlo creer hoy en día; si ustedes han notado ha estado creciendo una manera de hablar entre las personas refiriéndose al universo como el mismo dador de todo, es por este motivo que frecuentemente vemos frases o escuchamos “Gracias al Universo por darme todo”, “Gracias al Universo porque estoy progresando” y esto es un pecado en contra del segundo mandamiento porque se le está dando la gloria a algo que no es Dios, porque al invocar el nombre del universo y no el nombre de Dios encontramos que hay un gran vacío espiritual de incredulidad el cual muestra que Dios no está haciendo nada para cuidar el mismo universo.

Es por esto que encontramos sentido a esta oración que Jesús hizo no al universo sino al que creo el universo por lo más importante que puede tener una persona, llegar a creer en la Palabra de Dios; 20Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos, sí nosotros caemos en esta nueva ola de oración y agradecimiento no a Dios sino al universo, si nuestra oración va únicamente enfatizada a pedir las cosas materiales y dar prioridad a estas mismas también estamos pecando en contra del segundo mandamiento y en contra del deseo de Dios que es muy claro en este evangelio para el día de hoy 21para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste. Esta prioridad de Dios necesita ser muy importante para nosotros, Él desea que no solamente nosotros sino que todo hombre sean uno con Él.

Pero este propósito no se logra con la oración porque ella no es un medio de gracia, aquí esta inductivamente metido el tema de ser embajadores de Dios llevando la Palabra a todas las naciones, unos pocos no pueden ir a todas las naciones pero sí todos los cristianos nos concentramos en evangelizar, en predicar la ley y el evangelio claramente la obra del Espíritu Santo será más evidente, porque ÉL usa el Evangelio y los sacramentos para hacernos uno con Dios. Pero también pecamos cuando somos cristianos despreocupados en esta misión, es un pecado igualmente en contra del segundo mandamiento porque no invocamos el nombre de Dios entre los incrédulos, Dios también quiere tener compañerismo con ellos, Dios también quiere ser uno con ellos.

Nuestro Señor Jesucristo es muy diferente a nosotros porque Él si tomó muy enserio el ser embajador del Padre y el llevar este mensaje de reconciliación entre Dios y los hombres, ya que nosotros somos beneficiados de la Gloria que Jesús recibió del Padre 22La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno. 23Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado. Y la Gloria de Jesús la encontramos en su vida perfecta y su sufrimiento y muerte, porque su comunión con el Padre fue perfecta, mientras estuvo en este mundo ya que sí cumplió todo lo que le Padre exige, perfección, y vino una voz del cielo que decía: Tú eres mi Hijo amado; en ti tengo complacencia Lucas 3:22. Es por este motivo que nuestra unión con Dios es perfecta, porque esta unión depende totalmente de Jesús y no de nosotros y el mundo que no conoce de este amor, necesita de cada uno de nosotros para mostrar porque es importante hoy decir que creemos que Jesús subió a los cielos y está sentado a la diestra del Padre.

Cuando hacemos esa confesión viene a nuestra mente la promesa de Jesús 24Padre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo estoy, también ellos estén conmigo, para que vean mi gloria que me has dado; porque me has amado desde antes de la fundación del mundo. Esta comunión que Jesús gano por cada uno de nosotros, no solamente la quiere tener en este mundo sino en la eternidad, la respuesta a esta petición que hizo Jesús a su Padre fue un SI, porque el amor de Dios es un atributo divino de Él que está conectado con su Deidad, que no tiene principio ni fin y así es el amor de Dios que demostró en la Cruz al castigar a Jesús por causa de los pecados del mundo 2Y él es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo. 1 Juan 2:2. Muchos no entienden este versículo porque usan una doctrina falsa que es el universalismo que enseña que todos la humanidad estará en el cielo con Dios, lo que realmente enseña este versículo con todo el contexto de las Escrituras es que Jesús si murió por el perdón de los pecados de todo el mundo pero esta propiciación solo beneficia a personas como nosotros que sí creemos que tenemos un lugar en las habitaciones eternas dado por la sangre de Jesucristo.

El próximo Domingo celebraremos el día de Pentecostés y las palabras siguientes de este evangelio muestra como Dios aún tiene el control del mundo, como nuestro Señor Resucitado y Ascendido a los cielos está a la Diestra del Padre 25Padre justo, el mundo no te ha conocido, pero yo te he conocido, y éstos han conocido que tú me enviaste. 26Y les he dado a conocer tu nombre, y lo daré a conocer aún, para que el amor con que me has amado, esté en ellos, y yo en ellos. Así es, la única manera de conocer a Jesús, al Padre es el trabajo del Espíritu Santo que nos usa a cada uno de nosotros para que llevemos la Palabra de Dios a otros y esta Palabra que necesitamos llevar es dando seguridad a las personas que nos escuchan que Dios tiene el control de todo, que el Amor del Padre no ha cambiado y muestra su amor proveyéndonos de todo lo que necesitamos en este mundo como el techo, la comida y el vestido; también parte de esta protección la asigna a los ángeles para que nos protejan de los ataques del maligno. También ellos necesitan escuchar que el Amor del Hijo no ha cambiado porque Él está en el cielo abogando por cada uno de nosotros y esto es constante, cada vez que caemos en pecado somos llevados a los pies de la obra de Jesús y recordar que somos perdonados, Él está en este mundo también recordándonos de su Amor por medio del Sacramento del Altar porque allí encontramos de su presencia real en el pan y vino alimentando la fe Salvadora y por último el mundo necesita escuchar que es por el Espíritu Santo que nosotros estamos en esta fe y es este mismo que es Dios quien les llevará a la Fe y mantendrá en los caminos del Señor por medio del Evangelio y los Sacramentos.

Anunciemos al mundo sin ningún temor que terminamos este tiempo de Pascua confesando que Jesús subió a los cielos y está sentado a la diestra del Padre. Amén.

Los Himnos:

Algunos himnos sugeridos:

Cantad al Señor:

26 El buen Jesús

27 ¡Cristo es mi alegría!

31 Manos cariñosas

80 A las montañas mis ojos con fe

81 Con Dios no temeremos

82 Bien sé en quien creo

83 Con qué paternal cariño

84 Cristo, buen pastor, orienta

85 No me abandones, Dios

86 Oh Cristo, nuestro gozo y bien

87 Oh, Dios eterno

88 Sublime gracia

Culto Cristiano:

78-81 Himnos para la Ascensión

159 Cristo Salvador

202 Oí la voz del Salvador

239 El rey de amor

240 En Jesucristo se halla paz

242 Jesús es mi pastor

245 Lejos de mi Padre Dios

246 Mi fe descansa en Ti

251 ¡Oh, que amigo nos es Cristo!

254 Firmes y adelante

257 Mirad y ved a nuestro Dios

272 Me guía Cristo con su amor

303 Dios os guarde siempre en santo amor

403 Estad por Cristo firmes

406 Luchad, luchad por Cristo

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2019-05-26 – Pascua 06

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El sexto domingo de la pascua

(Blanco)

Tema del día: Nuestro Salvador nos prepara para su ascensión.

La Colecta: Señor, ya que nos prometiste dar todo lo que pidamos en el nombre de tu Hijo unigénito: Enséñanos a nosotros y a todos los santos a orar bien, ofreciéndote nuestra adoración y alabanza; por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura: Hechos 14:8-18 Nuestro Señor ascendido ahora no predica personalmente el evangelio de salvación, sino utiliza predicadores fieles como Pablo y Bernabé, los cuales con la ayuda del Espíritu Santo predicaron el amor de Dios. Cuando la gente de Listra quería adorar a ellos, Pablo y Bernabé dio toda la gloria a Dios.

8Y cierto hombre de Listra estaba sentado, imposibilitado de los pies, cojo de nacimiento, que jamás había andado. 9Este oyó hablar a Pablo, el cual, fijando en él sus ojos, y viendo que tenía fe para ser sanado, 10dijo a gran voz: Levántate derecho sobre tus pies. Y él saltó, y anduvo. 11Entonces la gente, visto lo que Pablo había hecho, alzó la voz, diciendo en lengua licaónica: Dioses bajo la semejanza de hombres han descendido a nosotros. 12Y a Bernabé llamaban Júpiter, y a Pablo, Mercurio, porque éste era el que llevaba la palabra. 13Y el sacerdote de Júpiter, cuyo templo estaba frente a la ciudad, trajo toros y guirnaldas delante de las puertas, y juntamente con la muchedumbre quería ofrecer sacrificios. 14Cuando lo oyeron los apóstoles Bernabé y Pablo, rasgaron sus ropas, y se lanzaron entre la multitud, dando voces 15y diciendo: Varones, ¿por qué hacéis esto? Nosotros también somos hombres semejantes a vosotros, que os anunciamos que de estas vanidades os convirtáis al Dios vivo, que hizo el cielo y la tierra, el mar, y todo lo que en ellos hay. 16En las edades pasadas él ha dejado a todas las gentes andar en sus propios caminos; 17si bien no se dejó a sí mismo sin testimonio, haciendo bien, dándonos lluvias del cielo y tiempos fructíferos, llenando de sustento y de alegría nuestros corazones. 18Y diciendo estas cosas, difícilmente lograron impedir que la multitud les ofreciese sacrificio.

El Salmo del Día: Salmo 65

Al músico principal. Salmo. Cántico de David.

1 Tuya es la alabanza en Sion, oh Dios,

Y a ti se pagarán los votos.

2 Tú oyes la oración;

A ti vendrá toda carne.

3 Las iniquidades prevalecen contra mí;

Mas nuestras rebeliones tú las perdonarás.

4 Bienaventurado el que tú escogieres y atrajeres a ti,

Para que habite en tus atrios;

Seremos saciados del bien de tu casa,

De tu santo templo.

5 Con tremendas cosas nos responderás tú en justicia,

Oh Dios de nuestra salvación,

Esperanza de todos los términos de la tierra,

Y de los más remotos confines del mar.

6 Tú, el que afirma los montes con su poder,

Ceñido de valentía;

7 El que sosiega el estruendo de los mares, el estruendo de sus ondas,

Y el alboroto de las naciones.

8 Por tanto, los habitantes de los fines de la tierra temen de tus maravillas.

Tú haces alegrar las salidas de la mañana y de la tarde.

9 Visitas la tierra, y la riegas;

En gran manera la enriqueces;

Con el río de Dios, lleno de aguas,

Preparas el grano de ellos, cuando así la dispones.

10 Haces que se empapen sus surcos,

Haces descender sus canales;

La ablandas con lluvias,

Bendices sus renuevos.

11 Tú coronas el año con tus bienes,

Y tus nubes destilan grosura.

12 Destilan sobre los pastizales del desierto,

Y los collados se ciñen de alegría.

13 Se visten de manadas los llanos,

Y los valles se cubren de grano;

Dan voces de júbilo, y aun cantan.

La Segunda Lectura: Apocalipsis 21:10-14,22,23 En esta visión, Dios muestra al Apóstol Juan una nueva Jerusalén que representa el cielo en toda su gloria. Esta nueva Jerusalén no tiene necesidad de sol ni de luna, porque Dios, la luz del mundo, morará en medio de ella.

10Y me llevó en el Espíritu a un monte grande y alto, y me mostró la gran ciudad santa de Jerusalén, que descendía del cielo, de Dios, 11teniendo la gloria de Dios. Y su fulgor era semejante al de una piedra preciosísima, como piedra de jaspe, diáfana como el cristal. 12Tenía un muro grande y alto con doce puertas; y en las puertas, doce ángeles, y nombres inscritos, que son los de las doce tribus de los hijos de Israel; 13al oriente tres puertas; al norte tres puertas; al sur tres puertas; al occidente tres puertas. 14Y el muro de la ciudad tenía doce cimientos, y sobre ellos los doce nombres de los doce apóstoles del Cordero.

22Y no vi en ella templo; porque el Señor Dios Todopoderoso es el templo de ella, y el Cordero. 23La ciudad no tiene necesidad de sol ni de luna que brillen en ella; porque la gloria de Dios la ilumina, y el Cordero es su lumbrera.

El Versículo: ¡Aleluya! ¡Aleluya! Cristo habiendo resucitado de entre los muertos, no volverá a morir; ya la muerte no tiene dominio sobre él. Si alguno me ama, guardará mi palabra, y mi Padre lo amará, y vendremos a él, y haremos con él morada. ¡Aleluya!

El Evangelio: Juan 14:23-29 Jesús, en la noche antes de su muerte, anunció a sus discípulos que iba a dejarlos para ir a su Padre. Pero en su amor, les prometió enviar su Espíritu Santo para enseñarles todas las cosas. Aunque no lo podemos ver, Cristo nos da la paz que el mundo no puede dar.

23Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él. 24El que no me ama, no guarda mis palabras; y la palabra que habéis oído no es mía, sino del Padre que me envió.

25Os he dicho estas cosas estando con vosotros. 26Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho. 27La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo. 28Habéis oído que yo os he dicho: Voy, y vengo a vosotros. Si me amarais, os habríais regocijado, porque he dicho que voy al Padre; porque el Padre mayor es que yo. 29Y ahora os lo he dicho antes que suceda, para que cuando suceda, creáis.

LA PASCUA NOS DICE QUE ES NECESARIO QUE CREAMOS EN LA ASCENSIÓN A LOS CIELOS

Desafortunadamente el cristianismo en el trascurso de su historia ha dejado que se ataque una doctrina que es muy importante para cada cristiano, estamos hablando de la inspiración de las Escrituras y que en ella no encontramos errores, pero el hombre por los diferentes métodos de interpretación muchas veces ha llegado a negar enseñanzas tan importantes como la Ascensión a los cielos en cuerpo y alma. Un teólogo Luterano Alemán de apellido BULTMANN enseño que el texto bíblico tenía un lenguaje con una piedra de tropiezo que había que quitarla, porque para él todo lo que aparece como sobrenatural había que quitarlo del pasaje bíblico, y es por este motivo que muchos teólogos hoy en día no creen en lo sobrenatural que la Biblia presenta y una de estas doctrinas es la Ascensión a los cielos en cuerpo y alma.

Encontramos otra posición frente a este tema y es la iglesia de la tradición, la iglesia de Roma, ha enseñado que María ascendió a los cielos, esta doctrina fue definida como dogma de fe (verdad de la que no puede dudarse) por el papa Pío XII el 1 de noviembre de 1950. Pero no podemos olvidar que esta iglesia muchas de sus enseñanzas vienen más por la tradición que por lo que enseña las Escrituras, recordemos que para todo aquel que pertenece a una iglesia no importa la denominación es muy importante el sentido único que le da a las Escrituras.

Teniendo en cuenta estas dos posturas que acabo de mencionar, vayamos y comparémosla con lo que nos dice el evangelio para el día de hoy, 23Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él. 24El que no me ama, no guarda mis palabras; y la palabra que habéis oído no es mía, sino del Padre que me envió. Es muy clara la respuesta de Jesús en ese jueves santo en medio de su predicación a una pregunta que le hizo Judas (no el Iscariote) 22Le dijo Judas (no el Iscariote): Señor, ¿cómo es que te manifestarás a nosotros, y no al mundo? Y Jesús le lleva en su respuesta al tesoro más grande que nos ha dejado nuestro Dios, su Palabra y hay que guardarla, es decir, hay que creer todo lo que nos dice ella y no cambiarle nada. Pero siendo sinceros nosotros necesitamos reconocer que tenemos miedo, miedo a algunas enseñanzas claras de las Escrituras y uno de estos miedos tiene que ver con el encuentro cara a cara que vamos a tener con nuestro Dios, y este miedo viene de no dejar que sea el Espíritu Santo quien nos guie en este mundo, entender y meditar bien en la Palabra de Dios 25Os he dicho estas cosas estando con vosotros. 26Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho. Es un pecado en contra de los tres primeros mandamientos porque no confiamos en Dios y en su Palabra, no nos gusta pensar en ese encuentro personal con Él cara a cara y el cual tendremos al final cuando estemos en el juicio de todas las naciones en cuerpo y alma compareciendo frente al tribunal de Dios después de haber resucitado, al tener este miedo no estamos guardando la Palabra de Dios, no estamos dejando que el Espíritu Santo sea nuestro maestro y guía, es por este motivo que somos indignos merecedores de ser castigados en el infierno eterno.

La Paciencia y el Amor de Dios para con cada uno de nosotros es un don único de Él que hoy en medio de nuestra desconfianza frente a la Palabra de Dios con la doctrina de la Ascensión a los cielos en cuerpo y alma quiere crearnos esa confianza quitándonos el miedo del día cuando estemos frente a Él en cuerpo y alma diciéndonos hoy 27La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo. Esta paz que ha sido dada no es de mentiras, no es una paz simbólica, es real, porque el miedo que produce nuestro pecado en nosotros fue castigado en la cruz Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo, Romanos 5:1, no hay necesidad de tener miedo porque Jesús el pago que hizo en la cruz por nuestros pecados es verdadero y seguro, Él se sacrificó por cada uno de nosotros para darnos la seguridad que podemos encontrar con nuestro Dios cara a cara en cuerpo y alma cuando estemos en el cielo, y cada uno de nosotros amamos a nuestro Señor Jesús por esta esperanza que nos da 28Habéis oído que yo os he dicho: Voy, y vengo a vosotros. Si me amarais, os habríais regocijado, porque he dicho que voy al Padre; porque el Padre mayor es que yo. 29Y ahora os lo he dicho antes que suceda, para que cuando suceda, creáis. Jesús nos afirma en estos versículos de su regreso al Padre y esto lo hizo en su Ascensión después de resucitar y estar con sus apóstoles durante 40 días, pero también tiene un gran significado que Jesús haya vuelto al cielo porque esto nos dice que toda la obra que Cristo Jesús hizo en este mundo fue aceptada por el Padre y quiere que nosotros creamos esto, Él quiere que en verdad entendamos su humillación al dejar el trono de Gloria y venir a este mundo, esto lo muestra cuando nos dice el Padre mayor es que yo, Jesús afirma aquí que en su naturaleza humana se sometió perfectamente al Padre y esto lo hizo para darnos la bendición de encontrarnos con nuestro Dios cara a cara y nosotros en cuerpo y alma. Y es por este amor de Jesús que nosotros somos perdonados de nuestro pecado en contra de los primeros tres mandamientos, es por este amor de Jesús que resucitó para que no tengamos miedo en el día que muramos y nuestra alma se presente frente a nuestro Dios y cuando seamos juzgados con toda la humanidad, en ambos eventos saldremos victoriosos por los méritos de Cristo y es por esto que vamos a dejar que el Espíritu Santo nos haga amar la Palabra de Dios y estemos preparados para ese encuentro con nuestro Dios y nosotros estando en cuerpo y alma bien sea en nuestra resurrección o si nos toca la venida de Jesús tengamos la seguridad que seremos recibidos y aceptados por nuestro Dios así como lo dice la Biblia con estos ejemplos biblicos.

Encontramos el primer ejemplo de un personaje bíblico en el libro de Génesis, la Biblia habla muy poco de este personaje pero además de este libro en el nuevo testamento Judas por inspiración divina le mencionó 21Vivió Enoc sesenta y cinco años, y engendró a Matusalén. 22Y caminó Enoc con Dios, después que engendró a Matusalén, trescientos años, y engendró hijos e hijas. 23Y fueron todos los días de Enoc trescientos sesenta y cinco años. 24Caminó, pues, Enoc con Dios, y desapareció, porque le llevó Dios. Génesis 5:21-24. El libro de Génesis es un libro histórico por lo cual no necesitamos buscar sentido simbólico a las palabras, todo lo que nos dice es real, entonces Enoc es un personaje real, no mitológico, y Dios por su eterna gracia lo llevo al cielo, en este momento está allá en cuerpo y alma porque la biblia nos dice que caminó con Dios y desapareció. Encontramos otro ejemplo en otro libro histórico como 2 de Reyes: 11 Y aconteció que yendo ellos y hablando, he aquí un carro de fuego con caballos de fuego apartó a los dos; y Elías subió al cielo en un torbellino. Aquí la ascensión a los cielos de Elías no fue tan sencilla como la de Enoc, tampoco fue una visión que vio Eliseo, realmente fue llevado al cielo en cuerpo y alma Elías en un carro de fuego con caballos. Si ven lo importante de conocer los géneros literarios de los libros de las Escrituras, ambos libros que hemos visto son históricos y simplemente vamos a creer que lo que sucedió con estos dos hombres es verdad, y esto sucederá con nosotros también y es por esto que no tengamos miedo.

Nos falta hablar de nuestro Señor y Salvador Jesucristo, por las Escrituras sabemos que después de que resucitó estuvo por 40 días con sus apóstoles aquí en la tierra y después de esto Lucas nos dice, no solo en su evangelio sino también en el otro libro de su autoría de Hechos de los Apóstoles 1: 9-11 9Y habiendo dicho estas cosas, viéndolo ellos, fue alzado, y le recibió una nube que le ocultó de sus ojos. 10Y estando ellos con los ojos puestos en el cielo, entre tanto que él se iba, he aquí se pusieron junto a ellos dos varones con vestiduras blancas, 11los cuales también les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo. Así es, no tenemos por qué decir que estos dos libros históricos como el evangelio de Lucas y los Hechos de los apóstoles hay que buscarle los simbolismos para interpretarlos, son muy claros, Jesús después de haber resucitado subió a los cielos en cuerpo y alma y como lo enseña el apóstol Pedro en su primera carta 22quien habiendo subido al cielo está a la diestra de Dios; y a él están sujetos ángeles, autoridades y potestades. 1 Pedro 3:22. y esto lo hizo para darnos a cada uno de nosotros entrada al cielo en cuerpo y alma cuando sea el momento.

¿Y entonces porque necesitamos creer esta doctrina de la ascensión a los cielos? Sencillamente porque nosotros también estaremos en el cielo en cuerpo y alma y esto sucederá cuando nuestro Señor Jesucristo venga por segunda vez, nosotros ascenderemos en cuerpo y alma ese día, y ese día será el día final del Diablo, el día final del pecado en nosotros, el día final de este mundo pecaminoso y dejemos que la misma Biblia nos explique qué sucederá ese día 13Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza. 14Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él. 15Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron. 16Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. 17Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor. 18Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras. 1 Tesalonicenses 4:13-18. Pablo en esta carta está exponiendo esta doctrina como nosotros vamos a ir al cielo en cuerpo y alma el día que nuestro Señor Jesucristo venga por segunda vez y en la carta a los Corintios explica más de lo que nos sucederá a nosotros 52en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados. 53Porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad. 1 Corintios 15:52-53, tengamos la confianza que nuestra muerte no es el final de nuestro cuerpo, puesto que el alma nunca muere, el cuerpo resucitara y en cuerpo y alma transformados, es decir ya sin este viejo hombre dentro de nosotros ascenderemos al cielo para adorar perfectamente a nuestro Dios por toda la eternidad. Amén

Los Himnos:

Algunos himnos sugeridos:

Cantad al Señor:

17 De tal manera Dios amó

19-23 Los himnos para la Resurrección

28 El profundo amor de Cristo

81 Con Dios no temeremos

82 Bien sé en quien yo creo

83 Con qué paternal cariño

85 No me abandones, Dios

86 Oh Cristo, nuestro gozo y bien

87 Oh, Dios eterno

Culto Cristiano:

52 Jesús, mi Salvador

165 Hay una fuente

189 Ser infinito

219 Roca de la eternidad

240 En Jesucristo se halla la paz

246 Mi fe descansa en ti

254 Firmes y adelante

272 Me guía Cristo con su amor

403 Estad por Cristo firmes

406 Luchad, luchad por Cristo

 

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2019-05-12 – Pascua 04

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El cuarto domingo de la pascua

(Blanco)

Tema del día: Hoy celebramos el hecho de que Cristo es nuestro «Buen Pastor» quien nos cuida y protege como sus ovejitas queridas. Nosotros que creemos conocemos a nuestro Buen Pastor y lo seguimos con seguridad, aun al andar por «valle de sombra de muerte,» porque sabemos que nos protegerá con su mano poderosa.

La Colecta: Todopoderoso Dios, Padre de toda misericordia, ya que despertaste de muerte al Gran Pastor de tus ovejas, concédenos tu Espíritu Santo, a fin de que conozcamos la voz de nuestro Pastor y lo sigamos, para que ni el pecado ni la muerte nos arrebate de tu mano; por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura: Hechos 13:15-16,26-33 En su primer viaje misionero, San Pablo se levanta en la sinagoga de Antioquía de Pisidia y anuncia a los judíos allí reunidos que Cristo, su Buen Pastor había cumplido las profecías del Antiguo Testamento con su vida, muerte y resurrección.

15Y después de la lectura de la ley y de los profetas, los principales de la sinagoga mandaron a decirles: Varones hermanos, si tenéis alguna palabra de exhortación para el pueblo, hablad. 16Entonces Pablo, levantándose, hecha señal de silencio con la mano, dijo:

26Varones hermanos, hijos del linaje de Abraham, y los que entre vosotros teméis a Dios, a vosotros es enviada la palabra de esta salvación. 27Porque los habitantes de Jerusalén y sus gobernantes, no conociendo a Jesús, ni las palabras de los profetas que se leen todos los días de reposo,* las cumplieron al condenarle. 28Y sin hallar en él causa digna de muerte, pidieron a Pilato que se le matase. 29Y habiendo cumplido todas las cosas que de él estaban escritas, quitándolo del madero, lo pusieron en el sepulcro. 30Mas Dios le levantó de los muertos. 31Y él se apareció durante muchos días a los que habían subido juntamente con él de Galilea a Jerusalén, los cuales ahora son sus testigos ante el pueblo. 32Y nosotros también os anunciamos el evangelio de aquella promesa hecha a nuestros padres, 33la cual Dios ha cumplido a los hijos de ellos, a nosotros, resucitando a Jesús; como está escrito también en el salmo segundo: Mi hijo eres tú, yo te he engendrado hoy.

El Salmo del Día: Salmo 23

Salmo de David.

1 Jehová es mi pastor; nada me faltará.

2 En lugares de delicados pastos me hará descansar;

Junto a aguas de reposo me pastoreará.

3 Confortará mi alma;

Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre.

4 Aunque ande en valle de sombra de muerte,

No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo;

Tu vara y tu cayado me infundirán aliento.

5 Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores;

Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando.

6 Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida,

Y en la casa de Jehová moraré por largos días.

La Segunda Lectura: Apocalipsis 7:9-17 Jesús, el cordero de Dios, sirve también como el pastor del pueblo de Dios. Nosotros sus ovejas hemos sido lavados en su sangre y purificados en su muerte.

9Después de esto miré, y he aquí una gran multitud, la cual nadie podía contar, de todas naciones y tribus y pueblos y lenguas, que estaban delante del trono y en la presencia del Cordero, vestidos de ropas blancas, y con palmas en las manos; 10y clamaban a gran voz, diciendo: La salvación pertenece a nuestro Dios que está sentado en el trono, y al Cordero. 11Y todos los ángeles estaban en pie alrededor del trono, y de los ancianos y de los cuatro seres vivientes; y se postraron sobre sus rostros delante del trono, y adoraron a Dios, 12diciendo: Amén. La bendición y la gloria y la sabiduría y la acción de gracias y la honra y el poder y la fortaleza, sean a nuestro Dios por los siglos de los siglos. Amén.

13Entonces uno de los ancianos habló, diciéndome: Estos que están vestidos de ropas blancas, ¿quiénes son, y de dónde han venido? 14Yo le dije: Señor, tú lo sabes. Y él me dijo: Estos son los que han salido de la gran tribulación, y han lavado sus ropas, y las han emblanquecido en la sangre del Cordero. 15Por esto están delante del trono de Dios, y le sirven día y noche en su templo; y el que está sentado sobre el trono extenderá su tabernáculo sobre ellos. 16Ya no tendrán hambre ni sed, y el sol no caerá más sobre ellos, ni calor alguno; 17porque el Cordero que está en medio del trono los pastoreará, y los guiará a fuentes de aguas de vida; y Dios enjugará toda lágrima de los ojos de ellos.

El Versículo: ¡Aleluya! ¡Aleluya! Cristo, habiendo resucitado de entre los muertos, no volverá a morir; ya la muerte no tiene dominio sobre él. Yo soy el buen pastor, y conozco mis ovejas y la mías me conocen. ¡Aleluya!

El Evangelio: Juan 10:22-30 Jesús, nuestro Buen Pastor, nos habla las palabras de vida eterna, y nosotros sus ovejas oímos su voz y lo seguimos con la confianza que nadie nos va a poder separarnos de él.

22Celebrábase en Jerusalén la fiesta de la dedicación. Era invierno, 23y Jesús andaba en el templo por el pórtico de Salomón. 24Y le rodearon los judíos y le dijeron: ¿Hasta cuándo nos turbarás el alma? Si tú eres el Cristo, dínoslo abiertamente. 25Jesús les respondió: Os lo he dicho, y no creéis; las obras que yo hago en nombre de mi Padre, ellas dan testimonio de mí; 26pero vosotros no creéis, porque no sois de mis ovejas, como os he dicho. 27Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, 28y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. 29Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre. 30Yo y el Padre uno somos.

HERMANOS LA RESURRECCION DE CRISTO NOS HIZO OVEJAS

Cada cuarto Domingo del tiempo de Pascua tenemos la bendición de meditar sobre una de las figuras más hermosas que encontramos en las Escrituras, el pastor y las ovejas, la mayoría de nosotros que vivimos en ciudades llenas de edificios, automóviles y muchos otros medios de transporte no estamos familiarizados con ir al campo y ver a pastores cuidando ovejas; pero como creyentes vemos que esta figura que es usada por nuestro Señor Jesucristo es de las más hermosas y donde se muestra realmente el amor sacrificial del cuidado que hace el pastor por cada una de las ovejas porque aún se pone en peligro su vida si es necesario librarlas y cuidarlas de ataques propinados por fieras.

Esto también nos recuerda que nosotros tenemos un doble llamado por la fe que tenemos en Cristo Jesús, somos ovejas y pastores; nos preguntaremos nosotros como podemos tener este doble oficio si estamos acostumbrados a escuchar que somos ovejas y que llamamos a algunos para que nos sirvan de pastores, pero en realidad es muy importante recordar que la Biblia nos da ese doble oficio a cada uno de nosotros, el Salmo 100:3 nos recuerda que somos sus ovejas Reconoced que Jehová es Dios; Él nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos; Pueblo suyo somos, y ovejas de su prado. Y cuando leemos a Pedro usa lo que conocemos como el llamado a ser sacerdotes, es decir, el llamado que tiene cada cristiano para enseñar la Palabra de Dios 9Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable, 1 Pedro 2:9. Necesitamos reconocer que este doble oficio es imposible llevarlo a cabo sin la ayuda del Espíritu Santo, es por medio de la tercera persona de la Trinidad que cada uno de nosotros nos apersonamos de este doble oficio el cual nos hace que seamos fieles al escuchar las Palabras de nuestro Buen Pastor y también nos hace que seamos ovejas y pastores en nuestras casas, en nuestros trabajos, en nuestra familia, con nuestros amigos y con el mundo entero. Pero también necesitamos reconocer que olvidamos lo que el Espíritu Santo hace en nosotros y no cumplimos este doble oficio por la presión del mundo; nosotros en muchas oportunidades no llevamos la bandera de ser ovejas y pastor a la vez porque el mundo nos ha conquistado, esto lo vemos cuando perdemos la autoridad moral; esto lo perdemos cuando nos hemos dejado llevar del pecado como cuando estamos en medio de un grupo de amigos compartiendo en lo social y nos dejamos llevar por el exceso del alcohol o caemos en repetir palabras soeces, también esto nos sucede cuando no somos buenos mayordomos en nuestras casas con el tiempo, el dinero y los dones que Dios nos ha dado, vemos como nuestros hijos y algunos familiares ven que no es prioridad en nuestras vidas la oración y el estudio de la Palabra de Dios; esto sucede cuando somos presionados en nuestros trabajos por compañeros para no cumplir el horario de trabajo o ser perezosos en realizar las funciones que nos han encomendado y cuando somos estudiantes también nos dejamos llevar de la presión de las clases al hacer trampa en los exámenes y siempre mentir para que los profesores no pongan notas malas y por último somos presionados por el mundo para copiar lo que en el mismo se hace como aprobar la eutanasia o estar a favor del aborto o ser expertos en desobedecer a las autoridades, y la lista puede seguir y necesitamos reconocer que no cumplimos con ninguna de los mandamientos dados por Dios y es por esto que pecados también para no cumplir ese doble oficio que nos ha dado de ser ovejas y pastor y merecemos ser desechados de este doble llamamiento en el infierno eterno.

No olvidemos que somos débiles al dejarnos llevar e impresionar por la presión que el mundo ejerce sobre nosotros pero esta misma presión la sufrió nuestro Señor Jesucristo, Juan nos hace mención de una fiesta que no fue instituida por Dios pero que los Judíos tenían la tradición de celebrarla, así como nosotros celebramos la fecha del día de la Reforma, esta fiesta también es conocida como la fiesta de las Luces. Ese era un día de fiesta nacional judío, en el que se celebraba la purificación del Templo, que fue llevada a cabo por Judas Macabeo en diciembre del año 165 a.C. En esa ocasión, las familias se reunían e iluminaban su hogar. Juan tenía que informarles a sus lectores que no son judíos que era invierno, por este motivo el evangelista menciona el lugar donde sucedió esta historia, el pórtico de Salomón que era parte del Templo original donde la gente se reunía con frecuencia. Ofrecía protección del frío del invierno. Jesús estaba caminando por allí, y por lo que parece, estaba instruyendo a la gente. Y fue en ese lugar donde Jesús recibió la presión del mundo, como sus enemigos se acercaron a atacarlo 24Y le rodearon los judíos y le dijeron: ¿Hasta cuándo nos turbarás el alma? Si tú eres el Cristo, dínoslo abiertamente. Al rodear a Jesús es un acto de intimidación, el cual ejerce presión, y esta tenía el objetivo de hacerle negar quien era verdaderamente, recordemos el mundo nos presiona y nosotros negamos que somos ovejas y pastores de Dios, en cambio Jesús no tuvo miedo a esta presión, Él por amor a cada uno de nosotros para ser perdonados por nuestro Dios soportó esta presión 25les respondió: Os lo he dicho, y no creéis; las obras que yo hago en nombre de mi Padre, ellas dan testimonio de mí; 26pero vosotros no creéis, porque no sois de mis ovejas, como os he dicho. La respuesta que esta presión recibió fue la predicación de la Ley, Jesús no tuvo miedo de decirles a ellos la verdad de su estado espiritual, ellos no eran ovejas de Dios porque no creían en Él, ellos eran enemigos de Dios, estaban muertos espiritualmente.

Pero hoy estamos escuchando como cada uno de nosotros hemos sido librados de la presión del mundo y lo que nos mantiene alejados de esta presión es nuestro Pastor, 27Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, 28y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. Y estas palabras nos dan seguridad porque nuestro Señor nos dirige en este mundo oscuro como dice el Salmo 23:4 Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; Tu vara y tu cayado me infundirán aliento. Tanto el Evangelista Juan como David nos dice que encontramos seguridad en este mundo cuando nos presiona en la Palabra de Dios, ella es la que nos habla, ella es la que nos guía y es la que nos defiende en medio de los ataques de las fieras de este mundo, esta promesa que Jesús nos dice está muy ligada a lo que Pablo escribió a los Romanos cuando ellos también estaban sintiendo la presión de este mundo por medio del imperio, porque hemos sido librados de la presión que el mundo ejerce en nosotros en la muerte y resurrección de Jesús 31¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros? 32El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas? 33¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica. 34¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros. 35¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? 36Como está escrito:

Por causa de ti somos muertos todo el tiempo;

Somos contados como ovejas de matadero.

37Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. 38Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, 39ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro. Romanos 8:31-39.

Esta Palabra que acabamos de escuchar nos recuerda que estamos en manos de nuestro Dios y cada vez que nos sintamos presionados en este mundo no vamos a ser servidores de él y del príncipe de este mundo que es Satanás, en medio de la presión vamos a recordar el amor de Dios para con cada uno de nosotros que nos trata por medio de Jesús como sus ovejas y pastores porque nosotros fuimos regalados por el Padre a Jesús 29Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre. Y también nosotros estamos respaldados por el mismo Dios 30Yo y el Padre uno somos. Y al entender esto nuestra prioridad va a cambiar, ya no nos dejaremos llevar por la presión del mundo sino que nos vamos a dejar guiar por la vara y el cayado de nuestro Buen Pastor, no vamos a perder el tiempo en las cosas de este mundo sino que las vamos a invertir en lo más importante en lo espiritual, haciendo tesoros en el cielo y esto lo hacemos dedicando cada día y cada momento el tiempo necesario para que seamos ovejas y pastores de nuestro Dios de tiempo completo, que el mundo vea en nosotros lo que realmente somos, Sal y Luz del mundo, que el mundo vea el amor ágape que tenemos entre nosotros y como Dios nos ha pulido a cada uno de nosotros, no tengamos miedo de mostrar las nuevas criaturas que el Espíritu Santo a creado en cada uno de nosotros, no tengamos miedo de enfrentarnos al mundo y sus presiones porque la promesa es clara, Jesús es nuestro Pastor y nada nos faltará. Amén

Los Himnos:

El Sermón:

El Predicador: El Liturgista:

Algunos himnos sugeridos:

Cantad al Señor:

26 El buen Jesús es mi pastor

27 ¡Cristo es mi alegría!

28 El profundo amor de Cristo

30 Jesús es la roca

31 Manos cariñosas

33 Soy el camino

34 Salvador, Jesús amado

49 Con el buen Jesús andemos

81 Con Dios no temeremos

83 Con qué paternal cariño

84 Cristo, buen pastor, orienta

87 Oh, Dios eterno

Culto Cristiano:

159 Cristo Salvador, sé mi guiador

165 Hay una fuente

167 Nada puede faltarme

202 Oí la voz del Salvador

235 Como ovejas celebramos

239 El rey de amor es mi pastor

240 En Jesucristo

242 Jesús es mi pastor

244 Jesús, te necesito

245 Lejos de mi Padre Dios

246 Mi fe descansa en ti

250 ¡Oh Jesús, pastor divino!

251 ¡Oh, que amigo nos es Cristo!

405 Jesús es mi rey soberano

 

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2019-04-28 – Pascua 02

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El segundo domingo de la pascua

(Blanco)

Tema del día: Nuestra fe se basa en Jesucristo, nuestro Señor resucitado, el cual se revela en su Palabra. En él tenemos la victoria. En él tenemos la vida eterna.

La Colecta: Concede, te suplicamos, todopoderoso Dios, que los que hemos celebrado la resurrección de nuestro Señor podamos con la ayuda de tu gracia producir los frutos de la misma en nuestra manera de vivir; por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura: Hechos 5:12,17-32 Nuestro Señor resucitado dio a sus apóstoles la habilidad para hacer milagros y para proclamar el evangelio de paz y salvación a pesar de persecución.

12Y por la mano de los apóstoles se hacían muchas señales y prodigios en el pueblo; y estaban todos unánimes en el pórtico de Salomón.

17Entonces levantándose el sumo sacerdote y todos los que estaban con él, esto es, la secta de los saduceos, se llenaron de celos; 18y echaron mano a los apóstoles y los pusieron en la cárcel pública. 19Mas un ángel del Señor, abriendo de noche las puertas de la cárcel y sacándolos, dijo: 20Id, y puestos en pie en el templo, anunciad al pueblo todas las palabras de esta vida. 21Habiendo oído esto, entraron de mañana en el templo, y enseñaban.

Entre tanto, vinieron el sumo sacerdote y los que estaban con él, y convocaron al concilio y a todos los ancianos de los hijos de Israel, y enviaron a la cárcel para que fuesen traídos. 22Pero cuando llegaron los alguaciles, no los hallaron en la cárcel; entonces volvieron y dieron aviso, 23diciendo: Por cierto, la cárcel hemos hallado cerrada con toda seguridad, y los guardas afuera de pie ante las puertas; mas cuando abrimos, a nadie hallamos dentro. 24Cuando oyeron estas palabras el sumo sacerdote y el jefe de la guardia del templo y los principales sacerdotes, dudaban en qué vendría a parar aquello. 25Pero viniendo uno, les dio esta noticia: He aquí, los varones que pusisteis en la cárcel están en el templo, y enseñan al pueblo. 26Entonces fue el jefe de la guardia con los alguaciles, y los trajo sin violencia, porque temían ser apedreados por el pueblo.

27Cuando los trajeron, los presentaron en el concilio, y el sumo sacerdote les preguntó, 28diciendo: ¿No os mandamos estrictamente que no enseñaseis en ese nombre? Y ahora habéis llenado a Jerusalén de vuestra doctrina, y queréis echar sobre nosotros la sangre de ese hombre. 29Respondiendo Pedro y los apóstoles, dijeron: Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres. 30El Dios de nuestros padres levantó a Jesús, a quien vosotros matasteis colgándole en un madero. 31A éste, Dios ha exaltado con su diestra por Príncipe y Salvador, para dar a Israel arrepentimiento y perdón de pecados. 32Y nosotros somos testigos suyos de estas cosas, y también el Espíritu Santo, el cual ha dado Dios a los que le obedecen.

El Salmo del Día: Salmo 16

Mictam de David.

1 Guárdame, oh Dios, porque en ti he confiado.

2 Oh alma mía, dijiste a Jehová:

Tú eres mi Señor;

No hay para mí bien fuera de ti.

3 Para los santos que están en la tierra,

Y para los íntegros, es toda mi complacencia.

4 Se multiplicarán los dolores de aquellos que sirven diligentes a otro dios.

No ofreceré yo sus libaciones de sangre,

Ni en mis labios tomaré sus nombres.

5 Jehová es la porción de mi herencia y de mi copa;

Tú sustentas mi suerte.

6 Las cuerdas me cayeron en lugares deleitosos,

Y es hermosa la heredad que me ha tocado.

7 Bendeciré a Jehová que me aconseja;

Aun en las noches me enseña mi conciencia.

8 A Jehová he puesto siempre delante de mí;

Porque está a mi diestra, no seré conmovido.

9 Se alegró por tanto mi corazón, y se gozó mi alma;

Mi carne también reposará confiadamente;

10 Porque no dejarás mi alma en el Seol,

Ni permitirás que tu santo vea corrupción.

11 Me mostrarás la senda de la vida;

En tu presencia hay plenitud de gozo;

Delicias a tu diestra para siempre.

La Segunda Lectura: Apocalipsis 1:4-18 El anciano Apóstol Juan, mientras que estaba exiliado en la isla de Patmos, vio una gran visión. Le apareció el Hijo del Hombre, Jesucristo su Señor resucitado, pero ahora no lo vio como el siervo humilde, sino en toda su gloria, el primogénito de los muertos, el todopoderoso Profeta, Sacerdote y Rey, el Alfa y Omega, el cual es, era y siempre será el Dios omnipotente.

4Juan, a las siete iglesias que están en Asia: Gracia y paz a vosotros, del que es y que era y que ha de venir, y de los siete espíritus que están delante de su trono; 5y de Jesucristo el testigo fiel, el primogénito de los muertos, y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados con su sangre,

6y nos hizo reyes y sacerdotes para Dios, su Padre; a él sea gloria e imperio por los siglos de los siglos. Amén. 7He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le traspasaron; y todos los linajes de la tierra harán lamentación por él. Sí, amén.

8Yo soy el Alfa y la Omega, principio y fin, dice el Señor, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso.

9Yo Juan, vuestro hermano, y copartícipe vuestro en la tribulación, en el reino y en la paciencia de Jesucristo, estaba en la isla llamada Patmos, por causa de la palabra de Dios y el testimonio de Jesucristo. 10Yo estaba en el Espíritu en el día del Señor, y oí detrás de mí una gran voz como de trompeta, 11que decía: Yo soy el Alfa y la Omega, el primero y el último. Escribe en un libro lo que ves, y envíalo a las siete iglesias que están en Asia: a Éfeso, Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Sardis, Filadelfia y Laodicea.

12Y me volví para ver la voz que hablaba conmigo; y vuelto, vi siete candeleros de oro, 13y en medio de los siete candeleros, a uno semejante al Hijo del Hombre, vestido de una ropa que llegaba hasta los pies, y ceñido por el pecho con un cinto de oro. 14Su cabeza y sus cabellos eran blancos como blanca lana, como nieve; sus ojos como llama de fuego; 15y sus pies semejantes al bronce bruñido, refulgente como en un horno; y su voz como estruendo de muchas aguas. 16Tenía en su diestra siete estrellas; de su boca salía una espada aguda de dos filos; y su rostro era como el sol cuando resplandece en su fuerza.

17Cuando le vi, caí como muerto a sus pies. Y él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas; yo soy el primero y el último; 18y el que vivo, y estuve muerto; mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos, amén. Y tengo las llaves de la muerte y del Hades.

El Versículo: ¡Aleluya! ¡Aleluya! Cristo habiendo resucitado de entre los muertos, no volverá a morir; ya la muerte no tiene dominio sobre él. Bienaventurados los que no vieron, y sin embargo creyeron. ¡Aleluya!

El Evangelio: Juan 20:19-31 En esta lectura, San Juan nos dice como Cristo apareció a los discípulos probando que había resucitado de entre los muertos. Pero uno de ellos, Tomás, el cual no estuvo presente, no iba a creerlo hasta que viera una «prueba» que Cristo había resucitado. En su misericordia, Cristo apareció a ellos otra vez y dio a Tomás las pruebas que había pedido. Sin embargo, ¡bienaventurados los que no ven, y todavía creen! Estas cosas que el apóstol Juan escribió, las escribió para que creamos en Cristo para nuestra salvación.

19Cuando llegó la noche de aquel mismo día, el primero de la semana, estando las puertas cerradas en el lugar donde los discípulos estaban reunidos por miedo de los judíos, vino Jesús, y puesto en medio, les dijo: Paz a vosotros. 20Y cuando les hubo dicho esto, les mostró las manos y el costado. Y los discípulos se regocijaron viendo al Señor. 21Entonces Jesús les dijo otra vez: Paz a vosotros. Como me envió el Padre, así también yo os envío. 22Y habiendo dicho esto, sopló, y les dijo: Recibid el Espíritu Santo. 23A quienes remitiereis los pecados, les son remitidos; y a quienes se los retuviereis, les son retenidos.

24Pero Tomás, uno de los doce, llamado Dídimo, no estaba con ellos cuando Jesús vino. 25Le dijeron, pues, los otros discípulos: Al Señor hemos visto. Él les dijo: Si no metiere mi mano en su costado, no creeré.

26Ocho días después, estaban otra vez sus discípulos dentro, y con ellos Tomás. Llegó Jesús, estando las puertas cerradas, y se puso en medio y les dijo: Paz a vosotros. 27Luego dijo a Tomás: Pon aquí tu dedo, y mira mis manos; y acerca tu mano, y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente. 28Entonces Tomás respondió y le dijo: ¡Señor mío, y Dios mío! 29Jesús le dijo: Porque me has visto, Tomás, creíste; bienaventurados los que no vieron, y creyeron.

30Hizo además Jesús muchas otras señales en presencia de sus discípulos, las cuales no están escritas en este libro. 31Pero éstas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre.

LA RESURRECCIÓN DE CRISTO NOS DA LA UNIDAD DE LA FE

Todos nosotros estamos acostumbrados a ir a centros comerciales y algo muy común en esos lugares es encontrar una variedad de almacenes, de lugares para comer y aún para trabajar y descansar; lastimosamente lo mismo que vemos en los centros comerciales sucede con las iglesias visibles hoy en día, vamos caminando por las calles de nuestras ciudades y encontramos una cantidad de templos con avisos ofreciendo diferentes servicios, “sanaciones 10 am”; “viernes de profecías”; “domingos prósperos” y tal vez cada uno de ustedes han visto más variedad de avisos ofreciendo diferentes servicios espirituales como compra del aceite con el algodón divino, la compra de la cruz que fue bendecida en tierra santa, la compra del agua que puede sanar. Tristemente las iglesias han creado una competencia para ver cual es la más poderosa o cuál es la que puede reunir más personas dentro de ellas olvidando el sentido real que tiene un lugar donde es proclamada la Palabra de Dios.

El mensaje para este segundo domingo de Pascua nos trae la respuesta de lo que nosotros necesitamos tener en cuenta cuando entramos a una iglesia visible o cuando estamos dentro de una de nuestras congregaciones, el evangelista Juan nos lleva al mismo domingo cuando nuestro Señor Jesucristo resucito, nos dice la Palabra 19Cuando llegó la noche de aquel mismo día, el primero de la semana, estando las puertas cerradas en el lugar donde los discípulos estaban reunidos por miedo de los judíos, podemos ver como las Escrituras nos enseña que aún estaban reunidos los discípulos de Jesús de manera tímida como iglesia y los tenia reunidos un sentimiento que todos los que estamos aquí entendemos, el miedo, este sentimiento lo hemos tenido cuando sentimos temor por nuestras vidas, cuando estamos caminando por un lugar peligroso y oscuro o cuando se nos ha dicho que tenemos una enfermedad que puede llevarnos a la muerte. Pero en medio de esta reunión de cristianos de manera tímida llego el momento de que Dios les explicará porque era necesario que ellos estuvieran allí reunidos vino Jesús, y puesto en medio, les dijo: Paz a vosotros. Este es un mensaje poderoso de este tiempo de Pascua, la resurrección de Cristo trajo Paz, ésta no es la que el mundo constantemente está buscando, este don de Paz que estamos escuchando aquí nos recuerda como con la vida perfecta de Cristo, su sufrimiento, muerte y resurrección fue vencido el Diablo, la carne y el pecado; esto nos recuerda cómo éramos cada uno de nosotros entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás. Efesios 2:3, así es, éramos enemigos de Dios, llamados hijos de ira por el castigo del infierno que merecemos pero hoy en este segundo domingo de Pascua escuchamos Paz a vosotros.

Esta Paz trae una evidencia del precio que costo ella misma, Pedro, uno de los que estaba allí reunido con los demás, tiempo después por inspiración divina explico el precio de esta Paz 18sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata, 19sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación, 1 Pedro 1:18-19 y el precio que pago nuestro Dios para que nosotros no fuéramos más hijos de ira lo muestra el apóstol Juan en este pasaje cuando nos dice 20Y cuando les hubo dicho esto, les mostró las manos y el costado. Aquí el Espíritu Santo empieza a mostrarnos lo importante que ofrece una iglesia, lo importante de que cada uno de nosotros estemos aquí Y los discípulos se regocijaron viendo al Señor. La alegría de saber que ya no somos enemigos de Dios, que la resurrección de Cristo puso un sello en nuestras vidas de ser llamados hijos de Dios y al serlo ya la iglesia no se iba a reunir de manera tímida o por miedo sino que Dios ha llamado a la iglesia para que sea usada por el Espíritu Santo no para prometer lo que la Biblia no promete y no para mandar lo que la Biblia no manda, Juan nos muestra cual es el trabajo de una iglesia que se considere cristiana 21Entonces Jesús les dijo otra vez: Paz a vosotros. Como me envió el Padre, así también yo os envío. 22Y habiendo dicho esto, sopló, y les dijo: Recibid el Espíritu Santo. 23A quienes remitiereis los pecados, les son remitidos; y a quienes se los retuviereis, les son retenidos. El versículo 23 nos explica lo importante de la iglesia en mantener esta Paz ganada por Cristo y como el Espíritu Santo juega un papel importante en este trabajo de la iglesia, aquí vemos el uso de la Ley y el Evangelio que es usado en lo que nosotros como luteranos confesionales llamamos la doctrina del uso de las llaves, abrir el reino de los cielos a los que vivimos en esta Paz y cerrarlo a quienes la rechazan.

Pecamos en contra del tercer mandamiento cuando no confiamos en el mensaje de Paz que nos da la Palabra de Dios y queremos concentrarnos en lo externo de la iglesia visible, cuando queremos exigir a Dios que no solamente actué por medio de su palabra sino que muestre su poder en nuestras vidas por medio de un milagro o mostrándonos el futuro o dándonos algo que a parte de la palabra de Dios nos de seguridad como un amuleto, este fue el pecado que cometió nuestro hermano Tomás, no confió plenamente en la palabra que le predicaron sus hermanos que Jesús resucitó para traer Paz 24Pero Tomás, uno de los doce, llamado Dídimo, no estaba con ellos cuando Jesús vino. 25Le dijeron, pues, los otros discípulos: Al Señor hemos visto. Él les dijo: Si no metiere mi mano en su costado, no creeré. Cada vez que nosotros queramos relacionar la Palabra de Dios con milagros externos que el hombre pueda ver o interpretar hoy en día nos recuerda que somos pecadores y merecemos el castigo del infierno eterno.

Pero Jesús mostró no solamente amor por Tomás, sino también por cada uno de nosotros, Jesús le dio la evidencia que Tomás exigía, lo hizo no por orgullo o por avergonzar a Tomás; lo hizo aun estando en cuerpo Glorificado como nuestro sustituto al cumplir el tercer mandamiento por todos, Jesús le mostró a Tomas la evidencia del precio de su sacrificio hecho no solamente por él sino por todos nosotros26Ocho días después, estaban otra vez sus discípulos dentro, y con ellos Tomás. Llegó Jesús, estando las puertas cerradas, y se puso en medio y les dijo: Paz a vosotros. 27Luego dijo a Tomás: Pon aquí tu dedo, y mira mis manos; y acerca tu mano, y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente. Jesús al mostrar sus manos y costado a Tomas vemos como está demostrando que sí cumplió lo que estaba escrito de Él en el Antiguo Testamento Porque perros me han rodeado; Me ha cercado cuadrilla de malignos; Horadaron mis manos y mis pies. Salmo 22:16, Jesús cumplió y le dio importancia perfectamente a la Palabra de Dios para no hacer solamente creyente a Tomás sino a cada uno de nosotros; hoy es un día para dar gracias a Dios que nos recuerda que estamos reunidos en la misma Paz y que el Espíritu Santo nos hace unirnos con Tomas para nuestra confesión de fe 28Entonces Tomás respondió y le dijo: ¡Señor mío, y Dios mío! Esto es lo que encontramos cada vez que vamos a nuestras congregaciones para estar reunidos alrededor de la Palabra de Dios, el Espíritu Santo hace que confesemos desde nuestro corazón que Jesús es mi Señor, esto es una aplicación al primer mandamiento donde la Palabra de Dios nos lleva a tener seguridad de que en este mundo estamos en las manos del Señor, nuestro Dios, nuestro Salvador y aunque en nuestras congregaciones podemos encontrar estas dos clases de cristianos, los que necesitan pruebas para creer y a los que solo es suficiente las Escrituras para creer y espero que estos seamos cada uno de nosotros y es por esto que 29Jesús le dijo: Porque me has visto, Tomás, creíste; bienaventurados los que no vieron, y creyeron. Hoy en este segundo domingo de pascua damos gracias a Dios por llamarnos Bienaventurados, felices por la verdad que nos trae la Palabra de Dios, esta verdad que nos muestra que 30Hizo además Jesús muchas otras señales en presencia de sus discípulos, las cuales no están escritas en este libro. 31Pero éstas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre. Todo lo que hizo nuestro Señor fue con el propósito de darnos vida eterna, no sabemos cuántos milagros hizo, no sabemos cuántas personas creyeron en Él en ese momento pero lo que sí sabemos es que cada uno de nosotros que hacemos parte de su iglesia estamos movidos por la misma Paz, esta que nos tiene aquí reunidos como hermanos en la fe, esta que nos anima a usar las llaves como medio de cuidarnos como hermanos y expandir el mensaje del reino de Dios, esta que nos lleva a recordar como fuimos comprados cuando estamos alrededor de los medios de gracia y esta Paz que nos mantendrá juntos hasta que partamos de este mundo o que nuestro Señor regrese por segunda vez, por este motivo no dejemos de meditar en las Escrituras porque ella mantiene viva nuestra Paz. Amén.

Los Himnos:

Algunos himnos sugeridos:

Cantad al Señor:

19-23 Los himnos para la Resurrección

98 ¡Muerte! ¿dónde está tu horror?

105 Acuérdate de Jesucristo

108 Esta es la fiesta

Culto Cristiano:

38 Jesús divino

69-77 Los himnos para la Pascua de Resurrección

78 De mil arpas y mil voces

82 A Cristo proclamad

246 Mi fe descansa en ti

335 ¡Cristo vive!

336 Del sepulcro tenebroso

 

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2019-04-21 – La Pascua

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La pascua de resurrección

(Blanco u oro)

Tema del día: Nos congregamos en esta mañana de la pascua de resurrección para escuchar las buenas nuevas de que Jesucristo ya no está muerto. Resucitó de entre los muertos. ¡Ya vive! El hecho de que él vive, nos asegura que nosotros también viviremos eternamente con él en su reino. Qué siempre fijemos la mirada en él, quien es nuestra vida.

La Colecta: Todopoderoso Dios Padre, por tu Hijo unigénito, Cristo Jesús, has vencido la muerte y has abierto la puerta de la vida eterna. Concede que nosotros que gozosamente celebramos el día de la Resurrección de nuestro Señor, seamos resucitados de la muerte del pecado por tu Espíritu vivificante; por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura: Éxodo 15:1-11 Moisés cantó este cántico después de ver la destrucción de faraón y sus ejércitos por la mano de Dios. Nosotros también cantamos a nuestro Dios con corazones alegres, porque con su muerte y resurrección ha destruido a nuestros grandes enemigos: el diablo, el pecado y la muerte.

1Entonces cantó Moisés y los hijos de Israel este cántico a Jehová, y dijeron:

Cantaré yo a Jehová, porque se ha magnificado grandemente;

Ha echado en el mar al caballo y al jinete.

2 Jehová es mi fortaleza y mi cántico,

Y ha sido mi salvación.

Este es mi Dios, y lo alabaré;

Dios de mi padre, y lo enalteceré.

3 Jehová es varón de guerra;

Jehová es su nombre.

4 Echó en el mar los carros de Faraón y su ejército;

Y sus capitanes escogidos fueron hundidos en el Mar Rojo.

5 Los abismos los cubrieron;

Descendieron a las profundidades como piedra.

6 Tu diestra, oh Jehová, ha sido magnificada en poder;

Tu diestra, oh Jehová, ha quebrantado al enemigo.

7 Y con la grandeza de tu poder has derribado a los que se levantaron contra ti.

Enviaste tu ira; los consumió como a hojarasca.

8 Al soplo de tu aliento se amontonaron las aguas;

Se juntaron las corrientes como en un montón;

Los abismos se cuajaron en medio del mar.

9 El enemigo dijo:

Perseguiré, apresaré, repartiré despojos;

Mi alma se saciará de ellos;

Sacaré mi espada, los destruirá mi mano.

10 Soplaste con tu viento; los cubrió el mar;

Se hundieron como plomo en las impetuosas aguas.

11 ¿Quién como tú, oh Jehová, entre los dioses?

¿Quién como tú, magnífico en santidad,

Terrible en maravillosas hazañas, hacedor de prodigios?

El Salmo del Día: Salmo 118

1 Alabad a Jehová, porque él es bueno;

Porque para siempre es su misericordia.

2 Diga ahora Israel,

Que para siempre es su misericordia.

3 Diga ahora la casa de Aarón,

Que para siempre es su misericordia.

4 Digan ahora los que temen a Jehová,

Que para siempre es su misericordia.

5 Desde la angustia invoqué a JAH,

Y me respondió JAH, poniéndome en lugar espacioso.

6 Jehová está conmigo; no temeré

Lo que me pueda hacer el hombre.

7 Jehová está conmigo entre los que me ayudan;

Por tanto, yo veré mi deseo en los que me aborrecen.

8 Mejor es confiar en Jehová

Que confiar en el hombre.

9 Mejor es confiar en Jehová

Que confiar en príncipes.

10 Todas las naciones me rodearon;

Mas en el nombre de Jehová yo las destruiré.

11 Me rodearon y me asediaron;

Mas en el nombre de Jehová yo las destruiré.

12 Me rodearon como abejas; se enardecieron como fuego de espinos;

Mas en el nombre de Jehová yo las destruiré.

13 Me empujaste con violencia para que cayese,

Pero me ayudó Jehová.

14 Mi fortaleza y mi cántico es JAH,

Y él me ha sido por salvación.

15 Voz de júbilo y de salvación hay en las tiendas de los justos;

La diestra de Jehová hace proezas.

16 La diestra de Jehová es sublime;

La diestra de Jehová hace valentías.

17 No moriré, sino que viviré,

Y contaré las obras de JAH.

18 Me castigó gravemente JAH,

Mas no me entregó a la muerte.

19 Abridme las puertas de la justicia;

Entraré por ellas, alabaré a JAH.

20 Esta es puerta de Jehová;

Por ella entrarán los justos.

21 Te alabaré porque me has oído,

Y me fuiste por salvación.

22 La piedra que desecharon los edificadores

Ha venido a ser cabeza del ángulo.

23 De parte de Jehová es esto,

Y es cosa maravillosa a nuestros ojos.

24 Este es el día que hizo Jehová;

Nos gozaremos y alegraremos en él.

25 Oh Jehová, sálvanos ahora, te ruego;

Te ruego, oh Jehová, que nos hagas prosperar ahora.

26 Bendito el que viene en el nombre de Jehová;

Desde la casa de Jehová os bendecimos.

27 Jehová es Dios, y nos ha dado luz;

Atad víctimas con cuerdas a los cuernos del altar.

28 Mi Dios eres tú, y te alabaré;

Dios mío, te exaltaré.

29 Alabad a Jehová, porque él es bueno;

Porque para siempre es su misericordia.

La Segunda Lectura: 1 Corintios 15:1-11 Aquí San Pablo da un muy buen resumen del evangelio: que Cristo murió por nuestros pecados, fue sepultado, y que resucitó al tercer día. No hay duda de este hecho, porque en su amor, Dios nos dio muchos testigos de su muerte y resurrección.

1Además os declaro, hermanos, el evangelio que os he predicado, el cual también recibisteis, en el cual también perseveráis; 2por el cual asimismo, si retenéis la palabra que os he predicado, sois salvos, si no creísteis en vano.

3Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; 4y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras; 5y que apareció a Cefas, y después a los doce. 6Después apareció a más de quinientos hermanos a la vez, de los cuales muchos viven aún, y otros ya duermen. 7Después apareció a Jacobo; después a todos los apóstoles; 8y al último de todos, como a un abortivo, me apareció a mí. 9Porque yo soy el más pequeño de los apóstoles, que no soy digno de ser llamado apóstol, porque perseguí a la iglesia de Dios. 10Pero por la gracia de Dios soy lo que soy; y su gracia no ha sido en vano para conmigo, antes he trabajado más que todos ellos; pero no yo, sino la gracia de Dios conmigo. 11Porque o sea yo o sean ellos, así predicamos, y así habéis creído.

El Versículo: ¡Aleluya! ¡Aleluya! Cristo Jesús abolió la muerte y sacó a la luz la vida y la inmortalidad por medio del evangelio. ¡Aleluya!

El Evangelio: Lucas 24:1-12 ¡Sorbida es la muerte en victoria! Muy de la mañana el domingo, unas mujeres fueron a la tumba de Jesús para ungir su cuerpo con especias, pero cuando llegaron, no hallaron el cuerpo de Jesús, sino dos ángeles los cuales les decían que Cristo había resucitado. Felices, salieron y compartieron con los discípulos las buenas nuevas de la resurrección.

1El primer día de la semana, muy de mañana, vinieron al sepulcro, trayendo las especias aromáticas que habían preparado, y algunas otras mujeres con ellas. 2Y hallaron removida la piedra del sepulcro; 3y entrando, no hallaron el cuerpo del Señor Jesús. 4Aconteció que estando ellas perplejas por esto, he aquí se pararon junto a ellas dos varones con vestiduras resplandecientes; 5y como tuvieron temor, y bajaron el rostro a tierra, les dijeron: ¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive? 6No está aquí, sino que ha resucitado. Acordaos de lo que os habló, cuando aún estaba en Galilea, 7diciendo: Es necesario que el Hijo del Hombre sea entregado en manos de hombres pecadores, y que sea crucificado, y resucite al tercer día. 8Entonces ellas se acordaron de sus palabras, 9y volviendo del sepulcro, dieron nuevas de todas estas cosas a los once, y a todos los demás. 10Eran María Magdalena, y Juana, y María madre de Jacobo, y las demás con ellas, quienes dijeron estas cosas a los apóstoles. 11Mas a ellos les parecían locura las palabras de ellas, y no las creían. 12Pero levantándose Pedro, corrió al sepulcro; y cuando miró dentro, vio los lienzos solos, y se fue a casa maravillándose de lo que había sucedido.

HERMANOS CONFESEMOS CREO EN LA RESURRECCIÓN DE LOS MUERTOS

  Con la historia de la resurrección de nuestro Señor Jesucristo damos el toque final a todas las celebraciones que tuvimos en esta última semana; los medios de Gracia que nos reunieron en estos días tiene un final muy concluyente, el Evangelio mismo nos enseña que la muerte fue vencida, que el Diablo no tiene poder sobre nuestras almas, que no tenemos por qué temer a nuestra tumba porque Jesús la venció completamente. Todos nosotros hemos pasado por funerales de nuestros familiares y amigos y sabemos el vacío que se siente después de enterrar a aquel que conocimos, este mismo vacío lo sintieron las personas más cercanas de Jesús y es más, como no pudieron arreglar el cuerpo de Jesús el viernes pasado porque estaba cerca de cumplirse el inicio del día de reposo podrían estar muy angustiados por no cumplir con toda la costumbre que ellos tenían para preparar a sus muertos.

 En todas las culturas que existen en el mundo podemos ver como la muerte de una persona trae mucho respeto, aunque la despedida de los seres queridos puede cambiar de cultura a cultura siempre se muestra el respeto por los muertos. En el caso de nuestra historia bíblica para el día de hoy no es la excepción, Lucas nos dice  1El primer día de la semana, muy de mañana, vinieron al sepulcro, trayendo las especias aromáticas que habían preparado, y algunas otras mujeres con ellas. Podemos imaginarnos como estaban de ansiosas estas mujeres, como ellas estarían esperando con ansias terminar el trabajo que no habían terminado; pero aquí nos damos cuenta que Dios permitió que todo esto pasara para que sus discípulos se dieran cuenta del acontecimiento que cambio la historia del mundo, 2Y hallaron removida la piedra del sepulcro; 3y entrando, no hallaron el cuerpo del Señor Jesús. Tal vez pensaron que se habían robado el cuerpo de Jesús, ellas sabían que los enemigos de Jesús eran capaz de robarse el cuerpo para decir que todo lo que decía su maestro era mentira; pero se encontraron con el mensaje del Evangelio, el medio de Gracia que estaba allí presente en la tumba vacía de Jesús 4Aconteció que estando ellas perplejas por esto, he aquí se pararon junto a ellas dos varones con vestiduras resplandecientes; 5y como tuvieron temor, y bajaron el rostro a tierra, les dijeron: ¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive? 6No está aquí, sino que ha resucitado. Acordaos de lo que os habló, cuando aún estaba en Galilea, 7diciendo: Es necesario que el Hijo del Hombre sea entregado en manos de hombres pecadores, y que sea crucificado, y resucite al tercer día. Estos ángeles portadores de buenas nuevas mostraron como las palabras de Jesús eran verdaderas, como se cumplió punto por punto la predicción de Cristo y lo más importante como fue vencida la muerte, aquella que entró cuando Adán y Eva pecaron, aquella que fue protagonista en los días del diluvio que murieron todas las personas que vivían en ese tiempo excepto la familia de Noé, aquella que cobro vidas por desobedecer los mandatos de Dios en el desierto y aquella que hoy en día cobra su precio a miles de personas pero que también nosotros en algún momento pasaremos por ella. La muerte hace parte de nuestro vivir, ella tarde que temprano cobrara su precio para cada uno de nosotros pero no vamos a temer porque nuestra tumba ya fue saneada por la muerte y resurrección de Jesús. 

  Pecamos en contra del segundo y tercer mandamiento si buscamos entre los muertos al que vive, es decir, si tenemos dudas de la resurrección de Jesús, si nosotros en verdad no tenemos la seguridad de usar el tercer artículo del credo cuando decimos “creo en la resurrección de los muertos”, si nosotros llegamos a decir que Jesús no resucitó físicamente sino que días después los apóstoles en sus corazones se dieron cuenta que Jesús resucito fue en los corazones de ellos o de los que creen. Y no creer en lo que dice Dios por medio de su Palabra seremos como dice Pablo somos los más dignos de conmiseración de todos los hombres. 1 Corintios 15:19.

  Es por culpa de nuestro pecado que Jesús tuvo que sufrir todo lo que dice nuestro texto para el día de hoy 7diciendo: Es necesario que el Hijo del Hombre sea entregado en manos de hombres pecadores, y que sea crucificado, y resucite al tercer día. Él fue el sacrificio que exigió el Padre para no castigarnos a todos nosotros en el infierno eterno, es por Jesús que nosotros hoy podemos morir tranquilos porque ganó un lugar en el cielo para cada uno de nosotros y al resucitar demostró que esa tumba por la cual pasaremos también quedará vacía porque así como Él resucitó nosotros también lo haremos.

  No tengamos miedo de usar los credos para enseñar a otros lo que realmente creemos, el Espíritu Santo hará que nosotros no nos quedemos cayados, él quiere usarnos como usó a estas mujeres que escucharon y creyeron en el Evangelio 8Entonces ellas se acordaron de sus palabras, 9y volviendo del sepulcro, dieron nuevas de todas estas cosas a los once, y a todos los demás. 10Eran María Magdalena, y Juana, y María madre de Jacobo, y las demás con ellas, quienes dijeron estas cosas a los apóstoles. Estas mujeres fueron fieles al anunciar el evangelio, aunque los apóstoles no les creyeron 11Mas a ellos les parecían locura las palabras de ellas, y no las creían. Y esta misma experiencia la tendremos cuando estemos predicando a otros, no nos van a creer, se burlaran de nosotros pero así suenen locamente cuando decimos creo en la resurrección de los muertos confiemos que el Espíritu Santo hará su trabajo, así como lo hizo con Pedro en ese mismo día 12Pero levantándose Pedro, corrió al sepulcro; y cuando miró dentro, vio los lienzos solos, y se fue a casa maravillándose de lo que había sucedido. El mismo Espíritu Santo hará que muchos se maravillen al escuchar que Cristo también venció la muerte por ellos, muchos confesaran nuestra misma fe al decir creo en la resurrección de los muertos, muchos a los cuales les hemos predicado y que ahora pertenecen a la iglesia invisible también el día que venga Jesús por segunda vez resucitaran para estar en cuerpo y alma en el cielo eternamente con nuestro Dios.

   Jesús es nuestro mayor y único tesoro, Él no solamente se sacrificó para vencer la muerte sino que la vida perfecta que llevó lo hizo para darnos la esperanza de nuestra resurrección, ÉL confió perfectamente en la promesa del Padre que lo iba a resucitar el tercer día y esta confianza perfecta de Jesús hace que nuestro pecado de no tener confianza en la resurrección también sea perdonada y es por este motivo que no podemos negar la Resurrección de Jesús, no podemos dejar de confesar esta doctrina tan fundamental para la fe del cristiano, esta Doctrina es tan importante que en el Antiguo Testamento también fue presentada como una doctrina fundamental para la Salvación y esto lo vemos con un personaje del Nuevo Testamento Marta, la hermana de Lázaro, Marta le dijo: Yo sé que resucitará en la resurrección, en el día postrero. Juan 11:24, ella tenía su fe, al igual que nosotros por medio de la Palabra de Dios, en ese momento el Antiguo Testamento ya estaba escrito y resplandecía como una enseñanza muy importante para el creyente el creer en la Resurrección de los muertos y es lo mismo que nosotros vamos a seguir creyendo y confesando, y hoy damos gracias a Dios porque nos ha permitido que nuestra iglesia confiese creemos en la resurrección de los muertos y la vida eterna, Amén.

Los Himnos:

Algunos himnos sugeridos:

Cantad al Señor:

19-23 Los himnos para la Resurrección

98 ¡Muerte! ¿dónde está tu horror?

105 Acuérdate de Jesucristo

108 Esta es la fiesta

Culto Cristiano:

38 Jesús divino

69-77 Los himnos para la Pascua de Resurrección

78 De mil arpas y mil voces

82 A Cristo proclamad

335 ¡Cristo vive!

336 Del sepulcro tenebroso

337 Mi Jesús, mi Salvador

404 Hosanna al Hijo de David

 

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17 marzo 2019

2018-05-13 – Pascua 07

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El séptimo domingo de la Pascua

(Blanco)

Tema del día: Nuestro Señor ascendido está en el cielo sentado a la diestra de Dios Padre, sirviéndonos como nuestro Sumo Sacerdote perfecto al interceder por nosotros con Dios.

La Oración del Día: Oh Rey de gloria, Señor de los ejércitos, exaltado y triunfante encima de los cielos: Te suplicamos que no nos dejes huérfanos sin consuelo, sino que nos envíes el Espíritu de Verdad, prometido del Padre; porque tú vives y reinas con el Padre y el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura: Hechos 1:15-26 — Los once apóstoles escogen a un reemplazo para Judas, cumpliendo con las profecías del Antiguo Testamento, mientras que esperan el don especial del Espíritu Santo que Cristo les había prometido.

El Salmo del Día: Salmo 8

La Segunda Lectura:  1 Juan 4:13-21 — Nosotros confiamos y vivimos en Dios el cual es amor.  Por lo tanto, Dios quiere que nos amemos los unos a los otros.  Si uno no ama a su prójimo, no está mostrando amor a Dios.

El Evangelio: Juan 17:11b-19 — Nuestro Sumo Sacerdote pide por sus discípulos sabiendo que dentro de poco no iba a estar más con ellos físicamente.  Por lo tanto, pide a su Padre celestial que los guarde y santifique por medio de su Palabra.

«Padre santo, a los que me has dado, guárdalos en tu nombre, para que sean uno, así como nosotros. 12Cuando estaba con ellos en el mundo, yo los guardaba en tu nombre; a los que me diste, yo los guardé, y ninguno de ellos se perdió, sino el hijo de perdición, para que la Escritura se cumpliese. 13Pero ahora voy a ti; y hablo esto en el mundo, para que tengan mi gozo cumplido en sí mismos. 14Yo les he dado tu palabra; y el mundo los aborreció, porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. 15No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal. 16No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. 17Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad. 18Como tú me enviaste al mundo, así yo los he enviado al mundo. 19Y por ellos yo me santifico a mí mismo, para que también ellos sean santificados en la verdad.»

 

DEMOS GRACIAS A DIOS POR PROTEGERNOS CON SU PALABRA

Hoy terminamos el tiempo de Pascua, y como sabes las fiestas hay que terminarlas con broche de oro, en esta oportunidad meditaremos que no solamente la Palabra de Dios nos lleva a la fe, sino que ella también nos cuida y preserva en la fe verdadera, el evangelista Juan nos ofrece un banquete espiritual dándonos los detalles del sermón que predico Jesús el jueves santo, ese día en el cual instituyo la cena y también enseño sobre el servicio, al lavar los pies a los discípulos, no solamente Jesús hizo cosas sino que enseñó verdades que son necesarias para nuestra vida de creyentes y al terminar toda su enseñanza cerró con broche de oro una oración, la cual no solamente la hizo por sus discípulos en ese momento sino también por todos los creyentes.

Esta sección que hemos escogido de la oración que Jesús estaba haciendo empieza con una verdad que nos da seguridad que todo lo que dice esta oración se va a dar, Dios lo va a bendecir porque Jesús le está hablando al Padre Santo, este es un atributo único de Dios que nos asegura que Él no tiene pecado y al no tenerlo nos dice que no miente, Jesús está ratificando lo que dice Números 23:19Dios no es hombre, para que mienta, entonces ya tenemos por entendido que sí va a cumplir lo que Jesús está pidiendo en esta oración: en el versículo 11 podemos ver y analizar unas frases que tienen mucho significado, la primera a los que me has dado, Jesús nos muestra que esta oración no la está haciendo por todo el mundo, está orando por los creyentes, Juan se caracteriza por usar esta frase con una palabra que significa regalo, Jesús nos ve a nosotros como un regalo de parte del Padre para Él, y es por este motivo que nos ve como un tesoro precioso, eso es lo que somos para Él cada uno de los creyentes y es por esto que dice guárdalos en tu nombre, esta frase es el centro del mensaje para este día porque esto significa que Dios se nos ha revelado y nos guarda, nos protege con su Palabra 6He manifestado tu nombre a los hombres que del mundo me diste; tuyos eran, y me los diste, y han guardado tu palabra. 7Ahora han conocido que todas las cosas que me has dado, proceden de ti; 8porque las palabras que me diste, les he dado; y ellos las recibieron, y han conocido verdaderamente que salí de ti, y han creído que tú me enviaste. Juan 17:6-8  y es por esto que necesitamos apreciar cual es el deseo de Jesús para con cada uno de nosotros para que sean uno, así como nosotros. Pero necesitamos reconocer nuestro pecado cuando dividimos esta unidad la cual hacemos en dos formas, la primera cuando no cuidamos la doctrina bíblica nos estamos dividiendo entre nosotros y también con Dios y la otra manera es cuando tenemos algo en contra de un hermano y no lo arreglamos. Tenemos como comprobar estas dos situaciones con el ejemplo que usó Jesús con Judas para mostrar cuando nos desligamos del Buen Pastor como lo hizo él, y es por este motivo que lo llamó: el hijo de perdición, para que la Escritura se cumpliese, este término que usó Jesús viene de una construcción hebrea que significa “una persona cuyo carácter es perdición, es decir una persona perversa” Judas no se perdió por el cumplimiento de la profecía que está en el Salmo 41:9 Aun el hombre de mi paz, en quien yo confiaba, el que de mi pan comía, Alzó contra mí el calcañar. Él se perdió por su apostasía, es decir por su incredulidad, nunca creyó en la verdad que nos enseña 1 Juan 4:14 Y nosotros hemos visto y testificamos que el Padre ha enviado al Hijo, el Salvador del mundo. Necesitamos cuidarnos de no apostatar en contra de la fe porque Judas es el prototipo de los en el futuro de apartaran del Buen pastor y del Redil a causa de persistir en una falsa doctrina como lo enseña 2 Juan 7-8 7Porque muchos engañadores han salido por el mundo, que no confiesan que Jesucristo ha venido en carne. Quien esto hace es el engañador y el anticristo. 8Mirad por vosotros mismos, para que no perdáis el fruto de vuestro trabajo, sino que recibáis galardón completo. 9Cualquiera que se extravía, y no persevera en la doctrina de Cristo, no tiene a Dios, Si caemos en este pecado es una ofensa contra el tercer mandamiento que manda a ser diligentes en predicar la sana doctrina. El otro ejemplo de pecar dividiéndonos es cuando pecamos en contra del hermano en la fe 21Oísteis que fue dicho a los antiguos: No matarás; y cualquiera que matare será culpable de juicio. 22Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio; y cualquiera que diga: Necio, a su hermano, será culpable ante el concilio; y cualquiera que le diga: Fatuo, quedará expuesto al infierno de fuego. Mateo 5:21-22, cuando aborrecemos al hermano en la fe nos convertimos en unos homicidas porque con esta actitud estamos dividiendo al hermano el cuerpo de Cristo, cuando tratamos de esta manera al hermano es una actitud de arrogancia y orgullo que es un pecado en contra del quinto mandamiento.

Jesús conociendo a sus discípulos y a cada uno de nosotros sabía que por nuestro pecado dividiríamos su cuerpo al no ser diligentes con la doctrina y diligentes en practicar el amor fraternal entre hermanos pero él por Amor a cada uno de nosotros para que fuéramos perdonados guardó perfectamente el nombre de Dios, es decir, su Palabra 12Cuando estaba con ellos en el mundo, yo los guardaba en tu nombre; a los que me diste, yo los guardé, y ninguno de ellos se perdió, No se va a perder aquel creyente que cree que en la vida perfecta de Jesús encuentra perdón de su pecado, no se va a perder aquel creyente que deja que sea la Palabra de Dios quien guie su vida y esto por obra del Espíritu Santo, no se va a perder aquel creyente que tiene confianza en la obra perfecta que Cristo hizo en la cruz porque al decir 13Pero ahora voy a ti; y hablo esto en el mundo, para que tengan mi gozo cumplido en sí mismos. Jesús fue al Padre porque al Él le agrado su obra que hizo por toda la humanidad Jesús nazareno, Jesús volvió a los cielos después de tener la victoria en contra del Diablo, la muerte y el pecado el que fue crucificado; ha resucitado, no está aquí; mirad el lugar en donde le pusieron. Marcos 16:6, el gozo que nos trae el perdón de nuestro pecado en contra del tercer y quinto mandamiento lo debemos al Espíritu Santo que en verdad actúa por la Palabra de Dios para protegernos de este valle de lágrimas, para cuidarnos te todos los ataques que tenemos de parte del Diablo, recordemos que él usa el mundo para atacarnos y es por esto que Jesús oro por todos los creyentes porque sabe muy bien como el mundo nos ve 14Yo les he dado tu palabra; y el mundo los aborreció, porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. El Diablo usa el mundo para apartarnos de la Palabra de Dios y esto lo hace haciéndonos creer que la verdadera felicidad está aquí con el dinero que ganemos, con los viajes que realicemos, con las personas que conozcamos, pero la Palabra de Dios nos guarda de esto al mantenernos con la vista arriba 20Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo Filipenses 3:20. También es necesario que estemos en este mundo para que podamos cada día más añorar y desear estar en el cielo por esto esta parte de la oración es igual a la séptima petición que encontramos en el Padre Nuestro 15No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal. En el catecismo menor de Lutero nos explica que significa esta petición: “Al pedir que seamos librados del mal es una súplica a nuestro Padre Celestial para que nos libre de todo mal que lleguen a nuestro cuerpo y alma, bienes y honra; por fin cuando llegue nuestra última hora, nos conceda un fin bienaventurado, y por su gracia nos lleve de este valle de lágrimas a morar con él en el cielo”.

Jesús quiere que nosotros seamos protegidos por su Palabra y esto es una gran bendición poderosa porque nos recuerda una vez más que el cielo nos espera porque aquí no es nuestra casa, Jesús está en el cielo esperándonos por esto esta promesa nos alegra escucharla 16No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. Para mantener esta promesa viva el Espíritu Santo por medio del Poder de la Palabra nos ha apartado para Dios, esto es lo que significa este versículo 17Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad. Ser llamados creyentes es un adjetivo que tiene mucho poder, porque nos aparta del mundo para ser Sal y Luz del mundo, nosotros somos los únicos que podemos cumplir este mandato de Dios  18Como tú me enviaste al mundo, así yo los he enviado al mundo. Y la mejor manera de hacerlo es predicar al mundo muerto por el pecado con la Dinamita de la Palabra de Dios, quien nos muestra como el mismo Jesús se sacrificó para apartarse para el Dios mismo y Salvar al pecador perdido 19Y por ellos yo me santifico a mí mismo, para que también ellos sean santificados en la verdad. La manera de que sigamos protegidos y guardados por la Palabra de Dios es estudiándola cada día y dejar que ella sea la que produzca en nosotros el verdadero Amor a Dios y al hombre perdido y esto lo hacemos apartados por la Palabra de Dios para que vivamos como nos enseña 1 Juan 2:15-17 15No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él. 16Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo. 17Y el mundo pasa, y sus deseos; pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.

Amén.

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13 mayo 2018 – Pascua 07

06 mayo 2018 – Pascua 06

2018-05-06 – Pascua 06

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El sexto domingo de la Pascua

(Blanco)

Tema del día: El amor infinito de Dios es nuestra motivación para amar a él sobre todas las cosas y a nuestro prójimo como a nosotros mismos.

La Oración del Día: Señor, ya que nos prometiste dar todo lo que pidamos en el nombre de tu Hijo unigénito: Enséñanos a nosotros y a todos los santos a orar bien, ofreciéndote nuestra adoración y alabanza; por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura: Hechos 11:19-26 — La Palabra de Dios crece después de la gran persecución en Jerusalén, hasta que por la gracia de Dios, la iglesia en Antioquía experimenta crecimiento substancial, especialmente dentro los gentiles.

El Salmo del Día: Salmo 98

La Segunda Lectura:  1 Juan 4:1-11 — San Juan nos anima a “probar los espíritus” y nos dice que el espíritu de Dios se puede reconocer en los que confiesan a Jesucristo como verdadero hombre y verdadero Dios.  Además, el apóstol nos anima a amarnos los unos a los otros, así como nuestro Padre en el cielo nos amó al enviar a su Hijo unigénito para morir por nosotros.

El Evangelio: Juan 15:9-17 — Jesús muestra la conexión que existe entre el amor y la obediencia y nos anima a poner en práctica nuestra fe al amarnos los unos a los otros.

9Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado; permaneced en mi amor. 10Si guardareis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor. 11Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido.

12Este es mi mandamiento: Que os améis unos a otros, como yo os he amado. 13Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos. 14Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. 15Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer. 16No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé. 17Esto os mando: Que os améis unos a otros.

 

EL SEÑOR DE LA VID NOS HACE PERMANECER EN SU AMOR

Canciones, poemas, libros que hablan del amor, este es un término muy subjetivo porque las personas hablan del amor desde su punto de vista, unos con desengaño y otros con mucha esperanza. Hablar del amor en estos tiempos es complicado, el egoísmo cada vez está ganando más su lugar, ya no pensamos en el otro sino en nosotros mismos, cada día vemos como el hombre sólo piensa en sí mismo y no en vivir practicando el regalo del amor, todos nosotros caemos en el pecado de no tomar en serio la Palabra de Dios que es la misma Palabra de Jesús cuando dijo en esta porción para el día de hoy 12Este es mi mandamiento: Que os améis unos a otros. Sabemos que el resumen de toda la segunda tabla de la ley que tiene que ver con nuestra relación con el otro la hemos incumplido porque Jesús también dice en Marcos 12:31, Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que éstos.

Esta sección va muy unida al tema del domingo pasado, estar unidos a la Vid, es la aplicación directa que nuestro Señor Jesucristo da cuando dijo en Juan 15:8, En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos. Hoy nuestro Señor de la Vid nos habla del fruto que él produce en nosotros, es un fruto en el cual la Biblia nos habla en muchos lugares tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento de este fruto verdadero que es producido por nuestro Dios mismo como lo leemos en Gálatas 5:22, Mas el fruto del Espíritu es amor y en el Antiguo Testamento en Salmo 122:9, Por amor a la casa de Jehová nuestro Dios Buscaré tu bien. La Biblia en el Nuevo Testamento fue escrita en griego y es notorio como este idioma diferencia la palabra AMOR, «filos» amor de amigos, «eros» amor sexual, y por último habla del amor «ágape» que es el que Dios nos da a cada uno de nosotros, este AMOR tiene un solo sentido: no nos da lo que merecemos sino lo que necesitamos. Pero siendo honestos con nosotros mismos hemos olvidado dar este amor ágape al otro, el egoísmo en muchas oportunidades nos ha invadido y es un pecado de la carne que nos lleva a la muerte eterna porque si vivís conforme a la carne, moriréis (Romanos 8:13).

Por esto necesitamos hoy más que nunca estar unidos a la Vid, porque en ella encontramos el verdadero Amor, este que perdona nuestro pecado del Egoísmo porque el amor del Labrador y la Vid, el Padre y el Hijo es un beneficio para cada uno de nosotros miserables egoístas 9Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado; permaneced en mi amor. Tal vez es difícil dar un significado claro de este amor, pero creo que no es difícil para nosotros explicar cómo consiste el amor del Padre con el Hijo y ese mismo amor con cada uno de nosotros. El Padre mostró su amor con el Hijo en dejarle en sus manos la responsabilidad grande y preciosa de Salvar a la corona de la creación, a nosotros los hombres egoístas por naturaleza. Este amor lo demostró dándole esa confianza a Jesús porque sabía que él iba a demostrar ese amor con cada hombre en el mundo, ese amor que podemos resumir en este versículo de Romanos 5:8, Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. El amor de Jesús, ese amor ágape por cada uno de nosotros lo llevó a tomar una posición de siervo, haciéndose menor que los ángeles, esto quiere decir que se despojó de toda su posición de ser inmortal para venir y vivir como todo mortal, en medio de los mortales, y pago como un mortal por medio de su muerte para limpiarnos del pecado del Egoísmo, pero no solamente nos beneficiamos con la muerte de Jesús en su vida también encontramos perdón de nuestro pecado como lo enseña la segunda parte del versículo 12 como yo os he amado. Este amor de Jesús fue perfecto, sin egoísmo, el propósito de la vida de Jesús fue amar perfectamente a toda la humanidad, a cada uno de nosotros porque nuestro amor contaminado por el egoísmo el Padre nos ve por la vida perfecta de Cristo sin ese egoísmo, ya ha sido perdonado por la manera que Jesús nos amó.

Este amor que viene del Padre y del Hijo tiene un poder extraordinario, un poder donde el Espíritu Santo juega un papel importante y este versículo nos enseña como actúa ese Amor en cada uno de nosotros 10Si guardareis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor. Jesús permaneció cumpliendo y agradando a Dios perfectamente cumpliendo cada mandamiento exigido por Dios y lo hizo porque ninguno de nosotros somos capaces de vivir bajo sus ordenanzas como lo dice Marcos 12:31, Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que éstos. Y el fruto que produce su Amor en cada uno de nosotros es que vamos a amar al prójimo como a nosotros mismos y la mejor manera de mostrar amor por él es enseñando la verdad de la Palabra de Dios, predicando a las personas la necesidad que tiene el hombre del Salvador, la necesidad de estar conectados a la Palabra de Dios la cual nos enseña como practicar este amor en agradecimiento a nuestro Dios: 8No debáis a nadie nada, sino el amaros unos a otros; porque el que ama al prójimo, ha cumplido la ley. 9Porque: No adulterarás, no matarás, no hurtarás, no dirás falso testimonio, no codiciarás, y cualquier otro mandamiento, en esta sentencia se resume: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. 10El amor no hace mal al prójimo; así que el cumplimiento de la ley es el amor (Romanos 13:8-10). Permaneciendo en el amor de nuestro Dios nos hace usar los mandamientos como una guía en nuestra vida.

Cuando vivimos de esta manera, la cual quiere Dios que llevemos guiados por su Amor trae un sentimiento único, el gozo, 11Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido. Estamos en este momento tan gozosos con el amor inmerecido que recibimos de nuestro Dios que no es difícil amar al prójimo, amarlo nos trae un gozo, el perdón nos trae gozo, vivir las pruebas juntos nos traen gozo y permanecer en la doctrina Bíblica nos trae gozo porque nosotros conocemos el verdadero Amor 13Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos. Y este amor no lo encontramos viviendo de manera egoísta, lo encontramos en la Palabra de Dios, donde la muestra más grande de amor la vemos en Cristo, no le importo quienes somos, de donde somos, como pensamos, como nos vestimos, si tenemos títulos académicos o no, simplemente él nos vio a cada uno de nosotros cargados con nuestro egoísmo y dio su vida para que el Padre le castigara por cada uno de nosotros y esto nos pone al mismo nivel que Abraham 14Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando. 15Ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor; pero os he llamado amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he dado a conocer. Dios trató a Abraham como su amigo al darle a conocer lo que iba a pasar con Sodoma y Gomorra y a nosotros nos da a conocer de su amor, no nos trata como siervos sino como sus amigos a los cuales nos ha dado a conocer su Palabra en la cual encontramos bendiciones hermosas como su amor, la verdadera Paz que nos brinda, el perdón, como venció esa enemistad que por el pecado teníamos para con Dios por medio de Jesucristo: 19Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos (Romanos 5:19). Permanecer unidos a la Vid es lo mismo que vivir en el amor diario de nuestro Dios, no es un amor dado por segundos o un amor prepago, es un amor que aun conociendo nuestro egoísmo nos llamó para que por medio de Cristo esto fuera cambiado 16No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé. Vivir en el Amor de nuestro Dios trae muchas cosas buenas como el recordarnos su llamado inmerecido a ser sus amigos, esto es nuestra conversión, de enemigos pasamos a ser sus amigos por Cristo, esta amistad permite que produzcamos un fruto verdadero como la oración por medio de la cual cada uno de nosotros nos conectamos espiritualmente con nuestro Dios para darle gracias, bendecirlo y pedirle que nos mantenga unidos a él y que por medio del Espíritu Santo podamos cumplir lo que nos manda 17Esto os mando: Que os améis unos a otros.

Amén.

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