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2020-07-05

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El quinto domingo después de pentecostés

(Verde)

Tema del día: Al ser cristianos, vamos a sufrir persecución por causa del nombre de Jesús. Pero siendo apoyados por la poderosa Palabra de Dios, nosotros lo sufrimos todo de buena voluntad. Solamente el evangelio nos puede dar la fuerza para poder confesar el santo nombre de Jesús ante todo el mundo.

La Colecta: Oh Señor, cuya presencia misericordiosa nunca deja de gobernar y dirigir a los que has alimentado en tu amor y adoración: Haz que reverenciemos y amemos sin cesar tu santo nombre; por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura (texto del Sermón): Jeremías 20:7-13 El profeta Jeremías tenía la tarea difícil de proclamar el juicio de Dios a una gente dura de corazón. Aunque sufrió mucho el profeta por la persecución y burlas de sus paisanos, no se podía callar porque la Palabra de Dios fue como un fuego que ardía dentro de él. Jeremías buscó ayuda y protección en las manos poderosas de su Señor. Al enfrentarnos con persecución, qué siempre confiemos en él quien es nuestra ayuda y consuelo.

7Me sedujiste, oh Jehová, y fui seducido; más fuerte fuiste que yo, y me venciste; cada día he sido escarnecido, cada cual se burla de mí. 8Porque cuantas veces hablo, doy voces, grito: Violencia y destrucción; porque la palabra de Jehová me ha sido para afrenta y escarnio cada día. 9Y dije: No me acordaré más de él, ni hablaré más en su nombre; no obstante, había en mi corazón como un fuego ardiente metido en mis huesos; traté de sufrirlo, y no pude. 10Porque oí la murmuración de muchos, temor de todas partes: Denunciad, denunciémosle. Todos mis amigos miraban si claudicaría. Quizá se engañará, decían, y prevaleceremos contra él, y tomaremos de él nuestra venganza. 11Mas Jehová está conmigo como poderoso gigante; por tanto, los que me persiguen tropezarán, y no prevalecerán; serán avergonzados en gran manera, porque no prosperarán; tendrán perpetua confusión que jamás será olvidada. 12Oh Jehová de los ejércitos, que pruebas a los justos, que ves los pensamientos y el corazón, vea yo tu venganza de ellos; porque a ti he encomendado mi causa.

13Cantad a Jehová, load a Jehová; porque ha librado el alma del pobre de mano de los malignos.

El Salmo del Día: Salmo 31

Al músico principal. Salmo de David.

1 En ti, oh Jehová, he confiado; no sea yo confundido jamás;

Líbrame en tu justicia.

2 Inclina a mí tu oído, líbrame pronto;

Sé tú mi roca fuerte, y fortaleza para salvarme.

3 Porque tú eres mi roca y mi castillo;

Por tu nombre me guiarás y me encaminarás.

4 Sácame de la red que han escondido para mí,

Pues tú eres mi refugio.

5 En tu mano encomiendo mi espíritu;

Tú me has redimido, oh Jehová, Dios de verdad.

6 Aborrezco a los que esperan en vanidades ilusorias;

Mas yo en Jehová he esperado.

7 Me gozaré y alegraré en tu misericordia,

Porque has visto mi aflicción;

Has conocido mi alma en las angustias.

8 No me entregaste en mano del enemigo;

Pusiste mis pies en lugar espacioso.

9 Ten misericordia de mí, oh Jehová, porque estoy en angustia;

Se han consumido de tristeza mis ojos, mi alma también y mi cuerpo.

10 Porque mi vida se va gastando de dolor, y mis años de suspirar;

Se agotan mis fuerzas a causa de mi iniquidad, y mis huesos se han consumido.

11 De todos mis enemigos soy objeto de oprobio,

Y de mis vecinos mucho más, y el horror de mis conocidos;

Los que me ven fuera huyen de mí.

12 He sido olvidado de su corazón como un muerto;

He venido a ser como un vaso quebrado.

13 Porque oigo la calumnia de muchos;

El miedo me asalta por todas partes,

Mientras consultan juntos contra mí

E idean quitarme la vida.

14 Mas yo en ti confío, oh Jehová;

Digo: Tú eres mi Dios.

15 En tu mano están mis tiempos;

Líbrame de la mano de mis enemigos y de mis perseguidores.

16 Haz resplandecer tu rostro sobre tu siervo;

Sálvame por tu misericordia.

17 No sea yo avergonzado, oh Jehová, ya que te he invocado;

Sean avergonzados los impíos, estén mudos en el Seol.

18 Enmudezcan los labios mentirosos,

Que hablan contra el justo cosas duras

Con soberbia y menosprecio.

19 ¡Cuán grande es tu bondad, que has guardado para los que te temen,

Que has mostrado a los que esperan en ti, delante de los hijos de los hombres!

20 En lo secreto de tu presencia los esconderás de la conspiración del hombre;

Los pondrás en un tabernáculo a cubierto de contención de lenguas.

21 Bendito sea Jehová,

Porque ha hecho maravillosa su misericordia para conmigo en ciudad fortificada.

22 Decía yo en mi premura: Cortado soy de delante de tus ojos;

Pero tú oíste la voz de mis ruegos cuando a ti clamaba.

23 Amad a Jehová, todos vosotros sus santos;

A los fieles guarda Jehová,

Y paga abundantemente al que procede con soberbia.

24 Esforzaos todos vosotros los que esperáis en Jehová,

Y tome aliento vuestro corazón.

La Segunda Lectura: Romanos 5:12-15 Hay muchas consecuencias del pecado: enfermedad, persecución, guerra, tristeza, y dolor. Pero la consecuencia más horrible que todas es la muerte. Por causa del pecado, todos los hijos de Adán tienen que morir así como él. Pero, Dios en su amor envió al segundo Adán, Jesucristo, el cual con su muerte en la cruz ofrece vida a toda la descendencia de Adán.

12Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron. 13Pues antes de la ley, había pecado en el mundo; pero donde no hay ley, no se inculpa de pecado. 14No obstante, reinó la muerte desde Adán hasta Moisés, aun en los que no pecaron a la manera de la transgresión de Adán, el cual es figura del que había de venir.

15Pero el don no fue como la transgresión; porque si por la transgresión de aquel uno murieron los muchos, abundaron mucho más para los muchos la gracia y el don de Dios por la gracia de un hombre, Jesucristo.

El Versículo: ¡Aleluya! ¡Aleluya! Porque somos hijos, Dios ha enviado el Espíritu de su Hijo a nuestros corazones, clamando: ¡Abba! ¡Padre! ¡Aleluya!

El Evangelio: Mateo 10:24-33 No debemos esperar que el mundo nos va a tratar mejor que trataba a nuestro Señor Jesucristo. Pero aún en medio de persecución y tribulación, tenemos el consuelo que nuestra vida está en su mano protectora. Entonces, aunque estamos en este mundo peligroso, qué siempre proclamemos su evangelio precioso sin temor.

24El discípulo no es más que su maestro, ni el siervo más que su señor. 25Bástale al discípulo ser como su maestro, y al siervo como su señor. Si al padre de familia llamaron Beelzebú, ¿cuánto más a los de su casa?

26Así que, no los temáis; porque nada hay encubierto, que no haya de ser manifestado; ni oculto, que no haya de saberse. 27Lo que os digo en tinieblas, decidlo en la luz; y lo que oís al oído, proclamadlo desde las azoteas. 28Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno. 29¿No se venden dos pajarillos por un cuarto? Con todo, ni uno de ellos cae a tierra sin vuestro Padre. 30Pues aun vuestros cabellos están todos contados. 31Así que, no temáis; más valéis vosotros que muchos pajarillos. 32A cualquiera, pues, que me confiese delante de los hombres, yo también le confesaré delante de mi Padre que está en los cielos. 33Y a cualquiera que me niegue delante de los hombres, yo también le negaré delante de mi Padre que está en los cielos.

LA BENDICIÓN DE LA PERSECUSIÓN CON DIOS

Por naturaleza nosotros somos personas que cambiamos fácil de animo y también cambiamos fácil de parecer, por esto para nosotros es fácil renunciar a un trabajo, dejar de querer a otra persona, somos capaces de cambiar de punto de vista cuando vemos la necesitad personal. Pero esto también se aplica a la fe, ¿cuántas veces hemos querido abandonar la fe? ¿cuántas veces hemos sido la piedra de tropiezo para que los hermanos abandonen su creencia? ¿cuántas veces no hemos sido buenos ejemplos y nuestros hijos, parejas y conocidos por esto han abandonado la fe? ¿cuántas veces nos hemos dejado llevar de la falsa doctrina y nos acomodamos a ella? Realmente nosotros necesitamos reconocer que somos muy emocionales, y aún cuando tiene que ver con la fe hemos permitido que el enemigo gane un espacio en nuestras vidas cristianas permitiendo que nos desanimemos en los caminos del Señor. Hago estas preguntas en esta introducción para que entendamos porque Jeremías hizo esta oración en un momento difícil de su vida como creyente. El contexto nos enseña como por predicar la ley al pueblo de Dios, por su desobediencia a la Palabra, Pasur uno de los encargados de cuidar el templo de Jerusalén tomo preso al profeta y lo puso en el cepo por un día. Pero Jeremías no solamente sufrió esta persecución, sino que después de predicarle a Pasur y al pueblo las cosas difíciles que venían para ellos por su impenitencia esto lo dejó muy mal espiritualmente. Él no fue un profeta exitoso en la predicación de la Palabra de Dios porque el pueblo le rechazó, él conocía muy bien el desprecio del pueblo, y sus amigos por la predicación de la ley.

Para entender un poco más del dolor de Jeremías pensemos cuando luchamos contra una enfermedad, bien sea nuestra o de alguien que amamos, y nos damos cuenta que esta enfermedad no se va, inmediatamente nos sentiríamos vencidos, ese sentimiento lo conocemos bien porque lo hemos vivido al no querer seguir insistiendo con una relación de pareja que no va hacia ningún lado o cuando un hijo no quiere llevar una vida decente nos damos por vencidos tristemente viéndolo como se pierde paso a paso. Jeremías tenia dolor por su pueblo a quien amaba, nosotros como cristianos sentimos dolor por nuestros familiares, amigos cercanos que han rechazado el mensaje que les hemos predicado porque sabemos que van al infierno. Después de entender este sentimiento de tristeza de Jeremías podemos comprender porque dijo estas palabras 7Me sedujiste, oh Jehová, y fui seducido; más fuerte fuiste que yo, y me venciste; cada día he sido escarnecido, cada cual se burla de mí. Jeremías había querido abandonar su trabajo de profeta, pero Dios le venció, el profeta estaba cansado de que fuera escarnecido, de ser objeto de burla cada día ya que su predicación como la vemos en este versículo no era nada agradable a los oídos de su pueblo 8Porque cuantas veces hablo, doy voces, grito: Violencia y destrucción; porque la palabra de Jehová me ha sido para afrenta y escarnio cada día. Si nosotros hubiéramos escuchado a Jeremías diríamos que era un hombre pesimista y negativo, y es por esta predicación que él cada día sufría afrentas y escarnios. Entendemos bien este sentimiento de Jeremías de no querer acordarse más de Dios, ni de su nombre como lo leemos en los versículos 9 y 10 por toda la persecución que estaba sufriendo puesto que hasta estaba metida dentro de sus huesos porque estaba cansado de las murmuraciones del pueblo, de las amenazas hacia él, y como hasta sus amigos estaban siendo enemigos suyos. Nosotros también, cuando estamos en momentos difíciles, cuando nuestra vida esta hecha un caos por culpa de nuestro pecado o un pecado de otro, cuando no salen los planes que queremos hacer y creemos que Dios se ha olvidado de nosotros, cuando perdemos a un ser querido, cuando nos esta venciendo una enfermedad, cuando la soledad se apodera de nosotros hemos pecado al igual que Jeremías en contra del segundo mandamiento que nos enseña la Gloria del nombre de Dios. Jeremías quería abandonar la fe, al igual que nosotros lo hemos querido hacer en algún momento difícil de nuestra vida, realmente esto nos muestra que sí merecemos ser castigados eternamente en el fuego consumidor del infierno.

Dios conociendo el corazón de Jeremías y también los nuestros ha cumplido su promesa de mantenernos en la fe, Jeremías dio testimonio de esto al decir 11Mas Jehová está conmigo como poderoso gigante; por tanto, los que me persiguen tropezarán, y no prevalecerán; serán avergonzados en gran manera, porque no prosperarán; tendrán perpetua confusión que jamás será olvidada. 12Oh Jehová de los ejércitos, que pruebas a los justos, que ves los pensamientos y el corazón, vea yo tu venganza de ellos; porque a ti he encomendado mi causa. 13Cantad a Jehová, load a Jehová; porque ha librado el alma del pobre de mano de los malignos. ¿Cuál es tu persecución o problema en este momento? ¿Por qué hemos estado tentados de dejar la fe? Escuchamos aquí palabras de Evangelio que también traspasan nuestros huesos, todo nuestro ser. Y estas bendiciones vienen solo por Cristo, Él por amor a nosotros nunca se desanimó en su trabajo para redimirnos, esto nos recuerda cuando iba camino a Jerusalén 41Y cuando llegó cerca de la ciudad, al verla, lloró sobre ella, 42diciendo: ¡Oh, si también tú conocieses, a lo menos en este tu día, lo que es para tu paz! Mas ahora está encubierto de tus ojos. 43Porque vendrán días sobre ti, cuando tus enemigos te rodearán con vallado, y te sitiarán, y por todas partes te estrecharán, 44y te derribarán a tierra, y a tus hijos dentro de ti, y no dejarán en ti piedra sobre piedra, por cuanto no conociste el tiempo de tu visitación. Lucas 19:41-44. Jesús lloró por Jerusalén porque ellos no creyeron en la promesa de la Palabra cumplida en Él, le rechazaron y más aún fue a Jerusalén a honrar el nombre de Dios, cumpliendo perfectamente la voluntad del Padre, Jeremías, usted y yo hoy somos perdonados de nuestro pecado hacia el segundo mandamiento porque Jesús puso en alto la voluntad del Padre al honrar su nombre y vemos como fue más allá como lo enseña la misma Escritura 6Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos. 7Ciertamente, apenas morirá alguno por un justo; con todo, pudiera ser que alguno osara morir por el bueno. Romanos 5:6-7. Con su muerte y resurrección nos ha asegurado el perdón de nuestro pecado en contra del segundo mandamiento y también nos ha llevado a disfrutar en este momento estas bendiciones que Jeremías también recibió.

Jehová esta con nosotros, esto quiere decir que si nuestro mundo esta al revés en Dios todo esta emparejado, Él no nos abandona ni tampoco nos deja solos, por esto en medio de la tribulación el estudio de la Escrituras y la oración nos muestran como Dios siempre está con nosotros.

Nuestros enemigos tropezaran, nuestro trabajo para Dios consiste en la predicación de la Ley y esto es necesario para los que no creen porque así se prepara el camino del Salvador para ellos, por medio de la Ley es el conocimiento del pecado y son llevados a los pies de Jesús. Nuestros enemigos, son los enemigos de Dios y por lo tanto ÉL es quien tratará con ellos, confiemos en su justicia

Otra bendición que tenemos hoy es que las tribulaciones, persecuciones y todo lo que sufrimos en este mundo, Jeremías nos enseña que Dios prueba nuestra fe porque Él si conoce nuestro corazón, y mente. Por esto Gloriémonos en la Tribulación porque nuestro Dios nos fortalece a cada uno de nosotros.

Hoy estamos alabando a nuestro Dios Cantad a Jehová, load a Jehová; porque ha librado el alma del pobre de mano de los malignos. Porque cada día vemos su misericordia, cada día nos sostiene en este mundo y esperamos la venida de nuestro Señor por segunda vez para que le cantemos en el cielo perfectamente dando toda la Gloria a Él porque nos salvo de la consecuencia más grave del pecado que es la muerte eterna, porque nos sostiene en todas nuestras tribulaciones, y porque nos usa para que vamos a otros anunciándoles la verdad que sólo existe un Dios que es perdonador. Amén

Los Himnos:

Algunos himnos sugeridos:

Cantad al Señor:

47 A nadie amaré como a Cristo

48 Busca primero el reino de Dios

49 Con el buen Jesús andemos

51 Dios de gracia, Dios de gloria

53 Seguidme a mí

54 Santo Espíritu llena mi vida

56 Alzad la cruz

81 Con Dios no temeremos

82 Bien sé en quien creo

83 Con qué paternal cariño

85 No me abandones, Dios

87 Oh, Dios eterno

Culto Cristiano:

129 Castillo Fuerte

159 Cristo Salvador

165 Hay una fuente

240 En Jesucristo se halla paz

251 Oh, qué amigo nos es Cristo

254 Firmes y adelante

264 Grato es contar la historia

272 Me guía Cristo en Santo amor

273 Mi mano ten

274 No temas ya

403 Estad por Cristo firmes

406 Luchad, luchad por Cristo

 

 

 

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2020-06-28

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El cuarto domingo después de pentecostés

(Verde)

Tema del día:  Al mostrarnos misericordia, Dios nos anima a compartir su amor con todas las «ovejas perdidas» del mundo y a obedecerle en todo lo que hacemos.

La Colecta:  Todopoderoso y eterno Dios, concédenos un aumento de fe, esperanza y amor, para que amemos lo que tú has mandado y obtengamos el cumplimiento de todas tus promesas; por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura: Éxodo 19:2-8a En su misericordia, Dios rescató a su pueblo de la esclavitud y lo llevó a la tierra prometida como sobre alas de águila.  Es más, en el Monte Sinaí, Dios separó a ellos del resto del mundo para ser el pueblo del cual iba a venir el Salvador del mundo.  Así como fue para el pueblo de Israel, nuestra motivación para obedecer los mandatos de Dios son sus promesas de amor.

2Habían salido de Refidim, y llegaron al desierto de Sinaí, y acamparon en el desierto; y acampó allí Israel delante del monte. 3Y Moisés subió a Dios; y Jehová lo llamó desde el monte, diciendo: Así dirás a la casa de Jacob, y anunciarás a los hijos de Israel: 4Vosotros visteis lo que hice a los egipcios, y cómo os tomé sobre alas de águilas, y os he traído a mí. 5Ahora, pues, si diereis oído a mi voz, y guardareis mi pacto, vosotros seréis mi especial tesoro sobre todos los pueblos; porque mía es toda la tierra. 6Y vosotros me seréis un reino de sacerdotes, y gente santa. Estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel.

7Entonces vino Moisés, y llamó a los ancianos del pueblo, y expuso en presencia de ellos todas estas palabras que Jehová le había mandado. 8Y todo el pueblo respondió a una, y dijeron: Todo lo que Jehová ha dicho, haremos.

El Salmo del Día: Salmo 100

Salmo de alabanza.

1 Cantad alegres a Dios, habitantes de toda la tierra.

2 Servid a Jehová con alegría;

Venid ante su presencia con regocijo.

3 Reconoced que Jehová es Dios;

El nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos;

Pueblo suyo somos, y ovejas de su prado.

4 Entrad por sus puertas con acción de gracias,

Por sus atrios con alabanza;

Alabadle, bendecid su nombre.

5 Porque Jehová es bueno; para siempre es su misericordia,

Y su verdad por todas las generaciones.

La Segunda Lectura: Romanos 5:6-11 El Apóstol Pablo nos explica que aún cuando todavía éramos «incapaces,» «malvados,» «pecadores,» y «enemigos de Dios,» Cristo murió por nuestros pecados para así reconciliarnos con Dios.  Ya no somos enemigos de Dios, sino hijos queridos, y si hijos queridos, también herederos de la vida eterna en el cielo.

6Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos. 7Ciertamente, apenas morirá alguno por un justo; con todo, pudiera ser que alguno osara morir por el bueno. 8Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. 9Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira. 10Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida. 11Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en Dios por el Señor nuestro Jesucristo, por quien hemos recibido ahora la reconciliación.

El Versículo: ¡Aleluya! ¡Aleluya! Vístanse de justicia tus sacerdotes, y canten con gozo tus santos. ¡Aleluya!

El Evangelio: Mateo 9:35-10:8 Al ver a los muchos perdidos de Israel, los cuales andaban como ovejas sin pastor, Cristo tuvo compasión de ellos y mandó a sus discípulos que pidieran a Dios que enviara más obreros.  Y luego les envió a ellos para proclamar el evangelio de salvación a todas las ovejas perdidas de Israel.  Dios en su misericordia no quiere que se pierda ni un alma.

35Recorría Jesús todas las ciudades y aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo. 36Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor. 37Entonces dijo a sus discípulos: A la verdad la mies es mucha, mas los obreros pocos. 38Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies.

10

1Entonces llamando a sus doce discípulos, les dio autoridad sobre los espíritus inmundos, para que los echasen fuera, y para sanar toda enfermedad y toda dolencia. 2Los nombres de los doce apóstoles son estos: primero Simón, llamado Pedro, y Andrés su hermano; Jacobo hijo de Zebedeo, y Juan su hermano; 3Felipe, Bartolomé, Tomás, Mateo el publicano, Jacobo hijo de Alfeo, Lebeo, por sobrenombre Tadeo, 4Simón el cananista, y Judas Iscariote, el que también le entregó.

5A estos doce envió Jesús, y les dio instrucciones, diciendo: Por camino de gentiles no vayáis, y en ciudad de samaritanos no entréis, 6sino id antes a las ovejas perdidas de la casa de Israel. 7Y yendo, predicad, diciendo: El reino de los cielos se ha acercado. 8Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia

GRACIAS SEÑOR POR HACERNOS PARTE DE TU MIES

El contexto de Mateo nos muestra un problema espiritual que tenemos hoy en día, los falsos maestros que estan predicando la Palabra de Dios, esto quiere decir que el mensaje que predican es sin Cristo, sin esperanza porque solo quieren recalcar las obras de los hombres para salvarse. Fue tanto el rechazo de los fariseos hacia Jesús que Mateo nos cuenta que ellos fueron testigos de la manera que Jesús curo a un hombre mudo que estaba endemoniado y la respuesta de rechazo de estos lideres del pueblo al no glorificar a Dios por el milagro hecho sino que atacaron a Jesús como el Mesías al decir 34Pero los fariseos decían: Por el príncipe de los demonios echa fuera los demonios. Mateo 9:34. Esto mostró la situación espiritual del pueblo de Dios que estaban totalmente perdidos y es por lo que la visita que Jesús hizo en todos los pueblos, aldeas y sinagogas enseñando el Evangelio del reino que no es otra cosa que predicar la Ley llamando a las personas al arrepentimiento y preparando el camino para que escucharan el evangelio y los milagros que Jesús hizo sanando toda enfermedad y toda dolencia en el puebloVers 35 mostró una necesidad más grande que necesitaba el pueblo, había muchas ovejas sin pastor. Esto es una manera de decir que había muchos incrédulos y esta es la realidad de hoy porque aún hay incrédulos en este momento que tienen la Biblia abierta.

Hoy no hay diferencia con esta situación, estos tiempos con los templos cristianos cerrados vemos como los incrédulos que posiblemente sean más que los cristianos atacan al cristianismo diciendo que solo necesitamos abrir los templos por la necesidad de dinero. Otros que se reúnen a escuchar la Palabra de Dios están en un concurso para mostrar quien es más santo que los demás, han malinterpretado el versículo de Hebreos 12:14 Seguid la paz con todos, y la santidadsin la cual nadie verá al Señor. Esta Santidad de la cual malinterpretan muchos enseñando que pueden vivir de acuerdo con la voluntad de Dios y es así como son salvos. Todos estos ejemplos nos muestran la misma realidad que vivimos actualmente como lo que vio Jesús al decir: 37Entonces dijo a sus discípulos: A la verdad la mies es mucha, más los obreros pocos. Cada vez hay menos personas trabajando para llevar el mensaje de salvación, cada vez vemos como la misma iglesia destruye a los predicadores fieles acusándoles por cualquier cosa solo por el hecho de escuchar a su predicador o pastor preferido, cada vez vemos como menos quieren ir al ministerio porque ven la manera en la cual tratan a los que llevan el evangelio y no quieren servir por miedo y también podemos mencionar que vemos menos interesados en llevar el mensaje de salvación por pereza espiritual o vemos también a pastores y maestros perezosos para preparar una clase o un sermón que solo el alimento que ofrecen es pasto seco y no verde. Y es donde la petición de Jesús 38Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies. Es una oración perfecta que Dios la ha escuchado y dado respuesta y esta respuesta la vemos en los versículos que siguen…

Jesús vio la respuesta del Padre en los cielos cuando le permitió llamar a sus doce discípulos, estos hombres no tenían mucha educación ni eran muy sofisticados, tenían una fe débil y eran lentos para aprender. Sólo pudieron realizar su misión mediante la autoridad y el poder de su Señor. El mensaje del evangelio que debían proclamar era más que un relato de acontecimientos, era un mensaje vivo y poderoso que el Espíritu Santo usaría para producir la fe salvadora en el corazón de quienes lo escucharan. Es importante entender que les dio autoridad sobre los espíritus inmundos, para que los echasen fuera, y para sanar toda enfermedad y toda dolencia.  El griego nos ayuda a entender bien el verbo dar que aparece conjugado en el pasado y esto nos ratifica que no hay un mandato actual para ningún cristiano de hacer estas cosas porque la autoridad que dio Jesús fue a estos doce hombres los cuales Dios uso de muchas maneras, unos escribieron epístolas, otros como el autor de este evangelio escribieron y la Biblia no menciona lo que sucedió con muchos de ellos, pero entendiendo y creyendo en el poder de Dios sabemos que cumplieron su tarea a cabalidad.

Nos falta explicar la última sección de este evangelio del día de hoy. Las instrucciones que les dio Jesús a ellos Por camino de gentiles no vayáis, y en ciudad de samaritanos no entréis, 6sino id antes a las ovejas perdidas de la casa de Israel. 7Y yendo, predicad, diciendo: El reino de los cielos se ha acercado. 8Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia. Nuestro Señor no estaba haciendo acepción de personas, simplemente les estaba dando un plan a sus apóstoles mostrándoles por donde iban a empezar, yendo a las ovejas perdidas del pueblo de Israel, empezar por casa y ellos iban a usar el mismo método de predicación del mismo Jesús y que también lo usó Juan el Bautista diciendo: el reino de los cielos se ha acercado, es la misma predicación de la ley y el evangelio. Y la manera de ellos hacer todos estos milagros y al predicar la Palabra de Dios lo iban hacer de manera gratuita no como hoy en día que vemos lo que hacen muchas organizaciones para cobrar por famosos milagros o por ver a famosos predicadores y cobrar por escuchar el mensaje de salvación y esto nos lleva una vez más a ver la necesidad de seguir orando que el mismo Dios envié obreros a su campo.

Ya que hemos entendido que nos enseña este evangelio para el día de hoy vamos a aplicarlo a nuestras vidas. Nuestro Dios nos enseña a orar por los enemigos, por los enfermos, por todos los que tienen alguna necesidad material en este mundo siempre confiando en la voluntad de Dios pero cuando comparamos esto con el segundo y tercer mandamiento solo nos muestra nuestra pecaminosidad, no oramos, no predicamos la Palabra de Dios, tampoco apoyamos los ministerios de la iglesia para llevar el mensaje de salvación no dando nuestras ofrendas ni tampoco orando para que lleguen nuevos obreros a llevar el mensaje de salvación y esto nos recuerda que merecemos ser excluidos de la vida eterna en el infierno eterno. Más Dios viendo esta actitud de nosotros nos dice Pablo en la lectura de Romanos 5:6-8 6Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos. 7Ciertamente, apenas morirá alguno por un justo; con todo, pudiera ser que alguno osara morir por el bueno. 8Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. Dios conoce nuestra debilidad y sabe que necesitamos de su ayuda, de su perdón dándonos a Cristo Jesús quien si cumplió el segundo y tercer mandamiento por nosotros como lo vemos en el texto para el día de hoy, Él oró perfectamente por nosotros al pedirle al Padre que enviará obreros a su mies y cumplió el tercer mandamiento al predicar la Palabra de Dios en todos los pueblos y aldeas dentro y fuera de las sinagogas y esto lo hizo para que hoy fuéramos perdonados de nuestro pecado en contra de estos mandamientos. Pero Dios nos dio más, la muerte que nosotros merecemos por nuestro pecado Jesús lo sufrió por nosotros para limpiar todos nuestros pecados y con su resurrección nos da la promesa que estaremos en cuerpo y alma en el cielo cuando sea el fin del mundo.

El salmo 100 para hoy nos dice que somos el pueblo de Dios, también nos recuerda las palabras que le dijo a su pueblo cuando lo sacó de la esclavitud de Egipto, recordándonos de la esclavitud de la cual fuimos sacados del pecado, la carne y el diablo. Él dice a su pueblo 5Ahora, pues, si diereis oído a mi voz, y guardareis mi pacto, vosotros seréis mi especial tesoro sobre todos los pueblos; porque mía es toda la tierra. 6Y vosotros me seréis un reino de sacerdotes, y gente santa. Éxodo 19:5.6. Y este llamado de ser su pueblo y sus sacerdotes y santos por los méritos de Cristo el Espíritu Santo hace que nosotros tengamos hoy la misma compasión que Jesús tuvo por los incrédulos y por lo tanto movidos por el amor y agradecimiento a Dios vamos a orar por los incrédulos para que puedan escuchar y creer en el mensaje de la Palabra de Dios, vamos a empezar a predicar la Palabra de Dios empezando en nuestras casas con nuestros amigos cercanos y vamos a apoyar la obra misionera de nuestra iglesia con nuestras ofrendas para que podamos tener pastores preparados y fieles para cuidar de nuestras almas, para que lleguen a la fe nuevos hermanos en la fe y para que podamos como un solo pueblo decir gracias Señor por traernos a tu campo Amén.

Los Himnos:

Algunos himnos sugeridos:

Cantad al Señor:

45        Fortalece a tu Iglesia

54        Santo Espíritu llena mi vida

56        Alzad la cruz

59        Levántate, despierta

60        Señor despierta y llama                    

61        Señor Jesús atiende  

Culto Cristiano:

146      De heladas cordilleras

147      ¡Oh mi Dios, oh Rey eterno!

202      Oí la voz del Salvador

254      Firmes y adelante

255      Qué mi vida entera esté

257      Mirad y ved

263      Escuchad Jesús nos dice

264      Grato es contar la historia

403      Estad por Cristo firmes

406      Luchad, luchad por Cristo

 

 

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28 junio 2020

Dejemos que el Espíritu Santo Nos Haga Comunicadores de Paz

2020-06-21

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El tercer domingo después de pentecostés

(Verde)

Tema del día:  Lo que Dios quiere de nosotros es misericordia y no sacrificios. Mostramos la verdadera misericordia solamente al reconocer nuestro estado perdido y al gozarnos en el hecho de que Dios ha tenido misericordia de nosotros y nos ha dado la vida eterna.

La Colecta: Oh Dios, fuente y origen de toda bondad: concede a tus humildes siervos que mediante tu santa inspiración meditemos en lo justo, y guiados por ti, lo realicemos; por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura: Oseas 5:15-6:6 Dios no quiere obras sin amor, ni obediencia sin fe. Al contrario, quiere corazones arrepentidos los cuales muestran en sus acciones de amor, la fe que mora en sus corazones.

15Andaré y volveré a mi lugar, hasta que reconozcan su pecado y busquen mi rostro. En su angustia me buscarán.

6

1Venid y volvamos a Jehová; porque él arrebató, y nos curará; hirió, y nos vendará. 2Nos dará vida después de dos días; en el tercer día nos resucitará, y viviremos delante de él. 3Y conoceremos, y proseguiremos en conocer a Jehová; como el alba está dispuesta su salida, y vendrá a nosotros como la lluvia, como la lluvia tardía y temprana a la tierra.

4¿Qué haré a ti, Efraín? ¿Qué haré a ti, oh Judá? La piedad vuestra es como nube de la mañana, y como el rocío de la madrugada, que se desvanece. 5Por esta causa los corté por medio de los profetas, con las palabras de mi boca los maté; y tus juicios serán como luz que sale. 6Porque misericordia quiero, y no sacrificio, y conocimiento de Dios más que holocaustos.

El Salmo del Día: Salmo 119 III

Guímel

17 Haz bien a tu siervo; que viva,

Y guarde tu palabra.

18 Abre mis ojos, y miraré

Las maravillas de tu ley.

19 Forastero soy yo en la tierra;

No encubras de mí tus mandamientos.

20 Quebrantada está mi alma de desear

Tus juicios en todo tiempo.

21 Reprendiste a los soberbios, los malditos,

Que se desvían de tus mandamientos.

22 Aparta de mí el oprobio y el menosprecio,

Porque tus testimonios he guardado.

23 Príncipes también se sentaron y hablaron contra mí;

Mas tu siervo meditaba en tus estatutos,

24 Pues tus testimonios son mis delicias

Y mis consejeros.

La Segunda Lectura: Romanos 4:18-25 La fe es el hilo delgado que nos une con nuestro Señor Dios. Aunque Abraham ya estaba demasiado grande para tener hijos, creyó que Dios podía hacer lo que le prometió. De la misma manera, nosotros creemos que Dios ha hecho lo imposible: que levantó a Jesucristo de la muerte. Somos justificados por medio de esta fe.

18El creyó en esperanza contra esperanza, para llegar a ser padre de muchas gentes, conforme a lo que se le había dicho: Así será tu descendencia. 19Y no se debilitó en la fe al considerar su cuerpo, que estaba ya como muerto (siendo de casi cien años), o la esterilidad de la matriz de Sara. 20Tampoco dudó, por incredulidad, de la promesa de Dios, sino que se fortaleció en fe, dando gloria a Dios, 21plenamente convencido de que era también poderoso para hacer todo lo que había prometido; 22por lo cual también su fe le fue contada por justicia. 23Y no solamente con respecto a él se escribió que le fue contada, 24sino también con respecto a nosotros a quienes ha de ser contada, esto es, a los que creemos en el que levantó de los muertos a Jesús, Señor nuestro, 25el cual fue entregado por nuestras transgresiones, y resucitado para nuestra justificación.

El Versículo: ¡Aleluya! ¡Aleluya! Dios estaba en Cristo reconciliando al mundo consigo mismo, no tomando en cuenta a los hombres sus transgresiones. ¡Aleluya!

El Evangelio: Mateo 9:9-13 Cristo vino a este mundo para salvar a pecadores, y entonces, en su misericordia aún convivió y comió con los mal reputados. Los fariseos no podían entender el amor que Cristo tenía por tales pecadores. No podían regocijarse en la misericordia de Cristo porque en su orgullo pensaban que no tenían necesidad ellos mismos de misericordia.

9Pasando Jesús de allí, vio a un hombre llamado Mateo, que estaba sentado al banco de los tributos públicos, y le dijo: Sígueme. Y se levantó y le siguió. 10Y aconteció que estando él sentado a la mesa en la casa, he aquí que muchos publicanos y pecadores, que habían venido, se sentaron juntamente a la mesa con Jesús y sus discípulos. 11Cuando vieron esto los fariseos, dijeron a los discípulos: ¿Por qué come vuestro Maestro con los publicanos y pecadores? 12Al oír esto Jesús, les dijo: Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. 13Id, pues, y aprended lo que significa: Misericordia quiero, y no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores, al arrepentimiento.

HERMANOS VIVAMOS EN LA MISERICORDÍA QUE DIOS NOS HA DADO

El Domingo pasado hablamos a cerca de lo que es la sana doctrina la cual confesamos por la obra del Espíritu Santo dentro de nosotros, hoy veremos el ejemplo que nuestro Dios utiliza para darnos a entender más del propósito de las Escrituras en nuestras vidas. La Palabra de Dios es muy clara cuando nos dice en Timoteo que estas nos hacen sabios para la Salación por la fe en Cristo Jesús, 2 Timoteo 2:15. Y hoy en el ejemplo que nos habla nuestro Dios veremos reflejadas nuestras vidas porque uno de los personajes bíblicos que encontramos aquí muestra lo que realmente somos nosotros. El oficio de Mateo no lo hacia digno a los ojos de los hombres de ser un amigo que quisiéramos tener o una persona que pudiera acercarse a Dios, su oficio lo descalificaba de toda clase de relación que pudiera tener con Dios o con algún sistema de adoración que existiera en ese momento, él no clasificaba para pertenecer a un grupo religioso de la época. Ser publicano era considerado por los judíos como alguien despreciable, porque siendo judío trabajaba para el imperio y no era un oficio muy honesto porque constantemente practicaba la corrupción y el robo. El contexto a este pasaje nos muestra como Jesús estaba en su ciudad, Capernaúm y había tenido un encuentro no muy amigable con sus enemigos, aquellos que creían ser diferentes a Mateo porque creían tener una buena relación con Dios porque al hacer sacrificios y holocaustos, creían que Dios les recompensaba por cumplir la ley, pero la Biblia nos enseña que la obediencia sin fe no le agrada a Dios.

Podemos imaginarnos los rostros de todos los que estaban allí reunidos cuando Jesús le dijo a este recaudador de impuestos SIGUEME. Esos rostros de sorpresa y tal vez de burla nosotros lo conocemos cuando en nuestro pasado oscuro éramos conocidos como adúlteros, mentirosos, amadores del alcohol y del dinero, egoístas, ávaros, idolatras y amadores de la carne y de esta manera éramos conocidos por nuestra familia cercana, amigos y compañeros de trabajo y cuando el Espíritu Santo empezó a trabajar en nosotros mostrándonos que éramos enemigos de Dios al igual que Mateo por ser pecadores y como Jesús era la solución de nuestro pecado todos los que nos conocían así se sorprendieron de un modo a otro por el hecho de ser diferentes. La Biblia nos enseña que tanto Mateo como nosotros no merecemos tener ninguna relación con Dios por nuestra miseria espiritual. Pero encontramos en este pasaje para hoy una palabra que nos muestra como nos trata Dios a cada uno de nosotros, MISERICORDIA, que es la compasión de Dios que siente por nosotros pecadores.

Marcos y Lucas nos dicen que el nombre hebreo de Mateo era Levi y el significado de este nombre tiene un sentido para nosotros, en el hebreo significa unir, y creo que es muy apropiado el significado de su nombre que nos recuerda como por medio de Jesús nosotros los pecadores somos unidos con Dios. Pero nuestro viejo hombre hace que olvidemos como éramos nosotros y muchas veces olvidamos de la MISERICORDIA que Dios ha tenido con nosotros, y esto sucede de dos maneras, la primera cuando perdemos el primer amor y nos alejamos de Dios y su Palabra y segundo cuando tomamos la actitud que nos muestra este texto para hoy 11Cuando vieron esto los fariseos, dijeron a los discípulos: ¿Por qué come vuestro Maestro con los publicanos y pecadores? Esta actitud de sentirnos super-cristianos es un pecado en contra de la ley de Dios porque nos sentimos mejores que otros, cuando usamos la frase “yo no peco de esa manera”, “eso no lo hace un cristiano” es porque nuestro viejo hombre esta tan orgulloso de si mismo que nos sentimos mejor que otros. Muchos super-cristianos han abandonado la iglesia porque no ven cambios en las personas, porque no ven que los hermanos crezcan espiritualmente y esta arrogancia hace que lleguemos a la doctrina pagana de la salvación por obras queriendo mostrar las obras que diferencian a los cristianos. Perder el primer amor o sentirnos super-cristianos nos llevan al infierno eterno.

Pero una vez más damos gracias al Padre por enviar a Jesús, quién si tuvo MISERICORDIA no solamente con Mateo, sino que nuestro pasaje nos dice 10Y aconteció que estando él sentado a la mesa en la casa, he aquí que muchos publicanos y pecadores, que habían venido, se sentaron juntamente a la mesa con Jesús y sus discípulos. Este versículo nos muestra la MISERICORDIA de Jesús como nuestro sustituto al sentarse con los publicanos y pecadores, no se sintió mejor que ellos, aun siendo Dios y sin pecado no se mostró mezquino, su MISERICORDIA mostrada en esa mesa sentado con las personas que eran consideradas las más despreciables por los líderes religiosos nos muestra como ÉL si vino en rescate de nosotros pecadores, también estamos invitados a estar sentados en esa mesa y el Espíritu Santo hace real esa invitación porque nos tiene aquí reunidos alimentándonos de la Palabra Dios, que alimento tan poderoso el que estamos recibiendo, se cumple lo que nuestro Señor Jesucristo dijo no solo de pan vivirá el hombre sino de toda Palabra que sale de la boca de Dios Mateo 4:4. Este alimento que recibimos cada vez que estamos estudiando y escuchando la Palabra de Dios nos lleva a los pies de Jesús, porque vemos como no solamente se sentó con los pecadores y publicanos en ese día sino que se hizo maldito por nosotros pagando por todos nuestros pecados como lo leemos en Gálatas 3:13 Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición (porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero). Y ahora el Espíritu Santo que ha puesto la fe en Cristo no solamente en Mateo, los publicanos y pecadores que estaban allí, sino en todos nosotros encontramos el sentido de la venida de Jesús, que la podemos resumir en una sola Palabra, MISERICORDIA, que solamente nos beneficiamos nosotros que nos sentimos representados por estas palabras de Jesús, Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. Cuando escuchamos la predicación de la Ley sin tener fe nos hirió y ofendió, pero hoy damos gracias a Dios quien por medio de Espíritu Santo obró en nosotros mostrándonos que el propósito de la Ley es llevarnos a Cristo, al Salvador porque nosotros necesitábamos a este médico en nuestras vidas para que tratara nuestras almas, cambiando nuestra antigua manera de vivir por una nueva gobernada por Dios quien nos lleva a practicar la MISERICORDIA con el prójimo y los hermanos en la fe, perdonándonos unos a otros, dando lo mejor de cada uno de nosotros en nuestras familias, los esposos tratando a la mujer como vaso frágil, la mujer siendo la ayuda idónea, siendo hijos que obedecemos a nuestros padres, obreros que con nuestro trabajo agradamos a Dios y vecinos que no buscamos el mal para el otro, al contrario somos hijos de Paz y como creyentes que estamos afanados por alimentarnos de la fuente de esta MISERICORDIA que nos habló Pablo en la carta a los Romanos 4:24 a los que creemos en el que levantó de los muertos a Jesús, Señor nuestro.

Ahora que conocemos de la MISERICORDIA de Dios en la vida, muerte y resurrección de nuestro Señor Jesucristo entendemos bien lo que Jesús nos enseña al terminar esta porción del evangelio para hoy 13Id, pues, y aprended lo que significa: Misericordia quiero, y no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores, al arrepentimiento. Nuestro Dios quiere obediencia con fe, esto quiere decir que todo lo que hacemos en nuestra vida de creyentes siendo guiados por los mandamientos como una guía para nuestras vidas es motivada por la MISERICORDIA de Dios para con nosotros y que no podemos caer en la trampa de creer que Dios nos bendice o nos escucha o tenemos una buena relación con Él porque hacemos ciertos rituales establecidos por hombres o vivimos bajo las normas creadas por hombres. Dios solo tiene una relación con nosotros por medio de Cristo quien vino a llamar a los que necesitamos del Salvador, porque todo el que se cree justo no necesita del Salvador porque cree que tiene buena relación con Dios por sus propios medios , en cambio Mateo, los publicanos y pecadores que estaban en su casa ese día y cada uno de nosotros hoy damos gracias al Espíritu Santo que nos ha llevado al Arrepentimiento, que ha cambiado nuestra vida pero conectados a Cristo y es por lo que hoy nosotros que vivimos en la Luz damos gracias que creemos en la sola verdad de las Escrituras que esta resumida en Efesios 2:8-9 por Gracia somos Salvos y no por obras para que ninguno de nosotros nos gloriemos. Amén

Algunos himnos sugeridos:

Cantad al Señor:

47 A nadie amaré como a Cristo

48 Busca primero el reino de Dios

49 Con el buen Jesús andemos

50 Cristiano soy

51 Dios de gracia, Dios de gloria

52 Hermanos cantad

53 Seguidme a mí, dice el Señor

55 Servimos al Señor

88 Sublime gracia

Culto Cristiano:

202 Oí la voz del Salvador

225 Por gracia sola

229 Tal como soy de pecador

240 En Jesucristo se halla la paz

255 Qué mi vida entera esté

257 Mirad y ved

259 Tu vida, ¡Oh Salvador!

 

 

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14 junio 2020

Dejemos que el Espíritu Santo Nos Haga Comunicadores de Paz

2020-06-14

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El segundo domingo después de pentecostés

(Verde)

Tema del día:  Nuestro Señor Jesucristo satisfizo las exigencias de Dios con su vida perfecta y muerte inocente en la cruz. Por medio de la fe nosotros recibimos su justicia. Cualquier otra forma de «salvarse» no es suficiente. Hay que siempre tener cuidado con los que enseñan doctrina falsa, especialmente con los que andan disfrazados con el nombre «cristiano.»

La Colecta: Oh Dios, cuya providencia infalible ordena todo cuanto hay en la tierra y en el cielo: Te suplicamos que nos apartes de todo peligro y nos concedas todo lo que nos beneficie; por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura: Deuteronomio 11:18-21,26-28 El himno dice: Preciosa herencia otorga Dios al hombre en la Palabra La Palabra de Dios es un regalo precioso que nos enseña primordialmente que somos pecadores condenados (la ley), y después, que tenemos la vida eterna por medio de Jesucristo (el evangelio). Por lo tanto, la ley de Dios ya sirve como regla y guía en nuestra vida cristiana. Es más, Dios nos promete bendecir si la guardamos.

18Por tanto, pondréis estas mis palabras en vuestro corazón y en vuestra alma, y las ataréis como señal en vuestra mano, y serán por frontales entre vuestros ojos. 19Y las enseñaréis a vuestros hijos, hablando de ellas cuando te sientes en tu casa, cuando andes por el camino, cuando te acuestes, y cuando te levantes, 20y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas; 21para que sean vuestros días, y los días de vuestros hijos, tan numerosos sobre la tierra que Jehová juró a vuestros padres que les había de dar, como los días de los cielos sobre la tierra.

26He aquí yo pongo hoy delante de vosotros la bendición y la maldición: 27la bendición, si oyereis los mandamientos de Jehová vuestro Dios, que yo os prescribo hoy, 28y la maldición, si no oyereis los mandamientos de Jehová vuestro Dios, y os apartareis del camino que yo os ordeno hoy, para ir en pos de dioses ajenos que no habéis conocido.

El Salmo del Día: Salmo 4

Al músico principal; sobre Neginot. Salmo de David.

1 Respóndeme cuando clamo, oh Dios de mi justicia.

Cuando estaba en angustia, tú me hiciste ensanchar;

Ten misericordia de mí, y oye mi oración.

2 Hijos de los hombres, ¿hasta cuándo volveréis mi honra en infamia,

Amaréis la vanidad, y buscaréis la mentira?

Selah

3 Sabed, pues, que Jehová ha escogido al piadoso para sí;

Jehová oirá cuando yo a él clamare.

4 Temblad, y no pequéis;

Meditad en vuestro corazón estando en vuestra cama, y callad.

Selah

5 Ofreced sacrificios de justicia,

Y confiad en Jehová.

6 Muchos son los que dicen: ¿Quién nos mostrará el bien?

Alza sobre nosotros, oh Jehová, la luz de tu rostro.

7 Tú diste alegría a mi corazón

Mayor que la de ellos cuando abundaba su grano y su mosto.

8 En paz me acostaré, y asimismo dormiré;

Porque solo tú, Jehová, me haces vivir confiado.

La Segunda Lectura: Romanos 3:21-25a,27-28 No hay ni una persona en este mundo que puede lograr la justicia que Dios exige en su ley, y entonces, todos quedan condenados al infierno. Sin embargo, Dios nos concede la justicia que Cristo ganó con su perfecta obediencia y muerte inocente. El perdón no es que Dios ignora nuestros pecados, sino que ya no existen porque Jesucristo sufrió su castigo en la cruz. Por los méritos de Jesucristo, Dios nos declara inocentes y libres para vivir con él eternamente en el cielo.

21Pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, testificada por la ley y por los profetas; 22la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él. Porque no hay diferencia, 23por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios, 24siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, 25a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre

27¿Dónde, pues, está la jactancia? Queda excluida. ¿Por cuál ley? ¿Por la de las obras? No, sino por la ley de la fe. 28Concluimos, pues, que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley.

El Versículo: ¡Aleluya! ¡Aleluya! Lámpara es a mis pies tu palabra, y luz para mi camino. ¡Aleluya!

El Evangelio: Mateo 7:15-29 En este mundo pecaminoso hay mucho lobos, o sea, maestros falsos, los cuales engañan a la gente y condenan las almas. Andan por este mundo disfrazados de ovejas, es decir, fingiendo que son de Cristo. Pero los podemos reconocer por «sus frutos,» por lo que enseñan. Si nuestra fe no se basa en la Palabra sólida de Dios, estamos en peligro de creer las mentiras del diablo.

Por sus frutos los conoceréis

(Lc. 6.43–44)

15Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. 16Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? 17Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos. 18No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos. 19Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego. 20Así que, por sus frutos los conoceréis.

Nunca os conocí

(Lc. 13.25–27)

21No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. 22Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? 23Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.

Los dos cimientos

(Lc. 6.46–49)

24Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. 25Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca. 26Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena; 27y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó, y fue grande su ruina.

28Y cuando terminó Jesús estas palabras, la gente se admiraba de su doctrina; 29porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas.

TENGAMOS LA SEGURIDAD DE LO QUE CREEMOS

¡Cuídense de esos luteranos! he escuchado en varias oportunidades. Muchos dicen estas palabras de prevención porque pertenecen a la iglesia de la tradición como es la romana, ellos creen convincentemente que la frase fuera de la iglesia no hay salvación interpretando que si alguien no pertenece a esta denominación no es salvo. También he escuchado esta expresión del otro lado de la balanza diciendo que no nos escuchen porque somos libertinos, aún es triste escuchar esto dentro de nuestra hermandad queriendo mostrar aún que hay un tipo de vida dentro de su perspectiva como debe ser un cristiano y nosotros los luteranos no cabemos en esa perspectiva. Ahora les pediré algo difícil para nosotros, pensemos en este mensaje del día de hoy que no somos luteranos, olvidemos que pertenecemos a una denominación o iglesia visible que se identifica con la fe luterana confesional y empecemos a escuchar las Palabras de Jesús para probar si nuestra fe personal esta de acuerdo todas las palabras que vienen de la Biblia que es la Palabra de Dios.

Jesús también fue atacado por su manera de predicar la Palabra de Dios, Mateo 12:24 Mas los fariseos, al oírlo, decían: Este no echa fuera los demonios sino por Beelzebú, príncipe de los demonios. Lo que nos muestra este versículo es como los que se sintieron intimidados por el mensaje de Jesús, por la manera de vivir de Él y como hacia milagros dijeron que Jesús venía de diablo y esto con el fin de prevenir a todos los judíos, los que les escuchaban y seguían que no creyeran en las palabras de Jesús y confiaran en la enseñanza que daban los fariseos y los escribas. El milagro que ha hecho el Espíritu Santo en nosotros es que tengamos una actitud creyente frente al Dios Trino, Padre, Hijo y Espíritu Santo y estemos convencidos que el Hijo es Dios y por lo tanto todo lo que salió de su boca era muy diferente a lo que sale de la nuestra, recordemos que de nuestra boca sale lo que hay en nuestro corazón 18Pero lo que sale de la boca, del corazón sale; y esto contamina al hombre. 19Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias. Mateo 15:18-19. Ahora comparemos esto con lo que la Biblia dice que sale de la Boca de Jesús y hay muchos versículos que nos comprueban la Santidad de Jesús 10¿No crees que yo soy en el Padre, y el Padre en mí? Las palabras que yo os hablo, no las hablo por mi propia cuenta, sino que el Padre que mora en mí, él hace las obras. Juan 14:10. La unidad entre el Padre y el Hijo nos muestra que Jesús es Dios y por lo tanto no hay pecado en Él y todas las palabras que salieron de su boca son sin pecado y es por lo que vamos a considerar su llamado a cuidar nuestra fe de los falsos maestros junto con las falsas doctrinas que predican.

Jesús va de frente con este tema y señala el cuidado constante y en todos los tiempos que los cristianos necesitan tener frente a los profetas de mentiras, estos son los que predican para complacer lo que el hombre quiere escuchar, la naturaleza pecaminosa de todo hombre quiere escuchar como puede tener una buena relación con Dios siendo bueno, como puede justificar su pecado y vivir practicándolo y como puede librarse del infierno desconectado de Dios. Estos falsos maestros muestran que pueden llevar una vida piadosa y perfecta por lo cual escuchamos que predican que ellos ya no pecan porque su estado de relación con Dios ha llegado a una meta tan alta que viven perfectamente. Otros falsos maestros son llamados santos o infalibles porque muestran a las personas que no se equivocan en sus palabras y es por lo que Jesús dice que se visten de ovejas, pero lo que hay dentro de ellos es el deseo de acabar con las ovejas porque con su mensaje son como lobos rapaces que solo quieren destruir y esta destrucción consiste en ir al infierno eterno. Pero Jesús al hacer la pregunta ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? Podemos dar una sola respuesta, no pueden dar ese fruto, los falsos maestros no dan el fruto de acuerdo con la voluntad de Dios y es por lo que son arboles malos. Lo opuesto a estos profetas falsos están los que enseñan la Palabra de Dios fielmente y aun los que le escuchan dan buenos frutos porque la Biblia nos enseña que estos son producidos por el Espíritu Santo, los frutos es la vida del creyente, los frutos muestran la relación entre lo que se cree y como se vive Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta. Santiago 2:26.

Además, ya hay un juicio sobre estos falsos maestros, su condenación no cambiara por su persistencia a no dar buenos frutos puesto que no están conectados con la Palabra de Dios. Ellos creen que todo lo que hacen tendrán una recompensa de parte de Dios, es decir que han hecho un mérito para salvarse. Comprometen el nombre del Señor pecando en contra del segundo mandamiento al afirmar que han hecho milagros, profetizaron y que han echado demonios usando el nombre de Jesús, pero esto no es válido y es por lo que nuestro pasaje muestra el juicio sobre ellos al decir nunca los conocí y esto es porque nunca han sido creyentes, nunca han pertenecido al reino de Dios. Es importante que nosotros al escuchar estas palabras pensemos si sólo decimos que somos cristianos para ser diferente a los demás o para que tengamos un reconocimiento de parte de los hombres o somos cristianos solo para complacer a nuestros padres o parejas de matrimonio. El pertenecer a una iglesia visible no asegura nuestra salvación y si no somos creyentes verdaderos la condenación eterna nos espera porque escucharemos este mismo juicio nunca los conocí, es la fe en Cristo la aseguranza de nuestra vida eterna puesto que Él sí nos conoce y es donde encontramos tranquilidad en las palabras que Jesús nos dice Os digo que todo aquel que me confesare delante de los hombres, también el Hijo del Hombre le confesará delante de los ángeles de Dios. Lucas 12:8. Usted y yo sabemos y confiamos que Jesús nos conoce, Él sabe quienes somos nosotros y nos conoce no por nuestras obras sino porque sus obras, su vida perfecta, muerte y resurrección nos hace hijos de Dios.

Ahora preguntémonos nosotros, ¿mi fe esta fundamentada sobre una institución, sobre un hombre o sobre el fundamento de los Apóstoles? Espero que cada uno de nosotros confesemos que estamos cimentados sobre el fundamento de los Apóstoles como lo enseña Efesios 2:20 edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo. Es importante confesar esta fe en esta piedra porque es la comparación que hace Jesús al terminar la predicación para este día, al estar fundamentados sobre la piedra sólida, Jesús, vendrán sobre nosotros lluvias, inundaciones y fuertes vientos que no es otra cosa que los problemas de este mundo que usa el enemigo para dañar nuestra fe. Pero no podrá hacerlo porque esta piedra sólida Jesucristo nos mantendrá de pie, nos sostiene y lo seguirá haciendo hasta que lleguemos a su lado en el cielo.

Pero si nuestra fe estuviera fundamentada sobre una institución o un hombre, llegaran los vientos, las lluvias y las inundaciones e inmediatamente caeremos porque nunca Jesús ha estado presente en la vida de quien cree así, nunca Jesús es su fundamento porque la confianza esta puesta en los hombres y esto es lo que condena, no creer en Jesús como su Señor y Salvador. Hoy nosotros podemos estar tranquilos porque confesamos que somos perdonados por la vida perfecta de Cristo puesto que Efesios 2:14 nos dice: 14Porque él es nuestra paz. Y también estamos gozosos confiando que nuestra fe, alabanza y adoración no la hacemos alrededor de un hombre o una organización sino a base de la única verdad 13Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo. Efesios 2:13. Y confesando esta fe el mismo Espíritu Santo hace que produzcamos buenos frutos, nuestros pensamientos, palabras y acciones son controlados por el mismo Dios quien nos usa en este mundo para predicar el nombre de Jesús y mostrar que vivimos solo para Glorificar y Alabar su nombre por siempre y para siempre. Amén

Los Himnos:

Algunos himnos sugeridos:

Cantad al Señor:

30 Jesús es la roca

38 Tu palabra es mi cántico

51 Dios de gracia, Dios de gloria

88 Sublime gracia

90 ¡Oh Cristo de infinito amor!

107 El Señor es mi luz

Culto Cristiano:

110 Luz brillante, dulce y pura

112 Padre, tu palabra es

113 Preciosa herencia

115 Tu Palabra, ¡Oh Santo Dios!

116 Tu Palabra, ¡Oh Padre Santo!

128 Un solo fundamento

131 Firme en la roca eterna

135 De la iglesia el fundamento

219 Roca de la eternidad

225 Por gracia sola yo soy salvo

246 Mi fe descansa en ti

296 Después Señor, de haber venido aquí

 

 

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07 junio 2020

Dejemos que el Espíritu Santo Nos Haga Comunicadores de Paz

2020-06-07

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El primer domingo después de pentecostés

(El domingo de la santísima Trinidad)

(Blanco)

Tema del día:  La Biblia enseña claramente que hay un solo Dios, pero que este Dios es tres personas distintas: el Padre, el Hijo, y el Espíritu los cuales todos son Dios completamente. En el misterio de la Trinidad, Dios se revela como nuestro Creador, Redentor, y Santificador.

La Colecta: Todopoderoso y eterno Dios, que has dado gracia a tus siervos para confesar la verdadera fe, ensalzar la gloria de la eterna Trinidad y en el poder de la majestad divina adorar a la Unidad: Te suplicamos que nos conserves en esta fe y nos defiendas siempre en toda adversidad; por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura: Génesis 1:1-2:3 Con su palabra poderosa Dios creó en seis días normales todo lo que en el mundo hay. Al ver su santa creación dijo que era buena, es decir, completamente perfecta. Por lo tanto, el día séptimo Dios descansó de su obra creadora. Aunque por lo general la creación se atribuye a Dios el Padre, sabemos que «el Verbo» (Juan 1:3) y «el Espíritu de Dios» (Génesis 1:2) también participaron en ella. También vemos aún en el primer capítulo de la Biblia que Dios se revela a sí mismo como un Dios trino al decir, «Hagamos al ser humano a nuestra imagen y semejanza.»

1En el principio creó Dios los cielos y la tierra. 2Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas.

3Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz. 4Y vio Dios que la luz era buena; y separó Dios la luz de las tinieblas. 5Y llamó Dios a la luz Día, y a las tinieblas llamó Noche. Y fue la tarde y la mañana un día.

6Luego dijo Dios: Haya expansión en medio de las aguas, y separe las aguas de las aguas. 7E hizo Dios la expansión, y separó las aguas que estaban debajo de la expansión, de las aguas que estaban sobre la expansión. Y fue así. 8Y llamó Dios a la expansión Cielos. Y fue la tarde y la mañana el día segundo.

9Dijo también Dios: Júntense las aguas que están debajo de los cielos en un lugar, y descúbrase lo seco. Y fue así. 10Y llamó Dios a lo seco Tierra, y a la reunión de las aguas llamó Mares. Y vio Dios que era bueno. 11Después dijo Dios: Produzca la tierra hierba verde, hierba que dé semilla; árbol de fruto que dé fruto según su género, que su semilla esté en él, sobre la tierra. Y fue así. 12Produjo, pues, la tierra hierba verde, hierba que da semilla según su naturaleza, y árbol que da fruto, cuya semilla está en él, según su género. Y vio Dios que era bueno. 13Y fue la tarde y la mañana el día tercero.

14Dijo luego Dios: Haya lumbreras en la expansión de los cielos para separar el día de la noche; y sirvan de señales para las estaciones, para días y años, 15y sean por lumbreras en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra. Y fue así. 16E hizo Dios las dos grandes lumbreras; la lumbrera mayor para que señorease en el día, y la lumbrera menor para que señorease en la noche; hizo también las estrellas. 17Y las puso Dios en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra, 18y para señorear en el día y en la noche, y para separar la luz de las tinieblas. Y vio Dios que era bueno. 19Y fue la tarde y la mañana el día cuarto. 20Dijo Dios: Produzcan las aguas seres vivientes, y aves que vuelen sobre la tierra, en la abierta expansión de los cielos. 21Y creó Dios los grandes monstruos marinos, y todo ser viviente que se mueve, que las aguas produjeron según su género, y toda ave alada según su especie. Y vio Dios que era bueno. 22Y Dios los bendijo, diciendo: Fructificad y multiplicaos, y llenad las aguas en los mares, y multiplíquense las aves en la tierra. 23Y fue la tarde y la mañana el día quinto.

24Luego dijo Dios: Produzca la tierra seres vivientes según su género, bestias y serpientes y animales de la tierra según su especie. Y fue así. 25E hizo Dios animales de la tierra según su género, y ganado según su género, y todo animal que se arrastra sobre la tierra según su especie. Y vio Dios que era bueno.

26Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. 27Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. 28Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.

29Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre toda la tierra, y todo árbol en que hay fruto y que da semilla; os serán para comer. 30Y a toda bestia de la tierra, y a todas las aves de los cielos, y a todo lo que se arrastra sobre la tierra, en que hay vida, toda planta verde les será para comer. Y fue así. 31Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. Y fue la tarde y la mañana el día sexto.

2

1Fueron, pues, acabados los cielos y la tierra, y todo el ejército de ellos. 2Y acabó Dios en el día séptimo la obra que hizo; y reposó el día séptimo de toda la obra que hizo. 3Y bendijo Dios al día séptimo, y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que había hecho en la creación.

El Salmo del Día: Salmo 150

Aleluya.

1 Alabad a Dios en su santuario;

Alabadle en la magnificencia de su firmamento.

2 Alabadle por sus proezas;

Alabadle conforme a la muchedumbre de su grandeza.

3 Alabadle a son de bocina;

Alabadle con salterio y arpa.

4 Alabadle con pandero y danza;

Alabadle con cuerdas y flautas.

5 Alabadle con címbalos resonantes;

Alabadle con címbalos de júbilo.

6 Todo lo que respira alabe a JAH.

Aleluya.

La Segunda Lectura: 2 Corintios 13:11-14 San Pablo termina su carta a los corintios exhortándolos a vivir en harmonía los unos con los otros en la unidad de la fe. Este compañerismo que existe entre cristianos solamente es posible por medio de Dios Padre que nos amó tanto que envió a su Hijo Jesucristo para redimirnos y por su Espíritu Santo el cual nos une en la única fe verdadera.

11Por lo demás, hermanos, tened gozo, perfeccionaos, consolaos, sed de un mismo sentir, y vivid en paz; y el Dios de paz y de amor estará con vosotros. 12Saludaos unos a otros con ósculo santo. 13Todos los santos os saludan. 14La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros. Amén.

El Versículo: ¡Aleluya! ¡Aleluya! Santo, Santo, Santo, es el Señor de los ejércitos, llena está toda la tierra de su gloria. ¡Aleluya!

El Evangelio: Mateo 28:16-20 Antes de ascender al cielo, Jesucristo manda a todos los que creemos en él que vayamos a proclamar las buenas nuevas de la salvación. Nosotros podemos proclamar este mensaje sin temor, porque el Dios Trino nos da los medios poderosos para hacerlo (Palabra y Sacramentos) y nos promete que estará con nosotros todos los días de nuestra vida.

16Pero los once discípulos se fueron a Galilea, al monte donde Jesús les había ordenado. 17Y cuando le vieron, le adoraron; pero algunos dudaban. 18Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. 19Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; 20enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.

ADOREMOS AL DIOS TRINO ACTOR DE NUESTRA SALVACIÓN

Después del domingo de Pentecostés la iglesia cristiana se reúne a meditar sobre la obra del Dios Trino. Aunque todo cristiano antes de orar, antes de estudiar la Palabra se encomienda a Él invocando su nombre, aunque cada oportunidad que nos reunimos como cristianos estamos reunidos en su nombre la iglesia cristiana dedica este domingo para unirse al cantico del Salmo 150 para alabar al Padre, Hijo y Espíritu Santo dando la Gloria por ser el creador, el proveedor y lo más importante nuestro Salvador.

Si estudiamos detenidamente la Biblia tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento nos encontramos con una sola verdad que la podemos llamar como la confesión de fe del pueblo de Dios que señala muy bien Moisés al decir en Deuteronomio 6:4 Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es. Este uno es, que dice la misma Palabra de Dios ha sido la piedra de tropiezo de muchos que interpretan la Biblia sin fe usando la razón. Es por este motivo que han nacido sectas que todos conocemos que dicen que Dios es uno solo y es por lo que todo el que cree en la Trinidad es un pagano por el hecho de adorar tres dioses. La fe vence la razón, por medio del Espíritu Santo quien cumple su trabajo como lo enseño nuestro Señor Jesucristo en Juan 14:26 Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho. Nos ha enseñado que no estamos equivocados en creer que este uno es la Trinidad en tres personas diferentes. El mismo Moisés que escribió por inspiración divina el pasaje que escuchamos de Deuteronomio nos explica que este Dios Trino estuvo presente en la creación. 1En el principio creó Dios los cielos y la tierra. Aquí hace referencia al Padre 2Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas. En este versículo está haciendo referencia al Espíritu Santo y en el versículo 3Y dijo Dios encontramos en el término dijo que es la Palabra de Dios al Hijo por quien todas las cosas fueron hechas. Si ampliamos este estudio no necesitaríamos de un solo sermón para apoyarnos bíblicamente de esta verdad, necesitaríamos de muchas horas de estudio para reforzar este conocimiento. Pero Moisés en el mismo relato de la creación concluye con la creación del hombre al escribir 26Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza. Notemos que Moises no dijo hizo o hice, escribió en plural hagamos esto nos señala a la Trinidad, tres personas distintas un solo Dios verdadero.

Negar la Trinidad es negar la Salvación porque si al Espíritu Santo se le llama fuerza, no puede dar la fe usando los medios de gracia puesto que no es Dios, el Hijo no podría Salvarnos al ser un maestro o profeta porque no tendría su naturaleza divina para poder vencer al Diablo al no pecar y cumplir la voluntad del Padre perfectamente y el Padre no podría cumplir la promesa de Salvarnos porque prometer la venida del Mesías y la obra del Espíritu Santo seria una mentira puesto que el Espíritu Santo y el Hijo no son Dios entonces el Padre simplemente miente. Negar la Trinidad nos lleva a la condenación eterna porque no estamos reunidos alrededor del Dios verdadero sino alrededor de un ídolo que significa que es una imagen o un reflejo sin realidad. Pertenecer a una organización religiosa que dice ser unitaria es una organización que lleva almas al infierno. Y si nosotros vemos la Doctrina Bíblica de la Trinidad no usando la fe sino la Razón estamos en peligro espiritual en este momento porque al negar al Dios Trino se niega la obra de su Salvación. El querer usar ejemplos movidos por la razón para dar a explicar la Trinidad como el huevo que tiene tres partes, como los estados del agua o decir que el hombre tiene tres partes: alma, espíritu y cuerpo para explicar la Trinidad todo esto es falsa doctrina que nos lleva a perder nuestra alma.

Hoy Domingo de la Trinidad estamos aquí reunidos adorando a nuestro Dios al decir que creemos en Dios Padre que creo los cielos y la Tierra. Creemos en Jesucristo es nuestro Señor quien realmente vino a este mundo a rescatarnos a nosotros ovejas perdidas por nuestro pecado. El Evangelista Mateo en el pasaje para este día nos afirma esta verdad, es necesario creer en Jesús que es cien por ciento hombre y cien por ciento Dios que ahora esta en su estado de exaltación frente a sus discípulos en Galilea por un mandato que él les había dado el jueves santo en su sermón de despedida como lo vemos en este mismo evangelio 32Pero después que haya resucitado, iré delante de vosotros a Galilea. Mateo 26:32. La Biblia nos presenta que después de la resurrección de Jesús y antes de subir a los cielos estuvo 40 días apareciéndose a sus discípulos y es por lo que Mateo nos muestra que ellos tenían pendiente este encuentro con su Señor resucitado. Es por este Motivo que en el versículo 17 leemos Y cuando le vieron, le adoraron; pero algunos dudaban. Estamos frente a una verdad absoluta, los once discípulos que cumplieron esta cita no se inclinaron frente a un ídolo, una imagen que no existe. Adoraron a Dios mismo, ellos mismos estaban dudosos si era Jesús por el mismo motivo que les exprese anteriormente, Jesús resucitado aparecía y desaparecía. No podemos decir que ellos pecaron porque en medio de su duda adoraron a Jesús.

He aquí la verdad de nuestra vida espiritual, Jesús es Dios. 18Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. En este versículo vemos la unidad del Dios Trino al Jesús decir que le fue dada toda potestad, es decir que tiene poder sobre todo lo creado, aún sobre los ángeles creados. Y esto es importante no solamente entenderlo sino también creerlo porque la Biblia nos muestra un atributo divino que Jesús al ser poderoso sobre todo y ahora que estamos convencidos de su Poder nos manda 19Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Somos perdonados de nuestro pecado en contra del segundo mandamiento al pecar contra el nombre de Dios al querer razonar la Trinidad por Jesús quien como nuestro sustituto enseño perfectamente la Trinidad al bautizar en el nombre del Dios Trino. Jesús al igual que Moisés al usar el termino hagamos, es más específico al mostrar porque Moisés uso el plural hagamos, el Padre, El Hijo y el Espírito Santo. Pero también vemos expresado el deseo de Dios al querer salvar a todo el mundo dando la fe en Jesús y esto se hace por medio del Bautismo, este termino que significa lavar con agua unido a la Palabra, al nombre de Dios hace que una persona sea un discípulo de Jesús. Pero la Biblia nos amplia la bendición de este medio de gracia al enseñarnos que nos hace hijos de Dios y nos da perdón de pecados 26pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús; 27porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos. Gálatas 3:26-27.

Pero también Jesús nos da el otro medio de hacer las personas creyentes al decir 20enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado. Este mandato esta unido al versículo famoso de Pablo de Romanos 10:17 La fe es por el oír y el oír por la Palabra de Dios y si unimos este versículo a la misión que Jesús dijo del Espíritu Santo que Él nos enseñará todas las cosas, entonces la única conclusión que podemos tener en este momento es que enseñando la Palabra de Dios, la Ley y el Evangelio es la manera de que otras personas al igual que nosotros somos salvos porque en la Palabra de Dios que nos muestra como el pecado nos aparta de Dios y la solución a esto mismo Isaías 53:6 nos dice Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; más Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros. Y el Espíritu Santo, la tercera persona de la Trinidad hace que nosotros creamos en estas palabras siendo perdonados por la obra de Cristo quien no solamente murió para darnos el perdón de nuestros pecados, sino que también con su resurrección nos ha dado la seguridad que Él venció la muerte, el pecado y al diablo.

Nosotros ¿necesitamos cuestionar la Naturaleza divina de la Trinidad? O ¿Necesitamos hacer una prueba desde la ciencia para comprobar la existencia del Dios Trino? O ¿Mejor nos inclinamos a darle gusto a nuestra razón al querer entender este misterio? La respuesta a estas tres preguntas es un rotundo NO. Porque nosotros vivimos por fe y no por vista como lo enseña la Biblia en 2 Corintios 5:7. Y además tenemos una promesa más que nos dice nuestro Señor he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén. Que promesa tan maravillosa la que estamos escuchando, Jesús esta contigo y conmigo, Él está con su iglesia y nos guía hasta llevarnos al cielo para estar juntos como un solo pueblo, así como lo hacemos en este momento Alabándolo eternamente. Que el Espíritu Santo nos conceda esto a cada uno de nosotros por los méritos de Cristo. Amén

Los Himnos:

Cantad al Señor:

25 A Dios supremo creador

63 A Dios demos gloria

66 ¡Al Dios de Abraham, loor!

71 Dad al Padre toda gloria

75 Jubilosos te adoramos

78 Señor, mi Dios

Culto Cristiano:

96-103 Himnos para la Santísima Trinidad

104-108 Doxologías

2 Alzaos, ¡Oh Puertas!

185 Naciones todas alabad

190 Sólo a Ti, Dios y Señor

193 De boca y corazón

303 Dios os guarde siempre en santo amor

 

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31 mayo 2020

Dejemos que el Espíritu Santo Nos Haga Comunicadores de Paz

2020-05-31

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El día de pentecostés

(Rojo)

Tema del día:  ¡Hoy cumple años la iglesia! Hace casi dos mil años, el Espíritu Santo cumplió con promesa y profecía al derramarse sobre los primeros cristianos. Hoy en día, el Espíritu Santo todavía obra en nuestros corazones por medio de Palabra y Sacramentos.

La Colecta: Oh Dios, que impartiste conocimiento a los corazones de tus fieles enviándoles la luz de tu Espíritu Santo: Haz que el mismo Espíritu nos conceda un juicio recto en todas las cosas y nos dé el gozo de su santo consuelo; por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura: Joel 2:28-29 Siglos antes del día de Pentecostés, el profeta Joel predijo el derramamiento del Espíritu Santo, hecho que señala el principio de la iglesia cristiana. Por medio de este don especial del Espíritu Santo, muchos iban a ver señales y visiones, pero aún más importante, los que recibieron al Espíritu Santo iban a anunciar el evangelio a todo el mundo.

28Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones. 29Y también sobre los siervos y sobre las siervas derramaré mi Espíritu en aquellos días.

El Salmo del Día: Salmo 51

Al músico principal. Salmo de David, cuando después que se llegó a Betsabé, vino a él Natán el profeta.

1 Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia;

Conforme a la multitud de tus piedades borra mis rebeliones.

2 Lávame más y más de mi maldad,

Y límpiame de mi pecado.

3 Porque yo reconozco mis rebeliones,

Y mi pecado está siempre delante de mí.

4 Contra ti, contra ti solo he pecado,

Y he hecho lo malo delante de tus ojos;

Para que seas reconocido justo en tu palabra,

Y tenido por puro en tu juicio.

5 He aquí, en maldad he sido formado,

Y en pecado me concibió mi madre.

6 He aquí, tú amas la verdad en lo íntimo,

Y en lo secreto me has hecho comprender sabiduría.

7 Purifícame con hisopo, y seré limpio;

Lávame, y seré más blanco que la nieve.

8 Hazme oír gozo y alegría,

Y se recrearán los huesos que has abatido.

9 Esconde tu rostro de mis pecados,

Y borra todas mis maldades.

10 Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio,

Y renueva un espíritu recto dentro de mí.

11 No me eches de delante de ti,

Y no quites de mí tu santo Espíritu.

12 Vuélveme el gozo de tu salvación,

Y espíritu noble me sustente.

13 Entonces enseñaré a los transgresores tus caminos,

Y los pecadores se convertirán a ti.

14 Líbrame de homicidios, oh Dios, Dios de mi salvación;

Cantará mi lengua tu justicia.

15 Señor, abre mis labios,

Y publicará mi boca tu alabanza.

16 Porque no quieres sacrificio, que yo lo daría;

No quieres holocausto.

17 Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado;

Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios.

18 Haz bien con tu benevolencia a Sion;

Edifica los muros de Jerusalén.

19 Entonces te agradarán los sacrificios de justicia,

El holocausto u ofrenda del todo quemada;

Entonces ofrecerán becerros sobre tu altar.

La Segunda Lectura: Hechos 2:1-21 Al derramarse sobre los apóstoles en el día de Pentecostés, el Espíritu Santo cumplió con la promesa de Cristo que se encuentra en el evangelio para el día de hoy y también con la profecía de Joel que se acaba de leer. Con el poder del Espíritu Santo, los apóstoles predicaban sin temor y en varios idiomas a los que se habían reunido en Jerusalén.

1Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos. 2Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; 3y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. 4Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen.

5Moraban entonces en Jerusalén judíos, varones piadosos, de todas las naciones bajo el cielo. 6Y hecho este estruendo, se juntó la multitud; y estaban confusos, porque cada uno les oía hablar en su propia lengua. 7Y estaban atónitos y maravillados, diciendo: Mirad, ¿no son galileos todos estos que hablan? 8¿Cómo, pues, les oímos nosotros hablar cada uno en nuestra lengua en la que hemos nacido? 9Partos, medos, elamitas, y los que habitamos en Mesopotamia, en Judea, en Capadocia, en el Ponto y en Asia, 10en Frigia y Panfilia, en Egipto y en las regiones de Africa más allá de Cirene, y romanos aquí residentes, tanto judíos como prosélitos, 11cretenses y árabes, les oímos hablar en nuestras lenguas las maravillas de Dios. 12Y estaban todos atónitos y perplejos, diciéndose unos a otros: ¿Qué quiere decir esto? 13Mas otros, burlándose, decían: Están llenos de mosto.

14Entonces Pedro, poniéndose en pie con los once, alzó la voz y les habló diciendo: Varones judíos, y todos los que habitáis en Jerusalén, esto os sea notorio, y oíd mis palabras. 15Porque éstos no están ebrios, como vosotros suponéis, puesto que es la hora tercera del día. 16Mas esto es lo dicho por el profeta Joel:

17 Y en los postreros días, dice Dios,

Derramaré de mi Espíritu sobre toda carne,

Y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán;

Vuestros jóvenes verán visiones,

Y vuestros ancianos soñarán sueños;

18 Y de cierto sobre mis siervos y sobre mis siervas en aquellos días

Derramaré de mi Espíritu, y profetizarán.

19 Y daré prodigios arriba en el cielo,

Y señales abajo en la tierra,

Sangre y fuego y vapor de humo;

20 El sol se convertirá en tinieblas,

Y la luna en sangre,

Antes que venga el día del Señor,

Grande y manifiesto;

21 Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.

El Versículo: ¡Aleluya! ¡Aleluya! Ven Espíritu Santo, llena los corazones de los fieles, y enciende en ellos el fuego de tu amor. ¡Aleluya!

El Evangelio: Juan 16:5-11 En la noche en que fue entregado, Jesucristo les prometió a sus discípulos que iba enviar a su Espíritu Santo para ser su consolador y ayudador.

5Pero ahora voy al que me envió; y ninguno de vosotros me pregunta: ¿A dónde vas? 6Antes, porque os he dicho estas cosas, tristeza ha llenado vuestro corazón. 7Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; más si me fuere, os lo enviaré. 8Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio. 9De pecado, por cuanto no creen en mí; 10de justicia, por cuanto voy al Padre, y no me veréis más; 11y de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo ha sido ya juzgado.

PENTECOSTÉS LA OBRA SALVADORA DE DIOS

Es muy visible la obra de Salvación hecha por nuestro Dios Trino, nuestro pasaje para este día es la evidencia de esto puesto que Jesús dijo: 5Pero ahora voy al que me envió. Sabemos que el Padre envió a Jesús. Este mismo lo había prometido para solucionar el problema que Adán y Eva habían creado al desobedecer el mandato de Dios de no comer del fruto del bien y del mal, Génesis 2:17. Este problema tan serio los llevó a ellos no solamente a ser expulsados del jardín del Edén sino que también por culpa de su pecado afectó a toda la humanidad Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron. Romanos 5:12. El engaño del diablo cumplió su efecto porque con su engaño entró la muerte al mundo en tres sentidos, la espiritual, la muerte física y la muerte eterna.

Pero también somos conscientes de la enseñanza de Génesis 3:15 Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar. La amistad que la mujer hizo con satanás por medio de la serpiente, la cual la llevó a estar muerta espiritual junto con Adán Dios la daño poniendo una vez más el orden en la creación, el dueño de la creación no era el diablo, es el mismo Dios y es por lo que puso enemistad entre la mujer y la serpiente, entre la mujer y todos sus descendientes y los descendientes de la serpiente, en otras palabras, la enemistad entre los creyentes y los incrédulos. Pero esta enemistad fue marcada por una simiente en especial, Jesucristo, quien aplastó la cabeza de esta serpiente y ella en su defensa le mordió el talón y sabemos de la enseñanza bíblica que nos habla que el diablo creyó que con la muerte de Cristo había vencido, pero no fue así, la Biblia nos da la seguridad que Jesús con su muerte venció la misma, es decir, al diablo. Todas las personas que después de Adán y Eva creyeron en esta promesa de la simiente que venía, como lo llama la Biblia en el Antiguo Testamento el Mesías y en el Nuevo Testamento el Cristo eran Salvos.

La Biblia nos enseña como el Espíritu Santo ha estado activo no solamente desde la eternidad, sino que también desde la promesa del Mesías ha jugado un papel importante, Jesús nos dice en este pasaje 8Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio. 9De pecado, por cuanto no creen en mí; 10de justicia, por cuanto voy al Padre, y no me veréis más; 11y de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo ha sido ya juzgado. Aunque el contexto nos reafirma la venida del Consolador en el día de Pentecostés no podemos olvidar toda su obra en toda la obra de Redención por la humanidad. Es el mismo Espíritu Santo que ha mantenido viva la obra de Cristo. Pero hoy en día muchos cristianos se han dejado engañar por el maligno frente a la obra del Espíritu Santo y espero que nosotros estemos activos en no olvidar su obra porque los movimientos Pentecostales y Carismáticos se han introducido dentro de las iglesias para desviar la obra del Espíritu Santo y decir que solo Él se manifiesta en algunos cuando hablan en lenguas, hacen milagros y profetizan el futuro. Este mensaje que predican y viven muchos cristianos hoy en día por medio de estos movimientos no es un mensaje que salva puesto que esta más centrado en la obra del hombre y no en la obra de Cristo. El Espíritu Santo hizo en Juan el Bautista que menguara y Cristo creciera pero en muchas iglesias lo que hacen es que el hombre crezca y Cristo Mengue y no entender y creer la obra del Espíritu Santo es un pecado en contra del segundo mandamiento porque se está atentando contra el nombre de Dios y es donde se aplica lo que nuestro Señor Jesucristo dice Por tanto os digo: Todo pecado y blasfemia será perdonado a los hombres; mas la blasfemia contra el Espíritu no les será perdonada. Mateo 12:31.

El milagro de Pentecostés como lo escuchamos hoy en la lectura de Hechos capitulo dos vemos como estas lenguas de fuego que cayeron sobre los apóstoles los llevó a predicar la obra del Espíritu Santo dando la fe en Cristo Jesús. Ese día al igual que hoy no hay un limite para que las personas de este mundo escuchen el evangelio de Salvación en su propio idioma es por esto que hoy estamos nosotros aquí reunidos en este Domingo de Pentecostés, celebrando la obra de Dios Espíritu Santo en nosotros y como lo hizo en ese día de Pentecostés. Jesús dijo a los Apóstoles y también nos dice hoy que ninguno de vosotros me pregunta: ¿A dónde vas? 6Antes, porque os he dicho estas cosas, tristeza ha llenado vuestro corazón. 7Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; más si me fuere, os lo enviaré. Sus Apóstoles al escuchar tantas recomendaciones en la despedida de Jesús estaban tristes y ni se atrevían a preguntar a donde iba, pero el Consolador como Jesús llamó aquí al Espíritu Santo les dio la fuerza espiritual que necesitaban para seguir sin la presencia de Jesús proclamando la Palabra de Dios.

Por esto hoy estamos aquí celebrando Pentecostés porque es el día que nos recuerda nuestra conversión puesto que nosotros por la consecuencia del pecado de Adán y Eva estábamos condenados a la muerte eterna por nuestro pecado y el Espíritu Santo fue el que nos convenció del pecado, por medio de la predicación de la Ley nos dio un paseo por el infierno, mostrándonos el lugar eterno sin Dios por nuestra incredulidad puesto que en nuestra muerte espiritual no creíamos en Jesús. Pero también el mismo Consolador nos llevo a la Justicia de Cristo, que no es otra cosa que darnos la fe en Él como nuestro Salvador, porque nos enseña la vida perfecta de Cristo y su sufrimiento que lo llevó a la muerte para sacarnos de la muerte espiritual y librarnos de la muerte eterna. San Pablo nos enseña claramente que es la Justicia de Cristo 16Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego. 17Porque en el evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo por la fe vivirá. Romanos 1:16-17. Y el Espíritu Santo nos da la fe en Cristo Jesús que nos hace justos delante de Dios.

Pero este mismo Espíritu Santo nos da la seguridad que no pertenecemos al diablo. Romanos 8:14 nos enseña Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios. El diablo ya ha sido juzgado y su condenación eterna hacia él y toda su simiente que son los incrédulos que hoy están en el infierno no tienen salida y están esperando que Jesús venga por segunda vez para dar la puntada final de este juicio que será eterno y todos nosotros estaremos en el cielo porque esa es nuestra herencia como Pedro lo ratifica para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros. 1 Pedro 1:4. Hoy que Celebramos el nacimiento de la iglesia Cristiana también estamos celebrando el día de nuestro bautismo y nuestra conversión porque desde ese momento el Espíritu Santo empezó a trabajar y acompañarnos a nosotros.

El segundo Mandamiento nos lleva a usar bien el nombre de Dios cuando hablamos y profesamos la obra del Espíritu Santo, es por esto que lo primero que creemos que es Dios porque la Biblia dice en 2 Corintios 3:17 El Señor es el Espíritu. Segundo creemos y confesamos que Él mismo nos ha llamado a ser hijos de Dios por la obra del Evangelio 13Pero nosotros debemos dar siempre gracias a Dios respecto a vosotros, hermanos amados por el Señor, de que Dios os haya escogido desde el principio para salvación, mediante la santificación por el Espíritu y la fe en la verdad, 14a lo cual os llamó mediante nuestro evangelio, para alcanzar la gloria de nuestro Señor Jesucristo. 2 Tesalonicenses 2:13-14. Creemos y confesamos que el Espíritu Santo ha hecho el gran milagro en nosotros al hacemos nacer de nuevo con los medios de Gracia como los sacramentos y el Evangelio como lo enseña 1 Corintios 12:3 nadie puede llamar a Jesús Señor, sino por el Espíritu Santo. Y confesamos que este mismo Espíritu produce en nosotros las obras agradables a nuestro Dios como lo enseña 2 Corintios 5:14-15 14Porque el amor de Cristo nos constriñe, pensando esto: que si uno murió por todos, luego todos murieron; 15y por todos murió, para que los que viven, ya no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos. Y finalmente confesamos que este mismo Consolador nos conserva en la fe verdadera porque Efesios 3:16 nos afirma para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu.

Por esto hoy día de Pentecostés confesamos: Creo que por mi propia razón o elección no puedo creer en Jesucristo, mi Señor, ni acercarme a él. Sino que el Espíritu Santo me ha llamado mediante el evangelio, me ha iluminado con sus dones, me ha santificado y guardado mediante la fe verdadera. De la misma manera llama, congrega, ilumina y santifica a toda la iglesia cristiana en la tierra, y en Jesucristo la conserva en la verdadera fe. En esta iglesia cristiana diaria y completamente él me perdona a mí y a todos los fieles todos los pecados. Y en el último día me resucitará a mí y a todos los muertos. Y nos dará vida eterna a mí y a todos los que creen en Cristo. Esto es ciertamente la verdad. Que el Espíritu Santo nos conceda esto a cada uno de nosotros. Amén

Los Himnos:

El Sermón:

El Predicador: El Liturgista:

Algunos himnos sugeridos:

Cantad al Señor:

57 Antiguo Espíritu despierta

54 Santo Espíritu llena mi vida

45 Fortalece a tu Iglesia

36 Soplo de Dios viviente

37 Ven, Espíritu Santo

38 Tu Palabra es mi cántico

Culto Cristiano:

87-95 Himnos para el Pentecostés

96-103 Himnos para la Santísima Trinidad

109 Sosténnos firmes, ¡oh Señor!

291 Imploramos tu presencia

303 Dios os guarde siempre en santo amor

367 Gloria, canto, honor

 

 

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