2019-06-16 – Pentecostes 01

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El primer domingo después de pentecostés

(El domingo de la santísima Trinidad)

(Blanco)

Tema del día: La Biblia enseña claramente que hay un solo Dios, pero que este Dios es tres personas distintas: el Padre, el Hijo, y el Espíritu los cuales todos son Dios completamente. En el misterio de la Trinidad, Dios se revela como nuestro Creador, Redentor, y Santificador.

La Colecta: Todopoderoso y eterno Dios, que has dado gracia a tus siervos para confesar la verdadera fe, ensalzar la gloria de la eterna Trinidad y en el poder de la majestad divina adorar a la Unidad: Te suplicamos que nos conserves en esta fe y nos defiendas siempre en toda adversidad; por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura: Números 6:22-27 En esta lectura, Dios manda a Moisés y Aarón bendecir a la gente con lo que llamamos hoy en día “la bendición aarónica.” Nosotros, el pueblo de Dios, todavía recibimos esta bendición del Dios trino.

22Jehová habló a Moisés, diciendo: 23Habla a Aarón y a sus hijos y diles: Así bendeciréis a los hijos de Israel, diciéndoles:

24 Jehová te bendiga, y te guarde;

25 Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia;

26 Jehová alce sobre ti su rostro, y ponga en ti paz.

27Y pondrán mi nombre sobre los hijos de Israel, y yo los bendeciré.

El Salmo del Día: Salmo 150

Aleluya.

1 Alabad a Dios en su santuario;

Alabadle en la magnificencia de su firmamento.

2 Alabadle por sus proezas;

Alabadle conforme a la muchedumbre de su grandeza.

3 Alabadle a son de bocina;

Alabadle con salterio y arpa.

4 Alabadle con pandero y danza;

Alabadle con cuerdas y flautas.

5 Alabadle con címbalos resonantes;

Alabadle con címbalos de júbilo.

6 Todo lo que respira alabe a JAH.

Aleluya.

La Segunda Lectura: Romanos 5:1-5 En estos versículos breves, San Pablo destaca la obra salvadora que ha efectuado nuestro Dios trino por nosotros. Jesucristo vino a este mundo y pagó el precio de nuestros pecados. Dios el Padre por su parte nos justifica, es decir, nos declara inocentes por los méritos de Cristo y ahora tenemos paz con él. Recibimos este regalo de la justificación por medio de la fe que el Espíritu Santo ha derramado en nuestros corazones.

1Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo; 2por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios. 3Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; 4y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza; 5y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado.

El Versículo: ¡Aleluya! ¡Aleluya! Santo, Santo, Santo, es el Señor de los ejércitos, llena está toda la tierra de su gloria. ¡Aleluya!

El Evangelio: Juan 16:12-15 En la noche antes de su crucifixión, Cristo promete a sus discípulos que iban a recibir al Espíritu Santo el cual los conduciría a un conocimiento completo de la salvación que tenían en Cristo. Por los méritos de Cristo ya tenían paz para con Dios Padre. ¡La salvación se encuentra solamente en nuestro Dios trino!

12Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis sobrellevar. 13Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir. 14El me glorificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará saber. 15Todo lo que tiene el Padre es mío; por eso dije que tomará de lo mío, y os lo hará saber.

HERMANOS SIN LA TRINIDAD NO HAY UN VERDADERO JESÚS

Todos conocemos una frase que fue dicha por el emperador Romano Julio Cesar “divide y vencerás” y sabemos las consecuencias de esta frase en el mundo en el cual vivimos, en la política vemos como hay partidos que trabajan juntos por un fin común y luego de lograr su meta vemos como se dividen por conseguir el poder y terminan todos destruidos; en las familias cuando los esposos empiezan a tener diferencias grandes fácilmente terminan divididos y destruyendo su familia; aún la historia de los reinos poderosos sabemos que muchos de ellos no existen porque se han dividido internamente y terminan destruyéndose a sí mismos. Podemos afirmar que esta frase “divide y reinarás” fue inventada por el mismo diablo porque fue lo que hizo en el huerto del Edén con Adán y Eva y el mismo Dios los dividió y el hombre terminó siendo enemigo de Dios.

Esta estrategia que la conoce el enemigo también la ha querido aplicar al mismo Dios, pensaremos nosotros los cristianos que el Diablo es muy osado al meterse con la misma esencia de Dios pero lo ha hecho porque él cree que puede dividir y destruir a Dios. El hombre débil por el pecado ha sido una presa fácil del enemigo, cuando Pedro escribió estas palabras 8Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar, 1 Pedro 5:8, no está muy lejos esta advertencia de como el diablo ataca a la misma iglesia, a los mismos fieles para devorarlos con falsas doctrinas y sobre todo con la falsa enseñanza de negar la esencia del único Dios verdadero que son tres personas distintas; se han confundido cuando la Biblia nos dice Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es. Deuteronomio 6:4, esta parte del versículo que afirma que Jehová uno es ha sido la piedra en el zapato para muchos cristianos porque no han tomado en cuenta todo el contexto bíblico acerca de que enseña la Escritura de cómo es ese uno es. Podemos citar una controversia que surgió en Alejandría por un desacuerdo entre Alejandro, el obispo de esa ciudad, y Arrío, uno de sus presbíteros. Dado que había estudiado en Antioquía bajo uno de los más famosos maestros cristianos de su época, Luciano de Antioquía, probablemente Arrío fue más educado que Alejandro e influenciado por la filosofía helenista entro en este debate: “alguien en Alejandría preguntó si el Verbo o Logos de Dios- el que se encarnó en Jesús- era eterno o no. Alejandro adoptó la posición de que el Verbo, dado que era divino, debía ser eterno. Arrío rechazó esa posición, y declaró que solamente el ser supremo Dios era eterno, y que el logos había sido creado dentro del tiempo”. Este es un buen ejemplo que nos muestra como el diablo se devoró a este presbítero Arrío y desde ese momento existen sectas como los Testigos de Jehová, que no solamente niega que Jesús es Dios sino que también se han atrevido llamar al Espíritu Santo como la fuerza activa invisible que emplea Dios para cumplir su propósito y revelar su voluntad, o sea, es su poder en acción.

Si nosotros no cuidamos la Doctrina o no estamos estudiándola constantemente o usamos la razón para interpretar las Escrituras también seremos presa fácil para el Demonio porque siempre él ataca esta doctrina tan fundamental y nuestra razón nos llevará a querer entenderla y terminaremos de rodillas ante alguna secta existente hoy en día o tal vez creando una nueva secta la cual nos llevara a los lugares eternos de condenación por nuestro pecado en contra del tercer mandamiento al no tener en buena estima la Palabra de Dios.

Pero recordemos el tema que tenemos para este día donde estamos celebrando la fiesta del verdadero Dios, la Santísima Trinidad, Hermanos sin la Trinidad no hay un verdadero Jesús. Y este pasaje que estamos meditando en este Domingo tan especial para nosotros los cristianos trinitarios somos alimentados fuertemente y poderosamente con la misma Palabra de Dios Hijo, que es la segunda persona de la Trinidad, y nos dice: 12Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis sobrellevar. Estas palabras dichas el jueves antes del día de su pasión mostró amor por sus discípulos, ese mismo amor que muestra por cada uno de nosotros, porque Él que es Dios nos conoce muy bien y sabe que por ejemplo sus discípulos aun no estaban preparados para la situación que se avecinaba en cuanto a lo que pasaría con su Señor, ellos aún no estaban preparados para ver esto­: 26Entonces les soltó a Barrabás; y habiendo azotado a Jesús, le entregó para ser crucificado. 27Entonces los soldados del gobernador llevaron a Jesús al pretorio, y reunieron alrededor de él a toda la compañía; 28y desnudándole, le echaron encima un manto de escarlata, 29y pusieron sobre su cabeza una corona tejida de espinas, y una caña en su mano derecha; e hincando la rodilla delante de él, le escarnecían, diciendo: ¡Salve, Rey de los judíos! 30Y escupiéndole, tomaban la caña y le golpeaban en la cabeza. 31Después de haberle escarnecido, le quitaron el manto, le pusieron sus vestidos, y le llevaron para crucificarle. Mateo 27:26-31. Ellos aún no entendían al igual que nosotros no pudiéramos entender porque Jesús sufrió todo esto, porque se expuso a esta situación tan catastrófica para su vida, para darnos el perdón de los pecados, para poder estar en Paz con el Dios Trino, verdadero; quién envió a la tercera persona de la Trinidad que es Dios, al Espíritu Santo para cumplir un trabajo especial 13Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir. 14El me glorificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará saber. La verdad que hemos sido guiados es mostrar y reconocer nuestra miseria espiritual porque realmente desde que Adán y Eva pecaron ningún ser humano puede vivir perfectamente de acuerdo a la voluntad de Dios, pero desde el día de Pentecostés los apóstoles que habían recibido mucho alimento de parte de Jesús, no habían podido digerirlo pero el Espíritu Santo les ayudó a digerirlo como lo hace con nosotros que al mostrarnos nuestro pecado nos lleva a los pies de la vida perfecta de Jesús, por esto Jesús es la Verdad porque no hay engaño en ÉL, porque nunca pecó, ni aún en los momentos más difíciles de su vida como estar colgado en la cruz y no pecó pidiendo venganza en contra de sus enemigos, vemos como perfectamente Jesús decía: Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen. Y repartieron entre sí sus vestidos, echando suertes. Lucas 23:34. Por esto el trabajo del Espíritu Santo es ser el comunicador, es sólo por ÉL que nosotros no solamente podemos entender algunas cosas de la Biblia sino que creemos todo lo que la Biblia nos dice, nuestro conocimiento es limitado y no podemos entender la esencia de Dios que son tres personas distintas pero si podemos creer que estas son el Dios verdadero que nos lleva a los pies de Jesús.

El Espíritu Santo también Glorifica a Jesús, y esto quiere decir que ÉL hace que nosotros tengamos toda nuestra atención en Jesús y también en la primera persona de la Trinidad, el Padre que es nuestro Creador y quien sustenta al mundo y todo lo que existe, cuando Jesús dice 15Todo lo que tiene el Padre es mío; por eso dije que tomará de lo mío, y os lo hará saber. La unidad del Dios Trino la vemos en este versículo final de nuestro evangelio para el día de hoy, la verdad que unen a los tres y esta misma verdad que hablan las tres personas de la Trinidad que ha mostrado la obra del Dios verdadero para toda la humanidad y es su obra salvífica para todo aquel que en Él cree. Esta verdad que habla el Dios verdadero que es la Trinidad quiere mantenerla dentro de nosotros y lo hace bendiciéndonos, es por este motivo que la bendición Aarónica tiene tanta importancia para nosotros al terminar el culto de adoración porque al iniciar nuestro culto invocamos su nombre para ser alimentados por sus medios de gracia como el Evangelio y la Santa Cena y al terminar con esta bendición salimos para nuestras casas con el nombre de Dios dirigiendo nuestras vidas, porque nosotros pertenecemos a Él y esta bendición respalda su presencia en nuestras vidas; lo cual nos lleva como lo dice el último salmo que encontramos en la Biblia, el salmo 150 como Alabar a Dios con todo nuestro sentir, los instrumentos musicales y los bailes hacían parte de la adoración a Dios en los días de David, aunque no hay un mandato de como adorar a Dios Él si quiere que le adoremos con todo nuestro ser y mostremos esta adoración en nuestras vidas, ya que todo tiene un propósito en nosotros y toda dificultad que podamos tener igualmente es guiado por el Dios Trino que ha solucionado el problema de que nosotros no seamos enviados al infierno por la obra de Cristo y nos ayuda a ver nuestra tribulación para que tengamos paciencia en este mundo oscurecido por el pecado y esta paciencia muestra de que estamos hechos y a quien pertenecemos porque al producir prueba en nuestras vidas siempre nos hace mirar con esperanza la vida eterna que el Dios Trino y Verdadero nos ha dado por tu eterno Amor y es por esto:

A Dios, el Padre Celestial, al Hijo nuestro Redentor, y al Eternal Consolador, unidos todos alabad.

A la Divina Trinidad unidos todos Alabad; cantad su amor y gran virtud con alegría y gratitud.

Al Padre, al Hijo Redentor, y al Celestial Consolador, al Trino Dios en unidad: Loor eterno tributad. Amén.

Los Himnos:

Algunos himnos sugeridos:

Cantad al Señor:

25 A Dios supremo creador

63 A Dios demos gloria

66 ¡Al Dios de Abraham, loor!

71 Dad al Padre toda gloria

75 Jubilosos te adoramos

78 Señor, mi Dios

Culto Cristiano:

96-103 Himnos para la Santísima Trinidad

104-108 Doxologías

2 Alzaos, ¡Oh Puertas!

185 Naciones todas alabad

190 Sólo a Ti, Dios y Señor

193 De boca y corazón

303 Dios os guarde siempre en santo amor (primera lectura)

 

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2019-06-09 – Pentecostés

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El día de pentecostés

(Rojo)

Tema del día:  ¡Hoy cumple años la iglesia! Hace casi dos mil años, el Espíritu Santo cumplió con promesa y profecía al derramarse sobre los primeros cristianos. Hoy en día, el Espíritu Santo todavía obra en nuestros corazones por medio de Palabra y Sacramentos.

La Colecta: Oh Dios, que impartiste conocimiento a los corazones de tus fieles enviándoles la luz de tu Espíritu Santo: Haz que el mismo Espíritu nos conceda un juicio recto en todas las cosas y nos dé el gozo de su santo consuelo; por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura: Génesis 11:1-9 Cuando Dios creó al hombre, sólo existía un idioma. Pero después del diluvio, los hombres se juntaron en su orgullo para construir una ciudad y una torre contra la voluntad de Dios. Consecuentemente, Dios confundió su lengua y los esparció por todo el mundo.

1Tenía entonces toda la tierra una sola lengua y unas mismas palabras. 2Y aconteció que cuando salieron de oriente, hallaron una llanura en la tierra de Sinar, y se establecieron allí. 3Y se dijeron unos a otros: Vamos, hagamos ladrillo y cozámoslo con fuego. Y les sirvió el ladrillo en lugar de piedra, y el asfalto en lugar de mezcla. 4Y dijeron: Vamos, edifiquémonos una ciudad y una torre, cuya cúspide llegue al cielo; y hagámonos un nombre, por si fuéremos esparcidos sobre la faz de toda la tierra. 5Y descendió Jehová para ver la ciudad y la torre que edificaban los hijos de los hombres. 6Y dijo Jehová: He aquí el pueblo es uno, y todos éstos tienen un solo lenguaje; y han comenzado la obra, y nada les hará desistir ahora de lo que han pensado hacer. 7Ahora, pues, descendamos, y confundamos allí su lengua, para que ninguno entienda el habla de su compañero. 8Así los esparció Jehová desde allí sobre la faz de toda la tierra, y dejaron de edificar la ciudad. 9Por esto fue llamado el nombre de ella Babel, porque allí confundió Jehová el lenguaje de toda la tierra, y desde allí los esparció sobre la faz de toda la tierra.

El Salmo del Día: Salmo 51

1 Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia;

Conforme a la multitud de tus piedades borra mis rebeliones.

2 Lávame más y más de mi maldad,

Y límpiame de mi pecado.

3 Porque yo reconozco mis rebeliones,

Y mi pecado está siempre delante de mí.

4 Contra ti, contra ti solo he pecado,

Y he hecho lo malo delante de tus ojos;

Para que seas reconocido justo en tu palabra,

Y tenido por puro en tu juicio.

5 He aquí, en maldad he sido formado,

Y en pecado me concibió mi madre.

6 He aquí, tú amas la verdad en lo íntimo,

Y en lo secreto me has hecho comprender sabiduría.

7 Purifícame con hisopo, y seré limpio;

Lávame, y seré más blanco que la nieve.

8 Hazme oír gozo y alegría,

Y se recrearán los huesos que has abatido.

9 Esconde tu rostro de mis pecados,

Y borra todas mis maldades.

10 Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio,

Y renueva un espíritu recto dentro de mí.

11 No me eches de delante de ti,

Y no quites de mí tu santo Espíritu.

12 Vuélveme el gozo de tu salvación,

Y espíritu noble me sustente.

13 Entonces enseñaré a los transgresores tus caminos,

Y los pecadores se convertirán a ti.

14 Líbrame de homicidios, oh Dios, Dios de mi salvación;

Cantará mi lengua tu justicia.

15 Señor, abre mis labios,

Y publicará mi boca tu alabanza.

16 Porque no quieres sacrificio, que yo lo daría;

No quieres holocausto.

17 Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado;

Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios.

18 Haz bien con tu benevolencia a Sion;

Edifica los muros de Jerusalén.

19 Entonces te agradarán los sacrificios de justicia,

El holocausto u ofrenda del todo quemada;

Entonces ofrecerán becerros sobre tu altar.

La Segunda Lectura: Hechos 2:1-21 Al derramarse sobre los apóstoles en el día de Pentecostés, el Espíritu Santo cumplió con la promesa de Cristo que se encuentra en el evangelio para el día de hoy. Con el poder del Espíritu Santo, los apóstoles predicaban sin temor y en varios idiomas a los que se habían reunido en Jerusalén. En el día de Pentecostés, la confusión causada por Babel se convirtió en gozo para todos aquellos que escucharon las buenas nuevas del evangelio en su propio idioma.

1Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos. 2Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; 3y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. 4Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen.

5Moraban entonces en Jerusalén judíos, varones piadosos, de todas las naciones bajo el cielo. 6Y hecho este estruendo, se juntó la multitud; y estaban confusos, porque cada uno les oía hablar en su propia lengua. 7Y estaban atónitos y maravillados, diciendo: Mirad, ¿no son galileos todos estos que hablan? 8¿Cómo, pues, les oímos nosotros hablar cada uno en nuestra lengua en la que hemos nacido? 9Partos, medos, elamitas, y los que habitamos en Mesopotamia, en Judea, en Capadocia, en el Ponto y en Asia, 10en Frigia y Panfilia, en Egipto y en las regiones de Africa más allá de Cirene, y romanos aquí residentes, tanto judíos como prosélitos, 11cretenses y árabes, les oímos hablar en nuestras lenguas las maravillas de Dios. 12Y estaban todos atónitos y perplejos, diciéndose unos a otros: ¿Qué quiere decir esto? 13Mas otros, burlándose, decían: Están llenos de mosto.

Primer discurso de Pedro

14Entonces Pedro, poniéndose en pie con los once, alzó la voz y les habló diciendo: Varones judíos, y todos los que habitáis en Jerusalén, esto os sea notorio, y oíd mis palabras. 15Porque éstos no están ebrios, como vosotros suponéis, puesto que es la hora tercera del día. 16Mas esto es lo dicho por el profeta Joel:

17 Y en los postreros días, dice Dios,

Derramaré de mi Espíritu sobre toda carne,

Y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán;

Vuestros jóvenes verán visiones,

Y vuestros ancianos soñarán sueños;

18 Y de cierto sobre mis siervos y sobre mis siervas en aquellos días

Derramaré de mi Espíritu, y profetizarán.

19 Y daré prodigios arriba en el cielo,

Y señales abajo en la tierra,

Sangre y fuego y vapor de humo;

20 El sol se convertirá en tinieblas,

Y la luna en sangre,

Antes que venga el día del Señor,

Grande y manifiesto;

21 Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.

El Versículo: ¡Aleluya! ¡Aleluya! Ven Espíritu Santo, llena los corazones de los fieles, y enciende en ellos el fuego de tu amor. ¡Aleluya!

El Evangelio: Juan 15:26,27 En esta lectura, Cristo promete a sus discípulos que mandará al Consolador, es decir, al Espíritu Santo, el cual procede del Padre e Hijo para dar testimonio a la verdad del evangelio.

26Pero cuando venga el Consolador, a quien yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio acerca de mí. 27Y vosotros daréis testimonio también, porque habéis estado conmigo desde el principio.

CELEBREMOS PENTECOSTES RECORDANDO EL OFICIO DEL ESPÍRITU SANTO

Los movimientos pentecostales y carismáticos han cambiado de manera negativa la manera de adorar a Dios, con esto no quiero decir que la Iglesia Luterana Confesional tiene la mejor y legitima manera de adorar, tampoco quiero criticar la manera en la cual algunas congregaciones adoran al Dios verdadero porque sabemos que todo lo que tiene que ver con la adoración entra dentro del tema de la adiáfora, es decir, son las cosas que vive y hace el cristiano donde la Biblia no tiene un mandato claro o una prohibición que tengamos que seguir, en este caso no tenemos un orden marcado por las escrituras en cuanto a la adoración y alabanza a Dios. Pero no podemos pasar por alto lo que nuestro Dios por medio del apóstol Pablo enseñó a los Corintios cuando estaba tratando el tema de cómo estar dentro de la iglesia cuando estén adorando a Dios decentemente y con orden 1 Corintios 14:40.

Hablando en la manera negativa que este movimiento cambio al culto de adoración, ellos han perdido el orden que la Palabra de Dios ha mandado dentro de la adoración queriendo sentir al Espíritu Santo como “una evidencia” del mismo dentro de la iglesia. Pero cuando hablamos de este tema necesitamos caminar como si estuviéramos sobre un campo minado, porque lamentablemente este movimiento también en sus inicios toco la época de la reforma cuando surgió un grupo reformador radical donde sus miembros se les llamó anabaptistas y eran similares a los pentecostales porque pensaban que Lutero y los otros reformadores no avanzaban lo suficiente en sus intentos de reformar la iglesia; es por esto que los reformadores llamaron a estos hombres “entusiastas” que rechazaban el bautismo de los niños y volvían a bautizar a los miembros que ya habían sido bautizados de niños; ellos creían que cada miembro de la familia de los santos estaba destinado a gozar del don de profecía y tenía la capacidad de interpretar las revelaciones divinas; Lutero llamó a estas personas “profetas celestiales” porque su pregón era ¡El Espíritu! ¡El Espíritu! Y Lutero respondía: “No iré a donde lleva su espíritu” y en otra ocasión dijo: “¡Cacheteo a su espíritu en el hocico!”

Pero hoy en día este movimiento Pentecostal Carismático ha ido creciendo grandemente porque las personas cada vez más quieren buscar la evidencia que el Espíritu Santo está dentro de ellos, y es por esto que hablan en lenguas, dan la profecía, interpretan sueños, predicen el futuro, hacen sanaciones y hasta se han atrevido a resucitar muertos y en medio de toda esta corriente estamos nosotros que muchas veces nos sentimos confundidos porque no vemos una evidencia del Espíritu Santo dentro de nosotros. Nunca olvido cuando invite a una persona asistir a uno de nuestros servicios en Medellín y después del culto le pregunté cómo se había sentido y de una manera muy radical me dijo que había perdido el tiempo al venir aquí porque nuestra iglesia no tiene al Espíritu Santo y muchas veces nos vemos tentados a ver que evidencias del Espíritu Santo hay en nuestra iglesia. Pero en verdad sí tenemos evidencia que el Espíritu Santo esta activamente trabajando en nuestra congregación en cada uno de nosotros, en los niños, jóvenes, adultos y es el mismo Jesús que nos muestra esta evidencia como lo leemos y escuchamos en el texto para el día de hoy 26Pero cuando venga el Consolador, a quien yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él dará testimonio acerca de mí. 27Y vosotros daréis testimonio también, porque habéis estado conmigo desde el principio. Este doble oficio que nos muestra Jesús en este pasaje lo vemos activamente dentro de nuestra iglesia que es muy influenciada por el Dios Trino porque el Espíritu Santo fue enviado por el Padre y el Hijo; la evidencia número uno es que somos creyentes y esto porque el Espíritu Santo dio testimonio de Jesús por medio de su Palabra y la evidencia número dos, solo basta ver nuestras vidas, como el Espíritu Santo nos guía en esta vida para dar Gloria a Dios.

Nuestra terquedad espiritual muchas veces nos llevan a negar estas dos evidencias porque muchas veces hemos querido traer testimonios de vida a la iglesia para que supuestamente los hermanos crean, una vez un hermano hasta trajo un video de una persona que daba su testimonio para que la iglesia lo viera y creyéramos de verdad, o muchas veces queremos escuchar testimonios que supuestamente le han sucedido a personas en medio de una situación especial sus mentes han sido influenciadas fuertemente y dicen que han pasado el túnel y traen un mensaje del cielo o del infierno o también hemos pecado cuando le ponemos freno al Espíritu Santo en nuestras vidas y terminamos comportándonos peor que un incrédulo. Si alguno de nosotros no tiene clara la evidencia del Espíritu Santo dentro de nuestra iglesia esto es semejante al pecado que Jesús menciona en Mateo 12:31 Por tanto os digo: Todo pecado y blasfemia será perdonado a los hombres; más la blasfemia contra el Espíritu no les será perdonada. Porque este comportamiento de alguno de nosotros negando estas dos evidencias que no es otra cosa que el oficio del Espíritu Santo son las mismas que tienen los incrédulos y es por este motivo que el infierno es el lugar perfecto para castigar este pecado.

Pero necesitamos tener claridad porque no es perdonado el pecado en contra el Espíritu Santo y la carta a los Hebreos nos explica esto 4Porque es imposible que los que una vez fueron iluminados y gustaron del don celestial, y fueron hechos partícipes del Espíritu Santo, 5y asimismo gustaron de la buena palabra de Dios y los poderes del siglo venidero, 6y recayeron, sean otra vez renovados para arrepentimiento, crucificando de nuevo para sí mismos al Hijo de Dios y exponiéndole a vituperio. 7Porque la tierra que bebe la lluvia que muchas veces cae sobre ella, y produce hierba provechosa a aquellos por los cuales es labrada, recibe bendición de Dios; 8pero la que produce espinos y abrojos es reprobada, está próxima a ser maldecida, y su fin es el ser quemada. Hebreos 6:4-8, el escritor de Hebreos establece que el que ha cometido este pecado no puede ser restaurado al arrepentimiento, es imposible que pueda volver a arrepentirse. No es Dios quien coloca al hombre en esta condición, sino que es el hombre mismo quien se coloca en esta condición por propia culpa. Cuando este estado de cosas llega a cierto punto, Dios deja de actuar en tal persona. Entonces es maldita, y ya no es posible que pueda salvarse. ¿Por qué? Porque no puede arrepentirse. El suelo de su corazón esta maldecido, de modo que ya no es fertilizado por el rocío y la lluvia de la gracia divina.

Pero después de escuchar estas palabras tan espantosas nos miramos a nosotros y damos hoy gracias en este día de Pentecostés por el oficio doble del Espíritu Santo en nuestras vidas porque este mismo ha puesto en nuestro corazón y en nuestros labios soy un miserable, estoy seguro de haber cometido el pecado contra el Espíritu Santo y este consuelo viene después que el Espíritu Santo dio testimonio en nuestras vidas a cerca de la obra de Cristo que hizo por cada uno de nosotros ya que el testimonio que dio de Jesús es mostrarnos su vida perfecta Y sabéis que él apareció para quitar nuestros pecados, y no hay pecado en él. 1 Juan 3:5, y sabemos y creemos que estamos revestidos por la vida de Cristo quién vivió perfectamente por cada uno de nosotros para que Dios nos vea a cada uno de nosotros perdonados, pero no solamente da testimonio de la vida de Cristo sino también de su sufrimiento y muerte como nos beneficia y el testimonio que nos ha dejado vivamente lo vemos en el sacramento del Altar, cada vez que tenemos la oportunidad de comer el cuerpo de Cristo y beber de tu sangre con el pan y el vino recordamos lo que nos dice la Palabra 23Porque yo recibí del Señor lo que también os he enseñado: Que el Señor Jesús, la noche que fue entregado, tomó pan; 24y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo que por vosotros es partido; haced esto en memoria de mí. 25Asimismo tomó también la copa, después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre; haced esto todas las veces que la bebiereis, en memoria de mí. 26Así, pues, todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que él venga. 1 Corintios 11:23-26.

Finalmente el Testimonio que nos da el Espíritu Santo es nuestra vida, Jesús fue muy claro cuando dijo en el evangelio para este día 27Y vosotros daréis testimonio también, porque habéis estado conmigo desde el principio. Y este testimonio no es algo que vamos a mostrar solamente para nosotros mismos, es para todos los que nos rodean que vamos a mostrar cómo es la influencia del Espíritu Santo en nuestras vidas viviendo en el perdón los unos a los otros, siendo pacificadores y no personas que estamos buscando constantemente la contienda con otros, respetando nuestro hablar como lo dice la Biblia que nuestro decir sea si, si, o no, no, y esto no es otra cosa que hablar con la verdad; siendo cristianos que honramos nuestros matrimonios cumpliendo cada uno el papel del hombre, la mujer y ser hijo dentro de una familia cristiana y en este mundo tan afanoso y material nosotros recordemos lo que hace el Espíritu Santo en cada uno de nosotros como esta en Filipenses 4:6 Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Amén, Amén. FELIZ DIA DE PENTECOSTÉS.

Los Himnos:

Algunos himnos sugeridos:

Cantad al Señor:

57 Antiguo Espíritu despierta

54 Santo Espíritu llena mi vida

45 Fortalece a tu Iglesia

36 Soplo de Dios viviente

37 Ven, Espíritu Santo

38 Tu Palabra es mi cántico

Culto Cristiano:

87-95 Himnos para el Pentecostés

96-103 Himnos para la Santísima Trinidad

109 Sosténnos firmes, ¡oh Señor!

291 Imploramos tu presencia

303 Dios os guarde siempre en santo amor

367 Gloria, canto, honor

 

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2019-06-02 – Pascua 07

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El séptimo domingo de la pascua

(Blanco)

Tema del día: Aunque Cristo ascendió al cielo, sigue cuidando y dirigiendo a su iglesia por medio de su palabra y nos promete que pronto regresará para llevarnos al cielo para estar con él en la eternidad.

La Colecta: Oh Rey de gloria, Señor de los ejércitos, exaltado y triunfante encima de los cielos: Te suplicamos que no nos dejes huérfanos sin consuelo, sino que nos envíes el Espíritu de Verdad, prometido del Padre; porque tú vives y reinas con el Padre y el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura: Hechos 16:6-10 Cristo aun después de su ascensión sigue dirigiendo la obra de la iglesia. En esta lectura, Dios enseña a Pablo en una forma muy especial a dónde quería que fuera para predicar. Un hombre de Macedonia le apareció en una visión rogándole que fuera a Macedonia.

6Y atravesando Frigia y la provincia de Galacia, les fue prohibido por el Espíritu Santo hablar la palabra en Asia; 7y cuando llegaron a Misia, intentaron ir a Bitinia, pero el Espíritu no se lo permitió. 8Y pasando junto a Misia, descendieron a Troas. 9Y se le mostró a Pablo una visión de noche: un varón macedonio estaba en pie, rogándole y diciendo: Pasa a Macedonia y ayúdanos. 10Cuando vio la visión, en seguida procuramos partir para Macedonia, dando por cierto que Dios nos llamaba para que les anunciásemos el evangelio.

El Salmo del Día: Salmo 8

Al músico principal; sobre Gitit. Salmo de David.

1 ¡Oh Jehová, Señor nuestro,

Cuán glorioso es tu nombre en toda la tierra!

Has puesto tu gloria sobre los cielos;

2 De la boca de los niños y de los que maman, fundaste la fortaleza,

A causa de tus enemigos,

Para hacer callar al enemigo y al vengativo.

3 Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos,

La luna y las estrellas que tú formaste,

4 Digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria,

Y el hijo del hombre, para que lo visites?

5 Le has hecho poco menor que los ángeles,

Y lo coronaste de gloria y de honra.

6 Le hiciste señorear sobre las obras de tus manos;

Todo lo pusiste debajo de sus pies:

7 Ovejas y bueyes, todo ello,

Y asimismo las bestias del campo,

8 Las aves de los cielos y los peces del mar;

Todo cuanto pasa por los senderos del mar.

9 ¡Oh Jehová, Señor nuestro,

Cuán grande es tu nombre en toda la tierra!

La Segunda Lectura: Apocalipsis 22:12-17,20 Aunque nuestro Salvador ascendió al cielo, no nos dejó solos. Sigue mandando a su Espíritu para ofrecer y darnos la salvación gratuitamente. Además, nuestro Señor ascendido nos promete que va a venir de nuevo para llevarnos al cielo.

12He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra. 13Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin, el primero y el último.

14Bienaventurados los que lavan sus ropas, para tener derecho al árbol de la vida, y para entrar por las puertas en la ciudad. 15Mas los perros estarán fuera, y los hechiceros, los fornicarios, los homicidas, los idólatras, y todo aquel que ama y hace mentira.

16Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias. Yo soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente de la mañana.

17Y el Espíritu y la Esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga: Ven. Y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente.

20El que da testimonio de estas cosas dice: Ciertamente vengo en breve. Amén; sí, ven, Señor Jesús.

El Versículo: ¡Aleluya! ¡Aleluya! Cristo habiendo resucitado de entre los muertos, no volverá a morir; ya la muerte no tiene dominio sobre él. ¡Aleluya! Nos os dejaré huérfanos; vendré a vosotros. ¡Aleluya!

El Evangelio: Juan 17:20-26 En la noche antes de su crucifixión, Jesús pide a Dios que los creyentes de su iglesia sigan en la verdadera fe para que tengan unidad con Dios y la vida eterna.

20Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos, 21para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste. 22La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno. 23Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado. 24Padre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo estoy, también ellos estén conmigo, para que vean mi gloria que me has dado; porque me has amado desde antes de la fundación del mundo. 25Padre justo, el mundo no te ha conocido, pero yo te he conocido, y éstos han conocido que tú me enviaste. 26Y les he dado a conocer tu nombre, y lo daré a conocer aún, para que el amor con que me has amado, esté en ellos, y yo en ellos.

TERMINAMOS LA PASCUA CONFESANDO CREO QUE JESÚS ESTA SENTADO A LA DIESTRA DE DIOS PADRE

Cada vez que estamos en un funeral de un ser querido o de un amigo muy personal sabemos que no volveremos a ver a esta persona por algún tiempo o por la eternidad dependiendo de su vida espiritual, porque nosotros como creyentes sabemos que si un ser querido va al infierno nunca le veremos jamás. Pero el punto que necesitamos ver con nuestra introducción es que la expresión que usamos “el muerto, muerto esta” quiere decir que realmente esa persona ya no existe para este mundo, cuando un padre de familia muere ya no puede hacer nada por su familia, no puede trabajar para poner comida sobre la mesa para sus hijos y familiares, no puede cuidarles cuando están enfermos y no puede ya estar pendiente realmente de su familia.

¿Podemos aplicar esto para nuestro Señor Jesús? No, porque Él está vivo y más aún en este momento está en el cielo en cuerpo y alma; no olvidemos lo que nos enseñó el Apóstol Pedro en el domingo pasado, quien habiendo subido al cielo está a la diestra de Dios; y a él están sujetos ángeles, autoridades y potestades. 1 Pedro 3:22. Ninguno de nosotros tenemos problema al entender estas palabras porque por la obra del Espíritu Santo creemos que Jesús es el único que murió para vencer al imperio de la muerte y no solamente eso sino que está en el cielo cumpliendo la promesa que hizo a todos los creyentes yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén. Mateo 28:20; y esto es muy importante para nosotros terminar este tiempo de Pascua porque nos da la seguridad que vamos en la dirección indicada de la eternidad en el cielo con nuestro Dios y es por este motivo que cada vez que confesamos en nuestra fe creemos que subió a los cielos y está sentado a la diestra de Dios Padre, estamos afirmando con esto que Él no se ha ido y no nos ha abandonado, que Él todavía cuida de nosotros, que el mundo no está a la deriva como muchos quieren hacerlo creer hoy en día; si ustedes han notado ha estado creciendo una manera de hablar entre las personas refiriéndose al universo como el mismo dador de todo, es por este motivo que frecuentemente vemos frases o escuchamos “Gracias al Universo por darme todo”, “Gracias al Universo porque estoy progresando” y esto es un pecado en contra del segundo mandamiento porque se le está dando la gloria a algo que no es Dios, porque al invocar el nombre del universo y no el nombre de Dios encontramos que hay un gran vacío espiritual de incredulidad el cual muestra que Dios no está haciendo nada para cuidar el mismo universo.

Es por esto que encontramos sentido a esta oración que Jesús hizo no al universo sino al que creo el universo por lo más importante que puede tener una persona, llegar a creer en la Palabra de Dios; 20Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos, sí nosotros caemos en esta nueva ola de oración y agradecimiento no a Dios sino al universo, si nuestra oración va únicamente enfatizada a pedir las cosas materiales y dar prioridad a estas mismas también estamos pecando en contra del segundo mandamiento y en contra del deseo de Dios que es muy claro en este evangelio para el día de hoy 21para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros; para que el mundo crea que tú me enviaste. Esta prioridad de Dios necesita ser muy importante para nosotros, Él desea que no solamente nosotros sino que todo hombre sean uno con Él.

Pero este propósito no se logra con la oración porque ella no es un medio de gracia, aquí esta inductivamente metido el tema de ser embajadores de Dios llevando la Palabra a todas las naciones, unos pocos no pueden ir a todas las naciones pero sí todos los cristianos nos concentramos en evangelizar, en predicar la ley y el evangelio claramente la obra del Espíritu Santo será más evidente, porque ÉL usa el Evangelio y los sacramentos para hacernos uno con Dios. Pero también pecamos cuando somos cristianos despreocupados en esta misión, es un pecado igualmente en contra del segundo mandamiento porque no invocamos el nombre de Dios entre los incrédulos, Dios también quiere tener compañerismo con ellos, Dios también quiere ser uno con ellos.

Nuestro Señor Jesucristo es muy diferente a nosotros porque Él si tomó muy enserio el ser embajador del Padre y el llevar este mensaje de reconciliación entre Dios y los hombres, ya que nosotros somos beneficiados de la Gloria que Jesús recibió del Padre 22La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno. 23Yo en ellos, y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado. Y la Gloria de Jesús la encontramos en su vida perfecta y su sufrimiento y muerte, porque su comunión con el Padre fue perfecta, mientras estuvo en este mundo ya que sí cumplió todo lo que le Padre exige, perfección, y vino una voz del cielo que decía: Tú eres mi Hijo amado; en ti tengo complacencia Lucas 3:22. Es por este motivo que nuestra unión con Dios es perfecta, porque esta unión depende totalmente de Jesús y no de nosotros y el mundo que no conoce de este amor, necesita de cada uno de nosotros para mostrar porque es importante hoy decir que creemos que Jesús subió a los cielos y está sentado a la diestra del Padre.

Cuando hacemos esa confesión viene a nuestra mente la promesa de Jesús 24Padre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo estoy, también ellos estén conmigo, para que vean mi gloria que me has dado; porque me has amado desde antes de la fundación del mundo. Esta comunión que Jesús gano por cada uno de nosotros, no solamente la quiere tener en este mundo sino en la eternidad, la respuesta a esta petición que hizo Jesús a su Padre fue un SI, porque el amor de Dios es un atributo divino de Él que está conectado con su Deidad, que no tiene principio ni fin y así es el amor de Dios que demostró en la Cruz al castigar a Jesús por causa de los pecados del mundo 2Y él es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo. 1 Juan 2:2. Muchos no entienden este versículo porque usan una doctrina falsa que es el universalismo que enseña que todos la humanidad estará en el cielo con Dios, lo que realmente enseña este versículo con todo el contexto de las Escrituras es que Jesús si murió por el perdón de los pecados de todo el mundo pero esta propiciación solo beneficia a personas como nosotros que sí creemos que tenemos un lugar en las habitaciones eternas dado por la sangre de Jesucristo.

El próximo Domingo celebraremos el día de Pentecostés y las palabras siguientes de este evangelio muestra como Dios aún tiene el control del mundo, como nuestro Señor Resucitado y Ascendido a los cielos está a la Diestra del Padre 25Padre justo, el mundo no te ha conocido, pero yo te he conocido, y éstos han conocido que tú me enviaste. 26Y les he dado a conocer tu nombre, y lo daré a conocer aún, para que el amor con que me has amado, esté en ellos, y yo en ellos. Así es, la única manera de conocer a Jesús, al Padre es el trabajo del Espíritu Santo que nos usa a cada uno de nosotros para que llevemos la Palabra de Dios a otros y esta Palabra que necesitamos llevar es dando seguridad a las personas que nos escuchan que Dios tiene el control de todo, que el Amor del Padre no ha cambiado y muestra su amor proveyéndonos de todo lo que necesitamos en este mundo como el techo, la comida y el vestido; también parte de esta protección la asigna a los ángeles para que nos protejan de los ataques del maligno. También ellos necesitan escuchar que el Amor del Hijo no ha cambiado porque Él está en el cielo abogando por cada uno de nosotros y esto es constante, cada vez que caemos en pecado somos llevados a los pies de la obra de Jesús y recordar que somos perdonados, Él está en este mundo también recordándonos de su Amor por medio del Sacramento del Altar porque allí encontramos de su presencia real en el pan y vino alimentando la fe Salvadora y por último el mundo necesita escuchar que es por el Espíritu Santo que nosotros estamos en esta fe y es este mismo que es Dios quien les llevará a la Fe y mantendrá en los caminos del Señor por medio del Evangelio y los Sacramentos.

Anunciemos al mundo sin ningún temor que terminamos este tiempo de Pascua confesando que Jesús subió a los cielos y está sentado a la diestra del Padre. Amén.

Los Himnos:

Algunos himnos sugeridos:

Cantad al Señor:

26 El buen Jesús

27 ¡Cristo es mi alegría!

31 Manos cariñosas

80 A las montañas mis ojos con fe

81 Con Dios no temeremos

82 Bien sé en quien creo

83 Con qué paternal cariño

84 Cristo, buen pastor, orienta

85 No me abandones, Dios

86 Oh Cristo, nuestro gozo y bien

87 Oh, Dios eterno

88 Sublime gracia

Culto Cristiano:

78-81 Himnos para la Ascensión

159 Cristo Salvador

202 Oí la voz del Salvador

239 El rey de amor

240 En Jesucristo se halla paz

242 Jesús es mi pastor

245 Lejos de mi Padre Dios

246 Mi fe descansa en Ti

251 ¡Oh, que amigo nos es Cristo!

254 Firmes y adelante

257 Mirad y ved a nuestro Dios

272 Me guía Cristo con su amor

303 Dios os guarde siempre en santo amor

403 Estad por Cristo firmes

406 Luchad, luchad por Cristo

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2019-05-26 – Pascua 06

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El sexto domingo de la pascua

(Blanco)

Tema del día: Nuestro Salvador nos prepara para su ascensión.

La Colecta: Señor, ya que nos prometiste dar todo lo que pidamos en el nombre de tu Hijo unigénito: Enséñanos a nosotros y a todos los santos a orar bien, ofreciéndote nuestra adoración y alabanza; por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura: Hechos 14:8-18 Nuestro Señor ascendido ahora no predica personalmente el evangelio de salvación, sino utiliza predicadores fieles como Pablo y Bernabé, los cuales con la ayuda del Espíritu Santo predicaron el amor de Dios. Cuando la gente de Listra quería adorar a ellos, Pablo y Bernabé dio toda la gloria a Dios.

8Y cierto hombre de Listra estaba sentado, imposibilitado de los pies, cojo de nacimiento, que jamás había andado. 9Este oyó hablar a Pablo, el cual, fijando en él sus ojos, y viendo que tenía fe para ser sanado, 10dijo a gran voz: Levántate derecho sobre tus pies. Y él saltó, y anduvo. 11Entonces la gente, visto lo que Pablo había hecho, alzó la voz, diciendo en lengua licaónica: Dioses bajo la semejanza de hombres han descendido a nosotros. 12Y a Bernabé llamaban Júpiter, y a Pablo, Mercurio, porque éste era el que llevaba la palabra. 13Y el sacerdote de Júpiter, cuyo templo estaba frente a la ciudad, trajo toros y guirnaldas delante de las puertas, y juntamente con la muchedumbre quería ofrecer sacrificios. 14Cuando lo oyeron los apóstoles Bernabé y Pablo, rasgaron sus ropas, y se lanzaron entre la multitud, dando voces 15y diciendo: Varones, ¿por qué hacéis esto? Nosotros también somos hombres semejantes a vosotros, que os anunciamos que de estas vanidades os convirtáis al Dios vivo, que hizo el cielo y la tierra, el mar, y todo lo que en ellos hay. 16En las edades pasadas él ha dejado a todas las gentes andar en sus propios caminos; 17si bien no se dejó a sí mismo sin testimonio, haciendo bien, dándonos lluvias del cielo y tiempos fructíferos, llenando de sustento y de alegría nuestros corazones. 18Y diciendo estas cosas, difícilmente lograron impedir que la multitud les ofreciese sacrificio.

El Salmo del Día: Salmo 65

Al músico principal. Salmo. Cántico de David.

1 Tuya es la alabanza en Sion, oh Dios,

Y a ti se pagarán los votos.

2 Tú oyes la oración;

A ti vendrá toda carne.

3 Las iniquidades prevalecen contra mí;

Mas nuestras rebeliones tú las perdonarás.

4 Bienaventurado el que tú escogieres y atrajeres a ti,

Para que habite en tus atrios;

Seremos saciados del bien de tu casa,

De tu santo templo.

5 Con tremendas cosas nos responderás tú en justicia,

Oh Dios de nuestra salvación,

Esperanza de todos los términos de la tierra,

Y de los más remotos confines del mar.

6 Tú, el que afirma los montes con su poder,

Ceñido de valentía;

7 El que sosiega el estruendo de los mares, el estruendo de sus ondas,

Y el alboroto de las naciones.

8 Por tanto, los habitantes de los fines de la tierra temen de tus maravillas.

Tú haces alegrar las salidas de la mañana y de la tarde.

9 Visitas la tierra, y la riegas;

En gran manera la enriqueces;

Con el río de Dios, lleno de aguas,

Preparas el grano de ellos, cuando así la dispones.

10 Haces que se empapen sus surcos,

Haces descender sus canales;

La ablandas con lluvias,

Bendices sus renuevos.

11 Tú coronas el año con tus bienes,

Y tus nubes destilan grosura.

12 Destilan sobre los pastizales del desierto,

Y los collados se ciñen de alegría.

13 Se visten de manadas los llanos,

Y los valles se cubren de grano;

Dan voces de júbilo, y aun cantan.

La Segunda Lectura: Apocalipsis 21:10-14,22,23 En esta visión, Dios muestra al Apóstol Juan una nueva Jerusalén que representa el cielo en toda su gloria. Esta nueva Jerusalén no tiene necesidad de sol ni de luna, porque Dios, la luz del mundo, morará en medio de ella.

10Y me llevó en el Espíritu a un monte grande y alto, y me mostró la gran ciudad santa de Jerusalén, que descendía del cielo, de Dios, 11teniendo la gloria de Dios. Y su fulgor era semejante al de una piedra preciosísima, como piedra de jaspe, diáfana como el cristal. 12Tenía un muro grande y alto con doce puertas; y en las puertas, doce ángeles, y nombres inscritos, que son los de las doce tribus de los hijos de Israel; 13al oriente tres puertas; al norte tres puertas; al sur tres puertas; al occidente tres puertas. 14Y el muro de la ciudad tenía doce cimientos, y sobre ellos los doce nombres de los doce apóstoles del Cordero.

22Y no vi en ella templo; porque el Señor Dios Todopoderoso es el templo de ella, y el Cordero. 23La ciudad no tiene necesidad de sol ni de luna que brillen en ella; porque la gloria de Dios la ilumina, y el Cordero es su lumbrera.

El Versículo: ¡Aleluya! ¡Aleluya! Cristo habiendo resucitado de entre los muertos, no volverá a morir; ya la muerte no tiene dominio sobre él. Si alguno me ama, guardará mi palabra, y mi Padre lo amará, y vendremos a él, y haremos con él morada. ¡Aleluya!

El Evangelio: Juan 14:23-29 Jesús, en la noche antes de su muerte, anunció a sus discípulos que iba a dejarlos para ir a su Padre. Pero en su amor, les prometió enviar su Espíritu Santo para enseñarles todas las cosas. Aunque no lo podemos ver, Cristo nos da la paz que el mundo no puede dar.

23Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él. 24El que no me ama, no guarda mis palabras; y la palabra que habéis oído no es mía, sino del Padre que me envió.

25Os he dicho estas cosas estando con vosotros. 26Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho. 27La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo. 28Habéis oído que yo os he dicho: Voy, y vengo a vosotros. Si me amarais, os habríais regocijado, porque he dicho que voy al Padre; porque el Padre mayor es que yo. 29Y ahora os lo he dicho antes que suceda, para que cuando suceda, creáis.

LA PASCUA NOS DICE QUE ES NECESARIO QUE CREAMOS EN LA ASCENSIÓN A LOS CIELOS

Desafortunadamente el cristianismo en el trascurso de su historia ha dejado que se ataque una doctrina que es muy importante para cada cristiano, estamos hablando de la inspiración de las Escrituras y que en ella no encontramos errores, pero el hombre por los diferentes métodos de interpretación muchas veces ha llegado a negar enseñanzas tan importantes como la Ascensión a los cielos en cuerpo y alma. Un teólogo Luterano Alemán de apellido BULTMANN enseño que el texto bíblico tenía un lenguaje con una piedra de tropiezo que había que quitarla, porque para él todo lo que aparece como sobrenatural había que quitarlo del pasaje bíblico, y es por este motivo que muchos teólogos hoy en día no creen en lo sobrenatural que la Biblia presenta y una de estas doctrinas es la Ascensión a los cielos en cuerpo y alma.

Encontramos otra posición frente a este tema y es la iglesia de la tradición, la iglesia de Roma, ha enseñado que María ascendió a los cielos, esta doctrina fue definida como dogma de fe (verdad de la que no puede dudarse) por el papa Pío XII el 1 de noviembre de 1950. Pero no podemos olvidar que esta iglesia muchas de sus enseñanzas vienen más por la tradición que por lo que enseña las Escrituras, recordemos que para todo aquel que pertenece a una iglesia no importa la denominación es muy importante el sentido único que le da a las Escrituras.

Teniendo en cuenta estas dos posturas que acabo de mencionar, vayamos y comparémosla con lo que nos dice el evangelio para el día de hoy, 23Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él. 24El que no me ama, no guarda mis palabras; y la palabra que habéis oído no es mía, sino del Padre que me envió. Es muy clara la respuesta de Jesús en ese jueves santo en medio de su predicación a una pregunta que le hizo Judas (no el Iscariote) 22Le dijo Judas (no el Iscariote): Señor, ¿cómo es que te manifestarás a nosotros, y no al mundo? Y Jesús le lleva en su respuesta al tesoro más grande que nos ha dejado nuestro Dios, su Palabra y hay que guardarla, es decir, hay que creer todo lo que nos dice ella y no cambiarle nada. Pero siendo sinceros nosotros necesitamos reconocer que tenemos miedo, miedo a algunas enseñanzas claras de las Escrituras y uno de estos miedos tiene que ver con el encuentro cara a cara que vamos a tener con nuestro Dios, y este miedo viene de no dejar que sea el Espíritu Santo quien nos guie en este mundo, entender y meditar bien en la Palabra de Dios 25Os he dicho estas cosas estando con vosotros. 26Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho. Es un pecado en contra de los tres primeros mandamientos porque no confiamos en Dios y en su Palabra, no nos gusta pensar en ese encuentro personal con Él cara a cara y el cual tendremos al final cuando estemos en el juicio de todas las naciones en cuerpo y alma compareciendo frente al tribunal de Dios después de haber resucitado, al tener este miedo no estamos guardando la Palabra de Dios, no estamos dejando que el Espíritu Santo sea nuestro maestro y guía, es por este motivo que somos indignos merecedores de ser castigados en el infierno eterno.

La Paciencia y el Amor de Dios para con cada uno de nosotros es un don único de Él que hoy en medio de nuestra desconfianza frente a la Palabra de Dios con la doctrina de la Ascensión a los cielos en cuerpo y alma quiere crearnos esa confianza quitándonos el miedo del día cuando estemos frente a Él en cuerpo y alma diciéndonos hoy 27La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo. Esta paz que ha sido dada no es de mentiras, no es una paz simbólica, es real, porque el miedo que produce nuestro pecado en nosotros fue castigado en la cruz Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo, Romanos 5:1, no hay necesidad de tener miedo porque Jesús el pago que hizo en la cruz por nuestros pecados es verdadero y seguro, Él se sacrificó por cada uno de nosotros para darnos la seguridad que podemos encontrar con nuestro Dios cara a cara en cuerpo y alma cuando estemos en el cielo, y cada uno de nosotros amamos a nuestro Señor Jesús por esta esperanza que nos da 28Habéis oído que yo os he dicho: Voy, y vengo a vosotros. Si me amarais, os habríais regocijado, porque he dicho que voy al Padre; porque el Padre mayor es que yo. 29Y ahora os lo he dicho antes que suceda, para que cuando suceda, creáis. Jesús nos afirma en estos versículos de su regreso al Padre y esto lo hizo en su Ascensión después de resucitar y estar con sus apóstoles durante 40 días, pero también tiene un gran significado que Jesús haya vuelto al cielo porque esto nos dice que toda la obra que Cristo Jesús hizo en este mundo fue aceptada por el Padre y quiere que nosotros creamos esto, Él quiere que en verdad entendamos su humillación al dejar el trono de Gloria y venir a este mundo, esto lo muestra cuando nos dice el Padre mayor es que yo, Jesús afirma aquí que en su naturaleza humana se sometió perfectamente al Padre y esto lo hizo para darnos la bendición de encontrarnos con nuestro Dios cara a cara y nosotros en cuerpo y alma. Y es por este amor de Jesús que nosotros somos perdonados de nuestro pecado en contra de los primeros tres mandamientos, es por este amor de Jesús que resucitó para que no tengamos miedo en el día que muramos y nuestra alma se presente frente a nuestro Dios y cuando seamos juzgados con toda la humanidad, en ambos eventos saldremos victoriosos por los méritos de Cristo y es por esto que vamos a dejar que el Espíritu Santo nos haga amar la Palabra de Dios y estemos preparados para ese encuentro con nuestro Dios y nosotros estando en cuerpo y alma bien sea en nuestra resurrección o si nos toca la venida de Jesús tengamos la seguridad que seremos recibidos y aceptados por nuestro Dios así como lo dice la Biblia con estos ejemplos biblicos.

Encontramos el primer ejemplo de un personaje bíblico en el libro de Génesis, la Biblia habla muy poco de este personaje pero además de este libro en el nuevo testamento Judas por inspiración divina le mencionó 21Vivió Enoc sesenta y cinco años, y engendró a Matusalén. 22Y caminó Enoc con Dios, después que engendró a Matusalén, trescientos años, y engendró hijos e hijas. 23Y fueron todos los días de Enoc trescientos sesenta y cinco años. 24Caminó, pues, Enoc con Dios, y desapareció, porque le llevó Dios. Génesis 5:21-24. El libro de Génesis es un libro histórico por lo cual no necesitamos buscar sentido simbólico a las palabras, todo lo que nos dice es real, entonces Enoc es un personaje real, no mitológico, y Dios por su eterna gracia lo llevo al cielo, en este momento está allá en cuerpo y alma porque la biblia nos dice que caminó con Dios y desapareció. Encontramos otro ejemplo en otro libro histórico como 2 de Reyes: 11 Y aconteció que yendo ellos y hablando, he aquí un carro de fuego con caballos de fuego apartó a los dos; y Elías subió al cielo en un torbellino. Aquí la ascensión a los cielos de Elías no fue tan sencilla como la de Enoc, tampoco fue una visión que vio Eliseo, realmente fue llevado al cielo en cuerpo y alma Elías en un carro de fuego con caballos. Si ven lo importante de conocer los géneros literarios de los libros de las Escrituras, ambos libros que hemos visto son históricos y simplemente vamos a creer que lo que sucedió con estos dos hombres es verdad, y esto sucederá con nosotros también y es por esto que no tengamos miedo.

Nos falta hablar de nuestro Señor y Salvador Jesucristo, por las Escrituras sabemos que después de que resucitó estuvo por 40 días con sus apóstoles aquí en la tierra y después de esto Lucas nos dice, no solo en su evangelio sino también en el otro libro de su autoría de Hechos de los Apóstoles 1: 9-11 9Y habiendo dicho estas cosas, viéndolo ellos, fue alzado, y le recibió una nube que le ocultó de sus ojos. 10Y estando ellos con los ojos puestos en el cielo, entre tanto que él se iba, he aquí se pusieron junto a ellos dos varones con vestiduras blancas, 11los cuales también les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo. Así es, no tenemos por qué decir que estos dos libros históricos como el evangelio de Lucas y los Hechos de los apóstoles hay que buscarle los simbolismos para interpretarlos, son muy claros, Jesús después de haber resucitado subió a los cielos en cuerpo y alma y como lo enseña el apóstol Pedro en su primera carta 22quien habiendo subido al cielo está a la diestra de Dios; y a él están sujetos ángeles, autoridades y potestades. 1 Pedro 3:22. y esto lo hizo para darnos a cada uno de nosotros entrada al cielo en cuerpo y alma cuando sea el momento.

¿Y entonces porque necesitamos creer esta doctrina de la ascensión a los cielos? Sencillamente porque nosotros también estaremos en el cielo en cuerpo y alma y esto sucederá cuando nuestro Señor Jesucristo venga por segunda vez, nosotros ascenderemos en cuerpo y alma ese día, y ese día será el día final del Diablo, el día final del pecado en nosotros, el día final de este mundo pecaminoso y dejemos que la misma Biblia nos explique qué sucederá ese día 13Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza. 14Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también traerá Dios con Jesús a los que durmieron en él. 15Por lo cual os decimos esto en palabra del Señor: que nosotros que vivimos, que habremos quedado hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron. 16Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. 17Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor. 18Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras. 1 Tesalonicenses 4:13-18. Pablo en esta carta está exponiendo esta doctrina como nosotros vamos a ir al cielo en cuerpo y alma el día que nuestro Señor Jesucristo venga por segunda vez y en la carta a los Corintios explica más de lo que nos sucederá a nosotros 52en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados. 53Porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad. 1 Corintios 15:52-53, tengamos la confianza que nuestra muerte no es el final de nuestro cuerpo, puesto que el alma nunca muere, el cuerpo resucitara y en cuerpo y alma transformados, es decir ya sin este viejo hombre dentro de nosotros ascenderemos al cielo para adorar perfectamente a nuestro Dios por toda la eternidad. Amén

Los Himnos:

Algunos himnos sugeridos:

Cantad al Señor:

17 De tal manera Dios amó

19-23 Los himnos para la Resurrección

28 El profundo amor de Cristo

81 Con Dios no temeremos

82 Bien sé en quien yo creo

83 Con qué paternal cariño

85 No me abandones, Dios

86 Oh Cristo, nuestro gozo y bien

87 Oh, Dios eterno

Culto Cristiano:

52 Jesús, mi Salvador

165 Hay una fuente

189 Ser infinito

219 Roca de la eternidad

240 En Jesucristo se halla la paz

246 Mi fe descansa en ti

254 Firmes y adelante

272 Me guía Cristo con su amor

403 Estad por Cristo firmes

406 Luchad, luchad por Cristo

 

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2019-05-19 – Pascua 05

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El quinto domingo de la pascua

(Blanco)

Tema del día: Nuestro Señor resucitado quiere que nos amemos los unos a los otros.

La Colecta:  Oh Dios, que haces que los corazones de tus fieles sean de una misma voluntad: Concede a tu pueblo que ame lo que mandas y desee lo que prometes, para que en medio de los numerosos cambios de este mundo, nuestros corazones estén fijos en ti que eres la fuente de los verdaderos goces; por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura:  Hechos 13:44-52 En este mundo pecaminoso, siempre va a haber los que se oponen a nuestra predicación del evangelio, pero vemos aquí en esta lectura, que la Palabra de Dios siempre producirá fruto para la gloria de Dios Padre. “Se levantarán los reyes de la tierra, y príncipes consultarán unidos contra Jehovah y contra su ungido…El que mora en los cielos se reirá, el Señor se burlará de ellos.” (Salmo 2:2,3)

44El siguiente día de reposo* se juntó casi toda la ciudad para oír la palabra de Dios. 45Pero viendo los judíos la muchedumbre, se llenaron de celos, y rebatían lo que Pablo decía, contradiciendo y blasfemando. 46Entonces Pablo y Bernabé, hablando con denuedo, dijeron: A vosotros a la verdad era necesario que se os hablase primero la palabra de Dios; mas puesto que la desecháis, y no os juzgáis dignos de la vida eterna, he aquí, nos volvemos a los gentiles. 47Porque así nos ha mandado el Señor, diciendo:

Te he puesto para luz de los gentiles,

A fin de que seas para salvación hasta lo último de la tierra.

48Los gentiles, oyendo esto, se regocijaban y glorificaban la palabra del Señor, y creyeron todos los que estaban ordenados para vida eterna. 49Y la palabra del Señor se difundía por toda aquella provincia. 50Pero los judíos instigaron a mujeres piadosas y distinguidas, y a los principales de la ciudad, y levantaron persecución contra Pablo y Bernabé, y los expulsaron de sus límites. 51Ellos entonces, sacudiendo contra ellos el polvo de sus pies, llegaron a Iconio. 52Y los discípulos estaban llenos de gozo y del Espíritu Santo.

El Salmo del Día: Salmo 145

Salmo de alabanza; de David.

1 Te exaltaré, mi Dios, mi Rey,

Y bendeciré tu nombre eternamente y para siempre.

2 Cada día te bendeciré,

Y alabaré tu nombre eternamente y para siempre.

3 Grande es Jehová, y digno de suprema alabanza;

Y su grandeza es inescrutable.

4 Generación a generación celebrará tus obras,

Y anunciará tus poderosos hechos.

5 En la hermosura de la gloria de tu magnificencia,

Y en tus hechos maravillosos meditaré.

6 Del poder de tus hechos estupendos hablarán los hombres,

Y yo publicaré tu grandeza.

7 Proclamarán la memoria de tu inmensa bondad,

Y cantarán tu justicia.

8 Clemente y misericordioso es Jehová,

Lento para la ira, y grande en misericordia.

9 Bueno es Jehová para con todos,

Y sus misericordias sobre todas sus obras.

10 Te alaben, oh Jehová, todas tus obras,

Y tus santos te bendigan.

11 La gloria de tu reino digan,

Y hablen de tu poder,

12 Para hacer saber a los hijos de los hombres sus poderosos hechos,

Y la gloria de la magnificencia de su reino.

13 Tu reino es reino de todos los siglos,

Y tu señorío en todas las generaciones.

14 Sostiene Jehová a todos los que caen,

Y levanta a todos los oprimidos.

15 Los ojos de todos esperan en ti,

Y tú les das su comida a su tiempo.

16 Abres tu mano,

Y colmas de bendición a todo ser viviente.

17 Justo es Jehová en todos sus caminos,

Y misericordioso en todas sus obras.

18 Cercano está Jehová a todos los que le invocan,

A todos los que le invocan de veras.

19 Cumplirá el deseo de los que le temen;

Oirá asimismo el clamor de ellos, y los salvará.

20 Jehová guarda a todos los que le aman,

Mas destruirá a todos los impíos.

21 La alabanza de Jehová proclamará mi boca;

Y todos bendigan su santo nombre eternamente y para siempre.

La Segunda Lectura:  Apocalipsis 21:1-6 Dios permitió que el anciano San Juan tuviera un vistazo de la gloria y el gozo que le esperaba en el cielo. En esa nueva Jerusalén no va a haber lágrimas ni tristeza ni muerte, sino solamente el gozo eterno, que es un hecho seguro en nuestro Señor resucitado Jesucristo.

1Vi un cielo nuevo y una tierra nueva; porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más. 2Y yo Juan vi la santa ciudad, la nueva Jerusalén, descender del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa ataviada para su marido. 3Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y él morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios. 4Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron.

5Y el que estaba sentado en el trono dijo: He aquí, yo hago nuevas todas las cosas. Y me dijo: Escribe; porque estas palabras son fieles y verdaderas. 6Y me dijo: Hecho está. Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin. Al que tuviere sed, yo le daré gratuitamente de la fuente del agua de la vida.

El Versículo: ¡Aleluya! ¡Aleluya! Cristo habiendo resucitado de entre los muertos, no volverá a morir; ya la muerte no tiene dominio sobre él. Jesús dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida. ¡Aleluya!

El Evangelio:  Juan 13:31-35 En la noche en que fue entregado por nosotros, nuestro Señor Jesucristo mandó a sus discípulos amarse los unos a los otros así como él les había amado. El amor de Cristo fue humilde; fue auto-sacrificio en actitud y acción. Nuestro amor hacía los demás debe de ser igual, siempre pensando en el bien de la otra persona ante nuestro propio bien.

31Entonces, cuando hubo salido, dijo Jesús: Ahora es glorificado el Hijo del Hombre, y Dios es glorificado en él. 32Si Dios es glorificado en él, Dios también le glorificará en sí mismo, y en seguida le glorificará. 33Hijitos, aún estaré con vosotros un poco. Me buscaréis; pero como dije a los judíos, así os digo ahora a vosotros: A donde yo voy, vosotros no podéis ir. 34Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros. 35En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros.

HERMANOS LA SEÑAL DE LA PASCUA ES EL AMOR

Como Luteranos Confesionales estamos familiarizados en mantener la diferencia entre los tres tipos del uso de la palabra amor, llamamos al amor sexual y material eros, al amor que es practicado entre amigos como filos y finalmente conocemos y hablamos del tipo de amor más alto que puede existir que es el amor ágape. Somos conocedores de las palabras que nuestro Señor Jesucristo predicó el jueves santo donde su predicación la llevo a la acción, si estudiamos detenidamente este capítulo 13 de Juan aprendemos que Jesús hizo un acto antes de enseñarles cual era el propósito por el cual nuestro Dios quiere que nos amemos unos a otros, lavar los pies a sus discípulos fue un acto de amor de nuestro Señor para sus apóstoles donde les enseño como sirviéndonos unos a otros es la manera más alta de mostrar el amor ágape entre los creyentes.

La piedra de tropiezo para que no nos amemos unos a otros la encontramos en nosotros mismos, en nuestro pecado, la Biblia nos muestra como la iglesia que Jesús dejó instituida en muchas oportunidades no fue un ejemplo de practicar este amor y es el mismo problema que tenemos cada uno de nosotros, desafortunadamente muchas veces tenemos actitudes vengativas que no nos deja llevar a cabo el mandamiento de nuestro Dios y esto nos recuerda el pecado que cometieron Juan y su hermano Jacobo cuando se dieron cuenta que los Samaritanos no quisieron recibir a Jesús 54Viendo esto sus discípulos Jacobo y Juan, dijeron: Señor, ¿quieres que mandemos que descienda fuego del cielo, como hizo Elías, y los consuma? Lucas 9:59. Nosotros también hemos tenido ese mismo sentimiento con personas que no nos han recibido cuando les llevamos la Palabra de Dios y también cuando alguien nos hace algo donde somos ofendidos queremos responder con la venganza. Otro pecado que nosotros caemos es cuando pensamos que somos mejores que otros, caemos en las criticas vagas en contra de los hermanos en la fe, muchas veces olvidamos de este amor cuando tenemos alguna diferencia en aplicación de la doctrina y antes de sentarnos a estudiar las escrituras lo que hacemos es atacarnos unos a otros, o cuando tenemos envidia de los dones de un hermano y nos ofende cada vez que los pone al servicio de la iglesia o aún en nuestro servicio, por esto Pablo escribió esto en Gálatas 5:15 Pero si os mordéis y os coméis unos a otros, mirad que también no os consumáis unos a otros.

Otro de los pecados que más cometemos nosotros, aún sin darnos cuenta es la división, recordemos como empezó Pablo su carta a los Corintios 11Porque he sido informado acerca de vosotros, hermanos míos, por los de Cloé, que hay entre vosotros contiendas. 12Quiero decir, que cada uno de vosotros dice: Yo soy de Pablo; y yo de Apolos; y yo de Cefas; y yo de Cristo. 13¿Acaso está dividido Cristo? ¿Fue crucificado Pablo por vosotros? ¿O fuisteis bautizados en el nombre de Pablo? 1 Corintios 1:11-13, la división es tan sutil que el Diablo sabe usarla muy bien con el fin de mantenernos separados, él busca cualquier oportunidad para dividirnos y esto lo hacemos cuando no queremos volver a congregarnos o hemos decidido no tratar con un hermano en la fe por el hecho de que no nos cae bien o tal vez porque en algún momento no nos entendimos en alguna situación en especial. Pero estos pecados no solamente los cometemos dentro de nuestra iglesia, lastimosamente se cumple esta frase dentro de nuestras congregaciones “pueblo pequeño, infierno grande” y olvidamos totalmente el deseo de nuestro Dios en cuanto al trato entre nosotros como hermanos en la fe y realmente al escuchar este mandamiento de amarnos unos a otros lo que realmente necesitamos reconocer que no merecemos el amor de nuestro Dios y merecemos ser castigados en el infierno eterno.

Jesús no solamente mostró este amor con sus apóstoles al lavarle los pies a cada uno de ellos, aún a Judas mismo que le iba a traicionar, sino que también lo muestra por cada uno de nosotros que hemos pecado al no amarnos los unos a los otros, Él nos amó perfectamente para que seamos perdonados de nuestro pecado de no cumplir este mandamiento de amarnos los unos a los otros y el evangelista Juan centra mucho su mensaje en darnos a entender como es el amor de nuestro Dios, lo primero que nos asegura es lo que pasó con nuestro Señor Jesucristo 31Entonces, cuando hubo salido, dijo Jesús: Ahora es glorificado el Hijo del Hombre, y Dios es glorificado en él. 32Si Dios es glorificado en él, Dios también le glorificará en sí mismo, y en seguida le glorificará. La gloria del Padre estaba unida a la gloria del Hijo de una manera inseparable como este mismo evangelista lo expreso en Juan 1:14, Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad. Dios envió al Hijo para que se convirtiera en hombre, un hombre como Dios quería que fuera todo hombre cuando lo creó: sin pecado. Como el Hijo del hombre, él debía tomar el lugar del hombre pecador y ser el sacrificio por todos los pecados. Ahí estaba su gloria y la de su Padre Dios, que lo había enviado. Y Juan en su primera carta nos dice como se cumplió esta gloria del Hijo 9En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él. 1 Juan 4:9, encontramos vida en la vida del mismo Jesús, como amó perfectamente aún a su discípulo que le entregó, cuando lavó los pies sucios de sus discípulos también lavó los de Judas y esto lo hizo perfectamente para darnos a cada uno de nosotros el perdón de este pecado y también encontramos el perdón en su muerte 10En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados. 1 Juan 4:10. Jesús con su muerte y resurrección sello el amor inmerecido de nuestro Dios para con cada uno de nosotros, y les recuerda cómo iba ser esta separación que con los incrédulos es permanente y con sus discípulos fue por un tiempo corto 33Hijitos, aún estaré con vosotros un poco. Me buscaréis; pero como dije a los judíos, así os digo ahora a vosotros: A donde yo voy, vosotros no podéis ir. Los judíos que le rechazaron la vida perfecta de Cristo y su sufrimiento y muerte de nada les serviría porque les condenaría eternamente, en cambio con sus discípulos solo eran esperar a que Él sufriera, muriera, fuera sepultado y después se encontraría con ellos en su resurrección y es lo que estamos celebrando en esta pascua como Jesús hoy nos dice que veamos su amor para que nos amemos unos a otros porque este amor que demostró por cada uno de nosotros nos da la esperanza de que Él está en el cielo en este momento como este mismo evangelista lo afirma inspirado por Dios en Juan 14:1-2 1No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. 2En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.

Como una herencia que les dejó Jesús al partir a sus apóstoles y a cada uno de nosotros, un mandamiento “nuevo” que a la vez era “antiguo”. Moisés le había dicho al pueblo que EL YO SOY exigía: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo” Levítico 19:18. La palabra “nuevo” aquí significa que es “fresco” y que tiene una nueva calidad. El mandato de Jesús era el de que se amaran unos a otros como él los había amado. A partir de esa noche, los discípulos de Jesús iban a poner en práctica el amor bajo la luz del sacrificio de Jesús en la cruz. A este tipo de amor se le llama ágape. Es el amor que se sacrifica por otras personas. ¿De qué manera sabrá la gente que somos discípulos de Cristo? Si practicamos este tipo de amor los unos por los otros y la mejor manera de darnos a conocer al mundo lleno de envidia, engaños, venganza, es amándonos unos a otros, por esto seamos serviciales no solamente con los hermanos en la fe sino con el prójimo y esto lo hacemos poniendo las necesidades de los demás por encima de las nuestras, también mostramos amor con el otro cuando frecuentemente reconocemos que somos igual o más pecadores e indignos que los demás y que es por la misericordia de Dios que estamos en su reino, mostramos amor ágape a los demás cuando perdonamos a los que nos han ofendido y nos piden perdón y pedimos perdón a todo aquel que ofendemos con nuestros pensamientos, palabra y obras. Y Finalmente mostramos amor entre nosotros cuando nos cuidamos con la Palabra de Dios enseñando la doctrina Bíblica y cuidándonos unos a otros cuando un hermano esta caído o caemos nosotros en algún pecado y el hermano en amor quiere abrirnos el reino de los cielos, mostramos amor al prójimo cuando dedicamos el tiempo necesario de enseñarle el amor de nuestro Dios por toda la humanidad por medio de Jesucristo que su obra es para el beneficio de todo el mundo no importando color de piel, idioma, estatus económico y finalmente mostramos amor cuando oramos por todos y siempre damos gracias a Dios por los dones que nos ha dado a cada uno de nosotros para servirle y como nosotros como una iglesia sola podemos adorarle amándonos unos a otros. Amen.

Los Himnos:

Algunos himnos sugeridos:

Cantad al Señor:

47 A nadie amaré como a Cristo

48 Busca primero el reino de Dios

49 Con el buen Jesús andemos

50 Cristiano soy

51 Dios de gracia, Dios de gloria

52 Hermanos cantad

53 Seguidme a mí, dice el Señor

54 Santo Espíritu llena mi vida

Culto Cristiano:

133 Amémonos, hermanos

164 En todo tiempo, mi buen Salvador

245 Lejos de mi Padre Dios

246 Mi fe descansa en ti

253 A los pies de Jesucristo

254 Firmes y adelante

255 Qué mi vida entera esté

257 Mirad y ved

264 Grato es contar la historia

403 Estad por Cristo firmes

406 Luchad, luchad por Cristo

 

 

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2019-05-12 – Pascua 04

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El cuarto domingo de la pascua

(Blanco)

Tema del día: Hoy celebramos el hecho de que Cristo es nuestro «Buen Pastor» quien nos cuida y protege como sus ovejitas queridas. Nosotros que creemos conocemos a nuestro Buen Pastor y lo seguimos con seguridad, aun al andar por «valle de sombra de muerte,» porque sabemos que nos protegerá con su mano poderosa.

La Colecta: Todopoderoso Dios, Padre de toda misericordia, ya que despertaste de muerte al Gran Pastor de tus ovejas, concédenos tu Espíritu Santo, a fin de que conozcamos la voz de nuestro Pastor y lo sigamos, para que ni el pecado ni la muerte nos arrebate de tu mano; por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura: Hechos 13:15-16,26-33 En su primer viaje misionero, San Pablo se levanta en la sinagoga de Antioquía de Pisidia y anuncia a los judíos allí reunidos que Cristo, su Buen Pastor había cumplido las profecías del Antiguo Testamento con su vida, muerte y resurrección.

15Y después de la lectura de la ley y de los profetas, los principales de la sinagoga mandaron a decirles: Varones hermanos, si tenéis alguna palabra de exhortación para el pueblo, hablad. 16Entonces Pablo, levantándose, hecha señal de silencio con la mano, dijo:

26Varones hermanos, hijos del linaje de Abraham, y los que entre vosotros teméis a Dios, a vosotros es enviada la palabra de esta salvación. 27Porque los habitantes de Jerusalén y sus gobernantes, no conociendo a Jesús, ni las palabras de los profetas que se leen todos los días de reposo,* las cumplieron al condenarle. 28Y sin hallar en él causa digna de muerte, pidieron a Pilato que se le matase. 29Y habiendo cumplido todas las cosas que de él estaban escritas, quitándolo del madero, lo pusieron en el sepulcro. 30Mas Dios le levantó de los muertos. 31Y él se apareció durante muchos días a los que habían subido juntamente con él de Galilea a Jerusalén, los cuales ahora son sus testigos ante el pueblo. 32Y nosotros también os anunciamos el evangelio de aquella promesa hecha a nuestros padres, 33la cual Dios ha cumplido a los hijos de ellos, a nosotros, resucitando a Jesús; como está escrito también en el salmo segundo: Mi hijo eres tú, yo te he engendrado hoy.

El Salmo del Día: Salmo 23

Salmo de David.

1 Jehová es mi pastor; nada me faltará.

2 En lugares de delicados pastos me hará descansar;

Junto a aguas de reposo me pastoreará.

3 Confortará mi alma;

Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre.

4 Aunque ande en valle de sombra de muerte,

No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo;

Tu vara y tu cayado me infundirán aliento.

5 Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores;

Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando.

6 Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida,

Y en la casa de Jehová moraré por largos días.

La Segunda Lectura: Apocalipsis 7:9-17 Jesús, el cordero de Dios, sirve también como el pastor del pueblo de Dios. Nosotros sus ovejas hemos sido lavados en su sangre y purificados en su muerte.

9Después de esto miré, y he aquí una gran multitud, la cual nadie podía contar, de todas naciones y tribus y pueblos y lenguas, que estaban delante del trono y en la presencia del Cordero, vestidos de ropas blancas, y con palmas en las manos; 10y clamaban a gran voz, diciendo: La salvación pertenece a nuestro Dios que está sentado en el trono, y al Cordero. 11Y todos los ángeles estaban en pie alrededor del trono, y de los ancianos y de los cuatro seres vivientes; y se postraron sobre sus rostros delante del trono, y adoraron a Dios, 12diciendo: Amén. La bendición y la gloria y la sabiduría y la acción de gracias y la honra y el poder y la fortaleza, sean a nuestro Dios por los siglos de los siglos. Amén.

13Entonces uno de los ancianos habló, diciéndome: Estos que están vestidos de ropas blancas, ¿quiénes son, y de dónde han venido? 14Yo le dije: Señor, tú lo sabes. Y él me dijo: Estos son los que han salido de la gran tribulación, y han lavado sus ropas, y las han emblanquecido en la sangre del Cordero. 15Por esto están delante del trono de Dios, y le sirven día y noche en su templo; y el que está sentado sobre el trono extenderá su tabernáculo sobre ellos. 16Ya no tendrán hambre ni sed, y el sol no caerá más sobre ellos, ni calor alguno; 17porque el Cordero que está en medio del trono los pastoreará, y los guiará a fuentes de aguas de vida; y Dios enjugará toda lágrima de los ojos de ellos.

El Versículo: ¡Aleluya! ¡Aleluya! Cristo, habiendo resucitado de entre los muertos, no volverá a morir; ya la muerte no tiene dominio sobre él. Yo soy el buen pastor, y conozco mis ovejas y la mías me conocen. ¡Aleluya!

El Evangelio: Juan 10:22-30 Jesús, nuestro Buen Pastor, nos habla las palabras de vida eterna, y nosotros sus ovejas oímos su voz y lo seguimos con la confianza que nadie nos va a poder separarnos de él.

22Celebrábase en Jerusalén la fiesta de la dedicación. Era invierno, 23y Jesús andaba en el templo por el pórtico de Salomón. 24Y le rodearon los judíos y le dijeron: ¿Hasta cuándo nos turbarás el alma? Si tú eres el Cristo, dínoslo abiertamente. 25Jesús les respondió: Os lo he dicho, y no creéis; las obras que yo hago en nombre de mi Padre, ellas dan testimonio de mí; 26pero vosotros no creéis, porque no sois de mis ovejas, como os he dicho. 27Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, 28y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. 29Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre. 30Yo y el Padre uno somos.

HERMANOS LA RESURRECCION DE CRISTO NOS HIZO OVEJAS

Cada cuarto Domingo del tiempo de Pascua tenemos la bendición de meditar sobre una de las figuras más hermosas que encontramos en las Escrituras, el pastor y las ovejas, la mayoría de nosotros que vivimos en ciudades llenas de edificios, automóviles y muchos otros medios de transporte no estamos familiarizados con ir al campo y ver a pastores cuidando ovejas; pero como creyentes vemos que esta figura que es usada por nuestro Señor Jesucristo es de las más hermosas y donde se muestra realmente el amor sacrificial del cuidado que hace el pastor por cada una de las ovejas porque aún se pone en peligro su vida si es necesario librarlas y cuidarlas de ataques propinados por fieras.

Esto también nos recuerda que nosotros tenemos un doble llamado por la fe que tenemos en Cristo Jesús, somos ovejas y pastores; nos preguntaremos nosotros como podemos tener este doble oficio si estamos acostumbrados a escuchar que somos ovejas y que llamamos a algunos para que nos sirvan de pastores, pero en realidad es muy importante recordar que la Biblia nos da ese doble oficio a cada uno de nosotros, el Salmo 100:3 nos recuerda que somos sus ovejas Reconoced que Jehová es Dios; Él nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos; Pueblo suyo somos, y ovejas de su prado. Y cuando leemos a Pedro usa lo que conocemos como el llamado a ser sacerdotes, es decir, el llamado que tiene cada cristiano para enseñar la Palabra de Dios 9Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable, 1 Pedro 2:9. Necesitamos reconocer que este doble oficio es imposible llevarlo a cabo sin la ayuda del Espíritu Santo, es por medio de la tercera persona de la Trinidad que cada uno de nosotros nos apersonamos de este doble oficio el cual nos hace que seamos fieles al escuchar las Palabras de nuestro Buen Pastor y también nos hace que seamos ovejas y pastores en nuestras casas, en nuestros trabajos, en nuestra familia, con nuestros amigos y con el mundo entero. Pero también necesitamos reconocer que olvidamos lo que el Espíritu Santo hace en nosotros y no cumplimos este doble oficio por la presión del mundo; nosotros en muchas oportunidades no llevamos la bandera de ser ovejas y pastor a la vez porque el mundo nos ha conquistado, esto lo vemos cuando perdemos la autoridad moral; esto lo perdemos cuando nos hemos dejado llevar del pecado como cuando estamos en medio de un grupo de amigos compartiendo en lo social y nos dejamos llevar por el exceso del alcohol o caemos en repetir palabras soeces, también esto nos sucede cuando no somos buenos mayordomos en nuestras casas con el tiempo, el dinero y los dones que Dios nos ha dado, vemos como nuestros hijos y algunos familiares ven que no es prioridad en nuestras vidas la oración y el estudio de la Palabra de Dios; esto sucede cuando somos presionados en nuestros trabajos por compañeros para no cumplir el horario de trabajo o ser perezosos en realizar las funciones que nos han encomendado y cuando somos estudiantes también nos dejamos llevar de la presión de las clases al hacer trampa en los exámenes y siempre mentir para que los profesores no pongan notas malas y por último somos presionados por el mundo para copiar lo que en el mismo se hace como aprobar la eutanasia o estar a favor del aborto o ser expertos en desobedecer a las autoridades, y la lista puede seguir y necesitamos reconocer que no cumplimos con ninguna de los mandamientos dados por Dios y es por esto que pecados también para no cumplir ese doble oficio que nos ha dado de ser ovejas y pastor y merecemos ser desechados de este doble llamamiento en el infierno eterno.

No olvidemos que somos débiles al dejarnos llevar e impresionar por la presión que el mundo ejerce sobre nosotros pero esta misma presión la sufrió nuestro Señor Jesucristo, Juan nos hace mención de una fiesta que no fue instituida por Dios pero que los Judíos tenían la tradición de celebrarla, así como nosotros celebramos la fecha del día de la Reforma, esta fiesta también es conocida como la fiesta de las Luces. Ese era un día de fiesta nacional judío, en el que se celebraba la purificación del Templo, que fue llevada a cabo por Judas Macabeo en diciembre del año 165 a.C. En esa ocasión, las familias se reunían e iluminaban su hogar. Juan tenía que informarles a sus lectores que no son judíos que era invierno, por este motivo el evangelista menciona el lugar donde sucedió esta historia, el pórtico de Salomón que era parte del Templo original donde la gente se reunía con frecuencia. Ofrecía protección del frío del invierno. Jesús estaba caminando por allí, y por lo que parece, estaba instruyendo a la gente. Y fue en ese lugar donde Jesús recibió la presión del mundo, como sus enemigos se acercaron a atacarlo 24Y le rodearon los judíos y le dijeron: ¿Hasta cuándo nos turbarás el alma? Si tú eres el Cristo, dínoslo abiertamente. Al rodear a Jesús es un acto de intimidación, el cual ejerce presión, y esta tenía el objetivo de hacerle negar quien era verdaderamente, recordemos el mundo nos presiona y nosotros negamos que somos ovejas y pastores de Dios, en cambio Jesús no tuvo miedo a esta presión, Él por amor a cada uno de nosotros para ser perdonados por nuestro Dios soportó esta presión 25les respondió: Os lo he dicho, y no creéis; las obras que yo hago en nombre de mi Padre, ellas dan testimonio de mí; 26pero vosotros no creéis, porque no sois de mis ovejas, como os he dicho. La respuesta que esta presión recibió fue la predicación de la Ley, Jesús no tuvo miedo de decirles a ellos la verdad de su estado espiritual, ellos no eran ovejas de Dios porque no creían en Él, ellos eran enemigos de Dios, estaban muertos espiritualmente.

Pero hoy estamos escuchando como cada uno de nosotros hemos sido librados de la presión del mundo y lo que nos mantiene alejados de esta presión es nuestro Pastor, 27Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, 28y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. Y estas palabras nos dan seguridad porque nuestro Señor nos dirige en este mundo oscuro como dice el Salmo 23:4 Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; Tu vara y tu cayado me infundirán aliento. Tanto el Evangelista Juan como David nos dice que encontramos seguridad en este mundo cuando nos presiona en la Palabra de Dios, ella es la que nos habla, ella es la que nos guía y es la que nos defiende en medio de los ataques de las fieras de este mundo, esta promesa que Jesús nos dice está muy ligada a lo que Pablo escribió a los Romanos cuando ellos también estaban sintiendo la presión de este mundo por medio del imperio, porque hemos sido librados de la presión que el mundo ejerce en nosotros en la muerte y resurrección de Jesús 31¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros? 32El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas? 33¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica. 34¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros. 35¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? 36Como está escrito:

Por causa de ti somos muertos todo el tiempo;

Somos contados como ovejas de matadero.

37Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. 38Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, 39ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro. Romanos 8:31-39.

Esta Palabra que acabamos de escuchar nos recuerda que estamos en manos de nuestro Dios y cada vez que nos sintamos presionados en este mundo no vamos a ser servidores de él y del príncipe de este mundo que es Satanás, en medio de la presión vamos a recordar el amor de Dios para con cada uno de nosotros que nos trata por medio de Jesús como sus ovejas y pastores porque nosotros fuimos regalados por el Padre a Jesús 29Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre. Y también nosotros estamos respaldados por el mismo Dios 30Yo y el Padre uno somos. Y al entender esto nuestra prioridad va a cambiar, ya no nos dejaremos llevar por la presión del mundo sino que nos vamos a dejar guiar por la vara y el cayado de nuestro Buen Pastor, no vamos a perder el tiempo en las cosas de este mundo sino que las vamos a invertir en lo más importante en lo espiritual, haciendo tesoros en el cielo y esto lo hacemos dedicando cada día y cada momento el tiempo necesario para que seamos ovejas y pastores de nuestro Dios de tiempo completo, que el mundo vea en nosotros lo que realmente somos, Sal y Luz del mundo, que el mundo vea el amor ágape que tenemos entre nosotros y como Dios nos ha pulido a cada uno de nosotros, no tengamos miedo de mostrar las nuevas criaturas que el Espíritu Santo a creado en cada uno de nosotros, no tengamos miedo de enfrentarnos al mundo y sus presiones porque la promesa es clara, Jesús es nuestro Pastor y nada nos faltará. Amén

Los Himnos:

El Sermón:

El Predicador: El Liturgista:

Algunos himnos sugeridos:

Cantad al Señor:

26 El buen Jesús es mi pastor

27 ¡Cristo es mi alegría!

28 El profundo amor de Cristo

30 Jesús es la roca

31 Manos cariñosas

33 Soy el camino

34 Salvador, Jesús amado

49 Con el buen Jesús andemos

81 Con Dios no temeremos

83 Con qué paternal cariño

84 Cristo, buen pastor, orienta

87 Oh, Dios eterno

Culto Cristiano:

159 Cristo Salvador, sé mi guiador

165 Hay una fuente

167 Nada puede faltarme

202 Oí la voz del Salvador

235 Como ovejas celebramos

239 El rey de amor es mi pastor

240 En Jesucristo

242 Jesús es mi pastor

244 Jesús, te necesito

245 Lejos de mi Padre Dios

246 Mi fe descansa en ti

250 ¡Oh Jesús, pastor divino!

251 ¡Oh, que amigo nos es Cristo!

405 Jesús es mi rey soberano

 

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2019-05-05 – Pascua 03

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El tercer domingo de la pascua

(Blanco)

Tema del día: Nuestro Señor resucitado apareció a varias personas en diferentes ocasiones para fortalecer su fe, y también para fortalecer la fe nuestra por medio de su testimonio.

La Colecta:  Oh todopoderoso y eterno Dios, ya que nos has asegurado del cumplimiento de nuestra salvación mediante la resurrección de nuestro Señor Jesucristo, concédenos la voluntad para manifestar en nuestras vidas lo que profesamos con nuestros labios; por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura: Hechos 9:1-19a La conversión de San Pablo. Nuestro Señor resucitado Jesucristo aparece a Saulo, el gran enemigo y perseguidor de la iglesia. En su gracia, nuestro Señor lo llama a la fe y lo designa como su instrumento escogido para predicar las buenas nuevas de salvación a los gentiles.

1Saulo, respirando aún amenazas y muerte contra los discípulos del Señor, vino al sumo sacerdote, 2y le pidió cartas para las sinagogas de Damasco, a fin de que si hallase algunos hombres o mujeres de este Camino, los trajese presos a Jerusalén. 3Mas yendo por el camino, aconteció que al llegar cerca de Damasco, repentinamente le rodeó un resplandor de luz del cielo; 4y cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? 5El dijo: ¿Quién eres, Señor? Y le dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues; dura cosa te es dar coces contra el aguijón. 6El, temblando y temeroso, dijo: Señor, ¿qué quieres que yo haga? Y el Señor le dijo: Levántate y entra en la ciudad, y se te dirá lo que debes hacer. 7Y los hombres que iban con Saulo se pararon atónitos, oyendo a la verdad la voz, mas sin ver a nadie. 8Entonces Saulo se levantó de tierra, y abriendo los ojos, no veía a nadie; así que, llevándole por la mano, le metieron en Damasco, 9donde estuvo tres días sin ver, y no comió ni bebió.

10Había entonces en Damasco un discípulo llamado Ananías, a quien el Señor dijo en visión: Ananías. Y él respondió: Heme aquí, Señor. 11Y el Señor le dijo: Levántate, y ve a la calle que se llama Derecha, y busca en casa de Judas a uno llamado Saulo, de Tarso; porque he aquí, él ora, 12y ha visto en visión a un varón llamado Ananías, que entra y le pone las manos encima para que recobre la vista. 13Entonces Ananías respondió: Señor, he oído de muchos acerca de este hombre, cuántos males ha hecho a tus santos en Jerusalén; 14y aun aquí tiene autoridad de los principales sacerdotes para prender a todos los que invocan tu nombre. 15El Señor le dijo: Ve, porque instrumento escogido me es éste, para llevar mi nombre en presencia de los gentiles, y de reyes, y de los hijos de Israel; 16porque yo le mostraré cuánto le es necesario padecer por mi nombre. 17Fue entonces Ananías y entró en la casa, y poniendo sobre él las manos, dijo: Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recibas la vista y seas lleno del Espíritu Santo. 18Y al momento le cayeron de los ojos como escamas, y recibió al instante la vista; y levantándose, fue bautizado. 19Y habiendo tomado alimento, recobró fuerzas.

El Salmo del Día: Salmo 67

Al músico principal; en Neginot. Salmo. Cántico.

1 Dios tenga misericordia de nosotros, y nos bendiga;

Haga resplandecer su rostro sobre nosotros;

Selah

2 Para que sea conocido en la tierra tu camino,

En todas las naciones tu salvación.

3 Te alaben los pueblos, oh Dios;

Todos los pueblos te alaben.

4 Alégrense y gócense las naciones,

Porque juzgarás los pueblos con equidad,

Y pastorearás las naciones en la tierra.

Selah

5 Te alaben los pueblos, oh Dios;

Todos los pueblos te alaben.

6 La tierra dará su fruto;

Nos bendecirá Dios, el Dios nuestro.

7 Bendíganos Dios,

Y témanlo todos los términos de la tierra.

La Segunda Lectura: Apocalipsis 5:11-14 En esta lectura, San Juan nos cuenta de otra visión que tuvo del Cristo glorificado, quien merece toda honra, gloria y alabanza.

11Y miré, y oí la voz de muchos ángeles alrededor del trono, y de los seres vivientes, y de los ancianos; y su número era millones de millones, 12que decían a gran voz: El Cordero que fue inmolado es digno de tomar el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, la honra, la gloria y la alabanza. 13Y a todo lo creado que está en el cielo, y sobre la tierra, y debajo de la tierra, y en el mar, y a todas las cosas que en ellos hay, oí decir: Al que está sentado en el trono, y al Cordero, sea la alabanza, la honra, la gloria y el poder, por los siglos de los siglos. 14Los cuatro seres vivientes decían: Amén; y los veinticuatro ancianos se postraron sobre sus rostros y adoraron al que vive por los siglos de los siglos.

El Versículo: ¡Aleluya! ¡Aleluya! Cristo, habiendo resucitado de entre los muertos, no volverá a morir; ya la muerte no tiene dominio sobre él. Y se dijeron el uno al otro: ¿No ardía nuestro corazón dentro de nosotros mientras nos hablaba en el camino, cuando nos abría las Escrituras? ¡Aleluya!

El Evangelio: Juan 21:1-14 En su amor, Cristo apareció a sus discípulos una tercera vez y repitió un milagro que había hecho antes en su ministerio, probando a sus discípulos que era el mismo Jesús.

1Después de esto, Jesús se manifestó otra vez a sus discípulos junto al mar de Tiberias; y se manifestó de esta manera: 2Estaban juntos Simón Pedro, Tomás llamado el Dídimo, Natanael el de Caná de Galilea, los hijos de Zebedeo, y otros dos de sus discípulos. 3Simón Pedro les dijo: Voy a pescar. Ellos le dijeron: Vamos nosotros también contigo. Fueron, y entraron en una barca; y aquella noche no pescaron nada.

4Cuando ya iba amaneciendo, se presentó Jesús en la playa; mas los discípulos no sabían que era Jesús. 5Y les dijo: Hijitos, ¿tenéis algo de comer? Le respondieron: No. 6El les dijo: Echad la red a la derecha de la barca, y hallaréis. Entonces la echaron, y ya no la podían sacar, por la gran cantidad de peces. 7Entonces aquel discípulo a quien Jesús amaba dijo a Pedro: ¡Es el Señor! Simón Pedro, cuando oyó que era el Señor, se ciñó la ropa (porque se había despojado de ella), y se echó al mar. 8Y los otros discípulos vinieron con la barca, arrastrando la red de peces, pues no distaban de tierra sino como doscientos codos.

9Al descender a tierra, vieron brasas puestas, y un pez encima de ellas, y pan. 10Jesús les dijo: Traed de los peces que acabáis de pescar. 11Subió Simón Pedro, y sacó la red a tierra, llena de grandes peces, ciento cincuenta y tres; y aun siendo tantos, la red no se rompió. 12Les dijo Jesús: Venid, comed. Y ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle: ¿Tú, quién eres? sabiendo que era el Señor. 13Vino, pues, Jesús, y tomó el pan y les dio, y asimismo del pescado. 14Esta era ya la tercera vez que Jesús se manifestaba a sus discípulos, después de haber resucitado de los muertos.

LAS MANIFESTACIONES DE LA PASCUAL NOS ENSEÑA QUE JESÚS RESUCITO

Nosotros estamos familiarizados con la palabra manifestar, que es dejar ver algo; por ejemplo cuando sentimos cosas extrañas en nuestro cuerpo vemos la necesidad de ir al médico y de acuerdo a como se manifiesta nuestro cuerpo se determina la enfermedad que se esté padeciendo en ese momento, los analistas políticos al analizar cómo se mueve la política en su región o país ven como se está manifestando los pensamientos de las personas de acuerdo a sus gobernantes, y no podemos dejar de usar este término en los análisis económicos donde se pueden medir no solamente la situación de cada país sino en cómo se manifiesta la economía de cada persona. Entonces cuando hablamos usando la palabra manifestar tiene esa connotación de mostrar la realidad de una situación en especial y para nosotros cuando estamos estudiando las Escrituras esta palabra nos explica como Dios hecho hombre se manifestó dentro de nosotros.

Esto nos lleva al mismo jueves santo, cuando Jesús en la última cena, predicó un sermón a sus discípulos con el fin de despedirse de ellos ya que estaba pronto a su muerte y con el objetivo de mostrarles como el Espíritu Santo iba a seguir manifestándose a la iglesia; y el amor es la manifestación de Dios al mundo y como los creyentes iban a manifestarse también en amor no solamente en la iglesia sino también en medio de este mundo. Y en ese mismo sermón que Jesús les estaba predicando algunos de los discípulos tenían algunas preguntas, y les invito para que lean capítulo 14 de Juan encontraremos una pregunta que nos sirve de guía para entender la importancia de esta tercera vez que el Señor resucitado se presenta a sus discípulos 22Le dijo Judas (no el Iscariote): Señor, ¿cómo es que te manifestarás a nosotros, y no al mundo?, Juan 14:22. Esta pregunta de Judas tiene dos partes que aprovecharemos para verla en nuestro mensaje para este día, la primera parte como se manifiesta el amor de Dios a los creyentes y la segunda parte como se manifiesta el amor de Dios a los incrédulos.

La única manera que Dios ha usado para manifestarse no solamente a los creyentes sino al mundo es su Palabra, hoy en día el diablo se ha concentrado en crear discusiones teológicas para saber que versión de las Escrituras podemos usar y demostrar que una es mejor que la otra, pero estas discusiones en sí mismas no son el problema, el problema se centra en que se olvida cual es el centro del mensaje de las Escrituras, Cristo es este centro del mensaje, Cristo es la respuesta a la pregunta de Judas (no el Iscariote), Cristo es la respuesta a los dos puntos que consideramos en este mensaje para el día de hoy de cómo se manifiesta a los creyentes y a los incrédulos.

Tal vez los discípulos ya se estaban acostumbrando a estar sin su Señor, los días y las horas sin su presencia hacia parte de su cotidianidad y es por esto que el escenario que nos muestra en este día es el mar; 1Después de esto, Jesús se manifestó otra vez a sus discípulos junto al mar de Tiberias; y se manifestó de esta manera: 2Estaban juntos Simón Pedro, Tomás llamado el Dídimo, Natanael el de Caná de Galilea, los hijos de Zebedeo, y otros dos de sus discípulos. 3Simón Pedro les dijo: Voy a pescar. Ellos le dijeron: Vamos nosotros también contigo. Fueron, y entraron en una barca; y aquella noche no pescaron nada. Estos versículos nos llevan al principio cuando Jesús los llamo para ser sus discípulos, recordemos que el mar fue el lugar donde Jesús los encontró les llamó y ahora está usando este mismo escenario para manifestarse delante de ellos y creyeran que no estaban solos, la soledad puede llevar al hombre creer que Dios lo ha olvidado, la soledad la usa el diablo para darnos desconfianza hacia Dios, con frecuencia escuchamos que estamos deprimidos y por eso se manifiestan enfermedades en nuestros cuerpos, escuchamos con frecuencia que no queremos compartir con hermanos en la fe porque nos sentimos defraudados, con frecuencia dejamos que la soledad sea nuestra consejera en asuntos materiales y espirituales en este mundo. Y cada vez que esto nos pasa necesitamos recordar que es un pecado en contra del primer mandamiento porque dejamos de confiar en Dios y confiamos en las cosas terrenales que nos dan seguridad y que no nos hace sentir solos, es por eso que muchos han preferido unirse a clubes sociales, caen en las drogas o el alcohol o buscan otras maneras de reemplazar a Dios, y nuestra naturaleza pecaminosa tiende en momentos de soledad a alejarnos de Dios.

Pero vemos la respuesta de la pregunta de Judas (no el Iscariote) y la respuesta de Dios a nuestro pecado en Jesucristo, 4Cuando ya iba amaneciendo, se presentó Jesús en la playa; mas los discípulos no sabían que era Jesús. 5Y les dijo: Hijitos, ¿tenéis algo de comer? Le respondieron: No. 6El les dijo: Echad la red a la derecha de la barca, y hallaréis. Entonces la echaron, y ya no la podían sacar, por la gran cantidad de peces. Jesús se les presentó de esta manera a estos siete discípulos para que supieran que no estaban solos, los peces que recogieron es la evidencia que el amor de Dios estaba con ellos y hoy para nosotros es muy importante leer que Jesús resucitado se presentó delante de sus discípulos porque nos da la seguridad del perdón de los pecados en contra del primer mandamiento y de todos nuestros pecados en la vida perfecta que Jesús llevó. Esto nos muestra que Dios sí aceptó el sacrificio de Cristo con su sufrimiento y muerte y esto también nos muestra lo cercano que Jesús esta y nos hizo a cada uno de nosotros con Dios aún en nuestros momentos de soledad porque por la obra de Cristo Jesús podemos ver con toda confianza el texto de Isaías que nos dice No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia. Isaías 41:10; y es lo mismo que Juan nos muestra en el pasaje para el día de hoy como nosotros no vamos a temer en los momentos de soledad, así como lo hicieron sus discípulos también 7Entonces aquel discípulo a quien Jesús amaba dijo a Pedro: ¡Es el Señor! Simón Pedro, cuando oyó que era el Señor, se ciñó la ropa (porque se había despojado de ella), y se echó al mar. 8Y los otros discípulos vinieron con la barca, arrastrando la red de peces, pues no distaban de tierra sino como doscientos codos. El Espíritu Santo quiere que seamos al igual que Pedro en los momentos de soledad cuando sabemos por medio de la Palabra que Jesús está con nosotros y en nosotros; es muy importante tener esta seguridad, ÉL está con nosotros porque está en todos lados, pues es Dios; y está dentro de nosotros porque el Espíritu Santo hace que seamos el templo del Dios vivo y esto solamente sucede en los que se ha puesto la fe en Cristo Jesús, vemos la manifestación de Jesús en nuestras vidas por su amor que nos da la seguridad que no solamente estaremos en el cielo el día que muramos con nuestras almas, sino que resucitaremos para estar en cuerpo y alma a su lado por toda la eternidad.

Pero la manifestación de Jesús no solo se limitó a mostrarles que es Dios resucitado y que actúa para el bien sus hijos, también se mostró con su grande amor en compartir más íntimamente con sus discípulos, para todas las tradiciones de los hombres del mundo entero invitar a una persona a compartir los alimentos es una muestra de que esa persona es muy importante y es lo mismo que hizo Jesús, mostró la importancia que es para Él sus discípulos y aún nosotros su iglesia 9Al descender a tierra, vieron brasas puestas, y un pez encima de ellas, y pan. 10Jesús les dijo: Traed de los peces que acabáis de pescar. 11Subió Simón Pedro, y sacó la red a tierra, llena de grandes peces, ciento cincuenta y tres; y aun siendo tantos, la red no se rompió. 12Les dijo Jesús: Venid, comed. Y ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle: ¿Tú, quién eres? sabiendo que era el Señor. 13Vino, pues, Jesús, y tomó el pan y les dio, y asimismo del pescado. Este es un acto de compañerismo, nos recuerda como los cristianos no solamente se reúnen en compañerismo para los alimentos, sino que también lo hacemos alrededor del sacramento del Altar, esta es la expresión máxima donde la iglesia muestra que es una con Dios, este compañerismo nos recuerda lo importante que hemos sido para Dios ya que nos dice que somos uno entre nosotros y somos uno con Él.

Este tiempo de pascua es muy importante para que como iglesia no nos sintamos solos en medio de este mundo que está lleno de pecado, es necesario que sintamos a un Dios muy cercano que mostró su cercanía a sus apóstoles, su iglesia en ese momento 14Esta era ya la tercera vez que Jesús se manifestaba a sus discípulos, después de haber resucitado de los muertos. Y la mejor cercanía que tenemos con nuestro Dios son las Escrituras, no dejemos de escudriñarlas porque allí vemos como Dios se ha manifestado a creyentes e incrédulos y mostrara esa diferencia total cuando venga por segunda vez donde se cumplirá lo que nos dice Apocalipsis 1:7 He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le traspasaron; y todos los linajes de la tierra harán lamentación por él. Sí, amén. Ese día veremos el resultado de los que creyeron en el perdón de los pecados dados por la vida perfecta de Cristo y en su sangre preciosa que serán puestos a la derecha y los que no creyeron serán condenados eternamente en cuerpo y alma, pero vemos el amor de Dios para con los incrédulos porque aún no ha venido por segunda vez y tiene misericordia con ellos usándonos a nosotros para que sigamos disfrutando de las manifestaciones de nuestro Dios por medio de su Palabra que nos mantendrá unidos a Él hoy y siempre y compartamos esta unión para los que no han creído en Él, amén.

Los Himnos:

Algunos himnos sugeridos:

Cantad al Señor:

19-23 Los himnos para la Resurrección

45 Fortalece a tu Iglesia

56 Alzad la cruz

98 ¡Muerte! ¿dónde está tu horror?

105 Acuérdate de Jesucristo

108 Esta es la fiesta

Culto Cristiano:

38 Jesús divino

69-77 Los himnos para la Pascua de Resurrección

78 De mil arpas y mil voces

82 A Cristo proclamad

264 Grato es contar la historia

335 ¡Cristo vive!

336 Del sepulcro tenebroso

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2019-04-28 – Pascua 02

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El segundo domingo de la pascua

(Blanco)

Tema del día: Nuestra fe se basa en Jesucristo, nuestro Señor resucitado, el cual se revela en su Palabra. En él tenemos la victoria. En él tenemos la vida eterna.

La Colecta: Concede, te suplicamos, todopoderoso Dios, que los que hemos celebrado la resurrección de nuestro Señor podamos con la ayuda de tu gracia producir los frutos de la misma en nuestra manera de vivir; por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura: Hechos 5:12,17-32 Nuestro Señor resucitado dio a sus apóstoles la habilidad para hacer milagros y para proclamar el evangelio de paz y salvación a pesar de persecución.

12Y por la mano de los apóstoles se hacían muchas señales y prodigios en el pueblo; y estaban todos unánimes en el pórtico de Salomón.

17Entonces levantándose el sumo sacerdote y todos los que estaban con él, esto es, la secta de los saduceos, se llenaron de celos; 18y echaron mano a los apóstoles y los pusieron en la cárcel pública. 19Mas un ángel del Señor, abriendo de noche las puertas de la cárcel y sacándolos, dijo: 20Id, y puestos en pie en el templo, anunciad al pueblo todas las palabras de esta vida. 21Habiendo oído esto, entraron de mañana en el templo, y enseñaban.

Entre tanto, vinieron el sumo sacerdote y los que estaban con él, y convocaron al concilio y a todos los ancianos de los hijos de Israel, y enviaron a la cárcel para que fuesen traídos. 22Pero cuando llegaron los alguaciles, no los hallaron en la cárcel; entonces volvieron y dieron aviso, 23diciendo: Por cierto, la cárcel hemos hallado cerrada con toda seguridad, y los guardas afuera de pie ante las puertas; mas cuando abrimos, a nadie hallamos dentro. 24Cuando oyeron estas palabras el sumo sacerdote y el jefe de la guardia del templo y los principales sacerdotes, dudaban en qué vendría a parar aquello. 25Pero viniendo uno, les dio esta noticia: He aquí, los varones que pusisteis en la cárcel están en el templo, y enseñan al pueblo. 26Entonces fue el jefe de la guardia con los alguaciles, y los trajo sin violencia, porque temían ser apedreados por el pueblo.

27Cuando los trajeron, los presentaron en el concilio, y el sumo sacerdote les preguntó, 28diciendo: ¿No os mandamos estrictamente que no enseñaseis en ese nombre? Y ahora habéis llenado a Jerusalén de vuestra doctrina, y queréis echar sobre nosotros la sangre de ese hombre. 29Respondiendo Pedro y los apóstoles, dijeron: Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres. 30El Dios de nuestros padres levantó a Jesús, a quien vosotros matasteis colgándole en un madero. 31A éste, Dios ha exaltado con su diestra por Príncipe y Salvador, para dar a Israel arrepentimiento y perdón de pecados. 32Y nosotros somos testigos suyos de estas cosas, y también el Espíritu Santo, el cual ha dado Dios a los que le obedecen.

El Salmo del Día: Salmo 16

Mictam de David.

1 Guárdame, oh Dios, porque en ti he confiado.

2 Oh alma mía, dijiste a Jehová:

Tú eres mi Señor;

No hay para mí bien fuera de ti.

3 Para los santos que están en la tierra,

Y para los íntegros, es toda mi complacencia.

4 Se multiplicarán los dolores de aquellos que sirven diligentes a otro dios.

No ofreceré yo sus libaciones de sangre,

Ni en mis labios tomaré sus nombres.

5 Jehová es la porción de mi herencia y de mi copa;

Tú sustentas mi suerte.

6 Las cuerdas me cayeron en lugares deleitosos,

Y es hermosa la heredad que me ha tocado.

7 Bendeciré a Jehová que me aconseja;

Aun en las noches me enseña mi conciencia.

8 A Jehová he puesto siempre delante de mí;

Porque está a mi diestra, no seré conmovido.

9 Se alegró por tanto mi corazón, y se gozó mi alma;

Mi carne también reposará confiadamente;

10 Porque no dejarás mi alma en el Seol,

Ni permitirás que tu santo vea corrupción.

11 Me mostrarás la senda de la vida;

En tu presencia hay plenitud de gozo;

Delicias a tu diestra para siempre.

La Segunda Lectura: Apocalipsis 1:4-18 El anciano Apóstol Juan, mientras que estaba exiliado en la isla de Patmos, vio una gran visión. Le apareció el Hijo del Hombre, Jesucristo su Señor resucitado, pero ahora no lo vio como el siervo humilde, sino en toda su gloria, el primogénito de los muertos, el todopoderoso Profeta, Sacerdote y Rey, el Alfa y Omega, el cual es, era y siempre será el Dios omnipotente.

4Juan, a las siete iglesias que están en Asia: Gracia y paz a vosotros, del que es y que era y que ha de venir, y de los siete espíritus que están delante de su trono; 5y de Jesucristo el testigo fiel, el primogénito de los muertos, y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados con su sangre,

6y nos hizo reyes y sacerdotes para Dios, su Padre; a él sea gloria e imperio por los siglos de los siglos. Amén. 7He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le traspasaron; y todos los linajes de la tierra harán lamentación por él. Sí, amén.

8Yo soy el Alfa y la Omega, principio y fin, dice el Señor, el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso.

9Yo Juan, vuestro hermano, y copartícipe vuestro en la tribulación, en el reino y en la paciencia de Jesucristo, estaba en la isla llamada Patmos, por causa de la palabra de Dios y el testimonio de Jesucristo. 10Yo estaba en el Espíritu en el día del Señor, y oí detrás de mí una gran voz como de trompeta, 11que decía: Yo soy el Alfa y la Omega, el primero y el último. Escribe en un libro lo que ves, y envíalo a las siete iglesias que están en Asia: a Éfeso, Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Sardis, Filadelfia y Laodicea.

12Y me volví para ver la voz que hablaba conmigo; y vuelto, vi siete candeleros de oro, 13y en medio de los siete candeleros, a uno semejante al Hijo del Hombre, vestido de una ropa que llegaba hasta los pies, y ceñido por el pecho con un cinto de oro. 14Su cabeza y sus cabellos eran blancos como blanca lana, como nieve; sus ojos como llama de fuego; 15y sus pies semejantes al bronce bruñido, refulgente como en un horno; y su voz como estruendo de muchas aguas. 16Tenía en su diestra siete estrellas; de su boca salía una espada aguda de dos filos; y su rostro era como el sol cuando resplandece en su fuerza.

17Cuando le vi, caí como muerto a sus pies. Y él puso su diestra sobre mí, diciéndome: No temas; yo soy el primero y el último; 18y el que vivo, y estuve muerto; mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos, amén. Y tengo las llaves de la muerte y del Hades.

El Versículo: ¡Aleluya! ¡Aleluya! Cristo habiendo resucitado de entre los muertos, no volverá a morir; ya la muerte no tiene dominio sobre él. Bienaventurados los que no vieron, y sin embargo creyeron. ¡Aleluya!

El Evangelio: Juan 20:19-31 En esta lectura, San Juan nos dice como Cristo apareció a los discípulos probando que había resucitado de entre los muertos. Pero uno de ellos, Tomás, el cual no estuvo presente, no iba a creerlo hasta que viera una «prueba» que Cristo había resucitado. En su misericordia, Cristo apareció a ellos otra vez y dio a Tomás las pruebas que había pedido. Sin embargo, ¡bienaventurados los que no ven, y todavía creen! Estas cosas que el apóstol Juan escribió, las escribió para que creamos en Cristo para nuestra salvación.

19Cuando llegó la noche de aquel mismo día, el primero de la semana, estando las puertas cerradas en el lugar donde los discípulos estaban reunidos por miedo de los judíos, vino Jesús, y puesto en medio, les dijo: Paz a vosotros. 20Y cuando les hubo dicho esto, les mostró las manos y el costado. Y los discípulos se regocijaron viendo al Señor. 21Entonces Jesús les dijo otra vez: Paz a vosotros. Como me envió el Padre, así también yo os envío. 22Y habiendo dicho esto, sopló, y les dijo: Recibid el Espíritu Santo. 23A quienes remitiereis los pecados, les son remitidos; y a quienes se los retuviereis, les son retenidos.

24Pero Tomás, uno de los doce, llamado Dídimo, no estaba con ellos cuando Jesús vino. 25Le dijeron, pues, los otros discípulos: Al Señor hemos visto. Él les dijo: Si no metiere mi mano en su costado, no creeré.

26Ocho días después, estaban otra vez sus discípulos dentro, y con ellos Tomás. Llegó Jesús, estando las puertas cerradas, y se puso en medio y les dijo: Paz a vosotros. 27Luego dijo a Tomás: Pon aquí tu dedo, y mira mis manos; y acerca tu mano, y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente. 28Entonces Tomás respondió y le dijo: ¡Señor mío, y Dios mío! 29Jesús le dijo: Porque me has visto, Tomás, creíste; bienaventurados los que no vieron, y creyeron.

30Hizo además Jesús muchas otras señales en presencia de sus discípulos, las cuales no están escritas en este libro. 31Pero éstas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre.

LA RESURRECCIÓN DE CRISTO NOS DA LA UNIDAD DE LA FE

Todos nosotros estamos acostumbrados a ir a centros comerciales y algo muy común en esos lugares es encontrar una variedad de almacenes, de lugares para comer y aún para trabajar y descansar; lastimosamente lo mismo que vemos en los centros comerciales sucede con las iglesias visibles hoy en día, vamos caminando por las calles de nuestras ciudades y encontramos una cantidad de templos con avisos ofreciendo diferentes servicios, “sanaciones 10 am”; “viernes de profecías”; “domingos prósperos” y tal vez cada uno de ustedes han visto más variedad de avisos ofreciendo diferentes servicios espirituales como compra del aceite con el algodón divino, la compra de la cruz que fue bendecida en tierra santa, la compra del agua que puede sanar. Tristemente las iglesias han creado una competencia para ver cual es la más poderosa o cuál es la que puede reunir más personas dentro de ellas olvidando el sentido real que tiene un lugar donde es proclamada la Palabra de Dios.

El mensaje para este segundo domingo de Pascua nos trae la respuesta de lo que nosotros necesitamos tener en cuenta cuando entramos a una iglesia visible o cuando estamos dentro de una de nuestras congregaciones, el evangelista Juan nos lleva al mismo domingo cuando nuestro Señor Jesucristo resucito, nos dice la Palabra 19Cuando llegó la noche de aquel mismo día, el primero de la semana, estando las puertas cerradas en el lugar donde los discípulos estaban reunidos por miedo de los judíos, podemos ver como las Escrituras nos enseña que aún estaban reunidos los discípulos de Jesús de manera tímida como iglesia y los tenia reunidos un sentimiento que todos los que estamos aquí entendemos, el miedo, este sentimiento lo hemos tenido cuando sentimos temor por nuestras vidas, cuando estamos caminando por un lugar peligroso y oscuro o cuando se nos ha dicho que tenemos una enfermedad que puede llevarnos a la muerte. Pero en medio de esta reunión de cristianos de manera tímida llego el momento de que Dios les explicará porque era necesario que ellos estuvieran allí reunidos vino Jesús, y puesto en medio, les dijo: Paz a vosotros. Este es un mensaje poderoso de este tiempo de Pascua, la resurrección de Cristo trajo Paz, ésta no es la que el mundo constantemente está buscando, este don de Paz que estamos escuchando aquí nos recuerda como con la vida perfecta de Cristo, su sufrimiento, muerte y resurrección fue vencido el Diablo, la carne y el pecado; esto nos recuerda cómo éramos cada uno de nosotros entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás. Efesios 2:3, así es, éramos enemigos de Dios, llamados hijos de ira por el castigo del infierno que merecemos pero hoy en este segundo domingo de Pascua escuchamos Paz a vosotros.

Esta Paz trae una evidencia del precio que costo ella misma, Pedro, uno de los que estaba allí reunido con los demás, tiempo después por inspiración divina explico el precio de esta Paz 18sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata, 19sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación, 1 Pedro 1:18-19 y el precio que pago nuestro Dios para que nosotros no fuéramos más hijos de ira lo muestra el apóstol Juan en este pasaje cuando nos dice 20Y cuando les hubo dicho esto, les mostró las manos y el costado. Aquí el Espíritu Santo empieza a mostrarnos lo importante que ofrece una iglesia, lo importante de que cada uno de nosotros estemos aquí Y los discípulos se regocijaron viendo al Señor. La alegría de saber que ya no somos enemigos de Dios, que la resurrección de Cristo puso un sello en nuestras vidas de ser llamados hijos de Dios y al serlo ya la iglesia no se iba a reunir de manera tímida o por miedo sino que Dios ha llamado a la iglesia para que sea usada por el Espíritu Santo no para prometer lo que la Biblia no promete y no para mandar lo que la Biblia no manda, Juan nos muestra cual es el trabajo de una iglesia que se considere cristiana 21Entonces Jesús les dijo otra vez: Paz a vosotros. Como me envió el Padre, así también yo os envío. 22Y habiendo dicho esto, sopló, y les dijo: Recibid el Espíritu Santo. 23A quienes remitiereis los pecados, les son remitidos; y a quienes se los retuviereis, les son retenidos. El versículo 23 nos explica lo importante de la iglesia en mantener esta Paz ganada por Cristo y como el Espíritu Santo juega un papel importante en este trabajo de la iglesia, aquí vemos el uso de la Ley y el Evangelio que es usado en lo que nosotros como luteranos confesionales llamamos la doctrina del uso de las llaves, abrir el reino de los cielos a los que vivimos en esta Paz y cerrarlo a quienes la rechazan.

Pecamos en contra del tercer mandamiento cuando no confiamos en el mensaje de Paz que nos da la Palabra de Dios y queremos concentrarnos en lo externo de la iglesia visible, cuando queremos exigir a Dios que no solamente actué por medio de su palabra sino que muestre su poder en nuestras vidas por medio de un milagro o mostrándonos el futuro o dándonos algo que a parte de la palabra de Dios nos de seguridad como un amuleto, este fue el pecado que cometió nuestro hermano Tomás, no confió plenamente en la palabra que le predicaron sus hermanos que Jesús resucitó para traer Paz 24Pero Tomás, uno de los doce, llamado Dídimo, no estaba con ellos cuando Jesús vino. 25Le dijeron, pues, los otros discípulos: Al Señor hemos visto. Él les dijo: Si no metiere mi mano en su costado, no creeré. Cada vez que nosotros queramos relacionar la Palabra de Dios con milagros externos que el hombre pueda ver o interpretar hoy en día nos recuerda que somos pecadores y merecemos el castigo del infierno eterno.

Pero Jesús mostró no solamente amor por Tomás, sino también por cada uno de nosotros, Jesús le dio la evidencia que Tomás exigía, lo hizo no por orgullo o por avergonzar a Tomás; lo hizo aun estando en cuerpo Glorificado como nuestro sustituto al cumplir el tercer mandamiento por todos, Jesús le mostró a Tomas la evidencia del precio de su sacrificio hecho no solamente por él sino por todos nosotros26Ocho días después, estaban otra vez sus discípulos dentro, y con ellos Tomás. Llegó Jesús, estando las puertas cerradas, y se puso en medio y les dijo: Paz a vosotros. 27Luego dijo a Tomás: Pon aquí tu dedo, y mira mis manos; y acerca tu mano, y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente. Jesús al mostrar sus manos y costado a Tomas vemos como está demostrando que sí cumplió lo que estaba escrito de Él en el Antiguo Testamento Porque perros me han rodeado; Me ha cercado cuadrilla de malignos; Horadaron mis manos y mis pies. Salmo 22:16, Jesús cumplió y le dio importancia perfectamente a la Palabra de Dios para no hacer solamente creyente a Tomás sino a cada uno de nosotros; hoy es un día para dar gracias a Dios que nos recuerda que estamos reunidos en la misma Paz y que el Espíritu Santo nos hace unirnos con Tomas para nuestra confesión de fe 28Entonces Tomás respondió y le dijo: ¡Señor mío, y Dios mío! Esto es lo que encontramos cada vez que vamos a nuestras congregaciones para estar reunidos alrededor de la Palabra de Dios, el Espíritu Santo hace que confesemos desde nuestro corazón que Jesús es mi Señor, esto es una aplicación al primer mandamiento donde la Palabra de Dios nos lleva a tener seguridad de que en este mundo estamos en las manos del Señor, nuestro Dios, nuestro Salvador y aunque en nuestras congregaciones podemos encontrar estas dos clases de cristianos, los que necesitan pruebas para creer y a los que solo es suficiente las Escrituras para creer y espero que estos seamos cada uno de nosotros y es por esto que 29Jesús le dijo: Porque me has visto, Tomás, creíste; bienaventurados los que no vieron, y creyeron. Hoy en este segundo domingo de pascua damos gracias a Dios por llamarnos Bienaventurados, felices por la verdad que nos trae la Palabra de Dios, esta verdad que nos muestra que 30Hizo además Jesús muchas otras señales en presencia de sus discípulos, las cuales no están escritas en este libro. 31Pero éstas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre. Todo lo que hizo nuestro Señor fue con el propósito de darnos vida eterna, no sabemos cuántos milagros hizo, no sabemos cuántas personas creyeron en Él en ese momento pero lo que sí sabemos es que cada uno de nosotros que hacemos parte de su iglesia estamos movidos por la misma Paz, esta que nos tiene aquí reunidos como hermanos en la fe, esta que nos anima a usar las llaves como medio de cuidarnos como hermanos y expandir el mensaje del reino de Dios, esta que nos lleva a recordar como fuimos comprados cuando estamos alrededor de los medios de gracia y esta Paz que nos mantendrá juntos hasta que partamos de este mundo o que nuestro Señor regrese por segunda vez, por este motivo no dejemos de meditar en las Escrituras porque ella mantiene viva nuestra Paz. Amén.

Los Himnos:

Algunos himnos sugeridos:

Cantad al Señor:

19-23 Los himnos para la Resurrección

98 ¡Muerte! ¿dónde está tu horror?

105 Acuérdate de Jesucristo

108 Esta es la fiesta

Culto Cristiano:

38 Jesús divino

69-77 Los himnos para la Pascua de Resurrección

78 De mil arpas y mil voces

82 A Cristo proclamad

246 Mi fe descansa en ti

335 ¡Cristo vive!

336 Del sepulcro tenebroso

 

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2019-04-21 – La Pascua

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La pascua de resurrección

(Blanco u oro)

Tema del día: Nos congregamos en esta mañana de la pascua de resurrección para escuchar las buenas nuevas de que Jesucristo ya no está muerto. Resucitó de entre los muertos. ¡Ya vive! El hecho de que él vive, nos asegura que nosotros también viviremos eternamente con él en su reino. Qué siempre fijemos la mirada en él, quien es nuestra vida.

La Colecta: Todopoderoso Dios Padre, por tu Hijo unigénito, Cristo Jesús, has vencido la muerte y has abierto la puerta de la vida eterna. Concede que nosotros que gozosamente celebramos el día de la Resurrección de nuestro Señor, seamos resucitados de la muerte del pecado por tu Espíritu vivificante; por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura: Éxodo 15:1-11 Moisés cantó este cántico después de ver la destrucción de faraón y sus ejércitos por la mano de Dios. Nosotros también cantamos a nuestro Dios con corazones alegres, porque con su muerte y resurrección ha destruido a nuestros grandes enemigos: el diablo, el pecado y la muerte.

1Entonces cantó Moisés y los hijos de Israel este cántico a Jehová, y dijeron:

Cantaré yo a Jehová, porque se ha magnificado grandemente;

Ha echado en el mar al caballo y al jinete.

2 Jehová es mi fortaleza y mi cántico,

Y ha sido mi salvación.

Este es mi Dios, y lo alabaré;

Dios de mi padre, y lo enalteceré.

3 Jehová es varón de guerra;

Jehová es su nombre.

4 Echó en el mar los carros de Faraón y su ejército;

Y sus capitanes escogidos fueron hundidos en el Mar Rojo.

5 Los abismos los cubrieron;

Descendieron a las profundidades como piedra.

6 Tu diestra, oh Jehová, ha sido magnificada en poder;

Tu diestra, oh Jehová, ha quebrantado al enemigo.

7 Y con la grandeza de tu poder has derribado a los que se levantaron contra ti.

Enviaste tu ira; los consumió como a hojarasca.

8 Al soplo de tu aliento se amontonaron las aguas;

Se juntaron las corrientes como en un montón;

Los abismos se cuajaron en medio del mar.

9 El enemigo dijo:

Perseguiré, apresaré, repartiré despojos;

Mi alma se saciará de ellos;

Sacaré mi espada, los destruirá mi mano.

10 Soplaste con tu viento; los cubrió el mar;

Se hundieron como plomo en las impetuosas aguas.

11 ¿Quién como tú, oh Jehová, entre los dioses?

¿Quién como tú, magnífico en santidad,

Terrible en maravillosas hazañas, hacedor de prodigios?

El Salmo del Día: Salmo 118

1 Alabad a Jehová, porque él es bueno;

Porque para siempre es su misericordia.

2 Diga ahora Israel,

Que para siempre es su misericordia.

3 Diga ahora la casa de Aarón,

Que para siempre es su misericordia.

4 Digan ahora los que temen a Jehová,

Que para siempre es su misericordia.

5 Desde la angustia invoqué a JAH,

Y me respondió JAH, poniéndome en lugar espacioso.

6 Jehová está conmigo; no temeré

Lo que me pueda hacer el hombre.

7 Jehová está conmigo entre los que me ayudan;

Por tanto, yo veré mi deseo en los que me aborrecen.

8 Mejor es confiar en Jehová

Que confiar en el hombre.

9 Mejor es confiar en Jehová

Que confiar en príncipes.

10 Todas las naciones me rodearon;

Mas en el nombre de Jehová yo las destruiré.

11 Me rodearon y me asediaron;

Mas en el nombre de Jehová yo las destruiré.

12 Me rodearon como abejas; se enardecieron como fuego de espinos;

Mas en el nombre de Jehová yo las destruiré.

13 Me empujaste con violencia para que cayese,

Pero me ayudó Jehová.

14 Mi fortaleza y mi cántico es JAH,

Y él me ha sido por salvación.

15 Voz de júbilo y de salvación hay en las tiendas de los justos;

La diestra de Jehová hace proezas.

16 La diestra de Jehová es sublime;

La diestra de Jehová hace valentías.

17 No moriré, sino que viviré,

Y contaré las obras de JAH.

18 Me castigó gravemente JAH,

Mas no me entregó a la muerte.

19 Abridme las puertas de la justicia;

Entraré por ellas, alabaré a JAH.

20 Esta es puerta de Jehová;

Por ella entrarán los justos.

21 Te alabaré porque me has oído,

Y me fuiste por salvación.

22 La piedra que desecharon los edificadores

Ha venido a ser cabeza del ángulo.

23 De parte de Jehová es esto,

Y es cosa maravillosa a nuestros ojos.

24 Este es el día que hizo Jehová;

Nos gozaremos y alegraremos en él.

25 Oh Jehová, sálvanos ahora, te ruego;

Te ruego, oh Jehová, que nos hagas prosperar ahora.

26 Bendito el que viene en el nombre de Jehová;

Desde la casa de Jehová os bendecimos.

27 Jehová es Dios, y nos ha dado luz;

Atad víctimas con cuerdas a los cuernos del altar.

28 Mi Dios eres tú, y te alabaré;

Dios mío, te exaltaré.

29 Alabad a Jehová, porque él es bueno;

Porque para siempre es su misericordia.

La Segunda Lectura: 1 Corintios 15:1-11 Aquí San Pablo da un muy buen resumen del evangelio: que Cristo murió por nuestros pecados, fue sepultado, y que resucitó al tercer día. No hay duda de este hecho, porque en su amor, Dios nos dio muchos testigos de su muerte y resurrección.

1Además os declaro, hermanos, el evangelio que os he predicado, el cual también recibisteis, en el cual también perseveráis; 2por el cual asimismo, si retenéis la palabra que os he predicado, sois salvos, si no creísteis en vano.

3Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; 4y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras; 5y que apareció a Cefas, y después a los doce. 6Después apareció a más de quinientos hermanos a la vez, de los cuales muchos viven aún, y otros ya duermen. 7Después apareció a Jacobo; después a todos los apóstoles; 8y al último de todos, como a un abortivo, me apareció a mí. 9Porque yo soy el más pequeño de los apóstoles, que no soy digno de ser llamado apóstol, porque perseguí a la iglesia de Dios. 10Pero por la gracia de Dios soy lo que soy; y su gracia no ha sido en vano para conmigo, antes he trabajado más que todos ellos; pero no yo, sino la gracia de Dios conmigo. 11Porque o sea yo o sean ellos, así predicamos, y así habéis creído.

El Versículo: ¡Aleluya! ¡Aleluya! Cristo Jesús abolió la muerte y sacó a la luz la vida y la inmortalidad por medio del evangelio. ¡Aleluya!

El Evangelio: Lucas 24:1-12 ¡Sorbida es la muerte en victoria! Muy de la mañana el domingo, unas mujeres fueron a la tumba de Jesús para ungir su cuerpo con especias, pero cuando llegaron, no hallaron el cuerpo de Jesús, sino dos ángeles los cuales les decían que Cristo había resucitado. Felices, salieron y compartieron con los discípulos las buenas nuevas de la resurrección.

1El primer día de la semana, muy de mañana, vinieron al sepulcro, trayendo las especias aromáticas que habían preparado, y algunas otras mujeres con ellas. 2Y hallaron removida la piedra del sepulcro; 3y entrando, no hallaron el cuerpo del Señor Jesús. 4Aconteció que estando ellas perplejas por esto, he aquí se pararon junto a ellas dos varones con vestiduras resplandecientes; 5y como tuvieron temor, y bajaron el rostro a tierra, les dijeron: ¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive? 6No está aquí, sino que ha resucitado. Acordaos de lo que os habló, cuando aún estaba en Galilea, 7diciendo: Es necesario que el Hijo del Hombre sea entregado en manos de hombres pecadores, y que sea crucificado, y resucite al tercer día. 8Entonces ellas se acordaron de sus palabras, 9y volviendo del sepulcro, dieron nuevas de todas estas cosas a los once, y a todos los demás. 10Eran María Magdalena, y Juana, y María madre de Jacobo, y las demás con ellas, quienes dijeron estas cosas a los apóstoles. 11Mas a ellos les parecían locura las palabras de ellas, y no las creían. 12Pero levantándose Pedro, corrió al sepulcro; y cuando miró dentro, vio los lienzos solos, y se fue a casa maravillándose de lo que había sucedido.

HERMANOS CONFESEMOS CREO EN LA RESURRECCIÓN DE LOS MUERTOS

  Con la historia de la resurrección de nuestro Señor Jesucristo damos el toque final a todas las celebraciones que tuvimos en esta última semana; los medios de Gracia que nos reunieron en estos días tiene un final muy concluyente, el Evangelio mismo nos enseña que la muerte fue vencida, que el Diablo no tiene poder sobre nuestras almas, que no tenemos por qué temer a nuestra tumba porque Jesús la venció completamente. Todos nosotros hemos pasado por funerales de nuestros familiares y amigos y sabemos el vacío que se siente después de enterrar a aquel que conocimos, este mismo vacío lo sintieron las personas más cercanas de Jesús y es más, como no pudieron arreglar el cuerpo de Jesús el viernes pasado porque estaba cerca de cumplirse el inicio del día de reposo podrían estar muy angustiados por no cumplir con toda la costumbre que ellos tenían para preparar a sus muertos.

 En todas las culturas que existen en el mundo podemos ver como la muerte de una persona trae mucho respeto, aunque la despedida de los seres queridos puede cambiar de cultura a cultura siempre se muestra el respeto por los muertos. En el caso de nuestra historia bíblica para el día de hoy no es la excepción, Lucas nos dice  1El primer día de la semana, muy de mañana, vinieron al sepulcro, trayendo las especias aromáticas que habían preparado, y algunas otras mujeres con ellas. Podemos imaginarnos como estaban de ansiosas estas mujeres, como ellas estarían esperando con ansias terminar el trabajo que no habían terminado; pero aquí nos damos cuenta que Dios permitió que todo esto pasara para que sus discípulos se dieran cuenta del acontecimiento que cambio la historia del mundo, 2Y hallaron removida la piedra del sepulcro; 3y entrando, no hallaron el cuerpo del Señor Jesús. Tal vez pensaron que se habían robado el cuerpo de Jesús, ellas sabían que los enemigos de Jesús eran capaz de robarse el cuerpo para decir que todo lo que decía su maestro era mentira; pero se encontraron con el mensaje del Evangelio, el medio de Gracia que estaba allí presente en la tumba vacía de Jesús 4Aconteció que estando ellas perplejas por esto, he aquí se pararon junto a ellas dos varones con vestiduras resplandecientes; 5y como tuvieron temor, y bajaron el rostro a tierra, les dijeron: ¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive? 6No está aquí, sino que ha resucitado. Acordaos de lo que os habló, cuando aún estaba en Galilea, 7diciendo: Es necesario que el Hijo del Hombre sea entregado en manos de hombres pecadores, y que sea crucificado, y resucite al tercer día. Estos ángeles portadores de buenas nuevas mostraron como las palabras de Jesús eran verdaderas, como se cumplió punto por punto la predicción de Cristo y lo más importante como fue vencida la muerte, aquella que entró cuando Adán y Eva pecaron, aquella que fue protagonista en los días del diluvio que murieron todas las personas que vivían en ese tiempo excepto la familia de Noé, aquella que cobro vidas por desobedecer los mandatos de Dios en el desierto y aquella que hoy en día cobra su precio a miles de personas pero que también nosotros en algún momento pasaremos por ella. La muerte hace parte de nuestro vivir, ella tarde que temprano cobrara su precio para cada uno de nosotros pero no vamos a temer porque nuestra tumba ya fue saneada por la muerte y resurrección de Jesús. 

  Pecamos en contra del segundo y tercer mandamiento si buscamos entre los muertos al que vive, es decir, si tenemos dudas de la resurrección de Jesús, si nosotros en verdad no tenemos la seguridad de usar el tercer artículo del credo cuando decimos “creo en la resurrección de los muertos”, si nosotros llegamos a decir que Jesús no resucitó físicamente sino que días después los apóstoles en sus corazones se dieron cuenta que Jesús resucito fue en los corazones de ellos o de los que creen. Y no creer en lo que dice Dios por medio de su Palabra seremos como dice Pablo somos los más dignos de conmiseración de todos los hombres. 1 Corintios 15:19.

  Es por culpa de nuestro pecado que Jesús tuvo que sufrir todo lo que dice nuestro texto para el día de hoy 7diciendo: Es necesario que el Hijo del Hombre sea entregado en manos de hombres pecadores, y que sea crucificado, y resucite al tercer día. Él fue el sacrificio que exigió el Padre para no castigarnos a todos nosotros en el infierno eterno, es por Jesús que nosotros hoy podemos morir tranquilos porque ganó un lugar en el cielo para cada uno de nosotros y al resucitar demostró que esa tumba por la cual pasaremos también quedará vacía porque así como Él resucitó nosotros también lo haremos.

  No tengamos miedo de usar los credos para enseñar a otros lo que realmente creemos, el Espíritu Santo hará que nosotros no nos quedemos cayados, él quiere usarnos como usó a estas mujeres que escucharon y creyeron en el Evangelio 8Entonces ellas se acordaron de sus palabras, 9y volviendo del sepulcro, dieron nuevas de todas estas cosas a los once, y a todos los demás. 10Eran María Magdalena, y Juana, y María madre de Jacobo, y las demás con ellas, quienes dijeron estas cosas a los apóstoles. Estas mujeres fueron fieles al anunciar el evangelio, aunque los apóstoles no les creyeron 11Mas a ellos les parecían locura las palabras de ellas, y no las creían. Y esta misma experiencia la tendremos cuando estemos predicando a otros, no nos van a creer, se burlaran de nosotros pero así suenen locamente cuando decimos creo en la resurrección de los muertos confiemos que el Espíritu Santo hará su trabajo, así como lo hizo con Pedro en ese mismo día 12Pero levantándose Pedro, corrió al sepulcro; y cuando miró dentro, vio los lienzos solos, y se fue a casa maravillándose de lo que había sucedido. El mismo Espíritu Santo hará que muchos se maravillen al escuchar que Cristo también venció la muerte por ellos, muchos confesaran nuestra misma fe al decir creo en la resurrección de los muertos, muchos a los cuales les hemos predicado y que ahora pertenecen a la iglesia invisible también el día que venga Jesús por segunda vez resucitaran para estar en cuerpo y alma en el cielo eternamente con nuestro Dios.

   Jesús es nuestro mayor y único tesoro, Él no solamente se sacrificó para vencer la muerte sino que la vida perfecta que llevó lo hizo para darnos la esperanza de nuestra resurrección, ÉL confió perfectamente en la promesa del Padre que lo iba a resucitar el tercer día y esta confianza perfecta de Jesús hace que nuestro pecado de no tener confianza en la resurrección también sea perdonada y es por este motivo que no podemos negar la Resurrección de Jesús, no podemos dejar de confesar esta doctrina tan fundamental para la fe del cristiano, esta Doctrina es tan importante que en el Antiguo Testamento también fue presentada como una doctrina fundamental para la Salvación y esto lo vemos con un personaje del Nuevo Testamento Marta, la hermana de Lázaro, Marta le dijo: Yo sé que resucitará en la resurrección, en el día postrero. Juan 11:24, ella tenía su fe, al igual que nosotros por medio de la Palabra de Dios, en ese momento el Antiguo Testamento ya estaba escrito y resplandecía como una enseñanza muy importante para el creyente el creer en la Resurrección de los muertos y es lo mismo que nosotros vamos a seguir creyendo y confesando, y hoy damos gracias a Dios porque nos ha permitido que nuestra iglesia confiese creemos en la resurrección de los muertos y la vida eterna, Amén.

Los Himnos:

Algunos himnos sugeridos:

Cantad al Señor:

19-23 Los himnos para la Resurrección

98 ¡Muerte! ¿dónde está tu horror?

105 Acuérdate de Jesucristo

108 Esta es la fiesta

Culto Cristiano:

38 Jesús divino

69-77 Los himnos para la Pascua de Resurrección

78 De mil arpas y mil voces

82 A Cristo proclamad

335 ¡Cristo vive!

336 Del sepulcro tenebroso

337 Mi Jesús, mi Salvador

404 Hosanna al Hijo de David

 

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2019-04-19 – Viernes Santo

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El viernes santo

(Negro)

Tema del día: Dios es justo. Dios es amor. Parece una paradoja ¿verdad? Dios en su justicia tiene que castigar el pecado, pero en su amor no quiere que nadie se pierda. En la cruz se encuentran ambas características de Dios, es decir, su amor y su justicia. En su justicia Dios castigó el pecado, pero castigó a sí mismo, a su Hijo Jesucristo, en vez de castigar a nosotros mostrando su amor inefable. La cruz es una proclamación fuerte de ley y evangelio, de pecado y de gracia.

La Colecta:  Te suplicamos, bondadoso Dios, que mires con gracia y misericordia a nosotros tus hijos, por quienes nuestro Señor Jesucristo tuvo a bien ser traicionado y entregado en las manos de hombres pecadores y sufrir la muerte en la cruz; por el mismo Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura: Isaías 52:13-53:12 Dios por medio del profeta Isaías describe en gran detalle unos setecientos años antes de Cristo, la agonía que Jesús iba a sufrir en la cruz. Isaías nos dice también el resultado de su sufrimiento y muerte inocente, “por su llaga fuimos nosotros curados.”

13He aquí que mi siervo será prosperado, será engrandecido y exaltado, y será puesto muy en alto. 14Como se asombraron de ti muchos, de tal manera fue desfigurado de los hombres su parecer, y su hermosura más que la de los hijos de los hombres, 15así asombrará él a muchas naciones; los reyes cerrarán ante él la boca, porque verán lo que nunca les fue contado, y entenderán lo que jamás habían oído.

53

1¿Quién ha creído a nuestro anuncio? ¿y sobre quién se ha manifestado el brazo de Jehová? 2Subirá cual renuevo delante de él, y como raíz de tierra seca; no hay parecer en él, ni hermosura; le veremos, mas sin atractivo para que le deseemos. 3Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos.

4Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. 5Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados. 6Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.

7Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca. 8Por cárcel y por juicio fue quitado; y su generación, ¿quién la contará? Porque fue cortado de la tierra de los vivientes, y por la rebelión de mi pueblo fue herido. 9Y se dispuso con los impíos su sepultura, mas con los ricos fue en su muerte; aunque nunca hizo maldad, ni hubo engaño en su boca.

10Con todo eso, Jehová quiso quebrantarlo, sujetándole a padecimiento. Cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado, verá linaje, vivirá por largos días, y la voluntad de Jehová será en su mano prosperada. 11Verá el fruto de la aflicción de su alma, y quedará satisfecho; por su conocimiento justificará mi siervo justo a muchos, y llevará las iniquidades de ellos. 12Por tanto, yo le daré parte con los grandes, y con los fuertes repartirá despojos; por cuanto derramó su vida hasta la muerte, y fue contado con los pecadores, habiendo él llevado el pecado de muchos, y orado por los transgresores.

El Salmo del Día: Salmo 22

Al músico principal; sobre Ajelet-sahar. Salmo de David.

1 Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?

¿Por qué estás tan lejos de mi salvación, y de las palabras de mi clamor?

2 Dios mío, clamo de día, y no respondes;

Y de noche, y no hay para mí reposo.

3 Pero tú eres santo,

Tú que habitas entre las alabanzas de Israel.

4 En ti esperaron nuestros padres;

Esperaron, y tú los libraste.

5 Clamaron a ti, y fueron librados;

Confiaron en ti, y no fueron avergonzados.

6 Mas yo soy gusano, y no hombre;

Oprobio de los hombres, y despreciado del pueblo.

7 Todos los que me ven me escarnecen;

Estiran la boca, menean la cabeza, diciendo:

8 Se encomendó a Jehová; líbrele él;

Sálvele, puesto que en él se complacía.

9 Pero tú eres el que me sacó del vientre;

El que me hizo estar confiado desde que estaba a los pechos de mi madre.

10 Sobre ti fui echado desde antes de nacer;

Desde el vientre de mi madre, tú eres mi Dios.

11 No te alejes de mí, porque la angustia está cerca;

Porque no hay quien ayude.

12 Me han rodeado muchos toros;

Fuertes toros de Basán me han cercado.

13 Abrieron sobre mí su boca

Como león rapaz y rugiente.

14 He sido derramado como aguas,

Y todos mis huesos se descoyuntaron;

Mi corazón fue como cera,

Derritiéndose en medio de mis entrañas.

15 Como un tiesto se secó mi vigor,

Y mi lengua se pegó a mi paladar,

Y me has puesto en el polvo de la muerte.

16 Porque perros me han rodeado;

Me ha cercado cuadrilla de malignos;

Horadaron mis manos y mis pies.

17 Contar puedo todos mis huesos;

Entre tanto, ellos me miran y me observan.

18 Repartieron entre sí mis vestidos,

Y sobre mi ropa echaron suertes.

19 Mas tú, Jehová, no te alejes;

Fortaleza mía, apresúrate a socorrerme.

20 Libra de la espada mi alma,

Del poder del perro mi vida.

21 Sálvame de la boca del león,

Y líbrame de los cuernos de los búfalos.

22 Anunciaré tu nombre a mis hermanos;

En medio de la congregación te alabaré.

23 Los que teméis a Jehová, alabadle;

Glorificadle, descendencia toda de Jacob,

Y temedle vosotros, descendencia toda de Israel.

24 Porque no menospreció ni abominó la aflicción del afligido,

Ni de él escondió su rostro;

Sino que cuando clamó a él, le oyó.

25 De ti será mi alabanza en la gran congregación;

Mis votos pagaré delante de los que le temen.

26 Comerán los humildes, y serán saciados;

Alabarán a Jehová los que le buscan;

Vivirá vuestro corazón para siempre.

27 Se acordarán, y se volverán a Jehová todos los confines de la tierra,

Y todas las familias de las naciones adorarán delante de ti.

28 Porque de Jehová es el reino,

Y él regirá las naciones.

29 Comerán y adorarán todos los poderosos de la tierra;

Se postrarán delante de él todos los que descienden al polvo,

Aun el que no puede conservar la vida a su propia alma.

30 La posteridad le servirá;

Esto será contado de Jehová hasta la postrera generación.

31 Vendrán, y anunciarán su justicia;

A pueblo no nacido aún, anunciarán que él hizo esto.

La Segunda Lectura: Hebreos 4:14-16; 5:7-9 El escritor a los hebreos se nos revela a Jesucristo como nuestro gran Sumo Sacerdote, el cual compartía en la humanidad, sufriendo las mismas tentaciones como nosotros sin pecar. Por su obediencia y muerte tenemos uno que a la vez entiende nuestra necesidad y que nos da el remedio.

4

14Por tanto, teniendo un gran sumo sacerdote que traspasó los cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra profesión. 15Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. 16Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.

5

7Y Cristo, en los días de su carne, ofreciendo ruegos y súplicas con gran clamor y lágrimas al que le podía librar de la muerte, fue oído a causa de su temor reverente. 8Y aunque era Hijo, por lo que padeció aprendió la obediencia; 9y habiendo sido perfeccionado, vino a ser autor de eterna salvación para todos los que le obedecen; 10y fue declarado por Dios sumo sacerdote según el orden de Melquisedec.

El Versículo: Ciertamente él llevó nuestras enfermedades, y cargó con nuestros dolores; con todo nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y afligido.

El Evangelio: Juan 19:17-30 Jesucristo, el Rey de reyes, se hizo obediente hasta la muerte y muerte de cruz. Aún sufriendo dolores físicos y la carga de los pecados del mundo, Cristo mostró su amor para con su madre María y cumplió con todas las profecías del Antiguo Testamento. Al morir, podía verdaderamente decir, “Consumado es.” La deuda del pecado fue cancelada. La salvación es un hecho para todos los que creen en él.

17Y él, cargando su cruz, salió al lugar llamado de la Calavera, y en hebreo, Gólgota; 18y allí le crucificaron, y con él a otros dos, uno a cada lado, y Jesús en medio. 19Escribió también Pilato un título, que puso sobre la cruz, el cual decía: JESÚS NAZARENO, REY DE LOS JUDÍOS. 20Y muchos de los judíos leyeron este título; porque el lugar donde Jesús fue crucificado estaba cerca de la ciudad, y el título estaba escrito en hebreo, en griego y en latín. 21Dijeron a Pilato los principales sacerdotes de los judíos: No escribas: Rey de los judíos; sino, que él dijo: Soy Rey de los judíos. 22Respondió Pilato: Lo que he escrito, he escrito.

23Cuando los soldados hubieron crucificado a Jesús, tomaron sus vestidos, e hicieron cuatro partes, una para cada soldado. Tomaron también su túnica, la cual era sin costura, de un solo tejido de arriba abajo. 24Entonces dijeron entre sí: No la partamos, sino echemos suertes sobre ella, a ver de quién será. Esto fue para que se cumpliese la Escritura, que dice:

Repartieron entre sí mis vestidos,

Y sobre mi ropa echaron suertes.

Y así lo hicieron los soldados. 25Estaban junto a la cruz de Jesús su madre, y la hermana de su madre, María mujer de Cleofás, y María Magdalena. 26Cuando vio Jesús a su madre, y al discípulo a quien él amaba, que estaba presente, dijo a su madre: Mujer, he ahí tu hijo. 27Después dijo al discípulo: He ahí tu madre. Y desde aquella hora el discípulo la recibió en su casa.

28Después de esto, sabiendo Jesús que ya todo estaba consumado, dijo, para que la Escritura se cumpliese: Tengo sed. 29Y estaba allí una vasija llena de vinagre; entonces ellos empaparon en vinagre una esponja, y poniéndola en un hisopo, se la acercaron a la boca. 30Cuando Jesús hubo tomado el vinagre, dijo: Consumado es. Y habiendo inclinado la cabeza, entregó el espíritu.

HERMANOS EN ESTE VIERNES SANTO AFERREMONOS A NUESTRA REDENCIÓN

La celebración de esta semana santa nuestro Dios nos tiene reunidos con los medios de Gracia que Él nos ha dado para darnos el perdón de nuestros pecados, ayer Jueves santo estuvimos reunidos por el mensaje del sacramento de la Santa Cena y hoy viernes Santo estaremos reunidos por la doctrina del Evangelio, las buenas nuevas. El Domingo de Ramos escuchamos como las personas que estaban recibiendo a Jesús cantaban el Evangelio diciendo: ¡Bendito el rey que viene en el nombre del Señor; paz en el cielo, y gloria en las alturas! Lucas 19:38. Estas son palabras de Buenas Nuevas que el Espíritu Santo puso en las bocas de las personas que estaban recibiendo a Jesús en su entrada triunfal en Jerusalén. Hoy podemos ver como lo más posible es que estas mismas personas estaban viendo salir a este Rey derrotado. Pensaron que habían perdido el tiempo aludiendo a este Rey, como en verdad este era un fiasco porque con su silencio se dejó derrotar de parte del imperio Romano, las esperanzas para que fueran una sola nación una vez más estaban por el suelo porque su Rey que vieron que hizo milagros, resucitar muertos, les dio de comer ahora estaba cargando una cruz siendo condenado como el criminal más perverso del mundo.

En los días de Jesús recibir el castigo como Lucas nos enseña en este día 17Y él, cargando su cruz, salió al lugar llamado de la Calavera, y en hebreo, Gólgota; 18y allí le crucificaron, y con él a otros dos, uno a cada lado, y Jesús en medio. Era una humillación total, porque cada persona que era condenado a morir en la cruz era considerado como un criminal muy peligroso, y más con la compañía que tuvo nuestro Señor Jesús de estar en medio de otros dos criminales no se podía diferenciar entre los tres, para el pueblo en ese momento los tres que estaban en la cruz merecían la humillación que estaban recibiendo. La Cruz para muchos es solo un objeto de maldición porque no entienden lo que enseña Pablo en Gálatas 3:13 (porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero) y por este motivo muchos cristianos hoy en día no usan el símbolo de la cruz en sus templos, en sus casas o usarla con las manos porque dicen que la cruz es maldita, porque allí murió nuestro Señor Jesucristo; y otros cristianos no usan ningún símbolo de la Cruz porque creen que es Idolatría. Pero para poder entender el mensaje que hay en la Cruz necesitamos la doctrina de la Ley y el Evangelio, porque esto es lo que enseña el texto de Gálatas 3:13 Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición (porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero). El mensaje de la cruz es muy claro, Jesús se hizo maldito por nosotros para que fuéramos hechos hijos de Dios, este es el mensaje que nos reúne hoy por medio del Evangelio que es un medio de Gracia.

Este Evangelio nos muestra lo que hizo el único Rey verdadero, no por un solo pueblo o un grupo determinado de personas sino por todo el mundo, las personas que estaban viendo salir a Jesús cargando siendo humillado la cruz no sabían la verdad que se estaba mostrando allí y Dios uso al incrédulo Pilato para enseñar esa verdad 19Escribió también Pilato un título, que puso sobre la cruz, el cual decía: JESÚS NAZARENO, REY DE LOS JUDÍOS. 20Y muchos de los judíos leyeron este título; porque el lugar donde Jesús fue crucificado estaba cerca de la ciudad, y el título estaba escrito en hebreo, en griego y en latín. Podemos ver la traducción de esta verdad en tres idiomas y hoy en muchos idiomas más por las diferentes versiones de la Escrituras que existen; Jesús es el Rey que gobierna nuestras vidas porque se hizo maldito al cargar todos los pecados de toda la humanidad y así librarnos de la esclavitud del Diablo, esta verdad la quisieron y la quieren cambiar muchos hombres hoy en día tal como lo querían hacer los enemigos de Jesús 21Dijeron a Pilato los principales sacerdotes de los judíos: No escribas: Rey de los judíos; sino, que él dijo: Soy Rey de los judíos. 22Respondió Pilato: Lo que he escrito, he escrito. Cambiar el mensaje de quien es Jesús es un pecado en contra del segundo y tercer mandamiento, decir que Jesús es un profeta más, que murió por una causa que no tenía sentido, que era un hombre que quiso enfrentarse solo a un imperio poderoso, que es un hombre que solo quiere curar enfermedades, que es un hombre que solo quiere la prosperidad económica de las personas; estos son ejemplos de cómo se cambia el mensaje de quien es Jesús, desafortunadamente hoy en día muchas iglesias se han convertido en sinagogas de Satanás porque presentan a Jesús de muchas maneras pero no como el Salvador del mundo.

Hoy vemos como no solamente los pecados en contra del segundo y tercer mandamiento fueron perdonados por Jesús, también vemos como todos nuestros pecados fueron cargados por este Rey, Jesús al cargar la cruz estaba demostrando que seguía siendo el Rey no solamente de los Judíos sino del mundo entero porque Él vino a destruir las obras del príncipe de este mundo. Y la mejor manera de destruir a este príncipe, que es el Diablo era venciendo la muerte y es por este motivo que el camino hacia ella fue una humillación total, esto nos muestra porque Jesús es el Salvador que nosotros necesitamos, ya que esta humillación era una prueba para el mismo Jesús, Él sufrió esta humillación para vencer nuestro orgullo pecaminoso que no admite ayuda para estar en paz con Dios y este mismo orgullo es el que nos lleva a pecar en contra de nuestro Dios, Jesús por amor a cada uno de nosotros se humillo de esta manera 23Cuando los soldados hubieron crucificado a Jesús, tomaron sus vestidos, e hicieron cuatro partes, una para cada soldado. Tomaron también su túnica, la cual era sin costura, de un solo tejido de arriba abajo. 24Entonces dijeron entre sí: No la partamos, sino echemos suertes sobre ella, a ver de quién será. Esta era una costumbre de los soldados romanos donde se quedaban con las pertenencias de las personas que eran crucificadas, pero en realidad lo que estaba sucediendo en esta oportunidad era permitido por Dios para cumplir las palabras de este Salmo 22:18, que es un texto sagrado Mesiánico Esto fue para que se cumpliese la Escritura, que dice: Repartieron entre sí mis vestidos, Y sobre mi ropa echaron suertes. Y así lo hicieron los soldados. Este cumplimiento de este salmo es una prueba más de que Jesús si es el Cristo, el Ungido que vino a este mundo para redimirnos y hacernos un solo pueblo con Dios, ÉL es nuestro Padre y nosotros sus hijos al igual que estos hermanos en la fe que estaban en la cruz acompañando a nuestro Señor y Salvador 25Estaban junto a la cruz de Jesús su madre, y la hermana de su madre, María mujer de Cleofás, y María Magdalena. 26Cuando vio Jesús a su madre, y al discípulo a quien él amaba, que estaba presente, dijo a su madre: Mujer, he ahí tu hijo. 27Después dijo al discípulo: He ahí tu madre. Y desde aquella hora el discípulo la recibió en su casa. Aún en medio de este sufrimiento nuestro Salvador no olvido lo importante de la unidad de la fe, en ese momento la mayoría de su familia de sangre no creía en Él y era de mucha importancia para Jesús que no solamente su madre y sus discípulos sean uno sino también cada uno de nosotros, la muerte de Cristo nos hace que seamos uno, nos hace que compartamos la misma fe; aún en la cruz Jesús como nuestro sustituto cumplió el segundo y tercer mandamiento por cada uno de nosotros recordando que Dios quiere que seamos uno así como lo es el Dios Trino, La gloria que me diste, yo les he dado, para que sean uno, así como nosotros somos uno. Juan 17:22.

Finalmente Juan nos presenta los minutos más angustiosos de nuestro Salvador, como realmente todo el castigo que había recibido está llegando a su final, la sed que produjo toda la deshidratación estaba mostrando que su final estaba llegando y es donde dijo estas palabras finales que tiene mucho significado para todos nosotros dijo: Consumado es. Y habiendo inclinado la cabeza, entregó el espíritu. La palabra consumado tiene la connotación de perfecto, Jesús estaba afirmando que toda su obra que había hecho con su vida completa y su sufrimiento y muerte en la cruz fue perfecta, esta muerte cambio la historia del mundo porque hace la diferencia del que cree en Él y el que no cree, la muerte de Jesús cambio el sentido de nuestra muerte porque con ella nos dio la esperanza de la Salvación, la esperanza de que cada uno de nuestros pecados ha sido perdonados se convirtió en realidad; nosotros no adoramos la cruz pero si encontramos en ella el mensaje de la Ley y el Evangelio, el castigo que Dios exigía por nuestros pecados lo realizó allí en esta cruz, Cristo recibió el castigo y nosotros el perdón y es por este motivo que cada uno de nosotros estamos aquí reunidos alabando a nuestro Dios, alabando su santo nombre, pidiéndole a nuestro Dios que siempre nos mantenga con nuestra mirada en el cielo dando Gloria y honor a su nombre y por medio del Evangelio decir Gracias, Gracias Señor Jesús por darme lo que más necesitamos que es el perdón de nuestros pecados y permite que el Espíritu Santo nos mantenga en la única y verdadera fe que nos lleva a la vida eterna. Amén

Los Himnos:

Algunos himnos sugeridos:

Cantad al Señor:

17 De tal manera Dios amó

18 Te saludo, Cristo santo

28 El profundo amor de Cristo

31 Manos cariñosas

33 Soy el camino

88 Sublime gracia

90 ¡Oh Cristo de infinito amor!

105 Acuérdate de Jesucristo

107 El Señor es mi luz

Culto Cristiano:

46 Al contemplar la excelsa cruz

47 Cristo vida del viviente

50 Hay una fuente sin igual

54 ¿Vives triste y angustiado?

58 Afligido y castigado

60 En la cruz mirad

62-68 Los himnos para el Viernes Santo

165 Hay una fuente

202 Oí la voz del Salvador

219 Roca de la eternidad

225 Por gracia sola yo soy salvo

229 Tal como soy

246 Mi fe descansa en ti

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