2020-06-14

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El segundo domingo después de pentecostés

(Verde)

Tema del día:  Nuestro Señor Jesucristo satisfizo las exigencias de Dios con su vida perfecta y muerte inocente en la cruz. Por medio de la fe nosotros recibimos su justicia. Cualquier otra forma de «salvarse» no es suficiente. Hay que siempre tener cuidado con los que enseñan doctrina falsa, especialmente con los que andan disfrazados con el nombre «cristiano.»

La Colecta: Oh Dios, cuya providencia infalible ordena todo cuanto hay en la tierra y en el cielo: Te suplicamos que nos apartes de todo peligro y nos concedas todo lo que nos beneficie; por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura: Deuteronomio 11:18-21,26-28 El himno dice: Preciosa herencia otorga Dios al hombre en la Palabra La Palabra de Dios es un regalo precioso que nos enseña primordialmente que somos pecadores condenados (la ley), y después, que tenemos la vida eterna por medio de Jesucristo (el evangelio). Por lo tanto, la ley de Dios ya sirve como regla y guía en nuestra vida cristiana. Es más, Dios nos promete bendecir si la guardamos.

18Por tanto, pondréis estas mis palabras en vuestro corazón y en vuestra alma, y las ataréis como señal en vuestra mano, y serán por frontales entre vuestros ojos. 19Y las enseñaréis a vuestros hijos, hablando de ellas cuando te sientes en tu casa, cuando andes por el camino, cuando te acuestes, y cuando te levantes, 20y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas; 21para que sean vuestros días, y los días de vuestros hijos, tan numerosos sobre la tierra que Jehová juró a vuestros padres que les había de dar, como los días de los cielos sobre la tierra.

26He aquí yo pongo hoy delante de vosotros la bendición y la maldición: 27la bendición, si oyereis los mandamientos de Jehová vuestro Dios, que yo os prescribo hoy, 28y la maldición, si no oyereis los mandamientos de Jehová vuestro Dios, y os apartareis del camino que yo os ordeno hoy, para ir en pos de dioses ajenos que no habéis conocido.

El Salmo del Día: Salmo 4

Al músico principal; sobre Neginot. Salmo de David.

1 Respóndeme cuando clamo, oh Dios de mi justicia.

Cuando estaba en angustia, tú me hiciste ensanchar;

Ten misericordia de mí, y oye mi oración.

2 Hijos de los hombres, ¿hasta cuándo volveréis mi honra en infamia,

Amaréis la vanidad, y buscaréis la mentira?

Selah

3 Sabed, pues, que Jehová ha escogido al piadoso para sí;

Jehová oirá cuando yo a él clamare.

4 Temblad, y no pequéis;

Meditad en vuestro corazón estando en vuestra cama, y callad.

Selah

5 Ofreced sacrificios de justicia,

Y confiad en Jehová.

6 Muchos son los que dicen: ¿Quién nos mostrará el bien?

Alza sobre nosotros, oh Jehová, la luz de tu rostro.

7 Tú diste alegría a mi corazón

Mayor que la de ellos cuando abundaba su grano y su mosto.

8 En paz me acostaré, y asimismo dormiré;

Porque solo tú, Jehová, me haces vivir confiado.

La Segunda Lectura: Romanos 3:21-25a,27-28 No hay ni una persona en este mundo que puede lograr la justicia que Dios exige en su ley, y entonces, todos quedan condenados al infierno. Sin embargo, Dios nos concede la justicia que Cristo ganó con su perfecta obediencia y muerte inocente. El perdón no es que Dios ignora nuestros pecados, sino que ya no existen porque Jesucristo sufrió su castigo en la cruz. Por los méritos de Jesucristo, Dios nos declara inocentes y libres para vivir con él eternamente en el cielo.

21Pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, testificada por la ley y por los profetas; 22la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él. Porque no hay diferencia, 23por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios, 24siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, 25a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre

27¿Dónde, pues, está la jactancia? Queda excluida. ¿Por cuál ley? ¿Por la de las obras? No, sino por la ley de la fe. 28Concluimos, pues, que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley.

El Versículo: ¡Aleluya! ¡Aleluya! Lámpara es a mis pies tu palabra, y luz para mi camino. ¡Aleluya!

El Evangelio: Mateo 7:15-29 En este mundo pecaminoso hay mucho lobos, o sea, maestros falsos, los cuales engañan a la gente y condenan las almas. Andan por este mundo disfrazados de ovejas, es decir, fingiendo que son de Cristo. Pero los podemos reconocer por «sus frutos,» por lo que enseñan. Si nuestra fe no se basa en la Palabra sólida de Dios, estamos en peligro de creer las mentiras del diablo.

Por sus frutos los conoceréis

(Lc. 6.43–44)

15Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. 16Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? 17Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos. 18No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos. 19Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego. 20Así que, por sus frutos los conoceréis.

Nunca os conocí

(Lc. 13.25–27)

21No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. 22Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? 23Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad.

Los dos cimientos

(Lc. 6.46–49)

24Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. 25Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca. 26Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena; 27y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó, y fue grande su ruina.

28Y cuando terminó Jesús estas palabras, la gente se admiraba de su doctrina; 29porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas.

TENGAMOS LA SEGURIDAD DE LO QUE CREEMOS

¡Cuídense de esos luteranos! he escuchado en varias oportunidades. Muchos dicen estas palabras de prevención porque pertenecen a la iglesia de la tradición como es la romana, ellos creen convincentemente que la frase fuera de la iglesia no hay salvación interpretando que si alguien no pertenece a esta denominación no es salvo. También he escuchado esta expresión del otro lado de la balanza diciendo que no nos escuchen porque somos libertinos, aún es triste escuchar esto dentro de nuestra hermandad queriendo mostrar aún que hay un tipo de vida dentro de su perspectiva como debe ser un cristiano y nosotros los luteranos no cabemos en esa perspectiva. Ahora les pediré algo difícil para nosotros, pensemos en este mensaje del día de hoy que no somos luteranos, olvidemos que pertenecemos a una denominación o iglesia visible que se identifica con la fe luterana confesional y empecemos a escuchar las Palabras de Jesús para probar si nuestra fe personal esta de acuerdo todas las palabras que vienen de la Biblia que es la Palabra de Dios.

Jesús también fue atacado por su manera de predicar la Palabra de Dios, Mateo 12:24 Mas los fariseos, al oírlo, decían: Este no echa fuera los demonios sino por Beelzebú, príncipe de los demonios. Lo que nos muestra este versículo es como los que se sintieron intimidados por el mensaje de Jesús, por la manera de vivir de Él y como hacia milagros dijeron que Jesús venía de diablo y esto con el fin de prevenir a todos los judíos, los que les escuchaban y seguían que no creyeran en las palabras de Jesús y confiaran en la enseñanza que daban los fariseos y los escribas. El milagro que ha hecho el Espíritu Santo en nosotros es que tengamos una actitud creyente frente al Dios Trino, Padre, Hijo y Espíritu Santo y estemos convencidos que el Hijo es Dios y por lo tanto todo lo que salió de su boca era muy diferente a lo que sale de la nuestra, recordemos que de nuestra boca sale lo que hay en nuestro corazón 18Pero lo que sale de la boca, del corazón sale; y esto contamina al hombre. 19Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias. Mateo 15:18-19. Ahora comparemos esto con lo que la Biblia dice que sale de la Boca de Jesús y hay muchos versículos que nos comprueban la Santidad de Jesús 10¿No crees que yo soy en el Padre, y el Padre en mí? Las palabras que yo os hablo, no las hablo por mi propia cuenta, sino que el Padre que mora en mí, él hace las obras. Juan 14:10. La unidad entre el Padre y el Hijo nos muestra que Jesús es Dios y por lo tanto no hay pecado en Él y todas las palabras que salieron de su boca son sin pecado y es por lo que vamos a considerar su llamado a cuidar nuestra fe de los falsos maestros junto con las falsas doctrinas que predican.

Jesús va de frente con este tema y señala el cuidado constante y en todos los tiempos que los cristianos necesitan tener frente a los profetas de mentiras, estos son los que predican para complacer lo que el hombre quiere escuchar, la naturaleza pecaminosa de todo hombre quiere escuchar como puede tener una buena relación con Dios siendo bueno, como puede justificar su pecado y vivir practicándolo y como puede librarse del infierno desconectado de Dios. Estos falsos maestros muestran que pueden llevar una vida piadosa y perfecta por lo cual escuchamos que predican que ellos ya no pecan porque su estado de relación con Dios ha llegado a una meta tan alta que viven perfectamente. Otros falsos maestros son llamados santos o infalibles porque muestran a las personas que no se equivocan en sus palabras y es por lo que Jesús dice que se visten de ovejas, pero lo que hay dentro de ellos es el deseo de acabar con las ovejas porque con su mensaje son como lobos rapaces que solo quieren destruir y esta destrucción consiste en ir al infierno eterno. Pero Jesús al hacer la pregunta ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? Podemos dar una sola respuesta, no pueden dar ese fruto, los falsos maestros no dan el fruto de acuerdo con la voluntad de Dios y es por lo que son arboles malos. Lo opuesto a estos profetas falsos están los que enseñan la Palabra de Dios fielmente y aun los que le escuchan dan buenos frutos porque la Biblia nos enseña que estos son producidos por el Espíritu Santo, los frutos es la vida del creyente, los frutos muestran la relación entre lo que se cree y como se vive Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta. Santiago 2:26.

Además, ya hay un juicio sobre estos falsos maestros, su condenación no cambiara por su persistencia a no dar buenos frutos puesto que no están conectados con la Palabra de Dios. Ellos creen que todo lo que hacen tendrán una recompensa de parte de Dios, es decir que han hecho un mérito para salvarse. Comprometen el nombre del Señor pecando en contra del segundo mandamiento al afirmar que han hecho milagros, profetizaron y que han echado demonios usando el nombre de Jesús, pero esto no es válido y es por lo que nuestro pasaje muestra el juicio sobre ellos al decir nunca los conocí y esto es porque nunca han sido creyentes, nunca han pertenecido al reino de Dios. Es importante que nosotros al escuchar estas palabras pensemos si sólo decimos que somos cristianos para ser diferente a los demás o para que tengamos un reconocimiento de parte de los hombres o somos cristianos solo para complacer a nuestros padres o parejas de matrimonio. El pertenecer a una iglesia visible no asegura nuestra salvación y si no somos creyentes verdaderos la condenación eterna nos espera porque escucharemos este mismo juicio nunca los conocí, es la fe en Cristo la aseguranza de nuestra vida eterna puesto que Él sí nos conoce y es donde encontramos tranquilidad en las palabras que Jesús nos dice Os digo que todo aquel que me confesare delante de los hombres, también el Hijo del Hombre le confesará delante de los ángeles de Dios. Lucas 12:8. Usted y yo sabemos y confiamos que Jesús nos conoce, Él sabe quienes somos nosotros y nos conoce no por nuestras obras sino porque sus obras, su vida perfecta, muerte y resurrección nos hace hijos de Dios.

Ahora preguntémonos nosotros, ¿mi fe esta fundamentada sobre una institución, sobre un hombre o sobre el fundamento de los Apóstoles? Espero que cada uno de nosotros confesemos que estamos cimentados sobre el fundamento de los Apóstoles como lo enseña Efesios 2:20 edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo. Es importante confesar esta fe en esta piedra porque es la comparación que hace Jesús al terminar la predicación para este día, al estar fundamentados sobre la piedra sólida, Jesús, vendrán sobre nosotros lluvias, inundaciones y fuertes vientos que no es otra cosa que los problemas de este mundo que usa el enemigo para dañar nuestra fe. Pero no podrá hacerlo porque esta piedra sólida Jesucristo nos mantendrá de pie, nos sostiene y lo seguirá haciendo hasta que lleguemos a su lado en el cielo.

Pero si nuestra fe estuviera fundamentada sobre una institución o un hombre, llegaran los vientos, las lluvias y las inundaciones e inmediatamente caeremos porque nunca Jesús ha estado presente en la vida de quien cree así, nunca Jesús es su fundamento porque la confianza esta puesta en los hombres y esto es lo que condena, no creer en Jesús como su Señor y Salvador. Hoy nosotros podemos estar tranquilos porque confesamos que somos perdonados por la vida perfecta de Cristo puesto que Efesios 2:14 nos dice: 14Porque él es nuestra paz. Y también estamos gozosos confiando que nuestra fe, alabanza y adoración no la hacemos alrededor de un hombre o una organización sino a base de la única verdad 13Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo. Efesios 2:13. Y confesando esta fe el mismo Espíritu Santo hace que produzcamos buenos frutos, nuestros pensamientos, palabras y acciones son controlados por el mismo Dios quien nos usa en este mundo para predicar el nombre de Jesús y mostrar que vivimos solo para Glorificar y Alabar su nombre por siempre y para siempre. Amén

Los Himnos:

Algunos himnos sugeridos:

Cantad al Señor:

30 Jesús es la roca

38 Tu palabra es mi cántico

51 Dios de gracia, Dios de gloria

88 Sublime gracia

90 ¡Oh Cristo de infinito amor!

107 El Señor es mi luz

Culto Cristiano:

110 Luz brillante, dulce y pura

112 Padre, tu palabra es

113 Preciosa herencia

115 Tu Palabra, ¡Oh Santo Dios!

116 Tu Palabra, ¡Oh Padre Santo!

128 Un solo fundamento

131 Firme en la roca eterna

135 De la iglesia el fundamento

219 Roca de la eternidad

225 Por gracia sola yo soy salvo

246 Mi fe descansa en ti

296 Después Señor, de haber venido aquí

 

 

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