2020-05-17

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El sexto domingo de la pascua

(Blanco)

Tema del día:  «Creemos por lo cual hablamos.» Por medio de la fe que el Espíritu Santo obra en nuestros corazones, queremos confesar a Jesucristo como nuestro Señor. Pero no solamente hacemos confesión al hablar de Dios y de su amor, sino también al llevar vidas santas en obediencia a Cristo.

La Colecta: Señor, ya que nos prometiste dar todo lo que pidamos en el nombre de tu Hijo unigénito: Enséñanos a nosotros y a todos los santos a orar bien, ofreciéndote nuestra adoración y alabanza; por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura: Hechos 17:22-31 En la ciudad de Atenas en Grecia, Pablo se levantó en el Areópago, el lugar donde se juntaron los filósofos, para dar testimonio a la verdad. Predicó a esos filósofos griegos que sólo hay un Dios que hizo los cielos y la tierra y que ese Dios va a juzgar a todas las naciones.

22Entonces Pablo, puesto en pie en medio del Areópago, dijo: Varones atenienses, en todo observo que sois muy religiosos; 23porque pasando y mirando vuestros santuarios, hallé también un altar en el cual estaba esta inscripción: AL DIOS NO CONOCIDO. Al que vosotros adoráis, pues, sin conocerle, es a quien yo os anuncio. 24El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que en él hay, siendo Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos por manos humanas, 25ni es honrado por manos de hombres, como si necesitase de algo; pues él es quien da a todos vida y aliento y todas las cosas. 26Y de una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres, para que habiten sobre toda la faz de la tierra; y les ha prefijado el orden de los tiempos, y los límites de su habitación; 27para que busquen a Dios, si en alguna manera, palpando, puedan hallarle, aunque ciertamente no está lejos de cada uno de nosotros. 28Porque en él vivimos, y nos movemos, y somos; como algunos de vuestros propios poetas también han dicho: Porque linaje suyo somos. 29Siendo, pues, linaje de Dios, no debemos pensar que la Divinidad sea semejante a oro, o plata, o piedra, escultura de arte y de imaginación de hombres. 30Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan; 31por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por aquel varón a quien designó, dando fe a todos con haberle levantado de los muertos.

El Salmo del Día: Salmo 66

Al músico principal. Cántico. Salmo.

1 Aclamad a Dios con alegría, toda la tierra.

2 Cantad la gloria de su nombre;

Poned gloria en su alabanza.

3 Decid a Dios: ¡Cuán asombrosas son tus obras!

Por la grandeza de tu poder se someterán a ti tus enemigos.

4 Toda la tierra te adorará,

Y cantará a ti;

Cantarán a tu nombre.

Selah

5 Venid, y ved las obras de Dios,

Temible en hechos sobre los hijos de los hombres.

6 Volvió el mar en seco;

Por el río pasaron a pie;

Allí en él nos alegramos.

7 El señorea con su poder para siempre;

Sus ojos atalayan sobre las naciones;

Los rebeldes no serán enaltecidos.

Selah

8 Bendecid, pueblos, a nuestro Dios,

Y haced oír la voz de su alabanza.

9 El es quien preservó la vida a nuestra alma,

Y no permitió que nuestros pies resbalasen.

10 Porque tú nos probaste, oh Dios;

Nos ensayaste como se afina la plata.

11 Nos metiste en la red;

Pusiste sobre nuestros lomos pesada carga.

12 Hiciste cabalgar hombres sobre nuestra cabeza;

Pasamos por el fuego y por el agua,

Y nos sacaste a abundancia.

13 Entraré en tu casa con holocaustos;

Te pagaré mis votos,

14 Que pronunciaron mis labios

Y habló mi boca, cuando estaba angustiado.

15 Holocaustos de animales engordados te ofreceré,

Con sahumerio de carneros;

Te ofreceré en sacrificio bueyes y machos cabríos.

Selah

16 Venid, oíd todos los que teméis a Dios,

Y contaré lo que ha hecho a mi alma.

17 A él clamé con mi boca,

Y fue exaltado con mi lengua.

18 Si en mi corazón hubiese yo mirado a la iniquidad,

El Señor no me habría escuchado.

19 Mas ciertamente me escuchó Dios;

Atendió a la voz de mi súplica.

20 Bendito sea Dios,

Que no echó de sí mi oración, ni de mí su misericordia.

La Segunda Lectura: Juan 14:15-21 Jesucristo, en la noche antes de que se murió, prometió a sus discípulos que les iba a dar su Espíritu Santo, el Consolador. El Espíritu Santo también viene a nosotros por medio de la Palabra y los Sacramentos para fortalecernos en la fe. Y esta fe siempre va a producir frutos. Por la fe en nuestros corazones, vamos a amar a Dios y a nuestro prójimo.

15Si me amáis, guardad mis mandamientos. 16Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre: 17el Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros, y estará en vosotros.

18No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros. 19Todavía un poco, y el mundo no me verá más; pero vosotros me veréis; porque yo vivo, vosotros también viviréis. 20En aquel día vosotros conoceréis que yo estoy en mi Padre, y vosotros en mí, y yo en vosotros. 21El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él.

El Versículo: ¡Aleluya! ¡Aleluya! Cristo habiendo resucitado de entre los muertos, no volverá a morir; ya la muerte no tiene dominio sobre él. Si alguno me ama, guardará mi palabra, y mi Padre lo amará, y vendremos a él, y haremos con él morada. ¡Aleluya!

Texto Predicación: 1 Pedro 3:15-22 En esta lectura, San Pedro nos anima a siempre estar preparados para presentar defensa de la esperanza que tenemos. Nosotros creemos que Cristo vino a este mundo, sufrió en nuestro lugar, murió, y luego descendió al infierno para anunciar su victoria sobre el diablo y el pecado. Por el bautismo recibimos la certeza que la victoria que Cristo ganó en la cruz es nuestra. Por lo tanto, qué siempre estemos preparados para compartir estas verdades con los demás.

15sino santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros; 16teniendo buena conciencia, para que en lo que murmuran de vosotros como de malhechores, sean avergonzados los que calumnian vuestra buena conducta en Cristo. 17Porque mejor es que padezcáis haciendo el bien, si la voluntad de Dios así lo quiere, que haciendo el mal. 18Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu; 19en el cual también fue y predicó a los espíritus encarcelados, 20los que en otro tiempo desobedecieron, cuando una vez esperaba la paciencia de Dios en los días de Noé, mientras se preparaba el arca, en la cual pocas personas, es decir, ocho, fueron salvadas por agua. 21El bautismo que corresponde a esto ahora nos salva (no quitando las inmundicias de la carne, sino como la aspiración de una buena conciencia hacia Dios) por la resurrección de Jesucristo, 22quien habiendo subido al cielo está a la diestra de Dios; y a él están sujetos ángeles, autoridades y potestades.

LA PASCUA NOS HIZO PIEDRAS VIVAS PORQUE TENEMOS UNA ESPERANZA VIVA

El tiempo que vivió Noé, Pedro y nosotros nos muestra que estamos en un mundo hostil que no ha cambiado. Esto quiere decir que cada día de nuestras vidas tenemos que tratar no solamente con nuestro pecado sino también con el de los demás viviendo en un mundo lleno de persecución, odios, asesinatos, chismes, divorcios, mentiras y toda clase de pecados que muestran como los hombres solo queremos destruirnos a nosotros mismos. Un ejemplo de esto lo estamos viviendo actualmente por culpa de esta pandemia, Dios la ha permitido para mostrarnos la maldad del hombre. Como el hombre crea virus para atacar al mismo hombre solo por el hecho de tener poder, la corrupción de los gobiernos al descuidar los sistemas de salud porque se han robado el dinero pagado por los mismos ciudadanos y es por esto que ningún país del mundo estaba preparado ni nunca lo estará para eventos como estos porque siempre el poder buscado por el hombre lo logran pasando por encima de la vida de las personas. Estamos viviendo en un recordatorio de la hostilidad del hombre con el mismo hombre.

En los días de Noé no fue la excepción, Dios puso un límite a la maldad del hombre y esto lo leemos en Génesis 6:3 Y dijo Jehová: No contenderá mi espíritu con el hombre para siempre, porque ciertamente él es carne; más serán sus días ciento veinte años. Estos 120 años Dios usó a Noé para que predicara a su pueblo llamándolos al arrepentimiento puesto que nuestro Señor Jesucristo enseñó como vivía el pueblo de manera hostil antes del Diluvio Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca. Mateo 24:38. En los tiempos de Pedro el gobierno aumentó la persecución a los cristianos y es por lo que la historia secular nos enseña: Corría el año 64 d.C. en la ciudad de Roma. Ese verano, un incendio destruyó gran parte de ella. Muchos creían que el mismo emperador Nerón era responsable del siniestro. Sin embargo, para evitar el odio del pueblo, el soberano culpó de la tragedia al pequeño pero creciente grupo de los llamados cristianos, dando inicio así a una época de tremenda persecución contra ellos a todo lo largo y ancho del imperio romano. Hasta entonces, el cristianismo se había considerado como una secta procedente del judaísmo, religión que las autoridades toleraban. No obstante, fue precisamente en esa época que el movimiento tomó su identidad singular y fue terminantemente prohibido. De repente, los creyentes empezaron a ser considerados como criminales, lo que provocó olas de represión y persecución por causa de su fe. En tales circunstancias, el apóstol Pedro sintió la necesidad de escribir esta carta. Los destinatarios se hallaban muy lejos de Roma porque eran habitantes de Asia Menor. Probablemente por eso todavía no experimentaban la persecución en forma grave, pero sí eran objeto de hostilidad y burlas por parte de sus coterráneos. El escritor les advierte que tendrían que soportar sufrimientos mayores. Y en nuestros tiempos es sólo muchas veces ver dentro de nuestros hogares como hay destrucción de nosotros mismos pecando en contra del matrimonio, siendo hostiles con los hijos y ellos con los padres, hemos sido testigos de cómo nuestra familia u otra se han destruido entre ellos mismos y si esto pasa entre las personas que muchas veces dicen que se aman que podemos esperar del mundo afuera de un hogar donde los maltratos psicológicos y físicos van en aumento solo para demostrar que hay una persona más poderosa que otra. Realmente esta hostilidad en la que vivimos muestra que merecemos ser excluidos del plan de salvación de Dios siendo expuestos al fuego del infierno. Mateo 5:22.

Hay una salida de este mundo hostil y es el reino de los cielos, este vive en medio de la hostilidad, pero con una promesa las puertas del hades no prevalecerán en contra del él. Mateo 16:18. Y Pedro hoy nos enseña como el Reino de Dios usa a la iglesia, a cada uno de nosotros como creyentes que somos para cambiar este mundo hostil por un mundo lleno del amor de Dios, como podemos cambiar el deseo de destrucción entre los seres humanos por un amor de sacrificio que solo muestra a Jesús como el Salvador del mundo. Es por lo que nuestra sección de meditación para este día nos manda a que por la obra del Espíritu Santo 15santifiquemos a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros; Santificar a Dios en nuestros corazones consiste en cada día confirmar nuestra fe en el Señor dándole honor y gloria a diario, orando cada día pidiendo fortaleza para defender la verdad, escuchando cada día la voz del Salvador en su maravillosa Palabra. Y esto hace que presentemos defensa, es decir, al presentar nuestra fe a los otros queremos que por medio de la Ley y el Evangelio sean convertidos de este mundo hostil a pasar a ser movidos por el amor de Dios. Estando conectados con el Espíritu Santo cuando presentamos nuestra fe delante de otros lo haremos con Mansedumbre y Reverencia, es decir no creyéndonos que sabemos más que el otro, siendo amables, mostrando respeto al otro. Recordemos que somos diferentes al mundo hostil, no usamos la fuerza para cambiar vidas, Dios nos usa para que por medio del Evangelio los demás puedan pasar de hostilidad al perdón y el amor.

Ayudar a salir al prójimo de la hostilidad en la que vive muchas veces nos trae circunstancias dolorosas y difíciles 16teniendo buena conciencia, para que en lo que murmuran de vosotros como de malhechores, sean avergonzados los que calumnian vuestra buena conducta en Cristo. 17Porque mejor es que padezcáis haciendo el bien, si la voluntad de Dios así lo quiere, que haciendo el mal. Sufrimos persecución porque el maligno sabe que el reino de los cielos nunca será destruido y tampoco todo aquel que pertenece a él y por lo que va a usar al mundo para ser hostil con nosotros diciendo que somos unos bandidos y nos calumnian frecuentemente para destruirnos. Pero no importa si perdemos con alguno al ayudarle a salir de la hostilidad, solo por la obra del Espíritu Santo queremos hacer el bien porque nosotros recordamos como fuimos perdonados de nuestra hostilidad 18Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu; 19en el cual también fue y predicó a los espíritus encarcelados, Pedro nos esta presentando nuestra redención, como Cristo Jesús padeció por nuestra hostilidad y es por lo que el Padre en los cielos hoy domina nuestras vidas porque aceptó todo el sacrificio de Cristo en la cruz. También Pedro al decirnos que Jesús es justo y vivió de esa manera para ganarnos a nosotros injustos nos da seguridad de que Cristo venció la hostilidad del mundo por amor a cada uno de nosotros y es así como con su resurrección mostró su victoria sobre el diablo y descendiendo a los mismos infiernos les proclamó su victoria.

Hoy damos gracias a Dios por cada uno de nosotros que nos ha separado del mundo hostil dándonos al Espíritu Santo que habita dentro de nosotros y es por lo que en este momento vivimos como salvos, nos recuerda que fuimos desobedientes como muchos en los tiempos de Noé pero en ese tiempo solo fueron salvados 8 por las aguas del diluvio y ahora recordamos nuestra Salvación por medio de nuestro Bautismo 21El bautismo que corresponde a esto ahora nos salva (no quitando las inmundicias de la carne, sino como la aspiración de una buena conciencia hacia Dios) por la resurrección de Jesucristo, 22quien habiendo subido al cielo está a la diestra de Dios; y a él están sujetos ángeles, autoridades y potestades. Estos versículos solo nos reafirman las palabras que usamos en nuestra confesión de fe. Como nuestro Bautismo nos une a la vida, muerte y resurrección de nuestro Señor Jesucristo. Como esta unión nos da la seguridad que Él esta gobernando el mundo y aún está por encima de los ángeles, autoridades y potestades y aún por encima de cualquiera que en este mundo se crea con poder de gobernar y destruir. Pertenecemos a Jesús, al reino de los cielos y es por lo que en medio de este mundo y el mismo apóstol Pedro nos guía como viviremos en este mundo siendo piedras vivas con una esperanza viva 1 Pedro 4:7-11 7Mas el fin de todas las cosas se acerca; sed, pues, sobrios, y velad en oración. 8Y ante todo, tened entre vosotros ferviente amor; porque el amor cubrirá multitud de pecados. 9Hospedaos los unos a los otros sin murmuraciones. 10Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios. 11Si alguno habla, hable conforme a las palabras de Dios; si alguno ministra, ministre conforme al poder que Dios da, para que en todo sea Dios glorificado por Jesucristo, a quien pertenecen la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén.

Los Himnos:

Algunos himnos sugeridos:

Cantad al Señor:

47 A nadie amaré como a Cristo

48 Busca primero el reino de Dios

49 Con el buen Jesús andemos

50 Cristiano soy

51 Dios de gracia, Dios de gloria

52 Hermanos cantad

53 Seguidme a mí, dice el Señor

54 Santo Espíritu llena mi vida

55 Serviremos al Señor

56 Alzad la cruz

Culto Cristiano:

52 Jesús, mi Salvador

161 Dejo el mundo y sigo a Cristo

165 Hay una fuente

254 Firmes y adelante

255 Qué mi vida entera esté

257 Mirad y ved a nuestro Dios

263 Escuchad, Jesús nos dice

264 Grato es contar la historia

272 Me guía Cristo con su amor

403 Estad por Cristo firmes

406 Luchad, luchad por Cristo

 

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