2020-05-03

[printfriendly]

El cuarto domingo de la pascua

(Blanco)

Confesión de Pecados

Oh mi Buen Pastor reconozco mi infidelidad hacia ti por no cumplir tus mandamientos, cada día te ofendo en pensamiento, palabras y obras. No sólo he pecado en contra de Ti sino de en contra de mi prójimo y por esto merezco el castigo de mis pecados en el infierno eterno. Por esto Buen Pastor clamo a ti ¡Misericordía!, ¡Misericordia!

Absolución de Pecados

El Padre Celestial nos ha concedido el perdón de todos nuestros pecados por la obra perfecta de Redención del Buen Pastor quien por medio de su Resurrección venció la muerte, al diablo y ganó para nosotros vida eterna en los lugares celestiales. Concédenos vivir en esta Paz Espíritu Santo. Amén

Credo Niceno

Tema del día: Hoy celebramos el hecho de que Cristo es nuestro «Buen Pastor» quien nos cuida y protege como sus ovejitas queridas. Nosotros que creemos conocemos a nuestro Buen Pastor y lo seguimos con seguridad, aun al andar por «valle de sombra de muerte,» porque sabemos que nos protegerá con su mano poderosa.

La Colecta: Todopoderoso Dios, Padre de toda misericordia, ya que despertaste de muerte al Gran Pastor de tus ovejas, concédenos tu Espíritu Santo, a fin de que conozcamos la voz de nuestro Pastor y lo sigamos, para que ni el pecado ni la muerte nos arrebate de tu mano; por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura: Hechos 6:1-9; 7:2a,51-60 Esteban sin temor servía a su Buen Pastor, aun cuando se enfrentó con las amenazas de los judíos. Al morir, fue recibido en los brazos cariñosos de su Buen Pastor, Jesucristo.

1En aquellos días, como creciera el número de los discípulos, hubo murmuración de los griegos contra los hebreos, de que las viudas de aquéllos eran desatendidas en la distribución diaria. 2Entonces los doce convocaron a la multitud de los discípulos, y dijeron: No es justo que nosotros dejemos la palabra de Dios, para servir a las mesas. 3Buscad, pues, hermanos, de entre vosotros a siete varones de buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, a quienes encarguemos de este trabajo. 4Y nosotros persistiremos en la oración y en el ministerio de la palabra. 5Agradó la propuesta a toda la multitud; y eligieron a Esteban, varón lleno de fe y del Espíritu Santo, a Felipe, a Prócoro, a Nicanor, a Timón, a Parmenas, y a Nicolás prosélito de Antioquía; 6a los cuales presentaron ante los apóstoles, quienes, orando, les impusieron las manos.

7Y crecía la palabra del Señor, y el número de los discípulos se multiplicaba grandemente en Jerusalén; también muchos de los sacerdotes obedecían a la fe.

8Y Esteban, lleno de gracia y de poder, hacía grandes prodigios y señales entre el pueblo. 9Entonces se levantaron unos de la sinagoga llamada de los libertos, y de los de Cirene, de Alejandría, de Cilicia y de Asia, disputando con Esteban.

7

2Y él dijo:

55Pero Esteban, lleno del Espíritu Santo, puestos los ojos en el cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús que estaba a la diestra de Dios, 56y dijo: He aquí, veo los cielos abiertos, y al Hijo del Hombre que está a la diestra de Dios. 57Entonces ellos, dando grandes voces, se taparon los oídos, y arremetieron a una contra él. 58Y echándole fuera de la ciudad, le apedrearon; y los testigos pusieron sus ropas a los pies de un joven que se llamaba Saulo. 59Y apedreaban a Esteban, mientras él invocaba y decía: Señor Jesús, recibe mi espíritu. 60Y puesto de rodillas, clamó a gran voz: Señor, no les tomes en cuenta este pecado. Y habiendo dicho esto, durmió.

El Salmo del Día (Texto Sermón): Salmo 23

Salmo de David.

1 Jehová es mi pastor; nada me faltará.

2 En lugares de delicados pastos me hará descansar;

Junto a aguas de reposo me pastoreará.

3 Confortará mi alma;

Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre.

4 Aunque ande en valle de sombra de muerte,

No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo;

Tu vara y tu cayado me infundirán aliento.

5 Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores;

Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando.

6 Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida,

Y en la casa de Jehová moraré por largos días.

La Segunda Lectura: 1 Pedro 2:19-25 Pedro nos anima a seguir a Cristo, nuestro Buen Pastor, quien nos redimió con su sufrimiento y muerte en la cruz. Especialmente en medio de las tribulaciones aquí en este mundo podemos aferrarnos a él con la seguridad de que la salvación es nuestra por medio de él.

19Porque esto merece aprobación, si alguno a causa de la conciencia delante de Dios, sufre molestias padeciendo injustamente. 20Pues ¿qué gloria es, si pecando sois abofeteados, y lo soportáis? Mas si haciendo lo bueno sufrís, y lo soportáis, esto ciertamente es aprobado delante de Dios. 21Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas; 22el cual no hizo pecado, ni se halló engaño en su boca; 23quien cuando le maldecían, no respondía con maldición; cuando padecía, no amenazaba, sino encomendaba la causa al que juzga justamente; 24quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados. 25Porque vosotros erais como ovejas descarriadas, pero ahora habéis vuelto al Pastor y Obispo de vuestras almas.

El Versículo: ¡Aleluya! ¡Aleluya! Cristo, habiendo resucitado de entre los muertos, no volverá a morir; ya la muerte no tiene dominio sobre él. Yo soy el buen pastor, y conozco mis ovejas y la mías me conocen. ¡Aleluya!

El Evangelio: Juan 10:1-10 En dos parábolas, Cristo nos dice que él es la puerta del redil y que también es nuestro Buen Pastor, el cual nos cuidará siempre. Nos amó nuestro Buen Pastor hasta que dio su propia vida para salvarnos.

1De cierto, de cierto os digo: El que no entra por la puerta en el redil de las ovejas, sino que sube por otra parte, ése es ladrón y salteador. 2Mas el que entra por la puerta, el pastor de las ovejas es. 3A éste abre el portero, y las ovejas oyen su voz; y a sus ovejas llama por nombre, y las saca. 4Y cuando ha sacado fuera todas las propias, va delante de ellas; y las ovejas le siguen, porque conocen su voz. 5Mas al extraño no seguirán, sino huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños. 6Esta alegoría les dijo Jesús; pero ellos no entendieron qué era lo que les decía.

7Volvió, pues, Jesús a decirles: De cierto, de cierto os digo: Yo soy la puerta de las ovejas. 8Todos los que antes de mí vinieron, ladrones son y salteadores; pero no los oyeron las ovejas. 9Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos. 10El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.

CONFESEMOS EN NUESTRO HOGAR QUE EL SEÑOR ES NUESTRO PASTOR

Estamos parados en este cuarto domingo del tiempo del Pascua frente a uno de los Salmos más conocidos y famoso dentro del cristianismo. Conocemos canciones inspiradas en este salmo. Hemos escuchado oraciones motivadas por estos 6 versículos y creo que muchos con frecuencia usan este salmo como oración diaria. Pero para un cristiano como nosotros debe ser muy claro el significado de este salmo que es de Confianza y Esperanza. Estamos en un mundo lleno de muchos dioses que tienen sus propios pastores, en un mundo donde hay mentira al decir que Jehová les pastorea, pero terminan llevando una vida y un mensaje alejado del Pastor Verdadero. Un mundo donde muchos tienen como modelo al Buen Pastor Jesús y creen que le están imitando y finalmente el hombre al repetir este Salmo olvida el significado profundo para cada uno de nosotros que usamos el versículo 1 Jehová es mi pastor; nada me faltará, como nuestra confesión de fe.

Doctrinalmente este Salmo tiene que ver con la enseñanza del Tercer Mandamiento y cuando oramos el Padre Nuestro con la segunda petición venga a nosotros tu reino, esto quiere decir que estamos pidiendo al Señor que nos dé su Espíritu Santo, para que, por su gracia creamos en la Palabra de Dios y llevemos una vida de piedad, en este mundo temporalmente y en el otro eternamente. Pero al ver esta aplicación al Tercer mandamiento y a la segunda petición del Padre Nuestro reconocemos que no hemos sido fieles a nuestra confesión de fe donde hemos ratificado que Jehová es nuestro Pastor y nada nos faltará porque hemos caído en el pecado de usar las Escrituras muchas veces a nuestra conveniencia y aun justificando un pecado nuestro o de alguien que amamos. Hemos sido en ocasiones egoístas al no llevar o dejar que otra persona escuche las palabras del Buen Pastor. Hemos permitido en algunas circunstancias de nuestras vidas que influyan pastores no fieles a la Palabra de Dios para que nos guíen y den consejos espirituales que en oportunidades van en contra de la Palabra de Dios. Nosotros al ver nuestro pecado frente a este salmo reconocemos el castigo del infierno eterno que merecemos por nuestra infidelidad a nuestro Buen Pastor como lo dice 1 Timoteo 5:12 incurriendo así en condenación, por haber quebrantado su primera fe.

Muchos creen que este Salmo es un eco de lo que vivió el pueblo de Israel en el desierto y como fue el cuidado de Dios para con ellos durante los 40 años de su viaje, tiene sentido esto y más si lo comparamos con nuestra vida en este mundo donde al igual que el pueblo de Israel estamos siendo guiado por nuestro Dios a la tierra prometida, el cielo. En este caminar en ocasiones hemos sido infieles como el pueblo de Israel en el desierto, pero nuestro Dios muestra su fidelidad a través del Buen Pastor que hoy nos está asegurando que con Él nada nos faltará porque ya nos ha dado lo que más necesitamos, el perdón. Nuestro pecado de ofenderle en contra del tercer mandamiento y ser obstáculo para el crecimiento del reino de Dios ha sido perdonado por la obra de este Buen Pastor quien dejó su trono de Gloria para ser nuestro Pastor, Yo soy la puerta de las ovejas. 8Todos los que antes de mí vinieron, ladrones son y salteadores; pero no los oyeron las ovejas. 9Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos. Juan 10 8-9. Hacemos parte de su Redil porque el Espíritu Santo nos ha dado la fe que Él es la puerta para nuestra Salvación, esto lo hizo defendiéndonos del padre de los ladrones y salteadores que es el mismo Satanás y la manera de defendernos fue ofreciendo su vida perfecta por nosotros y aún en la cruz mostró como su deseo es llevarnos por buenos pastos y es así como el apóstol Pedro en una de las lecturas para este día nos dice 22el cual no hizo pecado, ni se halló engaño en su boca; 23quien cuando le maldecían, no respondía con maldición; cuando padecía, no amenazaba, sino encomendaba la causa al que juzga justamente; 24quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados. 25Porque vosotros erais como ovejas descarriadas, pero ahora habéis vuelto al Pastor y Obispo de vuestras almas. 1 Pedro 22-25. En cada palabra de estos versículos vemos la seguridad que hoy hacemos parte del redil de nuestro Buen Pastor, el cual por su Resurrección nos pone a soñar en el momento que estemos en el cielo eternamente con Él. Pero mientras estamos esperando ese grandioso día por ahora disfrutemos del cuidado de nuestro Buen Pastor, dejemos que el Espíritu Santo nos haga disfrutar de sus bendiciones.

La primera bendición que tenemos hoy por ser parte del redil de Dios es la manera de Alimentarnos. Martín Lutero dice que antes de Dios bendecirnos primero deja que no tengamos nada, la angustia, la lucha y la opresión que tenemos en este mundo solo puede ser calmada por el alimento de la Palabra de Dios, el pueblo de Israel después de ser liberados de Egipto, Moisés y su hermana María inspirados por el Espíritu Santo cantaron   Condujiste en tu misericordia a este pueblo que redimiste; Éxodo 15:13. Para cada uno de nosotros los delicados pastos donde descansaremos y las aguas de reposo es una referencia del cielo. ¿Qué nos faltará en el cielo? nada porque estando con nuestro Dios en el cielo este mundo terrenal de nada nos hará falta. Y para mantenernos con esta esperanza necesitamos del alimento espiritual con su Palabra cada día de nuestras vidas y es así como conforta nuestra alma por sus sendas de justicia por amor de su nombre, porque en la Escrituras encontramos que la Justicia de Dios es Cristo Jesús, nuestro Buen Pastor en quien tenemos nuestra confianza puesta ya que sólo por Él ahora vivimos agradecidos con nuestro Dios por darnos de su misericordia.

La Segunda Bendición tiene que ver con la Protección. Los peligros a los cuales se enfrentan las ovejas cada día, caer en un peñasco, acabarse el agua, se secan los pastos, el lobo busca como poder devorar la oveja. Hace una buena referencia en lo que consiste en vivir en un valle de sombra de muerte, este mundo. Nosotros sabemos que es vivir en el peligro espiritual constante. Dice San Pedro en su primera carta 5:8 vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar. El enemigo quiere ganar nuestra alma, desea que le acompañemos en el infierno eternamente pero no podrá porque nuestro Buen Pastor nos cuida es por lo que este salmo nos asegura que no nos deja solos y con el poder de su vara y cayado mantiene alejado al maligno de nuestras vidas y por este motivo nunca podrá ganar nuestra alma. la vara que usa el pastor era de madera y en su punta era filosa o tenía una bola con elementos punzantes para usarse de arma y así defender sus ovejas y el cayado es una vara larga con un gancho en la punta, el pastor lo usaba cuando las ovejas se alejaban de su redil por medio del gancho las vuelve a traer o cuando cae la oveja en un lugar de espinos peligrosos lo usa para sacarla de allí. Con esta figura entendemos como nos protege nuestro Buen Pastor a cada uno de nosotros. El cuidado que da nuestro Buen Pastor con cada uno de nosotros en muchas veces no lo percibimos porque la batalla espiritual actual por nuestra alma es fuerte y es por lo que usa los ángeles para cuidarnos como lo enseña el Salmo 91:10-13 10No te sobrevendrá mal, Ni plaga tocará tu morada.

11 Pues a sus ángeles mandará acerca de ti, Que te guarden en todos tus caminos. 12En las manos te llevarán, Para que tu pie no tropiece en piedra.

La tercera y última Bendición que encontramos en nuestro texto para hoy es su Cuidado, la figura de nuestro Buen Pastor que usa David es cuando este salvó a la oveja que estaba en peligro, el Buen Pastor ha quitado todas las espinas, cardos y maleza mal sana que se le ha pegado a la oveja y esto lo hace teniendo aceite para limpiarla, como también tiene resina y un embace lleno de aceite por si la oveja tiene un corte en su piel pueda curarla y esto es lo que hace nuestro Buen Pastor y la obra del Espíritu Santo que nos guía a conocer la verdad y nos alimenta y sana espiritualmente con la Palabra, el Bautismo y la Santa Cena. Hoy nosotros somos ungidos por el mismo Espíritu Santo quien nos mantiene en la fe no solamente en este tiempo sino la promesa del salmo que nos dice que estaremos en la casa de Jehová, el cielo, por largos días que es una manera de decir que es eterno. Y para nosotros lograr vivir eternamente con nuestro Dios es importante el cuidado de nuestro Buen Pastor. Es por esto importante Escuchar solo la voz de nuestro Buen Pastor, Él quiere solo que estemos en el cielo con nuestro Dios Trino alabándolo y glorificándole. No escuchemos a falsos pastores que lo único que quieren es llevarnos a la muerte eterna, cuidémonos nosotros y a los hermanos en la fe perseverando en la doctrina por medio de la Ley y el Evangelio. Oremos para que el reino de Dios sea expandido y dejemos que Él mismo nos use para dar a conocer su nombre a otros. En este tiempo de pascua hemos aprendido y recordado el llamado de ser testigos de Jesús y toda su obra y esto lo podemos hacer fortalecidos por el mismo Espíritu Santo que nos hace confesar delante de todo hombre, en cualquier circunstancia diciendo:

Salmo de David.

1 Jehová es mi pastor; nada me faltará.

2 En lugares de delicados pastos me hará descansar;

Junto a aguas de reposo me pastoreará.

3 Confortará mi alma;

Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre.

4 Aunque ande en valle de sombra de muerte,

No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo;

Tu vara y tu cayado me infundirán aliento.

5 Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores;

Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando.

6 Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida,

Y en la casa de Jehová moraré por largos días. Amén

Los Himnos:

Algunos himnos sugeridos:

Cantad al Señor:

26 El buen Jesús es mi pastor

27 ¡Cristo es mi alegría!

28 El profundo amor de Cristo

30 Jesús es la roca

31 Manos cariñosas

33 Soy el camino

34 Salvador, Jesús amado

49 Con el buen Jesús andemos

81 Con Dios no temeremos

83 Con qué paternal cariño

84 Cristo, buen pastor, orienta

87 Oh, Dios eterno

Culto Cristiano:

159 Cristo Salvador, sé mi guiador

165 Hay una fuente

167 Nada puede faltarme

202 Oí la voz del Salvador

235 Como ovejas celebramos

239 El rey de amor es mi pastor

240 En Jesucristo

242 Jesús es mi pastor

244 Jesús, te necesito

245 Lejos de mi Padre Dios

246 Mi fe descansa en ti

250 ¡Oh Jesús, pastor divino!

251 ¡Oh, que amigo nos es Cristo!

405 Jesús es mi rey soberano

 

[printfriendly]

Comentarios

Comentarios