2020-04-10 – El viernes santo

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El viernes santo

(Negro)

Tema del día: Dios es justo. Dios es amor. Parece una paradoja ¿verdad? Dios en su justicia tiene que castigar el pecado, pero en su amor no quiere que nadie se pierda. En la cruz se encuentran ambas características de Dios, es decir, su amor y su justicia. En su justicia Dios castigó el pecado, pero castigó a sí mismo, a su Hijo Jesucristo, en vez de castigar a nosotros, mostrando su amor inmenso. La cruz es una proclamación fuerte de ley y evangelio, de pecado y de gracia.

La Colecta: Te suplicamos, bondadoso Dios, que mires con gracia y misericordia a nosotros tus hijos, por quienes nuestro Señor Jesucristo tuvo a bien ser traicionado y entregado en las manos de hombres pecadores y sufrir la muerte en la cruz; por el mismo Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura: Isaías 52:13-53:12 Dios por medio del profeta Isaías describe en gran detalle unos setecientos años antes de Cristo, la agonía que Jesús iba a sufrir en la cruz. Isaías nos dice también el resultado de su sufrimiento y muerte inocente, “por su llaga fuimos nosotros curados.”

52

13He aquí que mi siervo será prosperado, será engrandecido y exaltado, y será puesto muy en alto. 14Como se asombraron de ti muchos, de tal manera fue desfigurado de los hombres su parecer, y su hermosura más que la de los hijos de los hombres, 15así asombrará él a muchas naciones; los reyes cerrarán ante él la boca, porque verán lo que nunca les fue contado, y entenderán lo que jamás habían oído.

53

1¿Quién ha creído a nuestro anuncio? ¿y sobre quién se ha manifestado el brazo de Jehová? 2Subirá cual renuevo delante de él, y como raíz de tierra seca; no hay parecer en él, ni hermosura; le veremos, mas sin atractivo para que le deseemos. 3Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos.

4Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. 5Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados. 6Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.

7Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca. 8Por cárcel y por juicio fue quitado; y su generación, ¿quién la contará? Porque fue cortado de la tierra de los vivientes, y por la rebelión de mi pueblo fue herido. 9Y se dispuso con los impíos su sepultura, mas con los ricos fue en su muerte; aunque nunca hizo maldad, ni hubo engaño en su boca.

10Con todo eso, Jehová quiso quebrantarlo, sujetándole a padecimiento. Cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado, verá linaje, vivirá por largos días, y la voluntad de Jehová será en su mano prosperada. 11Verá el fruto de la aflicción de su alma, y quedará satisfecho; por su conocimiento justificará mi siervo justo a muchos, y llevará las iniquidades de ellos. 12Por tanto, yo le daré parte con los grandes, y con los fuertes repartirá despojos; por cuanto derramó su vida hasta la muerte, y fue contado con los pecadores, habiendo él llevado el pecado de muchos, y orado por los transgresores.

El Salmo del Día: Salmo 22

1 Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?

¿Por qué estás tan lejos de mi salvación, y de las palabras de mi clamor?

2 Dios mío, clamo de día, y no respondes;

Y de noche, y no hay para mí reposo.

3 Pero tú eres santo,

Tú que habitas entre las alabanzas de Israel.

4 En ti esperaron nuestros padres;

Esperaron, y tú los libraste.

5 Clamaron a ti, y fueron librados;

Confiaron en ti, y no fueron avergonzados.

6 Mas yo soy gusano, y no hombre;

Oprobio de los hombres, y despreciado del pueblo.

7 Todos los que me ven me escarnecen;

Estiran la boca, menean la cabeza, diciendo:

8 Se encomendó a Jehová; líbrele él;

Sálvele, puesto que en él se complacía.

9 Pero tú eres el que me sacó del vientre;

El que me hizo estar confiado desde que estaba a los pechos de mi madre.

10 Sobre ti fui echado desde antes de nacer;

Desde el vientre de mi madre, tú eres mi Dios.

11 No te alejes de mí, porque la angustia está cerca;

Porque no hay quien ayude.

12 Me han rodeado muchos toros;

Fuertes toros de Basán me han cercado.

13 Abrieron sobre mí su boca

Como león rapaz y rugiente.

14 He sido derramado como aguas,

Y todos mis huesos se descoyuntaron;

Mi corazón fue como cera,

Derritiéndose en medio de mis entrañas.

15 Como un tiesto se secó mi vigor,

Y mi lengua se pegó a mi paladar,

Y me has puesto en el polvo de la muerte.

16 Porque perros me han rodeado;

Me ha cercado cuadrilla de malignos;

Horadaron mis manos y mis pies.

17 Contar puedo todos mis huesos;

Entre tanto, ellos me miran y me observan.

18 Repartieron entre sí mis vestidos,

Y sobre mi ropa echaron suertes.

19 Mas tú, Jehová, no te alejes;

Fortaleza mía, apresúrate a socorrerme.

20 Libra de la espada mi alma,

Del poder del perro mi vida.

21 Sálvame de la boca del león,

Y líbrame de los cuernos de los búfalos.

22 Anunciaré tu nombre a mis hermanos;

En medio de la congregación te alabaré.

23 Los que teméis a Jehová, alabadle;

Glorificadle, descendencia toda de Jacob,

Y temedle vosotros, descendencia toda de Israel.

24 Porque no menospreció ni abominó la aflicción del afligido,

Ni de él escondió su rostro;

Sino que cuando clamó a él, le oyó.

25 De ti será mi alabanza en la gran congregación;

Mis votos pagaré delante de los que le temen.

26 Comerán los humildes, y serán saciados;

Alabarán a Jehová los que le buscan;

Vivirá vuestro corazón para siempre.

27 Se acordarán, y se volverán a Jehová todos los confines de la tierra,

Y todas las familias de las naciones adorarán delante de ti.

28 Porque de Jehová es el reino,

Y él regirá las naciones.

29 Comerán y adorarán todos los poderosos de la tierra;

Se postrarán delante de él todos los que descienden al polvo,

Aun el que no puede conservar la vida a su propia alma.

30 La posteridad le servirá;

Esto será contado de Jehová hasta la postrera generación.

31 Vendrán, y anunciarán su justicia;

A pueblo no nacido aún, anunciarán que él hizo esto.

La Segunda Lectura: Hebreos 4:14-16; 5:7-9 El escritor a los hebreos se nos revela a Jesucristo como nuestro gran Sumo Sacerdote, el cual compartía en la humanidad, sufriendo las mismas tentaciones como nosotros sin pecar. Por su obediencia y muerte tenemos uno que a la vez entiende nuestra necesidad y que nos da el remedio.

4

14Por tanto, teniendo un gran sumo sacerdote que traspasó los cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra profesión. 15Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. 16Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.

5

7Y Cristo, en los días de su carne, ofreciendo ruegos y súplicas con gran clamor y lágrimas al que le podía librar de la muerte, fue oído a causa de su temor reverente. 8Y aunque era Hijo, por lo que padeció aprendió la obediencia; 9y habiendo sido perfeccionado, vino a ser autor de eterna salvación para todos los que le obedecen

El Versículo: Ciertamente él llevó nuestras enfermedades, y cargó con nuestros dolores; con todo nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y afligido.

El Evangelio: Juan 19:17-30 Jesucristo, el Rey de reyes, se hizo obediente hasta la muerte y muerte de cruz. Aún sufriendo dolores físicos y la carga de los pecados del mundo, Cristo mostró su amor para con su madre María y cumplió con todas las profecías del Antiguo Testamento. Al morir, podía verdaderamente decir, “Consumado es.” La deuda del pecado fue cancelada. La salvación es un hecho para todos los que creen en Jesucristo.

17Y él, cargando su cruz, salió al lugar llamado de la Calavera, y en hebreo, Gólgota; 18y allí le crucificaron, y con él a otros dos, uno a cada lado, y Jesús en medio. 19Escribió también Pilato un título, que puso sobre la cruz, el cual decía: JESÚS NAZARENO, REY DE LOS JUDÍOS. 20Y muchos de los judíos leyeron este título; porque el lugar donde Jesús fue crucificado estaba cerca de la ciudad, y el título estaba escrito en hebreo, en griego y en latín. 21Dijeron a Pilato los principales sacerdotes de los judíos: No escribas: Rey de los judíos; sino, que él dijo: Soy Rey de los judíos. 22Respondió Pilato: Lo que he escrito, he escrito.

23Cuando los soldados hubieron crucificado a Jesús, tomaron sus vestidos, e hicieron cuatro partes, una para cada soldado. Tomaron también su túnica, la cual era sin costura, de un solo tejido de arriba abajo. 24Entonces dijeron entre sí: No la partamos, sino echemos suertes sobre ella, a ver de quién será. Esto fue para que se cumpliese la Escritura, que dice:

Repartieron entre sí mis vestidos,

Y sobre mi ropa echaron suertes.

Y así lo hicieron los soldados. 25Estaban junto a la cruz de Jesús su madre, y la hermana de su madre, María mujer de Cleofas, y María Magdalena. 26Cuando vio Jesús a su madre, y al discípulo a quien él amaba, que estaba presente, dijo a su madre: Mujer, he ahí tu hijo. 27Después dijo al discípulo: He ahí tu madre. Y desde aquella hora el discípulo la recibió en su casa.

28Después de esto, sabiendo Jesús que ya todo estaba consumado, dijo, para que la Escritura se cumpliese: Tengo sed. 29Y estaba allí una vasija llena de vinagre; entonces ellos empaparon en vinagre una esponja, y poniéndola en un hisopo, se la acercaron a la boca. 30Cuando Jesús hubo tomado el vinagre, dijo: Consumado es. Y habiendo inclinado la cabeza, entregó el espíritu.

HOY VIERNES DE LA BENDICIÓN DE LA CRUZ

La falta del conocimiento de la ley y el evangelio en la actualidad ha llevado a muchos cristianos a desechar algunos simbolos cristianos, como la cruz, muchos dicen que no tienen una cruz o no la usan porque representa maldición. En cierto sentido tienen razón porque es muy claro lo que enseña Gátatas 3:13 porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero, en esta oportunidad el Apóstol Pablo usa un versículo del Antiguo testamento de Deuteronomio 21:22-23 22Si alguno hubiere cometido algún crimen digno de muerte, y lo hiciereis morir, y lo colgareis en un madero, 23no dejaréis que su cuerpo pase la noche sobre el madero; sin falta lo enterrarás el mismo día, porque maldito por Dios es el colgado; y no contaminarás tu tierra que Jehová tu Dios te da por heredad. Y la comparación que hizo el Apóstol en su carta a los Gálatas lo hizo para mostrar como Jesús se hizo maldito por cada uno de nosotros que merecemos la muerte eterna, el castigo en el infierno por culpa de nuestro pecado. La ley señala que todo el que comete un crimen será colgado en un madero, la Ley nos muestra que merecemos nosotros la maldición de Dios por no vivir de la manera que ÉL quiere que lo hagamos, perfectamente. Y el mundo hoy en día vive en un caos total guiado por el príncipe de este mundo que es Satanás, aumenta cada día los divorcios, los abortos, los asesinatos, los robos y los niños maltratados por sus padres y aún los padres son maltratados por sus hijos, la corrupción y la falta de amor entre los seres humanos cada vez es más evidente. Y nosotros estamos en este mundo en el cual muchas veces nos dejamos engañar del príncipe del mundo pecando en contra de los mandamientos de nuestro Dios. Pero el Evangelio nos enseña porque Jesús se hizo maldito por nosotros, porque Jesús sufrió el máximo castigo que una persona podría sufrir en ese tiempo y solo podemos encontrar una respuesta: El amor a cada uno de nosotros lo hizo ir a la Cruz y es por lo que en ella encontramos Bendición.

La sección de nuestro evangelio para este viernes Santo inicia con una escena muy conmovedora, el contexto bíblico nos dice todo el maltrato que Jesús sufrió a causa de los soldados romanos. Los latigazos, la humillación que sufrió y ahora lo vemos condenado a muerte y el amor de Jesús lo vemos en este versículo 17él, cargando su cruz, salió al lugar llamado de la Calavera, y en hebreo, Gólgota; vemos que otro en ese momento no cargó su cruz, Él mismo lo hizo porque sabia que estaba en juego la salvación de las almas. Él ir con ella hasta este lugar llamado Calavera y Gólgota demostró que públicamente iba a mostrar la Bendición que esa Cruz que Él cargaba en ese momento porque por medio de ella nos iba a Redimir; Cristo nos redimió de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición. Gálatas 3:13. El recibió todo este castigo para comprarnos de nuevo, puesto que por el pecado que vive en nosotros pertenecíamos al Diablo y con su sangre preciosa derramada en la Cruz nos hizo de nuevo hijos de Dios. Este lugar público iba ser derrotado el maligno y destruido su poder sobre el creyente, es por esto que la Biblia nos enseña de esta humillación pública para el diablo y todos sus ángeles 15y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz. Colosenses 2:15.

Esta Redención que vemos en el monte Gólgota cuando 18y allí le crucificaron, y con él a otros dos, uno a cada lado, y Jesús en medio. El evangelista Lucas nos enseña como en verdad fue derrotado el Diablo porque uno de estos dos que estaban crucificado con Jesús conoció de esa Redención y fue arrebatado de las manos del enemigo. Este hombre estaba viviendo el castigo por culpa de su pecado en la cruz y allí encontró mucho más que su castigo. Encontró Salvación 41Nosotros, a la verdad, justamente padecemos, porque recibimos lo que merecieron nuestros hechos; más éste ningún mal hizo. 42Y dijo a Jesús: Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino. 43Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso. La Cruz es Bendición porque lleva a todo aquel que cree al paraíso, al cielo. Y este viaje no será en un tiempo después de la muerte, es inmediatamente después de morir nuestra alma irá al cielo, así como fue la de este hombre para estar adorando a Dios esperando la Resurrección de los muertos.

Pablo enseña en 1 Corintios 1:18 Porque la palabra de la cruz es locura a los que se pierden. Y esto sucede a todos aquellos que no creen en la Bendición de la Cruz, todos los que rechazan ser Redimidos por la Sangre de Jesús como los judíos que le rechazaron 19Escribió también Pilato un título, que puso sobre la cruz, el cual decía: JESÚS NAZARENO, REY DE LOS JUDÍOS. 20Y muchos de los judíos leyeron este título; porque el lugar donde Jesús fue crucificado estaba cerca de la ciudad, y el título estaba escrito en hebreo, en griego y en latín. 21Dijeron a Pilato los principales sacerdotes de los judíos: No escribas: Rey de los judíos; sino, que él dijo: Soy Rey de los judíos. 22Respondió Pilato: Lo que he escrito, he escrito. El motivo por el cual Pilato puso la inscripción sobre la cruz en tres idiomas como el hebreo, griego y latín Dios lo permitió como evidencia del juicio de todo aquel que rechaza a Jesús como Rey, Señor y Salvador. Los judíos que asesinaron a Jesús querían usar su propio mensaje excusando su pecado, pero no lo pudieron hacer y días después en uno de los sermones que predicó Pedro después de recibir el Espíritu Santo el día de Pentecostés les señaló su pecado 14Mas vosotros negasteis al Santo y al Justo, y pedisteis que se os diese un homicida, 15y matasteis al Autor de la vida Hechos 3:14-15 Y su propio rechazo les llevó al infierno así como todo aquel que no cree en la obra santa de Jesús, todo aquel que rechaza la Bendición dada en la Cruz es desechado eternamente.

La Bendición de la Cruz trae también la unidad de las Escrituras, es decir, como el Antiguo y Nuevo Testamento está unidos para hablar de Cristo y toda su obra de Redención 23Cuando los soldados hubieron crucificado a Jesús, tomaron sus vestidos, e hicieron cuatro partes, una para cada soldado. Tomaron también su túnica, la cual era sin costura, de un solo tejido de arriba abajo. 24Entonces dijeron entre sí: No la partamos, sino echemos suertes sobre ella, a ver de quién será. Esto fue para que se cumpliese la Escritura, que dice:

Repartieron entre sí mis vestidos,

Y sobre mi ropa echaron suertes.

Y así lo hicieron los soldados. El Salmista predijo lo que iba a pasar a Jesús en la cruz y como Jesús cumplió todo lo dicho por David en el Salmo 22. Los soldados hicieron esto como burla para nuestro Señor, pero en realidad ellos estaban siendo usados por Dios para que se cumpliera las Escrituras y así todo el que cree en Jesús tenga la seguridad que Él si era el Mesías prometido desde el momento en que Adán y Eva pecaron y es el autor de nuestra nueva vida que ha sido dada en la Cruz de Cristo y es por esto que hoy confesamos que Jesús es nuestro Señor.

Pero esta Bendición de la Cruz tuvo el poder de congregar a cristianos y enseñar el propósito de reunirnos alrededor del mensaje de la Cruz. 25Estaban junto a la cruz de Jesús su madre, y la hermana de su madre, María mujer de Cleofas, y María Magdalena. 26Cuando vio Jesús a su madre, y al discípulo a quien él amaba, que estaba presente, dijo a su madre: Mujer, he ahí tu hijo. 27Después dijo al discípulo: He ahí tu madre. Y desde aquella hora el discípulo la recibió en su casa. Estas mujeres y el apóstol Juan estaban reunidos alrededor del Evangelio, Jesús la noche anterior le había dicho a Pedro y Juan escribió esto de que ellos iban a entender todo después, y este era ese después. Ver al Señor y Maestro en la Cruz colgado como un maldito recibiendo el castigo de Dios por cada uno de nosotros son las Buenas Nuevas para cada uno de nosotros. Este mismo Evangelio es el que nos congrega hoy y cada domingo como iglesia cristiana, donde nuestro centro siempre es Cristo y su obra Redentora con su vida perfecta y su sufrimiento en la Cruz. Cada cristiano se reúne alrededor de la cruz de Cristo no para idolatrarla sino como una Señal de vida, perdón y Salvación. En la cruz fue derrotado el príncipe de este mundo y ya no tiene poder sobre nosotros porque el Espíritu Santo que habita en nosotros nos ha dado la Fe Salvífica en todo lo que sucedió en esa Cruz porque nuestros pecados fueron colgados en ese madero para ser Redimidos. Y es por lo que tomamos en serio con quien nos congregamos alrededor de la cruz, Jesús sabia que sus hermanos aún no creían en Él y por esto encomendó el cuidado de su madre a su discípulo amado como señal de compañerismo. Nosotros nos reunimos alrededor de la cruz con otros hermanos que tienen la misma fe que nos lleva al cielo, la fe en este Cristo que se sacrificó en la Cruz.

Nunca para nosotros como seres humanos es agradable ver a alguien morir, en nuestras mentes están las historias de nuestros familiares que los hemos visto agonizar y morir. Pero esta muerte que estamos presenciando por medio de la Palabra de Dios tiene un sentido diferente a la muerte de cualquier ser humano. Jesús estaba sintiendo el castigo eterno del infierno y es por lo que Juan usa un termino que es Bendición para nosotros alrededor de la Cruz 28Después de esto, sabiendo Jesús que ya todo estaba consumado, dijo, para que la Escritura se cumpliese: Tengo sed. 29Y estaba allí una vasija llena de vinagre; entonces ellos empaparon en vinagre una esponja, y poniéndola en un hisopo, se la acercaron a la boca. Jesús sintió una sed verdadera, la sed que siente todo aquel que va al infierno eterno, el rico en el infierno estaba pidiendo una gota de agua para calmar el tormento que estaba viviendo y Jesús para que ninguno de nosotros sufriéramos esta sed eterna, tuvo esta sed como nuestro sustituto para librarnos de ella. Jesús nos dice más el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna. Juan 4:14. Y esta vida eterna fue ganada en lo que vivió nuestro Señor colgado en esa cruz 30Cuando Jesús hubo tomado el vinagre, dijo: Consumado es. Y habiendo inclinado la cabeza, entregó el espíritu. (Silencio)

Crucificado en un madero,

Manso Cordero,

Mueres por mí;

Por eso el alma.

Triste y llorosa,

Suspira ansiosa,

Señor por Ti. Amén

Los Himnos:

Algunos himnos sugeridos:

Cantad al Señor:

17 De tal manera Dios amó

18 Te saludo, Cristo santo

28 El profundo amor de Cristo

31 Manos cariñosas

33 Soy el camino

88 Sublime gracia

90 ¡Oh Cristo de infinito amor!

105 Acuérdate de Jesucristo

107 El Señor es mi luz

Culto Cristiano:

46 Al contemplar la excelsa cruz

47 Cristo vida del viviente

50 Hay una fuente sin igual

54 ¿Vives triste y angustiado?

58 Afligido y castigado

60 En la cruz mirad

62-68 Los himnos para el Viernes Santo

165 Hay una fuente

202 Oí la voz del Salvador

219 Roca de la eternidad

225 Por gracia sola yo soy salvo

229 Tal como soy

246 Mi fe descansa en ti

 

 

 

 

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