2020-02-23 – epifanía 07

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El último domingo de epifanía

(La Transfiguración de nuestro Señor)

(Blanco)

Tema del día:  Jesucristo, el cual se humilló a sí mismo al venir a este mundo, en su transfiguración nos permite ver la gloria del único Hijo de Dios y oír el testimonio de su Padre.

La Colecta: Oh Dios, que en la gloriosa transfiguración de tu unigénito Hijo has confirmado los misterios de la fe por el testimonio de los santos profetas y apóstoles, y que en la voz que vino desde la nube resplandeciente manifestaste de antemano nuestra adopción como hijos tuyos: Dígnate misericordiosamente hacernos coherederos con el Rey de gloria y partícipes de su gozo; por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura: Éxodo 24:12,15-18 Cuando los Israelitas estaban a pie del Monte Sinaí, Dios mandó a Moisés subir el monte para recibir las dos tablas de la Ley. Por lo tanto, subió Moisés y vio la gloria de Dios que había descendida sobre el monte. Siglos después Moisés apareció otra vez con Jesucristo como testigo de la gloria del Hijo en el monte de la transfiguración.

12Entonces Jehová dijo a Moisés: Sube a mí al monte, y espera allá, y te daré tablas de piedra, y la ley, y mandamientos que he escrito para enseñarles.

15Entonces Moisés subió al monte, y una nube cubrió el monte. 16Y la gloria de Jehová reposó sobre el monte Sinaí, y la nube lo cubrió por seis días; y al séptimo día llamó a Moisés de en medio de la nube. 17Y la apariencia de la gloria de Jehová era como un fuego abrasador en la cumbre del monte, a los ojos de los hijos de Israel. 18Y entró Moisés en medio de la nube, y subió al monte; y estuvo Moisés en el monte cuarenta días y cuarenta noches.

El Salmo del Día: Salmo 148

Aleluya.

1 Alabad a Jehová desde los cielos;

Alabadle en las alturas.

2 Alabadle, vosotros todos sus ángeles;

Alabadle, vosotros todos sus ejércitos.

3 Alabadle, sol y luna;

Alabadle, vosotras todas, lucientes estrellas.

4 Alabadle, cielos de los cielos,

Y las aguas que están sobre los cielos.

5 Alaben el nombre de Jehová;

Porque él mandó, y fueron creados.

6 Los hizo ser eternamente y para siempre;

Les puso ley que no será quebrantada.

7 Alabad a Jehová desde la tierra,

Los monstruos marinos y todos los abismos;

8 El fuego y el granizo, la nieve y el vapor,

El viento de tempestad que ejecuta su palabra;

9 Los montes y todos los collados,

El árbol de fruto y todos los cedros;

10 La bestia y todo animal,

Reptiles y volátiles;

11 Los reyes de la tierra y todos los pueblos,

Los príncipes y todos los jueces de la tierra;

12 Los jóvenes y también las doncellas,

Los ancianos y los niños.

13 Alaben el nombre de Jehová,

Porque sólo su nombre es enaltecido.

Su gloria es sobre tierra y cielos.

14 El ha exaltado el poderío de su pueblo;

Alábenle todos sus santos, los hijos de Israel,

El pueblo a él cercano.

Aleluya.

La Segunda Lectura: 2 Pedro 1:16-21 Pedro, años después de la transfiguración de Cristo cuenta de lo que vio en el monte. En ese día, Dios reveló su gloria a los discípulos y ahora la revela a nosotros por medio de su testimonio, o sea, la Biblia, para que nosotros también creamos que Jesús es el Hijo de Dios, nuestro Salvador.

16Porque no os hemos dado a conocer el poder y la venida de nuestro Señor Jesucristo siguiendo fábulas artificiosas, sino como habiendo visto con nuestros propios ojos su majestad. 17Pues cuando él recibió de Dios Padre honra y gloria, le fue enviada desde la magnífica gloria una voz que decía: Este es mi Hijo amado, en el cual tengo complacencia. 18Y nosotros oímos esta voz enviada del cielo, cuando estábamos con él en el monte santo. 19Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones; 20entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada, 21porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo.

El Versículo: ¡Aleluya! ¡Aleluya! Eres el más hermoso de los hijos de los hombres; la gracia se derrama en tus labios. ¡Aleluya!

El Evangelio: Mateo 17:1-9 La historia de la transfiguración. Cristo está en los últimos días de su vida aquí en este mundo, pero antes de ir a Jerusalén para sufrir una muerte terrible, se revela a sus discípulos en toda su gloria y recibe la aprobación de su Padre celestial.

1Seis días después, Jesús tomó a Pedro, a Jacobo y a Juan su hermano, y los llevó aparte a un monte alto; 2y se transfiguró delante de ellos, y resplandeció su rostro como el sol, y sus vestidos se hicieron blancos como la luz. 3Y he aquí les aparecieron Moisés y Elías, hablando con él. 4Entonces Pedro dijo a Jesús: Señor, bueno es para nosotros que estemos aquí; si quieres, hagamos aquí tres enramadas: una para ti, otra para Moisés, y otra para Elías. 5Mientras él aún hablaba, una nube de luz los cubrió; y he aquí una voz desde la nube, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia; a él oíd. 6Al oír esto los discípulos, se postraron sobre sus rostros, y tuvieron gran temor. 7Entonces Jesús se acercó y los tocó, y dijo: Levantaos, y no temáis. 8Y alzando ellos los ojos, a nadie vieron sino a Jesús solo.

9Cuando descendieron del monte, Jesús les mandó, diciendo: No digáis a nadie la visión, hasta que el Hijo del Hombre resucite de los muertos.

HERMANOS EL ESPIRITU SANTO NOS HACE ENTENDER LA TRANSFIGURACIÓN DE JESÚS

Estos días de transición entre las fiestas que tenemos como cristianos tienen mucho impacto para nuestras almas, porque cada fiesta que celebramos con el calendario eclesiástico tiene un objetivo claro de mostrarnos el Amor de Dios para con su pueblo y aún el mundo entero. Empezamos con la fiesta del Adviento donde estamos preparando la navidad recordando como vino Cristo por primera vez y enfocados en su segunda venida, luego celebramos la Navidad donde recordamos el nacimiento de Dios hecho hombre quien dejó su trono de Gloria para humillarse así mismo y después pasamos a la Epifanía donde meditamos ampliamente como Jesús se manifestó como el Hijo de Dios quien vino a cumplir perfectamente la voluntad del Padre porque es el único en el cual el Padre tuvo complacencia. Hoy tenemos una transición para pasar de la Epifanía a la Cuaresma y que buen tema el poder meditar que Jesucristo, el cual se humilló a sí mismo al venir a este mundo, en su Transfiguración nos permite ver la gloria del único Hijo de Dios y oír el testimonio de su Padre una vez más señalándolo como el único que le complace perfectamente y es por este motivo que es Él Sustituto y Redentor del mundo. Esta Gloria que estamos apreciando a través de la Palabra de Dios nos sigue fortaleciendo para que pronto disfrutemos de esta Gloria eterna en el cielo al lado del Dios verdadero y Trino.

En la lectura de San Pedro que escuchamos hoy nos dice 19Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones; 20entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada, 21porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo. 2 Pedro 1:19-21. Es muy claro como las mismas Escrituras nos muestran que el mensaje profético que nos da es seguro porque en Jesús se cumplió todas y cada una de la profecías que hablaban de Él y como este mismo mensaje es luz para la oscuridad que produce el pecado que hace parte del hombre, porque la Palabra de Dios existe ya que fue dada por el mismo Dios y no porque el hombre la trajo sino que Dios inspiro a los escritores sagrados para que comunicaran el conocimiento revelado a todos nosotros y en esta oportunidad mostrándonos lo importante de la TRANFIGURACIÓN de nuestro Señor Jesucristo.

Es muy importante y simbólico conocer el contexto de esta historia porque complementa muy bien la enseñanza que estamos recibiendo en este momento, ya que nos encontramos con la confesión de Fe del mismo apóstol Pedro quien seis días antes había contestado la pregunta de Jesús ¿Quién dice la gente que soy yo? Y Pedro reconoció y confesó Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Y esta confesión de Fe Dios la respondió de manera real la cual nos muestra en este pasaje para el día de hoy donde Jesús escogió a Pedro, a Jacobo y a Juan su hermano, y los llevó aparte a un monte alto. El propósito de ir con ellos a este lugar era demostrar con hechos que Jesús sí es Dios, porque en la confesión de fe de Pedro reconoció que ÉL es el Hijo de Dios y la Biblia aquí nos enseña sobre su naturaleza humana, y ahora que se transfiguró delante de ellos, y resplandeció su rostro como el sol, y sus vestidos se hicieron blancos como la luz. Lo hizo para mostrar que también es Dios porque estos adjetivos que acompañan la Transfiguración de Jesús como tener su rostro como el sol y sus vestidos blancos nos demuestran que Jesús es Todo Poderoso y que no tiene pecado y esto es muy fundamental para nosotros creerlo y unirnos a la confesión de fe de Pedro porque nosotros confesamos que Jesús es el Señor, es mi Señor. Lo que vieron estos tres hermanos en la fe, y que hoy están dando testimonio de este suceso no pudieron pasar de desapercibidos los personajes bíblicos que acompañaban a Jesús en ese momento Moisés y Elías, hablando con él y el evangelista Lucas que habla de esta misma historia nos informa que el dialogo que tenían ellos con Jesús era el siguiente, quienes aparecieron rodeados de gloria, y hablaban de su partida, que iba Jesús a cumplir en Jerusalén. Lucas 9:31. Y esto tiene un sentido muy claro para nosotros como creyentes, estaban afirmando el mensaje claro del evangelio como Dios hecho Hombre iba a sufrir y morir para darnos el perdón de nuestros pecados.

Parecía que Pedro, después de su confesión de fe, estaba preparado para asimilar lo que estaba viendo, pero su pecado, su viejo hombre le jugo una mal rato 4Entonces Pedro dijo a Jesús: Señor, bueno es para nosotros que estemos aquí; si quieres, hagamos aquí tres enramadas: una para ti, otra para Moisés, y otra para Elías. Este es un engaño que a veces nos juega nuestro viejo hombre porque creemos que estamos haciendo lo indicado, pero olvidamos la enseñanza de la Ley de Dios. Pedro no quería inmortalizar el mensaje en ese momento sino el lugar donde habían vivido esta experiencia religiosa es lo mismo que pasa hoy en día y la iglesia cristiana cayó en esa trampa porque conocemos que existen templos paganos porque allí nació Jesús, o allí caminó Jesús, o allí murió Jesús. Pero el hombre pecador no solamente se ha quedado ahí, sino que como el diablo a hecho que vean otras apariciones de la virgen u otro personaje bíblico y han hecho otros lugares paganos. Pero nosotros no nos quedamos atrás nuestra carne idólatra también nos hace pasar un mal rato con nuestro pecado cuando no queremos inmortalizar el mensaje sino cosas que creemos que nos acercan a Dios, por ejemplo, no usamos la Biblia para leerla, pero si la tenemos en la sala de la casa abierta creyendo que por hacer esto tenemos protección, o cuando caemos en la trampa de creer que es necesario tener una cruz o un altar para que nuestra oración sea escuchada o cuando tendemos a idolatrar a Lutero o el Luteranismo como si fuera la única iglesia que puede salvar. Todos estos ideales que creemos que pueden ser buenos nos pone al mismo nivel de Pedro al pecar en contra del PRIMER MANDAMIENTO, el cual es castigado en el lago del fuego, como lo leemos en Apocalipsis 20:14.

Aún en este monte de la Transfiguración vemos la misericordia de Dios, Pedro por su pecado de idolatría al igual que nosotros fuimos rescatados de caer en este lago de fuego y librados para ser perdonados por nuestro Padre que está en los cielos y solo por Jesús porque 5Mientras él aún hablaba, una nube de luz los cubrió; y he aquí una voz desde la nube, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia; a él oíd. Y esto es lo que hacemos cada vez que estamos en la iglesia o con las Escrituras abiertas, ver la perfección de Jesús que nunca pecó en contra del primer mandamiento porque complació al Padre perfectamente y es lo que necesitamos escuchar, como fuimos librados de ir a este lugar condenados eternamente y salvados por su sufrimiento y muerte en la cruz y es por este motivo que anunció su muerte 21Desde entonces comenzó Jesús a declarar a sus discípulos que le era necesario ir a Jerusalén y padecer mucho de los ancianos, de los principales sacerdotes y de los escribas; y ser muerto, y resucitar al tercer día. Mateo 16:21. La Transfiguración nos da la certeza de que en la vida de Cristo y en su muerte encontramos salvación y con su resurrección tenemos la seguridad del cielo para cada uno de nosotros.

Es por esto por lo que no perdamos la visión del porque congregarnos con frecuencia y más aún porque estudiar las Escrituras no como un libro de investigación o para parecer frente a otros como muy religiosos, el Espíritu Santo produce en nosotros lo mismo que produjo en estos tres creyentes que fueron testigos allí, 6Al oír esto los discípulos, se postraron sobre sus rostros, y tuvieron gran temor. 7Entonces Jesús se acercó y los tocó, y dijo: Levantaos, y no temáis. 8Y alzando ellos los ojos, a nadie vieron sino a Jesús solo. Cada vez que estemos frente a las Escrituras tengamos Temor, no de miedo, sino de Reverencia porque en esta Palabra Poderosa encontramos como Dios nos guía camino al cielo, es por esto que Isaías 48:17 nos dice: Así ha dicho Jehová, Redentor tuyo, el Santo de Israel: Yo soy Jehová Dios tuyo, que te enseña provechosamente, que te encamina por el camino que debes seguir. Y este camino que es guiado por el Evangelio hace que solo nos postremos ante nuestro Dios, que es nuestro creador, proveedor y Salvador, quien nos ha dado su Palabra para ser guiados por Él usando los mandamientos como una guía en nuestras vidas, ya que en ese momento les dijo a sus discípulos 9Cuando descendieron del monte, Jesús les mandó, diciendo: No digáis a nadie la visión, hasta que el Hijo del Hombre resucite de los muertos. Y esto se cumplió porque después de la Resurrección de Cristo Pedro mandado por el mismo Dios nos dio esta enseñanza de la Transfiguración y hoy nosotros que somos la iglesia de Dios tenemos el mismo llamado de hablar a las naciones a cerca del pecado y la gracia, acerca de la condenación y el efecto poderoso de los sacramentos, acerca de la fe y nuestras vidas que son evidencia de que este mismo Dios Transfigurado habita dentro de nosotros por siempre. Amén.

Los Himnos:

Algunos himnos sugeridos:

Cantad al Señor:

29 Fruto del amor divino

32 Oh Verbo, humanado

63 A Dios demos gloria

64 A Dios, eterno y santo

70 Canten con alegría

72 Gloria al nombre de Cristo

75 Jubilosos, te adoramos

78 Señor, mi Dios

79 Te exaltaré, mi Dios, mi rey

Culto Cristiano:

37 Es bueno estar aquí

38 Jesús divino

78 De mil arpas y mil voces

79 Loores dad a Cristo el rey

80 Ved al Cristo, rey de gloria

82 A Cristo proclamad

86 Venid nuestras voces

257 Mirad y ved

294 Señor Jesús, eterno rey

404 Hosanna al Hijo de David

405 Jesús es mi rey soberano

 

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