2019-11-24 – últimos tiempos 04

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El último domingo de los últimos tiempos

Cristo el Rey

(Blanco)

Tema del día:  El año eclesiástico termina con una gran confesión e himno de alabanza a Cristo nuestro Rey. Cada una de las lecturas para esta mañana enfocan en un aspecto diferente de su reinado y majestad. Nunca ha existido y nunca existirá otro rey como nuestro Señor y Salvador Jesucristo, y es por eso que nosotros le adoramos con gozo mientras esperemos su venida gloriosa cuando nos llevará en victoria a su reino eterno.

La Colecta: Señor Jesucristo, que por tu victoria has destruido el poder del maligno: Llena nuestros corazones con gozo y paz mientras que esperemos el día en que toda criatura en el cielo y en la tierra te alabará como el Rey de reyes y Señor de señores para tu eterna gloria y honor; porque tú vives y reinas con el Padre y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura: Jeremías 23:2-6 Dios puso a sus reyes y sacerdotes sobre el pueblo de Israel para guiarlo y para ser ejemplo al pueblo por medio de sus palabras y acciones, pero ellos no cumplieron con lo que Dios les había mandado. Por lo tanto, Dios por medio del Profeta Jeremías promete a su pueblo que levantará a “David renuevo justo” para apacentar a su pueblo. Aquí el profeta habla del Hijo de David, de nuestro Señor Jesucristo, el cual sirve en justicia como nuestro perfecto Pastor/Rey.

2Por tanto, así ha dicho Jehová Dios de Israel a los pastores que apacientan mi pueblo: Vosotros dispersasteis mis ovejas, y las espantasteis, y no las habéis cuidado. He aquí que yo castigo la maldad de vuestras obras, dice Jehová. 3Y yo mismo recogeré el remanente de mis ovejas de todas las tierras adonde las eché, y las haré volver a sus moradas; y crecerán y se multiplicarán. 4Y pondré sobre ellas pastores que las apacienten; y no temerán más, ni se amedrentarán, ni serán menoscabadas, dice Jehová.

5He aquí que vienen días, dice Jehová, en que levantaré a David renuevo justo, y reinará como Rey, el cual será dichoso, y hará juicio y justicia en la tierra. 6En sus días será salvo Judá, e Israel habitará confiado; y este será su nombre con el cual le llamarán: Jehová, justicia nuestra.

El Salmo del Día: Salmo 98

Salmo.

1 Cantad a Jehová cántico nuevo,

Porque ha hecho maravillas;

Su diestra lo ha salvado, y su santo brazo.

2 Jehová ha hecho notoria su salvación;

A vista de las naciones ha descubierto su justicia.

3 Se ha acordado de su misericordia y de su verdad para con la casa de Israel;

Todos los términos de la tierra han visto la salvación de nuestro Dios.

4 Cantad alegres a Jehová, toda la tierra;

Levantad la voz, y aplaudid, y cantad salmos.

5 Cantad salmos a Jehová con arpa;

Con arpa y voz de cántico.

6 Aclamad con trompetas y sonidos de bocina,

Delante del rey Jehová.

7 Brame el mar y su plenitud,

El mundo y los que en él habitan;

8 Los ríos batan las manos,

Los montes todos hagan regocijo

9 Delante de Jehová, porque vino a juzgar la tierra.

Juzgará al mundo con justicia,

Y a los pueblos con rectitud.

La Segunda Lectura: Colosenses 1:13-20 En Jesucristo, el Rey de reyes, el Dios eterno y Creador del mundo, tenemos redención. Hemos sido reconciliados con Dios por medio de su sangre.

13el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo, 14en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados.

15El es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación. 16Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él. 17Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten; 18y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia; 19por cuanto agradó al Padre que en él habitase toda plenitud, 20y por medio de él reconciliar consigo todas las cosas, así las que están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante la sangre de su cruz.

El Versículo: ¡Aleluya! ¡Aleluya! Yo soy el Alfa y el Omega, el primero y el último, el principio y el fin. ¡Aleluya!

El Evangelio: Lucas 23:35-43 Jesucristo, el Rey del universo, mostró su amor por nosotros pecadores en que sufrió la humillación, dolor, y muerte que merecen nuestros pecados. ¡A nuestro Rey de amor sea toda honra y gloria!

35Y el pueblo estaba mirando; y aun los gobernantes se burlaban de él, diciendo: A otros salvó; sálvese a sí mismo, si éste es el Cristo, el escogido de Dios. 36Los soldados también le escarnecían, acercándose y presentándole vinagre, 37y diciendo: Si tú eres el Rey de los judíos, sálvate a ti mismo. 38Había también sobre él un título escrito con letras griegas, latinas y hebreas: ESTE ES EL REY DE LOS JUDÍOS.

39Y uno de los malhechores que estaban colgados le injuriaba, diciendo: Si tú eres el Cristo, sálvate a ti mismo y a nosotros. 40Respondiendo el otro, le reprendió, diciendo: ¿Ni aun temes tú a Dios, estando en la misma condenación? 41Nosotros, a la verdad, justamente padecemos, porque recibimos lo que merecieron nuestros hechos; mas éste ningún mal hizo. 42Y dijo a Jesús: Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino. 43Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso.

HERMANOS TERMINAMOS ESTE AÑO LITÚRGICO ADORANDO A NUESTRO REY

Romanos 13:1 porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas. Este versículo nos enseña claramente que Dios instituyo el gobierno y los dirigentes de un pueblo y esto no es algo nuevo, sino que desde que el hombre empezó a organizarse por regiones permitido por Dios para mantener el orden entre todos los hombres por medio de la Ley escrita en su corazón Dios instituyó la figura del gobierno. La Biblia nos presenta que los gobernantes eran por familias, es decir, un emperador era el descendiente de otro emperador o un rey era el descendiente de otro rey. Vemos como Dios permitió esto aún dentro del pueblo de Israel Y cuando tus días sean cumplidos, y duermas con tus padres, yo levantaré después de ti a uno de tu linaje, el cual procederá de tus entrañas, y afirmaré su reino. 2 Samuel 7:12. Y cuando estudiamos el libro de los Reyes nos damos cuenta que Dios sí cumplió su promesa de mantener vivo el reinado de David, pero Dios fue más allá, no solamente estaba hablando del reino terrenal de Israel que todos sabemos que llego a su final sino que Dios estaba usando esta promesa de una manera especial porque Él sabia que el reinado de David terrenalmente llegaría al final como todos los reinos de este mundo pero añadió a estas palabras de afirmar su reino una promesa que va más allá y nos dice el verso 13 El edificará casa a mi nombre, y yo afirmaré para siempre el trono de su reino. Encontramos unas claves interesantes en este versículo que tiene que ver con toda la humanidad porque Dios esta hablando de un reino que va a afirmar para siempre y esta es una verdad que nos asegura que nunca terminará.

Nuestra razón no entiende que es esta clase de reinado para siempre, todos conocemos una frase que dice: “todo hombre que quiere perpetuarse en el poder saca lo peor de sí” y esto se refiere al gobernante que se vuelve un dictador; pero Dios nos muestra que este gobernante que gobernara para siempre tiene unas características especiales dadas en la primer lectura para hoy, 5He aquí que vienen días, dice Jehová, en que levantaré a David renuevo justo, y reinará como Rey, el cual será dichoso, y hará juicio y justicia en la tierra. 6En sus días será salvo Judá, e Israel habitará confiado; y este será su nombre con el cual le llamarán: Jehová, justicia nuestra. Jeremías 23:5-6. Pero no solamente Jeremías nos muestra estas características, Pablo lo hace también y nos dice en Colosenses 1 13el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo, 14en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados. 15El es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación. 16Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él. 17Y él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en él subsisten; 18y él es la cabeza del cuerpo que es la iglesia, él que es el principio, el primogénito de entre los muertos, para que en todo tenga la preeminencia; 19por cuanto agradó al Padre que en él habitase toda plenitud, 20y por medio de él reconciliar consigo todas las cosas, así las que están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante la sangre de su cruz.

Para nosotros es muy claro lo que afirman Jeremías y Pablo acerca de este Rey que nos presenta las Escrituras que va a gobernar para siempre es Jehová nuestra Justicia, es el creador de los cielos y la tierra es el mismo Dios hecho hombre. Y Lucas en el capitulo 23 nos dice que a este Rey eterno estaba en la cruz en ese momento 35el pueblo estaba mirando; pero dentro del pueblo, al igual que hoy, encontramos que hay dos clases de personas que ven a este Rey en la cruz, un grupo Lucas nos dice y aun los gobernantes se burlaban de él, diciendo: A otros salvó; sálvese a sí mismo, si éste es el Cristo, el escogido de Dios. 36Los soldados también le escarnecían, acercándose y presentándole vinagre, 37y diciendo: Si tú eres el Rey de los judíos, sálvate a ti mismo. 38Había también sobre él un título escrito con letras griegas, latinas y hebreas: ESTE ES EL REY DE LOS JUDÍOS. 39Y uno de los malhechores que estaban colgados le injuriaba, diciendo: Si tú eres el Cristo, sálvate a ti mismo y a nosotros. Este grupo es aquel que rechaza a este Rey y su Reino, pero no podemos ser subjetivos al hablar de este grupo porque nos representa claramente a cada uno de nosotros cuando la Biblia nos señala nuestra actitud en este versículo de 1 Corintios 2:14 Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente. Cuando la Biblia habla del hombre natural se está refiriendo al incrédulo y estos son los hombres que con su boca estaban rechazando este Rey, los gobernantes, los soldados, el gobierno romano y el malhechor que estaba junto a la cruz. Ver o escuchar que Jesús es el Rey de Reyes es un fastidio para los oídos de los incrédulos y para nuestra carne también porque por naturaleza queremos hacer nuestra voluntad y no la de Dios y cuando hablamos de hacer nuestra voluntad no es otra cosa que hacer pecado porque la Biblia es muy clara al mostrar lo que hay en nuestra carne, en nuestro corazón Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias. Mateo 15.19 y por hacer nuestra voluntad merecemos ser castigados eternamente en el infierno porque por naturaleza amamos más nuestra carne que la voluntad de Dios y esto es un pecado en contra del Primer Mandamiento.

Pero lo que estos hombres no entendieron y nuestra carne tampoco lo entiende es porque este REY DE LOS JUDIOS estaba colgado en la cruz, porque a este Rey ningún ejército estaba peleando por él para liberarlo, porque se burlaban de Él llamándole el Cristo, y todo esto lo resumimos en una sola palabra AMOR, este Rey no necesita de armas, ni de ejércitos para gobernar porque tiene el arma más poderosa que es su Amor por cada hombre porque su deseo es muy claro, Él quiere gobernar nuestras vidas, las vidas de todos los hombres y esto lo hizo al conocer nuestro corazón contaminado por el pecado y su corazón es totalmente Santo y Perfecto porque este mismo Rey es Dios mismo y en Él no hay pecado, un hombre pecador como Tomás le identifico muy bien al llamarlo: ¡Señor mío, y Dios mío! Juan 20:28 y hoy Lucas nos presenta a otro hombre que se dio cuenta que estaba crucificado al lado de alguien sin pecado 40Respondiendo el otro, le reprendió, diciendo: ¿Ni aun temes tú a Dios, estando en la misma condenación? 41Nosotros, a la verdad, justamente padecemos, porque recibimos lo que merecieron nuestros hechos; más éste ningún mal hizo. Tomás, este hombre colgado en la Cruz, usted y yo hoy estamos convencidos que Jesús ganó ser nuestro Rey con su AMOR que lo llevó a vivir perfectamente, que lo llevó a vivir son ningún mal para que el Padre en el Cielo perdonará todos nuestros pecados con su vida perfecta y mostró más de su AMOR estando en esa cruz porque Pablo nos dice también como nosotros llegamos a pertenecer a su Reino y por medio de él reconciliar consigo todas las cosas, así las que están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante la sangre de su cruz. Colosenses 1:20. Esta Paz de la cual habla Pablo es única porque Dios en vez de castigarnos a nosotros, castigo a este REY.

Hoy podemos dar gracias a este REY por ganarnos para su Reino y la seguridad que pertenecemos a este Reino la da el Espíritu Santo que nos reúne alrededor del Evangelio y los Sacramentos, estos son la evidencia de como existe este gobierno eterno, que no es un dictador, no tiene intereses personales, el único interés es cada uno de nosotros. Por este motivo el Espíritu Santo hace que cada día oremos dándole gracias por cada día que nos hace vivir en este mundo y aún estando en su misericordia, este mismo Espíritu Santo hace que nosotros mostremos quien es nuestro REY por medio de nuestras vidas Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer. Juan 15:5 y estos frutos que habla este versículo son nuestras obras que ahora todo lo que hacemos es para mostrar que pertenecemos a este REY Eterno, pero estas obras que dan evidencia de nuestra fe no son guiadas por nuestra carne pecaminosa sino por el mismo Espíritu Santo quien habita dentro de cada uno de nosotros. Este REY pronto vendrá porque al ser cabeza de la iglesia, es decir cada creyente, quiere que todos los que pertenecemos a su Reino, estemos eternamente en el Cielo y mientras que llega ese día estemos continuamente unidos a Él mismo quien por el Poder de su Palabra hace que hoy digamos ¡Gracias mil, Rey Eterno que viniste por mí, miserable pecador y tu vida sacrificaste por mí para estar junto a ti para siempre, porque para cada uno de nosotros es la misma promesa que hizo a este converso en la cruz 42Y dijo a Jesús: Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino. 43Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso. ¡Amén!

Los Himnos:

Algunos himnos sugeridos:

Cantad al Señor:

72 Gloria al nombre de Cristo

75 Jubilosos, te adoramos

78 Señor, mi Dios

79 Te exaltaré, mi Dios, mi rey

98 ¡Muerte! ¿dónde está tu horror?

99 Cuando suene la trompeta

100 Pronto vuelve Jesucristo

101 Y sólo espero ese día

108 Esta es la fiesta

Culto Cristiano:

78 De mil arpas y mil voces

79 Loores dad a Cristo el Rey

80 Ved al Cristo, rey de gloria

82 A Cristo proclamad

85 Venid con cánticos, venid

86 Venid, nuestras voces alegres unamos

156 Ven Tú, oh Rey eterno

185 Naciones todas, alabad

239 El rey de amor es mi pastor

257 Mirad y ved a nuestro Dios

341 Tú ya vienes, ¡oh Dios mío!

398 Del trono santo en derredor

 

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