2019-11-10 – últimos tiempos 02

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El segundo domingo de los últimos tiempos

El juicio final

(Rojo)

Tema del día: En el juicio final, todo el mundo va a tener que presentarse ante Dios el juez justo el cual va a juzgar a todos en su justicia. Para el incrédulo, va a ser un día horrible en que verá la consecuencia eterna de su pecado, pero para el creyente va a ser un día glorioso, el día de su salvación.

La Colecta: Todopoderoso y sempiterno Dios, que has dado a los que creen muy grandes y preciosas promesas: Concédenos que, sin ninguna duda, más con perfecta confianza, creamos en tu Hijo Jesucristo de manera que nuestra fe nunca sea reprobada ante tus ojos; por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura: Jeremías 26:1-6 A todos los que rehúsan arrepentirse de sus pecados Dios advierte que sufrirán su castigo eterno y que él los pondrá “por maldición a todas las naciones de la tierra.”

1En el principio del reinado de Joacim hijo de Josías, rey de Judá, vino esta palabra de Jehová, diciendo: 2Así ha dicho Jehová: Ponte en el atrio de la casa de Jehová, y habla a todas las ciudades de Judá, que vienen para adorar en la casa de Jehová, todas las palabras que yo te mandé hablarles; no retengas palabra. 3Quizá oigan, y se vuelvan cada uno de su mal camino, y me arrepentiré yo del mal que pienso hacerles por la maldad de sus obras. 4Les dirás, pues: Así ha dicho Jehová: Si no me oyereis para andar en mi ley, la cual puse ante vosotros, 5para atender a las palabras de mis siervos los profetas, que yo os envío desde temprano y sin cesar, a los cuales no habéis oído, 6yo pondré esta casa como Silo, y esta ciudad la pondré por maldición a todas las naciones de la tierra.

El Salmo del Día: Salmo 90

Oración de Moisés, varón de Dios.

1 Señor, tú nos has sido refugio

De generación en generación.

2 Antes que naciesen los montes

Y formases la tierra y el mundo,

Desde el siglo y hasta el siglo, tú eres Dios.

3 Vuelves al hombre hasta ser quebrantado,

Y dices: Convertíos, hijos de los hombres.

4 Porque mil años delante de tus ojos

Son como el día de ayer, que pasó,

Y como una de las vigilias de la noche.

5 Los arrebatas como con torrente de aguas; son como sueño,

Como la hierba que crece en la mañana.

6 En la mañana florece y crece;

A la tarde es cortada, y se seca.

7 Porque con tu furor somos consumidos,

Y con tu ira somos turbados.

8 Pusiste nuestras maldades delante de ti,

Nuestros yerros a la luz de tu rostro.

9 Porque todos nuestros días declinan a causa de tu ira;

Acabamos nuestros años como un pensamiento.

10 Los días de nuestra edad son setenta años;

Y si en los más robustos son ochenta años,

Con todo, su fortaleza es molestia y trabajo,

Porque pronto pasan, y volamos.

11 ¿Quién conoce el poder de tu ira,

Y tu indignación según que debes ser temido?

12 Enséñanos de tal modo a contar nuestros días,

Que traigamos al corazón sabiduría.

13 Vuélvete, oh Jehová; ¿hasta cuándo?

Y aplácate para con tus siervos.

14 De mañana sácianos de tu misericordia,

Y cantaremos y nos alegraremos todos nuestros días.

15 Alégranos conforme a los días que nos afligiste,

Y los años en que vimos el mal.

16 Aparezca en tus siervos tu obra,

Y tu gloria sobre sus hijos.

17 Sea la luz de Jehová nuestro Dios sobre nosotros,

Y la obra de nuestras manos confirma sobre nosotros;

Sí, la obra de nuestras manos confirma.

La Segunda Lectura: 2 Tesalonicenses 1:5-10 Para los que han sufrido por el nombre de Jesucristo, el día final va a ser el día en que reciban su descanso eterno en el cielo, pero para los que han rechazado a Dios, va a ser el día horrible en que recibirán el pago de todos sus pecados.

5Esto es demostración del justo juicio de Dios, para que seáis tenidos por dignos del reino de Dios, por el cual asimismo padecéis. 6Porque es justo delante de Dios pagar con tribulación a los que os atribulan, 7y a vosotros que sois atribulados, daros reposo con nosotros, cuando se manifieste el Señor Jesús desde el cielo con los ángeles de su poder, 8en llama de fuego, para dar retribución a los que no conocieron a Dios, ni obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo; 9los cuales sufrirán pena de eterna perdición, excluidos de la presencia del Señor y de la gloria de su poder, 10cuando venga en aquel día para ser glorificado en sus santos y ser admirado en todos los que creyeron (por cuanto nuestro testimonio ha sido creído entre vosotros).

El Versículo: ¡Aleluya! ¡Aleluya! Por tanto, manténganse despiertos, porque no saben qué día vendrá su Señor. ¡Aleluya!

El Evangelio: Lucas 19:11-27 La parábola de las diez minas enfatiza la realidad de la segunda venida de Cristo. Los que desprecian el tesoro precioso del evangelio, rechazándolo en su incredulidad, recibirán su condenación eterna en el infierno.

11Oyendo ellos estas cosas, prosiguió Jesús y dijo una parábola, por cuanto estaba cerca de Jerusalén, y ellos pensaban que el reino de Dios se manifestaría inmediatamente. 12Dijo, pues: Un hombre noble se fue a un país lejano, para recibir un reino y volver. 13Y llamando a diez siervos suyos, les dio diez minas, y les dijo: Negociad entre tanto que vengo. 14Pero sus conciudadanos le aborrecían, y enviaron tras él una embajada, diciendo: No queremos que éste reine sobre nosotros. 15Aconteció que vuelto él, después de recibir el reino, mandó llamar ante él a aquellos siervos a los cuales había dado el dinero, para saber lo que había negociado cada uno. 16Vino el primero, diciendo: Señor, tu mina ha ganado diez minas. 17Él le dijo: Está bien, buen siervo; por cuanto en lo poco has sido fiel, tendrás autoridad sobre diez ciudades. 18Vino otro, diciendo: Señor, tu mina ha producido cinco minas. 19Y también a éste dijo: Tú también sé sobre cinco ciudades. 20Vino otro, diciendo: Señor, aquí está tu mina, la cual he tenido guardada en un pañuelo; 21porque tuve miedo de ti, por cuanto eres hombre severo, que tomas lo que no pusiste, y siegas lo que no sembraste. 22Entonces él le dijo: Mal siervo, por tu propia boca te juzgo. Sabías que yo era hombre severo, que tomo lo que no puse, y que siego lo que no sembré; 23 ¿por qué, pues, no pusiste mi dinero en el banco, para que al volver yo, lo hubiera recibido con los intereses? 24Y dijo a los que estaban presentes: Quitadle la mina, y dadla al que tiene las diez minas. 25Ellos le dijeron: Señor, tiene diez minas. 26Pues yo os digo que a todo el que tiene, se le dará; más al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará. 27Y también a aquellos mis enemigos que no querían que yo reinase sobre ellos, traedlos acá, y decapitadlos delante de mí.

EL LLAMADO DEL EVANGELIO: NEGOCIEMOS MIENTRAS NUESTRO SEÑOR VIENE

En este mundo podemos resumir que encontramos dos clases de personalidades en cada una de las personas; una personalidad es tranquila o despreocupada por lo que pueda suceder y la otra clase de personalidad es aquella que siempre está preocupada por cualquier situación que pueda vivir personalmente o en su alrededor. No existe un termino medio cuando hablamos de estas personalidades y sobre todo cuando estamos hablando de la Fe porque las Escrituras son muy claras cuando dicen: Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. Apocalipsis 3:16, ¡Así es! No podemos dejar que nuestra personalidad sea quien controle nuestra vida espiritual porque sí es así, la tibies espiritual hará que seamos expulsados al infierno eterno, por esto nuestro Señor Jesucristo en este domingo donde estamos meditando la doctrina de la segunda venida de Cristo el Espíritu Santo está trabajando nuestra tibies espiritual para que no seamos de doble personalidad espiritual o tibios porque Dios también aborrece a los que son de doble ánimo porque en la carta de Santiago 1:8 nos dice: El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos. Y esta inconstancia en la vida del creyente también trae un vacío espiritual que nos lleva lastimosamente al infierno eterno porque no somos persistentes en llevar el mismo camino espiritual.

Jesús no fue un hombre de doble ánimo ni tampoco inconstante mientras estuvo en este mundo, lo podemos ver en su camino hacia Jerusalén como anunció su muerte en varias oportunidades 31Tomando Jesús a los doce, les dijo: He aquí subimos a Jerusalén, y se cumplirán todas las cosas escritas por los profetas acerca del Hijo del Hombre. 32Pues será entregado a los gentiles, y será escarnecido, y afrentado, y escupido. 33Y después que le hayan azotado, le matarán; más al tercer día resucitará. Lucas 18:31-33, la Biblia no duda en mostrar el amor de Jesús para con cada uno de nosotros que pecamos por nuestra inconstancia espiritual y más que sabemos que el día de la venida de Jesús se acerca y no sabemos cuál es el día y la hora de su llegada, nosotros necesitamos reconocer que no obedecemos a nuestro Dios cuando nos manda a cuidar nuestra Fe usando el Evangelio, el mandato que dio este hombre noble que se fue a un país lejano a sus sirvientes cuando les dijo en el versículo 13 Negociad entre tanto que vengo lo dio a cada uno de los 10 siervos por medio de una mina que les dio la cual era de gran precio porque tenia un valor de tres meses de salario. Cada siervo tenía el mismo mandato de hacer producir esta mina que les había dado y es el mismo mandato que Jesús ha dado a cada creyente en Mateo 28:19 Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, aquí Jesús nos esta mandando a negociar con la mina del Evangelio, este es el que tiene poder para traer personas a la Fe y de cuidarnos a cada uno de nosotros mientras que Jesús viene por segunda vez. Pero cada vez que tenemos oportunidad de negociad con la mina del evangelio y no lo hacemos es un pecado en contra del tercer mandamiento pero es perdonado nuestro pecado en el sufrimiento de Cristo quien sufrió en nuestro lugar el castigo que merecemos por nuestro pecado, Él fue a la cruz para redimirnos a cada uno de nosotros y muestra de su sufrimiento lo vemos en Juan 19:28 Después de esto, sabiendo Jesús que ya todo estaba consumado, dijo, para que la Escritura se cumpliese: Tengo sed. Esta sed que sufrió Jesús fue producida por la agonía de la muerte la cual no dudo en sufrir para darnos a nosotros la verdadera esperanza de que estemos esperando que Jesús venga por segunda vez y así nosotros estemos preparados no importando el día y la hora de su venida para estar en el cielo eternamente en cuerpo y alma.

El Espíritu Santo hace que nosotros seamos como los dos sirvientes que hicieron producir la mina de su Señor, el hace que no seamos como el siervo que guardo la mina en su pañuelo por temor a perderla, y necesitamos dejar que la resurrección de Cristo nos de ese animo de ir por todas las naciones y empezar a demostrar que Jesús es el Cristo el cual no se quedó en la tumba porque venció la muerte por cada uno de nosotros y por tanto Él nos manda que anunciemos su venida de nuevo por segunda vez y en agradecimiento por todo lo que nuestro Señor Jesús hizo por cada uno de nosotros vamos a negociar con nuestra mina del Evangelio porque 26Pues yo os digo que a todo el que tiene, se le dará; más al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará. Y nosotros vamos a recibir más porque el Espíritu Santo hace que negociemos de la siguiente manera: primero necesitamos tener la prioridad de alimentarnos nosotros mismos para que seamos como las vírgenes prudentes que nos presenta Mateo 25 donde estamos esperando al esposo de la iglesia, nuestro Señor Jesucristo, para que venga por nosotros y para mantener nuestras vasijas llenas de aceite (el Espíritu Santo) necesitamos constantemente alimentarnos del Evangelio y el sacramento de la Santa Cena los cuales mantienen viva nuestra Fe en Cristo Jesús y al mantener viva esta Fe podemos de manera genuina predicar el Evangelio cada vez que tenemos oportunidad, presentar al hombre perdido por el pecado, la Ley, para que produzca en él la sed espiritual que sentimos por el pecado que nos condena al infierno eterno y luego el refrigerio del Evangelio la obra de Cristo Jesús hecha por cada uno de nosotros, también no podemos pasar por alto nuestra manera de vivir, necesitamos dejar que el Espíritu Santo guíe nuestras vidas dejando a un lado el dejar de complacer nuestra carne porque solo nosotros vivimos para Glorificarle a Él por medio de nuestras vidas y esto es una manera de mostrar que estamos listos esperando a nuestro Señor Jesucristo y por último oremos constantemente teniendo siempre la petición que nos enseña Apocalipsis 22:20 ciertamente vengo en breve. Amén, sí, ven, Señor Jesús. Amén

Los Himnos:

Algunos himnos sugeridos:

Cantad al Señor:

99 Cuando suene la trompeta

100 Pronto vuelve Jesucristo

101 Y sólo espero ese día

Culto Cristiano:

338-341 Los himnos para la segunda venida del Señor

2 Alzaos, oh puertas

4 ¡Despertad! A todos llama

78 De mil arpas

156 Ven Tú, ¡oh Rey eterno!

 

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