2019-11-03 – últimos tiempos 01

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El primer domingo de los últimos tiempos

El día de la Reforma

(Rojo)

Tema del día: ¡Qué tesoro tenemos en la reforma! La luz brillante del “pacto nuevo” con Dios que viene por la sangre de nuestro Señor Jesucristo penetró la oscuridad de la falsa doctrina para dar libertad a los oprimidos de corazón. Como hijos e hijas de la reforma, qué permanezcamos en la verdad de este evangelio.

La Colecta: Todopoderoso Dios, Señor misericordioso: Derrama tu Espíritu Santo sobre tu pueblo fiel. Guárdalos firmes en tu gracia y verdad, protege y consuélalos en toda tentación, defiéndelos contra todos los enemigos de tu palabra, y concede a tu iglesia tu paz salvadora; por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura: Jeremías 31:31-34 Por medio del pacto nuevo que tenemos con Dios, hemos sido librados del yugo de la ley para vivir en su perdón. Si intentamos ganar la salvación por nuestras propias obras, estamos rechazando este pacto de amor y nos encontraremos otra vez bajo el yugo de la ley.

31He aquí que vienen días, dice Jehová, en los cuales haré nuevo pacto con la casa de Israel y con la casa de Judá. 32No como el pacto que hice con sus padres el día que tomé su mano para sacarlos de la tierra de Egipto; porque ellos invalidaron mi pacto, aunque fui yo un marido para ellos, dice Jehová. 33Pero este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová: Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón; y yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo. 34Y no enseñará más ninguno a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce a Jehová; porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, dice Jehová; porque perdonaré la maldad de ellos, y no me acordaré más de su pecado

El Salmo del Día: Salmo 46

Al músico principal; de los hijos de Coré. Salmo sobre Alamot.

1Dios es nuestro amparo y fortaleza,

Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.

2Por tanto, no temeremos, aunque la tierra sea removida,

Y se traspasen los montes al corazón del mar;

3Aunque bramen y se turben sus aguas,

Y tiemblen los montes a causa de su braveza.Selah

4Del río sus corrientes alegran la ciudad de Dios,

El santuario de las moradas del Altísimo.

5Dios está en medio de ella; no será conmovida.

Dios la ayudará al clarear la mañana.

6Bramaron las naciones, titubearon los reinos;

Dio él su voz, se derritió la tierra.

7Jehová de los ejércitos está con nosotros;

Nuestro refugio es el Dios de Jacob. Selah

8Venid, ved las obras de Jehová,

Que ha puesto asolamientos en la tierra.

9Que hace cesar las guerras hasta los fines de la tierra.

Que quiebra el arco, corta la lanza,

Y quema los carros en el fuego.

10Estad quietos, y conoced que yo soy Dios;

Seré exaltado entre las naciones; enaltecido seré en la tierra.

11Jehová de los ejércitos está con nosotros;

Nuestro refugio es el Dios de Jacob. Selah

La Segunda Lectura: Romanos 3:19-28 La verdad de la reforma encuentra su resumen en estas palabras del Apóstol Pablo. “Aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios.” No se puede salvar por medio de la ley, sino por la ley es el conocimiento del pecado. No obstante, Dios justifica al pecador, es decir, lo declara inocente de todos sus pecados. Cristo pagó el precio de nuestra libertad con su vida perfecta y sangre inocente en la cruz. Si intentamos ganar la salvación por medio de las obras de la ley, estamos rechazando la redención que tenemos en Cristo.

19Pero sabemos que todo lo que la ley dice, lo dice a los que están bajo la ley, para que toda boca se cierre y todo el mundo quede bajo el juicio de Dios; 20ya que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él; porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado.

21Pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, testificada por la ley y por los profetas; 22la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él. Porque no hay diferencia, 23por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios, 24siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, 25a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados, 26con la mira de manifestar en este tiempo su justicia, a fin de que él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús.

27¿Dónde, pues, está la jactancia? Queda excluida. ¿Por cuál ley? ¿Por la de las obras? No, sino por la ley de la fe. 28Concluimos, pues, que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley. 

El Versículo: ¡Aleluya! ¡Aleluya! Si mantienen fieles a mis enseñanzas, serán realmente mis discípulos, y conocerán la verdad, y la verdad los hará libres. ¡Aleluya!

El Evangelio: Juan 8:31-36 Cristo nos recuerda que hemos sido librados de la esclavitud al pecado y la única forma de no caernos de nuevo bajo su tiranía es permanecernos fielmente en su Palabra.

31Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; 32y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres. 33Le respondieron: Linaje de Abraham somos, y jamás hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo dices tú: Seréis libres?

34Jesús les respondió: De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado. 35Y el esclavo no queda en la casa para siempre; el hijo sí queda para siempre. 36Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres. Juan 8:31-36

HERMANOS CELEBREMOS LA REFORMA SABIENDO LO IMPORTANTE DEL CONOCIMIENTO DE LA LEY DE DIOS.

En tiempos modernos es difícil para cada uno de nosotros entender lo que vivieron muchos de nuestros antepasados en los días que existía la esclavitud, solo nos enteramos de como vivían ellos por medio de películas o libros que tal vez podamos leer y creo que al ver esas cosas nos trae pensamientos repulsivos porque no nos alcanzamos a imaginar o no creemos como una persona puede ser dueña de tantas personas y hasta veces sufrir los maltratos que sufrieron muchos. Pero realmente aunque no vivamos en tiempos que esta clase de esclavitud sea tan notoria si podemos afirmar que existe una clase de esclavitud espiritual, esta nunca ha cambiado, desde el momento del pecado de nuestros primeros padres vivimos en la consecuencia de esta esclavitud espiritual la cual trae una consecuencia por la cual todos los hombres pasamos y es la muerte (espiritual, eterna y física). Como creyentes es importante que conozcamos ciertos pasajes bíblicos y el significado de estos mismos como por ejemplo lo que nos enseña Romanos 6:23 la paga del pecado es la muerte. Necesitamos entender el sentido del pecado pero muchas veces no lo percibimos porque ni siquiera como cristianos conocemos los mandamientos y la aplicación de cada uno de ellos y si no nos interesamos por conocer los mandamientos no vamos a conocer que es realmente el pecado y la consecuencia del mismo como la muerte que merecemos por no cumplir la voluntad de Dios, cuando conocemos los mandamientos y el significado de ellos de inmediato nos damos cuenta que es lo que Dios exige por medio de ellos, que nosotros vivamos de acuerdo a su voluntad, pero también nos encontramos con este serio problema al no conocer los mandamientos tampoco conoceremos la voluntad de Dios y es por esto que cada uno de nosotros no podemos sacar una excusa de decirle a Dios que no puede condenarnos porque no conocemos sus mandamientos porque Él mismo nos dice en Romanos 2:12 Porque todos los que sin ley han pecado, sin ley también perecerán; también si no conocemos los mandamientos y su uso no sabremos porque la carne nos hace esclavos en determinadas situaciones porque muchas veces la conciencia nos hace una mala jugada haciéndonos creer que lo que estamos haciendo es justo, necesario y en libertad pero si olvidamos lo que nos enseña cada mandamiento, es decir la ley de Dios, hay una alta probabilidad de que estemos esclavos del pecado.

No creamos que por el hecho de ser luteranos confesionales ya estamos asegurados en el reino de los cielos, ese mismo pensamiento lo tenían muchos judíos, ellos creían 33Le respondieron: Linaje de Abraham somos, y jamás hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo dices tú: Seréis libres? Este pasaje para el día de hoy nos presenta a dos clases de judíos, el versículo 31 que habían unos judíos que habían creído en Él y ahora en este versículo 33 vemos que creían que eran totalmente libres por el hecho de ser judíos, ya que para ellos era de mucho orgullo ser descendientes de Abraham y creían que por esto ya tenían una buena relación con Dios. Y esto muestra el desconocimiento de los mandamientos, estos judíos que se creían libres no conocían los mandamientos de Dios, muchos hoy en día que dicen que son salvos por el hecho de pertenecer a una congregación al igual que estos judíos no serán salvos porque no viven en la verdadera libertad.

Muchos crecimos diciendo esta frase: “no hay salvación fuera de la iglesia católica Romana” esta frase tiene su propia explicación, no importa si no conocemos la ley de Dios por el hecho de pertenecer a la iglesia de Roma ya somos salvos porque esta es la iglesia del vicario de Cristo, así fuimos criados todos nosotros y así fue criado Lutero; creyendo que la iglesia de Roma y el papado hacían verdaderamente libres al hombre, solo era necesario comprar un documento por el dinero indicado y la libertad se hacía evidente porque ya se pagó todo en el purgatorio o no había necesidad de pasar por este sitio dependiendo de qué tantas indulgencias se hallan logrado comprar. Y muchos al vivir y morir creyendo que solo son salvos por el hecho de pertenecer a esta iglesia lastimosamente vivieron esclavos en este mundo y ahora lo más posible es que son esclavos eternos en el infierno.

Cuando el Espíritu Santo empezó a trabajar en nosotros enseñándonos lo importante de los mandamientos y su aplicación inmediatamente rompió nuestro corazón incrédulo mostrándonos como el pecado nos destituye de la Gloria de Dios, Romanos 3:23. La explicación a este versículo bíblico lo vemos en 1 Corintios 6:9-10 donde nos muestra en que consiste la esclavitud de la carne que no es otra cosa que el pecado, 9¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, 10ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios. Este es un listado de cada mandamiento que Dios nos ha dado y como muestra lo que realmente hacia que fuéramos enemigos de Dios, nuestra manera de vivir mostraba nuestra esclavitud y a la vez íbamos al infierno por no vivir de acuerdo a la voluntad de Dios.

Cuando el Espíritu Santo nos convence de la esclavitud espiritual en la que vivíamos enseñándonos bien la ley de Dios, es decir, los mandamientos apreciamos más el regalo que Dios nos ha dado. La fecha de la Reforma es un buen día para recordar este regalo inmerecido que la misma Escritura llama Gracia, en el evangelio para hoy Jesús nos dice Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; 32y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres. Así es, Jesús nos rescató de esta vana manera de vivir y nos ha dado la verdadera libertad porque permanecer en la Palabra de Jesús consiste en vivir bajo su amparo ya que es lo que más necesitamos cada uno de nosotros y este amparo consiste en que Jesús no cometió ningún pecado por amor a cada uno de nosotros, Él mismo Jesús pregunto a los judíos sí tenían algún pecado de que acusarle ¿Quién de vosotros me redarguye de pecado?, Juan 8:46, y el contexto bíblico nos enseña que ninguno lo pudo hacer, porque las mentiras de ellos eran tan débiles que Jesús con la verdad de su Palabra nos rescató a cada uno de nosotros y esta misma palabra que nos hace permanecer en Jesús nos da la seguridad de nuestra libertad, 36Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres. Nos libertó con su sangre que derramo en su sufrimiento y muerte la cual Pablo nos recuerda en una de las lecturas para hoy a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados. Romanos 3:25. ¡Qué libertad la que respiramos! Nuestros pecados que fueron señalados por la Ley ya no nos acusan porque Jesús pagó por cada uno de ellos y encontramos seguridad de nuestra Redención en que Cristo no se quedó en la tumba sino que resucitó para mostrar que la paga del pecado que es la muerte ya no tiene poder sobre los que hemos sido Redimidos, para mostrar que nosotros somos guiados por un Dios vivo que guio al pueblo de Israel hacia la tierra prometida por su Gracia, quien guio a sus apóstoles para que por la obra del Espíritu Santo hicieran crecer la iglesia, quien guió al siervo Martín Lutero para que sacara la Palabra de Dios para que todos de nuevo pudiéramos estar en la luz y permanecer en ella y ahora nos guía a cada uno de nosotros para que primero no seamos más esclavos del pecado como lo dijo en este evangelio De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado. 35Y el esclavo no queda en la casa para siempre; el hijo sí queda para siempre. Nosotros ya hemos sido libres y es por esto que al conocer los mandamientos de Dios no es una tortura que nos quita libertad sino que nos guían para darnos la verdadera libertad, porque ellos hacen que nosotros podamos Glorificar el nombre de nuestro Dios viviendo como lo dice este poderos pasaje bíblico de 1 Corintios 6:11 mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios. Amén, Amén, Amén. ¡FELIZ DIA DE LA REFORMA!

Los Himnos:

Algunos himnos sugeridos:

Cantad al Señor:

38 Tu Palabra es mi cántico

45 Fortalece a tu Iglesia

51 Dios de gracia, Dios de gloria

63 A Dios demos gloria

72 Gloria al nombre de Cristo

81 Con Dios no temeremos

82 Bien sé en quien yo creo

83 Con que paternal cariño

85 No me abandones, Dios

88 Sublime gracia

107 El Señor es mi luz

Culto Cristiano:

109 Sosténnos firmes (Lutero)

110 ¡Luz brillante, dulce y pura!

113 Preciosa herencia

116 Tu Palabra, ¡oh Padre santo!

128 Un solo fundamento

129 Castillo fuerte es nuestro Dios (Lutero)

131 Firme en la roca eterna y fiel

135 De la iglesia fundamento

207 Con ansia clamo, oh santo Dios (Lutero)

225 Por gracia sola yo soy salvo

229 Tal como soy

254 Firmes y adelante

257 Mirad y ved

272 Me guía Cristo

403 Estad por Cristo firmes

406 Luchad, luchad por Cristo

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