2019-10-13 – Pentecostes 18

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El decimoctavo domingo después de pentecostés

(Verde)

Tema del día: Nuestra actitud en cuanto al dinero y como lo usamos se relacionan íntimamente con nuestra actitud hacia Dios. El que conoce a Dios y su amor, no va a buscar su propio bien y gloria con su dinero, sino va a buscar el bien de su prójimo y la gloria de Dios.

La Colecta: Te suplicamos, Señor, que guardes tu iglesia con tu perpetua misericordia, y puesto que sin ti no podemos menos que caer, defiéndenos siempre de cuanto nos pueda hacer daño y dirígenos a todo lo que corresponda a nuestra salvación; por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura: Amos 8:4-7 No es posible esconder nuestras obras de Dios. Los que no creen van a tener que dar cuentas ante Dios por sus obras de envidia y egoísmo.

4Oíd esto, los que explotáis a los menesterosos, y arruináis a los pobres de la tierra, 5diciendo: ¿Cuándo pasará el mes, y venderemos el trigo; y la semana, y abriremos los graneros del pan, y achicaremos la medida, y subiremos el precio, y falsearemos con engaño la balanza, 6para comprar los pobres por dinero, y los necesitados por un par de zapatos, y venderemos los desechos del trigo?

7Jehová juró por la gloria de Jacob: No me olvidaré jamás de todas sus obras

El Salmo del Día: Salmo 38

Salmo de David, para recordar.

1 Jehová, no me reprendas en tu furor,

Ni me castigues en tu ira.

2 Porque tus saetas cayeron sobre mí,

Y sobre mí ha descendido tu mano.

3 Nada hay sano en mi carne, a causa de tu ira;

Ni hay paz en mis huesos, a causa de mi pecado.

4 Porque mis iniquidades se han agravado sobre mi cabeza;

Como carga pesada se han agravado sobre mí.

5 Hieden y supuran mis llagas,

A causa de mi locura.

6 Estoy encorvado, estoy humillado en gran manera,

Ando enlutado todo el día.

7 Porque mis lomos están llenos de ardor,

Y nada hay sano en mi carne.

8 Estoy debilitado y molido en gran manera;

Gimo a causa de la conmoción de mi corazón.

9 Señor, delante de ti están todos mis deseos,

Y mi suspiro no te es oculto.

10 Mi corazón está acongojado, me ha dejado mi vigor,

Y aun la luz de mis ojos me falta ya.

11 Mis amigos y mis compañeros se mantienen lejos de mi plaga,

Y mis cercanos se han alejado.

12 Los que buscan mi vida arman lazos,

Y los que procuran mi mal hablan iniquidades,

Y meditan fraudes todo el día.

13 Mas yo, como si fuera sordo, no oigo;

Y soy como mudo que no abre la boca.

14 Soy, pues, como un hombre que no oye,

Y en cuya boca no hay reprensiones.

15 Porque en ti, oh Jehová, he esperado;

Tú responderás, Jehová Dios mío.

16 Dije: No se alegren de mí;

Cuando mi pie resbale, no se engrandezcan sobre mí.

17 Pero yo estoy a punto de caer,

Y mi dolor está delante de mí continuamente.

18 Por tanto, confesaré mi maldad,

Y me contristaré por mi pecado.

19 Porque mis enemigos están vivos y fuertes,

Y se han aumentado los que me aborrecen sin causa.

20 Los que pagan mal por bien

Me son contrarios, por seguir yo lo bueno.

21 No me desampares, oh Jehová;

Dios mío, no te alejes de mí.

22 Apresúrate a ayudarme,

Oh Señor, mi salvación.

La Segunda Lectura: 1 Timoteo 2:1-8 San Pablo exhorta al joven Pastor Timoteo que ofrezca oraciones e intercesiones por todos los hombres, porque Dios quiere que todos sean salvos. Podemos pedir a Dios con confianza porque tenemos un mediador, Jesucristo, el cual dio su vida para darnos entrada con Dios.

1Exhorto ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres; 2por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad. 3Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador, 4el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad. 5Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre, 6el cual se dio a sí mismo en rescate por todos, de lo cual se dio testimonio a su debido tiempo. 7Para esto yo fui constituido predicador y apóstol (digo verdad en Cristo, no miento), y maestro de los gentiles en fe y verdad.

8Quiero, pues, que los hombres oren en todo lugar, levantando manos santas, sin ira ni contienda.

El Versículo: ¡Aleluya! ¡Aleluya! Te basta mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, muy gustosamente me gloriaré más bien en mis debilidades, para que el poder de Cristo more en mí. ¡Aleluya!

El Evangelio: Lucas 16:1-13 La historia del mayordomo infiel nos enseña usar nuestro dinero y bienes para la gloria de Dios.

1Dijo también a sus discípulos: Había un hombre rico que tenía un mayordomo, y éste fue acusado ante él como disipador de sus bienes. 2Entonces le llamó, y le dijo: ¿Qué es esto que oigo acerca de ti? Da cuenta de tu mayordomía, porque ya no podrás más ser mayordomo. 3Entonces el mayordomo dijo para sí: ¿Qué haré? Porque mi amo me quita la mayordomía. Cavar, no puedo; mendigar, me da vergüenza. 4Ya sé lo que haré para que cuando se me quite de la mayordomía, me reciban en sus casas. 5Y llamando a cada uno de los deudores de su amo, dijo al primero: ¿Cuánto debes a mi amo? 6Él dijo: Cien barriles de aceite. Y le dijo: Toma tu cuenta, siéntate pronto, y escribe cincuenta. 7Después dijo a otro: Y tú, ¿cuánto debes? Y él dijo: Cien medidas de trigo. Él le dijo: Toma tu cuenta, y escribe ochenta. 8Y alabó el amo al mayordomo malo por haber hecho sagazmente; porque los hijos de este siglo son más sagaces en el trato con sus semejantes que los hijos de luz. 9Y yo os digo: Ganad amigos por medio de las riquezas injustas, para que cuando éstas falten, os reciban en las moradas eternas.

10El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel; y el que en lo muy poco es injusto, también en lo más es injusto. 11Pues si en las riquezas injustas no fuisteis fieles, ¿quién os confiará lo verdadero? 12Y si en lo ajeno no fuisteis fieles, ¿quién os dará lo que es vuestro? 13Ningún siervo puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.

AMADOS CUIDÉMOSNOS DEL ENGAÑO DEL DINERO

Todos los días recibimos información financiera, como está el precio del dólar, que tanto vale un barril de petróleo, el precio del café y hasta a veces tenemos conversaciones como si fuéramos ministros de hacienda con las personas que nos venden la carne y el pan diario. Hablar del dinero no es pecado, es más, una de las funciones que tenemos como padres es enseñarles a nuestros hijos algo que no les van a enseñar y es la educación financiera, aunque no lo creamos, el tema de hablar del dinero está muy relacionado con la parte emocional de cada ser humano y esta parte es muy influenciada por la carne como lo dijo el rey David en el Salmo para este día 3Nada hay sano en mi carne, a causa de tu ira; Ni hay paz en mis huesos, a causa de mi pecado. Salmo 38:3; es por culpa de nuestra carne pecaminosa que nos dejamos engañar fácil del dinero porque creemos que con él podemos crear una vida perfecta, los medios de comunicación hacen muy bien su trabajo al mostrarnos la vida de los futbolistas, cantantes y actores en sus aviones privados, como ellos puede estar de una lugar a otro sin necesidad de estar esperando que les hagan un avance de dinero y nosotros como cristianos nos dejamos convencer de esa clase de vida creyéndonos que la solución a todos los problemas que tenemos es tener buena cantidad de dinero. Pero algo que nos ha enseñado la vida es que el hombre se deja engañar fácilmente por el dinero, siempre que escuchamos después de un tiempo las personas que se ganaron el premio mayor de la lotería están muchas veces peores a como estaban antes de ganársela y eso por el hecho de dejarse engañar por el dinero. Las redes sociales también son usadas para engañarnos, con frecuencia somos inducidos a invertir nuestro poco dinero para recibir buenas ganancias en un tiempo mínimo y aún mucho mejor sin tener que trabajar y terminamos cayendo en esas cadenas que nos impulsan a volvernos economistas pero con el dinero del otro, es muy fácil hablar de inversión cuando no es nuestro dinero sino que la otra persona tiene que invertir para que todos podamos ganar. Y todas estas cosas nos van convirtiendo en personas avaras, egoístas y envidiosas como estaban muchos en los tiempos del profeta Amós donde entre el mismo pueblo solo buscaba robarse entre ellos mismos y como sabemos que somos influenciados como lo expresó David en el Salmo 38:3 Nada hay sano en mi carne, a causa de tu ira; Ni hay paz en mis huesos, a causa de mi pecado. La ira de Dios es mostrada en el castigo eterno en el infierno que merecemos por dejarnos influenciar por nuestra carne.

La clave para entender la parábola de este día está en el versículo 8 Y alabó el amo al mayordomo malo por haber hecho sagazmente; porque los hijos de este siglo son más sagaces en el trato con sus semejantes que los hijos de luz. Jesús usando las palabras del hombre rico, comenta que los hijos de este mundo son más sagaces en el manejo del dinero que sus propios seguidores, los hijos de la luz. Pero Jesús enseña de esta manera porque quiere que nosotros no nos dejemos engañar de la mentira del dinero, no dejemos que el dinero sea nuestro dueño y no quiere que nos dejemos esclavizar por el mismo dinero. Nuestra carne que está contaminada por el pecado necesitó ser tratada por nuestro Dios y esto lo hizo por medio de nuestro Señor y Salvador Jesucristo quien siempre supo que el dinero controla mucho la carne, que el dinero nos mete en un serio problema como lo dice el texto para el día de hoy 13Ningún siervo puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas. Y Jesús por amor a cada uno de nosotros solo sirvió a Dios como lo enseña Pablo Porque ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico, para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos. 2 Corintios 8:9; esto no quiere decir que Jesús fue pobre para que todos sus seguidores hagan lo mismo, lo que nos está enseñando este versículo bíblico es como Jesús por amor a cada uno de nosotros nunca permitió que las riquezas fueran un obstáculo para él, su nacimiento en un pesebre, no tener donde recostar su cabeza durante su vida y en su muerte que no había donde sepultarle mostró como se hizo pobre para que nuestro Padre Celestial perdonará todos nuestros pecados en contra del séptimo, noveno y décimo mandamiento y así también mostró su alto servicio a Dios cuando fue a la cruz 28Y sin hallar en él causa digna de muerte, pidieron a Pilato que se le matase. 29Y habiendo cumplido todas las cosas que de él estaban escritas, quitándolo del madero, lo pusieron en el sepulcro. Hechos 13:28-29. Y todo esto lo hizo no solamente por servicio a Dios sino también a cada uno de nosotros para que seamos ricos en este momento, y la riqueza de la cual se nos habla en 2 de corintios no es una riqueza material, no está hablando de prosperidad económica sino de la celestial, la espiritual que nos ha sido dada por la obra de Cristo y esta riqueza es la que pone todo en un verdadero orden.

El Espíritu Santo nos enseña por medio de esta parábola que Jesús predicó, que nosotros los hijos de la luz usemos el dinero de manera sensata y audaz, el mayordomo que le fue quitado el privilegio de seguir administrando las riquezas de su Señor entendió que Cavar, no puedo; mendigar, me da vergüenza. Entonces ahí fue donde aprendió a usar a las personas que le debían a su amo, el dinero que tenía, aunque no era de él, lo uso para el bienestar de los deudores de su amo y así ellos podían ayudarle a él en el momento que los necesitaría, esta fue la audacia y la sagacidad que Jesús recalca en esta parábola; no está Jesús mandando a que se cometa el pecado de robar; Él quiere que veamos como este mayordomo supo usar el dinero el cual administraba.

El mismo Espíritu Santo nos enseña con esta parábola varias cosas que necesitamos tener en cuenta en nuestra vida de hijos-mayordomos que somos:

Lo primero es nuestra actitud con el dinero, este simplemente nos es dado para administrarlo 9Y yo os digo: Ganad amigos por medio de las riquezas injustas, para que cuando éstas falten, os reciban en las moradas eternas. Este ha sido uno de esos versículos difíciles para traducir, pero lo que quiere decir Jesús es esto: usa el dinero de una manera sensata para asegurar tu futuro. Y usarlo de esta manera está relacionado con el agradecimiento, sabemos que el dinero solo es útil en este mundo y es por esto que lo usamos en nuestro bienestar espiritual por medio de nuestras ofrendas las cuales solo están destinadas a nuestro bienestar espiritual y el de la iglesia porque medio de estas podemos llevar el evangelio a otras personas que no lo conocen, podemos pagar un pastor para que este de tiempo completo ayudando a cuidar la grey de Dios, podemos mantener el lugar que Dios nos ha dado para nuestro cuidado y crecimiento espiritual. También la manera que usamos nuestro dinero es en nuestra familia, Dios usa este dinero para que pongamos comida sobre la mesa de nuestro hogar, para que podamos tener vestido y también para el sostenimiento de todo lo que necesitamos en este mundo y finalmente la manera de usar el dinero de manera apropiada es ayudar al hermano en la fe o al prójimo que lo necesite, aquel que no tiene por falta de empleo comida para su familia, aquel no que tiene por falta de salud posibilidad de salir a trabajar porque usaríamos mal este dinero ayudando al necesitado cuando por su pereza no quiere trabajar para los suyos.

Lo segundo que nos enseña el Espíritu Santo es cuando pensemos en el dinero, no pensar en la prosperidad material o nuestras comodidades que él nos puede dar porque muchas veces esto nos quita mucho tiempo en cuanto a lo espiritual, Él nos enseña que seamos fieles 10El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel; y el que en lo muy poco es injusto, también en lo más es injusto. Siempre que pensemos en el dinero que podamos tener no pensemos en la cantidad porque Dios es realmente quien nos sostiene, vivir en un país como el nuestro donde entendemos que es necesario que varias cabezas del hogar trabajen para sostener la familia nos damos siempre cuenta a final de mes que nunca por mucho que ganemos es suficiente, siempre necesitamos más y quien es el que nos suple lo que necesitamos es nuestro Dios, entonces seamos fieles con lo poco que recibimos siendo administradores fieles de esto ya que tenemos la confianza que nuestro Dios es nuestro proveedor y para tener esta fidelidad la biblia nos enseña que seamos felices con lo que tenemos porque la felicidad de este mundo no consiste en cuantas cosas podemos tener sino en cuantas almas podemos ayudar a salvar por medio de la predicación de la Palabra de Dios; como lo dije al principio del sermón enseñemos a nuestros hijos de la mayordomía en la casa porque en una escuela o colegio y aún dentro de una universidad no les van a enseñar esto, y esta enseñanza también parte de trabajar con nuestros propios fracasos donde no podemos seguir viviendo de la manera que lo hacemos hoy en día de estar abriendo un lugar para tapar otro lugar donde nos hemos gastado lo que no tenemos.

Y la última enseñanza que se nos ha dado en este día es la importancia de la oración, Pablo enseñó a orar por todo y por todos, por nuestros gobernantes para que tengan sabiduría al permitir que podamos usar tranquilamente nuestro dinero, y por todos los hombres para que tengamos sabiduría al ser buenos mayordomos para que podamos aplicar lo que la Biblia nos enseña a mirar el cielo y saber que nuestro Padre Celestial se encarga cada día de darnos todo lo que necesitamos para vivir y que Él espera que esta enseñanza que nos ha dado hoy nosotros podamos aplicar este valiosísimo versículo bíblico de Mateo 6:33-34 33Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas. 34Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal. Amén

Los Himnos:

Algunos himnos sugeridos:

Cantad al Señor:

47 A nadie amaré como a Cristo

48 Busca primero el reino de Dios

49 Con el buen Jesús andemos

50 Cristiano soy

51 Dios de gracia, Dios de gloria

53 Seguidme a mí, dice el Señor

55 Serviremos al Señor

90 ¡Oh Cristo de infinito amor!

Culto Cristiano:

161 Dejo el mundo y sigo a Cristo

243 Jesús, mi tesoro

254 Firmes y adelante

255 Qué mi vida entera esté

257 Mirad y ved

258 Sale a la lucha el Salvador

260 Un raudal de bendiciones

272 Me guía Cristo con su amor

403 Estad por Cristo firmes

406 Luchad, luchad por Cristo

 

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