2019-10-06 – Pentecostes 17

Print Friendly, PDF & Email

El decimoséptimo domingo después de pentecostés

(Verde)

Tema del día: La misericordia y paciencia de Dios sobrepasan nuestro entendimiento. Vemos esta misericordia y paciencia en todas las lecturas para esta mañana. Perdonó a su pueblo rebelde; hizo que el gran perseguidor de la iglesia llegara a ser apóstol; y siempre se goza cuando un pecador se arrepiente.

La Colecta: Oh Dios, ya que sin tu ayuda no podemos agradarte: Concede misericordiosamente que tu Espíritu Santo ilumine y dirija nuestros corazones en todo; por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura: Éxodo 32:7-14 Basando su petición en las promesas fieles de Dios, Moisés pide a Dios paciencia y misericordia por parte del pueblo rebelde de Israel. Por consecuencia, Dios en su paciencia y misericordia no destruyó al pueblo.

7Entonces Jehová dijo a Moisés: Anda, desciende, porque tu pueblo que sacaste de la tierra de Egipto se ha corrompido. 8Pronto se han apartado del camino que yo les mandé; se han hecho un becerro de fundición, y lo han adorado, y le han ofrecido sacrificios, y han dicho: Israel, estos son tus dioses, que te sacaron de la tierra de Egipto. 9Dijo más Jehová a Moisés: Yo he visto a este pueblo, que por cierto es pueblo de dura cerviz. 10Ahora, pues, déjame que se encienda mi ira en ellos, y los consuma; y de ti yo haré una nación grande.

11Entonces Moisés oró en presencia de Jehová su Dios, y dijo: Oh Jehová, ¿por qué se encenderá tu furor contra tu pueblo, que tú sacaste de la tierra de Egipto con gran poder y con mano fuerte? 12¿Por qué han de hablar los egipcios, diciendo: Para mal los sacó, para matarlos en los montes, y para raerlos de sobre la faz de la tierra? Vuélvete del ardor de tu ira, y arrepiéntete de este mal contra tu pueblo. 13Acuérdate de Abraham, de Isaac y de Israel tus siervos, a los cuales has jurado por ti mismo, y les has dicho: Yo multiplicaré vuestra descendencia como las estrellas del cielo; y daré a vuestra descendencia toda esta tierra de que he hablado, y la tomarán por heredad para siempre. 14Entonces Jehová se arrepintió del mal que dijo que había de hacer a su pueblo.

El Salmo del Día: Salmo 51

Al músico principal. Salmo de David, cuando después que se llegó a Betsabé, vino a él Natán el profeta.

1 Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia;

Conforme a la multitud de tus piedades borra mis rebeliones.

2 Lávame más y más de mi maldad,

Y límpiame de mi pecado.

3 Porque yo reconozco mis rebeliones,

Y mi pecado está siempre delante de mí.

4 Contra ti, contra ti solo he pecado,

Y he hecho lo malo delante de tus ojos;

Para que seas reconocido justo en tu palabra,

Y tenido por puro en tu juicio.

5 He aquí, en maldad he sido formado,

Y en pecado me concibió mi madre.

6 He aquí, tú amas la verdad en lo íntimo,

Y en lo secreto me has hecho comprender sabiduría.

7 Purifícame con hisopo, y seré limpio;

Lávame, y seré más blanco que la nieve.

8 Hazme oír gozo y alegría,

Y se recrearán los huesos que has abatido.

9 Esconde tu rostro de mis pecados,

Y borra todas mis maldades.

10 Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio,

Y renueva un espíritu recto dentro de mí.

11 No me eches de delante de ti,

Y no quites de mí tu santo Espíritu.

12 Vuélveme el gozo de tu salvación,

Y espíritu noble me sustente.

13 Entonces enseñaré a los transgresores tus caminos,

Y los pecadores se convertirán a ti.

14 Líbrame de homicidios, oh Dios, Dios de mi salvación;

Cantará mi lengua tu justicia.

15 Señor, abre mis labios,

Y publicará mi boca tu alabanza.

16 Porque no quieres sacrificio, que yo lo daría;

No quieres holocausto.

17 Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado;

Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios.

18 Haz bien con tu benevolencia a Sion;

Edifica los muros de Jerusalén.

19 Entonces te agradarán los sacrificios de justicia,

El holocausto u ofrenda del todo quemada;

Entonces ofrecerán becerros sobre tu altar.

La Segunda Lectura: 1 Timoteo 1:12-17 La vida de San Pablo es un buen ejemplo de la misericordia y paciencia de Dios. Dios hizo que un “blasfemo, perseguidor e injuriador” llegara a ser predicador de la salvación en Jesucristo.

12Doy gracias al que me fortaleció, a Cristo Jesús nuestro Señor, porque me tuvo por fiel, poniéndome en el ministerio, 13habiendo yo sido antes blasfemo, perseguidor e injuriador; mas fui recibido a misericordia porque lo hice por ignorancia, en incredulidad. 14Pero la gracia de nuestro Señor fue más abundante con la fe y el amor que es en Cristo Jesús. 15Palabra fiel y digna de ser recibida por todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero. 16Pero por esto fui recibido a misericordia, para que Jesucristo mostrase en mí el primero toda su clemencia, para ejemplo de los que habrían de creer en él para vida eterna. 17Por tanto, al Rey de los siglos, inmortal, invisible, al único y sabio Dios, sea honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén.

El Versículo: ¡Aleluya! ¡Aleluya! Todo lo que se escribió en el pasado se escribió para enseñarnos, a fin de que, alentados por las Escrituras, perseveremos en mantener nuestra esperanza. ¡Aleluya!

El Evangelio: Lucas 15:1-10 Con las parábolas de la oveja perdida y la moneda perdida, Jesús nos enseña su amor por los pecadores. “Hay gozo delante de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente.”

1Se acercaban a Jesús todos los publicanos y pecadores para oírle, 2y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: Este a los pecadores recibe, y con ellos come.

3Entonces él les refirió esta parábola, diciendo: 4¿Qué hombre de vosotros, teniendo cien ovejas, si pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto, y va tras la que se perdió, hasta encontrarla? 5Y cuando la encuentra, la pone sobre sus hombros gozoso; 6y al llegar a casa, reúne a sus amigos y vecinos, diciéndoles: Gozaos conmigo, porque he encontrado mi oveja que se había perdido. 7Os digo que así habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos que no necesitan de arrepentimiento.

8¿O qué mujer que tiene diez dracmas, si pierde una dracma, no enciende la lámpara, y barre la casa, y busca con diligencia hasta encontrarla? 9Y cuando la encuentra, reúne a sus amigas y vecinas, diciendo: Gozaos conmigo, porque he encontrado la dracma que había perdido. 10Así os digo que hay gozo delante de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente.

HIJOS DE DIOS NO MENOSPRECIEMOS DE LA MISERICORDIA Y LA PACIENCIA DE DIOS.

Este domingo que estamos meditando sobre la Misericordia y la Paciencia de nuestro Dios no podemos dejar de pensar en un libro de la Biblia donde encontramos mucho de estos dos atributos de Dios usandolos para su pueblo, les hablo del libro de los Jueces, este libro reseña la historia que va desde los tiempos de Josué, el sucesor de Moisés, hasta el tiempo de Samuel, quien ungió al rey David. Cada hombre, en su propia familia y dentro de su tribu, era responsable por la fidelidad al pacto. Cada israelita mostraba su lealtad a la nación mediante los peregrinajes anuales que se hacían al Tabernáculo que estaba situado en Silo. Los relatos de este libro muestran: cómo fueron quebrantadas la fidelidad al pacto por el pueblo y la unidad nacional, y cómo el Señor se mantuvo fiel, misericordioso y paciente enviando jueces para rescatarlos mientras Israel reincidía en la infidelidad. En este libro podemos ver en 12 ocasiones la terquedad del pueblo por el mismo círculo de acontecimientos donde empezaba con un tiempo tranquilo de fidelidad del pueblo hacia Dios y luego vemos como este pueblo caía en pecado con el paganismo y Dios usaba a pueblos opresores para que disciplinara al pueblo y después enviaba al Juez para liberarlos. Cada historia de uno de estos jueces es un claro ejemplo de como Dios busca a su oveja perdida.

Después de que nuestro Señor Jesucristo hablo a la multitud que le seguia a cerca de las tres condiciones para seguirle como el aborrecer a su familia, tomar su cruz y que las cosas materiales no sean un obstáculo para ser cristiano vemos como Lucas nos ilustra que 1Se acercaban a Jesús todos los publicanos y pecadores para oírle, el Espíritu Santo ya estaba trabajando en estos mostrándoles quien era Jesús y como vino específicamente por amor a ellos. Todo aquel que se sienta identificado con la clase de personas que este pasaje nos enseña Eclesiastés 7:20 Ciertamente no hay hombre justo en la tierra, que haga el bien y nunca peque. Este versículo describe a los publicanos y pecadores, cada vez que leemos el libro de los Jueces acerca de la infidelidad del pueblo para con Dios inmediatamente necesitamos vernos a nosotros mismos en nuestros pensamientos, palabras y obras como realmente no somos fieles a nuestro Dios aún hoy conociendo de su Misericordia y Paciencia. Muchas veces somos con el pecado como la persona que es adicta a algo y cuando está desesperada y hundida en su adicción promete que va a salir buscando ayuda y cuando las personas empiezan a ayudarle inmediatamente vuelve y cae en su adicción y esto sucede porque todos los hombres que han pasado por este mundo y aún nosotros los de la actualidad no somos justos porque por nuestra naturaleza pecaminosa no hacemos el bien y pecamos mereciendo estar fuera de la presencia de Dios eternamente.

Pero si al contrario nos identificamos con este otro grupo de personas que estaban en ese momento con Jesús como lo muestra este versículo 2y los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: Este a los pecadores recibe, y con ellos come. Hacer parte de este grupo exclusivo de personas que no creen que han pecado, o que son justos y mejores que otros porque el orgullo pecaminoso les ha convencido que pueden ser santos y han llegado a un grado de perfección también creyendo que no necesitan arrepentimiento y hay malas noticias para estos también porque Gálatas 2:16 nos dice claramente sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley. Si no pueden ser salvos por la manera perfecta en la cual viven también serán echados al fuego eterno en el infierno.

Pero podemos encontrar algo en común en estos dos grupos que Lucas nos presenta en este día, y hay un versículo bíblico que nos aclara esta situación mostrando que Jesús es solución para estos dos grupos de personas 10Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido. Lucas 19:10. Porque esta parábola que contó nuestro Señor la predicó por amor a los dos grupos que le estaban rodeando y éstos representan a toda la humanidad y es lo mismo que encontramos hoy en día, los que somos viles pecadores y los que creen que han alcanzado la santidad; 4¿Qué hombre de vosotros, teniendo cien ovejas, si pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto, y va tras la que se perdió, hasta encontrarla? 5Y cuando la encuentra, la pone sobre sus hombros gozoso; 6y al llegar a casa, reúne a sus amigos y vecinos, diciéndoles: Gozaos conmigo, porque he encontrado mi oveja que se había perdido. Así es, tanto el grupo de los pecadores y publicanos y los fariseos representan muy bien a la oveja que se perdió, la figura de la oveja que Jesús usa en muchas oportunidades representa muy bien a cada uno de nosotros y a todos los seres humanos que estamos contaminados totalmente por el pecado; la oveja es una clase de animal que son ciegos, tienen mal olor y necesitan vivir en manada porque se pierden fácilmente o son presa fácil para el lobo. Y esas características las tenemos todos los que vivimos en este mundo y también los que han vivido porque el pecado hace que seamos tan ciegos que somos presa fácil para el Diablo.

Pero como en este domingo estamos recordando la Misericordia y la Paciencia de Dios para con nosotros es muy apropiado recordarla como nuestro Buen Pastor, Jesús, vino a buscar a toda la humanidad y esto lo hizo mostrando la manera en la cual hizo parte en este mundo y como el ángel Gabriel le explico esta verdad a María después de que le afirmó que estaba en cinta sin haber tenido ninguna relación sexual, El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo Ser que nacerá, será llamado Hijo de Dios. Lucas 1:35, Jesús es Dios hecho hombre, cuando el ángel dijo que Él era Santo es claro que no tiene pecado y es necesario que fuera sin pecado porque con su vida perfecta nos encontró a cada uno de nosotros colocándonos en sus hombros, porque ÉL siendo justo por nosotros que somos injustos al cumplir toda la ley perfectamente nos justificó delante del Padre; por este motivo Pablo continua diciendo en Gálatas 2:16 que ningún ser humano puede ser justificado por cumplir la ley pero por medio de este ser Santo el cual el Espíritu Santo nos ha dado la fe de Jesucristo, nosotros también hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la ley, por cuanto por las obras de la ley nadie será justificado. Porque también encontramos que somos justificados en su sufrimiento y muerte, ya que el Hijo de Dios vino para sufrir y pagar por todos nuestros pecados cuando ese viernes fue condenado a muerte y por medio de ella pagó por los pecados de cada uno de nosotros en la cruz y es así como este Buen Pastor vino a buscar a cada oveja que se ha perdido porque aunque tiene muchas ovejas muestra que le interesa cada una de ellas porque no quiere que nadie se pierda.

Ahora Jesús dice que es lo que pasa cuando una oveja perdida es encontrada, toda la fiesta que hay en el cielo 7Os digo que así habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos que no necesitan de arrepentimiento.

8¿O qué mujer que tiene diez dracmas, si pierde una dracma, no enciende la lámpara, y barre la casa, y busca con diligencia hasta encontrarla? 9Y cuando la encuentra, reúne a sus amigas y vecinas, diciendo: Gozaos conmigo, porque he encontrado la dracma que había perdido. 10Así os digo que hay gozo delante de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente. Es un sentimiento doble que hay en el cielos, alegría por el pecador que se arrepiente y tristeza por los noventa y nueve que rechazan ser ayudados y encontrados por el Buen Pastor, el que rechaza lastimosamente el infierno es el lugar eterno que le espera, pero al que el Espíritu Santo convenció de la necesidad de dejarse montar en los hombros del Pastor, el cielo será el lugar eterno para vivir eternamente.

Pero no podemos creer que la misericordia y la paciencia que recibimos nosotros ovejas perdidas se queda ahí entre Dios y nosotros, Él quiere que cada uno de nosotros por la obra del Espíritu Santo también mostremos misericordia y paciencia no solamente con el hermano en la fe sino con el prójimo igualmente, porque no olvidemos lo que enseña este evangelio para el día de hoy, ¡Hay fiesta en el cielo cuando un pecador se arrepiente! Y Dios nos usa como trabajadores del Buen Pastor para que usemos la Ley y el Evangelio con el hermano en la fe que ha caído en algún pecado que no se ha arrepentido y quiere que con misericordia y paciencia nos dejemos guiar por Gálatas 6:1-2 Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado. 2Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo. Y también nos manda para que mostremos de su misericordia y paciencia cumpliendo lo que nos enseña Mateo 28:19-20 19Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; 20enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén. Nuestro Buen Pastor quiere que muchas otras ovejas perdidas pertenezcan a este redil y por eso cada uno de nosotros podemos cumplir esta gran comisión enseñando la Ley y el Evangelio y practicando el sacramento del santo Bautismo, y así también haremos que muchos que están perdidos en sus delitos y pecados se arrepientan y halla mucha más fiesta en los cielos. Amén.

Los Himnos:

Algunos himnos sugeridos:

Cantad al Señor:

26 El buen Jesús es mi pastor

27 ¡Cristo es mi alegría!

28 El profundo amor de Cristo

31 Manos cariñosas

34 Salvador Jesús amado

88 Sublime gracia

111 Cordero de Dios

Culto Cristiano:

202 Oí la voz del Salvador

207-217 Himnos de arrepentimiento y confesión

219 Roca de la eternidad

225 Por gracia sola yo soy salvo

229 Tal como soy de pecador

235 Como ovejas celebramos

239 El rey de amor es mi pastor

240 En Jesucristo se halla la paz

242 Jesús es mi pastor

245 Lejos de mi Padre Dios

246 Mi fe descansa en ti

250 ¡Oh Jesús, pastor divino!

 

Print Friendly, PDF & Email

Comentarios

Comentarios