2019-09-15 – Pentecostes 14

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El decimocuarto domingo después de pentecostés

(Verde)

Tema del día: “El que creyere y fuere bautizado será salvo; mas el que no creyere, será condenado.” Estas palabras están reflejadas en las lecturas para esta mañana. Sólo hay dos caminos por los cuales el hombre puede caminar: por el camino angosto de Dios o por el camino ancho del pecado. Qué nunca rechacemos a Cristo el Camino para andar por el camino del mundo.

La Colecta: Oh Dios todopoderoso, que conocerte es vida eterna: Concede que conozcamos sin dudar a tu Hijo Jesucristo, quien es el Camino, la Verdad y la Vida, a fin de que, siguiendo sus pasos, podamos caminar el camino que conduce a la vida eterna; por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura: Isaías 66:18-24 En estas, las últimas palabras del libro del Profeta Isaías, Dios nos dice que gente de todas las naciones será salva, pero que los que rechazan a Dios y su Palabra recibirán un castigo eterno.

18Porque yo conozco sus obras y sus pensamientos; tiempo vendrá para juntar a todas las naciones y lenguas; y vendrán, y verán mi gloria. 19Y pondré entre ellos señal, y enviaré de los escapados de ellos a las naciones, a Tarsis, a Fut y Lud que disparan arco, a Tubal y a Javán, a las costas lejanas que no oyeron de mí, ni vieron mi gloria; y publicarán mi gloria entre las naciones. 20Y traerán a todos vuestros hermanos de entre todas las naciones, por ofrenda a Jehová, en caballos, en carros, en literas, en mulos y en camellos, a mi santo monte de Jerusalén, dice Jehová, al modo que los hijos de Israel traen la ofrenda en utensilios limpios a la casa de Jehová. 21Y tomaré también de ellos para sacerdotes y levitas, dice Jehová.

22Porque como los cielos nuevos y la nueva tierra que yo hago permanecerán delante de mí, dice Jehová, así permanecerá vuestra descendencia y vuestro nombre. 23Y de mes en mes, y de día de reposo* en día de reposo,* vendrán todos a adorar delante de mí, dijo Jehová.

24Y saldrán, y verán los cadáveres de los hombres que se rebelaron contra mí; porque su gusano nunca morirá, ni su fuego se apagará, y serán abominables a todo hombre.

El Salmo del Día: Salmo 72

Para Salomón.

1 Oh Dios, da tus juicios al rey,

Y tu justicia al hijo del rey.

2 El juzgará a tu pueblo con justicia,

Y a tus afligidos con juicio.

3 Los montes llevarán paz al pueblo,

Y los collados justicia.

4 Juzgará a los afligidos del pueblo,

Salvará a los hijos del menesteroso,

Y aplastará al opresor.

5 Te temerán mientras duren el sol

Y la luna, de generación en generación.

6 Descenderá como la lluvia sobre la hierba cortada;

Como el rocío que destila sobre la tierra.

7 Florecerá en sus días justicia,

Y muchedumbre de paz, hasta que no haya luna.

8 Dominará de mar a mar,

Y desde el río hasta los confines de la tierra.

9 Ante él se postrarán los moradores del desierto,

Y sus enemigos lamerán el polvo.

10 Los reyes de Tarsis y de las costas traerán presentes;

Los reyes de Sabá y de Seba ofrecerán dones.

11 Todos los reyes se postrarán delante de él;

Todas las naciones le servirán.

12 Porque él librará al menesteroso que clamare,

Y al afligido que no tuviere quien le socorra.

13 Tendrá misericordia del pobre y del menesteroso,

Y salvará la vida de los pobres.

14 De engaño y de violencia redimirá sus almas,

Y la sangre de ellos será preciosa ante sus ojos.

15 Vivirá, y se le dará del oro de Sabá,

Y se orará por él continuamente;

Todo el día se le bendecirá.

16 Será echado un puñado de grano en la tierra, en las cumbres de los montes;

Su fruto hará ruido como el Líbano,

Y los de la ciudad florecerán como la hierba de la tierra.

17 Será su nombre para siempre,

Se perpetuará su nombre mientras dure el sol.

Benditas serán en él todas las naciones;

Lo llamarán bienaventurado.

18 Bendito Jehová Dios, el Dios de Israel,

El único que hace maravillas.

19 Bendito su nombre glorioso para siempre,

Y toda la tierra sea llena de su gloria.

Amén y Amén.

20Aquí terminan las oraciones de David, hijo de Isaí.

La Segunda Lectura: Hebreos 12:18-24 El acercarse a Dios por medio del Monte Sinaí (la ley) solamente conduce a una consciencia atemorizada, pero el acercarse a Dios por medio del Monte Sión (el evangelio) conduce a la vida eterna.

18Porque no os habéis acercado al monte que se podía palpar, y que ardía en fuego, a la oscuridad, a las tinieblas y a la tempestad, 19al sonido de la trompeta, y a la voz que hablaba, la cual los que la oyeron rogaron que no se les hablase más, 20porque no podían soportar lo que se ordenaba: Si aún una bestia tocare el monte, será apedreada, o pasada con dardo; 21y tan terrible era lo que se veía, que Moisés dijo: Estoy espantado y temblando; 22sino que os habéis acercado al monte de Sion, a la ciudad del Dios vivo, Jerusalén la celestial, a la compañía de muchos millares de ángeles, 23a la congregación de los primogénitos que están inscritos en los cielos, a Dios el Juez de todos, a los espíritus de los justos hechos perfectos, 24a Jesús el Mediador del nuevo pacto, y a la sangre rociada que habla mejor que la de Abel.

El Versículo: ¡Aleluya! ¡Aleluya! Cristo Jesús abolió la muerte y sacó a luz la vida y la inmortalidad por medio del evangelio. ¡Aleluya!

El Evangelio: Lucas 13:22-30 La puerta al cielo, la cual es nuestro Señor Jesucristo, está abierta para todas las naciones. Por medio de Cristo tenemos entrada en nuestra morada eterna, pero los que rechazan a él, tratando de entrar por otra puerta se quedarán afuera para la eternidad.

22Pasaba Jesús por ciudades y aldeas, enseñando, y encaminándose a Jerusalén. 23Y alguien le dijo: Señor, ¿son pocos los que se salvan? Y él les dijo: 24Esforzaos a entrar por la puerta angosta; porque os digo que muchos procurarán entrar, y no podrán. 25Después que el padre de familia se haya levantado y cerrado la puerta, y estando fuera empecéis a llamar a la puerta, diciendo: Señor, Señor, ábrenos, él respondiendo os dirá: No sé de dónde sois. 26Entonces comenzaréis a decir: Delante de ti hemos comido y bebido, y en nuestras plazas enseñaste. 27Pero os dirá: Os digo que no sé de dónde sois; apartaos de mí todos vosotros, hacedores de maldad. 28Allí será el llanto y el crujir de dientes, cuando veáis a Abraham, a Isaac, a Jacob y a todos los profetas en el reino de Dios, y vosotros estéis excluidos. 29Porque vendrán del oriente y del occidente, del norte y del sur, y se sentarán a la mesa en el reino de Dios. 30Y he aquí, hay postreros que serán primeros, y primeros que serán postreros.

EL ESPÍRITU SANTO NOS ASEGURA DE SER SALVOS

Hoy en día existen muchos programas que llamamos realities show, estos programas tienen diferentes formatos, es decir, hay realities show por equipo o los hay individuales pero la clave de los participantes de estos programas es buscar en cada concurso la salvación porque al final habrá un solo ganador. Eso es la vida, un realities show donde cada día nos exponemos a peligros mortales, los llamo mortales no por la muerte física que puede suceder en cualquier momento sino que en medio de todos los peligros que afrontamos en este mundo con nuestra carne y las tentaciones del diablo se puede perder nuestra alma, podemos ser eliminados. Estoy buscando un término para definir nuestro viejo hombre cuando esta dominando nuestra carne, pero en realidad solo pude encontrar un término que por sí mismo es ofensivo y este término es la terquedad; en eso nos convertimos cuando solo queremos complacer nuestra carne y estar en contra de Dios, cuando un cristiano es terco significa que el pecado le esta dominando y es por este motivo que inmediatamente rompe toda relación con Dios queriendo mostrar que Dios es injusto y que no entiende nuestras circunstancias y sentimientos y es donde también convertimos a la iglesia en nuestro enemigo porque por naturaleza hacemos que sea un lugar donde mi carne necesita ser valorada, criticada o castigada, muchos en medio de la terquedad ven la iglesia como un enemigo y es donde escuchamos frases como “prefiero compartir con los incrédulos que con los hermanos en la fe” y esto sucede porque al complacer nuestra carne, es decir nuestro pecado, el mismo nos lleva a retar a Dios queriendo mostrar que la iglesia es egoísta, perfeccionista y hasta hacen ver la iglesia como la perseguidora por la terquedad del ser humano y esta situación es realmente un pecado en contra de los tres primeros mandamientos porque en ellos vemos lo importante de poner a Dios, su Nombre y Palabra en primer lugar, pero nuestra terquedad nos lleva a rechazar la gracia y es donde nos engañamos a nosotros mismos que creemos como los judíos que pensaban que por el hecho de ser Israelitas ya eran salvos, es por esto la pregunta que alguien que seguía a Jesús la hizo 23Y alguien le dijo: Señor, ¿son pocos los que se salvan?. Y nosotros nos dejamos engañar creyendo que no viviendo bajo la voluntad de Dios o viviendo complaciendo nuestra carne y al mundo seremos salvos por el hecho de estar sentado en la silla de una iglesia y nos mentimos creyendo que seremos salvos en medio del dominio del pecado en nuestra vida.

Jesús venció nuestra terquedad de querer alimentar nuestra carne y esto lo hizo con el poder de su Palabra, es por esto que en el versículo 22 nos dice Pasaba Jesús por ciudades y aldeas, enseñando, y encaminándose a Jerusalén. En este solo versículo vemos toda la intención de nuestro Dios para con cada uno de nosotros y todo hombre, Él sabía que la única manera de vencer nuestra terquedad puesta por el pecado en cada uno de nosotros era por medio del Poder de la Palabra de Dios que enseñó perfectamente; y por el sufrimiento y sacrificio de Jesús que iba a sufrir en Jerusalén para recibir por nosotros el castigo que merecemos por no cumplir los tres primeros mandamientos y dejar que la terquedad guie nuestras vidas, por este motivo el escritor de Hebreos escribió sin dudar 15Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. 16Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro. Hebreos 4:15-16.

La versión de la Biblia de la reforma traduce el versículo 24 de esta manera hagan todo lo posible para entrar por la puerta angosta, porque yo les digo que muchos tratarán de entrar y no podrán hacerlo; En el texto original se usa una palabra griega que sugiere contienda para entrar. La lucha no es contra las otras personas sino más bien contra nuestra propia carne pecadora y contra las tentaciones del diablo. Y es por agradecimiento a la obra perfecta de Cristo que creemos que nuestra terquedad con el pecado fue crucificada en la cruz y sabemos que entrar por la puerta estrecha no es otra cosa más que creer en Jesús como nuestro Salvador, porque Él es la única puerta para entrar al cielo que nos lleva a vivir como escogidos de Dios y no con la terquedad de nuestra carne como lo enseña Gálatas 5:24 Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos. Porque necesitamos dejar que el Espíritu Santo nos guie en nuestra vida para que no nos pase como a muchos que creen que hacen parte de los que son salvos pero no lo serán por su terquedad con el pecado, por engañarse a sí mismos, por amar a su carne 25Después que el padre de familia se haya levantado y cerrado la puerta, y estando fuera empecéis a llamar a la puerta, diciendo: Señor, Señor, ábrenos, él respondiendo os dirá: No sé de dónde sois. 26Entonces comenzaréis a decir: Delante de ti hemos comido y bebido, y en nuestras plazas enseñaste. 27Pero os dirá: Os digo que no sé de dónde sois; apartaos de mí todos vosotros, hacedores de maldad. Dios mismo les dice que no lo conoce porque así hayan pertenecido a una iglesia y aún en una de las nuestras que enseñan la doctrina verdadera no son salvos porque no cuidaron el tesoro más grande que podemos tener, la salvación; y es esta misma salvación que se pierde por no vivir como Dios quiere que vivamos los que somos sus hijos, los que hemos sido comprados por la sangre del cordero el Espíritu Santo hace que textos como el que vamos a leer lo mantengamos vivo para luchar y entrar por la puerta estrecha 5Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría; 6cosas por las cuales la ira de Dios viene sobre los hijos de desobediencia, 7en las cuales vosotros también anduvisteis en otro tiempo cuando vivíais en ellas. 8Pero ahora dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas de vuestra boca. 9No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos, 10y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno. Colosenses 3:5-10. Y cuando no dejamos que el Espíritu Santo haga morir esta esclavitud por el pecado en nosotros es donde al ver la puerta cerrada solo nos queda ir a un lugar terrorífico donde es castigado eternamente la terquedad del pecado 28Allí será el llanto y el crujir de dientes, cuando veáis a Abraham, a Isaac, a Jacob y a todos los profetas en el reino de Dios, y vosotros estéis excluidos. Los judíos que creían que solo eran salvos por ser descendientes de Abraham, Jacob o porque escucharon solo a los profetas verán que serán excluidos del reino de los cielos y si nosotros nos descuidamos solo dejando que sea la terquedad de nuestra carne que nos guie por mucho que visitemos la iglesia también seremos excluidos porque solo venir a la iglesia se convertiría en una visita social.

Pero el Espíritu Santo vence nuestra carne, Él tiene ahora el control de nuestras vidas y tiene controlado a nuestro viejo hombre y hace morir todo lo terrenal, Él ha hecho que ya no seamos hijos de la ira, hijos de desobediencia sino que ahora somos revestidos del nuevo hombre que cada día se va renovando, que cada día da un paso seguro en esta vida dando gloria solo a Dios y viviendo solo para Dios, donde cada día nuestro hombre interior va madurando poco a poco hasta que lleguemos al cielo y estemos con muchos otros que vendrán de otras partes como lo afirma nuestro Señor 29Porque vendrán del oriente y del occidente, del norte y del sur, y se sentarán a la mesa en el reino de Dios. 30Y he aquí, hay postreros que serán primeros, y primeros que serán postreros. ¡Así es! Vale la pena cada vez que le decimos no al pecado, Vale la pena cada vez que oramos cuando estamos siendo tentados por nuestra carne y el diablo, Vale la pena cada vez que aplicamos la meditación de las Escrituras en nuestras vidas, Vale la pena Cada vez que estamos compartiendo la misma fe con los hermanos de la iglesia en cualquier actividad y cada vez que estamos ayudando a otros a tener una buena relación con Dios en esto consiste el esforzarnos a entrar por la puerta estrecha en que sólo vivimos para aquel que es nuestra puerta, Jesús, ya que estaremos sentados en el cielo con muchos más que vendrán de todas partes en una cena eterna porque nosotros entendemos y creemos que la salvación no depende si llegamos primero o últimos a la fe ya que sólo hoy le damos la Gloria al Espíritu Santo quien nos asegura que sí somos Salvos y hoy nos asegura que estaremos participando de una cena eterna en el cielo con muchos otros creyentes y el mismo Dios. Amén.

Algunos himnos sugeridos:

Cantad al Señor:

17 De tal manera Dios amó

27 ¡Cristo es mi alegría!

28 El profundo amor de Cristo

30 Jesús es la roca

33 Soy el camino

47 A nadie amaré como a Cristo

48 Busca primero el reino de Dios

49 Con el buen Jesús andemos

51 Dios de gracia, Dios de gloria

53 Seguidme a mí, dice el Señor

55 Serviremos al Señor

Culto Cristiano:

128 Un solo fundamento

131 Firme en la roca eterna y fiel

135 De la iglesia el fundamento

202 Oí la voz del Salvador

203 ¿Oyes como el evangelio?

219 Roca de la eternidad

229 Tal como soy

245 Lejos de mi Padre Dios

246 Mi fe descansa en ti

253 A los pies de Jesucristo

254 Firmes y adelante

257 Mirad y ved

 

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