2019-07-28 – Pentecostes 07

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El séptimo domingo después de pentecostés

(Verde)

Tema del día: El reino de Dios se extiende por todo el mundo por medio de su poder y misericordia.

La Colecta: Concede, Señor, que el curso de este mundo sea gobernado por tu dirección de tal manera que tu iglesia se regocije en servirte en divina paz y tranquilidad; por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura: Isaías 66:10-14 Dios por medio de su Profeta Isaías nos pinta una ilustración bella de la paz y el gozo que disfruta su iglesia. El reinado de Dios en el corazón del creyente solamente se efectúa por medio de “la mano de Jehovah.”

10Alegraos con Jerusalén, y gozaos con ella, todos los que la amáis; llenaos con ella de gozo, todos los que os enlutáis por ella; 11para que maméis y os saciéis de los pechos de sus consolaciones; para que bebáis, y os deleitéis con el resplandor de su gloria.

12Porque así dice Jehová: He aquí que yo extiendo sobre ella paz como un río, y la gloria de las naciones como torrente que se desborda; y mamaréis, y en los brazos seréis traídos, y sobre las rodillas seréis mimados. 13Como aquel a quien consuela su madre, así os consolaré yo a vosotros, y en Jerusalén tomaréis consuelo. 14Y veréis, y se alegrará vuestro corazón, y vuestros huesos reverdecerán como la hierba; y la mano de Jehová para con sus siervos será conocida, y se enojará contra sus enemigos.

El Salmo del Día: Salmo 66

Al músico principal. Cántico. Salmo.

1 Aclamad a Dios con alegría, toda la tierra.

2 Cantad la gloria de su nombre; Poned gloria en su alabanza.

3 Decid a Dios: ¡Cuán asombrosas son tus obras!

Por la grandeza de tu poder se someterán a ti tus enemigos.

4 Toda la tierra te adorará, Y cantará a ti; Cantarán a tu nombre. Selah

5 Venid, y ved las obras de Dios,

Temible en hechos sobre los hijos de los hombres.

6 Volvió el mar en seco;

Por el río pasaron a pie;

Allí en él nos alegramos.

7 El señorea con su poder para siempre;

Sus ojos atalayan sobre las naciones;

Los rebeldes no serán enaltecidos. Selah

8 Bendecid, pueblos, a nuestro Dios,

Y haced oír la voz de su alabanza.

9 El es quien preservó la vida a nuestra alma,

Y no permitió que nuestros pies resbalasen.

10 Porque tú nos probaste, oh Dios;

Nos ensayaste como se afina la plata.

11 Nos metiste en la red;

Pusiste sobre nuestros lomos pesada carga.

12 Hiciste cabalgar hombres sobre nuestra cabeza;

Pasamos por el fuego y por el agua,

Y nos sacaste a abundancia.

13 Entraré en tu casa con holocaustos;

Te pagaré mis votos,

14 Que pronunciaron mis labios

Y habló mi boca, cuando estaba angustiado.

15 Holocaustos de animales engordados te ofreceré,

Con sahumerio de carneros;

Te ofreceré en sacrificio bueyes y machos cabríos. Selah

16 Venid, oíd todos los que teméis a Dios,

Y contaré lo que ha hecho a mi alma.

17 A él clamé con mi boca,

Y fue exaltado con mi lengua.

18 Si en mi corazón hubiese yo mirado a la iniquidad,

El Señor no me habría escuchado.

19 Mas ciertamente me escuchó Dios;

Atendió a la voz de mi súplica.

20 Bendito sea Dios,

Que no echó de sí mi oración, ni de mí su misericordia.

La Segunda Lectura: Gálatas 6:1-10,14-16 La fe que el Espíritu Santo pone en nuestros corazones se manifiesta en obras de amor. Pero no nos jactamos de esas obras, porque sabemos que no podemos ganar la salvación por medio de ellas ni somos nosotros realmente que las hacemos, sino Dios obrando por medio de nosotros.

1Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado. 2Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo. 3Porque el que se cree ser algo, no siendo nada, a sí mismo se engaña. 4Así que, cada uno someta a prueba su propia obra, y entonces tendrá motivo de gloriarse sólo respecto de sí mismo, y no en otro; 5porque cada uno llevará su propia carga.

6El que es enseñado en la palabra, haga partícipe de toda cosa buena al que lo instruye.

7No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. 8Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna. 9No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos. 10Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe.

14Pero lejos esté de mí gloriarme, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por quien el mundo me es crucificado a mí, y yo al mundo. 15Porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale nada, ni la incircuncisión, sino una nueva creación. 16Y a todos los que anden conforme a esta regla, paz y misericordia sea a ellos, y al Israel de Dios.

El Versículo: ¡Aleluya! ¡Aleluya! En esto es glorificado mi Padre, en que den mucho fruto. ¡Aleluya!

El Evangelio: Lucas 10:1-12,16-20 Jesús envió a 70 (muchos manuscritos griegos dicen 72) de sus discípulos para predicar las buenas nuevas de salvación en su nombre. Cuando volvieron los discípulos, dieron testimonio al poder de Dios que obró por medio de su mensaje.

1Después de estas cosas, designó el Señor también a otros setenta, a quienes envió de dos en dos delante de él a toda ciudad y lugar adonde él había de ir. 2Y les decía: La mies a la verdad es mucha, mas los obreros pocos; por tanto, rogad al Señor de la mies que envíe obreros a su mies. 3Id; he aquí yo os envío como corderos en medio de lobos. 4No llevéis bolsa, ni alforja, ni calzado; y a nadie saludéis por el camino. 5En cualquier casa donde entréis, primeramente decid: Paz sea a esta casa. 6Y si hubiere allí algún hijo de paz, vuestra paz reposará sobre él; y si no, se volverá a vosotros. 7Y posad en aquella misma casa, comiendo y bebiendo lo que os den; porque el obrero es digno de su salario. No os paséis de casa en casa. 8En cualquier ciudad donde entréis, y os reciban, comed lo que os pongan delante; 9y sanad a los enfermos que en ella haya, y decidles: Se ha acercado a vosotros el reino de Dios. 10Mas en cualquier ciudad donde entréis, y no os reciban, saliendo por sus calles, decid: 11Aun el polvo de vuestra ciudad, que se ha pegado a nuestros pies, lo sacudimos contra vosotros. Pero esto sabed, que el reino de Dios se ha acercado a vosotros. 12Y os digo que en aquel día será más tolerable el castigo para Sodoma, que para aquella ciudad.

16El que a vosotros oye, a mí me oye; y el que a vosotros desecha, a mí me desecha; y el que me desecha a mí, desecha al que me envió. 17Volvieron los setenta con gozo, diciendo: Señor, aun los demonios se nos sujetan en tu nombre. 18Y les dijo: Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo. 19He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará. 20Pero no os regocijéis de que los espíritus se os sujetan, sino regocijaos de que vuestros nombres están escritos en los cielos.

EL ESPÍRITU SANTO NOS LLEVA HACER CRISTIANOS CONVENCIDOS

El emocionalismo no es malo por si mismo, todos nosotros tenemos emociones que nos hacen sentir alegres, tranquilos, satisfechos entre otros sentimientos, pero este se vuelve un problema cuando prometemos algo que vamos hacer y no lo cumplimos, esto sucede porque la promesa la hicimos más por emocionalismo que por convicción. El tema que tenemos para este día es muy claro, tiene que ver como se extiende el reino de Dios pero para este crecimiento Dios nos usa a nosotros los creyentes y el evangelista Lucas nos enseña en el día de hoy si en verdad nosotros seguimos a Jesús por emocionalismo o por convicción.

Las Escrituras usa unos ejemplos los cuales muestra como es nuestra actitud emocionalista pecaminosa en cuanto al seguir a Jesús y estos ejemplos los vemos en Lucas 9:57-62; el primero muestra a un hombre que parece muy genuino en decirle a Jesús que le seguiría adonde quieras que vaya, pero la respuesta de Jesús al ver que su emocionalismo le estaba guiando a hacer esta promesa le mostró que no iba a tener una recompensa material por seguirle 58Y le dijo Jesús: Las zorras tienen guaridas, y las aves de los cielos nidos; mas el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar la cabeza. El segundo hombre creyó que antes de seguir a Jesús necesitaba cumplir con una obligación familiar, enterrar a su padre, pero Jesús le responde

60Deja que los muertos entierren a sus muertos; y tú ve, y anuncia el reino de Dios. En otras palabras Jesús le esta diciendo que la predicación de la Palabra de Dios es la prioridad para un seguidor suyo. Y el tercer ejemplo donde Jesús le enseña a otro hombre a no tener la vista atrás ya que quería irse a despedir de sus familiares pero Jesús le exhortó que para extender el reino de Dios siempre hay que estar mirando hacia adelante 62Y Jesús le dijo: Ninguno que poniendo su mano en el arado mira hacia atrás, es apto para el reino de Dios. Si cada uno de nosotros usamos estos tres ejemplos como un espejo en nuestra vida de cristianos nos lleva a poner la mano en la herida y nos muestra nuestro pecado, no hemos sido fieles discípulos de Jesús al extender su reino porque nuestras prioridades muchas veces son movidas por la emoción y no por la convicción que viene de la fe y esto es un pecado en contra de los primeros tres mandamientos de la Ley de Dios ya que no hemos sido creyentes fieles al llamado de extender el Reino de Dios.

Esto nos lleva a pensar el motivo por el cual nosotros pertenecemos al Reino de Dios, en el mundo estamos acostumbrados a comprar membrecías, a ganarnos lugares o posiciones en organizaciones; pero en el reino de Dios es muy diferente porque cada uno de nosotros sin merecerlo pertenecemos a este Reino, es donde encontramos el verdadero significado de Efesios 2:8 Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. La membrecía de nosotros para este Reino es un regalo de Él, eso es lo que significa Gracia (regalo inmerecido); la mejor manera de entender esto es recordar como ha sido nuestra vida, nuestro paso de incrédulos a creyentes, camino al infierno íbamos cada uno de nosotros, merecidamente camino a la destrucción eterna la cual cada uno de nosotros habíamos cosechado con nuestra vida pecaminosa pero Dios nos dice hoy,

Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos. Romanos 5.6, con su muerte nos rescató de nuestra vana manera de vivir y nos hizo parte de su Reino por su eterna Gracia, pero también nos da su perdón con la vida de Cristo quien por Amor a cada uno de nosotros envió a estos discípulos 1Después de estas cosas, designó el Señor también a otros setenta, a quienes envió de dos en dos delante de él a toda ciudad y lugar adonde él había de ir. El deseo perfecto de Jesús lo llevo a cabo ganando almas para su Reino, este fue el propósito perfecto de Cristo enviarlos y no solamente lo hizo sino que también al decir 2 La mies a la verdad es mucha, mas los obreros pocos; por tanto, rogad al Señor de la mies que envíe obreros a su mies. Muestra la necesidad continua que tiene el Reino de Dios y esta necesidad la plantea junto con la oración la cual también mando que hicieran y que hagamos porque la voluntad del Padre es la Salvación de todos los hombres, pero también este versículo puede ser combinado con los ejemplos que vimos anteriormente cuando seguimos a Dios por emoción porque esta falta de obreros es debido al poco entendimiento que tiene el cristiano de la expansión del Reino de Dios.

Nunca es fácil llevar el mensaje de Salvación a otros, es una vida llena de peligros donde constantemente habrán enfrentamientos con los incrédulos o con aquellos que confían en su propia sabiduría 3Id; he aquí yo os envío como corderos en medio de lobos. La figura que muestra nuestro Señor Jesucristo en esta pequeña parábola es aterradora como un lobo siempre esta esperando el momento indicado para atacar al cordero y esto es lo que vivimos con aquellos que predican persistentemente falsa doctrina, ellos ponen toda su maquinaria para destruir nuestra fe, toda su fuerza la usa para avergonzarnos y finalmente Jesús quiere que confiemos sólo en Él y es por este motivo que no solamente les dio estas recomendaciones a estos setenta llamados sino a cada uno de nosotros también: 4No llevéis bolsa, ni alforja, ni calzado; y a nadie saludéis por el camino. 5En cualquier casa donde entréis, primeramente decid: Paz sea a esta casa. 6Y si hubiere allí algún hijo de paz, vuestra paz reposará sobre él; y si no, se volverá a vosotros. 7Y posad en aquella misma casa, comiendo y bebiendo lo que os den; porque el obrero es digno de su salario. No os paséis de casa en casa. 8En cualquier ciudad donde entréis, y os reciban, comed lo que os pongan delante; 9y sanad a los enfermos que en ella haya, y decidles: Se ha acercado a vosotros el reino de Dios. 10Mas en cualquier ciudad donde entréis, y no os reciban, saliendo por sus calles, decid: 11Aun el polvo de vuestra ciudad, que se ha pegado a nuestros pies, lo sacudimos contra vosotros. Pero esto sabed, que el reino de Dios se ha acercado a vosotros. 12Y os digo que en aquel día será más tolerable el castigo para Sodoma, que para aquella ciudad. Estos versículos vistos como un todo nos ilustra cual va hacer la actitud y el comportamiento de todo aquel que en ese tiempo y hoy en día es discípulo de Jesús por convicción y esta trabajando para la expansión del Reino de Dios: confiar que Dios es quien provee todas nuestras necesidades espirituales y materiales mientras estamos trabajando expandiendo su Reino, el no distraernos en cosas que no tienen importancia en nuestra misión, el saludo del mensaje que portamos de la Paz que Cristo ganó por toda la humanidad, la hospitalidad que vamos a recibir de aquellos que están escuchando la Palabra de Dios, el deseo de ayudar a los enfermos y la actitud con aquellos que rechazan el mensaje de la Paz sacudiendo las sandalias porque Dios no es solamente de Paz sino también de Justicia quien enviará al infierno a todo aquel que rechaza su mensaje y en esta oportunidad es bueno ver lo que estaba pasando en Galilea como era predicado el mensaje en esa región y al rechazar compara el castigo a recibir más duro que la destrucción de Sodoma.

Ser creyentes de convicción nos lleva a tener la Confianza en el poder de la Palabra de Dios, 16El que a vosotros oye, a mí me oye; y el que a vosotros desecha, a mí me desecha; y el que me desecha a mí, desecha al que me envió. Necesitamos reconocer que no es por nuestra elocuencia o nuestra pedagogía que las personas llegan a pertenecer al Reino de Dios, es únicamente por la obra del Espíritu Santo que usa la Palabra de Dios para tener creyentes y si tenemos esta consideración clara Dios bendecirá nuestro trabajo así como lo hizo con estos setenta hombres enviados 17Volvieron los setenta con gozo, diciendo: Señor, aun los demonios se nos sujetan en tu nombre. Nosotros no practicamos exorcismos pero si vemos como una persona cambia de ser esclava de Satanás a ser hija de Dios siendo parte de este Reino y Jesús para animarles también les compartió una visión que Él vio 18Y les dijo: Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo. Y esto es una referencia a la destrucción del enemigo en el fin del mundo en el cuál ya no existirá más Satanás. Él nos recuerda a todos que tenemos autoridad por la Palabra de Dios sobre los incrédulos aquí son representados 19He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará. Las serpientes y escorpiones representan a los incrédulos que finalmente nunca podrán vencer el Reino de Dios y también el énfasis que Jesús quiere que nosotros seamos sus discípulos lo plantea en el último versículo para el día de hoy 20Pero no os regocijéis de que los espíritus se os sujetan, sino regocijaos de que vuestros nombres están escritos en los cielos. El saber que nuestros nombres están escritos en el cielo nos motiva y anima a llevar el evangelio a otros, esta motivación es dirigida por el Amor el cual Dios ha puesto en nuestros corazones y nos guía no solamente para seguir perteneciendo a este Reino sino para que otros puedan ser traídos para que juntos como Cristianos Convencidos cantemos alabanzas eternas aquí en la tierra como en el cielo. Amén

Los Himnos:

Algunos himnos sugeridos:

Cantad al Señor:

38        Tu Palabra es mi cántico

54        Santo Espíritu llena mi vida

56        Alzad la cruz

58        En nuestros afanes

59        Levántate, despierta

61        Señor Jesús, atiende

74        Hoy canto el gran poder de Dios

Culto Cristiano:

113        Preciosa herencia otorga Dios

116        Tu Palabra, ¡oh Padre santo!

129        Castillo fuerte es nuestro Dios

254        ¡Firmes y adelante!

255        Qué mi vida entera esté

257        Mirad y ved

263        Escuchad, Jesús nos dice

264        Grato es contar la historia

301        La Palabra hoy sembrada

372        Contaremos a todas naciones

 

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