2019-04-21 – La Pascua

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La pascua de resurrección

(Blanco u oro)

Tema del día: Nos congregamos en esta mañana de la pascua de resurrección para escuchar las buenas nuevas de que Jesucristo ya no está muerto. Resucitó de entre los muertos. ¡Ya vive! El hecho de que él vive, nos asegura que nosotros también viviremos eternamente con él en su reino. Qué siempre fijemos la mirada en él, quien es nuestra vida.

La Colecta: Todopoderoso Dios Padre, por tu Hijo unigénito, Cristo Jesús, has vencido la muerte y has abierto la puerta de la vida eterna. Concede que nosotros que gozosamente celebramos el día de la Resurrección de nuestro Señor, seamos resucitados de la muerte del pecado por tu Espíritu vivificante; por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura: Éxodo 15:1-11 Moisés cantó este cántico después de ver la destrucción de faraón y sus ejércitos por la mano de Dios. Nosotros también cantamos a nuestro Dios con corazones alegres, porque con su muerte y resurrección ha destruido a nuestros grandes enemigos: el diablo, el pecado y la muerte.

1Entonces cantó Moisés y los hijos de Israel este cántico a Jehová, y dijeron:

Cantaré yo a Jehová, porque se ha magnificado grandemente;

Ha echado en el mar al caballo y al jinete.

2 Jehová es mi fortaleza y mi cántico,

Y ha sido mi salvación.

Este es mi Dios, y lo alabaré;

Dios de mi padre, y lo enalteceré.

3 Jehová es varón de guerra;

Jehová es su nombre.

4 Echó en el mar los carros de Faraón y su ejército;

Y sus capitanes escogidos fueron hundidos en el Mar Rojo.

5 Los abismos los cubrieron;

Descendieron a las profundidades como piedra.

6 Tu diestra, oh Jehová, ha sido magnificada en poder;

Tu diestra, oh Jehová, ha quebrantado al enemigo.

7 Y con la grandeza de tu poder has derribado a los que se levantaron contra ti.

Enviaste tu ira; los consumió como a hojarasca.

8 Al soplo de tu aliento se amontonaron las aguas;

Se juntaron las corrientes como en un montón;

Los abismos se cuajaron en medio del mar.

9 El enemigo dijo:

Perseguiré, apresaré, repartiré despojos;

Mi alma se saciará de ellos;

Sacaré mi espada, los destruirá mi mano.

10 Soplaste con tu viento; los cubrió el mar;

Se hundieron como plomo en las impetuosas aguas.

11 ¿Quién como tú, oh Jehová, entre los dioses?

¿Quién como tú, magnífico en santidad,

Terrible en maravillosas hazañas, hacedor de prodigios?

El Salmo del Día: Salmo 118

1 Alabad a Jehová, porque él es bueno;

Porque para siempre es su misericordia.

2 Diga ahora Israel,

Que para siempre es su misericordia.

3 Diga ahora la casa de Aarón,

Que para siempre es su misericordia.

4 Digan ahora los que temen a Jehová,

Que para siempre es su misericordia.

5 Desde la angustia invoqué a JAH,

Y me respondió JAH, poniéndome en lugar espacioso.

6 Jehová está conmigo; no temeré

Lo que me pueda hacer el hombre.

7 Jehová está conmigo entre los que me ayudan;

Por tanto, yo veré mi deseo en los que me aborrecen.

8 Mejor es confiar en Jehová

Que confiar en el hombre.

9 Mejor es confiar en Jehová

Que confiar en príncipes.

10 Todas las naciones me rodearon;

Mas en el nombre de Jehová yo las destruiré.

11 Me rodearon y me asediaron;

Mas en el nombre de Jehová yo las destruiré.

12 Me rodearon como abejas; se enardecieron como fuego de espinos;

Mas en el nombre de Jehová yo las destruiré.

13 Me empujaste con violencia para que cayese,

Pero me ayudó Jehová.

14 Mi fortaleza y mi cántico es JAH,

Y él me ha sido por salvación.

15 Voz de júbilo y de salvación hay en las tiendas de los justos;

La diestra de Jehová hace proezas.

16 La diestra de Jehová es sublime;

La diestra de Jehová hace valentías.

17 No moriré, sino que viviré,

Y contaré las obras de JAH.

18 Me castigó gravemente JAH,

Mas no me entregó a la muerte.

19 Abridme las puertas de la justicia;

Entraré por ellas, alabaré a JAH.

20 Esta es puerta de Jehová;

Por ella entrarán los justos.

21 Te alabaré porque me has oído,

Y me fuiste por salvación.

22 La piedra que desecharon los edificadores

Ha venido a ser cabeza del ángulo.

23 De parte de Jehová es esto,

Y es cosa maravillosa a nuestros ojos.

24 Este es el día que hizo Jehová;

Nos gozaremos y alegraremos en él.

25 Oh Jehová, sálvanos ahora, te ruego;

Te ruego, oh Jehová, que nos hagas prosperar ahora.

26 Bendito el que viene en el nombre de Jehová;

Desde la casa de Jehová os bendecimos.

27 Jehová es Dios, y nos ha dado luz;

Atad víctimas con cuerdas a los cuernos del altar.

28 Mi Dios eres tú, y te alabaré;

Dios mío, te exaltaré.

29 Alabad a Jehová, porque él es bueno;

Porque para siempre es su misericordia.

La Segunda Lectura: 1 Corintios 15:1-11 Aquí San Pablo da un muy buen resumen del evangelio: que Cristo murió por nuestros pecados, fue sepultado, y que resucitó al tercer día. No hay duda de este hecho, porque en su amor, Dios nos dio muchos testigos de su muerte y resurrección.

1Además os declaro, hermanos, el evangelio que os he predicado, el cual también recibisteis, en el cual también perseveráis; 2por el cual asimismo, si retenéis la palabra que os he predicado, sois salvos, si no creísteis en vano.

3Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; 4y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras; 5y que apareció a Cefas, y después a los doce. 6Después apareció a más de quinientos hermanos a la vez, de los cuales muchos viven aún, y otros ya duermen. 7Después apareció a Jacobo; después a todos los apóstoles; 8y al último de todos, como a un abortivo, me apareció a mí. 9Porque yo soy el más pequeño de los apóstoles, que no soy digno de ser llamado apóstol, porque perseguí a la iglesia de Dios. 10Pero por la gracia de Dios soy lo que soy; y su gracia no ha sido en vano para conmigo, antes he trabajado más que todos ellos; pero no yo, sino la gracia de Dios conmigo. 11Porque o sea yo o sean ellos, así predicamos, y así habéis creído.

El Versículo: ¡Aleluya! ¡Aleluya! Cristo Jesús abolió la muerte y sacó a la luz la vida y la inmortalidad por medio del evangelio. ¡Aleluya!

El Evangelio: Lucas 24:1-12 ¡Sorbida es la muerte en victoria! Muy de la mañana el domingo, unas mujeres fueron a la tumba de Jesús para ungir su cuerpo con especias, pero cuando llegaron, no hallaron el cuerpo de Jesús, sino dos ángeles los cuales les decían que Cristo había resucitado. Felices, salieron y compartieron con los discípulos las buenas nuevas de la resurrección.

1El primer día de la semana, muy de mañana, vinieron al sepulcro, trayendo las especias aromáticas que habían preparado, y algunas otras mujeres con ellas. 2Y hallaron removida la piedra del sepulcro; 3y entrando, no hallaron el cuerpo del Señor Jesús. 4Aconteció que estando ellas perplejas por esto, he aquí se pararon junto a ellas dos varones con vestiduras resplandecientes; 5y como tuvieron temor, y bajaron el rostro a tierra, les dijeron: ¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive? 6No está aquí, sino que ha resucitado. Acordaos de lo que os habló, cuando aún estaba en Galilea, 7diciendo: Es necesario que el Hijo del Hombre sea entregado en manos de hombres pecadores, y que sea crucificado, y resucite al tercer día. 8Entonces ellas se acordaron de sus palabras, 9y volviendo del sepulcro, dieron nuevas de todas estas cosas a los once, y a todos los demás. 10Eran María Magdalena, y Juana, y María madre de Jacobo, y las demás con ellas, quienes dijeron estas cosas a los apóstoles. 11Mas a ellos les parecían locura las palabras de ellas, y no las creían. 12Pero levantándose Pedro, corrió al sepulcro; y cuando miró dentro, vio los lienzos solos, y se fue a casa maravillándose de lo que había sucedido.

HERMANOS CONFESEMOS CREO EN LA RESURRECCIÓN DE LOS MUERTOS

  Con la historia de la resurrección de nuestro Señor Jesucristo damos el toque final a todas las celebraciones que tuvimos en esta última semana; los medios de Gracia que nos reunieron en estos días tiene un final muy concluyente, el Evangelio mismo nos enseña que la muerte fue vencida, que el Diablo no tiene poder sobre nuestras almas, que no tenemos por qué temer a nuestra tumba porque Jesús la venció completamente. Todos nosotros hemos pasado por funerales de nuestros familiares y amigos y sabemos el vacío que se siente después de enterrar a aquel que conocimos, este mismo vacío lo sintieron las personas más cercanas de Jesús y es más, como no pudieron arreglar el cuerpo de Jesús el viernes pasado porque estaba cerca de cumplirse el inicio del día de reposo podrían estar muy angustiados por no cumplir con toda la costumbre que ellos tenían para preparar a sus muertos.

 En todas las culturas que existen en el mundo podemos ver como la muerte de una persona trae mucho respeto, aunque la despedida de los seres queridos puede cambiar de cultura a cultura siempre se muestra el respeto por los muertos. En el caso de nuestra historia bíblica para el día de hoy no es la excepción, Lucas nos dice  1El primer día de la semana, muy de mañana, vinieron al sepulcro, trayendo las especias aromáticas que habían preparado, y algunas otras mujeres con ellas. Podemos imaginarnos como estaban de ansiosas estas mujeres, como ellas estarían esperando con ansias terminar el trabajo que no habían terminado; pero aquí nos damos cuenta que Dios permitió que todo esto pasara para que sus discípulos se dieran cuenta del acontecimiento que cambio la historia del mundo, 2Y hallaron removida la piedra del sepulcro; 3y entrando, no hallaron el cuerpo del Señor Jesús. Tal vez pensaron que se habían robado el cuerpo de Jesús, ellas sabían que los enemigos de Jesús eran capaz de robarse el cuerpo para decir que todo lo que decía su maestro era mentira; pero se encontraron con el mensaje del Evangelio, el medio de Gracia que estaba allí presente en la tumba vacía de Jesús 4Aconteció que estando ellas perplejas por esto, he aquí se pararon junto a ellas dos varones con vestiduras resplandecientes; 5y como tuvieron temor, y bajaron el rostro a tierra, les dijeron: ¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive? 6No está aquí, sino que ha resucitado. Acordaos de lo que os habló, cuando aún estaba en Galilea, 7diciendo: Es necesario que el Hijo del Hombre sea entregado en manos de hombres pecadores, y que sea crucificado, y resucite al tercer día. Estos ángeles portadores de buenas nuevas mostraron como las palabras de Jesús eran verdaderas, como se cumplió punto por punto la predicción de Cristo y lo más importante como fue vencida la muerte, aquella que entró cuando Adán y Eva pecaron, aquella que fue protagonista en los días del diluvio que murieron todas las personas que vivían en ese tiempo excepto la familia de Noé, aquella que cobro vidas por desobedecer los mandatos de Dios en el desierto y aquella que hoy en día cobra su precio a miles de personas pero que también nosotros en algún momento pasaremos por ella. La muerte hace parte de nuestro vivir, ella tarde que temprano cobrara su precio para cada uno de nosotros pero no vamos a temer porque nuestra tumba ya fue saneada por la muerte y resurrección de Jesús. 

  Pecamos en contra del segundo y tercer mandamiento si buscamos entre los muertos al que vive, es decir, si tenemos dudas de la resurrección de Jesús, si nosotros en verdad no tenemos la seguridad de usar el tercer artículo del credo cuando decimos “creo en la resurrección de los muertos”, si nosotros llegamos a decir que Jesús no resucitó físicamente sino que días después los apóstoles en sus corazones se dieron cuenta que Jesús resucito fue en los corazones de ellos o de los que creen. Y no creer en lo que dice Dios por medio de su Palabra seremos como dice Pablo somos los más dignos de conmiseración de todos los hombres. 1 Corintios 15:19.

  Es por culpa de nuestro pecado que Jesús tuvo que sufrir todo lo que dice nuestro texto para el día de hoy 7diciendo: Es necesario que el Hijo del Hombre sea entregado en manos de hombres pecadores, y que sea crucificado, y resucite al tercer día. Él fue el sacrificio que exigió el Padre para no castigarnos a todos nosotros en el infierno eterno, es por Jesús que nosotros hoy podemos morir tranquilos porque ganó un lugar en el cielo para cada uno de nosotros y al resucitar demostró que esa tumba por la cual pasaremos también quedará vacía porque así como Él resucitó nosotros también lo haremos.

  No tengamos miedo de usar los credos para enseñar a otros lo que realmente creemos, el Espíritu Santo hará que nosotros no nos quedemos cayados, él quiere usarnos como usó a estas mujeres que escucharon y creyeron en el Evangelio 8Entonces ellas se acordaron de sus palabras, 9y volviendo del sepulcro, dieron nuevas de todas estas cosas a los once, y a todos los demás. 10Eran María Magdalena, y Juana, y María madre de Jacobo, y las demás con ellas, quienes dijeron estas cosas a los apóstoles. Estas mujeres fueron fieles al anunciar el evangelio, aunque los apóstoles no les creyeron 11Mas a ellos les parecían locura las palabras de ellas, y no las creían. Y esta misma experiencia la tendremos cuando estemos predicando a otros, no nos van a creer, se burlaran de nosotros pero así suenen locamente cuando decimos creo en la resurrección de los muertos confiemos que el Espíritu Santo hará su trabajo, así como lo hizo con Pedro en ese mismo día 12Pero levantándose Pedro, corrió al sepulcro; y cuando miró dentro, vio los lienzos solos, y se fue a casa maravillándose de lo que había sucedido. El mismo Espíritu Santo hará que muchos se maravillen al escuchar que Cristo también venció la muerte por ellos, muchos confesaran nuestra misma fe al decir creo en la resurrección de los muertos, muchos a los cuales les hemos predicado y que ahora pertenecen a la iglesia invisible también el día que venga Jesús por segunda vez resucitaran para estar en cuerpo y alma en el cielo eternamente con nuestro Dios.

   Jesús es nuestro mayor y único tesoro, Él no solamente se sacrificó para vencer la muerte sino que la vida perfecta que llevó lo hizo para darnos la esperanza de nuestra resurrección, ÉL confió perfectamente en la promesa del Padre que lo iba a resucitar el tercer día y esta confianza perfecta de Jesús hace que nuestro pecado de no tener confianza en la resurrección también sea perdonada y es por este motivo que no podemos negar la Resurrección de Jesús, no podemos dejar de confesar esta doctrina tan fundamental para la fe del cristiano, esta Doctrina es tan importante que en el Antiguo Testamento también fue presentada como una doctrina fundamental para la Salvación y esto lo vemos con un personaje del Nuevo Testamento Marta, la hermana de Lázaro, Marta le dijo: Yo sé que resucitará en la resurrección, en el día postrero. Juan 11:24, ella tenía su fe, al igual que nosotros por medio de la Palabra de Dios, en ese momento el Antiguo Testamento ya estaba escrito y resplandecía como una enseñanza muy importante para el creyente el creer en la Resurrección de los muertos y es lo mismo que nosotros vamos a seguir creyendo y confesando, y hoy damos gracias a Dios porque nos ha permitido que nuestra iglesia confiese creemos en la resurrección de los muertos y la vida eterna, Amén.

Los Himnos:

Algunos himnos sugeridos:

Cantad al Señor:

19-23 Los himnos para la Resurrección

98 ¡Muerte! ¿dónde está tu horror?

105 Acuérdate de Jesucristo

108 Esta es la fiesta

Culto Cristiano:

38 Jesús divino

69-77 Los himnos para la Pascua de Resurrección

78 De mil arpas y mil voces

82 A Cristo proclamad

335 ¡Cristo vive!

336 Del sepulcro tenebroso

337 Mi Jesús, mi Salvador

404 Hosanna al Hijo de David

 

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