2018-12-09 — Adviento 2

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El Segundo Domingo de Adviento

(Azúl o púrpura)

Tema del día: Hoy celebramos el segundo domingo de adviento. Como vimos el domingo pasado, la palabra “adviento” quiere decir “la venida”. Dios en su amor envió a Juan el Bautista para preparar los corazones de la gente para la venida de su Salvador Jesucristo. El mensaje de Juan el Bautista fue un mensaje de arrepentimiento. Hoy en día, nosotros también nos preparamos para la segunda venida de Cristo al confesar nuestros pecados a Dios y al confiar en su perdón.

La Colecta: Mueve nuestros corazones, Señor, para preparar el camino de tu unigénito Hijo, a fin de que mediante su advenimiento seamos capacitados para servirte con mentes puras; por el mismo Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura: Malaquías 3:1-4 Dios por medio del Profeta Malaquías predijo que un mensajero precedería al Mesías para preparar su camino, y después vendría el ángel (el mensajero), es decir, Cristo, el cual purificaría al pueblo.

1He aquí, yo envío mi mensajero, el cual preparará el camino delante de mí; y vendrá súbitamente a su templo el Señor a quien vosotros buscáis, y el ángel del pacto, a quien deseáis vosotros. He aquí viene, ha dicho Jehová de los ejércitos. 2¿Y quién podrá soportar el tiempo de su venida? ¿o quién podrá estar en pie cuando él se manifieste?  Porque él es como fuego purificador, y como jabón de lavadores. 3Y se sentará para afinar y limpiar la plata; porque limpiará a los hijos de Leví, los afinará como a oro y como a plata, y traerán a Jehová ofrenda en justicia. 4Y será grata a Jehová la ofrenda de Judá y de Jerusalén, como en los días pasados, y como en los años antiguos.

El Salmo del Día: Salmo 24

Salmo de David.

1 De Jehová es la tierra y su plenitud;a

El mundo, y los que en él habitan.

2 Porque él la fundó sobre los mares,

Y la afirmó sobre los ríos.

3 ¿Quién subirá al monte de Jehová?

¿Y quién estará en su lugar santo?

4 El limpio de manos y puro de corazón;b

El que no ha elevado su alma a cosas vanas,

Ni jurado con engaño.

5 El recibirá bendición de Jehová,

Y justicia del Dios de salvación.

6 Tal es la generación de los que le buscan,

De los que buscan tu rostro, oh Dios de Jacob. Selah

7 Alzad, oh puertas, vuestras cabezas,

Y alzaos vosotras, puertas eternas,

Y entrará el Rey de gloria.

8 ¿Quién es este Rey de gloria?

Jehová el fuerte y valiente,

Jehová el poderoso en batalla.

9 Alzad, oh puertas, vuestras cabezas,

Y alzaos vosotras, puertas eternas,

Y entrará el Rey de gloria.

10 ¿Quién es este Rey de gloria?

Jehová de los ejércitos,

El es el Rey de la gloria. Selah

La Segunda Lectura: Filipenses 1:3-11 Pablo, escribiendo “de sus cadenas”, da gracias a Dios por la fe de los filipenses y pide que el amor de ellos abunde aun más para que sean hallados irreprensibles en la venida de Cristo.

3Doy gracias a mi Dios siempre que me acuerdo de vosotros,4siempre en todas mis oraciones rogando con gozo por todos vosotros, 5por vuestra comunión en el evangelio, desde el primer día hasta ahora; 6estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo;7como me es justo sentir esto de todos vosotros, por cuanto os tengo en el corazón; y en mis prisiones, y en la defensa y confirmación del evangelio, todos vosotros sois participantes conmigo de la gracia.8Porque Dios me es testigo de cómo os amo a todos vosotros con el entrañable amor de Jesucristo. 9Y esto pido en oración, que vuestro amor abunde aun más y más en ciencia y en todo conocimiento,10para que aprobéis lo mejor, a fin de que seáis sinceros e irreprensibles para el día de Cristo, 11llenos de frutos de justicia que son por medio de Jesucristo, para gloria y alabanza de Dios.

El Versículo: ¡Aleluya! ¡Aleluya! Preparad el camino del Señor, haced derechas sus sendas; toda carne verá la salvación de Dios. ¡Aleluya!

El Evangelio: Lucas 3:1-6 Cumpliendo con las profecías del Antiguo Testamento, Dios envió a un mensajero, Juan el Bautista, para preparar el camino de Cristo. El mensaje de Juan fue “el bautismo del arrepentimiento para perdón de pecados.” Estamos preparados para la venida del Rey de reyes cuando con corazones arrepentidos, confiamos en el perdón que él ganó por nosotros en la cruz.

1En el año decimoquinto del imperio de Tiberio César, siendo gobernador de Judea Poncio Pilato, y Herodes tetrarca de Galilea, y su hermano Felipe tetrarca de Iturea y de la provincia de Traconite, y Lisanias tetrarca de Abilinia, 2y siendo sumos sacerdotes Anás y Caifás, vino palabra de Dios a Juan, hijo de Zacarías, en el desierto.3Y él fue por toda la región contigua al Jordán, predicando el bautismo del arrepentimiento para perdón de pecados, 4como está escrito en el libro de las palabras del profeta Isaías, que dice:

Voz del que clama en el desierto:

Preparad el camino del Señor;

Enderezad sus sendas.

5 Todo valle se rellenará,

Y se bajará todo monte y collado;

Los caminos torcidos serán enderezados,

Y los caminos ásperos allanados;

6 Y verá toda carne la salvación de Dios.

GOCEMONOS EN EL LLAMADO AL ARREPENTIMIENTO

Por naturaleza a ninguno de nosotros nos gusta hablar mucho de nuestros pecados, cuando caemos en pecado siempre llegan sentimientos de vergüenza unido al orgullo y sumado al viejo hombre estamos siempre en la línea de perder la salvación por la impenitencia, en oposición a esta doctrina bíblica del llamado al Arrepentimiento con frecuencia se escucha de algunos cristianos que la Salvación no se pierde y estos basados con el pensamiento Calvinista porque creen que el hombre que ha sido predestinado para la salvación desde la eternidad no importa como viva será salvo, en otras palabras aunque esta persona sea impenitente será salvo porque Dios lo dispuso desde la eternidad. En este segundo domingo de Adviento donde seguimos recordando con las Escrituras como Dios cumplió su promesa de enviar al Salvador por primera vez y seguimos alimentando nuestras almas preparándonos por medio de ellas mismas que son usadas por el Espíritu Santo para darnos confianza de la segunda venida de nuestro Señor Jesucristo y enseñándonos lo importante que es para nuestras vidas de santificación el arrepentimiento diario de todos nuestros pecados; es por este motivo que hoy Lucas nos muestra como fue el cumplimiento del tiempo para la preparación de la venida del Salvador y lo importante del arrepentimiento en la espera de su segunda venida.

Es increíble ver la sincronía de las Escrituras, cuando vamos a escuchar un concierto de alguna sinfónica nos maravillamos de escuchar la armonía con la cual suenan todos los instrumentos musicales y esto es complacencia para nuestros oídos; lo mismo sucede con la armonía que hay entre el Antiguo y Nuevo Testamento donde Dios pone a sonar la dulzura de su voz por medio de los profetas para dar una sinfonía perfecta como lo vemos con el profeta Malaquías que por inspiración divina predijo como iba ser la preparación para el cumplimiento del tiempo en la llegada del Salvador 1He aquí, yo envío mi mensajero, el cual preparará el camino delante de mí; y vendrá súbitamente a su templo el Señor a quien vosotros buscáis Malaquías 3:1 y está armonía para nuestros oídos la complementa Lucas al describir el momento exacto en el cual Dios envío este mensajero para que iniciara su ministerio público 1En el año decimoquinto del imperio de Tiberio César, siendo gobernador de Judea Poncio Pilato, y Herodes tetrarca de Galilea, y su hermano Felipe tetrarca de Iturea y de la provincia de Traconite, y Lisanias tetrarca de Abilinia,  vemos como Dios se tomó el tiempo en el cual el imperio Romano estaba gobernando y por medio de ellos hubo mucha facilidad sobre todo en el tema de la comunicación porque los Romanos tuvieron mucho éxito con lo que se conoce históricamente como la Pax romana, mejoraron las rutas de los caminos terrestres y por agua permitiendo dar seguridad a todos los viajeros, es por ese motivo que Lucas nos presenta la situación social en la cual llego Juan el Bautista para empezar a preparar el camino del Salvador; pero no solamente vemos está situación sino que también nos muestra la situación religiosa mostrando quienes eran los líderes espirituales del pueblo de Israel en ese momento que tenían el llamado del Espíritu Santo para comparar las Escrituras y viendo a Juan el Bautista predicando en el desierto y decirle a su pueblo que el Mesías ya estaba en medio de ellos y es por esto que Lucas nos informa 2y siendo sumos sacerdotes Anás y Caifás, entonces todos estos datos de personajes nos dan una fecha aproximada en la cual empezó a trabajar Juan el Bautista entre los años 28 y 29 Después de Cristo.

Pero el mensaje de Juan el Bautista cogió desprevenidos a muchas personas vino palabra de Dios a Juan, hijo de Zacarías, en el desierto.3Y él fue por toda la región contigua al Jordán, la venida de Jesús tomó a la gente por sorpresa cuando vino en la primera Navidad. María, José, Herodes, los pastores, los amigos y los enemigos, todos se sorprendieron cuando él vino. Dios había prometido la venida de su Hijo desde los albores del mundo; era la esperanza de gente que lo tuvo presente durante todos esos años, pero que en realidad ellos no esperaban que ocurriera. Los cogió por sorpresa. Y la segunda venida del “Deseado” también nos sorprenderá a nosotros, aunque esperamos y decimos que ansiamos su venida. El poder del Espíritu Santo siempre es evidente en las Escrituras trayendo a muchas personas para escuchar de la Palabra de Dios por medio de Juan el Bautista en el desierto, este lugar tiene un significado claro porque sabemos que es imposible que haya vida en él y podemos decir que representa lo que hay en nuestros corazones por naturaleza, solo existe el pecado, éste nos trae muerte como lo dice las Escrituras en Romanos 6:23 porque la paga del pecado es la muerte, y hablando de la sincronía de las Escrituras encontramos que es el mismo mensaje en el Antiguo Testamento cuando Dios castigó a su pueblo porque idolatraron al Becerro de oro 34Ve, pues, ahora, lleva a este pueblo a donde te he dicho; he aquí mi ángel irá delante de ti; pero en el día del castigo, yo castigaré en ellos su pecado. 35Y Jehová hirió al pueblo, porque habían hecho el becerro que formó Aarón. Éxodo 32:34-35. y es por este motivo que cada uno de nosotros necesitamos que se nos predique lo que Dios nos exige por medio de su Ley, es decir los diez mandamientos, la cual no cumplimos porque por naturaleza nuestro corazón es un desierto espiritual el cual nos lleva a merecer el castigo en el infierno eterno y es por este motivo que necesitamos en este momento cerrar nuestros ojos y abrir nuestro corazón y confesar a nuestro Dios nuestros pecados, confesar a nuestro Dios cual es el pecado que siempre nos pone una piedra de tropiezo para nuestra preparación en la segunda venida de Cristo, hagamos un silencio y pensemos solamente en eso, en la maldad que hay en nuestro corazón que nos lleva a ver el lugar que merecemos por nuestro pecado, el infierno eterno. (Silencio)…

Pero Juan el Bautista no solamente les predicó a ley a estas personas que le escuchaban en ese momento, él por medio del Espíritu Santo también predicando el bautismo del arrepentimiento para perdón de pecados, 4como está escrito en el libro de las palabras del profeta Isaías, que dice:

Voz del que clama en el desierto:

Preparad el camino del Señor;

Enderezad sus sendas.

5 Todo valle se rellenará,

Y se bajará todo monte y collado;

Los caminos torcidos serán enderezados,

Y los caminos ásperos allanados;

6 Y verá toda carne la salvación de Dios. Vemos la Salvación de Dios en el Bautismo, Lucas nos explica claramente que este Bautismo es para perdón de pecados, como lo enseña en su carta a Tito 5nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo, 6el cual derramó en nosotros abundantemente por Jesucristo nuestro Salvador, 7para que justificados por su gracia, viniésemos a ser herederos conforme a la esperanza de la vida eterna. Tito 3:5-7, en el Bautismo fue implantada en nuestros corazones la fe en Jesús, el agua unido a la Palabra de Dios nos da la seguridad que nuestros pecados han sido perdonados por la obra de Cristo Jesús, porque por medio del arrepentimiento encontramos el Gozo de la obra de Cristo hecha por cada uno de nosotros, el cual nos justificó por su Gracia al llevar una vida perfecta sin necesidad de arrepentirse porque en Él no hubo pecado, es por este motivo que cuando Jesús estuvo frente a Juan el Bautista en la historia bíblica de su bautismo este le dijo pero el que viene tras mí, cuyo calzado yo no soy digno de llevar, es más poderoso que yo Mateo 3:11, al decir estas palabras Juan el Bautista está reconociendo que Jesús es Dios y es por esto que sabemos que este Emmanuel, Dios con nosotros nunca pecó para darnos la salvación de Dios, pero esta Salvación de Dios también se hizo posible por el sacrificio de Cristo en la Cruz como lo dice las Escrituras en Efesios 1:7 en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia y esta riqueza que se nos ha dado por la obra de Cristo la vemos reflejada en nuestras vidas y esto está muy conectado para la venida del Salvador, es decir, como llevamos nuestras vidas y es así como Juan el bautista en su predicación cita al profeta Isaías Enderezad sus sendas. 5 Todo valle se rellenará, Y se bajará todo monte y collado; Los caminos torcidos serán enderezados, Y los caminos ásperos allanados; El arrepentimiento implica un cambio en la mente y en el corazón y un cambio de dirección en el comportamiento en la vida diaria. La definición completa del arrepentimiento implica reconocer el pecado como desobediencia a los mandamientos de Dios, sentir verdadero pesar por el pecado, tener el deseo sincero de enmendar los caminos pecaminosos y confiar solamente en el Señor Jesucristo para el perdón y la salvación, esto es enderezar las sendas, enderezar los caminos para la Gloria de nuestro Dios.

El arrepentimiento no es un acto de una sola vez. En sus famosas 95 Tesis, que marcan el comienzo de la Reforma, Martín Lutero dijo que toda la vida del cristiano se debe caracterizar por el arrepentimiento. En el Catecismo Menor, Lutero dice que el bautismo nos debe recordar que hay que ahogar el viejo Adán a diario, por medio de la contrición y el arrepentimiento. No puede haber un cristiano impenitente y no es posible arrepentirse sólo de unos pecados. El arrepentimiento incluye todos los pecados, aún aquellos de los que no podamos ser conscientes, y el perdón de Jesús es también total; cuando nos perdona, todo está perdonado. Algo menos no tendría valor, ya que la culpa de un solo pecado condenaría al pecador al tormento eterno en el infierno. Y es por este motivo que en este segundo domingo del Adviento encontramos el Gozo en nuestro arrepentimiento esperando gozosos la venida de nuestro Salvador. Amén

Algunos himnos sugeridos:

Cantad al Señor:

1 A ti loor y gloria

2 Ven, Jesús muy esperado

3 Oíd su voz

48 Busca primero el reino de Dios

53 Seguidme a mí, dice el Señor

54 Santo Espíritu llena mi vida

Culto Cristiano:

1-7 Los himnos para el Adviento

55 Jerusalén, despierta

202 Oí la voz del Salvador

207-217 Los himnos para arrepentimiento y confesión

 

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