2018-06-03 – Pentecostes 02

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El segundo domingo después de Pentecostés

(Verde)

Tema del día: Las lecturas para esta mañana enfocan en la ley del día de reposo, es decir, del Sábado.  Esta ley no fue dada para que el hombre ganara el cielo por obedecerla, sino para bendecir al hombre y señalar el descanso eterno que es nuestro en Dios el Salvador.

La Oración del Día: Oh Dios, cuya providencia infalible ordena todo cuanto hay en la tierra y en el cielo: Te suplicamos que nos apartes de todo peligro y nos concedas todo lo que nos beneficie; por Jesucristo, tu Hijo, nuestro Señor, que vive y reina contigo y con el Espíritu Santo, siempre un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

La Primera Lectura: Deuteronomio 5:12-15 — El propósito del tercer mandamiento no es que el hombre sea flojo ni inactivo en el día de reposo, sino que dedique un día a Dios, contemplando sus obras poderosas y el descanso eterno que tenemos en él.

El Salmo del Día: Salmo 126

La Segunda Lectura:  2 Corintios 4:5-12 — Aún más que los Israelitas, nosotros tenemos porque juntarnos cada semana para contemplar las grandes hazañas de Dios, porque tenemos el cumplimiento del día de reposo.  Predicamos a Jesucristo como Señor.  Este es el mensaje que también llevamos a los demás, porque es el mensaje poderoso que da vida a sus oidores.

El Evangelio: Marcos 2:23-28 — Los fariseos perdieron el gozo y la bendición que Dios les quería dar por medio del día de reposo, porque realmente no escucharon bien la misma palabra de Dios que buscaban guardar.  El propósito del tercer mandamiento no es para enfocarnos en lo que hacemos nosotros, sino en lo que ha hecho Dios por nosotros.

23Aconteció que al pasar él por los sembrados un día de reposo, sus discípulos, andando, comenzaron a arrancar espigas. 24Entonces los fariseos le dijeron: Mira, ¿por qué hacen en el día de reposo* lo que no es lícito? 25Pero él les dijo: ¿Nunca leísteis lo que hizo David cuando tuvo necesidad, y sintió hambre, él y los que con él estaban; 26cómo entró en la casa de Dios, siendo Abiatar sumo sacerdote, y comió los panes de la proposición, de los cuales no es lícito comer sino a los sacerdotes, y aun dio a los que con él estaban? 27También les dijo: El día de reposo fue hecho por causa del hombre, y no el hombre por causa del día de reposo. 28Por tanto, el Hijo del Hombre es Señor aun del día de reposo.

 

LAS ESCRITURAS NOS LLEVAN A DESCUBRIR EL VERDADERO DESCANSO

Estamos en tiempos donde las empresas y los negocios no tienen espera, recuerdo cuando era niño lo difícil de encontrar un supermercado o una tienda abierta en un día de descanso, especialmente un domingo, por ejemplo nadie iba al centro de la ciudad a buscar nada porque sabían que todos estaban en descanso. Pero hoy en día todo ha cambiado el hombre ha hecho del mundo que sea más dinámico, por este motivo vemos que hay negocios abiertos las 24 horas y trabajadores cada día más alejados de sus hogares, empresarios cada día queriendo mantener su negocio competitivos y trabajan sin descansar, el estrés que es la enfermedad que está matando al mundo es originada por este afán que el mundo ha dispuesto y es por esto que es muy común ver en los medios de transporte a personas dormidas, personas que muestran su cansancio físico. Pero creo que este cansancio físico es algo que cada uno de nosotros podemos manejar porque tratamos de desmarcarnos de las largas jornadas laborales y podemos dormir o sacar un día de buen descanso para recargar fuerzas.

Dios no solamente pensó en darle a su pueblo un descanso físico cuando dio el tercer mandamiento como lo leemos en su Palabra 12Guardarás el día de reposo* para santificarlo, como Jehová tu Dios te ha mandado. 13Seis días trabajarás, y harás toda tu obra; 14mas el séptimo día es reposo* a Jehová tu Dios; ninguna obra harás tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu buey, ni tu asno, ni ningún animal tuyo, ni el extranjero que está dentro de tus puertas, para que descanse tu siervo y tu sierva como tú. Deuteronomio 5:12-14. El énfasis de este descanso esta en lo que ellos tendrían que hacer en este día, la manera de Santificarlo, esta palabra significa separar, hacer algo a parte,  era dedicar ese día, hacer a parte ese día solo a la adoración de Dios y era la manera de que ellos fueran luz para las demás naciones. Pero usando de nuevo el pasaje de Deuteronomio, la primer lectura para este día, nos damos cuenta lo que dice nuestro Dios al final de este mandato por medio de Moisés 15Acuérdate que fuiste siervo en tierra de Egipto, y que Jehová tu Dios te sacó de allá con mano fuerte y brazo extendido; por lo cual Jehová tu Dios te ha mandado que guardes el día de reposo. Deuteronomio 5:15, el Señor relacionó el mandamiento del sábado con el rescate de su pueblo de la esclavitud en Egipto, quiso dirigir el corazón del pueblo a un rescate aun mayor y a un descanso más profundo. Recordemos que Egipto es un tipo de la esclavitud que viene del diablo por medio del pecado Jesús les respondió: De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado. Juan 8:34. Y el pecado no nos ofrece descanso, ofrece angustia, ofrece muerte eterna en el infierno.

Este evangelio para este día nos muestra una actitud de los escribas y  fariseos que no veían el pecado como una esclavitud, ellos tenían un serio problema “veían la ley no para mostrarles el pecado sino para decir que no tenían pecado” cuando ellos vieron la situación que pasó en Capernaúm en un día de reposo 23Aconteció que al pasar él por los sembrados un día de reposo,* sus discípulos, andando, comenzaron a arrancar espigas. Vieron la oportunidad de seguir defendiendo su posición, ellos no tenían pecado pero Jesús sí lo tenía, el contexto que nos muestra Marcos en esta sección vemos como los fariseos de Capernaúm, que era la casa donde vivía nuestro Señor Jesucristo, acusaban a Jesús del pecado de la blasfemia ¿Por qué habla éste así? Blasfemias dice. ¿Quién puede perdonar pecados, sino sólo Dios? Marcos 2:7. Esta fue la reacción de ellos cuando Jesús le dijo a un paralitico que quedaba libre de la esclavitud del pecado Al ver Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Hijo, tus pecados te son perdonados. Marcos 2:5. Pero ellos rechazaron lo que Jesús estaba haciendo y diciendo y ahora veían como sus discípulos infringían el tercer mandamiento por esto señalaron el pecado 24Entonces los fariseos le dijeron: Mira, ¿por qué hacen en el día de reposo* lo que no es lícito? Estos hombres nunca habían entendido el sentido de este mandamiento, el cuál no dependía de guardar ese día sin trabajar, sin hacer nada, este tenía un énfasis como lo escuchamos en Deuteronomio 5:15, estaba señalando al verdadero descanso; y es el momento en el cual Jesús empieza a señalarles con la ley que ellos en verdad no tenían el verdadero descanso, que ellos estaban siendo y esclavizaban a otros con sus propias leyes e interpretaciones y es por este motivo que los lleva a una historia Bíblica muy conocida que encontramos en 1 Samuel 21:1-6 y que se asemeja a lo que estaba sucediendo, los discípulos de Jesús tenían hambre y estos fariseos ignoraban por completo era que ellos mismos habían profanado el día del Señor al añadirle a las escrituras un sinnúmero de reglamentos sin que hubieran sido ordenados por Dios. Por eso, en su libro, el acto de arrancar espigas para aplacar el hambre era equivalente a cosechar el grano, trillarlo y quitarle la paja, violando de esta forma el día del reposo. Todas las apariencias indicaban que ellos estaban en lo cierto, pero habían malentendido e interpretado equivocadamente no sólo el mandamiento del sábado sino toda la ley, porque la convirtieron en un mérito para obtener el cielo. ¡Era puro legalismo!”; 25Pero él les dijo: ¿Nunca leísteis lo que hizo David cuando tuvo necesidad, y sintió hambre, él y los que con él estaban; 26cómo entró en la casa de Dios, siendo Abiatar sumo sacerdote, y comió los panes de la proposición, de los cuales no es lícito comer sino a los sacerdotes, y aun dio a los que con él estaban? En el lugar santo del tabernáculo, y de acuerdo con instrucciones de Dios mismo, había una mesa de oro con doce panes consagrados, uno por cada una de las doce tribus de Israel. Cada sábado los panes ofrecidos a Dios eran sustituidos por nuevos, y los viejos eran consumidos por los sacerdotes, que eran los únicos autorizados para hacerlo. David, huyendo de la presencia del rey Saúl, recurrió a Ahimelec, le pidió que les diera algo de comer a él y a sus fieles seguidores. Como lo único disponible era el “pan sagrado de la proposición,” el sacerdote le dio cinco de esos panes a David. De esa manera, Ahimelec reconoció que estaba en juego algo más trascendental que los reglamentos externos y en este caso dar de comer a alguien que tenía hambre, y Dios no lo reprendió por eso porque usaron los panes que había cambiado y no los comió el sacerdote sino que los dio a David. Y este era el momento de mostrar que Jesús tiene más autoridad que David y el libro de las tradiciones de los fariseos y escribas 27También les dijo: El día de reposo* fue hecho por causa del hombre, y no el hombre por causa del día de reposo.* 28Por tanto, el Hijo del Hombre es Señor aun del día de reposo. Entonces Jesús aclaró el punto en cuestión: “el sábado fue instituido para el hombre, y no el hombre para el sábado”. Este día no fue creado como un medio para ganar la gracia divina, sino que fue un regalo para el hombre dado por Dios; un día de descanso en que él vendría de modo especial con su palabra y un día de adoración. Y es por esto que Jesús es nuestro verdadero reposo Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Mateo 11:28. Este es un descanso no de un solo día o de unos minutos, no es un descanso que podamos tomar en la playa o en un día de sol, es un descanso verdadero y eterno; todos y cada uno de nuestros pecados Jesús los cargó por nosotros, cada vez que nos acercamos a la Palabra de Dios encontramos este verdadero descanso, estamos enfermos, tenemos problemas económicos, hay una situación con alguien que nos agobia, hay un pecado que siempre nos hace caer, pues vayamos a Jesús, nuestro verdadero descanso y él cargó todas estas cosas por amor a cada uno de nosotros.

Realmente el Tercer Mandamiento nos enseña: “Debemos temer y amar a Dios, de modo que no despreciemos su palabra ni la prédica de ella; sino que la consideremos santa, la oigamos y aprendamos de buena voluntad”. El tercer mandamiento señala a nuestro Señor Jesucristo, lo que ha hecho por cada uno de nosotros, pero si dejamos que en nosotros se cumpla lo que dice la parábola del sembrador en Lucas 8:14 La que cayó entre espinos, éstos son los que oyen, pero yéndose, son ahogados por los afanes y las riquezas y los placeres de la vida, y no llevan fruto. Es decir, estamos tan ahogados con nuestro tiempo, trabajos, estudios y cuidando nuestras riquezas materiales que no escuchamos, ni leemos la Palabra de Dios realmente estamos en un peligro de perder nuestras almas, un peligro de ser esclavizados de nuevo por el pecado, pero Jesús aun conociendo nuestro pecado en contra de su Palabra que es el centro del Tercer Mandamiento, él cumplió este perfectamente por cada uno de nosotros y es así como Él es el Señor del día de reposo, y esto lo hizo al cumplir perfectamente el tercer mandamiento en lugar nuestro 16Vino a Nazaret, donde se había criado; y en el día de reposo* entró en la sinagoga, conforme a su costumbre, y se levantó a leer. Lucas 4:16, Cristo es nuestro reposo por solo en su vida perfecta encontramos el perdón de este pecado de no poner la Palabra de Dios como prioridad en nuestras vidas y también demostró que es nuestro reposo cumpliendo lo que nos enseña Marcos 2:17 Al oír esto Jesús, les dijo: Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. No he venido a llamar a justos, sino a pecadores.  Y todas nuestras enfermedades y pecados lo cargó Él en la Cruz con todo su sufrimiento para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías, cuando dijo: El mismo tomó nuestras enfermedades, y llevó nuestras dolencias. Mateo 8:17. Es por esto tan importante cada uno de nosotros dejar que el Espíritu Santo siga trabajando en nuestras vidas por medio de su Palabra y los Sacramentos y es así que  teniendo la Palabra de Dios en nuestras manos cada día como mantenemos este reposo verdadero, este reposo no es un día, en este reposo vivimos siempre porque consideramos la Palabra de Dios en buena estima como lo dice el Salmo 119:103 ¡Cuán dulces son a mi paladar tus palabras! Más que la miel a mi boca. Es en ella donde únicamente podemos leer y conocer del verdadero descanso, es por ella únicamente que el Espíritu Santo nos da la seguridad de creer en este descanso y es únicamente por medio de ella que nos mantiene bajo las alas de Dios por medio de nuestro señor Jesucristo, Señor del día de Reposo.

Amén.

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